Path

Una vez alguien me dijo que la vida consiste en elegir tu propio camino… es increíble cuanto sentido cobra esa frase cuando vidas dependen de ello…

Creo que en ningún momento había logrado dormirme completamente, ya que al menos una parte de mi seguía alerta. A pesar de que… en fin…

El aire se sentía algo pesado, y el agotamiento me hacia creer que la gravedad había aumentado. No puedo decir exactamente como, pero… a pesar de estar dormido, podía sentir como dos brazos me cargaban, también podía sentir la frecuencia de los pasos de la persona que estaba acarreándome.

Me sentía… raro… mucho mas de lo que normal desde que había empezado esta pesadilla, aun así, la sensación se sentía curiosamente familiar... pero no podía reconocerla.

Sentía mi cabeza colgando, así como mis brazos y mis piernas. Pero ningún dolor podía sentirse, solo un extraño cosquilleo que apenas podía captar gracias a una curiosa sensibilidad extrema que tenia en aquel momento, un cosquilleo dentro de mis venas…

Luego de un incomprensible y odioso esfuerzo, logre abrir ligeramente los ojos, los cuales parecían no querer obedecerme. Apenas pude abrirlos, de hecho… y encima no podía ver claramente… ¿Dónde estaba? Gris… pálido naranja… seco marrón… la pequeña habitación parecía temblar.

El temblor se detuvo luego de un fuerte azote, el cual despertó ligeramente mis sentidos. Me pregunté que rayos era aquel lugar… parecía un ascensor, pero… ¿Cómo podía ser?

Algo no estaba bien…

- No… no otra vez…

El miedo… un ligero miedo causado por la duda y falta de entendimiento y comprensión. La sospecha de que la realidad no me gustara…

Quien me estaba sosteniendo se las arregló para extender su brazo hacia la puerta corrediza de enfrente y correrla a un lado. Mi cabeza estaba inclinada en la dirección frontal de esa persona, y así pude ver aquel brazo… una mano que no conocía envuelta en una manga de un traje color lavanda azulado. Por mas que trataba… no podía alzar la cabeza para distinguir aquel rostro…

Mi temor aumentaba… una situación incomprensible… en la cual tenia nulo control… ¿Podría ser… acaso… ?

La persona que me cargaba, si realmente era yo quien estaba en sus brazos, se adentró a un oscurísimo callejón… el cual no reconocí por no poder pensar claramente…

Sin desearlo, sentí mi puño derecho el cerrarse… pero había algo en este que no reconocía… algo que hacia que esa no pudiera ser mi mano. Aquellas… aquellas no eran de mi cuerpo… aquellas largas uñas que sentía el la palma de la mano no eran mías…

Entre el terror y el agotamiento, no pude ni captar el paso del tiempo durante el cual mi cargador atravesó el negro pasillo llegando a una tenebrosa puerta con dos antorchas a ambos lados. Nuevamente se las arregló para extender un brazo, alcanzando esta vez el picaporte y entrando a una sala con un insoportable olor a muerte, y ni siquiera podía quejarme…

Lo siguiente que sentí fue que era dejado sobre la mesa central de aquel lugar, apoyado sobre mi costado y de espaldas a aquella persona, colocado entre varios objetos que apenas podía observar con mis ojos entrecerrados… algunos los desconocía… otros me asustaban. Pero entonces me di cuenta, llenándome en terror, de lo que era realmente este lugar…

Una sala de tortura…

Estaba aterrado… y por primera vez en ese trance sentí que estaba teniendo un efecto sobre este cuerpo: Empecé a sudar frió…

Sentí la mano de aquel hombre sobre mi pierna… deslizando la prenda que había sobre este. No estaba seguro, pero… ¿¡Acaso tenia puesto un vestido?

- Suéltame… no me toques…

No entendía porque… esta sensación no parecía ser mía… pero un rechazo frenético, como una histeria femenina que no me pertenecía, me obligaba a hacer todo lo que estuviera en mi poder para evitar esto, quería sacarme a esa mano, a esa persona de encima cuanto antes… no quería soportar su tacto ni un segundo mas…

- Déjame… ¡Ya basta, aléjate!

Pero por desgracia, no había nada bajo mi poder como para poder hacer algo… solo el sentir sin interferencia como aquel sujeto deslizaba su mano que ya estaba pasando por encima de mi cadera…

-¡¡Ya! ¡No me toques, suéltame, vete, no te atrevas!

Desesperado, trate de concentrar toda mi voluntad en un solo punto para salir de esta. Me centre en mi mano derecha… haciendo un esfuerzo casi inhumano para moverlo. A pesar de tanta voluntad, no mantenía muchas esperanzas, hasta que… ¡Lo sentí!

A pesar de que aquella mano no fuera mía… podía sentir claramente como esta estaba accediendo a mi control, aunque fuera necesario un esfuerzo semejante…

Ahora… usando toda el ardor que poseía… debía hacer algo con esto…

Aquella mano ya había pasado por encima de mi abdomen… y ahora por mi pecho. Las sensaciones me confirmaban que este cuerpo no era masculino…

-¡Basta! ¡¡Basta! ¡¡¡Basta! ¡Para de una maldita vez!

Con todo el brío en mi ser… di todo de mi para desplazar 'mi' mano y 'mi' brazo y detener a aquel sujeto… cerré mis ojos y apreté los dientes, o al menos manifesté el intento… enfoque todo mi espíritu en esto… justo cuando aquella persona estaba por alcanzar mi rostro… escuche algo…

- Beverly…

- ¡¡MALDITO!

Como si la resistencia de aquel cuerpo se hubiera anulado en un instante, mi brazo se agitó con descontrol hacia cerca de mi cara, atrapando con furia y fuerza la mano que estaba a pocos centímetros encima de esta... así como MI cuerpo entero se desplazaba apoyándose sobre retaguardia…

- ¿¡Alex?

Pero al abrir los ojos… todo había cambiado. El lugar era otro… mis ropas… eran las que recordaba… mi cuerpo… volví a sentirlo como antes… y la persona que estaba a mi lado y cuya mano tenia atrapada… era Leon…

- Alex… ¿Estas bien? - Pregunto, sus ojos reflejado preocupación.

Soltando la mano de mi amigo, pase de estar acostado a sentarme, no sobre la mesa de aquella horrible recamara sino sobre los sillones de la Sala de Espera, lo cual pude asimilar al mirar a mi alrededor. Todos nos encontrábamos allí. El lugar era aparentemente seguro por el momento. Pero aun así, no dejaba de sentirme perdido…

- ¡Alex! - Volvió a llamar, su voz subiendo ligeramente el tono - ¿Qué te pasa?

- N-nada… - Respondí llevándome una mano al rostro… envolviéndome a mi mismo en preguntas.

- ¿¡Nada? - Evidentemente no me creyó… tuve que pensar en algo rápido.

- Tuve… una pesadilla.

La pregunta ahora era si aquello había sido realmente una pesadilla. No había tenido tiempo de ponerme a pensarlo hasta ahora… pero esta era la segunda vez que pasaba.

La primera ocasión fue Rita… y ahora… ¿Beverly? Ese nombre me sonaba demasiado familiar… incluso dentro de este jue… universo… ¿Pero… a quien pertenecía? ¿Por qué no podía recordarlo? ¿Acaso yo estaba viendo realmente a través de los ojos de esa tal Beverly… o estaba realmente volviéndome loco? ¿Y quien era el hombre que estaba cargándola?

- Alex - Llamó Leon, quitándome de mis pensamientos - ¿Realmente estas bien… ?

Lo mire un segundo a los ojos, sintiendo algo de culpa por no decirle a él la verdad, a él que tanto me había ayudado y que ahora solo se preocupaba por mi bienestar. ¿Pero qué iba a decirle? ¿Qué tenia sueños en los que veía a través de los ojos de otras personas? ¿Qué tenia un raro 'poder psíquico' que ni yo mismo creía? Solo me consideraría un loco… aunque no podía negar que yo ya estaba por creerme eso…

- Estoy bien, Leon… - Mentí nuevamente - Solo fue una pesadilla… esta noche a sido demasiado y… tu sabes.

- Sí, sé - Dijo de suspirar - Comprendo como te sientes, Alex… pero necesito que entiendas que no puedes dejar que eso te afecte, o de lo contrario… las cosas podrían no salir como deseamos. ¿Entiendes?

- Entiendo…

- Entonces olvida ese sueño, y recupera tus fuerzas, porque tendremos mucho para hacer si queremos salir vivos de aquí. ¿De acuerdo?

- Sí… - Respondí forzando tanta fe como podía.

Él dio un suspiro con un ligero toque de frustración, probablemente dándose cuenta de que su intento de tranquilizarme no funciono del todo.

- Estamos en la sala de espera, no muy lejos del helipuerto. Esta parte del departamento parece segura, al menos por él momento.

- ¿Claire y… ? - Comencé a preguntar, cuando me di cuenta de que no conocía el nombre del policía que estuvo con nosotros minutos atrás.

- Claire esta durmiendo - Dijo señalándola, solo entonces me di cuenta de que ella descansaba en los sillones al otro lado de la habitación. - Me temo que lo ocurrido fue demasiado para ella… mucho mas que para ti y para mi. - Volteó hacia mi, nuestras miradas se cruzaron - Por eso quiero pedirte que te mantengas firme, Alex… yo solo no podría cargar con todo esto.

Afirme determinadamente con el rostro, jurándome a mi mismo de que, pasara lo que pasara, no me convertiría en un estorbo para Leon ni llegaría a defraudarlo cuando él, Claire o quien sea necesitara mi ayuda. Era una promesa que estaba decidido a cumplir, como ya había dicho, costara lo que costara…

Mire al costado de Claire, cerca de ella se encontraba sentado el policía ligeramente obeso que había logrado rescatar. Llevaba un espeso bigote, y tenia sangre en el rostro, aunque no podía decir si era por heridas allí o salpicaduras. Su ropa estaba en gran parte rasgada, y los jirones arrancados de esta estaban siendo usados sobre unas heridas que tenia. No podía, ni quiera, juzgarlo mucho por la apariencia, siendo él alguien de quien no sabia casi nada, excepto quizás, por el hecho de que no fuera muy valiente considerando su actuación frente a los zombis que enfrentamos. Así como yo, él estaba mirándome a mí…

- ¿Cuál es tu nombre? - Pregunte directamente

- James Johnson. Nuevamente muchas gracias por ayudarme, Alexander.

- Un placer - Respondí forzando una sonrisa, simplemente por querer tranquilizarlo. Su voz se oía nerviosa.

- Aun así, Alex - Irrumpió Leon - Para la próxima vez… trata de no salir corriendo y dejarme atrás, ¿Entendido?

En silencio baje la cabeza y mire a un costado. Me angustiaba, pero no podía acordar con ello, y para peor, tampoco podía explicar. En el fondo, yo deseaba que ellos supieran la verdad, que supieran mi situación y así entendieran lo que pasaba conmigo… ¿Pero cómo se supone que voy a decirle a alguien "Eres un videojuego", especialmente cuando ni yo mismo puedo creerlo?

- Alex - Llamó con fuerza, exigiendo una respuesta.

- Solo… - Me detuve para suspirar - Solo reza… para que no vuelva a ser necesario.

Él también suspiro profundamente, llevándose una mano a la frente y mirando volteando a otra dirección.

- ¿No hubo problemas… para llegar aquí? - Pregunte suponiendo la posible intrusión de cierto personaje por demás hostil.

- Ninguno, solo te cargué hasta que encontramos un lugar seguro donde tu y Claire pudieran descansar, ella se durmió tan pronto llegamos.

- Entiendo… mejor así. Gracias por cargarme.

"Te cargué", entonces eso era… Leon me cargó hasta aquí. Entonces, quizás… el sueño en el que alguien me cargaba podía haber sido solo una pesadilla relacionada con lo que estaba pasando. Probablemente él tenía razón y todo esto era simplemente porque estaba cansado.

Pero nuevamente… solo quería negar la realidad…

Durante los próximos minutos descansamos tranquilos, en lo que cabía decir, hasta que Leon decidió despertar a Claire y entregarle su arma, la cual era la pistola que yo había encontrado. Creí que habíamos quedado realmente cortos de armamento después de lo ocurrido en el helipuerto, pero por fortuna, James traía unas balas consigo, además, mi compañero encontró un poco mas dentro del cofre de esta habitación. Yo ya estaba empezando a preguntarme si acaso esos cofres tendrían la misma capacidad que en los juegos, pero decidí dejar esa idea de lado.

Para resumir el asunto, Leon tenía dos cartuchos para su Desert Eagle, Claire y yo teníamos una VP70 con dos cargadores llenos cada uno, y James cargaba el rifle de asalto MP5 con dos cartuchos llenos y listos para el ataque, además de cinco granadas en su cinturón, prácticamente nuestra única artillería pesada, pero por otro lado, él era el unico entre nosotros que no tenia un cuchillo.

- Leon… - Llamó nuestra compañera - ¿Qué se supone que vamos a hacer? De ninguna forma vamos a sobrevivir a esto. Las balas no bastaran…

Otro silencio momentáneo, y yo con el mismo miedo de Claire, Leon bajo la cabeza contestar nada, y no sé si él iba a responder, pero por mí parte, recordé mi promesa: Iba a mantenerme firme, iba a sostener mi coraje para servir de hombro a quienes necesitaran un apoyo. No podía mostrarme débil a la situación, tenia que ayudar tanto como pudiera…

- No te preocupes - Respondí, algo que nadie había esperado de mí - Saldremos adelante, vamos a sobrevivir a esta pesadilla…

Forcé una sonrisa, esperando que ella pudiera hacer lo mismo, pero ella solo bajó el rostro.

Me tome un tiempo para verme a mi mismo… deseando un baño como nunca en mi vida. Estaba manchado en sangre seca de los pies a la cabeza. Mi rostro apenas había sido manchado, por fortuna, sin embargo, todo mi largo cabello se sentía bastantes espeso y pegajoso, creo que me olvide de decirlo antes, pero tengo el cabello a la altura de la espalda. De todas formas, supongo podía estar agradecido por esta suciedad considerando que fue lo único que me pasó después de ser el centro de un sándwich entre dos zombis. Al menos la sangre ya estaba seca, pero me había tocado ser el mas sucio entre todos.

- ¿Estas seguro? - Preguntó James - ¿Realmente estas seguro de lo que dices?

No pude evitar el maldecir el hecho de tener a otro inseguro en el grupo, pero tenia que admitir que esa actitud era algo normal, ya que, en parte, yo también la compartía, mas ahora, que había dejado atrás a lo único que me garantizaba una salvación fácil: El destino prediseñado para los protagonistas de esta historia. Pero no tenía remordimientos, pues a la hora de elegir que dejar atrás, siendo las opciones aquel guión o mis compañeros, sé que elegí lo correcto. Ahora… tenia que afrontar las consecuencias de mi decisión, éste era el camino que yo había elegido, el que yo mismo había forjado desafiando a lo ya preescrito, yo debía hacerme cargo de él

- Sí - Respondí con seguridad y frialdad - Vamos a sobrevivir… sin importar lo que cueste.

James pareció calmarse un poco, incluso Claire, y Leon sonrió ante mi determinación, sonrisa que devolví de la misma forma.

- Oigan… - Llamó la mujer del equipo - No quiero molestar, pero… quisiera que fuéramos… todos juntos… hacia la sala especial de los S.T.A.R.S. ¿Seria posible?

Entre los hombres intercambiamos miradas, y Leon afirmo con el rostro ante esa petición. En lo personal, me parecía una buena idea, pues lo ocurrido en aquella sala era otro elemento a la historia original. Quizás así, a pesar de lo que había hecho, seria posible restaurar parcialmente el guión y hacer que la historia seguía su curso. Algo que debía mantener en cuenta era que no podía permitir que los protagonistas terminaran este tormento de forma diferente a la original, al menos no mucho.

Me había puesto a pensar en como podría desarrollar nuestro progreso adaptándolo a los eventos que conocía, sin darme cuenta de que mientras lo hacia, mis compañeros estaban terminando de prepararse para partir.

- Vamos, Alex - Llamó Leon - ¿O tengo que cargarte en mi espalda primero?

Me levante del asiento, y estuve a punto de responder en cuanto me di cuenta…

- ¿¡Qué? - Grite alarmado, asustando a todos… la mirada de mi compañero solo mostraba desconcierto, por lo cual explicite - ¿¡Qué dijiste?

- ¿Qué? ¿Dije algo malo?

Desgraciado sea este malentendido, pero necesitaba asegurarme, y para ello debía relajarme y volver a especificar.

- ¿DÓNDE dijiste que me cargaste?

Aun desconcertado, mi compañero miro a Claire y James y luego nuevamente a mi.

- Pues… - La inseguridad se notaba en su voz - En mi espalda, te cargue en mi espalda cuando estabas inconsciente, así te traje hasta aquí.

- En tu espalda… - Murmure… él reafirmo - No puede ser… - Susurre para mi mismo…

Dando media vuelta e ignorando todos los llamados de mis compañeros, volví a cuestionarme sobre lo que creí ya aclarado, reconociendo mi error al tratar de dejar eso atrás, pero solo entonces empecé a entender que esos sueños no podían ser dejados atrás.

En aquel sueño… por mas impreciso que fuera, no tenia dudas de que yo, o quien quiera que fuera, estaba siendo cargado en brazos por alguien mas. Quise creer que lo demás había sido una alucinación pues lo único certero podía ser explicado con que Leon me hubiera cargado… ¡Pero las maneras eran totalmente diferentes, al menos desde el punto de vista del acarreado!

¿Podría aquel viaje en brazos de alguien ser completamente falso? Quería creerlo, pero algo, un presentimiento… como una alerta comunicada por un sexto sentido, me prevenía de hacerlo… no podía dejar de lado la posibilidad de que aquellos sueños fueran de alguna forma ciertos. De alguna forma, tendría que comprobarlo…

- ¡¡ALEX! - Grito Leon tomándome por el hombro y haciéndome girar a la fuerza - ¿¡Qué diablos te pasa?

- ¡Beverly! - Respondí, aunque quizás no fue lo mas listo - ¿¡Quien es Beverly?

- ¿¡QUÉ? - Obviamente el preguntárselo a Leon no fue lo mas inteligente que digamos.

- ¿Acaso… - Pero, por suerte - …hablas de la hija del alcalde de Raccoon? - James había escuchado.

Teniendo ya todas las piezas del rompecabezas, mi mente empezó a armarlas descontroladamente.

Una parte de mi odiaba el tener este maldito rol de ser quien sabia mas de lo que se debería…

Finalmente entendía lo que estaba pasando, aunque no quisiera creerlo.

- ¿Y que tanto tiene que ver ella con esto? - Leon ya estaba empezando a enojarse.

- ¡Cambio de planes! - Comande con autoridad, dirigiéndome hacia mi pistola.

- ¿¡Cómo?

- La habitación de los S.T.A.R.S. puede esperar - Respondí tomando mi arma del sillón.

- ¿Qué… ? - Oí a Claire, pero fue interrumpida…

- ¿A donde quieres ir? - …por James.

Revise el cargador de mi arma, y luego lo inserte preparándola.

- A la sala del Jefe Irons, aquí cerca.

No estaba dispuesto a afrontar discusiones, no con la prisa que tenia. Sin darle tiempo a nadie, salí por la puerta este de la habitación. Al instante los escuche seguirme.

Estaba preparándome para saltar las llamas cuando vi que no había ningún problema en el pasillo, solo entonces recordé que el helicóptero que supuestamente se estrellaría contra este corredor había caído en otra parte. Me sentía algo raro viendo este lugar así de intacto.

Sin embargo, mi suerte no había mejorado, pues la puerta que quería cruzar se encontraba cerrada. Primero trate de forjarla, luego, algo impaciente, comencé a embestirla una y otra vez, logrando solamente el recordar que las puertas aquí eran muy resistentes.

Pero eso no iba a hacer que me rindiera.

- Beverly… Dios… que este viva…

Mis aliados estuvieron a punto de preguntarme algo cuando alce mi VP70 y empecé a disparar contra la cerradura, cinco veces hasta que vi que estaba seriamente dañada, y entonces solo necesite de una buena patada para abrirla de una bendita vez. Solo esperaba que quien se encontraba mas adelante no fuera alertado por el ruido.

Entre al diminuto pasadizo cuya razón de existencia jamás entendí, y apoye mi mano sobre el picaporte recordando justo entonces que podría estar en peligro al entrar en aquella sala, y no precisamente a causa de las criaturas del endemoniado virus.

Leon se acerco a mí, pero al verme levantando mi arma a mi lado entendió la situación y decidió, a pesar de que notaba su inseguridad hacia mí en su mirada, apoyarme en esto, colocándose a mi lado con su Mágnum lista.

Tan pronto abrí la puerta, ambos apuntamos al interior, pero la habitación estaba limpia de seres vivos, a pesar de todas las imitaciones disecadas. Aun avanzando entre ambos hasta comprobarlo en cada esquina, no encontramos a nadie.

Me acerque al escritorio de la habitación, comprobando que no hubiera sangre derramada sobre este. Parecía ser que el cadáver de Beverly, la joven rubia y de vestido blanco que supuestamente Claire encontraría aquí junto a Irons, jamás había sido apoyado aquí hasta ahora, aunque eso no significaba que ella no fuera ya un cadáver. Aunque… si mi sueño había sido certero... entonces ella probablemente estaría viva.

- ¿Qué estamos buscando aquí? - Preguntó acusadoramente Leon.

Estuve a punto de responder cuando…

- O mejor dicho… ¿A quien? - Consultó Claire.

Suspire y nuevamente me determine a contestar, pero…

- ¿Acaso buscas al jefe Irons, o a Beverly? - Acertó James…

- A ambos - Respondí finalmente.

Nuevamente hubo silencio en la habitación. Leon parecía hundido en sus pensamientos, James igual, pero no tan seriamente, y Claire estaba mirando hacia todos lados.

- Quizás están por allá… - Acotó ella, señalando a la puerta en el rincón.

Si bien yo estaba seguro de que no era así, opte por parecer mas casual…

- Podría ser… - Respondí sin moverme de lugar.

Luego de un instante de silencio, James habló.

- ¿Quieres que vaya a investigar?

- ¿Podrías… ? - Pregunte sorprendido ante la inesperada gentileza.

- Sí, claro… no creo que haya mucho por allí, de todas formas.

- Iré contigo - Indicó Leon, aun notaba cierto malhumor en su voz - Ustedes dos esperen aquí. ¿Entendido?

Claire y yo afirmamos con el rostro, y entonces ellos procedieron a aventarse por el pasillo siguiente.

Solo entonces empecé a preocuparme por el error que había cometido, el cual era el haber actuado incautamente, sin preocuparme por mantener en discreción el hecho de que sabia mas que todos aquí. Ahora Leon estaba teniendo cierta desconfianza hacia mí, así como Claire y James obviamente tendrían algunas dudas…

Al apoyarme sobre el escritorio del jefe de policía, mi mano chocó contra algo y al instante lo levante. Era el diario personal de Irons, uno de los tantos documentos que había leído una de las tantas veces que había visitado a este mundo con solo mi vista y mi oído mediante el mundialmente conocido aparato llamado televisor, y gracias a una pequeña consola. Como no me acordaba muy bien de este, decidí echarle una mirada rápida, solo para recordar que se trataba de cómo iba empeorando el estado mental del hombre que buscaba a medida avanzaba esta pesadilla. Decidí dejar el pequeño libro donde lo encontré, y luego mire a Claire.

Era obvio saber mediante un videojuego que esta chica era linda, pero creo que cualquier fan de este personaje me envidiaría por poder verla como solo yo lo había hecho. Mas allá de verse mucho mas linda de lo que jamás pude imaginarla, se veía tan frágil y delicada y tan… humana. Todavía no me acostumbraba a verla pestañar como yo, ni a que su expresión cambiara cada tanto, cuando antes siempre se mantenía estable sin importar la situación. La Claire que tenia frente a mi no era de ninguna manera la que había conocido en un videojuego. La persona frente a mí era tan humana como yo, con su propia personalidad, recuerdos, historia y pensamientos. Se me ocurrió preguntarle acerca de esas cosas, pero no estábamos en el momento de hacer eso.

Cuando ella me miró, supe que quería decirme algo…

- Alex… después de esto, ¿Podemos ir a la sala de S.T.A.R.S.?

Una mezcla de pena y culpa me invadió ante la plegaria de mi compañera, solo me consolaba el saber que, de todas formas, allí no se encontraba lo que ella buscaba. Pero de todas formas, debía encargarme de que aquel evento ocurriera como era debido. Si bien podía alterar el proceso, tenia que asegurarme de mantener lo mejor posible, en el sentido de su originalidad, los finales de mis compañeros.

- Seguro, Claire… y por favor, discúlpame, nunca quise retrasar tu búsqueda por tu hermano.

- ¿Uh? - Su mirada expresó confusión.

- ¿Qué? - No me había dado cuenta al instante.

- ¿Cómo supiste que mi objetivo era encontrar a mi hermano?

Justo en aquel momento comprendí su confusión. Ella ya había dicho que buscaba a su hermano Chris y que quería ir a la sala de S.T.A.R.S., pero ella jamás dijo que su Chris era un miembro de S.T.A.R.S., y por eso le sorprendió que yo supiera de antemano sus intenciones. Solo me quedaba fingir el haberlo figurado por mi cuenta.

- Simplemente lo deduje. Tú dijiste que viniste a buscar a tu hermano, Chris… tu apellido es Redfield, por ende tu hermano es Chris Redfield, uno de los miembros de S.T.A.R.S., a cuya sala querías ir.

- ¿Tú… conoces a mi hermano?

- No, al menos no personalmente. Pero sé de los miembros de STARS que sobrevivieron al incidente de hace dos meses atrás.

- ¿Sabes de ese incidente?

- Apenas, solo sé un poco de lo dicho en los periódicos.

- Entiendo.

Suspire para mis adentros, conforme con haber cerrado este asunto debidamente, y esperando no repetir esa clase de errores. Volví a pensar en como limpiar las incertidumbres que mis compañeros seguramente tendrían sobre mí… cuando escuche claramente como la pared se abría a mis espaldas. Dando un giro rápido, vi que el pasaje secreto se había abierto, y frente a mi se encontraba una de las personas que había venido a buscar.

- Irons…