Weakness

Todos la tenemos… por mas que tratemos de ocultarla. El problema es no poder volver atrás…

Mi situación era literalmente el colmo, pero considerando lo que acababa de vivir, no sentía como que debería preocuparme demasiado. Que tonto…

Aun en la sala de Irons, me encontraba esposado con las manos en la espalda, y para colmo la cadena había sido envuelta en la cabeza de uno de los animales disecados del cuarto. James era mi vigilante, pero aunque no me quitaba los ojos de encima, en ningún momento apunto su fusil hacia mí, a pesar de que yo no estaba haciendo ni el mismo esfuerzo por disimular mis intentos de liberarme del amarre.

Leon estaba discutiendo con Beverly y Claire, cuestionándoles sobre lo ocurrido en su ausencia, por lo visto, no le agradaba mucho el saber que el jefe de la policía acababa de morir hace unos instantes, pero todavía no podía entender exactamente que había pasado y le seguía exigiendo que fuera mas explicita. El problema aquí era que él creía que Irons fue el bueno y yo el malo que fue a matarlo, y mi rescatada no encontraba como explicarle que era lo contrario.

Jamás había esperado que Claire realmente se creyera que yo era un espía de Umbrella. Creí que el guiño seria mas que suficiente para que comprendiera que todo era complicidad, pero no fue así… ¿Será que actué muy bien? Ahora me preocupa que consecuencias podía causar el haberme apellidado Wong, considerando a quien pertenecía ese nombre…

Yo no estaba escuchándolos de todas formas, tampoco estaba muy concentrado en liberarme de mi amarradura. En esos momentos, mi mente se encontraba en otro lugar, en uno no muy lejano y referido al evento ocurrido minutos atrás.

Aquel ojo carmesí… era como una maldición. Sin importar cuanto tratara de apartarlo de mi mente, este volvía a aparecer como un flash frente a mi vista, seguido por la imagen de Irons siendo descuartizado y desgarrado por ese monstruo.

Sin importar cuanto tratara de convencerme a mi mismo de que había hecho lo mejor que pude, de que mis intenciones habían sido las correctas o de que probablemente cualquier otro no hubiera podido hacerlo mejor que yo, simplemente no podía dejar de sentirme culpable…

Yo baje hasta allí abajo… con armas mas que suficientes, pero no con el valor necesario. También me repetía que el coraje no había tenido nada que ver con eso, y que no podía culparme por haber estado distraído debido a la ferocidad que me tenía invadido en ese momento de tanta tensión. Pero nada de eso iban a cambiar la realidad…

Mi objetivo era salvar tanto a Irons como a Beverly. Era eso a lo que me había determinado: Salvar a todos. Era eso lo que me había jurado a mi mismo luego de perder ya a dos, pero ahora acababa de perder a uno mas.

Trataba de auto-consolarme con el merito de haber salvado a James y a Beverly, pero mirando atrás… veía morir a cuatro, a cuatro a quienes no había podido salvar, a pesar de que lo había prometido, tanto a mi mismo como a ellos. Eran cuatro a los que había fallado…

Una vez mas en aquella maldita noche me hice la misma pregunta… ¿Por qué estaba yo ahí? ¿Por qué me encontraba yo atrapado dentro del universo de un videojuego? Incluso aunque lograra sobrevivir a aquel infierno… ¿Qué seria de mí? ¿Cómo y hacia donde seguiría mi vida? ¿Y cómo podría yo superar lo vivido aquí? ¿Cómo seguir adelante con este peso en la conciencia? ¿Cómo encontrar absolución?

Todo esto me hacía sentir ganas de morir en ese averno y ser olvidado para siempre…

- ¡¡Maldición! - Grite golpeando con mis puños lo que estos encontraran. El resultado fue que rompí el cuerno de la cabeza a mis espaldas, quedando libre de este, pero aun con las esposas en mi espalda.

Solo entonces me di cuenta de que estaba llorando… ¿Por qué estaba llorando? ¿Era acaso por aquellos a quienes no pude salvar? ¿O por qué no soportaba mas esta pesadilla y quería volver a casa? No lo sé… solo sé que jamás en mi adolescencia me había sentido tanto como un niño.

A pesar de que deje de llorar al instante, no podía limpiarme las lagrimas del rostro. Todo lo que hice para no causar algún problema fue sentarme sobre el escritorio de Irons, demostrando que no tenia intenciones de rebelarme hacia mis compañeros. James aun me miraba, indiferente a todo, pero con un toque de tristeza en sus ojos.

- ¿Por qué lloras? - Me preguntó, tomándome por sorpresa. Tarde unos instantes en responderle…

- Eso quisiera saber… - Respondí, mi voz no salió tan serena como habría deseado.

Creo que James confiaba plenamente en mí a pesar de lo ocurrido. Probablemente se debía al hecho de que era gracias a mis furtivas decisiones en el aeropuerto que él seguía vivo. El hecho de que no hizo nada cuando logre soltarme de la cabeza de la pared lo demostraba.

- ¡James! - Llamó Leon - Libera a Alex

Sin decir una palabra, James tomó la llave de las esposas y, conmigo de espaldas, me libró de estas. Acaricie mis ligeramente adoloridas muñecas, limpie mis ojos y luego mire a Leon, quien evidentemente me estaba esperando, y por la mirada que me daba, podía apostar que aun estaba enojado conmigo.

Claire y Beverly se corrieron hacia ambos lados cuando yo avance. Estando frente a frente, nos miramos a los ojos. Leon tenía su arma y la mía en sus manos, pero en un acto de dignidad o honestidad, o quizás confianza, decidió apartarlas, dejándolas en su cinturón.

- Ya he escuchado las historias de Claire y Beverly.

- ¿Y? - Pregunté arrepintiéndome al instante. Había sonado muy amenazador.

- Solo tengo una pregunta para ti… y quiero que me prometas que dirás la verdad.

Dicho trato me pareció preocupante, pero como tenia una idea de cual iba a ser esa pregunta, decidí aceptar…

- Lo prometo - Respondí afirmando con el rostro.

Él dio un suspiro con los ojos cerrados, y luego se centró en los míos…

- ¿Sabes dónde y como se originó todo esto?

Semejante pregunta me dejó perplejo y con los ojos completamente abiertos. Había pensado que me preguntaría si yo era o no un agente de Umbrella, o algo similar. Ya me imaginaba que Leon estaba sospechando de mí, pero jamás pensé que tanto como para creerme capaz de saber como se inició este maldito infierno.

De ser una persona normal en este "Mundo Biohazard", de ninguna manera podría yo saber tal cosa, y probablemente ni siquiera estaría vivo en estos momentos. Pero en mi posición tan especial, sabía con precisión y detalle el inicio de esta locura.

- La ironía definitivamente es cruel…

No sabia que hacer… sentía una gran urgencia por decirle que no, negarle tal cosa y asegurar que no tenia idea ni de cómo era que él esperaba que yo supiera algo así. Pero por otra parte… mi promesa estaba hecha…

Mi mente me reiteraba la culpa. Realmente… yo no podía considerarme digno de la confianza que yo esperaba de ellos y que antes recibía. Incluso aunque mis intenciones fueran buenas, yo estaba faltándoles en la verdad, la cual terminantemente no podía compartir.

No era merecedor de su confianza…pero entonces… ¿Qué debía hacer?

Justo cuando estuve por mentir nuevamente a Leon, sentí la culpa como ese apretón en el pecho que te complica la respiración, para luego dejarte con una gran angustia… como si la conciencia te retorciera el alma…

Estaba cansado… tanto de este papel como de esta extrema sensatez que tenia que cargar. Por primera vez en esa noche… me di el gusto de ser imprudente y hacer lo que realmente quería.

- Sí… - Respondí, tan simplemente como eso…

No sé que respuesta habrían estado esperando ellos, o si coincidían en sus expectativas. De todas formas, el resultado fue el mismo en todos: Silencio profundo… como lo odiaba…

Por mi parte, cerré los ojos y viaje en mi mente hacia aquel evento… el momento en el que todo esto comenzó… tal y como era relatado por la esposa del culpable…

Dos hombres, dos miembros del escuadrón de Hunk, agente de Umbrella, adentrándose al laboratorio subterráneo de la maldita compañía… sin tener idea del grave error que estaban cometiendo… un error que les costaría la vida…

Lentamente se acercaban a la puerta de la habitación donde se encontraba el responsable de este caos… un hombre cuya mente jamás logre comprender, así como sus intenciones y motivos… ¿Qué pudo haberlo llevado por ese camino? ¿Sed de poder? En lo personal… no creo que alguna vez llegue a entender que pudo haber deseado tanto como para dejar atrás a su familia… a menos que esta, incluso la parte inocente, haya estado involucrada de una forma desconocida para mí.

Contradiciendo a las simples apariencias, aquel científico no era el único ser vivo en aquella habitación, pues estaba acompañado por sus adoradas formas de vida de estructura inferior a la celular… todas almacenadas en herméticos frascos químicos.

- Y pensar que ahora son esas formas de vida las que dominaban esta ciudad... que ironía…

De todas formas, la ambición de aquel individuo, si era aquello lo que lo había llevado hasta allí, fue también su perdición. Él no había cumplido con lo que debía cumplir acorde a lo que había pactado… y esa era la razón por la presencia de los hombres de Hunk en aquel lugar.

Ellos entraron, decididos a llevarse lo que habían venido a buscar… pero el creador de aquello no estaba dispuesto a entregarlo. Palabras no sirvieron… las armas hicieron el trabajo, cumpliendo con facilidad el objetivo de aquellos soldados, quienes se fueron sin valuar en lo mas mínimo la vida de aquella persona… a quien habían dejado agonizando lentamente con la mitad de su torso prácticamente arruinado… pero ellos habían olvidado una muestra… una ultima muestra de una de las armas mas malignas jamás creadas.

- Y mas irónico aun… es pensar que hace solo unos minutos atrás me encontré con ese hombre…

- ¿Cómo? - Preguntó Leon, sacándome de mis pensamientos.

Si bien me tomó por sorpresa y por ende no asimile la pregunta al instante, nadie lo notó. Nuevamente dude sobre que responder… y sentí ganas de decirle a Leon que yo solo había prometido responder a la pregunta anterior… pero eso no mejoraría en nada la opinión de mis aliados sobre mí. Tuve que pensar en una respuesta sutil y simple…

- Fue… un grave error.

- No estoy preguntándote como empezó todo esto - Contestó él abruptamente, dejándome confundido - ¿Cómo… sabes todo eso?

- ¡Genial! Esto va de mal en peor…

Baje la mirada llevándome una mano a la frente y empezando a buscar con todas mis ganas por una respuesta que no existía. Simplemente no había forma de explicar eso, a menos, claro, que dijera ser un agente de Umbrella, pero mas alla de ser otra mentira, eso difícilmente eso mejoraría mi situación.

- Yo…

Otra vez estaba empezando a sudar frió. Ya estaba casi desesperado en mi busca por una explicación apropiada sin ningún avance, empezando incluso a considerar la posibilidad de decir que estaba relacionado con Umbrella. El caso era que sin importar lo que le dijera, no podía decirle la verdad… eso era algo que tendría que llevarme a la tumba si acaso no lograba salir de este mundo.

- ¿Puedes recordarme tu apellido? - Preguntó él, o al menos eso creo, ya que estaba tan metido en mí mismo que no escuche casi nada.

- ¿Qué?

- Tu apellido… ¿Me lo recuerdas?

Me quede con los ojos como platos y la boca entreabierta. Si bien ahora recuerdo cual era el apellido que había dicho anteriormente… en aquel momento no tenia ni idea de cual era, y sin importar cuanto forcé mi memoria, no pude recordarlo. Pero yo estaba seguro de algo… Leon sí lo recordaba, y había hecho esta condenada pregunta para comprobar lo que él ya estaba sospechando.

Yo ya estaba perdido y lo sabía. Había tardado ya demasiado tiempo para una pregunta que debía responderse al instante. Pensé en preguntar el porqué de esa pregunta en un intento de ganar mas tiempo, pero no serviría de nada. Leon ya había dado un suspiro de resignación, aceptando la verdad que él había descubierto: Yo le había mentido, a él y a todos.

No sabía si pedir perdón seria lo correcto, mucho menos sabía si lo seria decir la verdad. Para concluirla, ya no tenía ni la mas diminuta idea de que tenía que hacer. Ahora entendía lo que era realmente querer que te tragara la tierra, desaparecer de allí en ese mismo instante… pero la imposibilidad de ello solo me dejaba el sentir de mi corazón golpeando fuerte contra mi pecho y renovadas ganas de llorar. Me vi a mi mismo bajando la cabeza y apretando los puños y los ojos.

No estaba arrepentido de la decisión que había tomado tiempo atrás, la cual fue la de cambiar el destino, de lo único que podría arrepentirme era de ser tan tonto y no poder predecir todo lo que ello significaría. Ahora estaba afrontando las consecuencias… cuando ya era muy tarde.

Y Leon, así como todos, permanecía callado… cuando podría hacerme tantas preguntas, como… "¿Por qué nos mentiste?", "¿Por qué no confiaste en nosotros?", "¿Quién eres realmente?" u otras tantas. Pero semejante silencio y la tristura que podía ver en sus ojos significaban algo que no había advertido hasta ahora: Él confiaba en mí… quizás incluso mas de lo que imaginaba… y ahora se sentía traicionado…

- Todo es mi culpa…

Nuevamente… que irónico. Tomar el apellido Wong hizo que yo causara en él la misma sensación que le causaría quien realmente poseía ese apellido. ¿Qué estaría haciendo ella ahora, por cierto?

Me pregunte si esto realmente importaba… si objetivamente tenía un sentido el preocuparse por mi identidad, considerando nuestra situación y la destacada necesidad de luchar por vivir. Tal vez no podía confiarles quien era, pero yo jamás los traicionaría, ni los abandonaría a morir. Pero claro… yo ya había causado que no pudieran creer en mis palabras… ¿Cómo prometerles eso sin esperar que lo crean una mentira?

No podía creer lo que había logrado: Empeorar mi situación, la cual había parecido imposible desde el momento en el que caí en este infierno, pero lo había hecho… y ahora mi problema no era solo los frutos de las armas virales… sino también mis propios amigos.

Me sentía solo… solo y vació en medio de aquella "nueva" pesadilla, mucho peor que la anterior… lo cierto era que mi resistencia ya estaba llegando a su límite. Ya había sido mas que demasiado enfrentar esta desgracia… ¿Pero cómo enfrentarla una vez empeorada y, para colmo, estando solo? No podría… no lo lograría… ¡No quería!

Lo único que podía desear en ese momento era que me tragara la tierra, simplemente para salir de allí. O mas específicamente: ¡Despertar! Irme de una bendita vez de esta horrenda pesadilla que ya se había vuelto insoportable para mí.

Deseaba escapar… tanto… que no me importaba el precio…

¿Qué futuro podría tener yo en este mundo… si ni siquiera tenia pasado?