Determination

¿Cuándo aprenderé a diferenciar lo importante de lo insignificativo?

Yo ya estaba acabado… por mi mismo…

Advierto que lo que voy a contarles ahora… puede no ser muy agradable…

Esta pesadilla ya era demasiado por si sola, y yo, como un estúpido, la había empeorado…

Había voluntado el hacerme cargo de mis decisiones… pero había sobreestimado mi capacidad…

Sentía asco, odio y repulsión por mi propia persona… ¿Por qué?

Muy simple: Yo no había fallado… no había perdido… no había muerto…

Yo… me había rendido…

Yo no era mas que un miserable cobarde que quería huir… que no se atrevía a enfrentar mas a esta pesadilla…

Hasta ahora creía tener la fuerza… pero la verdad me golpeó como una bala al pecho… yo jamás podría sobrevivir… no solo…

Todo mi avance era gracias a mis aliados… y digo aliados porque no me sentía con derecho a llamarlos amigos… no después de faltarles el respeto como lo había hecho… y sin ellos, yo estaba condenado.

Ocultar la verdad… ¿Fue lo correcto o lo incorrecto? No podía saberlo… pero ya no importaba…

La pesadilla ya había sido suficiente… y yo solo quería que terminara, sin importar como mientras que acabara… yo jalaría el gatillo si ellos no lo hacían…

Curiosamente… pude sonreír… e incluso sentía ganas de reír… no pregunten porque. No tengo idea… jamás la tengo… ni me importa ahora.

En el momento en el que decidí ponerle fin a todo esto… finalmente lo había entendido todo: Mi razón para estar aquí… era exactamente la misma razón para vivir: Ninguna

La vida jamás tiene ni sentido ni nada de especial… solo nacemos y morimos eventualmente… y ahora lo estaba aceptando maravillosamente… quizás por eso era que sonreía.

Al menos podría morir con el orgullo de haberlo entendido todo… a este punto, no había nada que no pudiera esperar… ya estaba listo para aceptar cualquier cosa, por lo cual esta conclusión no es ninguna sorpresa…

El resultado era simple: Yo iba a morir y punto final.

- Alex… - Me llamó Leon tristemente - ¿Quién eres?

Sonreí… me encogí de hombros… levante los brazos a ambos lados… y di la respuesta mas honesta que había dado en mucho tiempo…

- ¿Quién sabe? Ni yo mismo estoy seguro…

Su mirada se entristeció aun mas. El pobre Leon seguía queriendo confiar en mí… y yo seguía defraudándolo… y si bien segundos atrás me hubiera sentido inmensamente culpable, como ya dije, ahora no me importaba…

Incluso el asco que sentía por mi mismo por hacer y pensar cosas semejantes había desaparecido… todo estaba desapareciendo… así como eventualmente todo lo haría…

- Lo siento, Leon - Respondí, aun con mí desvergonzada sonrisa, no porque realmente lo sintiera, sino porque sabía que él no se merecía esto. Le habría dicho en ese instante que quería morir, de no ser porque no sabia como decirlo sutilmente…

Otra vez… ¿Por qué me preocupaba por ser sutil? Ya nada importaba a fin de cuentas… mientras antes terminara con esto, mejor…

- ¿Puedo pedirte un ultimo favor? - Le pregunte, casi suplicando…

Él lo pensó durante un momento con una expresión de desconcierto… probablemente por la palabra "último"…

- ¿Qué favor?

Sabiendo que tenía aun un arma que ellos habían olvidado quitarme, la sujete, ni muy rápido ni muy despacio… pero nadie hizo nada para evitar que colocara su mortal filo sobre el cuello de mi amigo hasta que la hice… solo entonces él se movió, y tan rápido como pudo, tomó una de las pistolas… poniendo su cañón contra mi entrecejo. Para mi alegría… había sujetado la VP70…

Aquella había sido mi arma leal. Me había protegido de muchas cosas y obedecido mi voluntad sin cuestión alguna… y ahora cumpliría mi último deseo… salvándome de este infierno con su tan justo poder…

- ¡Mátame! - Dije, casi como llorando una vez la pistola estaba frente a mí… sé que todos quedaron plasmados con tal petición.

- ¿Qué? - Preguntó Leon, sin mucho volumen, pero con la impresión grabada en su rostro y en su voz…

Las tres personas que estaban detrás de mi, a quienes prácticamente ya había olvidado, exclamaban varias cosas que no estaba escuchando pues no me importaba. Simplemente queria terminar con esto pronto.

Con mi mano izquierda sujeté la pistola sobre mi frente, evitando que su portador pudiera retirarla. Mi otra mano guardó el cuchillo y luego apoyó a su hermana.

- Mátame… acaba tu mismo con mi vida… y así todo esto terminará.

Silencio absoluto… otra cosa a odiar, pero ya tampoco valuaba eso. Solo quería que esa bala atravesara mi frente de una vez… de esa forma, ni siquiera tendría que sufrir dolor alguno.

- No - Respondió suavemente… negando ligeramente con la cabeza y tratando de retirar la pistola, pero no se lo permití.

Ahí estaba nuevamente… aquello que antes me sorprendía y me resultaba incomprensible pero que ahora, así como todo lo demás, no me importaba: Humanidad, el mayor de los defectos. Pero claro, no podía culparlo… ni a él ni a nadie. Después de todo, es humano sentir miedo y tener dudas.

- Por favor… - Supliqué… en esos momentos, no sé porque, había descendido el arma contra mi pecho.

- ¡No voy a hacerlo! - Contestó, esta vez mas embravecido.

¿También era humano ser valiente? Tampoco lo sé… pero ya estoaba cansado de molestarme en repetir eso y recordar constantemente mi ignorancia. No era por impaciencia… sino por ansias…

Curiosamente, lo único que evitaba que le arrebatara el arma y me matara yo mismo era que no quería causarles demasiado daño. En ese momento no entendía la razón… pero sé muy bien… que jamás deje de sentir ese cariño por ellos…

Nuevamente… mi idiotez me traicionó. Pues cuando creí que ya nada podría sorprenderme… quedé paralizado al sentir un rostro apoyarse contra mi espalda y dos brazos abrazándome desde atrás, y una de sus manos, cuya dueña ya reconocí, se interpuso entre mi pecho y el cañón del arma…

- ¿Por qué? - Me preguntó… haciéndome sentir nuevamente miedo… miedo a responderle…

- Claire…

Curiosamente… ella logró quitarme la fuerza de las manos… dejando que Leon fácilmente retirara el instrumento que tanto me había protegido. Mi mano derecha, aun sujeta al cuchillo que había obtenido de James, se dejó caer a un costado… mientras que la otra estaba sobre la mano derecha de mi querida amiga… acariciándola suavemente…

¿Por qué? No había porque… solo era el deseo de terminar con esta pesadilla… simplemente querer ser libre. Por haber entendido que yo no tenía un lugar aquí ni en ninguna parte de este mundo al que no pertenecía. Y siendo un extraño en este universo… mi deber… mi única obligación, era la de irme para no volver… pero considerando que simplemente no podía volver a mi tierra, a mi hogar, a mi vida… solo me quedaba una alternativa… desaparecer de este mundo y de todos…

Si pudiera… si hubiera alguna forma… indudablemente volvería a la vida que ya conocía… convencido de que no tenia nada de que quejarme… no después de haber conocido lo que era el infierno. Llegue a pensar que yo podría haber muerto en mi mundo y que esta pesadilla fuera la representación del infierno para mí… pero mejor calmar mi imaginación…

Claire… no tenías que preocuparte por mi… yo no era mas que un desconocido… mas aun, un marciano para este universo, a pesar de que fuéramos de la misma raza. Eventualmente… todos entienden que la vida no tiene sentido… y que la muerte no significa nada en realidad…

El que yo muriera no significaría nada… incluso si causaba dolor y tristeza… aquellos eran solo sentimientos efímeros. El mundo seguiría adelante como si nada pasara… y eventualmente yo seria olvidado… así como lo son todas las personas.

Saber demasiado… tanto del futuro como de lo que en realidad debería ignorarse… es algo demasiado peligroso… y por ende, yo era solo un mal para ustedes. Mi muerte solo podría beneficiarlos… y quizás desde algún lugar… cuando todo esto pasara, podría verlos y sonreír… cuando todo esto haya pasado, ya no hubiera dolor y ustedes pudieran devolverme la sonrisa…

- ¿¡POR QUÉ?

Todo lo que pasó a continuación fue muy rápido para mí, aunque en realidad, era mi mente la que ya no podía procesar nada como era debido… especialmente porque realmente creía, todavía, que no me importaba nada… ni siquiera ellos. Qué equivocado estaba…

Era como si toda su tristura se hubiera convertido en cólera. Para cuando me di cuenta, ella ya había logrado darme vuelta, y justo cuando vi sus lacrimosos ojos, recibí, con una intensidad superior a la de un relámpago, lo que sin lugar a dudas puedo llamar la cachetada de mi vida.

Con la mejilla ardiendo, a pesar de que no podía sentirlo, choque de espaldas contra la pared debido al impulso de tal golpe. El dolor físico no era nada… no cuando sentía como si aquello me hubiera literalmente sacudido el cerebro y todo lo que tenía en este. Sumándole a eso la angustia… era como si hasta el último gramo de fuerza hubiera abandonado mi cuerpo…

Definitivamente no puedo explicar como me sentía entonces… ¿Confundido? ¿Solitario? ¿Penoso? ¿Idiota? ¿Triste? ¿Estúpido? ¿Arrepentido? ¿Necio? ¿Melancólico? ¿Culpable? No tengo idea… por enésima vez no tenia idea, pero esta vez, al menos se sentía bien el no tenerla. Lo único que puedo asegurarles, además de que jamás me había sentido así, al menos a tal magnitud, es que no reconocía ninguno de mis cinco sentidos ni lo que estos me transmitían.

Ni siquiera mi cuerpo me respondía como quería, como si este tuviera voluntad propia y se negara a obedecerme. No sabía si estaba cayéndome o manteniéndome milagrosamente contra la pared. Mi perdida vista solo trataba de enfocarse en Claire, quien llorando desconsoladamente me regañaba y replicaba por todas mis palabras.

- ¿¡Por qué dices eso?

- …

- ¿¡Por qué quieres morir?

- Por tantas razones…

- ¿¡Es que ya no quieres vivir?

- Esto no tiene nada que ver con vivir…

- ¡No puedes hacernos esto! ¡No puedes abandonarnos!

- Probablemente era lo mejor que podía hacer por ustedes…

- ¿¡Es que acaso ya no te importa nada? ¿¡Ni siquiera tu mismo?

- Jamás me he valuado mucho a mi mismo…

- ¿¡Ni siquiera piensas en nosotros?

- Si supieras cuanto…

- ¿¡No te importa en nada lo que sintamos?

- Jamás entenderías… todo lo que significa eso para mí…

- ¿¡Por QUÉ? ¡¡Siento que nos estas traicionando!

- Claire… yo jamás haría eso…

- ¡¡TE ODIO! - Gritó golpeándome con todas sus fuerzas en el estomago.

No sentí dolor… no sé si ella no aplico realmente fuerza o si me encontraba mas insensible físicamente de lo que antes estaba emocionalmente.

- Claire…

En realidad… sentía que la amaba y la odiaba al mismo tiempo. Ambos por la misma razón: Volver a confundirme. No sé que fue… pero me llevó a acariciar lentamente el puño enguantado de ella… el cual al primer contacto se abrió para apretar briosamente mi mano. Nuestras miradas se encontraron… y yo no encontraba palabras para darle…

¿Por qué esta encrucijada? ¿Qué era lo que debía hacer? ¿Qué seria lo correcto? ¿Decir la verdad? ¿Cómo podía solucionar esta situación? ¿Cómo podía reconfortar a Claire? ¿Y qué debía ser con mis amigos, con quienes nos hemos cuidado los unos a los otros constantemente? ¿CÓMO debía continuar esta historia de aquí en adelante?

Tantas preguntas… cientos de preguntas… y ninguna respuesta. Yo no lograba encontrar la solución ni tampoco nadie iba a dármela, y todos los problemas que tenia encima no jugaban en nada a favor.

Leon nos miraba con esa expresión de plasmado aun en el rostro. James estaba tan nervioso que parecía que se iba a desgastar la cabeza de tanto rascársela. Beverly solo lloraba. Juraría que escuche en ese tiempo el sonido de un helicóptero, pero no le preste atención.

Sin embargo… a pesar de que no encontraba solución, a pesar de que no sabia como remediar esto… incluso aunque aun deseaba morir… me había dado cuenta de algo: De lo que sentia por todos ellos…

- Claire… yo…

Y solo Dios sabe que tanto habría dicho a continuación y que no fue posible decir. El techo se rompió, justo detrás de ella, dejando caer, entre el escritorio y la mesa, una enorme cantidad de rocas y algo mas.

Sentí nostalgia por la situación que había sufrido minutos atrás en mi rescate de Beverly, cuando me había encontrado con aquel ser que había desafiado a la naturaleza y que lamentablemente no podía decir si le había ganado o no. Pues ahora todos nosotros nos encontrábamos con aquel que podría rivalizar contra ese monstruo si lo quisiera.

Beverly, James y Leon ya le habían visto y ciertamente sus expresiones eran exactamente lo que podía esperar de estas. Pero Claire, que se encontraba precisamente entre ÉL y yo, no se había atrevido a voltear aun. Por mi parte, fue precisamente cuando se irguió que pude verlo por encima de ella.

- Mr. X…

Aquel enorme titán, creado por los mismos responsables del caos en esta ciudad con el simple propósito de ser usado como arma. De apariencia básicamente humana y vistiendo ropas de dicha raza, probablemente porque una vez en el pasado era uno de nosotros. Pero su grisácea piel claramente visible en su calva cabeza de nula expresión hacía fácil el prever lo que era: Un enemigo.

De no ser porque esta criatura me dejo sin voz luego del shock que causó al aparece, hubiera gritado un "NO" desesperado tan pronto mis ojos captaron que Claire estaba volteando para conocer a ese monstruo, y aun mas me invadió la desesperación al ver como esa inmensa mole estaba alzando su puño derecho, el cual podría matar a mi amiga de un solo golpe.

Ella no tuvo mas que un segundo para ver a ese monstruo antes de que mis brazos la atraparan en un fuerte abrazo para luego, sin preocuparme en lo mas mínimo por el próximo aterrizaje, arrojarme a mi mismo junto a ella hacia un costado con tal de esquivar semejante impacto. Lo logré… pero en consecuencia tuvimos que soportar, incluyendo a Leon con quien nos estrellamos, el impacto de caer en el suelo, prácticamente indefensos…

No sabía en donde tenía la mente en ese entonces… lo único que prevalecía era lo que sentía hacia mis amigos… y eso era mas que suficiente para forzarme a hacer solo una cosa: Pelear.

Estando aun en el suelo con Claire y Leon, observe al terrible ente que me estaba devolviendo la mirada. Las tres pistolas que teníamos habían caído al piso a nuestros alrededores, junto al cuchillo de James, que ya estaba debajo de mi mano y nuevamente en mi poder. Sin dudarlo, tomé la mas fuerte de las armas de fuego, apunté en menos de un segundo, y disparé…

Mientras que mi brazo era devuelto hacia atrás por el retroceso del arma, la bala golpeó a Mr. X en la frente… y a pesar de que explotó allí mismo, apenas dejó marca en su rostro. Sin embargo, tal hecho no se privó de dejarme mas que turbado… ¡Se suponía que la Mágnum funcionaba contra él!

Acorde al arrastramiento de mis amigos y yo sobre nuestras espaldas con tal de ponernos a salvo, yo disparaba con tanta rapidez como mi no entrenado mi brazo izquierdo me permitía. Hasta que, después de mi cuarto disparo, Leon me arrebató el arma de las manos y, con múltiples veces mi velocidad, disparó tres veces mas de la misma forma que yo y obteniendo el mismo y miserable resultado: Insignificantes agujeros en la gabardina de esa criatura.

Sabiendo que ya solo le quedaba un último disparo en el cargador, decidió aprovecharlo apuntando a su cabeza tal y como yo lo había hecho con el primero tiro, pero para nuestra desgracia y terror, solo nos quedó el ver espantados como el proyectil no apaleó ningún efecto.

El arrastrarnos nos terminó llevando contra el rincón de la habitación, o sea, quedar a acorralados como ratas. Para colmo, habiamos dejado las VP70 de lado, y ni hablar de volver por ellas cuando eso significaba acercarse a ese monstruo.

Un incontable gasto de balas hizo eco en toda la habitación junto a los gritos de Beverly y James, este ultimo tratando de salvarnos con su MP5, descargando una buena parte del cargador en la espalda del monstruo, pero nuevamente, sin efecto alguno.

- ¿Qué… qué es esta cosa? - Preguntó aterrado y deteniendo su fuego.

- Nuestra peor pesadilla… - Pensé en responderle, pero no había tiempo…

Aun concentrado en nosotros tres, que prácticamente ya no teníamos a donde correr, apostaría a que concluyó que debía deshacerse de nosotros como lo humanos lo hacemos con las ratas, y para ello no había mejor manera que el método mas clásico: Un pisotón…

Realmente… no sentí miedo a morir… pero el solo imaginar lo que Leon y Claire podrían sufrir de un ataque así detonó la adrenalina en mí.

Actuando sin pensar, literalmente golpeé el suelo con ambas manos levantándome en un instante, embistiendo y cabeceando simultáneamente a esa mole, con tanta fuerza como mis piernas pudieran sumarle al impulso inicial de levantarme.

El hecho de que aquello se hubiera sentido bastante similar a chocar de frente contra una pared me hizo entender que jamás podría hacerlo retroceder de esa forma, pero como él se encontraba con el equilibrio bastante frágil por tener una pierna elevada, mi ataque lo habría hecho caer de no ser porque alcanzó a devolver hacia atrás el pie con el que iba a convertirnos en puré. Al menos así logre darnos a mi y mis amigos algo de espacio.

Para mi extrema fortuna, logre aclarar mi aturdida cabeza justo a tiempo para notar el golpe que Mr. X quería darme y encorvarme hacia atrás dejando pasar su puño justo frente a mi rostro, y por el viento vació que le siguió a este, comprendí que eso hubiera sido mas que suficiente para romperme el cuello.

Una vez estuve nuevamente derecho, no tuve mejor idea en mi limitado tiempo que tomar el único arma en mi poder, mi cuchillo de combate, y tratar de clavarlo en su pecho… pero el muy madito atrapó mi arma y me la quitó de las manos, para luego triturarlo dentro de la suya… dejando caer ante mi como un retorcido e incerbible pedazo de metal. Ya no tenía armas para atacarlo… y ya sabía que no tendría mucho éxito luchando físicamente.

Previendo ya el próximo ataque, me apuré a colocar mis brazos como una X frente a mí, aplicando en estos tanta fuerza como tuviera de resistencia. El puño de ese monstruo me tiró para tras como si mi peso fuera el de una pluma, pero gracias al bloqueo aplicado, no fue mas que un doloroso golpe sin secuelas ni daños graves.

Leon detuvo mi corto vuelo atrapándome en sus brazos para luego ayudarme a reincorporarme. Claire estaba de pie a nuestro lado, su mirada centrada… estaba planeando algo.

- ¡No! - Grite al verla actuar al mismo tiempo que alzaba mi brazo para detenerla, pero este no llegó a ella pues yo aun estaba sostenido por Leon.

En un muy audaz brinco, Claire se arrojó de cabeza hacia los pies de Mr. X, o por allí cerca. No sé si alguna vez tuvo entrenamiento o que, pero hizo un magistral giro sobre el suelo pasando por el titán y tomando ambas VP70 en el proceso para luego hacer otro giro al mismo tiempo que volteaba hacia el monstruo y disparaba dos tiros mientras se alejaba. Terminando su acrobacia en un espléndido aterrizaje sobre piernas flexionadas, para disparar dos veces mas… yo ya no sabía si eso tenía efecto o no.

Lo cierto era que ese monstruo tenía ahora su atención en nuestra amiga, quien se encontraba ahora bastante cerca de James y Beverly. Parecía un cazador que no se decidía por que presa iba a ir primero, pero se concentraba en la que pareciera mas peligrosa en su momento o la que tuviera mas cerca.

Claire siguió disparando, jalando un gatillo a la vez pero ambos en rápida secuencia… pero eso no detuvo el monstruo en lo mas mínimo… y el saber que este se encontraba ahora concentrado en matarla me volvió loco… mas aun cuando vi que el muy desgraciado llegaba a ella sujetándola por la ropa y elevándola del suelo… a este punto, fácilmente podía predecir lo que le pasaría a continuación…

No podía permitirlo… no la dejaría morir, ni a ella ni a nadie… ¡Tenía que defenderla con mi vida!

Empezar a correr y saltar hacia la mesa central fue casi la misma acción, sin duda alguna en mi mente, y desde allí, viendo a Mr. X de espaldas a mí y dispuesto a atacar a mi compañera, salte con todo mi espíritu sobre él, atrapando su cabeza entre mis piernas, mi mano derecha tapándole los ojos, y mi pierna izquierda enredándose en su brazo, pasando el pie por debajo de su axila y la punta de este ajustándose contra su espalda, de manera que él tendría que arrancarme esta extremidad si quería realizar ese golpe, pero claro… no deseaba esperar a que intentara eso considerando que posiblemente lo lograra. Tenia que actuar rápido…

- ¡Un arma!

Necesitaba una, fuera la que fuera. Miré a Claire, aun colgando del puño de este titán, busque las pistolas en ella, solo para darme cuenta de que estaban en el suelo bajo sus pies, sin embargo… ella aun cargaba con un arma mas: El cuchillo en la funda ajustada a su chaleco sobre su hombro izquierdo.

Considerando que debido a la situación no podía ser exigente, me incliné hacia ella tratando de tomar dicha arma, sintiendo ya como esta cosa debajo de mí luchaba por librarse. Una vez tuve el cuchillo, que parecía mas bien una daga para mí, renuncie por un instante a toda mi inteligencia cambiándola por furor.

Sin pensar en otra cosa, aferré mi mano zurda a su mandíbula asegurándome de que esta no descendería… apoyé el arma sobre su cogote… y concentre todas mis fuerzas en mi brazo al aplicar un brutal intento de descabezamiento con un corte de izquierda a derecha. Sorprendiéndome al sentir lo que salpicó sobre mis manos…

- ¡Sangre!

Sentí esa negra y viscosa sustancia sobre mis manos… y por un instante, en el que vi a Claire regresar al suelo, creí haber obtenido la victoria… pero entonces sentí claramente como ese monstruo alzaba su mano por detrás y me agarraba por la espalda empezando a jalarme y sacarme de encima de él. Aferrándome con las piernas a él, logre ganar unos segundos, lo suficiente para salir de mi chaqueta y así librarme de su agarre, pues no quería arriesgarme a lo que podría pasarme estando sujetado por el puño de tal titán. Lo malo es que, una vez libre, ya no tenia ni pizca de equilibro. Milagrosamente logré caer a sus espaldas de manera aceptable.

Para cuando había logrado quedar arrodillado, Mr. X volteó a verme… y a hacer algo mas. Pude ver en ese santiamén la sangre que cubría su cuello… así como pude notar que el corte que había hecho era solo superficial. Lo único que pude hacer entonces es volver a cubrirme de la misma forma que antes para defenderme del cercano golpe, pero como esta vez yo estaba situadamente por debajo de él, al resguardarme del impacto caí de espalda clavado contra el piso, y no me sorprendió el ver que mi enemigo iba a aplastarme… ¡Lo que no sabia era que hacer!

Un certero disparo de la recargada Mágnum y una patada de Leon, ambos a la rodilla del monstruo, le hicieron caer sobre dicha rodilla justo ante mí… y no sé porqué hizo lo que hizo a continuación, pero mi amigó avanzó y encajó su puño con toda la fuerza que habrá podido acumular en el entrecejo de aquella mole, pero juzgando por su reacción continua, la cual fue la de sujetarse el puño con la otra mano, podía apostar que el golpe le dolió mas a mi amigo que a mi enemigo.

Pero cuando Mr. X llevó su puño al estomago de Leon, el efecto fue el deseado por el emisor, y para mi pasmo, mi amigó salió despedido hasta chocar contra la pared, contra la cual quedó sentado.

Apoyando mis pies sobre el torso del aun arrodillado titán, me impulse y levanté para dirigirme hacia mi camarada, aterradamente preocupado por su bienestar…

- ¡Leon! - Grite junto a Beverly, quien había acudido también.

Él tosió, tratando de recuperar el aire. A mis espaldas, podía oír a James y Claire entreteniendo al nuestro adversario, con uno que otro sonido de balas a cada rato.

- ¿Estas bien? - Pregunte apoyando una mano sobre su hombro. Seguramente mi expresión reflejaba bastante miedo.

Cuando me miró… pareció… ¿Confundido?

- ¿A-Alex?

Evidentemente, él seguía desconcertado por mí… ¿Y cómo no? Yo mismo actúa como su enemigo, llevándolo a colocar una pistola sobre mí, forzándolo a disparar a alguien que… ¿Apreciaba?

Su mano derecha estaba curiosamente dirigiéndose hacia mí, y solo entonces noté que su desconcierto era mayor de lo que aparentaba y su pregunta se había cuestionado incluso mi presencia. Rápidamente atrapé su mano con la mía, sonriéndole calidamente y tratando de reconfortarlo…

- Aquí estoy, Leon - Solo entonces noté como todo mi cuerpo temblaba, tanto por la adrenalina como por los nervios - N-no te preocupes… ¡Solo resiste!

Él me devolvió la sonrisa, ayudándome a mantener la mía, y afirmó con el rostro. Sentí como si un gran peso se me quitara de encima al ver aquellas renovadas esperanzas y confianza en sus ojos.

El asunto entre nosotros estaba, prácticamente, concluso, aunque no estuviera aclarado. Él giró su rostro mirando a Beverly, esta vez con la preocupación que ella tenia.

- Beverly… tienes que salir de aquí…

- ¡¡No! ¡No puedo hacer eso!

- Él tiene razón - Agregué yo, coincidiendo con Leon - Tu no puedes pelear, no puedes quedarte aquí.

- ¡No! ¡No puedes abandonarlos!

- Tienes que hacerlo - Dijo mi amigo, tosiendo en el proceso - Escóndete en algún lugar seguro hasta que terminemos con esto.

Aquellas palabras me golpearon…

- ¿Terminemos con esto?

¿Y es que acaso realmente teníamos una forma de lograrlo? Ni las armas servían contra esta cosa. Su piel era terriblemente resistente y mas aun lo era su carne. No por nada las balas no tenían efecto. El cuchillo había logrado perforar su piel, pero apenas podía penetrarle la carne. Era como querer deshacer una montaña… no había como detenerlo.

Solo entonces recordé mis pensamientos anteriores y mis deseos de morir, para que luego Claire me confundiera como nunca antes lo había estado. No sabía que sentir ante todo lo que había pensado anteriormente… pero yo aun estaba totalmente abierto a la idea de morir, así como estaba decidido a proteger a mis amigos.

Si muriendo podría salvar a mis camaradas… con gusto lo haría. Seria la mejor forma de terminar esta pesadilla y sentirme orgulloso de eso.

- ¡No puedo! - Protestó nuestra amiguita - ¡¡No voy a quedarme sin hacer nada!

- ¡Si quieres hacer algo… - Comencé a decirle - …ayuda a Leon a salir de aquí!

- ¿¡Qué? - Preguntaron ambos.

Estuve a punto de explicarles, saliera como saliera, que lo único que quería era que ellos se fueran de allí cuanto antes, mientras él se quedaría a "entretener" a Mr. X, cuando repentinamente escuche el grito de Claire, y al voltear la vi chocando contra la pared después de recibir un tremendo golpe en el pecho, lo cual pude adivinar pues fue esa la parte que ella rodeo con su brazo.

- ¡Maldito!

Sentí mi sangre arder en furia… no iba a perdonarlo… ¡Nunca! Iba a hacerle pagar… por lastimar a mi amigo… y aquella que me hizo ver lo que realmente valuaba…

- ¡Prepárate a morir!

Retomando la única arma que había demostrado tener al menos un mínimo de efectividad y gritando como en una guerra, corrí hacia quien ya odiaba y qué volteó a encararme una vez se enteró de mi presencia.

Aunque jamás practique artes marciales profundamente, la próxima maniobra me salió bastante adecuada. Salté dando una horizontal patada giratoria la cual, curiosamente, él bloqueó para proteger su cabeza, pero sin detener la inercia de mi movimiento. Al volver a apoyar un pie sobre el suelo, moví la pierna de este antes de aterrizar la otra efectuando una segunda patada hacia su rodilla mientras que yo giraba sobre mi mismo para seguir aprovechando el impulso ya empezado. La rodilla golpeada era precisamente la que Leon había herido, y eso causo que Mr. X casi perdiera el equilibrio. Era mi momento de atacar…

Concluí el giro dado sobre mi mismo levantándome y rápidamente blandiendo el cuchillo de Claire por el rostro de mi oponente. Pero, como si él estuviera asimilando mis movimientos, se inclinó hacia atrás evadiendo el cuchillazo de la misma forma que yo había evadido su golpe antes. Pude ver en su mirada al enderezarse sus intenciones de arremeter en contra mía.

Adelantándome a esto empecé a retroceder a pasos largos o brincos teniendo a ese monstruo literalmente persiguiéndome con toda su velocidad. Pero estando en una habitación chica, obviamente terminaría acorralado contra la pared en poco tiempo… y esa cosa realmente quería matarme.

Nunca estuve tan agradecido con mis reflejos como en el momento en el que, al ver su puño derecho dirigirse directamente a mi rostro, mi brazo izquierdo desvió el ataque que seguramente habría aplastado mi cabeza contra la pared. Esta última siendo destrozada a mi lado por ese puño metálico, cuyo dueño me tenía entonces totalmente acorralado contra una esquina.

Por primera vez agradecí que este fuera tan duro como el acero y tan firme como una pared, pues así pude apoyarme entre él y la pared con brazos y piernas, pude velozmente escalarlo y saltarle por encima antes de que fuera muy tarde. Al caer no me prive del gusto de hacer una larga línea en su espalda con el cuchillo. Aunque no estoy muy seguro de la efectividad de ese ataque.

El muy desgraciado titán volteó atacando y empujándome hacia atrás, y hubiera perdido mi equilibrio de no ser porque fui sostenido por atrás… lo cual maldije.

- ¿Estas bien? - Preguntó James…

- S-sí… - Respondí, sacándome rudamente sus manos de encima y retomando una posición de combate ante mi oponente.

Mr. X se estaba acercando lentamente hacia nosotros. Aproveche el instante para ver que la mayoría también estaba aquí todavía. Claire se encontraba ayudando a Leon a recuperarse de aquel último golpe, pero no podía ver a Beverly por ninguna parte. Pensé con un ligerísimo regocijo que al menos ella había escapado.

A este punto, yo estaba convencido de que realmente no tenía nada que hacer en este mundo, pues yo no pertenecía a este. Ni a este infierno ni a cualquier otra cosa que haya fuera de esta ciudad. Era mejor para mi terminar mi vida ahí y ahora… pero no sin proteger a mis seres queridos.

Leon… Claire… James… y Beverly. Ellos fueron lo único para mí en este mundo… los únicos con los que compartí el tiempo, aunque este no haya sido de los mejores. A fin de cuentas, ellos eran todo lo importante que he tenido desde que desperté en este infierno…

Ellos… ellos eran casi una familia para mí… y a la familia se la protege… ¡Con la vida!

Me moría por pedirles a todos que se fueran de aquí tan pronto fuera posible, incluso aunque eso significara abandonarme a morir, pues aquello era lo que menos me preocupaba ahora. Yo me quedaría aquí "entreteniendo" a Mr. X tanto como pudiera si así podría de darles mas tiempo… me quedaría peleando con él hasta que esta ciudad fuera reducida a cenizas si era posible y necesario. Pero no tenía ni tiempo para decírselos y menos para convencerlos de algo que ellos obviamente no estarían de acuerdo, como mi decisión de morir.

Sostenía el cuchillo en posición defensiva, mientras que James realizaba algo similar con el MP5 a mi lado. Yo sabía bien que ellos solo querían ayudarme, que no querían dejarme atrás… pero lo único en mi mente entonces era que ellos estuvieran a salvo, ¡No arriesgando sus vidas en esta batalla!

Hubiera dicho algo, pero me detuve al ver a Mr. X empezar a correr hacia mí, mientras yo me preparaba para lo que fuera menos para esquivarlo, o de lo contrario atacaría a mi compañero, pero en último momento… ¡James me empujó a mí para tomar el golpe en mi lugar!

Ligeramente aturdido contra la pared, observé aterrado como quien había apostado la vida por mi volaba hasta chocar contra el escritorio de la habitación, donde se mantuvo reposado por unos instantes mientras que el titán se acercaba a él, quien, preocupándome aun mas, ¡No se movía de su lugar!

Quedé plasmado al ver a Mr. X alzar ambos brazos sobre su cabeza y unir las manos en lo que se convertirá en un martillazo capaz de demoler a cualquier ser humano, y la victima seria James. Desesperado empecé a correr hacia él sin creer que llegaría a tiempo, pero entonces, y sorprendiéndome aun mas… ¡James saltó increíblemente y esquivó el ataque! El impacto prácticamente partió el escritorio en dos partes, sobre las cuales James apoyó sus pies.

Tal vez fue adrenalina o desesperación, pero jamás creí que alguien con la contextura física de él pudiera dar tan buen salto. Incluso yo no me creo capas de tal cosa. Lo bueno era que ahora James tenía a Mr. X justo donde él lo quería. Sujetó su rifle de asalto con mas fuerza que nunca, y disparó a quemarropa sobre el gigante. Nadia sabía si eso lo detendría, pero TENÍA que causar algo de daño.

- ¡Ahora! - Oí gritar a Claire.

No puedo negar la sorpresa o impresión que me causó el ver a Leon y Claire sujetando juntos el ostentoso y pesado asiento de Irons y usarlo contra aquel gigante, y mas aun al ver que dicha "arma", la cual terminó hecha rompiéndose en el golpe, tuvo efectividad suficiente como para hacer retroceder a esa cosa.

- ¡Diablos! - Pero esto no me ponía contento.

Nuevamente, empezar a correr y saltar sobre la mesa fue casi la misma acción, para luego saltar hacia la espalda del monstruo, trazar mi daga sobre la misma cabeza de este una vez mis pies estuvieron apoyados sobre él, y desde allí saltar nuevamente y caer aterrizar dignamente sobre la mesa central.

Pero mi ataque no había tenido efectividad. Pude sentir, al atacar su cabeza, la indestructible resistencia de su cráneo… mucho mas duro que su piel y su carne.

- Maldito - Murmuré entre dientes… ¿Cómo se suponía que íbamos a detener semejante cosa? No había forma, y tal conclusión solo me reiteró mi propósito actual - ¡Leon, Claire, James, váyanse de aquí!

Pero no me hicieron caso alguno… ellos estaban decididos a combatir contra este monstruo tanto como yo… ¿Qué tenia que hacer entonces para salvarlos? ¿Derrotarlo? ¿Habría realmente alguna forma de hacerlo? Esto no era un juego… esto era tan serio como la vida podía llegar a serlo… ¿Cómo iba a matar a tal criatura? No lo sabia… ¡Pero tenia que encontrar una respuesta y pronto!

Puedo decir sin miedo a equivocarme que Leon y había notado lo mismo que yo con respecto a la dureza de esta criatura, y ciertamente tuvo una idea contra eso: Atacar con los puntos mas resistentes del cuerpo humano.

Corrió, saltó hacia la mesa, y desde allí hacia el monstruo, sin armas preparadas para atacar. Pero con la altura que había logrado obtener con dos saltos, fácilmente pudo sujetar con ambas manos al titán por la cabeza, y encestarle en el rostro el rodillazo mas violento que habré visto en toda mi existencia… y no se detuvo ahí, sino que descendió por enfrente de esa criatura dándole un codazo en el trayecto de descenso… ¿Había aquello funcionado o no?

Leon se cubrió del siguiente ataque de Mr. X, quien solo logró hacerlo retroceder unos pasos, pero no parecía conforme con solo eso, por lo cual comenzó a avanzar hacia mi amigo, alzando ambas manos…

Pero Claire, tan osada como siempre, decidió unirse a la lista de los que escalamos a este monstruo, saltándole sobre los hombros y tratando ridículamente de detener esos brazos que seguramente tendrían cien veces mas fuerza que los de ella… y que fácilmente la arrojaron sacándola de donde estaba, pero ella, en su vuelo, no dejó de disparar con ambas pistolas hasta que chocó contra la pared y cayó al suelo.

Odiaba esto… esto de tratar de lograr algo y no saber como… ningún ataque parecía tener efecto alguno… pero nadie iba a rendirse. Todos iban a pelear hasta el final, así muriéramos uno por uno… y así no habría forma para mí de salvarlos.

Ahora entendía lo que era… que alguien te enfadara y te hiciera amarlo al mismo tiempo. Si había algo en lo que no estaba confundido… era en lo que sentía por ellos. Estaba dispuesto a dar mi vida por salvarlos… y de la misma forma ellos me devolvían la misma intención. Todos deseábamos que los otros siguieran viviendo… y a la vez… todos estábamos dispuestos a morir por lo demás. Que irónico… siempre irónico…

Y así de perdido y confundido… solo podía apretar mas fuerte el cuchillo… y pelear… pelear y seguir peleando… a pesar de que eso no me diera la solución. Era lo único que podía hacer… pelear hasta el final.

Salté hacia esa criatura pateándolo con ambos pies, pero solo pude rebotar en el sin ningún resultado mas allá del de captar su atención, y de una rápida patada en el pecho ese monstruo me tiró al suelo.

Esta vez no quiso darme tiempo, por lo cual trató de pisarme tan rápido como pudiera, pero girando al costado pude esquivar el pisotón que causó sobre el suelo el destrozo que estaba destinado a mis huesos.

Trate de escabullirme tan rápido como fuera posible, pero antes de eso, Mr. X se agachó ligeramente tomándome por las ropas con su enorme mano y levantándome. Yo ya podía predecir lo que iba a hacer: Lo mismo que iba a hacerle a Claire… pero antes de lograrlo, un objeto puntiagudo voló por el costado de mi rostro y se clavó en el pecho de ese monstruo. Insensible como siempre…

Al ver dicho objeto, quedé impresionado al ver que era una lanza, y mas aun cuando vi quien la sostenía: ¡Beverly!

- ¿¡Qué haces?

No respondió con palabras, en lugar de eso dejó aquella lanza en donde había sido clavada, para luego sujetar con ambas manos la otra que había traído, y con el doble de fuerza que antes, volvió a clavarla contra el monstruo. Pero ni hace falta decir que ni la fuerza de sus dos delgados brazos juntos podría infligir mucho daño sobre tal monstruosidad.

El monstruo empezó a alzar su puño mirando hacia ella, paralizada por el miedo, tanto miedo como el que yo sufría con saber que un golpe, un solo golpe, de esta bestia podría quebrarla y destrozarla.

Sujetándome del puño alzado de nuestro enemigo, levanté ambas piernas dándole a mi amiga una patada directa en el abdomen. No habrá sido muy gentil de mi parte, pero sé que, de haber podido, ella sin duda habría elegido mi patada antes de la trompada que este titán casi le da.

Un problema menos, ahora a soltarme. Tan rápido como pude trepe mis piernas por el brazo y hombro izquierdos de esta criatura para jalar mi pecho lejos de su puño. Mi camiseta se escurrió de sus dedos, dejándome al fin libre.

Sujeté mi arma entre mis dientes, tomé las lanzas, y salté de él y hacia Beverly, quien estaba sentada contra la puerta sur de la habitación. Al instante pude oír como Leon y James entraban a entretener a ese monstruo.

- ¿Estas bien? - Pregunte arrodillándome ante ella y apoyando una mano en su hombro.

- S-sí… perdón. - Esa no me la esperaba de esta chica: baja autoestima, ella creía que solo había estorbado.

- No te disculpes - Dije luciendo las lanzas que estaba sosteniendo en mi mano izquierda y que ella evidentemente había traído desde la sala con armaduras al sur de aquí - Esto será de gran ayuda. - Quise decirle también que se refugiara, pero ya me había cansado de insistir eso, especialmente considerando que todos aquí estábamos sintiendo lo mismo.

Dándole la espalda, tomé las lanzas en ambas manos y sostuve el cuchillo en mi boca para retomarlo en caso de que sea necesario. Solo esperaba tener la suficiente habilidad para manejar este par de armas.

Viendo a Mr. X de espaldas, corrí hacia él clavándole ambas jabalinas por detrás, pero una vez hecho, me alejé de él anticipando ya un contraataque.

- ¡Alex! - Me llamó Leon, tendiéndome una mano. Una señal que entendí.

Seria mucho mejor si usáramos las lanzas entre dos, así que inmediatamente le arrojé una a mi amigo, y por la manera en la que la sujetó, podía apostar que él sabía lo que estaba haciendo.

Demostrando una habilidad en él que yo no conocía, Leon atacó frontalmente con la lanza dando directamente en el rostro de nuestro oponente una vez este estaba de frente a él, aunque siendo él, el único efecto que se consiguió fue un rasgón en la mejilla.

Decidido a no quedarme atrás, di un giro con la lanza trazándola contra la nuca de este titán. Nuestros ataques no estaban siendo demasiado eficientes, pero teniendo armas así, podíamos mantener una distancia prudente. Sinceramente, no me importaba tener que estacarlo mil veces si con eso podía vencerlo… ya estaba comenzando a considerar esa opción.

Oí a Claire llamar a Beverly mientras ambos lo combatíamos, y luego de unos instantes que parecían largos minutos, Leon y yo recibimos la orden de alejarnos de donde estábamos, y una vez hecho, las chicas y James mostraron la táctica mas improvisada de todo el combate: Unir fuerzas para utilizar la larga mesa directamente contra el monstruo. Entre los tres empujaron la enorme tabla y, por mas que me costaba creerlo, lograron llevan al titán contra la pared de la habitación.

Pero aquello solo duró hasta que Mr. X partió la mesa por la mitad de un brutal golpe, con el cual también impacto al pobre James arrojándolo contra el otro extremo de la habitación. Todos corrimos hacia él arrodillándonos a su alrededor. No había sido herido de seriedad, pero difícilmente podría seguir peleando como hasta ahora.

- ¡Maldición!

Apretando los dientes y las armas en mis puños, miré al desgraciado que estaba lastimando a aquellos que tanto apreciaba. Jamás sentí tanta furia como en aquel momento… y hasta podía sentir la sangre circulando a una increíble velocidad por mis venas, y mi corazón latiendo como si quisiera salir de mi pecho.

- ¡Leon!

Tomando el cuchillo y la lanza, volví a alzarme y encarar al monstruo que estaba saliendo entre las partes de la mesa…

- ¿Alex?

- Por favor… toma a James y a las chicas… y váyanse de aquí.

- ¿¡De qué hablas?

- ¡Tienen que escapar ahora! ¡Yo me encargare de distraerlo!

- ¿¡Estas loco?

- ¡¡Solo váyanse!

Y sin mas dudar… empecé a correr…

Pude escuchar a mis amigos gritando mi nombre a mis espaldas, pero no me detuve. No sé en que estaba pensando en ese instante, ni sé si lo mío era coraje o estupidez. Solo sé que quería atravesar a mi enemigo con la lanza…

Pero no lo logre… pues su puño atacó directamente la punta de mi arma doblándola, retorciéndola e inutilizándola…

Habiendo sido frenado por el impacto… él pudo fácilmente volver a sujetarme, y esta vez por el cuello, complicándome considerablemente la respiración… y cuando mis ojos se encontraron con los suyos… pude sentir su ira… y supe que era mi fin.

Con mas fuerza que cualquier golpe anteriormente dado, el titán me estrelló contra lo que quedaba de la mesa central, apoyada aun contra la pared. Sentí como si todo en mi interior hubiera sido sacudido por un terremoto… y probablemente hubiera muerto si me hubiera chocado contra una pared en vez de la mesa, pero la madera, rompiéndose contra mi espalda, fue un poco amortiguadora…

Pero ya no podía hacer nada. Si esto fuera un juego, podría decir que quedaba solo un mínimo porcentaje mi vitalidad. Cada parte de mi cuerpo sufría como jamás lo había hecho… simplemente ya no tenia fuerzas ni para quejarme o tratar de respirar… y ese monstruo, que aun ni siquiera había soltado mi cuello, iba a acabar con lo que quedaba de mí sin que pudiera hacer nada al respecto.

Con lo último que me quedaba de conciencia, le miré, con mi nublada vista, para encontrarme nuevamente con esos horribles ojos. Sentí como si estuviera mirando a la muerte misma…

¿Y así iba a terminar? ¿Muriendo frente de mis amigos sin poder salvarlos?

No sabia que hacer… no conocía escapatoria alguna… pero aun así… incluso aunque esto me concediera mi tan anhelada muerte… este era un final que no podía aceptar.

Incluso sintiéndome vació e inútil… me negaba a perder las esperanzas… a pesar de que estuviera bajo el limites de mis fuerzas… y por mas destruido que me encontrara… tenia que seguir luchando… dar un golpe mas… incluso si faltaban milésimas para que ese desgraciado finalmente cumpliera su ansiado objetivo de aplastar mi cráneo con su puño… ¡Aun así! Debía… sin importar lo que constara… ¡Salvar a mi familia!

Aunque fuera la última vez… empuñe con todo lo que me quedaba de fuerzas el cuchillo de Claire… determinado como nunca antes… y al mismo tiempo que Mr. X lanzó su puño hacia mis cerrados ojos… blandí la daga en un último réquiem de voluntad.

No sabia si creer lo que sentí a continuación… y lo que no sentí.

El golpe jamás llegó…

La presión sobre mi cuello se redujo…

Mi arma no solo había tocado a mi enemigo… ¡Se había hundido en él!

Sentí algo tocar mi rostro… no el golpe… sino un liquido que se salpicó…

No podía creerlo… ¡Pero era verdad!

- ¡Sangre!

Abrí los ojos ilusionado… y sintiendo un enorme regocijo de esperanzas al ver lo que había ocurrido…

El puño de mi enemigo estaba justo frente a mi rostro… pero paralizado… y la daga de mi preciada amiga estaba hundida en su carne… por donde derramaba esa oscura sangre como no imaginaba llegar a ver y que había manchado incluso mi rostro… incluso ese monstruo mostró una reacción de dolor. El arma se había enterrado cerca de su hombro derecho… lo cual paralizó su ataque…

Fue entonces cuando lo recordé… ¡Esta criatura tenia una especie de vulva expuesta precisamente en esa zona! ¡Prácticamente ese era su corazón expuesto! ¡¡Aquello era su punto débil!

Pero para mi desgracia, antes de que pudiera hacer algo al respecto con mi resiente descubrimiento, el titán salió de su parálisis… y volvió a apretar mi cuello… para luego expresarme toda su furia con el golpe mas brutal que habré recibido…

Fui arrojado contra el suelo con tal intensidad que este se agrieto debajo de mí… y desde allí reboté sin perder velocidad hasta estrellarme contra la pared, la cual también se agrieto y dejó caer unas partes del material…

Mi cuerpo cayó sin resto alguno de energía… conociendo por primera vez lo que era estar cerca de la muerte…

El dolor se sentía como toneladas sumadas a mi peso… sin siquiera permitirme usar mis brazos o piernas para hacer algo al respecto… pero curiosamente… como si mi mano tuviera voluntad y fuerza propia… a pesar de estar sumido bajo esta intolerable tortura… jamás solté el cuchillo…

Mis sentidos estaban cada uno peor que otro… incluso podría decir que vi mi vida frente a mis ojos… pero en mi opinión, eso no es mas que algo del instinto humano… simplemente recordar toda su vida antes de que esta acabe…

En mi caso… lo que vi fue una comparación de mis dos vidas… las que tuve en cada mundo… ¿Qué seria de mi después de esto? No lo sé… a fin de cuentas… lo único eterno es la muerte…

Sentía como se me iba hasta la fuerza para mantener los ojos abiertos… y mientras mas sueño tenia… mas me libraba del dolor…

Pude escuchar como algunos de mis camaradas hacían lo mismo que yo había hecho instantes atrás, solo podía rezar para que no les pasara lo mismo… que ellos pudieran vivir…

Por mi parte… yo solo quería conseguir el descanso eterno…

Pero había alguien… con la misma determinación que yo… empleada en no dejarme ir…

- ¡Alex!

- Claire…

Pude oírla arrodillándose a mi lado... y sentir como ella giraba mi cuerpo para dejarme de espaldas al suelo… sujetando mi torso con ambos brazos y apoyándolo sobre sus flexionadas piernas…

- ¡No te rindas, resiste!

Una de sus manos sobre mi hombro manteniendo mi cuerpo en esa posición… y la otra sosteniendo mi cabeza… me dolía el no poder abrir los ojos… pues eso probablemente hizo que ella me creyera muerto…

- ¡¡Por favor, Alex, no nos abandones ahora!

Por ella… por ella hice el esfuerzo…

Jamás me costó tanto abrir los ojos como en aquella ocasión…

Ella estaba llorando… y yo quería pedirle perdón por hacerla llorar…

- Cl-Claire…

- Aquí estoy - Contesto ella, forzando una sonrisa entre lagrimas - No te preocupes… estarás bien. Solo aguanta…

Sus intentos por confortarme aumentaban increíblemente mis sentimientos por ella… este amor que no podía entender… ¿Qué significaba ella para mí? ¿Una madre? ¿Una hermana? ¿Una mujer? Que sé yo… al fin y al cabo… no logró ni confortarme ni devolverme las esperanzas… solo logró qué deseara aun mas fervientemente que antes que ella viviera…

Hablar nunca había sido tan difícil… necesitaba suspirar por cada palabra…

- No puedo… seguir… a tu lado… Claire…

Ella se aferró a mi mano, la cual milagrosamente estaba logrando levantar y que sentía que jamás lo volvería a hacer si ella la soltaba… nuestras miradas seguían sin separarse.

- Solo sé… que jamás… voy a olvidarlos…

- No tienes que hacerlo… Alex… - Respondió… llorando mas intensa y amargamente que antes, la tristeza en cada una de sus tartamudas palabras - Solo… no te rindas… por favor…

No pude responderle… no por falta de fuerzas, a pesar de que realmente dudaba de estas… sino porque no me atrevía a decirle… nada…

Pero ella vio… mi miedo y mi tristeza… ella lo supo… lo vio en mis ojos… vio mi deseo de morir… y se aterró cuando este se esta cumpliendo…

- Alex… ¡Por favor, no! ¡No te vayas! ¡No me dejes ahora, NO!

- Claire… - Su nombre no dejaba de resonar en mi mente…

Mis ojos se estaban cerrando… mi mano se escapaba de la suya… mi aliento se iba…

- ¿¡No lo recuerdas? ¡Dijiste que íbamos a salir adelante, Alex! ¡Vamos a sobrevivir a esto! ¡¡Juntos!

Pero aun tenía… en una parte desconocida de mi ser… un ultimo fragmento de voluntad…

- …juntos…

Deseé… con toda mi alma… verla a los ojos… una ultima vez…

Ella no dejaría ir mi mano…

- Juntos… - Repetí…

- Sí… juntos… - Ella volvió a sonreír…

Cerré mis ojos, esta vez en un simple pestañeo, y los volví abrir… devolviéndole la sonrisa…

- Tu… quieres ayudarnos… déjanos devolverte el favor. No por nada… estamos unidos… ¿Verdad?

- Es verdad - Respondí afirmando con la cabeza - No por nada… somos familia…

Finalmente… mi batalla había terminado…

No contra Mr. X… mi verdadera batalla jamás había sido contra él…

Era contra mí mismo… y había obtenido la mejor de las victorias…

Ya no tenia ganas de morir… era como si un gran peso de me hubiera quitado de encima…

Claire… ella siempre tuvo la razón…

Yo ya sabia lo que realmente importaba…

Aceptando toda la ayuda que Claire estuviera dispuesta a darme… me abrace a ella, apoyando mi cabeza sobre su hombro, una mano sujeta por detrás al otro, y mi otro brazo rodeando su cintura.

Sin palabras, ella se esforzó tanto como pudo en levantarme… y tan pronto pude apoyar los pies en el suelo, hice todo lo que estuviera en mi poder para sostenerme y elevarme… a pesar de lo mucho que temblaron mis piernas… esta era la verdadera determinación.

Una vez estas estuve prácticamente de pie… me aleje un poco de mi amiga, quien no me dejó sin al menos mantener un brazo sobre sus hombros y alrededor de su cuello.

Regrese mi atención al aun pendiente combate…

Leon, James y Beverly batallaban ferozmente, a pesar de que se veían muy golpeados… incluso mi rescatada, quien tenia el vestido roto, aparentemente por ella, convirtiendo lo que era una larga pollera en una minifalda que le permitía pelear con mucha mas libertad. Incluso ella estaba poniendo todo de si misma en este combate…

Lamentablemente, ninguno había notado su ensangrentado punto débil…

- ¿Qué podemos hacer? - Me preguntó Claire…

Con renovadas ganas de pelear, no por venganza, sino por proteger, alce el cuchillo, el cual aun goteaba sangre, frente a mí.

- ¿¡E-eso… ? - Ella se exaltó al ver la sangre negra en su daga…

- Es de ÉL… - Le respondí como pude - Puedo vencerlo… sé que puedo… solo necesito darle… un golpe mas… un ultimo golpe… y todo esto terminara.

Decidido a cumplir mi objetivo, empecé a avanzar quitando mi brazo de encima de Claire… pero a los dos pasos sentí como mis piernas me defraudaban y me dejaban caer, de no ser porque mi amiga volvió a sujetarme a tiempo.

- ¡No puedes hacerlo!

- ¡Tengo que hacerlo!

Nuestras miradas volvieron a encontrarse, esta vez desafiadas. Ella miró su cuchillo… y tomó mi puño suavemente en su mano.

- Yo lo haré…

- ¡No! No puedo permitirlo…

- ¡¡Confía en mí!

Sus ojos… en esos hermosos ojos me mostraron la misma determinación que yo había conocido… ganándose así mi confianza. Devolviéndole su arma y acariciando su mano sabiendo que no seria la última vez… le encomendé esta misión.

- Su hombro derecho - Dije volviéndome a soltar de ella y manteniéndome en donde estaba.

Ella miró al imparable titán… y notó la mancha de sangre en el punto especificado.

- Entendido.

Justo entonces, ese monstruo golpeó a Leon en el pecho tal y como lo había hecho con James, y de la misma forma cayó contra la pared. James corrió a auxiliarlo y verificar su salud. Beverly estaba ahora encarando a la bestia con la lanza en sus temblorosas manos.

- ¡Beverly, déjamelo a mí! - Gritó Claire, haciéndose notar.

La rubia se alejó cediéndole a su aliada la atención de nuestro enemigo. Ella empuño por conclusiva vez el cuchillo… y corrió directamente hacia él…

Ella lo lograría… estaba seguro de ello…

El ya enfurecido monstruo quiso usar su tan famoso golpe derecho contra mi ella… pero no funcionó… pues mi camarada esquivó el ataque y siguió avanzando… y para cuando ese monstruo lo supo… la daga ya estaba incrustada en su punto débil…

La sangre brotaba a chorros… salpicando el brazo, el rostro y un poco del torso y piernas de Claire. El titán no iba a resignarse fácilmente… y trató de ponerle las manos encima… pero ella tampoco iba a rendirse… y antes de que su enemigo pudiera hacerle algo, giró la afilada hoja dentro de su carne… destrozándolo interiormente aun mas… y para terminarlo… retiró el arma desgarrando tanto como pudiera de él…

La sangre se derramaba a chorros por la herida… y luego de unos instantes, Mr. X cayó de rodillas ante quien le había derrotado… para luego, finalmente, caer vencido al suelo…

Claire obtuvo la victoria.

- ¡Ahora! - Comandó ella - ¡Salgamos de aquí!

- ¡Sí! - Afirmó James, quien estaba ayudando al cansado Leon.

Nuestra heroína volvió a ayudarme pasando mi brazo por su hombro así como James lo hacia con Leon. Beverly tomó las armas restantes del suelo, cuando repentinamente recordé…

- ¡Beverly! Su… cinturón… - Dije señalando al monstruo que acabábamos de vencer.

Todos me miraron confundidos, pero mi rescatada decidió obedecerme sin cuestionar nada. Rápidamente se acercó al derrotado monstruo y, sin mostrar ningún miedo, le quitó el cinturón y el paquete aferrado a este, y una vez volvió con nosotros con todo el armamento, finalmente salimos de aquella habitación que habíamos dejado irreconocible.

No sabía como continuaría esta historia de aquí en mas… pero mientras estuviera con mi… familia, podría aceptarla y seguir adelante… sin importar cuan dura fuera…

Eso era lo que sabía… y lo que realmente importaba…