Wrong
Porque no existe la perfección… porque no conocemos el paraíso… y porque no comprendemos el significado de la felicidad…
Con armas en mano, los tres entramos a la biblioteca mientras que yo sentía una incomodidad interna: Otra vez la sensación de que algo no estaba bien… algo a lo que ya casi, para bien o para mal, me estaba acostumbrado.
Ya tenía presumido este lugar como un sitio probablemente seguro, pero no por eso baje el arma o deje de mirar a todos lados. Me tranquilicé por no oír ningún sonido en particular ni tampoco sentir ningún hedor que pudiera alertar mis sentidos entre todo el olor a papel viejo. La librería estaba en absoluta calma… tanta que era perturbadora.
Y solo al entrar me di cuenta de un factor crítico: Nosotros fuimos los primeros en abrir aquella puerta, lo cual probablemente nadie hubiera logrado si no era porque yo sabía que la computadora podría ayudar. Pero a fin de cuentas… eso significa que nadie mas habría podido cruzar por ella antes de nosotros… ni siquiera Claire y James. Si no pudieron tomar el camino mas rápido hacia la Sala de los STARS, entonces… James seguramente conoce el lugar, sabría de todas las formas posibles para llegar, aunque en realidad la única forma disponible que conozco actualmente es la mas larga: El camino que Leon y Ben tomaron.
De ser así… entonces indiscutiblemente el recorrido debió tomar mucho mas tiempo del esperado, y eso cambiaba los cálculos futuristas que había tenido hasta ahora.
Mientras Ada se aventuraba mas por la sala, le dirigí un gesto a Beverly y lentamente hice que me soltara, dejándome probar una vez mas mi estado. Las piernas me dolían… pero indudablemente, poco a poco el dolor era menor, causándome ansias de que cesara definitivamente de una vez, o al menos lo suficiente como para ya no necesitar ayuda.
- ¿Te sientes mejor? - Me preguntó Beverly
- Sí, un poco - Respondí mientras daba un vistazo general a toda la librería.
Nada parecía estar fuera de su lugar. Mire hacia las estanterías electrónicas del rincón, las cuales estaban desactivadas y sin electricidad corriendo por ellas. Siguiendo la observación, mis ojos se estacionaron en la escalera de aquí, y siguiéndola, en una de las pocas puertas del tercer piso. Era un espacio pequeño, e incluso a pesar de que este lugar no parecía visitado en mucho tiempo, cabía la posibilidad de que nuestros amigos estuvieran por allí. Además, eso me brindaba la excusa perfecta.
- Voy a explorar el interior de la torre del reloj y vuelvo, no me tardo.
- ¡Voy contigo! - Exclamo ella de repente.
- No, quédate con Ada - No podía arriesgarme a dejarla sola.
- Pero…
Dando un suspiro, la miré a los ojos rendido a confesar mi sensación actual, dejando salir por mis labios las palabras que, en un comienzo, ni de broma hubiera considerado decir esta noche.
- Necesito estar solo por unos instantes, ¿Sí?
- Pero… - Repitió ella…
- Estaré bien, no te preocupes. Te prometo que no voy excederme ni me arriesgaré.
- Es… esta bien, vuelve pronto.
Afirme con el rostro, sintiéndolo mas sincero que cualquier otro acto hecho últimamente, y di media vuelta, caminando lenta y cuidadosamente hacia mi elegida destinación. Las escaleras fueron difíciles, pero realmente no tanto como esperaba. Todo el tiempo me mantuve sujeto en la barra con una mano hasta llegar a la puerta y entrar al alto pasillo. Con la pistola lista mire a ambos lados, y una vez conforme de ver que no había nada, seguí mi recorrido hacia la sala interna de la torre. El hall se veía… muy diferente desde aquí.
Abrí la puerta de la mecánica sala y lo primero que me llamo la atención fue ver que las escaleras de madera, que supuestamente estarían suspendidas arriba hasta que se usara una manivela para accionar el mecanismo que las habilitaría, ya habían sido descendidas y estaban listas para ser usadas, incluso la mencionada manivela había sido dejada en su sitio. No solo eso… sino que podía oír los engranes girando en el suelo superior, denotando que estaban activados. Una inquietante sensación me invadió cuando entendí que alguien ya había estado aquí…
Y quizás aun lo estaba…
Mirando cuidadosamente hacia todos los rincones y manteniendo la pistola lista para cualquier emergencia, me adentre a la habitación procediendo con todas las precauciones posibles. Trate de ver tanto del piso superior como sea posible antes de subir a este, y subí las escaleras pegado a la pared, avanzando hacia atrás y prácticamente reposando contra esta, sin bajar la guardia hasta comprobar que no había ninguna presencia además de mí ni ninguna actividad mas allá del girar de los mecanismos.
El acceso hacia el conducto de aire que descendía a través de todo el edificio y hasta la prisión estaba abierto, y el ítem escondido en este lugar estaba ausente, así como el de la bodega. Mi inquietud aumentó al presentir que algo estaba ocurriendo a mis espaldas y que yo era totalmente ajeno a eso, incluso podía ser que Claire, James o ambos hubieran descendido por aquí, tornando toda nuestra búsqueda en un fracaso, sin embargo… el aventurarme a comprobar ello no me parecía para nada inteligente: No solo me estaría separando de mi equipo y jugándome por una posibilidad poco probable cuando apenas habíamos empezado a recorrer este lado de la estación, sino que estaría poniendo mi estado físico a un poco ameno reto contra el cual no quería apostar, sin mencionar que estaría solo en lo que probablemente era la zona mas cercana al peligro en estos instantes. Definitivamente no podía ir allí…
Una vez mas la maldita y temida tercera cronología…
Sacudí mi cabeza tratando de dejar de pensar en ello después de que mi corazón, haciéndose sentir en mi pecho, me advirtió que los nervios no iban a hacerme bien en absoluto. Si algo andaba mal a mis espaldas, entonces tendría que dejarlo atrás, pero no sin mis compañeros…
Tenia que seguir buscando…
Con prisa pero sin olvidarme de mi propio cuidado, descendí las escaleras y salí de la habitación, una vez mas en el suspendido corredor en lo alto del hall. Me detuve allí un momento apoyando contra el borde del balcón apreciando un poco esta segura soledad por la que había solicitado.
Lo irónico es que… a pesar de todos los dolores de cabeza que me causaba, hacia mucho tiempo que no me ponía a pensar sobre mi extravagante situación de estar en una realidad que hasta hoy solo consideraba un juego. Pero esta vez, así como la nostalgia que me causaba, le di un punto de vista irónico: ¿Cuándo podría haber imaginado yo que algún día iba a VIVIR realmente esto? Con todo el sentido de la palabra. Era tan sarcástico que hasta me daban ganas de reír un poco… algo de lo que tampoco podía recordar la última ocasión que sucedió.
Me pregunte también que seria de mí si sobrevivía a esta pesadilla… y si podría retomar mi vida como antes o tendría que adaptarme a vivir en una realidad alterna, sin jamás volver a ver a mi familia o amigos, o cualquier cosa que alguna vez conocí. Pero de una forma u otra… volviera a mi mundo o no… el simple hecho de haber llegado aquí, incluso involuntariamente, estaba mal… no era correcto: Yo jamás debí estar aquí.
Pero eso no me bastaba como razón para terminar con mi mismo, incluso si mas de una vez lo había considerado y en cierta ocasión estuvo a punto de hacerlo.
No tenía ideas de que consecuencias podría traer todo esto, pero tampoco era realmente mi culpa ya que jamás se me había dado a elegir. Si había algo que pudiera hacer para corregir lo que fuera que estuviera incorrecto, lo haría, pero no por sentirlo como mi responsabilidad.
- Ya es suficiente… - Me dije a mi mismo - …tengo que regresar con ellas.
Mientras antes mejor, o de lo contrario podrían llegar a preocuparse. Respirando profundamente… di un último vistazo al gran salón cuando repentinamente toda mi calma se fue en absoluto al infierno. Me arroje deliberadamente de espaldas hacia el suelo y contra la pared, escondiéndome aterrado en ese rincón, procurando hacer el menor ruido posible mientras tomaba mis armas… aunque decidí ni tomarlas en cuanto comprendí las medidas de mi situación.
- Mantente en calma, mantente en calma… - Me repetía a mi mismo sintiendo como el pánico quería invadirme.
Me posicioné mas cómodamente, ningún ruido fue hecho. Apoye el oído contra el suelo para sentir mas claramente el sonido de aquellos pesados pasos rebotando a través de todas las paredes. Lo estaba logrando, a duras penas pero lo estaba logrando, podía conservarme frió a pesar de todo. Quería desaparecer de ese lugar cuanto antes, escapar de allí tan pronto fuera posible… pero sabía que necesitaba verlo una vez mas, debía analizar su procedimiento. Si él estaba aquí… entonces era fundamental que predigiera sus acciones para evitar un indeseable encuentro.
Sintiendo el corazón golpearme el pecho, me asome arrastrándome hacia el borde del corredor y asomando ligeramente el rostro entre las columnas de la baranda. Logre verlo…
Allí estaba, de pie sobre el escudo de RPD pintado en el suelo. Pero me desconcertaba el que no estuviera enfocado en nada en particular, ya ni siquiera se movía… Mr. X estaba estático en el hall, sin dirigirse a ningún lugar específico… lo cual era aun mas preocupante. Si fuera algún lugar podría tomar medidas… pero de esta forma, simplemente no sabia que podría hacer. Pero tampoco podía arriesgarme a permanecer mucho tiempo aquí, o de lo contrario podría llegar a verme… y aunque me costara un poco creer que ese ser podría subir hasta donde estoy yo como una vez lo había visto hacerlo, no tenia ningún interés en comprobarlo.
Apegándome al rincón, comencé a arrastrarme tan silenciosamente como fuera posible, tratando de contener mi desesperación por apresurarme. Si llegaba a encontrarme… entonces no existiría milagro capaz de salvarme de esta.
- Sigue adelante - Me repetía a mi mismo… - Un poco mas - …mientras cubría este corto recorrido que parecía eterno, tanto por mi forma de recorrerlo como por mi impaciencia, pero finalmente llegue a la puerta, estirando un brazo hacia arriba para sujetar el picaporte y, con extrema precaución, abrirlo en total silencio. Era el momento mas crítico y crucial en cuanto a mantener la sigiles, como el ultimo desafió.
Logrando jalar el picaporte sin hacer ruido, seguí arrastrándome al entrar a la biblioteca y no me levante hasta que la puerta estuviera nuevamente cerrada, de nuevo con total silencio.
- ¿Alex? - Escuche llamar a Beverly.
Finalmente me puse de pie y prácticamente corrí hacia la escalera, dando un mal pasó cerca del final que casi causa que caiga al suelo, de no ser porque mi amiga se presento entonces justo frente a mí para atajar mi tropiezo. Me abrase a ella hasta recuperar el equilibro.
- ¿Qué ocurre? - Preguntó preocupada.
- ¿Dónde esta Ada? - Pregunte en respuesta, pero al instante la encontré.
Ella justo estaba saliendo de un lado de las bibliotecas electrónicas que ahora estaban encendidas con sus luces vibrando, sin mencionar que habían dos en particular cuyas posiciones podía apostar que no eran las mismas. Ada acababa de salir de la sala secreta de la librería, la cual estaba usualmente escondida por esas librerías móviles, una sala donde se escondía otro ítem de los cuatro que componían cierto conjunto especial (O podían ser tres, pero uno partido en dos, no tenia idea cual era el caso). Una vez mas sentí ese escalofrió en mi espina dorsal ante la sensación de que algo ocurría a mis espaldas. Ahora podía estar seguro que al menos tres de esos cuatro ítems que funcionaban como llaves no estaban en sus respectivos lugares originales, sino en las manos de alguien mas… pero no me atrevía a apostar sus exactas ubicaciones. Ada PODRÍA tener dos, pero difícilmente las tres… de una forma u otra, tendría que reforzar mi vigilancia en ella…
- ¿Algo anda mal? - Pregunto ella, probablemente presumiendo algo por nuestras expresiones. Lo cierto es que me hizo olvidar ese inseguro misterio y volver a concentrarme en el asunto crucial.
- Sí - Respondí seriamente y dejando un poco de silencio después, como dando una advertencia de que lo que iba a decir no les iba a gustar. Tome un suspiro y, con dificultad, me explique: - El monstruo… el mismo monstruo que casi me mata y que nos persiguió hasta el sótano… esta, en este mismo instante, en el hall de la estación.
La sorpresa fue evidente en ambas, aunque mas en una que en otra. Ada dio un vistazo hacia la puerta como verificando que estuviera cerrada y luego no se privo de verificar si su arma estaba lista.
- Alexander - Me llamó seriamente - ¿Hacia donde iba?
- Quisiera saberlo - Respondí molesto - Lo observe, pero solo estaba estático, como si estuviera pensando hacia donde ir.
- Dime… ¿Es posible hacerle frente?
Esa pregunta realmente me hizo pensar. ¿Podíamos? Si esto fuera un juego… probablemente sí, pero… cielos, todavía recuerdo mi impresión de la batalla anterior al ver que las balas de la Mágnum, la mejor artillería que teníamos y quizás la mejor aun ahora, no habían tenido ningún efecto, al menos no visible. Pero le enterramos docenas de balas y aun mas de las otras pistolas, sin mencionar del rifle de asalto… pero nada. ¿Y ahora que teníamos? Una pistola, una escopeta, y un cuchillo. Mi mano fue directamente a esta arma que Claire me había obsequiado al recordar que fue la que derroto a ese monstruo una vez yo descubrí su debilidad. Me pregunte si las armas de fuego podrían tener el efecto… y ya me estaba imaginando el descargar la escopeta directamente sobre ese punto vital de él, pero aun así, NADA era seguro.
- ¿Y bien? - Exclamo Ada, insistiendo su pregunta.
- No lo sé - Respondí entre seriedad y nerviosismo - Quizás… solo quizás, podríamos… pero… ¡Maldita sea! ¡Ya lo "derrotamos" una vez y el muy maldito se levantó de esa! Necesitamos a los demás, no podemos solos.
No quería sonar negativo, era solo una manera de forzar mi decisión. Entre nosotros tres, Beverly apenas podría combatir… y yo aun no estaba en condiciones como para repetir el evento anterior, y probablemente terminaría siendo mas una molestia que una ayuda. Ada… ella seguramente podría dar batalla, e incluso la creía capaz de superar esto por ella misma si tenía la información necesaria, pero no quería poner su suerte a prueba.
- ¡Vamos! Sigamos adelante.
Ambas chicas afirmaron con el rostro, y no tardamos ni un segundo en salir de la librería por la puerta sur, pasando uno por uno a otro de los tantos corredores compuestos de este edificio. Ada iba al frente, mientras que Beverly, brindándome una vez mas su apoyo, y yo íbamos detrás. Armas preparadas y listas para disparar, considerando que habíamos acelerado el paso y no sabríamos si podríamos tomar todas las precauciones.
No había nada fuera de lo normal en este sector. Ada se aventuro sola por el pasillo que llevaba hasta la puerta que estaba totalmente bloqueada con maderas y clavos, y por primera vez me pregunte porque esa y solo esa puerta estaba así, aunque no le iba a dar importancia de todas formas.
Sin esperar a Ada, comande a Beverly para dirigirnos a la siguiente puerta, cuyo picaporte ella jalo para abrirnos paso al siguiente y oscuro pasillo y permitiéndonos un encuentro con un zombi mas, una mujer en esta ocasión. Mi amiga se alertó, pero se mantuvo quieta mientras que yo alzaba la pistola y afinaba la puntería. El pulso me temblaba un poco, especialmente porque ahora estaba apuntando solo con mi mano derecha, pero manteniendo la calma un poco… pude enfocar la mira y disparar un tiro perfecto, justo en el entrecejo de a quien había logrado brindarle el eterno descanso. Nuestra compañera se alerto por el sonido, pero mi amiga solo hizo una seña con la mano que la tranquilizo, y seguimos adelante.
Sentía que la respiración se me complicaba mientras avanzaba estos interminables pasos, no por dificultades físicas, sino por los nervios. Finalmente estaba viendo, luego de que giramos la esquina, la puerta a la sala de los STARS, el lugar donde existían mas probabilidades de encontrar a nuestros amigos. Las ansias me estaban matando así como el miedo de que no llegaran a estar allí. ¿Qué hacer entonces? ¿Seguir buscándolos al azar? ¿Y si jamás los encontrábamos?
- ¿Alex? - Me llamó Beverly preocupada, probablemente porque me había quedado estático.
Saliendo de mi parálisis, me separe de mi amiga por un instante, caminando por mi mismo hasta enfrente de la puerta. Definitivamente estaba empezando a odiar esta parte de mí que se quedaba pensativa y sumergida en dudas, el hacerlo no era mas que un error, otro error. Hora de verificar esto de una bendita vez.
Jale el picaporte, el cual no provocó ningún ruido, y abrí la puerta, ni muy rápido ni muy lentamente, solo de forma normal. La luz de esta habitación era mayor a la de la mayoría de las salas, y por eso golpeó mis ojos considerablemente, nublando mi visión por un instante, solo un minúsculo instante… durante el cual… juraría haber tenido a una figura divina ante mis ojos, una figura que no me devolvía la mirada. Mis irises se adaptaron a la luminosidad, y aquella aura sagrada se disolvió revelando debajo de él a la mujer que anteriormente me salvo de la muerte y de mi mismo: Claire. La joven se encontraba justo frente al escritorio de su perdido hermano, cuyo diario se encontraba justo entre sus manos siendo lenta y dolorosamente leído. Los ojos de dicha lectora reflejaban su dolor y miedo… y una lágrima se dejo caer de uno de ellos y a través de su mejilla. James, quien se encontraba a su lado, acarició su rostro paternalmente corriendo de su piel aquel lamento. Ella se apegó a su mano.
Sentía como si se me quitara de encima un peso mayor a todo el que cansancio o los golpes recibíos podían hacerme sentir. Creo que llevaba un buen tiempo sin esbozar una sonrisa tan sincera como la que tenia en esos momentos…
Me sentía… feliz…
- ¡Claire, James! - Exclamo Beverly, haciendo que ambos al fin nos notaran.
Me hice a un lado dejando a mi amiga correr hacia los recién encontrados. Ambas jóvenes se reunieron casi llorando en un afectuoso abrazo, sus cuerpos temblando y sus rostros sumergidos en los hombros. Yo me acerque a una silla cercana a la puerta y me deje caer sobre esta, sintiéndome finalmente libre de una tensión que me venia agobiando desde hacia mas de lo que pensaba. James, luego de acariciarle ligeramente los cabellos a la rubia, camino hacia mí y apoyo una mano sobre mi hombro, sobre la cual yo apoye la mía.
- ¿Te sientes mejor? - Pregunto con tono paterno.
- Sí - Conteste despreocupado.
- Es lo que siempre dice - Comentó Ada, haciéndose notar - Pero aun no esta tan bien como parece.
- ¿Y… usted es?
- Ada Wong.
- ¿Wong? - Repitió él dándome una mirada que me dejo bastante nervioso.
- Nos conocimos en el subsuelo de la estación.
- ¿Subsuelo? - La mirada de James, clavada en mí, ahora parecía bastante alerta - ¿¡Qué estaban haciendo ahí?
- Es… una larga historia. Pero creo que todo va a ser mas claro si comienzo diciéndote que el monstruo que derrotamos juntos… jamás lo habíamos matado.
Durante los próximos minutos me la pase explicándole a James y a Claire, con el apoyo de Beverly, sobre nuestros sucesos desde que ellos partieron por su cuenta hacia la sala…
- …fue desesperante, yo apenas podía caminar…
…como Mr. X (A quien jamás en realidad me referí con ese nombre) nos persiguió…
- …estábamos preparados para una batalla mas fiera que la anterior… pero por suerte…
…como, inesperada pero afortunadamente, lo perdimos por escondernos en la armería…
- …luego… solo seguimos adelante, íbamos a explorar los alrededores…
…sin embargo, decidí evitar hacer algún comentario del "infarto" sufrido en aquel momento…
- …de pura casualidad… o tal vez no… encontramos a Ada, quien nos guió hasta Ben…
…los encuentros realizados, las alianzas formadas…
- …supimos de una salida posiblemente segura del departamento…
…les conté sobre nuestra ruta de escape, nuestra esperanza…
- …volvimos por ustedes, tuvimos que separarnos…
…sobre nuestras difíciles decisiones, nuestros pactos y promesas…
- …nos reencontramos en el hall, pero aun así continuamos buscando separadamente…
…pero tampoco decidí hacer comentario alguno sobre los malos encuentros y sucesos…
- …y finalmente… aquí estamos…
La verdad es que no sabia si todo esto debía definirlo como largo o corto. Lo cierto es que había perdido la noción del tiempo hacia ya mucho tiempo, solo sabia que aun era de noche. De cualquier forma, de algo estaba conciente: Sin importar cuantos cambios hubiera provocado yo, aun debía mantener las cosas en su curso: Era indispensable que tomáramos la ruta predestinada, que cumpliéramos el Destino que SÍ debía ser cumplido. Incluso si el final era diferente, habían ciertos medios que debían respetarse.
- ¡Mi Dios! - Exclamo Claire, claramente bastante exaltada - Lo lamento tanto… jamás debimos dejarlos solos.
- No es tu culpa - Respondí - Tenias tus razones…
- Es verdad - Continuó Beverly - ¿Encontraste a tu hermano?
No respondió con palabras, sino con su expresión de angustia retomando su rostro, al mismo tiempo que abrazaba aquel pequeño cuaderno verde contra su pecho.
- Chris Redfield no se encuentra en la ciudad - Aclaró James - Aparentemente, se fue a Europa antes de que comenzara esta crisis.
- Ya veo… - Comente solo para sonar casual…
- ¡Alégrate! - Expresó nuestra amiga - ¡Al menos ahora sabes que él esta vivo!
- Correcto - Acorde - Mas razones aun para luchar para salir de aquí con vida.
- Cierto, pero para ello debemos actuar rápido - Comandó Ada - ¿Ya han revisado esta habitación?
- N-no aun… - Respondió tímidamente Claire.
La mujer de rojo suspiró y, nuevamente con tono autoritario, manejo la situación.
- En fin: Busquemos todo lo que sea de utilidad aquí y partamos cuanto antes, tenemos que reunirnos con Leon y Ben.
Todos afirmamos, dando comienzo a la revisión de la sala, pero cuando estuve por levantarme, James apoyó su mano sobre mi hombro manteniéndome en el asiento.
- Quédate ahí, Alex, necesitas descansar. Nosotros nos encargaremos de esto.
No sé si fue por la amabilidad en su voz o porque simplemente tenía razón, pero no pude hacer otra cosa mas que afirmar. Sin embargo, cuando él estuvo por alejarse, le sujete el brazo regresándolo conmigo.
- ¿Ocurre algo?
- Quisiera que tú me contaras que fue de ti y Claire mientras estaban solos.
- Oh, entiendo. Bueno, realmente no fue nada tan dramático como lo de ustedes.
- ¿Qué quieres decir?
- Simplemente… salimos de la sala de espera y vinimos hasta aquí. - Él no lo notó, pero mis ojos ya estaban demostrando impresión - La puerta a la librería estaba cerrada, y a diferencia de ustedes, no se nos ocurrió tratar con la computadora, y tampoco queríamos malgastar todas las balas que esa puerta requeriría, así que optamos por tomar el camino largo. - Hasta ahí todo era comprensible, acorde a mis deducciones, pero… - No fue un recorrido fácil, ya que mas de un zombi se interpuso en nuestro camino, sin mencionar esa cosa asquerosa y de lengua larga que espero que no tengas que llegar a conocer. - Estuve a punto de exclamar "Tarde", pero no valía la pena - A fin de cuentas, fueron considerables retrasos, pero eventualmente terminamos llegando aquí, solo un par de minutos antes que ustedes.
- ¡Un minuto! - Grite - ¿Estas diciéndome que en TODO este tiempo ustedes dos JAMAS regresaron al Ala Este?
- Pues no, no tuvimos tiempo ni oportunidad. Claro que hubiéramos regresado si…
Él siguió hablando, pero yo no seguí escuchando. Me quede sumergido en una aterrorizante confusión, sintiéndome absolutamente perdido. Sin importar cuanto tratara, las piezas simplemente ya no encajaban… si no fueron James o Claire… ¿Entonces QUIÉN? ¿Quién había acabado con el parásito mutado que yo encontré? ¿Y quién había sido la victima para comenzar? Algo no estaba bien… NADA bien. No podía entender que era… pero algo serio estaba realmente ocurriendo a mis espaldas, algo que podría involucrar personajes desconocidos incluso para mí, y yo ni siquiera sabia que debía hacer al respecto.
¿Pero POR QUÉ estaba ocurriendo? ¿Acaso era por algo que siempre estuvo ocurriendo a espaldas de los personajes en el transcurso de la historia? O… todo esto… ¿Podría haber sido provocado por mí? ¿Y si todo esto era por mi causa? ¿Cuánto mas podría haber cambiado simplemente por mi presencia? Esto estaba mal… ¡Todo estaba mal! Y la culpa era totalmente mía… si tan solo yo jamás hubiera estado aquí… ¡¡Dios! ¿¡Por qué estoy aquí? ¿¡Por qué desperté en esta pesadilla? ¿¡Existe alguna explicación? ¿¡Existe alguna RAZÓN?
- ¡Alex ¿Estás bien! - Pregunto James preocupado, finalmente notando mi expresión.
- ¡S-sí! - Respondí nervioso, levantándome en un instante del asiento, todo junto dejando en claro que estaba de cualquier forma menos bien - Yo… esperare afuera.
- ¿Qué? - Preguntó James, y a estas alturas todos estaban mirándome.
- Los espero afuera de la sala… es… estaré vigilando.
Apuradamente, para no recibir objeciones, me dirigí a la puerta y salí de la habitación, conciente de que con esto no lograría nada mas que ganar aun mas dudas y desconfianzas de mis compañeros… pero nuevamente había sentido la necesitad, esta vez como urgencia, de estar solo. Cerré la puerta a mis espaldas, apoyándome contra esta y apoyando mi mano sobre mi corazón… sintiendo con el tacto mi propio miedo.
Semiconsciente camine hasta la pared opuesta, recostándome contra esta y dejándome caer lentamente, sintiendo la fricción del áspero concreto contra mis ropas. Estaba a punto de tomar una de las decisiones mas drásticas que podría haber tomado…
- Sherry…
- Tengo que ir por ella, tengo que encontrarla…
- Tengo que mantenerme con mis amigos…
- Ellos no entenderían… no comprenderían que hay alguien mas…
- Los necesito…
- Tengo que dejarlos, tengo que alejarme…
- No sobreviviría…
- Tengo que salvar a Sherry, incluso si tengo que hacerlo solo…
- Soy incapaz…
- No puedo quedarme aquí ni un minuto mas, tengo que perderlos…
- No puedo dejar su lado…
- Ellos decidirán dejar el departamento, dejarla a ella atrás…
- Pero si no los sigo, yo seria el dejado atrás…
- Ella me necesita…
- Yo los necesito…
- Sé que puedo…
- Sé que no puedo…
- ¡Tengo que hacerlo!
- ¿Tomar el riesgo?
- Es necesario…
- ¿Morir?
- Es posible…
- ¿Puedo?
- No tengo opción…
- ¿No tengo opción?
- No quiero otra opción…
- ¿Entonces cual es mi decisión?
- Ella…
Decisión tomada: Que mis compañeros no me encontraran al salir de la habitación. Yo ya no estaría aquí, me habría ido a buscar a quien faltaba de nosotros, los supervivientes. Que se asusten si eso deseaban, que se preocuparan si fuera posible… eso me daría mas tiempo. Las armas estaban listas, mi cuerpo… tendría que hacer todo lo posible… e incluso lo imposible si llegaba a ser necesario. Después… yo sabía como podría reunirme con ellos, el problema era encontrar a Sherry, mi responsabilidad, ya que, así como todos los cambios, era mi culpa que ella no hubiera sido encontrada hasta ahora. Tenia que hacerlo tan rápido como fuera posible…
