Responsibility

Se llama deber a algo cuyo cumplimiento es vital. Su vitalidad depende de sus razones para ser deber. ¿Razones? Sobran…

Tratar de luchar por contener las lágrimas solo logró que esto fuera mas largo y penoso, otra cosa que no me perdonaría. Ya no podía perdonarme nada…

Las fuerzas no me faltaban, solo las ganas, pero finalmente pude ponerme de pie una vez mas. Pero me tome mi tiempo para recomponer mi mente lentamente, mientras me apoyaba contra la pared, respirando profundamente y valuando cada respiro como jamás lo había hecho.

Tenía tanto… TANTO que hacer ahora…

Nada de lo que había calculado hasta ahora me serviría. En estos momentos, estaba tan en blanco como el resto de mis compañeros. Bueno, casi… y creo que era esa pequeña diferencia lo que marcaba mi esperanza… NUESTRA única esperanza.

Lentamente alce mi mano izquierda hasta que esta estaba frente a mi rostro… y horrorizado contemplé la cicatriz al lado de esta. Solo ahora entendía cuan profunda era esta herida…

- No tengo tiempo que perder…

Incluso si aun no tenia ganas, me reincorporé y salí de la oficina como si dentro de esta me estuviera ahogando, encontrándome a Beverly tan pronto giré a mi izquierda. Me asuste… porque sabía que las lágrimas en mis ojos eran aun evidentes… y las lágrimas ante los frágiles no hacen mas que romper sus esperanzas…

- Pero yo también soy frágil…

Es verdad… por mas que lo deseara, yo no era ningún pilar de esperanza, ningún veterano capacitado para manejar este tipo de situaciones. Yo solo era un adolescente perdido en un mundo desconocido, un joven alto de cabello largo y ojos oscuros, ningún otro rasgo particular. Ninguna previa marca de combate y experiencia, ninguna capacidad especial, ni siquiera un potencial físico superior al promedio, si no era que inferior. Tal vez estaba haciendo las cosas bien… tal vez sí tenia cierta habilidad para todo esto, o tal vez no… y todo era pura suerte. Pero ya fuera suerte o virtud… no ha existido ningún instante desde que llegue a este infierno en el que mi fortaleza y capacidad no se hayan puesto a prueba… y gracias a lo único especial en mí, gracias a esta bendición y maldición que cargo conmigo… que las cosas estaban como estaban, ya fuera para bien o para mal.

Y eso incluía el factor de que hubiera aquellos que me miraban hacia arriba.

- ¿Alex?

Beverly seguía frente a mí, quieta y con una mirada que no pude leer. Ante el contacto directo de nuestros ojos, ella apartó la mirada una vez mas… y yo hice lo mismo, en parte por frustración y en parte por ser un gesto típico en mí, baje el rostro ligeramente llevando una mano a mi frente… y fue entonces cuando, en la piel que se veía de su abdomen, noté algo mas que casi me hacia olvidar el ultimo acontecimiento.

Rápidamente me arrodille ante ella acercándome aun mas… y, ante el desconcierto de mi amiga, con mi mano aparté su chaqueta por un lado, viendo así, a un costado en su vientre, una mas que evidente cicatriz de sangre coagulada sobre lo que parecía un serio rasgón.

- ¡B-Beverly!

Me puse aun mas nervioso que antes, tanto que no estaba controlándome correctamente, y sin saber que demonios estaba buscando, me asome contemplando la herida de cerca, el miedo evidente en mis ojos…

- ¿D-dónde… cómo ocurrió esto? - Pregunte, casi exclamando, y mirándola hacia arriba…

Ella se veía asustada, como dudando a responder, o quizás era que le estaba haciendo recordar algo desagradable. Su cuerpo comenzó a temblar, y cuando estuve a punto de llamarla nuevamente, ella se alejó de mí, cubriéndose la cicatriz con sus manos y ropas, como si hubiera estado violando su intimidad. Me levante pero mantuve la distancia que ella estableció, observando como ella se mantenía temblando en esa posición ligeramente encorvada.

- Beverly - Llamé… porque necesitaba confirmarlo.

Ella relajó su agitada respiración y, sin siquiera mirarme, respondió:

- Fue… fue ayer.

- ¿Ayer? - Pregunté estúpidamente, casi había olvidado que, en este universo, la pesadilla había empezado días antes de que yo llegara.

- Fue… fue un perro…

Ella siguió hablando, siguió explicando de a poco y lentamente… pero yo ya no escuche mas, no necesitaba oír mas. Frustrado… cerré los ojos mientras llevaba una mano a mi rostro. Ahora sabia que ella cargaba el mismo destino de color negro que yo… y nosotros no éramos los únicos. La conciencia me pesaba mas que todo el cansancio…

- Es mi culpa…

Ni siquiera puedo creer que no me di cuenta antes… ¿¡En qué demonios estaba pensando!? Apretando los dientes, saque la mano de mi rostro golpeando fuertemente el marco de la puerta de la oficina, causando que mi amiga se exaltara y detuviera su hablar. La furia crecía dentro de mí poco a poco… furia hacia mi mismo…

- ¿¡Y me creo con el derecho de excusarme a mi mismo autodenominándome FRÁGIL!?

No… yo no podía ser frágil, no podía ser débil. No tenía DERECHO a ser débil…

- ¿A-A-Alex…?

Beverly… tan asustada como siempre… y parecía ser que el estar conmigo solo le hacia peor. Pero aun sintiendo pena por ella… no podía olvidarme de mi propio dolor. No sabía como compararlos… pero deje de pensar en eso al recordar que no tenía tiempo que perder, NADA de tiempo que perder.

- Beverly…

Ella estaba temblando de miedo… y sentí que la pobre estaba alcanzando sus límites. Yo deseaba ayuda y no tenia derecho a pedirla. Ella deseaba ayuda también…

Tratando de olvidarme de mi mismo por al menos un momento, me acerque a ella, quien me veía como si me acercara para lastimarla. Dando un suspiro… apoye mi mano sobre su hombro… y la miré a los ojos… solo para que ella agachara la mirada esquivando la mía nuevamente. Entendiendo que no podía tener ese tipo de contacto… tomé otra opción…

Rodeándola lentamente con mis brazos… la acerqué a mi cuerpo en el abrazo mas significativo que pude haberle dado, sujetándola con todo el cuidado que podría tener. No estaba seguro de cuanto podría ayudarla de esta forma… pero yo también necesitaba esto. Necesitaba el calor de alguien para poder olvidarme del frió cuerpo que acababa de convertir en cadáver. Necesitaba algo que me librara de esta sensación de soledad… este tormento de estar solo por tener que cargar pensamientos que no podía compartir con nadie, responsabilidades que no podía ni explicar… y también deseaba, en cierta forma que no fuera por palabras, hacerle entender cuan importan era ella para mí… por haber estado a mi lado hasta ahora.

- ¿…Alex? - Llamó correspondiendo ligeramente a mi abrazo - ¿Esta… esta todo bien?

De todas las benditas preguntas posible tenia que preguntar la mas maldita. ¿Bien? No… todo lo contrario… esto difícilmente podría estar peor.

Dando un suspiro, lentamente me aparte de ella. Cuando mis manos estuvieron sobre sus hombros, estas descendieron por sus brazos hasta llegar a sus manos, las cuales tome y junte entre las mías.

No podía decirle la verdad… pero tampoco quería mentirle.

- Beverly, te prometo… - Me costaba decir las palabras - Te prometo… que todo, no importa lo que pase, todo estará bien…

Lo había dicho: Había prometido realizar algo que yo me sentía incapaz de hacer. En cierta forma… rogaba que esa promesa pudiera brindarme mas fuerza y determinación. Pero al final todo dependería de mí… todo y todos…

- No importa - Me dije a mi mismo - No voy a gastar lamentos por mi destino… no tengo tiempo que perder…

Y aun así… parecía como si quisiera retrazar mi partida. Pero al menos necesitaba informarla…

- Beverly… escucha por favor.

Desgraciadamente, mi nerviosismo era inocultable. Respiraba compulsiva y profundamente, lo cual se notaba en el movimiento de todo mi torso. No sabia ni quería saber lo que mi amiga estaba pensando de mí… pero era obvio que me costaba juntar una gran cantidad de coraje para decir cada palabra. Apoye mis manos firmemente sobre sus hombros y proseguí…

- Tienes que… por favor, NECESITO que tomes a Sherry y la lleves contigo hasta los demás.

Esta era la segunda vez que le hacia tal petición… y creo que debería considerarme un estúpido por querer esperar una respuesta diferente, pero aun así… en aquellos momentos era capaz de estirar la mas mínima esperanza hasta donde pudiera…

- Pero… pero…

- Por favor, te lo ruego.

Nos quedamos en silencio… yo simplemente no sabia como implorarle mas para que me obedeciera. Demostrar mas debilidad solo podría ser mas desalentador… y Beverly parecía asustada de solo hablar… y es porque tenia una pregunta que no se atrevía a pronunciar…

- ¿Qué vas a hacer?

Pero quien realizo la pregunta no fue ella… sino Sherry.

Mire a la niña que ahora se encontraba entre nosotros. Su expresión era serena… pero sus pequeños y profundos ojos parecían estar rogándome… ¿Por una respuesta? ¿O por que la respuesta no fuera lo que ellas temían?

Suspirando por enésima vez me arrodille quedando a su altura como antes, la mire con cuidado y sin saber porque… me puse a arreglar su apariencia: Abroché el botón desprendido en su camisa, acomode la tela alrededor de su cuello sobre el uniforme, corrí un mechón de cabellos de enfrente de su rostro y lo coloqué detrás de su oreja, reajuste la tiara sobre su cabeza para que sujetara bien su peinado, sacudí la tierra a un lado de su short, coloque su par de medias a la misma altura y até los cordones un par de cordones sueltos en su zapatilla. Todo hecho despacio y con delicadeza… ambas mujeres se mantuvieron calladas… y podría decir que hasta fue un lindo momento.

Solo una niña… nada mas ni nada menos que eso. Si esto todo esto ya era bastante para mí, que había llegado solo esta noche… ¿Cómo habría sido para ella? Tan sola e indefensa… y habiendo estado aquí desde el comienzo. Este infierno permanecería en sus pesadillas por años, si no es que para siempre… y quizás seria lo mismo conmigo también. Yo no podría evitar esto, no había forma de cambiar su pasado… pero al menos, debía hacer todo lo posible para proteger su futuro.

En ese momento… sentí que entendía lo que Beverly quería decir con respecto a lo que, según ella, transmitían mis ojos. Tal vez en lo profundo… ya sabía que esto iba a pasar…

Sintiéndome como en un funeral… sonreí y dije lo que ellas no querían escuchar:

- Me tengo que ir…

No se sorprendieron… para nada, como si fuera precisamente lo que ambas esperaban oír… y quizás así era. Pero en fin… ya lo había dicho y ellas ya lo habían oído, la verdad estaba descubierta. Era la primera vez que sentía que me sacaba un peso de encima por decir la verdad… pero eso no era ni una mínima parte de todo lo que cargaba sobre mis hombros. Pero aun con ese peso… me puse de pie una vez mas… firme y determinado.

- Por favor, no… - Dijo Beverly al borde de las lagrimas - Por favor, no lo hagas… no te vayas…

- Lo lamento… - Contesté suavemente…

- Por favor… no tu también…

- ¡Beverly! - Exclamé fuertemente, provocando que se exaltara - Entiéndelo. Debo hacer esto… TENGO que hacer esto…

- Pero…

- Ningún "pero". No tengo opción…

Ninguna de ellas me pidió explicación… la explicación, mis razones, no parecían importar. Yo me estaba yendo… separando de ellas y de todos. Así como cuando corrí dominado por la desesperación para salvar a James y a Beverly, o para alcanzar a Sherry… una vez mas, esta vez por determinación, lucharía solo… y ellas, quienes evidentemente se creían incapaces de sobrevivir por si mismas, estaban aterradas por el riesgo de mi bienestar. La verdad… es que tampoco creía que yo podría hacerlo por mi cuenta… pero en mi debate interno… la conciencia le ganó a mi miedo… y en parte el miedo cedió, ya que las consecuencias de no cumplir con esto, con esta misión suicida, eran tan aterradoras como la misma misión.

Pero tampoco podía simplemente mandarme al fuego, debía prepararme, y cuanto mas y antes mejor. Mis armas… las busque en mi cuerpo, en los sitios donde supuestamente estarían, pero estas aun seguían tiradas en el suelo cerca de Marvin. Dándole la espalda a las chicas, volví a la oficina que se había convertido en la tumba de quien resultó ser un verdadero amigo para mí, y el volver allí significó un encuentro mas con él.

Allí estaba… yacía tendido en el suelo con los ojos cerrados. Casi parecía que estaba simplemente dormido… si no fuera por las marcas sobre su cuello y la absoluta parálisis de su cuerpo. No sabía como sentirme respecto al factor de que momentos atrás, solo momentos, él estaba hablando y moviéndose, aunque fuera solo un poco… pero ahora… ese cuerpo no era nada de lo que era antes.

Sin embargo, él…

Solo por seguir lo que mi corazón me pedía, me arrodille ante él, apoyé una mano sobre su pecho sin latidos… y susurré:

- Gracias… Marvin…

Se sentía raro el darle las gracias a alguien que ya estaba muerto, y doloroso el saber que jamás podría mostrarle realmente mi agradecimiento. Pero la gratitud que sentía hacia él era inmensa… incluso si por él yo había sufrido una de las peores experiencias de mi vida, incluso si era doloroso e incluso si era él quien en cierta forma me había encomendado esta tarea… todo esto era indudablemente gratificante. Todo era por y para bien…

Él me mostró el verdadero valor para encarar a la muerte, me enseñó el significado del sacrificio, me fortaleció… en mas de un sentido, me reveló la verdad que yo no había querido ver hasta ahora. Mi cambio se marcó allí mismo, mi evolución. Me jure a mi mismo que jamás volvería a titubear, que jamás volvería a temer, que jamás volvería a mostrarme débil… sin importar cual fuera el desafió o cuanto terror me invadiera… juré enfrentarlo.

- Hora de seguir adelante…

Por mera fortuna casual, una vez saque mi mano de su pecho, algo cayó del bolsillo de su camisa: Una llave, pero no como las usuales de por aquí… esta era una llave de auto, o de algún vehículo por el estilo. Rápidamente me levante sonriendo levemente y sosteniendo esta llave en mi mano… la llave para llegar hasta mi objetivo. Pero eso no fue todo… sobre el escritorio de la oficina encontré algo inusual pero bastante útil: Un detonador electrónico, y entonces recordé como este y una bomba plástica, una vez combinados, podían servir como otra "llave" para sacar del camino cierto obstáculo, un obstáculo que, por mis acciones en este mundo, no llegó a plantarse en el camino. Por ende… podía usar esto como yo quisiera: Como arma.

Saliendo de la oficina, vi a Sherry y a Beverly conversando de no-sé-que… pero simplemente pase por al lado de ellas y entre a la sala llena de archivos, dirigiéndome al modular de casilleros que estaba justo a la izquierda de la puerta. Revise casilla por casilla, encontrando solo basura en la mayoría de ellas. Tuve que mover al cadáver que estaba recostado sobre este para revisar los últimos dos. Uno solo tenia archivos, de hecho, estaba lleno de estos, y el otro se encontraba cerrado, asegurándome que este era el que buscaba. A patadas abrí el maldito cajón, incluso algunas fueron muy violentas, pero finalmente cedió, dejándome encontrar en su interior la bomba plástica que estaba buscando. Irónicamente, esta cosa parecía un caramelo rosado, pero el envoltorio, con la palabra "Nitroglicerina" escrita en él, me dejaba sin duda alguna de su poder. Guarde todos mis ítems en diferentes bolsillos, no sintiéndome técnicamente seguro o preparado, pero ciertamente dudaba que pudiera estar mejor preparado considerando las condiciones de este lugar. Tendría que valerme con lo que tengo…

Volví a donde estaban las chicas, quienes me encararon en cuanto entre, ambas mirándome seriamente haciéndome sentir de antemano que querían decirme algo:

- Nosotras iremos a la Sala de S.T.A.R.S. - Dijo Beverly, su voz casi inexpresiva.

Yo simplemente afirme con el rostro deseándoles el silencio la mejor de las suertes.

- Alexander… - Llamó Sherry, nuestras miradas encontrándose.

- ¿Sí?

- ¿Vas a volver?

Por cierta razón, la pregunta me tomó por sorpresa, fue inesperada. Fue entonces cuando me di cuenta de que, por alguna razón que ni yo comprendía, tenia en mente que eventualmente, de alguna forma u otra, volvería aquí, algo que ciertamente era bastante dudable. Sin embargo… las dudas eran como una enfermedad que no podía permitirme transmitir.

- Por supuesto - Respondí lo mas convincente y animado posible - Te hice una promesa, ¿Recuerdas?

Con los ojos prácticamente brillándole con esperanza, Sherry sonrió. Yo le acaricie la cabeza ligeramente…

- Voy a llevarte con tu madre y sacarte de este infierno, no lo olvides.

Mas promesas… mas razones para cumplirlas… mas responsabilidades a tener en cuenta. Mas peso sobre mis hombros… mas valor para luchar contra todo lo que se me oponga… mas determinación para cumplir esta misión. Todo se sumaba… todo se media… ¿Qué resultado me daría la balanza de mi destino?

Estaba a punto de despedirme de ambas y recordarles que tuvieran cuidado, pero…

Fue un golpe, solo UN golpe el que lanzó la puerta del este a volar como si no pesara nada, un vuelo que venia directamente hacia nosotros. El primer sonido, el del golpe, me alerto, y lo siguiente, el del viento al moverse con la puerta, activó mi reacción, la cual fue de tomar a ambas chicas, con un brazo a cada una, y lanzarme al frente junto a ambas. La ahora simplemente tabla de madera esquivada se estrello contra la pared y contra la puerta hacia la sala de casilleros. A este punto, todos estábamos alertas…

Ya haciéndome a la idea y preparándome para lo que estaba por venir, tome mi VP70 y rápidamente me puse de pie apuntando en dirección a la puerta y al enemigo que entraba por esta…

- Mr. X…