Twist
Las predicciones nunca son exactas, y las cosas no siempre salen como son planeadas. Sin importar cuanta sea la luz en la que vivimos rodeados, nuestro futuro siempre estará cubierto por una nube de sombras. Pero… a fin de cuentas, eso es lo que hace la vida sea interesante, ¿no?
Si hubo un momento que realmente odie con respecto a mí… este fue ese. Principalmente porque simplemente no podía aceptarlo…
¿Qué era yo entonces? Nada mas que la imagen de un hombre derrotado, vencido a pesar de haber dado todo de sí mismo… porque ese todo no bastó. No… yo no tenía lo que se necesitaba para sobrevivir a esta pesadilla.
¿Pueden imaginar la furia? ¿La antipatía que sentía hacia mi mismo por no poder ni siquiera levantarme cuando mi vida dependía de ello? ¿Pueden comprenderlo? Mis músculos luchaban, se tensaban… pero por mas que apretaba los dientes y contenía el aire en mis pulmones… simplemente NO-PODIA.
Allí seguía yo… tirado en el suelo, apenas moviendo los dedos tanto como podía. Mientras tanto… Mr. X ya se había puesto de pie y ahora estaba caminando hacia mí. No voy a mentir: Sentía hasta deseos de llorar de desesperación.
Lo peor de todo era el saber que esto no era por el estado físico. No era porque me encontrara físicamente atormentado como había terminado después del enfrentamiento anterior contra esta mole… sino que esto era puro e indiscutible cansancio. Agotamiento extremo. Limite de la fatiga. Como quieran llamarlo… pero era simplemente ya demasiado el luchar por mantenerme despierto.
En otras circunstancias… probablemente hubiera optado por dormirme. Dormirme para no sufrir en mi muerte. Dormirme para olvidarme de todo. Dormirme para soñar y ser libre…
Pero entonces… Leon, Claire, Beverly, Ben, James…
No podía… ¡No quería abandonarlos!
El titán ya estaba llegando hacia donde estaba yo. Resignado al hecho de que no podía ponerme de pie… trataba de arrastrarme. Sí, lo sé… era ridículo pensar que eso podría salvarme o que llegaría escapar de tal forma… ¿Pero qué mas podía hacer mas allá de simplemente no rendirme?
No pasó mucho tiempo hasta que fui alcanzado y que una patada me barriera por el suelo como si se tratara de un hombre pateando a un minino. Terminé contra la pared del este del hall, sentado contra esta y con el hombro izquierdo adolorido. Teniendo dificultad para hasta enfocar la mirada… observe a mi enemigo, Mr. X, acercarse a mí una vez mas… y mi mente se cargaba de todos los sentimientos negativos posibles y aquel odio que solo puedes sentir ante quien va a acecinarte. Mis labios se movían absurdamente como tratando de vocalizar tantos insultos como se me pudieran ocurrir. Sí: estaba perdiendo el tiempo en insultar…
Pero al final… mi suerte es siempre la misma. Siempre ha sido así mi vida. Siempre he tenido obstáculos, siempre he tenido problemas. Pero al mismo tiempo… siempre he estado bien.
Incluso en esta noche… iba a estar bien.
Porque no era coincidencia el que hubiera estado ya varias veces al borde de la muerte y aun así me encontrara vivo. Tampoco era casualidad esos atentados contra mi vida. Pero tampoco era el destino…
Era todo parte de mí mismo…
Ya tenia la muerte ante mí, y sí, sentía miedo suficiente como para cerrar los ojos. Pero este se disipó cuando una fuerza me embistió por la izquierda con dos brazos fuertes sujetándome firmemente. Sintiendo un fuerte pecho contra mi rostro, supe que mi cuerpo estaba sobre otro cuya espalda estaba arrastrándose contra el suelo a medida que nos alejábamos de la criatura cuyo puño rompió la pared en lugar de mi cabeza.
- ¡Leon!
Típico de él: Ser el héroe. No podía quejarme… después de todo, era por esto que él me caía bien. Tan pronto tuvimos algo de distancia para con el monstruo, él empezó a disparar, y no fue el único. Ubicado cerca de la puerta del sudoeste del hall, Ben hacia lo mejor que podía con la Beretta.
Por un lado, yo estaba agradecido de haber sido salvado y de estar ahora en compañía. Por el otro… me encontraba con problemas hasta la nuca. No sabía realmente que debía hacer…
Pero mi enemigo no sufría de esa incertidumbre. Su objetivo era el pendiente que colgaba ahora en mi cuello… e iba a pasar por lo que fuera necesario para conseguirlo. Tan pronto extrajo su puño del nuevo agujero de la pared, empezó a caminar hacia mí y mi amigo sin importarle cuantas balas lo atacaran.
Sin embargo, Leon podía ser muchas cosas menos estúpido. Rápidamente se levantó y, de alguna manera sabiendo que yo no podía hacerlo, me sujetó firmemente apoyándome sobre sus hombros. No podía hacer mucho al respecto, y aunque pudiera no creo que hubiera. Deposite toda mi confianza en él y me sorprendí al darme cuenta de que me sentía que mi vida estaba mas segura en sus manos que en las mías.
Mr. X corrió y atacó… pero yerro como era de esperarse. Todo gracias a un certero disparo de la Mágnum de mi compañero hacia las rodillas del titán, quien cayó sobre estas. Sin perder tiempo, el policía que parecía todo menos un novato corrió conmigo sobre sus hombros hasta llegar cerca de Ben. Sus brazos rápidamente me descargaron de encima de él para pasar a estar sostenido por Ben.
- Mantenlo a salvo - Ordenó como un oficial a cargo al reportero, quien simplemente afirmó.
- ¡Espera! - Grite yo, pero sin saber que quería decirle.
Cierto, estaba hasta el cuello con mis problemas, pero no podía distraerme con estos mientras dejaba a Leon peleando solo contra Mr. X. Es decir… ¿Podía él solo contra este titán?
Nuevamente me sorprendí al darme cuenta de que, si bien no podía predecir la respuesta, le tenía bastante fe a su victoria.
- ¿Tienes… munición… suficiente? - Pregunté, las palabras saliendo mientras respiraba tan profunda y rápidamente como podía, logrando de a poco en poco recuperar el aire.
- ¡Wow! - Exclamó Ben reafirmando sus brazos sobre mí cuando estuve a punto de caer por intentar dar dos pasos por mi mismo hacia Leon. Solo había logrado dar uno…
- ¡Genial! - Pensé con ironía para mi mismo - ¡Hace menos de veinte minutos que me siento prácticamente recuperado y ahora ya estoy peor que antes!
- No te preocupes - Exclamó Leon, retomando la batalla.
Él se alejo de nosotros, dejándome entre los brazos del reportero, para captar la atención del titán en sí mismo y mantenernos fuera de la batalla. Era cierto… él podía lidiar con Mr. X por su cuenta.
- Gracias, Leon - No estoy seguro si solo lo pensé o si también lo susurre - Te prometo que yo también voy a salvarte… a ti y a todos.
Sabia que lo que planeaba hacer a continuación iba a traerme muchos problemas mas adelante, mas de los que ya esperaba, pero mi decisión estaba tomada. Tenia que irme del departamento policial y tenia que hacerlo cuanto antes.
- ¡Ya mismo! - No podía esperar mas, y esta vez iba en serio - Ben… escucha, necesito que me ayudes.
Odiaba la idea de tener que incluir a alguien mas, pero en mi estado actual… simplemente no iba a poder hacer esto solo. Definitivamente. Moriría en el intento si trataba. Ben tampoco era mi opción favorita para este asunto… pero era el único al que tenia en estos momentos.
Era irónico. Tenia que aumentar la apuesta porque ahora tenía menos que apostar.
- ¡Tengo que ir al estacionamiento! - Logre decir sin interrupciones.
- ¿Qué? ¿Para qué?
- ¡TENGO que ir!
Definitivamente no tenía ni línea planeada para como lograr que este me obedeciera sin cuestionar, algo que claramente no iba a ser fácil. Pero en situaciones desesperadas…
- ¡Por favor, llévame hasta allí, ahora mismo!
- ¿¡Te volviste loco o qué!?
Las cosas no iban nada bien. De hecho, iban para peor.
- ¡Alex, Ben! - Gritó Leon - ¡Cuidado!
Los dos, que hasta entonces nos estábamos viendo cara a cara, miramos hacia la batalla solo para encontrarnos con Mr. X corriendo hacia nosotros. Ben me sujetó mas firmemente que antes y como pudimos nos alejamos tan rápido como fue posible… pero para esquivar el golpe que casi nos da tuvimos que tirarnos contra el suelo, no muy lejos de los escalones cerca de la entrada. No desenfundé la VP70 porque sabia que esto iba a ser inútil, pero mi buen reportero comenzó a disparar como loco con una puntería que hasta a mi me daba vergüenza ajena.
- ¡Las piernas! - Grite - ¡¡Dispara a las piernas!!
Tirado sobre su espalda, las rodillas dobladas, pies en el suelo, la Beretta en ambas manos y con la muerte a menos de dos metros, el muy valiente se tomó un segundo para apuntar y luego disparó cuatro veces, si conté bien, casi sin mover el arma. Mr. X cojeó… y la granada que explotó sobre su hombro terminó de romperle el equilibrio.
- ¡Claire!
Ante el grito de Leon, Ben y yo miramos arriba, encontrando ante la puerta de la librería en el segundo piso a lo que me parecía la llegada de la artillería pesada: Claire con un lanzagranadas, Ada con la escopeta y James con la ametralladora.
Yo, por mi parte y sabiendo que ya no tenia que preocuparme por esta batalla, me forcé a mi mismo a levantarme. Si Ben no iba a ayudarme… iba a tener que hacerlo solo, ¿no? Trepar la baranda para evitarme el camino largo por los escalones no fue tan difícil. Incomodo sí, bastante, pero no tan difícil.
- ¡Alex! - Llamó Ben - ¿¡Qué haces!?
No le respondí, solo me levante una vez mas después de haber caído sobre mi espalda pasado el incomodo transcurso sobre la baranda, pero al menos ya estaba ante la puerta sudeste. Mr. X iba a estar entretenido un buen tiempo ahora que tenía cuatro guerreros bien preparados contra los que luchar. Perfecto…
No terminé de levantarme cuando estiré el brazo para jalar el picaporte y abrir la puerta, y no solté el picaporte hasta terminar de levantarme. Entre al corredor dejando la batalla atrás y me apoyé contra la pared para ayudarme a avanzar. Lo siguiente eran las oficinas del este y estaba cerca. Con suerte, no se me haría tan difícil el avanzar si me apoyaba en las mesas…
- ¡¡Alex!! - Ben otra vez - ¿¡A donde vas!?
- Te dije - Respondí mientras habría las puertas de las oficinas - ¡Tengo que ir al estacionamiento!
Aun sosteniendo los picaportes me impulse hacia delante logrando dar unos pasos ligeros para llegar hasta la larga mesa, y apoyándome en esta y removiendo las sillas en el camino seguí avanzando… solo tenia que seguir avanzando.
Múltiples disparos de diferentes clases se oían a mis espaldas, y eso me parecía una buena señal. Mr. X podría recibir balas en su pecho como si no fueran mas que picaduras de mosquitos, pero una lluvia de plomo era algo diferente. Al menos debería darme tiempo…
- ¡Alex!
Pero así como yo seguía avanzando, Ben seguía siguiéndome, y cuando trató de sujetarme el brazo me agité violentamente, librándome de él, apenas empujándolo con la poca fuerza que tenia, alejándome un paso y desenfundando la pistola que terminó apuntada hacia su rostro.
- ¡Ni se te ocurra tratar de detenerme!
No pensaba disparar, de ninguna manera podría ser capaz, pero confiaba en que seria lo suficientemente cobarde como para no atreverse a probar su suerte.
- ¡Tengo que hacer esto! - Exclamé mientras seguía mi camino, caminando hacia atrás y aun sosteniendo el arma - ¡No interfieras!
Di media vuelta y, por mas que me pesaba el cuerpo a horrores, aceleré el paso hacia el corredor al fondo de esta sala, inevitablemente viéndome forzado a aferrarme al marco de la puerta cuando llegué a esta. Sentía las piernas de goma…
- ¡Alex! - Esta vez no era Ben…
Mirando a mi derecha, mis ojos se encontraron con la persona sorpresivamente entrando al corredor por la puerta del patio/rincón del departamento. Con su arma en mano y una expresión preocupada en su rostro, James entró en escena.
- ¿Te encuentras bien?
No me digné a responderle, todavía estaba respirando agitadamente y tomando profundas bocanadas de aire, solo traté de darle una mirada que le hiciera notar lo estúpida que era una pregunta que tenia una respuesta tan obvia.
Un fuerte golpe contra piedra se escuchó entre la orquesta de armamento, recordándome que no tenia tiempo ni para descansar. Si situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, entonces tendría que poner a prueba mi suerte otra vez. Con Ben me fue mal, pero quizás con James…
- Tengo que ir al estacionamiento.
- ¿Qué?
- ¡Por favor ayúdame! ¡No hay tiempo!
TODO tembló en ese instante, hasta el marco del que estaba sosteniéndome, y un derrumbe se oyó a mis espaldas, dándome hasta miedo de mirar y confirmar lo que sospechaba… pero lo hice. Giré la cabeza y mire hacia atrás sobre mi hombro, mas allá de Ben, a través del corredor formado entre escritorios y hasta las puertas abiertas de par en par en el otro extremo de la habitación, dejándome ver claramente el corredor vecino y la pared de este… o lo que quedaba de dicha pared después de que Mr. X le había construido una nueva entrada, demostración de fuerza suficiente como para causarme un escalofrió en la espalda y aterrar a Ben.
- ¡Él esta detrás de mí! - Susurré rápidamente sujetando el hombro de James - ¡Por favor, rápido!
Él me miro a mí, al titán y a mí nuevamente, me sujetó, colocó a su derecha sosteniéndome con ambos brazos y empezó a correr hacia la puerta del corredor en el rincón nordeste. Yo le seguía el paso ignorando las dificultades, y detrás de nosotros venia Ben, pero tan pronto cruzamos la puerta, Ben nos detuvo, le arrebató el MP5 a James y regresó para la oficina.
- ¡¡BEN!!
- ¡¡Vayan, vayan!!
James le miró por unos instantes, y mi cabeza se movía como loca mirándolos a ambos, mientras que nuestro enemigo ya no estaba al alcance de mi vista. James se veía preocupado, pero Ben, muy para mi sorpresa, se veía determinado y creo que eso fue lo que convenció a mi actual guardián en que debíamos seguir adelante, y considerando que yo no podía hacer mucho por cuenta propia, el ponerme en desacuerdo ahora, especialmente cuando yo solicite por esto, sencillamente no pudo pasar.
Oí las pisadas de Mr. X, él estaba corriendo… y entonces fue el sonido del rifle de asalto junto a lo que era, en todo sentido, el grito de guerra de un reportero. Yo estaba aterrado. Apostar mi suerte era una cosa, ¿pero la de otros? Simplemente ODIO no tener el control, pero allí estaba, sin poder siquiera controlar mi trayectoria por depender del soporte de alguien mas para cumplir mis objetivos.
Lo siguiente que escuche fue un fuerte golpe, uno muy fuerte cuyo impacto se sintió hasta bajo nuestros pies incluso mientras bajábamos los escalones para llegar al subsuelo. Ahora tenía a James involucrado en esto… pero por suerte, había sido él y no alguien más quien había aparecido en escena, no uno de aquellos cuyo destino no debo cambiar mas de la cuenta.
Mis esperanzas se alzaron al oír rápidas pisadas sobre los escalones cuando James y yo ya estábamos caminando ya por los grises corredores. Ben se unió a nosotros, tomó mi brazo derecho y lo paso por alrededor de su cuello imitando a James, logrando una mejor velocidad para los tres.
- ¿Qué hiciste? - Preguntó James.
- Apunté a las piernas - Respondió Ben - Lo hice caer y estrellarse contra la pared.
- Je, je… ¡Bien hecho! - Exclame logrando sonreír.
- Al estacionamiento, ¿no? - Cuestionó el reportero, alegrándome aun mas al hacerme saber que ahora tenia su apoyo.
- ¡Sí!
- ¡Vamos! - Gritó James.
Acelerando aun más, los tres atravesamos los pasillos en cuestión de segundos y llegamos de una bendita vez a la meta. Entramos, avanzamos, pero entonces mis dos soportes se detuvieron, obviamente por no tener idea de que tanto íbamos a hacer aquí. Esto era lo que yo ya consideraba como el "momento de la verdad", porque de no tener la suerte que necesitaba en este momento, la situación se volvería mucho -DEMASIADO- más difícil y peligrosa.
Hasta hubiera rezado si hubiera tenido tiempo…
Sacando mis brazos de los hombros de mis compañeros, llevé mis manos a mis bolsillos hasta encontrar y sacar la llave que había caído de Marvin, como si este fuera un legado dejado para mí. Rápidamente empecé a apuntar la llave hacia cada uno de los autos presionando el botón que desactivaría la alarma electrónica de alguno de estos.
Si es que el bendito auto estaba aquí, porque sino…
- ¿A-Alex?
Como era de asumir, mis acompañantes no estaban muy contentos viendo lo que hacia. Ya estaba terminando de probar con los autos de la izquierda y si la derecha no me funcionaba… seria una situación en la que NO me quería ver…
- ¡¡SÍ!! - Grite agitando el brazo en lo que era en mí un gesto de triunfo, todo porque un auto había reaccionado a la señal.
- ¿Y ahora?
- ¡Ponlo en marcha! - Exclamé pasándole las llaves a James
Tenía que irme de aquí, tenía trabajo que hacer lejos de este lugar y no podía involucrar a nadie mas de los que ya estaba involucrando en esto. James nuevamente me hizo caso si cuestionar, lo cual en parte me hizo preguntarme que tan crédulo podía llegar a ser y hasta hacerme sentir como que estaba abusando de eso.
Yo, por mi parte, tenía que abrir las puertas de nuestra salida. Con Ben como apoyo, vaya él a saber porque lo hacia, comenzamos a dirigirnos hacia la caja electrónica ubicada cerca de la reja metálica.
- ¿A dónde se supone que vamos? - Me preguntó en el camino. Supongo que era hora de decirlo de una buena vez.
- A la Universidad Raccoon.
- ¿La universidad?
- ¡Te explico luego, por ahora-!
Mis palabras fueron interrumpidas no solo por un sonido mucho mayor sino por el escalofrió que este me causó.
- ¿Q-… qu-que… fue…? - Tartamudeaba Ben.
Un grito… ese grito, lleno de dolor y de ira. Estaba cerca… DEMASIADO cerca.
- ¡Rápido! - Susurré - Ahora o nunca.
Con mas prisa que antes y menos consideración por mi estado físico, Ben me llevó hasta la caja, la cual ahora seria operable gracias a las ordenes comandadas desde el hall. La observe, con sus botones y palancas, apurándome para definir cual tendría que tocar, y debo de admitir que estaba un poco inseguro cuando opere uno de estos, pero afortunadamente resultó ser la opción correcta. La reja metálica a mi derecha empezó a abrirse lentamente…
El rugido del motor me confirmó que James había cumplido con mi pedido. Faltaba poco…
Pero este solo era el portón interno, abriéndonos paso a un túnel en subida que llevaba hasta el portón externo, una barrera de metal que debía poder abrirse de la misma forma que este. Sin embargo, dicho portón se encontraba bloqueado con cajas, otros autos, muebles… y lo que sea que la policía haya usado para bloquear esa entrada. Pero apenas podía sentir mis piernas a estas alturas…
- ¡Ben! - Llamé, habiéndome ya sentado contra la pared - Escucha… tienes que encontrar el interruptor para abrir el otro portón, ¡rápido!
Él me miro a mí, luego al auto cuyas luces ya estaban alumbrando el lugar, a mí de regreso y entonces al camino recién abierto. Simultáneamente comenzó a caminar y me dio una última mirada que me pareció hasta amenazadora, pero al instante salió corriendo por el corredor y perdiéndose de vista para mí.
Nuestro vehículo ya estaba en movimiento y aproximándose… pero para aumentar mi desconcierto, un nuevo sonido se unió al del motor: Disparos. Claramente podía oír disparos viniendo de algún lado, y estaba seguro de que no eran causados por mis actuales compañeros. No podía identificar de donde venían… pero lo mas desconcertante era la frecuencia: ¡Esos disparos eran claramente efectuados por un arma automática!
¿Pero de quién? James tenía la única que conocía hasta ahora y él estaba ocupado manejando. Nuevamente estaba ante factores relacionados con eventos totalmente desconocidos, eventos cuyos sucesos y personajes desconocía por completo. Quería saber… pero no podía, y eso solo me angustiaba MAS. Sin embargo, iba a tener que masticar y tragarme la rabia. James ya se estaba acercando y en instantes los tres estaríamos fuera de aquí.
No importaba cuanta veces me levantara siempre me sorprendía lo difícil que resultaba. Por suerte esta vez solo tuve que caminar tres pasos hasta alcanzar la puerta de los asientos traseros del auto, sobre los cuales me tire sin mucha prolijidad una vez cerrada la puerta detrás de mí, y al mismo tiempo que dicha puerta fue cerrada… otra fue abierta de manera MUY abrupta, haciéndome brincar justo en donde estaba. Mirando por encima de mi hombro, note como el camino hacia las celdas del fondo estaba ahora abierto y una garra salía de la recién formada arcada.
- ¡¡Aprieta el pedal!! - Grite, sacando a James de su asombro y consecuentemente poniendo el transporte en marcha.
El auto acelero a través del túnel girando a la izquierda en la debida curva, y, asomando la cabeza por encima de los asientos, pude ver como nos encontrábamos con la barrera de cartón y madera apilada que cubría la salida, pero el portón metálico detrás de esta se estaba elevando, y el espejo retrovisor me dejo ver una mirada que jamás había esperado del actuar conductor.
El motor rugió como un tigre enfurecido… ¡Y arrancó con toda su furia! Con Ben saliendo del camino en el último momento, la barrera no duró ni instantes contra la terrible embestida que representamos en ese momento. El impacto me sacudió por toda la parte trasera del auto y me dejo tirado en donde supuestamente solo se apoyaban los pies. Bueno, al menos esto terminaba de confirmar que no había zombi escondido en esta ocasión.
Aunque no había podido ver nada, sabia que James había frenado violentamente tan pronto atravesó la carrera, y nuestra ubicación actual era tal y donde esperaba: El estacionamiento externo del departamento, con el almacén a un lado por el cual Claire indudablemente había pasado para llegar al interior del departamento, y claro, no estábamos nada lejos de donde había chocado el auto casi al comienzo de esta pesadilla.
Moviéndome como podía, me apoye contra una de las ventanas y baje el vidrio de esta, encontrando con la mirada a Ben, quien corría hacia nosotros desde el portón.
- ¡¡Cierra el portón!! - Le grité.
Si había algo que no podía hacer era dejar esta ruta abierta. No solo dejaría que nuestros aliados supieran por donde nos escapamos, lo cual ya no me parecía buena idea, sino que también dejaría una entrada para quien sabe cuantas decenas de monstruos dentro de uno de los pocos sitios que podía considerarse seguro en comparación al resto.
Por lo visto, Ben entendió esto y regresó a la caja de controles ubicada no muy lejos de donde estaba parado, pero antes de que él llegara a esta, alguien mas apareció por el otro lado del corredor…
- ¡Mr. X!
¡El titán había regresado, y estaba corriendo hacia nosotros! Pero lo peor: Ben lo había visto… ¡Y ahora estaba paralizado!
- ¡¡Ben, rápido!! - Le grité, tratando de sacarlo de su trance.
El reportero reaccionó ante el grito, pero no pude ver que hizo exactamente después ya que algo mas captó mi atención: El auto volvió a rugir, y cuando regresé la cabeza adentro y vi a James poner James poner la marcha atrás deseé haberme puesto el cinturón de seguridad…
El auto retrocedió regresando al túnel, pasando justo al lado de nuestro colega, quien creo vi operando en la caja, y entonces chocó. Que había pasado con Mr. X, no podía estar seguro. La aceleración y desaceleración repentina nuevamente me hizo rebotar por toda la parte posterior, y lo siguiente que supe era que Ben había entrado al asiento acompañante y que el portón se estaba cerrando ante nosotros, pero no por eso nos íbamos a quedar adentro. James ya estaba acelerando nuevamente… y en segundos pude oír como el último portón en nuestro camino, uno de solamente rejas, era abierto a la fuerza mientras que nosotros hacíamos nuestro glorioso escape.
Me estaba matando de risa recostado en el asiento trasero mientras me quedaba dormido. Lo habíamos logrado, maldita sea… ¡Lo habíamos logrado!
