Sinopsis: Lizzie se da cuenta demasiado tarde de lo que siente por Gordo… y él con tal de olvidarla ha conseguido una novia. ¿Será cierto que personas destinadas se unen a pesar de las adversidades¿Será este su caso o habrá una excepción? Todo se invierte: de ÉL depende recuperar lo que cree perdido y de ELLA darse cuenta de la realidad. Y Miranda ¿Qué sucederá con ella si el fantasma de Larry sigue inundando su ser?

Disclaimer: Lizzie McGuire y de más personajes como lugares no me pertenecen, son propiedad de la serie de Disney, solo los utilizo para diversión, sin fines de lucro.


(¯·..·´¯·.·•» Maldito Silencio «•·.·´¯·..·´¯)

"¿Por qué callé hasta ahora?"


CAPÍTULO 4

+ Alianzas Peligrosas +

"Lizzie, Lizzie, permíteme un halago." – Dijo Matt cuando la rubia entró a la cocina. Él se levantó del asiento y sonrió con inocencia – "Te ves horrible esta mañana."

"Gusano." – Dijo ella con rabia

"Monstruo."

"Puerco espín apestoso."

"Bruja."

"Ah… ¡mamá!" – Gritó Lizzie y Matt corrió a sentarse y fingir que comía el cereal.

"Veo que aún necesitas de mamá para defenderte, Lizzie." – Susurró Matt colocando más leche en un tazón azul – "Sigues siendo débil."

La última palabra retumbó en sus oídos haciendo un eco espantoso dentro de sí… por primera vez su hermano podía tener razón.

Su madre entró y tras regañar a Matt, ella simplemente se sentó y jugó con las hojuelas de maíz que flotaban en la leche. Sam y Jo se miraron y después de que el pequeño castaño saliera corriendo con el teléfono por una llamada de Lanny, ambos padres se sentaron a cada extremo de su hija.

"Lizzie." – Comenzó Jo con su usual voz de preocupación – "¿Qué sucede?"

"Nada, mamá." – Contestó sonriente. Esa mañana había decidido que ese problema lo afrontaría sola y sin ayuda de nadie, comenzaría a mostrar la fortaleza oculta en ella – "Es simplemente que me preocupa una lección que di ayer, fue un tanto difícil y creo que no sacaré una buena nota."

"Era eso." – Dijo aliviada Jo – "Hija, pensé que era algo mucho más grave."

"No, solo es eso." – Volvió a decir mostrando la mejor sonrisa que podía fingir.

"La próxima vez coméntalo, Lizzie, no nos preocupes tanto." – Dijo Sam con una sonrisa.

Ella asintió y siguió comiendo… la mentira era mala pero en esos casos necesaria.

MS –

Las clases siguieron su rumbo normal y cada vez que la sirena sonaba indicando un nuevo periodo, Gordo sentía escalofríos. Nunca antes había hecho eso¿cómo debía terminar con Parker sin lastimarla? Observó el reloj, los segundos corrían lentos, tan lentos que parecían eternos.

Su alma le pedía a gritos que volteara, que observara a la persona que junto a él tomaba notas y atendía aquella clase de Historia, más su orgullo se lo negaba rotundamente, él decía que ya suficiente humillación recibió.

Movió su cabeza y trató de atender la clase que explicaba el profesor. Se asustó al mirar el pizarrón, el nombre de la chica rubia estaba en todos lados, volvió a sacudir la cabeza y se alivió al observar nombres de los libertadores o personas de antaño. Se estaba volviendo loco, eso era seguro.

Diez minutos después, los cuales parecieron siglos para Gordo, el timbre sonó dando por iniciado el receso largo. Guardó sus cosas y se levantó, pasó por detrás de los puestos y se encontró con Miranda, Lizzie había salido ya del salón… con Tudgeman.

"Creo que es el momento¿no?" – Dijo Miranda.

"Si." – Resopló el chico mirando al suelo.

"Tranquilo, todo estará bien." – Animó la chica con una sonrisa – "Debes hacer tu carga más liviana, piensa eso y todo saldrá de manera espontánea."

"Miranda tiene razón." – Dijo Kevin abrazando por los hombros a su novia – "Cuatro días de noviazgo no significan mucho."

"Si, solo son… cuatro días. No creo que Parker se pudo haber enamorado en tan poco tiempo." – Exclamó Miranda.

"Claro." – Musitó Gordo.

"Suerte." – Dijeron los chicos a coro.

Salió del aula y buscó con la mirada a Parker. Ella estaba cerca de su casillero guardando unos libros. Caminó decidido hacia ella y cuando la castaña cerró el locker, su mirada brilló y sin pensarlo se arrojó a los brazos de Gordo.

"Parker." – Dijo el chico cuando ella se separó – "Necesitamos hablar."

McKenzie borró enseguida su sonrisa… algo no estaba bien.

MS –

"Quiero hablar con Miranda." – Dijo Lizzie mientras observaba los árboles moverse con el viento.

"¿Por qué?" – Preguntó Larry fingiendo desinterés mientras comía verduras.

"Quiero disculparme con ella… la forma en la que la traté ayer fue un tanto grosera."

"Lizzie." – Dijo el chico llamando la atención de la rubia – "Si eso te hace sentir mejor, hazlo, es tu amiga."

"Gracias." – Dijo ella sonriendo.

"Y creo que no tendrías que contarle nuestro pequeño trato, ella no lo entendería."

"Claro."

Los ojos azules de Larry se posaron en los ojos negros de Miranda cuando ella llegaba al comedor del patio. La joven no los retiró, simplemente los mantuvo fijos, retándolo. El sonrió y ella levantó una ceja… esa mujer era muy difícil de vencer, le gustaba aquellos enfrentamientos de miradas, era una manera indirecta de tener por lo menos cinco segundos de su atención. Dejó de mirarlo cuando Kevin llamó su atención, vencido volvió a bajar la mirada y comer un poco de pudín… Poco a poco iría cediendo, era cuestión de tiempo.

MS –

"¿Qué sucede?" – Preguntó Parker cuando se sentaron en una mesa alejada.

"Sabes, Parker, eres una chica maravillosa, una persona muy valiosa y te estimo mucho, pero…" – Calló unos momentos, tenía que reunir el valor necesario, nunca antes había terminaba con alguien.

"¿Pero?" – Preguntó la chica cogiendo entre sus manos las de Gordo, incentivándolo a seguir.

Una atmósfera helada se posó en su cuerpo, era difícil.

"Pero creo que todo esto no funciona, quiero decir… el que tú y yo seamos novios."

La chica soltó las manos de Gordo y se apoyó en el respaldo de la silla.

"¿Qué?" – Preguntó con sus ojos vidriosos.

"Si, creo que no funciona."

"¿Por qué? Yo me siento muy bien cuando estoy contigo¿tú no?" – Preguntó confundida.

"Si, es solo que confundí el tipo de querer, yo simplemente te quiero como una amiga… y no como novia"

"¿Acaso no te gusto¿soy muy insoportable?" – preguntó casi con desesperación, mientras que de sus ojos, las lágrimas comenzaron a salir como agua de manantial y hundió su cara entre sus manos.

"Parker" – llamó Gordo – "Parker"

"Yo te quiero, Gordo." – Susurró ella entre sollozos – "Yo te quiero."

"Yo también, pero no como…"

"No digas eso." – Dijo exaltada y mirándolo nuevamente – "Tú me estás mintiendo, no es verdad, simplemente estás confundido… no es lo que quieres." – Decía la chica negando con la cabeza y su voz adquiría cada vez un tono desesperado.

"Parker…"

"¡No mientas!" – Gritó e hizo que varios chicos los miraran, entre ellos Kevin y Miranda.

"Tranquilízate, por favor."

McKenzie respiró hondamente y cogió las manos del chico.

"Escúchame, Gordo… quiero una razón, quiero saber el porqué."

"Ya te lo dije."

"No, no es eso." – susurró desconfiada, como si Gordo le mintiera.

"Es eso."

La chica miró hacia otro lado y se levantó.

"Te he querido desde aquella vez en el baile de secundaria cuando fui con Ethan, te quería desde ese momento, es solo que no me daba cuenta por los prejuicios que había, yo te quiero, te amo y si terminas conmigo…" – se detuvo un momento y su mirada se fijó en la del chico – "soy capaz de todo, incluso de atentar contra mi vida." – Dijo segura y limpiando las pocas lágrimas que sobrevivían en sus mejillas.

Gordo la miró atónito y también se levantó.

"Soy capaz de eso y más, aún no me conoces totalmente" – masculló con voz ronca y con su mirada neutra.

"Parker…"

"Ya lo sabes" – Dijo simplemente para alejarse del lugar a paso lento, fingiendo que nada había sucedido. Gordo cerró los ojos y volvió a sentarse.

A pesar de no conocerla sabía que era capaz… desde el primer momento en que fueron novios, ella mostró sin vergüenza alguna su corazón y le dio a entender lo mucho que ella lo quería, hasta podría decirse que estaba obsesionada con él. Un miedo repentino comenzó en su interior.

¿Por qué todo tenía que complicarse ahora?. ¿Acaso no era suficiente que la vida le hubiera negado una oportunidad con Lizzie para que todavía le cargara aquella situación?. ¿Por qué a él?. ¿Por qué? Golpeó sus muslos con las manos, descargando parte de la frustración que sentía.

"¿Qué tal te fue?" – Preguntó Miranda sentándose delante de él.

"Mal." – murmuró bajando la cabeza.

"¿Por qué?" – Preguntó Kevin.

"No lo tomó bien" – Dijo levantando nuevamente la cabeza y mirando fijamente un punto al frente – "Ella me quiere, dice que me ama y que si la dejo, sería capaz de todo… incluso de atentar contra su vida"

Miranda se tapó la boca con una mano para ahogar un grito y Kevin frunció el ceño.

"Y sé que es capaz" – Afirmó Gordo sin ánimo.

El silencio que reinó después, fue aterrador.

MS –

Tenía aún la cara entre sus brazos, lloraba, lloraba sola en aquella aula, sin nadie que estuviera a su lado, sin nadie que la consolara. Las lágrimas cristalinas se deslizaban a mayor rapidez cuando su cuerpo hipaba por los sollozos. Se preguntaba el porqué la vida era así, porque la vida le daba algo que pensaba la quería y después se lo quitaba. Su mente no entendía¿cómo podía ser así?. ¿Cómo?

Parker McKenzie recordaba aquellos cuatro únicos días en los que había estado con él, compartiendo cada cosa, cada risa, cada ocurrencia. ¿Qué había hecho mal?. ¿En qué había fallado? Ella siempre entregó todo, confesó sus sentimientos y dejó libre su corazón para poder ofrecer todo… a cambio de nada.

"Es mentira." – Decía mientras sus gimoteos la hacían respirar entrecortadamente – "Es mentira."

Lo amaba, lo amaba como jamás pensó amar a alguien y él… ¿así le pagaba?. ¿Cuál era la causa?... ¿O quién?

"No, querida Parker… no es mentira, es la realidad." – Oyó decir a alguien.

Levantó la mirada y observó unos ojos verdes con aquel brillo de maldad, aquel brillo natural. Se limpió rápidamente las lágrimas y se levantó, encarando a la figura que era más alta que ella.

"No te inmiscuyas en donde no te han llamado." – Dijo enfadada.

La chica rió de manera burlona. Kate Sanders podía fingir muy bien.

"Parker, Parker, Parker." – Dijo ella rodeando a la chica – "No sé como pudiste fijarte en una persona como David Gordon cuando tú eres alguien superior."

"Deja de fingir conmigo, Sanders. Tú no eres de las personas que halagan a otras sin esperar una recompensa." – dijo con frialdad.

"Ciertamente, pero esto considéralo como un favor." – Se detuvo delante de la chica y sonrió con malicia – "Sé la razón por la que Gordon te dejó y créeme, no es porque no te quisiera como novia."

"¿Por qué entonces?" – Preguntó con interés.

"El porqué tiene nombre y apellido… Lizzie McGuire."

Parker se sorprendió sobremanera y en su cara, una mueca de confusión de plasmó. Había oído ago relacionado con que a Gordo le gustaba Lizzie y a ella podría decirse que sí, pero jamás le había tomado importancia, eran simples rumores, nada importante. Ellos nunca habían dado signos de que aquello fuera verdad, peor ahora que lo pensaba… todo encajaba, todo.

"A tu querido Gordo le gusta su mejor amiga y déjame decirte que a ella también."

"Eso es imposible." – Trató de negar.

"Es posible, Parker." – Dijo Kate siseando las palabras – "Sé que lo crees imposible porque McGuire volvió con Tudgeman, pero creo que están fingiendo… Lizzie no quiere a Tudgeman y Tudgeman mucho menos a ella."

"¿Por qué tan segura?" - preguntó la castaña.

"Simplemente obsérvalos… es claro."

Se sentó en su pupitre y hundió nuevamente la cabeza en sus brazos. Kate sonrió y se puso en cuclillas.

"Se que piensas que soy una persona inescrupulosa y demás, pero sé reconocer a los ganadores y tú Parker, eres una ganadora, eres como yo." – La chica castaña levantó la mirada – "No dejes que McGuire te robe el amor de Gordo, ese amor te pertenece únicamente a ti, ella lo perdió cuando volvió con Tudgeman… así que dime¿quién merece más ese amor, tú que fuiste sincera o McGuire que negó eso?"

"Yo." – susurró mirándola.

"Bienvenida al mundo real." – Dijo triunfante – "Lo único que tienes que hacer es pelear por él… y destruir a McGuire, así nadie se interpondrá en tu camino."

Parker sonrió y Kate también. Su venganza comenzaba.

MS –

Mientras caminaba a su casa, sola, pues Kevin tenía entrenamiento de fútbol americano, Miranda pensaba en todos los acontecimientos suscitados y el más importante: el noviazgo entre su mejor amiga y Larry Tudgeman.

Por alguna razón extraña aquella noticia había despertado la pequeña atracción que sintió alguna vez por él en la secundaria, la asustó de cierta manera pero de otra, la hizo sentir lo mismo de antes, las famosas mariposas revolotear en su estómago.

Tenía que reconocer que había obrado mal y que tal vez por eso, todo lo que ahora sucedía en parte era su culpa.

A ella le gustaba Larry Tudgeman cuando Kevin le había pedido ser su novia a finales de su primer año de preparatoria. Kevin también le gustaba, pero no tanto como aquel chico castaño. La razón por la que l había aceptado Kevin era sencilla: él era un chico popular, un chico guapo y un chico amable y Larry, él también era amable y era atractivo a su manera pero no era popular, no era conocido. Su mentalidad en eso tiempos era igual a la que tenía en la secundaria: "Júntate con chicos populares y serás popular." En un principio esa frase fue muy atractiva pero poco después fue perdiendo valor.

Respiro hondamente y observó su casa…

Había herido a Larry, lo sabía, aquella vez en la cafetería cuando Kevin se declaró y después la besó lo había visto abandonar la cafetería tan rápidamente como entró. Si, ella lo sabía, sabía que a Larry Tudgeman le gustaba ella pero poco le había importado, sus intereses personales estaban primero.

Un hombre con el orgullo herido es un arma de doble filo. A pesar de que aparentaba todo lo contrario, ella sabía que Larry era un chico sumamente astuto y podía utilizar esa astucia para dañar a alguien y ese alguien podía ser Lizzie. Nadie sabía que a ella le gustaba Larry, ni Lizzie lo sabía y es por eso que la asustaba que ahora fueran novios, podía utilizar a la rubia como un medio para lastimarla.

Él sabía que Lizzie era alguien demasiado importante para ella.

Tapó sus ojos y los frotó, era tiempo de olvidar y alejar esos recuerdos. Tenía que hacer algo con respecto a Larry, pero después lo pensaría, no quería adelantar hechos. Ahora lo único que la mantenía en pie era el amor que Kevin le profesaba, era lo más sublime que ahora tenía, ella lo amaba y no imaginaba su vida sin él, y Larry… Larry simplemente era una distracción o un recuerdo que aparecía de vez en cuando, pero no se dejaría vencer, no cuando sabía que la felicidad había tocado la puerta y ella la había abierto para después cerrarla para siempre.

MS –

"Muchas gracias por acompañarme, Larry." – Dijo Lizzie sonriendo.

"No te preocupes… para eso están los novios¿no?" – Bromeó él.

"Claro… creo que entraré, para mañana tenemos mucha tarea" – Dijo sonriente.

"Si, descansa Lizzie, las cosas muy pronto se van a arreglar."

La chica asintió y tras despedirse con un beso en la mejilla, Larry salió del territorio de los McGuire y caminó por la vereda. Eran ya las cuatro y media de la tarde y aún el sol resplandecía como nunca. Aferró más sus libros y siguió caminando, pensando en todo lo que sucedía, en todo lo que tenía planeado.

Oyó pasos lejanos pero no le importó, siguió caminando y se detuvo en una esquina, observando a ambos lados para cruzar, cuando iba a dar el primer paso el sonido de algo caerse a su espadas llamó su atención e hizo que volteara.

"La curiosidad que tienes puede ser un arma muy valiosa para ser usada en tu contra." – Dijo la persona frente a él, tomando el libro del suelo.

Larry negó con la cabeza y miro hacia otro lado.

"¿Se puede saber por qué Kate Sanders me persigue cuando cree que soy poca cosa?" – Cuestionó sonriente el chico.

La rubia sonrió y se acercó al chico.

"Tudgeman, Tudgeman." – Susurró con voz peligrosa – "Ambos somos cortados con la misma tijera. Antes mostrabas todo lo que no eras y ahora, ahora descubriste la esencia de tu ser… frío, calculador y malvado."

El chico se cruzó de brazos.

"¿Qué quieres?" – preguntó con tranquilidad, ignorado las palabras de Kate.

"Es sencillo." – Dijo la rubia moviendo su mano con delicadeza – "Si tuviera que elegir a alguien como ayudante, tú serías el último en la lista pero desgraciadamente… eres el primero."

Un carro pasó por la calle y el sonido del motor hizo eco aún cuando se alejó varios metros.

"Los dos sabemos del gran amor que sientes por Miranda Sánchez." – Dijo con malicia, poniendo el dedo en la llaga con esa afirmación – "Y seguro tú no sabes que desde que entre en preparatoria mi objetivo ya no es más Ethan Craft, sino Kevin Kemingway."

"Lo suponía."

Kate levantó su mano y la colocó en la mejilla de Tudgeman.

"Así como suponías eso, de seguro supones ya lo que quiero."

"Por supuesto." – Dijo Larry tomando la mano de Kate entre la suya.

Sus ojos verdes se unieron por varios segundos, solo eso bastó para que se entendieran perfectamente. Era algo extraño pero dos almas similares podían conseguir una unión así, una que solo derivaba en caos.

"La venganza es la palabra adecuada¿no lo crees?" – Preguntó Kate.

"Debería decirte que ya Miranda no me importa" – dijo con calma provocando la risa de la rubia – "pero te estaría mintiendo. Si tu trato es separar a los dos… acepto." – Susurró besando la mano de Kate, ella la retiró y sonrió también.

"Beneficios mutuos." – Susurró Kate.

"Venganza compartida." – Musitó Larry.

"Es esta nuestra alianza… Larry." – Dijo Kate estirado su mano.

"Que así sea… Kate." – Dijo serio Tudgeman recibiendo la mano de la rubia.

Ambos estrecharon sus manos mientras una brisa inusual movió las pocas hojas verdes que reposaban en el piso, dándole la forma de un remolino que se acercaba poco a poco a ellos.


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Hola, niños y niñas que leen este su Fanfiction "Maldito Silencio" El capítulo está en línea y he prometido lo que yo misma me plateé: actualizar antes de tres semanas.

Este capítulo es muy importante para la historia, es un capítulo decisivo, no solo porque se sabe varias cosas sino por las alianzas que nacieron a raíz de un pequeño conflicto entre Lizzie y Gordo.

¿Qué puedo decir? Solo que las cosas se ponen cada vez más difíciles. El amor, la desdicha, el resentimiento y la venganza gobiernan más que nunca la trama y es por eso que los queridos personajes deberán aprender a madurar y a afrontar lo que viene… oh si, viene lo bueno y más para Miranda y Kevin.

Pido disculpas de ante mano si hay veces que el protagonismo se lo lleva aquel trío de Miranda-Kevin-Tudgeman pero es necesario para saber las reacciones tanto de Lizzie y Gordo, no se preocupen, Lizzie y Gordo también tendrán su escenas y muy pronto la primera plática desde que él y Parker son novios.

¿Qué sucederá en aquella conversación?
¿Recobrarán su amistad o eso servirá para separarlos aún más?
¿Kevin y Miranda pueden seguir su relación con la sombra de Larry persiguiéndolos?
Parker y Kate ¿Qué harán para destruir a Lizzie y a Miranda?
Y ¿Cuál es el plan del trío de niños?

Para más información: leer siguientes capítulos o.- ñak

Gracias por sus RR a:

+ Mimi Star +
+ bego +
+ Earathien +

+ TheNewJP1987 +

Bienvenidos a todos los lectores, de verdad me apoyan y me incentivan a seguir, su presencia enriquece este pobre Fic en el abandono.

Los veo en el próximo que posiblemente también lo actualice en dos semanas.

Cuídense… muchos besos y abrazos.

.: Witch Mia Malfoy Errelot :.