Ambas chicas salieron de el cuarto aome se notaba temblorosa su vista estaba fija en una de las ventanas del pasillo como ansiaba irse correr ir a buscarlo y que el la tomara en sus brazos y la consolara había pasado tantos amargos momentos que lo único que la mantenía de pie aun era el.

-lista para que sango…-estaba preocupada que significaban las palabras de kagura.

Sango la miro y después desvió la mirada hacia otro lado….

-Tal vez... si tienes suerte te toque alguien amable...

Se llevo una mano al pecho acaso… el día que le aterraba… había llegado sentía tanto miedo que empezó a temblar... pero tenia que ser fuerte.

-cuando yo llegue aquí… ya no era doncella- unas lagrimas resbalaron por sus mejillas -los barbajanes con quienes me vendieron mis padres… abusaron de mi- un sollozo salio de su boca -tu... ¿Eres doncella?-.

Sentía un escalofrió y como deseaba con mas fuerzas haber muerto en esa bañera, pero no podía las esperanzas aun no se le acababan quedaba algo de fe dios no la había abandonado del todo y se aferraba a esa idea después de todo no le pueden pasar tantas cosas a una misma persona.

-si... lo soy ¿que me van hacer? sango dímelo por favor- sus ojos se ponían vidriosos.

-lo siento mucho aome real... Realmente me gustaría que no pasaras por esto no te lo mereces ya haz sufrido demasiado.

Aome sentía una presión en el pecho una sensación horrible que recorría su cuerpo.

-NADIE ME HARA NADA, NADIE Y VAMOS A SALIR DE AQUÍ SANGO TE LO PROMETO Y TE LLEVARE A MI CASA ES ENORME TIENE un gran jardín y cuando nos acordemos de esto reiremos ya lo veras y te presentare a mi madre ¡es una gran mujer! -mientras sus mejillas se mojaban de lagrimitas.

Una sonrisa se dibujaba en el rostro de sango aunque hace mucho había perdido ilusiones de casarse y tener hijos quien la iba a querer así totalmente deshonrada ningún hombre se fijaría jamás en ella y eso hacia que se bajara de la nube pero cuando aome hablaba de su pasado parecía que flotaba aunque sabia que aome mentía ¿por que como era posible que siendo tan rica como decía terminase en un lugar nauseabundo como este?

-se que no me crees sango pero el me esta buscando ya veras que muy pronto me iré.

-a veces aome es bonito tener ilusiones y aferrarse a ellas te admiro después de todo lo que te paso las sigues teniendo... Sabes las mías ya no existen solo me alegro por seguir con vida aunque sea…en este horrible lugar- cada palabra le dolía se había convertido en una mujer conformista y sin esperanza de tener una vida mejor.

-no digas eso sango- acercándose para abrazarla -estamos juntas en esto y juntas saldremos- ambas mujeres se quedaron dándose consuelo mutuamente en el pasillo.

-¡¡Por favor señora!! ¡¡Por favor!! Se lo imploro- hincándose y aferrándose a las piernas de la mujer pero esta solo la veía con desprecio e indiferencia.

-¡¡YO PUEDO PAGAR!! LE DARIA MUCHO DINERO SI ME DEJARA IR POR FAVOR NO ME HAGA ESTO.

-¿tu dinero? - soltó una carcajada que a aome le parecía una puñalada.

-no me hagas reír si tuvieras mucho dinero como dices no estarías en este lugar deja de decir locuras y ¡levántate! Ya es hora- mientras la tomaba de los cabellos la muchacha emitió un grito de dolor cuando logro ponerse en pie la tomo de el hombro apretándole tan fuerte que parecía se lo iba a romper y a empujones la saco del cuarto.

- por favor…- Seguía suplicando mientras sus ojos se ponían brillosos mientras bajaba las escaleras que crujían con cada paso sentía repugnancia de cómo los malditos la miraban y la desnudaban llevaba un vestido rosa chillón con un pronunciado escote entallado de la cintura y una abertura en la pierna mangas hasta los codos con orillas de encaje su cuerpo temblaba en ese momento quería correr de aquel lugar sentía tanto miedo que le iba a pasar ya no aguantaría una desgracia mas.

-¡MIREN MUCHACHOS! LES TRAIGO CARNE FRESCA- mientras empujaba a aome hacia los lobos hambrientos -si quieren una noche con ella ya saben el precio...-

Por lo general kagura dejaba a las jóvenes en medio de las mesas y el humo mareador del lugar pero esta vez fue diferente en cuanto piso el primer escalón un hombre ya había fijado su vista en ella levanto la mano en signo de que seria el quien se llevara el premio.

- es usted el ganador señor- mientras jaloneaba a la chica hasta la mesa era un hombre corpulento calvo mal vestido y totalmente ebrio con una gran cicatriz en la mejilla aome abrió mucho mas los ojos sentía que se iba a desmayar, aquel sujeto realmente le parecía repugnante miro compasivamente a la mujer que la apretaba y jalaba pero esta dibujo una sonrisa de sagdisfaccion cuando aquel sujeto le entrego una bolsa repleta de monedas que inmediatamente guardo en una de sus bolsas.

-por favor... Señora - decía la joven todavía en tono implorante y desesperado kagura la jalaba la llevo casi arrastras hasta el cuarto mientras aquel sujeto se tambaleaba subiendo las escaleras de madera una vez que estuvieron enfrente de la puerta kagura la abrió.

-aquí se la dejo que se divierta y si se muestra poco amable me avisa y se la dejo mansita- como si se tratara de un maldito animal que pudiera doblegar la mujer soltó a aome en el piso y salio sin remordimiento alguno.

- ¡POR FAVOR! YO LE PUEDO DAR MUCHO DINERO POR FAVOR NO ME HAGA DAÑO- Suplicaba la joven de rodillas

- no me interesa tu dinero- dijo en un tono poco entendible mientras se desabrochaba la camisa mostrando su horrible cuerpo totalmente lleno de cicatrices.

-¿te doy asco verdad?- miraba como la muchacha temblaba y su mirada estaba llena de repulsión pero esto realmente no le interesaba, ninguna mujer se había acostado con el por gusto tenia que pagar por sexo y ya había pagado por esta se acerco a la joven y bruscamente la empujo a la cama.

- ¡A MI JAMAS NADIE ME TOCARA ME ESCUCHO!- mientras se ponía en pie y rápidamente tomaba una botella abandonada en la mesa -JURO QUE SI ME TOCA LO MATO- rompió la botella en la mesa su mano temblaba pero se había prometido que jamás nadie la tocaría en contra de su voluntad el hombre hizo un gesto de fastidio.

-¿por que no acabamos con esto? No tienes que fingir inocencia… Todas las mujeres de aquí son unas...-no termino la frase cuando la joven lo interrumpió.

-Y todos los hombres que compran a las mujeres como si fueran carne me dan ¡asco! Usted meda ¡¡¡asco!!! Y ¡lo odio lo odio sin conocerlo por el simple hecho de hacerme esto!

Una sonrisa irónica se dibujo en su rostro realmente no entendía nada de lo que decía le importaba un comino se acerco y fue sencillo doblarle la muñeca y quitarle la botella una vez que lo logro la volvió a tirar a la cama y se hecho sobre ella su aliento alcoholizado que la hacia sentir nauseas le caía en la cara el sujeto empezó a romper el escote torpemente mientras su otra mano se metía debajo del vestido de la joven.

-¡DEJEME NO ME TOQUE!-con los ojos inundados.

La chica forcejeaba con todas las fuerzas que tenia aquel hombre la asfixiaba le triplicaba el peso las lagrimas empezaron a brotar de sus ojos o dios como quería estar muerta ¡salir corriendo! Escapar sentía como sus manos ásperas recorrían sus piernas y su boca le besaba el cuello dejándolo lleno de baba con todas las fuerzas que tenia libero una de sus manos aruñandole la mejilla este se levanto y se llevo una mano a la cara era un pequeño aruño pero no permitiría que una cualquier le hiciese eso aome se levanto enseguida y en ese instante el la abofeteo tirándola al piso y salio de la habitación el dolor de la mejilla era realmente fuerte no le importaba acaso todo había pasado lo había conseguido se había deshecho de aquel sujeto en ese instante se abrió la puerta.

- tu ramera me agredió así que mas vale hagas algo e pagado por ella y pretendo hacerla mía- dijo con rencor.

- ¡¡POR FAVOR!! SEÑORA POR FAVOR NO LO HAGA…-nuevamente implorándole y tomándola del vestido estaba aterrada no soportaría mas.

Kagura traía un vaso en la mano se acerco a aome y la tomo bruscamente de la barbilla haciendo que bebiera del vaso aome forcejeaba pero no pudo evitar tomarse aquel menjungre que sabia asqueroso.

- con esto la mantendrá calmada hágalo rápido- sin mirar siquiera a la muchacha salio de la habitación y azoto la puerta.

- ahora quien manda…-Dijo el hombre poniéndosele enfrente, aome lo miraba con suplica ¡que le habían dado! se empezó a sentir mareada la habitación le daba vueltas se intento parar se iba a desvanecer en el piso y el sujeto la tomo de la cintura echándola bruscamente a la cama.

-AHORA TERMINES CON ESTO PERRA

Se le hecho enzima aunque la joven no sentía nada estaba atontada la habían drogado le aterraba quedarse dormida no podía o el la tomaría, todo se ponía tan borroso el corpulento sujeto empezó a romper el escote mientras su otra mano levantaba el vestido en ese instante el se separo un poco de la muchacha que no hizo ni el mínimo intento de moverse y se empezó a desabrochar los pantalones su mirada livinidosa brillaba cuando veía a la joven tirada en la cama con el escote roto y el vestido hacia arriba cuando se dispuso a bajar su ropa interior la puerta se abrió.

-MALDITO ANIMAL ¡DEJELA!-Sango se hecho sobre aquel hombre pero esta fácilmente la mando volando hacia la pared el barullo detrás de la puerta le llamo la atención y entonces dejo a las dos jóvenes en la habitación atontadas.

-¡¡¡FUEGO FUEGO!!!-Grito el sujeto mientras se subía los pantalones y bajaba torpemente las escaleras el lugar estaba en llamas una riña había tirado algunas velas de la mesa haciendo que el lugar se encendiera de inmediato sango entre abrió los ojos se dirigió hasta aome que tenia el vestido roto y estaba inconciente.

-¡AOME! DESPIERTA ¡POR FAVOR!! FUEGO HAY ¡FUEGO!-jaloneandola

Pero no tuvo respuesta de la chica sabia que esto significaba que kagura la había drogado como lo hizo alguna vez con ella pero como la iba a sacar El lugar estaba cubierto en llamas.

- por favor aome Intenta reaccionar- mientras la zangoloteaba pero no miraba ninguna

Respuesta el humo empezaba a entrar por la puerta.

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La mañana había sido fría y a lo lejos se miraba el lugar totalmente destruido por el fuego solo quedaban cenizas había una calma total en todo el bosque, empezó a abrir los ojos sentía su cuerpo entumido todo le dolía y entonces se levanto bruscamente del suave pasto miro a su alrededor y se topo con una cara conocida.

- ¡despertaste! Gracias adiós estaba tan preocupada, Tenias 2 días inconciente.

La joven volvió a caer al piso todo la bombardeo como si hubiera recibido un cubetazo de agua fría empezó a sollozar sentía repugnancia asco por si misma la poca fe que le quedaba estaba desapareciendo sus ojos se llenaron de lagrimas.

-¡DIME POR QUE SANGO DIME POR QUE ME TOCO A MI ESTA CRUZ NO PUEDO NO PUEDO CON ELLA YA NO PUEDO MAS!

Su cara estaba hecha un mar de lagrimas y lo único que podía pensar en ese instante ¿EXISTE UN DIOS? ¿ACASO SE OLVIDO DE ELLA? YA NO PODIA SOPORTAR MAS DOLOR ¿HABIA PERSONA SUFRIENDO MAS QUE ELLA EN EL MUNDO?, Sango en cuestión de segundos la abrazo e intento consolarla pero sabia que nada serviría era como si sintiera el dolor de aome y lo hiciese suyo y de tan solo pensarlo se estremeció y las lágrimas brotaron de sus ojos.

Un joven que vestía unos pantalones grises botas negras su camisa blanca bien fajada y un saco abotonado bajo de su caballo de un brinco.

-inuyasha…. inuyasha quien iba a decir que sentarías cabeza-meneando la cabeza de un lado a otro en signo de desapruebo.

El hombre enfrente suyo que vestía unos pantalones negros botas negras y una camisa blanca desfajada y el cabello hasta su espalda que sujetaba con un lazo le frunció el ceño y una sonrisa burlona se dibujo en su rostro.

-Si y con la mujer mas hermosa de la región.

Miroku lo miro sorprendido realmente la mujer que había escogido inuyasha era de una belleza única pero no le simpatizaba había algo en ella que jamás le pareció tal vez su mirada fría y calculadora.

-sabes que opino diferente pero aun así acepto ser tu padrino de bodas-sonriéndole francamente.

- que pero si yo no te lo e pedido- sujetando las riendas de su cabello color negro.

- si pero quien mas lo seria soy tu único amigo.

El joven lo miro con indignación maldito miroku pensó mientras jalaba las riendas de su caballo.

-tenemos que irnos somos libres… -Su tono de voz era pausado y lleno de dolor de que le servia la libertad ahora si lo único que quería era morirse en ese preciso momento hubiese deseado tanto haberse quemado junto con ese horrible lugar pero sus fuerzas no la abandonaban aun le quedaba el... su único y gran amor pero el temor la invadía y ¿si el no la quería por las horribles cosas que le habían pasado? ¿Y si la había olvidado?... realmente quería creer que esto no seria así y que cuando uniera su vida junto a la de el todo se olvidaría todos esos recuerdos quedarían fuera de su mente.

- ¿en que piensas aome?- mirando a la joven que se encontraba caminando a su lado.

- sabes cada persona tiene lo que merece y si a mi me toco merecer todo esto sango... lo acepto- con voz entrecortada el dolor que ahora le carcomía las entrañas eran grandísimo y prefería que fuera ella la que lo sintiera a otra persona.

Ambas mujeres caminaban por las praderas cubiertas de montes verdes y flores que volaban por los aires a su paso, la mirada de aome seguía igual de brillante y aunque su alma estaba tan dañada que si la vida le deparase mas sufrimiento ya no podría y se rendiría su corazón era una pequeña llamita que se mantenía latiendo por el y solo el la salvaría de el agujero en el que estaba.

- ¡MIRA AOME! aya este el pueblo ¿es ese tu pueblo?- apuntando a aquel hermoso lugar que apenas se alcanzaba a divisar.

Aome lo miro con miedo tenia tantas ganas de llegar pero... tenia tanto miedo como la recibirían, ella sabia que su madre la abrazaría y la consolaría, su hermanito platicaria horas con ella de sus aventuras con buyo pero el… ¿como lo haria?

-Si ya falta poco sango ¿vez esa enorme casona de allá alejada del pueblo?

Sango acento con la cabeza era inmensa desde donde estaban.

-Esa será tu nueva casa- mirando a su compañera con una sonrisa que apenas y se notaba.

Sango abrió mucho mas los ojos... entonces todo lo que aome le había contado era cierto sintió culpa por no haberle creído y sintió un retortijón en el estomago solo de imaginarse como una persona podría pasar de una vida tan feliz tan cerca de casarse y ver cumplidos sus sueños a una miserable y llena de dolor en un abrir y cerrar de ojos la admiraba por su fortaleza por que a pesar de todo intentaba no rendirse.

- te juego una carrera hasta la casa ¿que dices?-mientras iba a paso lento en su cabello color blanco.

- JA tu no me vas a ganar eres demasiado lento- se hecho a todo galope dejando una nube de polvo detrás de miroku.

La casa parecía diferente… mas sobria mas triste o era acaso ella la que era diferente quería correr y ver a su madre abrazarla y decirle todo lo que le había sucedido.

- ¿no es hermoso? -mostrando una enorme y bella sortija en su mano de color blanco que lanzaba destellos brillantes y cegadores, 4 mujeres estaban en el jardín con vestidos pomposos y coloridos pronunciados escotes y joyas que cubrían sus cuellos orejas y sus cabellos con hermosos peinados una de ellas se levanto al ver que dos mujeres se acercaban se llevo la mano al pecho no podía creer lo que veía parecía que los ojos se le iban a salir y olvido su pose por un momento -a...o…me - dijo con voz cortada y labios temblorosos.

-Que pasa querida te sorprendes de ver a unas criadas- dijo una de las 3 mujeres a su lado mientras se echaba aire con un abanico rosa con encajes y pedrería en las orillas.

- esas no son criadas- su respiración se volvió dificultosa las mujeres se dirigían directo al interior de la casa, había vuelto pero por que ¿acaso sabia la verdad? si la había descubierto era su final la enviaran a la horca.

- estas segura de que podemos entrar- mientras observaba aquel bello lugar cubierto de flores, sus paredes eran de ladrillos había una mesa de jardín con varias mujeres que la observaban con ciertos aires de superioridad pero a la joven no le importo estaba asombrada de tanta belleza tantos árboles todo parecía muy rustico tan acogedor no como aquel horrible lugar.

-¡claro que si es mi casa!- su voz se escuchaba mas emotiva los ojos se le iluminaron, una mujer de complexión gruesa y cabellos grises se dirigía al jardín pero cuando las vio las manos le temblaron los ojos se le abrieron y la charola resbalo de sus manos tirando los bocadillos que contenía en el suelo.

-¡¡¡AOME!!! ¡¡¡NIÑA AOME!!!- Corrió jadeando y la abrazo - ¡¡esta viva señorita esta viva!! Todos la creímos muerta-.

Aome abrazaba a la anciana se sentía tan feliz ella había sido como su segunda madre y ver una persona conocida después de tanto tiempo hacia que su corazón bailara de alegría.

- si kaede estoy viva e vuelto ¿donde esta mama donde esta el?- mirando hacia todos lados.

Lo que parecía un momento lleno de felicidad para la anciana se empezó a convertir en uno lleno de tristeza se separo de la joven y la miro directo a los ojos y con un tono firme.

-No te voy a mentir mi niña-tomándola de ambas manos lo que le iba a decir la derrumbaría.

- que a pasado kaede dímelo de una vez- sus ojos pasaron de la felicidad a la preocupación acaso eran mas desgracias pero acaso le esperaba mas ¡infelicidad en su vida! De la ya sufrida, la anciana se hecho a llorar en sus hombros y con voz cortada.

-Tu madre ha muerto aome a muerto- sollozando inconteniblemente sobre los hombros de la joven.

Aome sentía como las fuerzas se Leiva como el mundo le daba vueltas como el aire se le acababa no eso no era cierto su madre no podía estar ¡¡muerta!! Eso no no... Sus ojos se llenaron de lagrimas se dejo caer al suelo.

-NO ES CIERTO ESO NO ES CIERTO MI MAMA NO KAEDE- desesperadamente daba golpecitos al piso y se apretaba su vestido lleno de hollín y sollozando fuertemente -ELLA NO... POR FAVOR NO ME LA QUITES… DIOS…-

-kaede tranquila mi niña por favor tranquila-kaede la apretaba fuerte intentando consolar su dolor le dolía el alma de solo verla así.

- mira hay esta tu prometida inuyasha- sonriendo que raro era decir que inuyasha se había comprometido el que siempre había sido un mujeriego y había tenido a las mujeres mas hermosas del mundo, claro todas unas interesadas.

El hombre volteo la noto un poco nerviosa pero esto no evitaba que se viese hermosa como siempre.

- estas seguro que quieres casarte aun estas a tiempo de rectificar- con un tono burlón.

- cállate… miroku- viendo a su amigo con reproche y acercándose a su prometida.

-Oye ¿esa no es kaede? Pero y esas dos jóvenes quienes son... Parece que una esta llorando- observando detenidamente la escena.

El hombre volteo y las miro con indiferencia seguro eran dos mujeres rogando por trabajo volvió nuevamente la vista hacia su prometida que tenia el gesto tenso.

- deben estar suplicándole trabajo-mientras se acercaba a su futura esposa.

- Te vez tensa kikyo- besándole la mano.

La joven volteo a mirarlo y trato de recobrar la compostura.

-No es solo que esto de la boda me tiene cansada- Apretando fuertemente el abanico que sostenía en las manos volteo la mirada a su prometido intentando recobrar la calma.

- como fue kaede... Como fue dímelo-Aun tenia los ojos vidriosos por tanto llorar.

Se encontraban mas tranquilas en la vieja alcoba de aome sango a un lado suyo sentada en la cama y kaede viendo hacia fuera.

- cuando desapareciste tu madre enfermo a los meses ya había perdido la esperanza de que volvieras si te tranquiliza tuvo una muerte sin dolor-La voz de la anciana era temblorosa y melancólica.

-dijo que si algún día volvías debías ser fuerte por tu hermano que jamás te rindieras-dando media vuelta y dirigiéndose a la cama de la joven para sentarse.

Los ojos se le llenaban nuevamente de lágrimas pero el hecho de que su mama no hubiese sufrido y su hermano estaba a salvo calmaba su pena un poco.

- ¿Y kouga el esta bien?

La anciana se volvió hacia ella y se sentó a su lado como le iba a decir que solo la busco un tiempo y después se dio porvensido y peor aun que a los meses se caso con una joven bonita y rica…

- DIME COMO ESTA EL-con voz implorante se levanto y se hinco poniéndose en el regazo de la anciana) dímelo kaede por favor ¿acaso le a pasado algo?

-No mi niña el esta bien.

la mirada de la chica se ilumino al menos algo valía la pena aun, al ver la reacción de la joven la anciana no dijo mas.. Ya tenia bastante pena con la muerte de su madre no iba a soportar que el gran amor de su vida la hubiese olvidado.

-¡Como iba a saber yo que volvería!-caminando por toda la habitación nerviosamente.

El hombre la miro despreocupadamente.

-no es para tanto ya haremos algo-mientras fijaba la vista en el fuego frente a el.

-PERO Y ¡¡SI LO DESCUBRE!!-Estaba hecho un manojo de nervios.

- TRANQUILIZATE NO DESCUBRIRA QUE NOSOTROS….

CONTINUARA….