-Contratamos unos matones para robarla el día de su boda y venderla como esclava- mientras sonreía.

-¡no lo repitas! Fue tu idea hacerlo no mía naraku- mirándolo fijamente.

- pero tu accediste tu ambición fue mas fuerte que tu laso familiar- con una risa burlona en el rostro levantándose de su silla y acercándose a la mujer- las mujeres como tu kikyo hacen cualquier cosa por dinero-.

La mujer lo miro con reproche pero era cierto su ambición la había hecho cometer locuras y realmente no se arrepentía disfruto y mal gasto la fortuna de aome junto con naraku, y si ella se hundía el también así que como averiguarían que ellos fueron.

- y ahora te dispones a quedarte con la fortuna de ese tal inuyasha si el supiera la clase de alacrán que se esta echando enzima jamás se casaría contigo.

-Eso me recuerda que casi arruinas el plan… (Mirándolo con desprecio) empieza a sospechar que hay algo entre los dos y si no fuese por que somos primos desde hace mucho nos hubiera desenmascarado.

El la tomo de la cintura y la acerco Asia si besándola lujuriosamente.

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-¿te encuentras mejor aome?-pregunto la joven que miraba a su amiga pegada al barandal mirando al horizonte.

- no lose sango ¿que es sentirse bien? Hace mucho no me siento bien- viendo los montes verdes que estaban frente a ella.

- debes ser fuerte kaede menciono que tenias un hermano.

Aome sonrió melancólicamente... sota su hermanito el no sabia que estaba en la casa se pondría tan feliz de verla

- y también esta el joven del que me platicaste con quien te ibas a casar el día que te... -Sango se quedo callada recordarle momentos tristes la pondrían peor.

-no te preocupes sango si del que me alejaron al raptarme- o dios como deseaba verlo abrazarlo tan fuerte para que jamás nadie los separara, el y su hermano sota eran lo único que le quedaba en la vida.

- mañana iremos a la hacienda de el y cuando le vea sango todo estará mejor pero hay algo que me aterra ¿y si no me quiere por mis desgracias?- con voz ahogada y cierto pánico en sus ojos-¿tu crees que el me ame aun así?-

- cuando amas a alguien aome como tu amas a kouga eso no importa como me gustaría tener a alguien que me ame tanto y amar-sonrió esto era algo imposible para ella su reputación estaba totalmente manchada y ningún hombre bueno se fijaría jamás en ella.

Aome se me tío en la tina hacia mucho no tomaba un baño con agua caliente y perfumada sus pensamientos solo se enfocaban en kouga su único y gran amor el hombre que podría sanar tantas heridas harían una familia el ella y su hermano sota llevarían con ellos a kaede y entonces todos los malos ratos abrían quedado en el pasado seria tan feliz que ni se acordaría de sus tragedias, el baño la había relajado aunque la pena que llevaba en la mente y el corazón por la tragedia de su madre no paraba de atormentarla realmente deseaba tenerla en ese momento a su lado y que la abrazara y le dijera que todo estaría bien se fue quedando dormida emergida en sus pensamientos.

La mañana había estado calurosa pero estaba tan feliz por fin vería a kouga después de tanto tiempo se acomodaba el cabello mientras la otra chica la observaba con una sonrisa por la poca alegría de su amiga.

-te vez lindisima aome aunque te verías mejor si te pusieras uno de estos hermosos vestidos que tienes aquí- aome llevaba un vestido largo y pomposo abotonado hasta el cuello y con encaje en la orilla de mangas largas ningún adorno y su pelo estaba recogido con una peineta del mismo color que el vestido que no se alcanzaba haber realmente aome no volvería a ponerse ninguno de esos coloridos vestidos con escotes llenos de encajes no deseaba que ningún hombre que no fuese su kouga la volviera haber con lujuria o deseo como los de ese horrible lugar en el que había estado-¿ te gustan sango?.

- si muchísimo son hermosos- dando un pequeño suspiro y acariciando los vestidos de colores pastel que estaban en el armario ella jamás había tenido algo así.

- pues son tuyos se te verán muy bonitos- saco todos los vestidos de el armario solo se quedo con algunos mientras compraba algo mas recatado -¿es enserio aome?- tomando uno de los vestidos y sobreponiéndoselo y viéndose al espejo.

- claro que si se te verán mas lindos a ti.

Sango dejo el vestido en la cama y abrazo a la joven en gesto de agradecimiento, haciendo toda clase de preguntas como el ¿por que le pasan cosas tan malas a gente tan buena como aome? ella merecía ser muy feliz y rogaba que así fuese.

-sango podrías acompañarme hasta la hacienda de kouga.

-Claro que si- ambas salieron de la gran habitación.

Su corazón latía tan rápido parecía que se le iba a salir cada vez estaban mas cerca llegaron al portón la hacienda era de un color rojizo era enorme en el frente había un gran jardín lleno de flores y una mesa para las visitas había grandes ventanales y una fuente en medio del jardín ,realmente no había cambiado casi nada ambas pidieron la entrada los sirvientes se quedaron helados al ver a aome pero la atendieron cordialmente las pasaron directo a un gran despacho donde se sentaron y esperaron al joven.

- estoy muy nerviosa sango-Jugaba con sus manos nerviosamente mientras miraba el despacho lleno de libros y unas escaleras que te llevaban a mas estantes la puerta se abrió lentamente y sintió que se iba a desmayar en ese momento entonces un joven de pelo negro corto con ojos azules vestido con un traje verde oscuro entro ella corrió y se hecho en sus brazos lo abrazo tan fuerte pero el la separo lentamente.

-tenemos que hablar aome- volteo haber hacia el gran sillón y noto la presencia de sango esta lo noto e intuyo que necesitaban estar a solas.

- te espero afuera aome- dijo amablemente y salio del gran despacho.

-¡¡Tengo tanto que contarte tanto que decirte!!- Estaba tan emotiva tan llena de fe e ilusiones al verlo nuevamente pero noto su seriedad entonces calmo un poco su felicidad.

- ¿acaso pasa algo?- observando el gesto pálido y recto del joven.

El la observo su mirada angelical su cabello negro y sus ojos cafés profundos se veía mas hermosa de lo que recordaba aunque ese vestido la hiciera ver como una monja el joven trago saliva con dificultad sentía un nudo en la garganta tantos sentimientos se removieron dentro de el después de tanto tiempo al fin la tenia con el .. pero ya no podían estar juntos como le diría que se había casado y peor que su esposa estaba de encargo.. Eso la destrozaría tenia tantas preguntas por que se había ido sin decir palabras donde había estado tanto tiempo pero primero tenia que hablar claro con ella.

- por favor siéntate-dijo con voz calmada ella acento con la cabeza y tomo asiento en su rostro se mostraba la preocupación.

- ¿que pasa kouga? A pasado algo habla ya- en tono impaciente.

- si aome a pasado mucho desde que te fuiste tu sabes que paso casi 1 año lo sabes verdad…

- si lose pero ahora estoy aquí y solo por ti kouga me e mantenido con vida solo por ti

Al escuchar esas palabras lo que le iba a decir le resultaba mas difícil pero debía hacerlo después de todo el se había enamorado de su esposa y le debía respeto no podía flakear.

- cuando te fuiste... te juro que te busque aome moví cielo tierra y mar pero jamás te encontré- con voz pausada-yo juro que lo hice... Pero debes comprenderme…-

El gesto de la chica se empezaba hacer mas ansioso a que se refería con eso... no entendía nada… pero siguió sentada escuchando.

-yo aome…-Trago saliva y titubeo -me… yo aome me case- tragando saliva dolorosamente que se le atoraba en la garganta.

O dios en ese instante su color cambio a una tan pálido como el de un muerto sentía que el corazón se le rompía en millones de pedazos que sus ilusiones terminaban de esfumarse un frió horrible la invadió por dentro sus ojos se pusieron vidriosos pero no sonto el llanto sentía un nudo en la garganta ¿había escuchado bien? El... se había casado no eso no era cierto ¡no no! Se negaba a creerlo... ¡Pero lo había dicho! De su boca salieron esas palabras, el joven noto su palidez pero prosiguió.

- quiero... a mi esposa… y... Tendremos un hijo-la saliva apenas le pasaba eso le resultaba realmente doloroso aome era y seria siempre el gran amor de su vida pero el la creyó muerta… y tenia que rehacer su vida jamás se perdonaría el hecho de no buscarla mas tiempo….

-comprendo… debo irme…-se levanto de el asiento aunque en ese momento quería llorar explotar decirle que Ella había pasado tantas cosas solo para volver ¡¡haberlo!! Decirle que lo odiaba por no haberla esperado… el decía que la amaba¡¡¡ ¿eso era amor?!!! Que amor tan débil y patético se armo de valor como nunca lo había hecho y abrió la puerta del despacho le parecieron horas llegar hasta ella y volteo a verlo por última vez.

- que seas muy feliz kouga-sonrió y salio dejando al hombre atónito por su comportamiento tal vez no había llorado ni demostrado ninguna clase de sentimiento pero era tan fuerte su dolor que sin necesidad de haberlo hecho el lo notaba y aunque quisiera correr y consolarla no podría hacer nada solo la miro marcharse y dejar su aroma a jazmín por todo el despacho.

Un nudo enorme se formaba en su garganta y cuando cerro la puerta las lágrimas se le vinieron enzima no pudo contenerse o dios mió ya no tenia sentido seguir viviendo no le quedaba una pizca de dignidad ni de anhelos y la felicidad... ¿Que era la felicidad? Solo algo momentáneo una sensación que dura un poco y en cambio el dolor tan amargo que sentía... Duraría para siempre hasta el ultimo día de su vida y ella no soportaría mas eso ya no era una mujer si no un sentimiento andante sentía que se desplomaba y su único objetivo en ese momento era llegar para acabar con la vida que le toco llevar paso sin siquiera notar la presencia de sango que en cuestión de segundos la alcanzo.

- que paso te encuentras bien- sango noto sus ojos vidriosos su gesto sin expresión se sentía aterrada algo malo había pasado pero lo que mas le preocupaba era que aome no dijese nada ni expresara nada lo peor que se puede hacer es quedarse algo malo dentro-¿aome?-

Se paro un instante casi nulo y hecho a correr quería estar sola para gritarle a dios a la vida por que por que ella y no alguien mas sango no corrió detrás de ella comprendía que necesitaba estar sola.

-¡¡¡POR QUE POR QUE POR QUE!!!-Gritaba mientras corría por el espeso bosque el pecho le punzaba sentía tanta presión tenia que llorar ¡¡gritar!! Sacar todo lo que se había guardado todo se le venia enzima todo y ya no podía mas jadeaba de la fatiga sollozaba por las lagrimas contenidas pero esto no le importaba solo quería estar lo suficiente lejos cuando no pudo mas se dejo caer al pasto y fue hasta entonces que soltó el llanto reprimido que caía de sus ojos como cuchilladas en el alma sus manos apretaban el pasto verde y sus sollozos se escuchaban a varios metros su sufrimiento helaba la piel lloro durante horas hasta que de sus ojos ya no salio mas se desgarro la garganta gritando y aunque su cuerpo ya no diera mas su corazón seguía el ritmo de aquel sufrimiento sin parar.

- ya es noche kaede estoy preocupada por aome...

- lose sango lose yo también pero debes dejar que lo saque.

Sango se sentó en la silla plateada del tocador su vista estaba fija en el gran ventanal y se preguntaba por que la vida a veces manda tantas cosas a una sola persona…-sabe kaede ella tenia ilusiones y deseaba solo vivir para estar con el-.

- yo lose mi niña aome adoraba a ese muchacho pero de amor no se muere y ella es fuerte tiene que serlo por su hermano sota…

la puerta se abrió y las dos mujeres voltearon hacia ella rápidamente era aome con su vestido maltratado las manos llenas de cortaditas por haber arrancado el pasto su cara que reflejaba su dolor su boca hinchada sus ojos su gesto parecía el de un muerto ella parecía una muerta en vida ambas mujeres corrieron hacia ella ayudándola con su propio cuerpo que no podía mantenerse en pie kaede empezó a quitarle la ropa mientras sango la sujetaba después la metieron a la bañera y le pusieron la pijama parecía una muñeca de trapo la metieron a la cama y estuvieron con ella hasta que concilio el sueño una vez que esto paso cada una se retiro sango a la habitación de al lado que aome le había dado.

-no puedo dormir…-Mientras se paseaba por la alcoba haciendo para atrás sus largos cabellos negros su mente estaba concentrada en aquella escena donde encontró a kikyo con su primo abrazándola... aunque fuesen primos una mujer jamás debería estar con un hombre a solas pero valla el lo había hecho millones de beses con mujeres de la alta alcurnia pero debía cuidar a kikyo era su tesoro mas preciado, las horas pasaban.

Abrió los ojos y se levanto lentamente de la cama se dirigió al gran ventanal estaba totalmente oscuro y solo la luna iluminaba el jardín se llevo una mano al pecho su mirada parecía perdida se dirigió al tocador y tomo una de sus peinetas plateadas la tomo en su mano que temblaba y entonces la encajo en su suave y blanco muñeca en segundos la sangre empezó a brotar se mordió los labios para no gritar y siguió el camino hasta el final de esta, hizo lo mismo con la otra sus muñecas chorreaban sangre pero aun así salio de la habitación dejando un hilo de sangre en su camino.

- ¡deberías aprender a confiar!-gruño se levanto de la cama aun vestido y salio de el cuarto para ir a tomar aire fresco entonces noto el rastro de sangre y se apresuro a seguirlo tal vez era el gato de sota herido.

-se siente mucha paz... -se acurruco en una pequeña silla que se mecía una de sus muñecas quedo en su pecho y la otra colgando de la silla su pijama larga con algunos encajes en las mangas y un pequeño moño en el cuello empezó a mancharse de sangre empezó a sentirse muy cansada como si los ojos se le cerraran involuntariamente, inuyasha llego al final del camino y vio que la silla se mecía cuando noto la mano que colgaba de esta se apresuro asustado acaso seria kikyo! Y corrió hasta ella.

-¡kikyo!..-se quedo helado cuando vio que no era kikyo si no otra mujer en segundos noto que estaba completamente llena de sangre con los ojos perdidos.

- quien es usted no me toque-Con un hilo de voz y atontada, se rompió una parte de su camisa y se dispuso a venderla ambas muñecas aunque esta forcejeo débilmente.

-¡que acaso esta loca! Que intentaba hacer-la tomo entre sus brazos y corrió haciendo un escándalo despertando a todos kaede fue la primera en despertar y su rostro se lleno de horror al ver a aome bañada en sangre.

-¡¡¡mi niña!!! Dios esta…¡¡¡muerta!!!!- con el gesto tenso y los ojos desorbitados.

-¡¡¡no esta muerta kaede!!! ¡Ayúdeme!-la mujer hizo que lo siguiera hasta la habitación de la joven en ese instante sota despertó y sango también el niño corrió hasta la habitación pero sango alcanzo agarrarlo lo que hubiese pasado sota no debía verlo.

- por favor despierta-Inuyasha había dejado a aome en la cama.

-¡no se ponga a llorar Háblele al medico! Corra-mirando a la anciana imponentemente.

La anciana hizo lo que este dijo dejándolo solo con aome el se acerco y la vio con compasión, por que había intentado ¡suicidarse! Se veía tan indefensa que en ese instante solo deseaba protegerla, y quien era jamás la había visto llevaba tan poco en la hacienda tal vez algún pariente de kikyo pero… había algo en ella que se le hacia tan conocido.

- que te hiciste-Mientras le acariciaba el rostro no sabia que lo orillaba hacer esto pero le hacia sentir ternura y quiso hacerse a la idea que tal vez seria un berrinche clásico que tenían todas las jóvenes a esa edad era solo una niña y quizás una tontería lo que le había pasado.