-Pobre padre myoga- Se acomodaba el cabello y sonreía complacida por lo que acababa de hacer.
-Pobre inuyasha diría yo kikyo- Levantándose desnudo y abrazándola por detrás, comenzó a besarle el cuello…-Ya pensaste como fingirás tu castidad- Separándose y mirándola irónicamente y con una risa mofa en el rostro al ver que ella volteaba y apretaba la boca aquello le había molestado.
-Ya me las arreglare- Tomo su paraguas y se despidió coquetamente aventándole un beso, era cierto no había pensando en como fingiría ser virgen pero hay demasiadas artimañas sonriendo.
-Me duele la cabeza kaede tráeme algo- Gruñendo y caminando por el pasillo arrugando la frente y con las manos en la cabeza maldito alcohol le causaba jaquecas pero era el único medio para olvidar un poco las penas aunque no entendía por que le causaba tanta tristeza dejar de hablar con aome solo la había tratado unos meses y ya, iba tan emergido en sus pensamientos que se tropezó con ella…-Que hace aquí.
-Es mi casa no lo olvide- Apretando los labios y lo miro con resentimiento pues que se creía la hacienda era suya y aunque el hubiese pagado las deudas aun era suya o eso creía.
-A cierto…!KAEDE¡- Grito roncamente.
-No sea grosero kaede esta ocupada haciendo el desayuno para sota aparte no es su problema que usted sea un ebrio- Se llevo las manos a la boca hay dios siempre ella y su lengua a veces desearía ser muda así no diría tantas imprudencias agacho la vista y se sonrojo por el comentario que acababa de hacer.
-No me colme la paciencia señorita e sido muy paciente con usted- Con su mirada dorada y endemoniada clavada en ella era cierto no solía ser paciente la paciencia no era una de sus virtudes y tampoco amable ni cariñoso al contrario era muy gruñón soberbio y arrogante.
Los vio desde la sala parados hablando ni siquiera le importo de que hablaban se acerco lentamente y tomo a inuyasha de su brazo fuertemente… para recordarle a aome quien era la prometida…-Que hacen aquí tan solos…no es bueno prima que este sola con un hombre acaso no recuerda el protocolo- Con una sonrisita dulce y recatada escondiendo sus verdaderas intenciones.
-Si disculpen me retiro- Retomo el paso y quiso llorar por aquel comentario pero de que servia llorar lo mejor era olvidarse de esos dos eran tal para cual igual de tontos sin darse cuenta estaba apretando los puños y solo hacia eso cuando estaba molesta…esperaba ansiosa que fuera mañana para ir al convento y arreglar todo para ser aceptada.
-La decisión de la señorita aome me tiene confundida señor miroku nose como sacarle de la cabeza esas ideas locas- Suspiraba derrotada y triste era lo último que faltaba como aome se iba a volver monja.
-Bueno a mi también me a impresionado con su decisión…Que dirá inuyasha de esto- Lo ultimo lo dijo tan quedamente que se confundió con el susurro del viento seguro aquello iba a poner como loco al pobre de inuyasha por que aunque el lo negara lo conocía muy bien y sabia que estaba enamorado y no de kikyo.
-Como te fue en la iglesia- Caminando lentamente sin prestar atención a lo que hablaba su futura esposa, no le interesaba en lo mas mínimo incluso llego a percibir que la voz de kikyo que una vez fue melodiosa ahora era chillona y molesta, sus ojos estaban perdidos en aome que estaba frente a el sentada en el pasto oliendo una flor con sota al lado hablándole pero no presto atención a lo que el niño decía solo la observo silenciosamente y fingiendo miramiento a kikyo que se aferraba mucho mas a su brazo al notar aquella actitud poco usual en el…-Debo atender unos negocios con miroku ya debe estar esperándome en la oficina me disculpas- Se soltó del brazo de kikyo y camino dentro de la hacienda nuevamente.
-Miroku llegas tarde- Sentándose en el sillón y viendo hacia la ventana.
-Pero cuando te diga la razón de mi tardanza te caerás de la silla- Sonrió cuando obtuvo la atención de su amigo…-Sabes que loca idea se le a ocurrido a tu futura prima… hacerse monja- Borro la sonrisa cuando inuyasha se levanto con esa mirada bestial poco característica que ya se estaba convirtiendo en rutina cada vez que mencionaba algo sobre ella.
-Tus bromas no me causan gracias- Con las manos firmemente recargadas en el escritorio no aome jamás se volvería monja eso era algo imposible, al notar la seriedad de miroku descubrió que si era verdad sintió una horrible punzada en el corazón aome monja golpeo varias veces el escritorio.
-Tranquilo en que te molesta a ti, tal vez para ella sea lo mejor- Se levanto de su silla y se alejo un poco de su bestial amigo que enterraba las uñas en la madera y se impresiono mucho mas cuando salio de el despacho y azoto la puerta detrás de si pestañeo varias veces antes de reaccionar que demonios planeaba inuyasha salio detrás de el y volteo hacia todos lados pero no lo diviso solo estaba sota sentado en el pasto y con su gato en las piernas…-¿Pequeño no haz visto a inuyasha?.
Acento con la cabeza y siguió jugando con buyo…-Si se fue con mi hermana pero no se a donde.
Se paso la mano por el cabello y suspiro ese inuyasha estaba loco definitivamente era muy impulsivo pero que podía hacer el, era seguro que iba a cometer un grave error al actuar tan impulsivamente con la pobre de aome que no tenia la culpa de su confusión de sentimientos.
-¡Suélteme me lastima!- Trataba de safar su delgado brazo de el agarre de aquel bestial hombre que tenia la mirada de fuego, algunos creados se les quedaban viendo extrañados por aquella cercanía pero agachaban la vista después de todo si decían o hablaban los podían despedir, entraron al gran establo hasta el ultimo cubículo vació, la azoto contra la madera…-ES UN IMPERTINENETE MAL EDUCADO GROSERO Y ESTA LO…- No termino la frase cuando sus labios fueron callados por un beso dejo de forcejear y sintió el cuerpo tan cansado que de no ser por que inuyasha la apretaba tan fuerte con el cuerpo se hubiera desmallado, aquello era tan extraño tan tibio sintió mucho calor sin darse cuenta estaba moviendo los labios al compás de inuyasha que le sujetaba las muñecas contra la pared estaba correspondiendo el beso que pareció eterno ya no solo fue un contacto de labios si no algo mas profundo, el se separo y se dejo caer en su hombro.
-Sabia que no tienes vocación de monja- Con su voz ronca y la respiración un poco agitada, Se separo y la miro a los ojos estaban cerrados y su respiración era pausada, cuando los abrió le regalo una sonrisa muy irónica.
Apretó las manos y se soltó de el agarre lo golpeo varias veces en el pecho que se creía para besarla así era un descarado el peor hombre de el mundo teniendo prometida y besándola de esa forma…-NO ME VUELVA A BESAR O LE JURO QUE LA PROXIMA VEZ….
-La próxima vez que aome- Siguió sonriendo burlándose que le podía hacer una chiquilla como aome ¿unos golpecitos?.
-Es usted un egoísta que no piensa en los sentimientos de los demás ¡EGOISTA!- salio corriendo y aguantándose el llanto estaba harta de mostrarse débil no era justo que inuyasha jugara así con sus sentimientos con sus decisiones.
Agacho la vista y recargo la mano en la madera y la golpeo con tanta fuerza que algunos caballos relincharon, era un tonto un egoísta… miroku se lo advirtió miles de veces y aun así se puso a jugar con fuego se había enamorado de esa chiquilla pero también estaba locamente enamorado de kikyo siguió golpeando la madera.
Miroku que aun estaba en el jardín observando el atardecer vio a la joven que corría por los pasillos de la hacienda como un alma en pena agitada y un poco despeinada… acaso su amigo no inuyasha no era tan bestia para intentar algo así o si… fue interrumpido por el ruido de un carruaje que se posaba frente a la hacienda miro aquel carruaje viejo extrañado y levanto una ceja cuando un viejo padre se bajo de este…
El padre se acercaba a paso lento el no podía cargar con aquellas confesiones y hablaría era lo mejor pero primero debía hablar con la señorita kikyo para que ella misma recapacitara y confesara todo lo que había hecho, cuando se topo con la anciana kaede sonrió y pidió hablar con kikyo la anciana lo hizo pasar a uno de los salones y fue por kikyo que en ese momento se encontraba en su habitación viendo hacia la ventana y realmente enfadada como odiaba el campo.
-Mi niña el padre myoga te busca… espera en el salón- Le sonrió pero kikyo no, al contrario salio corriendo y con la mirada desorbitada.
-Padre myoga que hace- Tenso la mandíbula pero siguió con aquella mirada fulminante hacia el padre que estaba sentando y con una calida sonrisa en el rostro.
-E venido a que hablemos de tu secreto de confección, como sabrás me es prohibido hablar sobre los secretos de confesión pero yo no puedo cargar con el tuyo y e venido a hablar con tu familia y prometido solo e pedido hablar contigo para que rectifiques- La miraba con una seriedad que congelaba los huesos el padre myoga era muy calido y pocas veces tomaba esa actitud pero al ver la indiferencia de kikyo en sus ojos sabia que debía tomar cartas en el asunto.
-Claro padre hablare con ellos- Se acerco al padre y le dio un calido abrazo fingiendo su inocencia y arrepentimiento…-Pero debe darme tiempo no es fácil le pido un plazo- se separo y vio al pobre padre que empezó a toser y movió la cabeza afirmativamente, recobro el aire debía hacer algo al respecto para evitar que sus secretos fueran revelados maldito cura pensó mientras sonreía sonriendo.
-Aome que tienes no me piensas responder- Se llevo la mano a la mejilla y apoyo el puño en el mueble mientras observaba como su amiga estaba viendo al horizonte rencorosamente y con los puños apretados.
-No- Trago saliva y deseo tanto haber cacheteado a inuyasha por jugar así con ella si era un egoísta…-¡¡¡EGOISTA!!!-Apretó mucho más los puños mientras sango seguía observándola desconcertadamente.
-Solo tu haces eso inuyasha con una pobre joven eres un desconsiderado- Levantando un dedo y moviéndolo en forma negativa ese inuyasha era un indeciso de lo peor si quería estar con aome que terminara con kikyo pero era tan inseguro que ni siquiera sabia lo que realmente quería.
-Cállate no te cuento las cosas para que me reproches después-Tenia la mano en la cabeza tratando de idear algo últimamente se sentía tan inseguro indeciso eso no era novedad siempre era indeciso pero aquella situación no se podía tomar a la ligera aome o kikyo… las quería a ambas pero ¿a quien amaba?.
-si te vas a arrepentir de casarte con kikyo hazlo ahora y no esperes más-Sonriendo picaramente y esperando que se quedara con aome y no con kikyo que no soportaba su presencia y seguro cuando tomara posesión de el pobre inuyasha lo manipularía para que dejase a sus amistades.
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-Padre myoga que escribe- Observaba al padre desde el marco de la puerta se encontraba concentrando redactando una carta y los rayos solares matutinos le pegaban en el rostro.
-Mi querido discípulo…quiero pedirte un favor, últimamente ciento que mis días están contados- Al notar el rostro triste que tenia el joven que seria el nuevo padre de la parroquia cuando el ya no estuviese le sonrió tratando de consolarlo…-Tranquilo no debes entristecer si no cumplir con la tarea que te daré… houyo cuando yo muera quiero que entregues esta carta al señor inuyasha- La metió en un sobre viejo y amarillo y se la dio al joven en las manos que ya estaba frente a el un poco mas calmado.
-Si padre- La tomo en las manos recelosamente, sea lo que sea que tuviese esa carta debía ser importante para el padre myoga y debía cumplir la tarea aunque esperaba fuese en muchísimo tiempo mas por que el padre era toda la familia que tenia.
Tenía la cara recostada en la ventanilla y veía el hermoso paisaje repleto de árboles y flores que apenas se abrían era demasiado temprano y los ojos se le cerraban había partido muy temprano sin sango sin nadie que le impidiera cumplir su cometido hablar con la madre superiora e implorarle que la aceptara en el convento, dio un salto cuando el carruaje se paro y la puertecilla se abrió mostrando al viejo conductor que le invitaba a bajar.
-¿Ya llegamos?- Bajando y mirando el lugar desértico miro al conductor y arrugo la frente..-Aun no llegamos.
-Lo que pasa es que el carruaje no pasa por ese camino rocoso señorita lo demás es a pie.
-A entonces puede regresar yo iré sola no se preocupe mañana en la mañana lo espero aquí- Le sonrió mientras el conductor aceptaba su gentil propuesta, suspiro cuando el conductor subió y le pego a los caballos que empezaron andar alejándose de ella, miro el cielo que empezaba a nublarse y tomaba un color gris se mordió el labio mirando el lugar y el carruaje lejano debió haberse puesto algo mas cómodo y no el vestido rosa pastel que una vez le perteneció y sango amablemente le devolvió debía estar presentable y aunque dudo mucho ponerse aquel vestido de mangas hasta los codos y un leve escote era mal visto que repitiera vestido siendo tan "rica" el clima se estaba poniendo frió y sintió que la piel se le erizaba, no se percato que un extraño la observaba de lejos entre los espesos árboles.
Sus ojos estaban posados en la joven que empezó a caminar lentamente levanto la vista y miro el cielo era evidente que una llovizna se avecinaba amarro a su caballo a un árbol frondoso y la siguió entre la ramería sin hacer ruido, siempre ella tan caprichosa y poco cuidadosa como se le pudo ocurrir aventurarse con estos climas a salir y sola parecía que no escarmentaba.
-Aome cuando aprenderás- Tambaleándose entre las piedras y tratando de mantener el equilibrio con las manos extendidas, la próxima vez pensaría mejor el salir ella y su terca forma de ser solo un convento tendría que estar tan alejado del pueblo casi a la orilla del mar cerca de un acantilado por que no eran mas simples y los ponían en el pueblo, una sonrisa se dibujo en su rostro pero que cosas pensaba sintió el contacto de algo frió en su piel miro su brazo era una pequeña gota de lluvia lo único que faltaba lluvia, acaso alguien podría tener mas mala suerte que ella, y como si su pregunta fuese contestada las gotas empezaron a caer a montones empapándola toda mientras intentaba refugiarse temblaba de frió debajo de un gran árbol pero aun así el agua la empapaba se hizo bolita.
-Pero que frió- los huesos le dolían de aquel horrible frió y humedad se llevo las manos a la boca y soplo intentando calentarlas pero parecían congeladas, en ese preciso instante escucho ruidos a su lado y se levanto asustada mirando a los lados hasta que diviso una silueta humana que intentaba esconderse, las piernas le empezaron a temblar al igual que todo el cuerpo y tomo un aspecto mucho mas pálido…-¡Quien sea salga!...se como defenderme- Dijo casi tartamudeando y pestañeando varias veces esperando que solo fuese un animal entonces abrió los ojos enormemente cuando aquella silueta empezó a tomar forma entre abrió los labios que se encontraban azulados por el frió y quedamente…-In..uyasha.
Le sonrió burlonamente mientras se acercaba sus botas negras estaban llenas de lodo su pantalón del mismo color se pegaba perfectamente a su cuerpo dejando ver sus piernas musculosas y su camisa blanca cubierta por el chaleco negro estaba empapada y dejaba ver sus enormes brazos el pelo estaba totalmente húmedo-Aome..Aome.. tu nunca aprenderás, No me veas así alégrate que te seguí- Cuando estuvo lo suficiente cerca de la joven se detuvo aun sonriente por la expresión de impacto que tenia ella en el rostro y entonces la recorrió con la mirada por inercia, el vestido totalmente empapado el escote resaltaba aun mas y se pegaba a su pecho por fin estaba viendo sus curvas claramente y el cabello del cual se soltaban algunos mechones.
-Deja de verme así- Llevando ambos brazos a el escote e intentando cubrir algo sintió que el corazón le salto cuando el la abrazo incluso dejo de sentir frió si no mucho calor al sentir su pecho fornido tan cerca de ella pero no pudo soltar reclamación alguna estaba demasiado nerviosa.
-Te estas helando, será mejor que busquemos donde resguardarnos esta lluvia no parara-Se separo y le tomo la mano llevándola a una cueva que había visto cerca de hay.
Se volteo bruscamente cuando noto que su acompañante se empezó a quitar el chaleco y se sonrojo era un imprudente descarado… ese hombre definitivamente no era un caballero se sentía tan incomoda por aquella inusual situación y preguntándose que dirá kikyo cuando no los viese en caso.
-No te preocupes tampoco pienso desnudarme- Tirando el chaleco al suelo y quedándose con la camisa empapada que mostraba mucho mas su pecho, empezó a tomar algunas ramitas y a encender una fogata para entrar en calor… aunque conocía mejores formas de entrar en calor sonrió pícaramente por sus pensamientos y mirando de reojo a la joven que estaba acurrucada en una piedra pálida y asustada.
-Hace mucho frió- Soplaba sus manos tratando de calentarlas por que ni el fuego que acababa de encenderse lo hacia, sentía como su cuerpo se engarrotaba, como detestaba el frió, los ojos casi se le desorbitan cuando inuyasha se acerco a ella y la abrazo de espaldas y aunque quisiera oponer resistencia no pudo el le brindaba una especie de calor que ni el sol en su máximo esplendor le había dado, eran sensaciones demasiado complicadas.
-¿Tienes frío aun?-Sus brazos estaban enrollados en la diminuta cintura de la joven que temblaba y no por frió si no por ansiedad de tenerlo tan cerca y no saber que hacer, meneo la cabeza negativamente ya que la voz no le salía, intentaba concentrarse no pensar cosas "pecaminosas" pero era imposible el olor de su cabello húmedo inundaba su nariz su piel blanca que se tatuaba en sus ojos dorados, la volteo bruscamente y clavo su mirada en la de ella que pareció mucho mas asustada…-No puedes hacerte monja por que ambos sabemos que no tienes vocación- Y como era su costumbre acerco su rostro y la beso sus labios estaban fríos pero aun así le brindaban calor no se opuso a su beso empezó a mover los labios lentamente y ella correspondió.. Aquellos tiernos y suaves labios que solían ser tan calidos incluso en esa situación tenían un sabor tan dulce como jamás había probado era adicto a besarla sintió como ella se estremecía y sin darse cuenta sus manos acariciaban el fino vestido de seda hasta toparse con su cuello desnudo la fue haciendo para atrás sus labios temblaban pero no se resistió estaba enzima de ella y escucho un pequeño jadeo cuando su mano corrió un poco la manga del vestido.
-Continuara…..
