Se separo un poco y puso un dedo en los labios abriéndolos, Volvió a besarla pero esta vez metió su lengua lo que causo un pequeño sobresalto y un escalofrió, Abrió sus ojos castaños para ver el rostro de quien le causaba sensaciones tan exquisitas y poco usuales su lengua le provocaba una cosquillas era suave y podía sentir como recorría cada centímetro de su boca, empezó a imitarlo era alo gracioso, algo húmedo emitió un pequeño jadeo y el corazón le latió tan fuerte que estaba segura inuyasha podía sentir eso, ya que tenia su mano en su pecho y lo acariciaba tan suavemente.
-No…- Trato de hacerlo para atrás pero el lo impidió agarrándole la cara bruscamente y pegando mas sus labios a ella, un calor la quemaba por dentro y empezó a invadirla descontroladamente ¿que era todo eso?, fue bajando sus besos pasionales lentamente y notaba como ella respiraba muy cortadamente, su mano que se encontraba aun ocupada con uno de sus pechos noto su pezón que empezaba a sobresalir y esto lo éxito aun mas, siguió su labor hasta llegar al origen de sus pechos, se llevo la mano y bajo lentamente las mangas del vestido mucho mas mostrando el corcel ajustado y los pechos de la joven que subían y bajaban descontroladamente, subió su cara y miro su rostro ojos cerrados mejillas muy rojas e incluso sentía el sudor que empezaba a generarse por aquella situación, desenlazo lentamente el corcel y por fin vio aquello que quería ver y como un animal se fue directo a ellos dándole pequeños lametazos y succionándolos suavemente, las piernas empezaron a temblarle el sentir su lengua en esa zona la hizo entrar en razón y con la poca voluntad que le quedaba lo hizo para atrás cubriéndose inmediatamente los pechos desnudos.
-No…lo puedo ver a la cara..-Los labios le temblaban y ni siquiera supo de donde había salido eso, se acomodo torpemente el vestido mientras miraba las piedras, en cuestión de segundos el arrepentimiento llego pero que había hecho se había dejado llevar como una vil descarada.
-Yo… perdóname… se supone amo a kikyo- Se levanto y se acerco a ella volteándola y sujetándole los hombros fuertemente…aun se sentía excitado y sentía un pequeño dolor entre la entrepierna, pero era un gusano si eso era un tonto como pudo haber llegado tan lejos con ella… pero la deseaba como a nadie mas y aquel anhelo le quemaba la piel y las entrañas, al mirar sus ojos castaños que se empezaban a empañar sintió un horrible nudo en el estomago…-Fue mi culpa no tuya…no tienes por que sentirte mal- la atrajo hacia el y la abrazo fuertemente… era una bestia se casaría con kikyo y aun así se atrevía a seducirla.
-Suélteme…-aunque la voz se le quebraba se sentía demasiado herida y nefasta por haber cometido falta tan grave como una mujerzuela barata era la 3 vez que un hombre la tocaba y aunque las 2 primeras veces no paso nada… aquel asco que se generaba en ella era demasiado grande… se separo y se fue a un rincón de la cueva esperando que la lluvia pasara y muriéndose de frió pero sobre todo con la mirada dorada de el clavada en ella…ya no tenia cara para ir al convento ni ánimos, suspiro varias veces, suspiros que se confundieron con murmullos del viento.
La lluvia ya había parado hacia algunas horas y los pocos rallos solares dibujan 3 sombras en el piso, no hablaron en todo el camino ni siquiera tuvo cara para verla a los ojos después de lo que había pasado se sentía como el peor hombre del mundo la miro de reojo estaba seria muy pálida y un poco despeinada, ya casi llegaban a la hacienda y cuando por fin la divisaron se sintió aliviado la boda estaba tan cerca y el engañando a su pobre kikyo que patán era…-Ya casi llegamos- Trato de romper el hielo pero ni así la joven que se encontraba enzima del caballo lo volteo a ver… ahora si jamás le hablaría pero jamás…
---
Sango corrió hasta ella para encontrarla y los ojos se le abrieron demasiado cuando vio a inuyasha a su lado tratando de no hacerse notar… pero acaso ese inuyasha y aome habían… miro a la joven despeinada con la ropa arrugada por el agua los labios pálidos el rostro igual, el punto no era ese estaba agitada y su rostro denotaba tristeza...-El padre myoga aome… murió esta mañana.
Se llevo ambas manos a la boca por la triste noticia, no podía creerlo apenas lo había visto y ahora estaba muerto…agacho la vista ¿que acaso todas las personas que amaba terminaban muertas? No lloro ya pocas lágrimas quedaban en sus ojos solo camino al lado de sango que la tomo de la mano y la jalo para que la acompañase.
Un suspiro salio de sus labios y agarro las riendas del caballo conduciéndolo a la caballeriza, pero antes de entrar para su sorpresa abrió los ojos muy grande y la respiración se le fue, el corazón se le contrajo al ver aquella horrorosa imagen kikyo y naruko besándose acariciándose, la sangre le empezó a hervir apretó los puños se llevo la mano hasta su pistola y la apretó fuertemente pero no la saco y aunque hubiese deseado matarlos hay mismo no fue eso lo que hizo dejo el caballo en la entrada de la caballeriza y se alejo dando pasos tan fuertes que sus pisadas se clavaban en la tierra seca.
-Inuyasha que…-Levanto una ceja ni siquiera lo vio siguió a su amigo que iba como un alma en pena con los puños apretados y su rostro cubierto por mechones que le había pasado la puerta se cerro enfrente de el, toco varias veces pero nadie respondió… jamás se había comportado así jamás siempre le contestaba o le gritaba algo pero no había soltado ninguna blasfemia nada ni siquiera se escuchaba algún ruido, pego el oído a la puerta y pudo escuchar el leve sonido de el asiento que chillo.
Apretó fuertemente la copa que tenia en la mano y la rompió no le importo, no pestañeaba trago saliva dolorosamente, no había duda kikyo y naraku tenían algo que ver, apretó mucho mas la mano con los vidrios incrustador que se enterraron mas en su piel…-¡MALDITA!-su grito se escucho por toda la hacienda no supo que lo detuvo a encararlos tal vez si lo hacia lo negarían, como cuando los encontró abrazándose y a solas… pero se las pagaría juro que eso no se iba a quedar así se vengaría de esa maldita mujerzuela que fingió tanto recato e inocencia, su mirada dorada jamás había estado tan encendida parecía casi inhumana llena de odio y sobre todo deseoso de venganza, solía ser impulsivo pero no tonto… y ya encontraría la manera de vengarse de kikyo…-Maldita interesada-..Sonrió irónicamente jamás lo quiso, solo quería su dinero el corazón le latía tan lento que incluso se olvido de el dolor que aquella imagen y aquel momento le propiciaron, el odio le ganaba.
-Inuyasha ábreme- Suspiro derrotado… pero cuando la puerta se abrió y un inuyasha serio con el rostro contraído y una mirada que le helo los huesos y le provoco un horrible escalofrió le abrió… pensó en por que rayos no se fue antes algo muy malo le había sucedido para meterlo en ese estado tan extraño.
-Siéntate miroku- Se volvió a sentar en su silla con las manos apoyadas en las orillas y pensando en como se cobraría el cruel engaño… el la amaba confió en ella y le habían visto la cara que idiota había sido pero desde ese instante se prometió que cualquier sentimiento hacia una mujer quedaría vetado de su corazón, apretó las manos en el sillón y se levanto de un salto empezó a tirar todo a su alrededor y a golpear el escritorio mientras miroku lo observaba casi en un estado de shock muerto del miedo por su evidente locura.
-Cálmate- Dijo tan quedamente, intentando no desatar la furia que acaba de surgir en inuyasha… lo conocía desde niño solía ser enojon testarudo pero en todos los años de conocerlo nunca lo había visto tan…
-¡ME ENGAÑO ESA MALDITA PERRA ME ENGAÑO!- Golpeo fuertemente el escritorio y este tembló…-pero nadie me ve la cara nadie juega conmigo-…kikyo pagaría cada uno de sus rechazos fue un estupido un maldito perro faldero detrás de una maldita serpiente que lo enveneno de amor ciegamente.
-¿Hablas de la señorita aome?- Se levanto intentando acercarse pero cuando inuyasha lo miro con esa mirada endemoniada se quedo petrificado y el aire se le fue..
-aome… seguro ella y kikyo son iguales unas ¡basuras!- Trago saliva dolorosamente por el nudo que se le empezaba a formar en la garganta… aome seguro ella era igual o peor que kikyo eran primas tenían la misma sangre sonrió irónicamente y el que empezaba a enamorarse pero aquel fugaz sentimiento se convirtió en decepción desilusión y entonces aquel plan nefasto se le ocurrió…-Ya se que haré miroku.
Miroku que observo la mirada maliciosa supo que la tormenta apenas empezaba y que si a inuyasha le habían visto la cara quien fuese pagaría con sangre era demasiado orgulloso y si una mujer jugo con su hombría con sus sentimientos era seguro que nunca mas confiaría en ninguna otra…-Que planeas inuyasha-…
-Ya veras- Salio del despacho con aquella bestial actitud, y llego a la sala confundiéndose entre las sombras hay estaban todos incluso naraku y kikyo esos malditos… seguro fingiendo un profundo lamento por el padre myoga… miro a aome sentada se notaba triste pero que buena actriz mucho mejor que kikyo.
Kikyo se levanto exaltada al ver a su prometido en el umbral del pasillo los ojos le brillaban y sintió un aire helado que la estremeció pero corrió hasta el para abrazarlo para darle un poco de afecto después de todo se casarían la próxima semana…-querido inuyasha- sintió un frió extraño el parecía diferente ni siquiera la abrazo ni siquiera la miro cuando se separo el empezó a caminar lentamente y se paro enfrente de todos captando su atención.
-Pasa algo- Dijo naraku con una sonrisa burlona y pensando que ese pobre idiota jamás se daría cuenta de que le estaban viendo la cara pobre estupido…
-Si, pasa algo.. kikyo querida siéntate por que lo que te voy a decir es muy duro- Volteo la vista hasta su prometida y le brindo una sonrisa que mas que reconfortarla le causo ¡terror!...-Como sabrán hoy yo y la señorita aome llegamos juntos nadie pregunto nada pero seré yo el que hable por que veo ella es muy inocente y tímida- Mirando a aome que estaba extrañada e inquieta por su actitud una sonrisa burlona se dibujo en su rostro insistía que excelente actriz…-Lo siento kikyo pero debo cancelar mi compromiso contigo- Aquello lo dijo con desden sin tartamudear sin pensarlo le salio tan roncamente que causo que todos se levantaran y lo vieran atónito.
-pero que... que…-Se llevo una mano a la cabeza iba a desmayarse pero ni siquiera se le permitió eso por que al ver que inuyasha movió los labios para seguir hablando.
-No depende de mi, aquí... la señorita aome y yo bueno estábamos solos hemos salido solos muchas veces… me confeso que esta embarazada y como comprenderán antes que el amor que sienta por kikyo… esta mi deber como todo caballero- Volteo su vista y aun tenia esa risa y aquella se hizo mas marcada cuando la vio con los ojos desorbitados los labios abiertos y tan pálida como un muerto y esto apenas empezaba kikyo se quedaría sola y sin su dinero…
La respiración se le fue abrió los labios y antes que dijera algo todo se le nublo y de no ser por que inuyasha estaba a su lado y la detuvo a tiempo hubiera azotado al piso todos corrieron hasta la pobre joven que fue cargada de inmediato por el que se había convertido en el peor mentiroso del mundo, excepto kikyo que seguía atónita y con la misma pose de confusión.
-Que... que paso- Abrió sus ojos castaños y lo primero que vio fue la mirada dorada perturbada de el, se levanto de un salto sentándose en la cama y empezó a respirar agitada recordando lo que el había dicho, gracias a dios no estaban solos estaba kaede sango miroku y naraku, este ultimo se acerco hasta ella e hizo a un lado a inuyasha para abrazarla.
-Prima no me preocupe de esta forma- Acariciaba su espalda de una forma no muy apropiada y esto lo noto inuyasha que lo hizo a un lado sutilmente claro.
-No se preocupe que yo me encargare de ella de aquí en adelante y de nuestro futuro hijo- Sonrió burlón nuevamente, solo a el se le podía ocurrir cosa tan falsa y por el trato que naraku y aome se deban era mas que obvio que kikyo y ella eran de la misma calaña unas desvergonzadas mentirosas que habían jugado con el, ya se las imaginaba riéndose a sus espaldas no pudo evitar apretar los puños mientras la miraba con rencor…-Podrían salir de la habitación necesito hablar con mi futura esposa.
Todos miraron asombrados demasiadas noticias malas por un día pero no les quedo otra opción mas que salir uno por uno y mirar a la pobre aome que se notaba asustada e incomoda con la presencia de inuyasha y preguntándose como una jovencita como ella pudo meterse con el prometido de su prima.
-Como puede decir tan mentira que le e hecho yo para que me trate así…- Quiso soltarse llorando incluso la voz se le quebraba, por que decir esa mentira ¿por que?, que no se suponía amaba a kikyo, y se notaba tan diferente a como era antes lleno de rencor hacia ella…
-No finjas tal inocencia- Se levanto de la cama con el gesto tenso y roncamente…-Te casaras conmigo… si no es que quieres terminar en la calle junto con tu hermano- se cruzo de brazos no le remordía en lo mas mínimo ella se casaría con el y le haría la vida un infierno al igual que a la mentirosa de kikyo ambas pagarían igual, como fue tan tonto tan ciego… ambas se revolcaban con el primo que compartidas no pudo evitar reír burlonamente.
-Esta usted loco antes no se portaba así que le paso- Se acurruco en la cama cuando inuyasha se le acerco tanto para susurrarle algo en el oído quedo sin movimiento y sintió escalofríos por la voz endemoniada y seductora.
-Te prometo que nos divertiremos, incluso mas que con algún otro- Se separo y salio de la habitación dejando a la pobre muchacha confundida atónita sin poder defenderse y totalmente confundida por sus acciones y por sus palabras a que se refería con eso…
Entre abrió los labios y se dejo caer en la almohada mojándola de lagrimas por que le seguían pasando cosas tan malas que planeaba inuyasha todo había cambiado en el su actitud su forma de hablar, por que… algo no estaba bien, había mentido la había hecho quedar como una perdida como una mala mujer pobre kikyo ella no se merecía que ese mal hombre la tratara así debía explicarle que todo era falso, así estuvo toda la noche perdida entre millones de dudas hasta que se quedo dormida.
---
-¿Puedo pasar?- Cuando la joven le contesto entro lentamente hay estaba con la misma ropa de ayer despeinada muy pálida y ojerosa había dormido muy poco y eso se notaba al igual que su evidente tristeza y confusión se sentó a su lado...-¿Por que no me dijiste que estabas embarazada?
-Por que no lo estoy-Agacho la vista, ahora todo mundo pensaría lo peor de ella tal vez pensarían que todo lo que le había pasado se lo había buscado un nudo se le hizo en el estomago.
-¿Por que me mientes?- no entendía el comportamiento de aome se supone eran amigas pero por que mentirle por que no contarle que había mantenido una relación a escondidas con inuyasha… ya se le hacia a ella que tanta inocencia en una mujer era incoherente y poco común, el silencio invadió la habitación sango se sintió decepcionada y defraudada las amigas se contaban todo, así que se levanto y salio de la habitación sumamente molesta.
-Sango…-Dijo en un susurro para volver a hundir su cabeza en la almohada y seguir con su tortuoso llanto, varias veces tocaron la puerta pero no abrió la había asegurado, hasta que esa voz ronca y maléfica la interrumpió, y para empeorar su tristeza tocaba como un animal amenazando que tumbaría la puerta si no abría así que se levanto pasmadamente y la abrió para volver a la cama.
-Kaede dijo que no querías probar bocado- Tenia la charola con alimentos, nuevamente estaba hay tratando de hacerla comer pero ahora todo era diferente no como la primera vez en la que buscaba protegerla, ahora buscaba otra cosa vengarse y no iba a ser tan paciente como antes.
-No, y no pienso comer y será mejor que se valla por que yo no pienso casarme con usted nunca- Ladeo el rostro buscando tranquilizarse pero no podía todo le salía mal todo, como extrañaba a su madre si ella estuviera hay la ayudaría con ese mal hombre mentiroso, pego un salto cuando el soltó la charola y se acerco a ella tomándola bruscamente de la barbilla y haciendo que lo viese, sintió tanto miedo.
-No pienso tener consideraciones contigo si quieres comer hay esta la comida en el suelo, y si no te casas… te juro que sota terminara en un orfanato cuando sepan que tu no tienes como cuidarlo- dejo de presionar sus dedos en la barbilla y salio de la habitación enojado tenso y lleno de irá, a el ya no le importaba si los demás salían perjudicados por su absurda venganza su meta era lastimar a kikyo hacerla sentir basura como el se sintió humillarla y que mejor forma que cambiarla por aome que kikyo envidiaba y podría jurar odiaba.
Se llevo la mano a su rostro y lo sobo aquel sujeto era una bestia, si lo era, le dejo adolorido el mentón, que le había pasado que había hecho no entendía nada… si no se casaba con el sota terminaría solo no eso no, era lo único que le quedaba y no podía dejarlo solo y si la única solución era casarse con ese mentiroso lo haría pero juro que jamás la tocaría por que si una vez se sintió enamorada ahora solo sentía desilusión por el era igual a todos esos hombres que intentaron lastimar alguna vez uno mas…
-Inuyasha no crees que estas siendo injusto con la señorita aome- Cuando el hombre que estaba frente a el volteo con mirada fulminante se quedo callado ese inuyasha era un testarudo egoísta que solo pensaba en su dolor y no le importaba llevarse entre las patas a un inocente.
-Va ella de inocente no tiene ni un pelo, te aseguro es igual que la prima…por cierto la haz visto, ayer cuando Salí de el cuarto me rogó por horas que habláramos- Sonrió burlonamente no podía creer que kikyo su ex prometida le rogara si ella era tan desposta.
-Tal vez confundiste lo que viste.
-No creo- Tenia ambas manos en el sillón y por un segundo pensó que había sido demasiado brusco con aome… pero que va se lo merecía podía jurar que ella tenia algo que ver con naraku no fue casualidad que llegaran solos esa vez ni tampoco la forma en que el la abrazo…-que víboras- pensó en voz alta apretando el sillón de cuero.
-Nose inuyasha no me parece correcto que ensucies la honra de esa muchacha- Aquello lo dijo con voz fuerte y casi retando a inuyasha estaba bien que fuese su amigo pero no tenia derecho a dejar tan mal a aome ella había sido demasiado amable buena y sobre todo ya había pasado cosas tan feas como para que inuyasha le viniera a complicar la vida.
-Tu opinión no me importa, y ya te dije la honra le perdió hace mucho tiempo- Una sucia imagen de ella con naraku se le vino a la cabeza y esto le causo demasiado enfado, como le incomodaba la forma en que el la trataba pero eso no debía importarle.
- todo arruinado… por ella por esa maldita resbalosa- Apretaba los dientes tan fuertes que parecía que tronaban estaba furiosa herida le habían pegado en el ego, una vez pensó que su querida prima no era competencia y resulto ser mas lista que ella embarazarse…
-Fue tu culpa pero no te preocupes ya hallaremos algo, podemos usar el viejo plan- Sonrió maliciosamente… un nuevo secuestro esta vez no volvería, pero algo mas importante que sus sentimientos definitivamente era el dinero.
-Es buena idea- Se mordió los labios y sonrió fríamente, si eso la alejaría y le daría oportunidad de reconquistar a inuyasha y esta vez estaba dispuesta a todo.
---
-Pasen- Quedamente recostándose nuevamente en la almohada y suspirando pesadamente tenia varios días sin comer pero no tenia hambre, cuando volteo la vista sonrió pesadamente era kaede con una gran caja blanca.
-Mi niña el joven inuyasha te manda esto- Le sonrió y se entristeció de verla así conocía bien a la pequeña y ella no era capas de entregarse a un hombre sin estar casada pero se encontraba igual o peor de confundida…-Vamos debes probártelo te casas en 2 días, esta precioso mira- Abrió la caja y la coloco en la cama sacando el hermoso vestido blanco que brillaba mangas largas hasta las muñecas escote muy pronunciado demasiado para su gusto con brillantes que lo adornaban entallado al cuerpo y con esa tela transparente y brillante a los lados que quedaba en la cintura y le daba un toque muy refinado.
-Llévatelo no lo quiero- Ladeo el cuerpo y se acurruco tapándose con la manta, esto no era como lo soñó ni siquiera se parecía a la primera vez que intento casarse, se sintió aun mas triste al recordar su pasado y no pudo evitar soltar unas lagrimas que resbalaron por la almohada, la anciana tomo el vestido lo metió nuevamente a la caja y la dejo en su pequeño peinador suspiro y salio de la habitación.
-Como esta kaede- La joven se acerco hasta la anciana que cerraba la puerta detrás de si.
-Mal sango… pero por que no entras ¿y se lo preguntas?
-No… lo mas seguro es que no quiera hablarme por como la trate- Arrugo la frente había sido muy injusta ni siquiera le dejo explicarle las cosas y cuando mas debía estar con ella suspiro y dio media vuelta buscando distraerse con sota, al menos eso podía hacer mantener distraído al pequeño para que no molestara a su amiga.
CONTINUARA…. (Jaja si lose la ortografía no es mi ¡¡fuerte!! Pero se hace lo que se puede, tratare de mejorarla lo prometo)
