-El señor inuyasha… ¿podría hablar con el?- Agacho la vista mientras sostenía la carta entre sus dedos, su estado de animo estaba en los suelos por la muerte del padre myoga la anciana lo invito a pasar y le hizo esperar en la sala mientras buscaba al joven inuyasha.

-Pase por aquí el señor lo recibirá- Le hizo un ademán al joven y el la siguió hasta la puerta de madera, la anciana giro la manija revelando el despacho, el joven entro y miro al hombre sentado en el sillón y con la vista fija en el ventanal.

-Señor inuyasha…-Trago saliva cuando ese sujeto volteo a verlo con sus ojos dorados llenos de ira venganza y dolor, se levanto del sillón dándole su mano para saludarlo amablemente…-El padre myoga me dejo esto para usted- Estiro su mano con la carta que inuyasha miro extrañado pero tomo al instante.

-Gracias…-Miro la carta y la abrió, empezó a leer párrafo por párrafo y se impresionaba más con cada palabra.

Lo que le diré no es fácil e roto un secreto de confección pero se que es por su bien y por el de aome que esta enamorada de usted, voy a morir nose cuando pero dios me a dicho que escriba esto para desenmascarar a la que es su prometida y esperando que abra los ojos por aquella mujer que esconde terribles secretos…

mato a la madre de aome el día de su boda, la mando secuestrar y algo que usted no sabe es que kikyo odia a esa pobre niña y desea destruirla yo no puedo cuidarla pero le pido que usted lo haga que no se deje engañar por las artimañas de una hermosa señorita como kikyo y busque la felicidad con alguien que realmente se la dará…

Siguió leyendo la extensa carta revelando todas las mentiras de kikyo su relación con naraku, el asesinato de su tía, pero sobre todo dejando claro que kikyo solo quería desgracias para su prima, no pestañeo incluso el aire le dejo de transitar por su cuerpo, camino lentamente al escritorio y dejo la carta en este sentándose nuevamente con las manos cruzadas y apoyando los codos, que injusto había sido no por que kikyo fuese un alacrán venenoso aome también tenia que serlo, eran completamente diferentes… pero aun estaba a tiempo de rectificar todos sus errores, se levanto y dejo al joven houyo parado y desconcertado.

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-¡NO QUIERO!- Apoyaba fuertemente las manos en la puerta intentando detener al desquiciado detrás de ella, se puso de espaldas intentando frenar los empujones pero fue inútil salio volando y cayó directo en el piso.

-Necesitamos hablar – Le tendió su mano pero ella se levanto rechazándola se llevo ambas manos a la cabeza que caprichosa que testaruda la jalo de un brazo y la obligo a sentarse en la cama, como le iba a explicar que había cometido un error no pensaba decirle que kikyo había matado a su madre eso definitivamente tendría que callárselo.

-Ya le dije yo no me pienso casar… y menos con un mentiroso- Volteo el rostro y apretó los labios, después de cómo la trato aun pensaba que se casaría pero que tonto prefería ser secuestrada nuevamente… bueno no era cierto aquella experiencia fue terrible.

-No nos casaremos si eso quieres- La joven lo miro con los ojos muy abiertos y los labios, había escuchado bien el había dicho que no se casarían sintió que el alma le volvía, pero en lugar de sentirse feliz se sintió triste acaso deseaba casarse con el aunque fuese de esa manera….- ¿Por qué?-

-Pensé que te pondrías feliz- Se sentó a su lado y miro el techo desgastado, no olvidaba la revelación del padre myoga aome enamorada de el pero el que sentía deseo amor que era, aun estaba enamorado de kikyo y no se la iba a sacar de la cabeza de la noche a la mañana pero tampoco podía perdonar su falta su engaño…-Debes saber ciertas cosas- tomo gran cantidad de aire tratando de buscar la manera de contarle por que había actuado así, el y su tonta forma impulsiva de actuar…-Por que aun amo a kikyo y actué impulsivamente, tu te mereces a un hombre que te ame y no que este inseguro…kikyo hizo algo muy malo y por eso busque la forma mas tonta de romper mi compromiso con ella- Se levanto y la miro se notaba pálida delgada y afligida incluso triste cuando debería estar aliviada pero no si ella lo amaba aun casándola a la fuerza ella lo aceptaría.

-Y… desmentirás lo que dijiste verdad- Agacho la cabeza y llevo sus manos a su regazo pero que tonta… le había dejado claro que el ni siquiera sentía algo por ella mas que deseo físico y ella que pensó que tal vez podría enamorarse.

Se hinco y llevo los dedos a la barbilla de la joven levantándole el rostro…-Yo hablare con todos y… si tu aun quieres ingresar al convento yo te ayudare- Era lo mejor que ella hiciera lo que tenia planeado y el se iría para siempre para olvidarse de kikyo y de su falso amor

-Si…- Los labios le empezaron a temblar como podía ser tan cruel que acaso no media sus palabras, no quería ser una religiosa no podría y que cosa tan mala pudo hacer kikyo para que inuyasha aun amándola se quisiera ir…-Será mejor que hables de una vez- Quito su mano de su rostro y miro asía la ventana esquivando la vista dorada que la hacia sentirse peor, el se levanto y sin miramientos salio de el cuarto para enmendar su error y de una vez por todas encarar a kikyo que seguro le rogaría volvieran o pediría explicaciones de su comportamiento.

-Como pude pensar que un hombre así se enamoraría de mi- Se dejo caer en la cama…se sentía liberada hasta cierto punto todos confiarían nuevamente en ella pero ahora ya no se casaría con inuyasha y para colmo jamás lo volvería haber cerro sus ojos muy fuerte para alejar esos pensamientos se lo habían advertido ese amor le traería grandes dolores.

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-Pero entonces no te casaras con aome… pero que acaso todo fue una broma- No pudo evitar sonreír ella sabia que ningún hombre la cambiaria por persona mas insignificante pero cuando noto que su ex prometido tenia esa bestial mirada sintió miedo.

-Ni contigo kikyo… que acaso pensaste que jamás me daría cuenta de el romance que tenían tu y naraku- Sonrió burlón sin importarle el rostro pálido que había puesto kikyo ni siquiera buscaba vengarse solo buscaba algo y era el porque, el le entrego su corazón y ella jugo con el.

-Eso…no…-No pudo terminar la frase, el la tomo del brazo apretándolo fuertemente y sintió que las palabras se quedaban en su garganta ahogándola como, como pudo descubrir su engaño respiro agitada.

-No te preocupes puedes seguir con tu romance… por que yo me largo- La soltó bruscamente ya no quería escuchar mas mentiras era obvio que jamás escucharía una verdad de ella, salio de su habitación con el gesto tenso y el cuerpo rígido con el único pensamiento alejarse de ese lugar y olvidarla ya no valía la pena buscar culpables kikyo pagaría era una interesada.

Se dejo caer en el suelo con la mirada perdida este era su fin estaba sola sin dinero y con un zángano como naraku, inuyasha se iría y era seguro que la hacienda entraría en crisis apenas estaban saliendo adelante y ahora que haría.

-¡aome!- Entro corriendo a la habitación- Jadeando por haber corrido.

-que pasa sango- Se levanto de la cama llevaba horas hay acostada miro a sango de reojo que hacia aquí se supone estaba enojada con ella.

-Inuyasha… el..-Tomo aire por que las palabras no le salían…-Se fue-.

Ladeo el rostro ¡que! Se había ido sin siquiera despedirse salio corriendo haciendo a un lado a la pobre de sango, corrió por el jardín sin mirar nada a su alrededor solo al frente donde un carruaje se alcanzaba a divisar en las lejanías, el pecho le bajaba y subía por el esfuerzo, se dejo caer en el pasto ya estaba muy lejos jamás lo alcanzaría lo había perdido se había ido, el corazón se le oprimió y la desesperación la invadió.

-corres mas rápido que yo- Se sentó al lado de su amiga que vestía un camisón blanco y le tomo un hombro pobre ahora perdía al hombre que amaba…-Tal vez sea lo mejor-…

-¡NO!- Se levanto del piso y miro el lejano transporte apretó los puños y con voz decidida como jamás lo había estado comprendió algo…-No sango yo iré a buscarlo no te das cuenta mi vida es como una telenovela en la que yo no tengo ¡voz ni voto! Y estoy harta de eso harta de tener un destino que no elegí y esta vez yo elegiré lo que quiero voy a luchar por inuyasha y si el no me quiere volveré pero debo luchar primero-

Respiro después de ese comentario es ahora que comprendía que la vida era injusta demasiado pero no lo permitiría lo amaba y no dejaría escapar la felicidad por que algo dentro de ella le decía que inuyasha sentía aunque fuese una cuarta parte de el sentimiento que se hacia mas grande con el paso del tiempo en su corazón… basta de aceptar las miserias que el destino le daba si el camino que le tocaba era lejos de el lo aceptaba pero nunca mas dejaría que ese camino fuese manipulado no era un títere era una persona.

-Si eso quieres yo te acompañare- Se levanto y sonrió por las palabras que acaba de escuchar jamás la había visto tan decidida se notaba que su amor sobrepasaba las barreras que se le imponían, era tiempo que ella fuese feliz y ese tiempo era ahora y no en un futuro.

-Gracias sango- Le tomo las manos y la observo fijamente se sentía apoyada y no tan sola como antes ahora tenia a sango para darle fuerzas aunque suficiente motivación era el gran amor por inuyasha… su inuyasha.

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-Hable con miroku el me dijo que inuyasha tomo un barco a tokio- Se recargo en la puerta observando como la joven enfrente empacaba todas sus cosas que no eran muchas… se notaba tensa pero firme en su decisión

-Pues mañana partiremos sango- Cerro su maleta y volteo la vista al ventanal el sol ya se ocultaba suspiro no era el momento pero mañana en la mañana empezaría un viaje que decidiría su destino apretó los puños por la extraña sensación de seguridad que la invadía nunca se había sentido así tan segura y sobre todo tan feliz, que extraño inuyasha se había ido y ella estaba feliz.

-Ya le dijiste a sota que te irías- Se acerco y se sentó al lado de la maleta que estaba enzima de la cama.

-Si, le dije que volvería lo antes posible- Tomo la maleta y la puso a un lado de su cama se sentó al lado de sango y se llevo la mano a la boca estaba nerviosa ansiosa, por ella partiría esa misma noche pero no era adecuado los barcos partían en la mañana y nunca se sabia que delincuentes te toparías por las noches, recordó aquel momento en que inuyasha la salvo de ser ultrajada.

-Bueno me voy a descansar… y espero poder hacerlo kikyo a estado haciendo demasiado ruido todo el día a quebrado cosas contra la pared- Sonrió burlonamente kikyo si era una mujer loca y despechada pero si la habían dejado era por una muy buena razón se levanto de la cama, se llevo una mano a la boca y emitió un pequeño bostezo tomo la manija y salio de la habitación con el plan de dormir aunque fuese un poco.

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-Sango nose si esto sea buena idea- Se mordió el labio y arrugo la frente estaba preocupada y si inuyasha no la quería ni un poquito si la rechazaba si la trataba mal dejo la maleta a un lado de la cama que mas que cama parecía hamaca, ya estaban en el barco y para su pésima suerte en ultima clase ya que el dinero solo les alcanzo para eso, odiaba viajar en barco se mareaba muy fácil.

-Ya estamos aquí y no hay vuelta atrás- Se acomodo en la pequeña cama y cerro los ojos se moría de sueño no pudo dormir kikyo se la había pasado gritando aventando cosas a la pared…-Será mejor que te duermas el viaje va hacer muy largo y pesado.

-Si tienes razón- Se dejo caer en la cama que estaba al lado de la de sango y recorrió el pequeño camarote si que era pequeño solo dos camas una pequeña ventanilla y nada mas y sin darse cuenta se quedo dormida.

Muchos gritos se escuchaban en el pasillo por todo el barco y las dos jóvenes que habían dormido ya varias horas brincaron de los estrepitosos ruidos mirándose una a la otra asustadas sango corrió hasta la puerta de metal y la abrió.

-El barco se quema- Dijo atónita y con los labios bien abiertos, un fuerte movimiento la hizo soltar la puerta y pegarse fuertemente contra la pared.

-No, y ahora que haremos- Ella y su mala suerte que acaso jamás terminaría tomo a sango de la mano y por instinto salio de el cuarto corriendo hasta donde toda la gente se amontonaba intentando subir a una balsa pero los empujones hicieron que soltara a sango y la perdiera de vista por mas que brinco intentando divisarla le fue imposible, un sujeto vestido de marino la tomo de la cintura y bruscamente la hecho a uno de las balsas de emergencia...-¡¡NO SANGO!!- Se levanto de la balsa que empezó a bajar lentamente sujetada de cuerdas y por fin la vio hay estaba gritando y cuando intento bajarse un fuerte codazo la tiro e hizo que se golpeara la cabeza con la madera dura.

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-Pobrecita aun no despierta- Unas jóvenes la observaban tenia un morete en la mejilla y la cabeza vendada por el fuerte golpe que se había dado, empezó a moverse y fue abriendo los ojos lentamente.

-Mira ya despertó- se abalanzo en la cama y la vio mas de cerca..-¿Como te llamas? ¿De donde vienes?

Se llevo la mano a la cabeza por el dolor agudo que sintió no entendía absolutamente nada…-¿Donde estoy?

-Estas en el hospital del pueblo y yo soy rin- La mas pequeña de las 3 jóvenes sonrió y nuevamente volvió a agobiarla con sus preguntas…-¿Cómo te llamas?

-Como me llamo….-Se quedo buen rato pensativa como se llamaba ¿por que estaba hay? intento recordar pero su cabeza era un cuarto en blanco no recordaba absolutamente nada…-No lose- Arrugo la frente por la confusión que se le vino.

-Que raro- Rin y las demás se juntaron para hablar de la extraña situación mientras miraban de reojo a aome que seguía en estado de confusión pensando en como se llamaba, una de las 3 se acerco vestía humildemente un vestido largo sin crinolina a sin escote abotonado hasta mas arriba de el inicio de los pechos mangas largas y en color verde…-Soy ayame…pues que te parece si te llamas mar- Sonrió ampliamente.

-Si tenemos que decirte de alguna forma- Nuevamente la pequeña se acerco observando a la joven que se encontraba en la cama tapada con una manta café con la vista aun en el techo.

Volteo su cabeza hacia las tres jóvenes y levanto una ceja…-¿mar?- No ese nombre no le sonaba pero de alguna forma la tenían que llamar, por mas que intento acordarse de algo no pudo le fue imposible.

-Bueno, te explicaremos para ver si recuerdas algo- La tercera se sentó a su lado era la mas seria y centrada tenia el cabello lacio ojos azules y pelo rubio muy bonita vestía igual que la primera pero el vestido en color blanco…-Yo soy kana y nosotras tres somos enfermeras voluntarias, estas en esta clínica, por que tu barco naufrago, tal vez tu amnesia se deba al fuerte golpe que recibiste pero pienso que poco a poco los recuerdos te irán llegando.

Se apoyo con las manos y se sentó, en un barco que hacia en un barco, le dolió la cabeza de solo buscar explicaciones…lo mejor seria hacer caso a kana…

-Bueno mar si quieres cuando salgas puedes quedarte con nosotras- Nuevamente rin hablo y sonrió sinceramente, aunque sus dos hermanas la vieron reprochantemente por ofrecer su casa a una extraña pero suspiraron rin siempre hacia eso.

-Gracias….-Se recostó nuevamente en la cama con los ojos muy abiertos intentando nuevamente recuperar sus recuerdos.

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-Nuestra casa te gustara es pequeña pero muy bonita- Caminaba meneándose de un lado a otro como una chiquilla aunque ya tenia 16 años.

-Rin, no estés agobiando a la señorita-Aquello lo dijo seriamente y sin mostrar algún gesto siempre solía ser fría y reservada así era kana lo contrario a sus dos hermanas.

Ayame se detuvo y suspiro mirando a la lejanía la hermosa casa que se iluminaba por el amanecer, esa casa era enorme como un palacio grandes ventanales y a su alrededor terreno verde era todo lo que alcazaba a ver desde donde estaba…-Vez esa casa- Apunto con su dedo.

-Si…-Volvió la vista sin asombrarse demasiado.

-Pues algún día me voy a casar con el hombre que vive hay es realmente guapo y hace dos días volvió rompió con la prometida que tenia en Japón- Sonrió y suspiro nuevamente le alegraba que ese hombre tan apuesto volviera y solo eso le daba ventajas o al menos oportunidad de seguir soñando despierta por que un rico jamás se fijaría en un pobre.

-Eso no le importa a mar, ayame tu y tus fantasías locas-Tomo a la joven de la mano y la condujo hasta el interior de la pequeña cabaña que se encontraba enfrente era muy humilde una cerca de madera pasto verde alrededor ninguna flor un tendedero, el interior solo contaba con una pequeña mesita un cuarto con varias camas y una pequeña cocina con lo indispensable.

-Esta será tu nueva casa, solo tenemos dos camas pero puedes dormir conmigo- La jalo para mostrarle la que seria su nueva cama y se sentó.

Algo no andaba bien se quedo parada sin siquiera escuchar las palabras de la pequeña rin que hablaba y hablaba, se apoyo en la pared y se golpeo varias veces muy lentamente la cabeza intentando recordar algo, eso de tener la mente vacía no era nada agradable.

-Si te golpeas así te va a doler mucho después- Pestañeo varias veces y soltó una risita por el extraño comportamiento de su invitada, aunque la comprendió no debía ser nada bonito estar desmemoriada.

- ¿quieres conocer el pueblo?- Se cepillaba el cabello en un viejo espejo e intentaba acomodar su viejo vestido verde.

-¿cuantos días estuve inconciente?- Dio pasos hasta ella y dejo su rutina de golpes para después.

-Dos días, pensamos que ya no despertarías cuando te trajeron aquí había mucha sangre- Dejo el cepillo en la mesita y le tomo la mano lo que le hacia falta era tomar sol se notaba pálida…-Te llevare al pueblo pero hay que partir antes que rin y kana seden cuenta suelen ser muy molestas… y quizás conozcas el hombre que me robo el corazón- Lo ultimo lo dijo casi en un suspiro era una soñadora, aome acento con la cabeza débilmente por que no tenia ánimos de salir si no de recordar.

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-No creo que sea buena idea entrar a propiedad privada ayame- Miro a todos lados con el corazón en la mano esperando que no las descubrieran por adentrarse a tan lujosa propiedad, ayame le hizo señas con las manos para que pasara la cerca de púas y así fue tomo el vestido café que tenia puesto para sujetarlo fuertemente, levanto una pierna después la otra y camino hasta la joven que sonreía por su travesura.

-Si nos descubren no abra problema, los taicho son gente muy amable- Fijo la vista enfrente había varios creados que no notaban su presencia aun.

-Mejor vamonos- Se mordió los labios ayame definitivamente estaba loca solo a ella se le ocurría, debería estar recostada intentando recuperar la memoria, Iba caminando tan distraídamente que sin darse cuenta se había alejado de ayame que se había ido por otro rumbo, volteo a todos lados buscándola aya estaba con la vista fija en el horizonte y cuando se disponía a alcanzarla alguien la sujeto del brazo fuertemente y la volteo bruscamente, unos ojos dorados sintió un escalofrió aquel sujeto tenia la mirada fría el pelo corto color negro y vestía con un chaleco negro blusa blanca pantalones negros y zapatos lustrados.

-Que hace aquí no sabe que esta es propiedad privada- hizo mas fuerte el amarre cuando noto que la joven intento safarse, volteo hacia el otro lado viendo a una chiquilla corriendo como loca y cruzando el cerco ya eran varias veces que invadían la propiedad pero esto ya no se iba a quedar así… tal vez no era su casa y solo estaba hay por negocios pero sabiendo como era su hermano de mal humorado algo tendría que hacer aunque se la había pasado en el despacho encerrado desde que regreso.

-No lo sabia- Trago saliva que apenas le paso incluso se le atoro de los nervios debió haberse quedado en la cabaña, pero algo que le llamo mucho la atención fueron los ojos de el sujeto que la empezó a jalar dentro de la casa, donde había visto esa mirada donde sintió una punzada en la cabeza…-Suélteme, no volveré se lo prometo- Sus palabras fueron inútiles el la siguió jalando bruscamente.

-Mi hermano decidirá que hacer contigo- la llevo hasta el despacho y toco varias veces y lo único que recibió fue un grito pidiendo que se largara pero como su estilo no era huir, abrió la puerta y empujo a la joven dentro del lujoso despacho decorado con pinturas, un reloj grande de madera varios estantes de libros una gran ventana que estaba abierta un pequeño bar Con muchas bebidas y un sillón negro y grande que se encontraba frente a la ventana.

-Que te largues seshumaru no vez que quiero estar solo- Apoyaba ambas manos a los lados del sillón y tenia la vista fija en el horizonte, pensando y no en kikyo si no en aome que de forma extraña se había metido en su cabeza y no se la podía sacar.

-Pues vas a tener que resolver este problema, llevo varias semanas aquí y e estado notando que una jovencita se adentra en la propiedad a espiar y aquí esta- La empujo y la joven lo vio rencorosamente que grosero, volvió la vista al sillón sintió algo extraño en el cuerpo no supo por que…

-Ya le dije que yo no sabia y es la primera vez que entro-Arrugo la frente pues que se creía para levantarle falsos aparte no era pecado entrar a una propiedad a observar.

-Arréglalo tu- Siguió hay sin moverse que demonios le importaba a el una chiquilla espiando que podía hacer robarse algo como si le importara tanto lo material tenia cosas mas importantes pero solo a seshumaru se le ocurría molestarlo con tonterías.

-No es mi casa- Siguió firme y mirando con soberbia a la muchacha que apretaba los labios por el la mandaría un buen rato a la prisión para que le enseñaran a respetar propiedad privada, sonrío cuando su hermano se desespero y se levanto con el gesto tenso y con una evidente molestia en el rostro, pero algo cambio de repente aquella actitud se convirtió en asombro levanto una ceja…-¿Que pasa?..

-Aome…-No parpadeo que hacia hay noto el vendaje que tenia, acaso el había pasado algo corrió y la abrazo fuertemente, pero ella lo hizo para atrás sutilmente…

-¿Quien es aome?... ¿quien es usted?- Se hizo para atrás, que pasaba por que ese sujeto la abrazaba y por que esos ojos los había visto antes esos ojos dorados tan peculiares se llevo la mano a la cabeza y sintió nuevamente esa punzada.

-Que pasa aquí inuyasha- Meneo la cabeza negativamente y salio de la habitación aquella situación le incomodaba si inuyasha conocía a la curiosa que el arreglara el problema ya había cumplido con informarle, el joven de ojos dorados ni siquiera noto la salida de su hermanastro solo miraba con desconcierto a la mujer frente a el como que no sabia quien era y peor que no sabia ni como se llamaba.

-Tu te llamas aome…. y yo soy inuyasha estas fingiendo amnesia- Se acerco nuevamente pero ella dio dos pasos atrás.

-Oiga nose quien es aome y nose quien es usted- Agacho la vista y entonces reflexiono… aome tal vez ese era su nombre pero quien era ese hombre y de donde la conocía…

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Continuara…Bueno pues no fue mi intención que se pareciera pero tenia que darse esa situación para que se diera esta otra, como ven kagome tiene muy mala suerte lo ultimo que le faltaba era perder la memoria y que paso con sango eso lo sabremos en el próximo capitulo.