-¡No es justo!- Tomo las sabanas apretándola entre sus dedos las tiro en el piso mientras sus dos hermanas la miraban con fastidio como si aquello fuese algo común.

-Mas vale recojas eso Ayame- Retomo la lectura de su libro estaba muy cansada de las actitudes infantiles de su hermana siempre que le gustaba alguien hacia miles de locuras por eso no se había casado era una chica demasiado insistente.

-Ni yo me comporto así- Arrugo la frente y puso ambas manos en su cintura seguro ahora ella tendría que tender la cama.

-Cállate Rin no es justo nosotras la ayudamos y ¡así me paga! El es mi príncipe… mió y de nadie mas- Brinco sobre la tela tirada en el piso siempre llegaba alguien y le quitaba lo que mas amaba pero esta vez seria diferente…-Pero ya verán- sonrió saliendo de la habitación.

-¡No te metas en problemas!- Suspiro viendo la pared las locuras de su hermana ya suficientes problemas les habían causado, lo correcto seria avisarle a Kagome.

------- ------------- ----------------- --------------------- ------------

-Es un bonito vestido- Sonrió intentando romper el hielo Kagome había estado muy seria pero era lógico era una completa desconocida.

-Disculpa si estoy callada sango pero es un tanto difícil bueno tu me entiendes- Agacho la vista observando el vestido blanco el lo había escogido era demasiado elegante con un escote pronunciado lleno de brillos pomposo adornado con varias flores tejidas a mano de la parte de atrás se entrelazaba, mangas largas hasta las muñecas, era perfecto pero había algo dentro de ella que le hacia sentirse triste al verlo.

-No te notas feliz… al contrario te vez preocupada ¿pasa algo?- Sus ojos la miraban atentamente tenia miedo de que los recuerdos le llegaran de repente seria un golpe duro.

-No no para nada estoy bien solo nerviosa todo es… tan rápido, esta tarde me caso y es difícil-Se dejo caer en la silla que estaba frente a la cama debería sentirse mas feliz, se escucharon leves golpes en la puerta sango que estaba apoyada en el marco de la ventana la abrió.

-Hola señorita Kagome - Sonrió apretó los labios al ver el vestido extendido en la cama que coraje tenia contra esa mujer, sango noto el gesto pero no presto atención…-Es muy bonito-Se acerco para acariciarlo.

-Ayame que sorpresa- Le sonrió levantándose de su asiento…-Ayer te fuiste tan rápido- Le tomo las manos buscando alguna respuesta pero la joven se soltó volteándose.

-A eso bueno, locuras mías- Se mordió los labios Kagome no se casaría con su príncipe era suyo y no lo compartía con nadie.

La puerta volvió a sonar Kagome se acerco y sonrió cuando vio que era Inuyasha riéndose coquetamente la abrazo sin importar la presencia de las jóvenes dentro de la habitación.

-Como estas mi amor- Acerco los labios para susurrar en su oreja quedamente…-Espero la luna de miel con ansias- Su voz ronca y varonil la estremeció e hizo que se sonrojara.

Sango alcanzo a escuchar aquel comentario y carraspeo la garganta con una sonrisa de complicidad con Inuyasha se notaba que no había perdido el tiempo para nada…-Bueno Kagome que te parece si acompañamos a Inuyasha- Salieron de la habitación pensando que Ayame venia detrás pero esta se quedo en el cuarto.

-¿Que no vas a venir?- Sango se regreso un poco incomoda aquella muchacha tenia algo que no le cuadraba seria su poca confianza en las personas, la joven le sonrió y salio caminando delante de ella.

-Y cuando se casa Kagome- Miro de reojo a sango mientras jugueteaba con sus manos nerviosamente.

-No sabia hoy será una ceremonia muy intima no invitaran a nadie solo estaremos unas cuantas personas- Levanto una ceja al notar que la joven se paro en seco con el rostro contraído…-¿te pasa algo?-.

-No nada- Siguió caminando mas tensamente como haría para separarlos ¿Qué haría? Sonrió cuando una idea se le vino a la cabeza la más loca de todas.

-Ayame sango podrían ayudarme a arreglarme solo faltan algunas horas- Miraba hacia todos lados estaba demasiado tensa nerviosa.

-Claro que si vamos- Le tomo la mano sonriente ya era hora que Kagome fuera feliz ahora si nada podía salir mal.

-Yo… preferiría volver para la ceremonia ¿puedo?- Sonrió complacida cuando Kagome movió la cabeza afirmativamente mientras sango la jaloneaba por el pasillo, así que salio sin mas inconvenientes para hacer realidad su loco plan.

-Kagome… bueno esa chiquilla Ayame… nose tiene algo que no me gusta- Cerro la puerta apoyándose en ella, agacho la vista…-No me hagas caso mejor date un baño, debes oler bien para esta noche- Movió el dedo con la una sonrisa burlona.

-Sango, como sabes tengo la mente en blanco pero aun así siento mucha confianza contigo…yo e Inuyasha tu sabes intimamos... meda mucha pena no pienses que soy una mujer fácil- Trago saliva apretando las manos contra la tela de su vestido…-Fue algo tan extraño- Se llevo la mano al pecho presionándolo…-No me arrepiento-.

Sango se acerco para tomarle ambas manos…-Claro que jamás pensaría mal de ti Kagome, y lo que hiciste fue lo mejor por que te ha hecho feliz- Levanto la vista sintiéndose bien consigo misma que sango le dijera eso le causaba alegría era su aprobación.

-Bueno me daré un baño- Soltó sus manos caminando felizmente hacia la puerta del cuarto de baño se casaría por primera vez ¿por primera vez? Comenzó a quitarse la ropa con la frente arrugada pensando algo dentro quería salir, se dejo caer en la tina de agua caliente…-¿Por primera vez?-.

Suspiro movió su brazo húmedo una gota callo en el agua y en ese preciso instante gran parte de sus recuerdos le fueron devueltos los de su boda los de kouga, se llevo una mano a la cabeza la cual se mojo por las lagrimas que empezaron a salir alejo su mano y las observo… ahora recordaba algo de su pasado algo desagradable algo triste que le oprimió el corazón.

-¿Kagome que pasa?- La observo atentamente el gesto triste los cabellos negros húmedos desprendiendo gotas de agua que resbalaban hasta llegar al piso.

-¿Por que no me dijiste?- Abrazo la delgada tela blanca con la que se había envuelto para secarse dejándose caer al piso…-¿Por qué?...no es la primera vez que me caso había alguien mas que mas me ocultan dime-.

-yo…-Se acerco hincándose junto a ella lo que menos quería era lastimarla arruinar este día pero ya lo estaba, así que lo mas prudente seria decírselo todo, comenzó hablar lentamente omitiendo detalles cuando termino le sorprendió que Kagome se levantara con una sonrisa.

-Bueno, es hora de que me cambie- Miro fijo hacia la ventana ¿de que servia lamentarse? Si ahora se encontraba feliz sin esos recuerdos le faltaba algo y ahora estaba completa por mas crueles malos que fueran era su pasado y debía vivir con ello toda su vida, pero su futuro con Inuyasha compensaría todo lo malo.

-Si- sonrió era muy fuerte soportar nuevamente todo el peso encima no debía ser fácil pero Kagome como siempre lo aceptaba.

-------- ----------------- -------------------------- -------------------------------- --------------------

-Ayame que haces con eso- La respiración se le fue cuando vio a su hermana con una pistola en las manos sonriéndole como si fuera a cometer una "travesura".

-Esto… es para que mi príncipe no se case, y ni intentes interponerte Rin por que si lo haces acabaras enterrada en el jardín y nadie encontrara tu cuerpo- le paso por un lado dando saltos de felicidad había encontrado el arma de su difunto padre ahora si se vengaría de Kagome por robarle al amor de su vida.

La pequeña Rin se quedo pasmada como petrificada sin aliento ni parpadear pudo del susto de las palabras tan horrible de su hermana mayor, un miedo horrible la invadió no debía hablar por que si hablaba Ayame era capas de todo.

-Rin te pasa algo- Se acerco a la pequeña tomándole la cabeza con la mano para girarla.

La voz no le quiso salir tartamudeo…-Yo…e… no- Salio corriendo dejando a Kana consternada por su extraño e inusual comportamiento.

-¡¡Te vez preciosa!!-Aplaudió por el gran trabajo que había hecho el vestido se ajustaba al cuerpo delgado de su amiga el pelo bien peinado lacio de arriba con pequeños bucles en las puntas el tocado en el cabello la gargantilla de perlas en el cuello no se había esforzado mucho Kagome era bonita pero lucia mucho mas con todos esos adornos.

-No es para tanto- Movió la mano avergonzada viéndose en el espejo si se veía bien aparte la preocupación de hacia horas atrás ya no la agobiaba aunque todo su pasado estaba ya acompañándola.

-Vamos que esperas Kagome es hora- Se mordió los labios no era su boda pero le causaba tanta emoción esperaba casarse muy pronto con miroku, kagome tomo el ramo de rosas blancas atado con un lazo adornado con pequeños brillos.

-Soy tan feliz sango- Los ojos se le pusieron vidriosos lloraba no por que se sintiera mal ni triste si no por felicidad se limpio las lagrimas no debía arruinar el trabajo de sango…-Vamos que si no me pondré a llorar mas-.

-Oye sango no sabe que viniste verdad- Termino de hacerse el pequeño moño en el cuello, había comprado un traje negro incluso se había quitado sus botas para ponerse calzado que le incomodaba prefería la sencillez el pelo bien peinado y atado con un lazo.

-No es una pequeña sorpresa, te vez bien incluso te vez como gente decente- Se carcajeo por la mirada dorada penetrándole como era costumbre pero era su forma de decir que se veía bien.

-Cállate Miroku- Apretó los puños molesto pero ni las bromas de Miroku empañarían su felicidad…-Hoy dejo la soltería ahora si- Sonrió por el comentario pero que no se hubiera casado con Kikyo fue lo mejor que le pudo pasar en la vida, si no jamás hubiera descubierto que era el verdadero amor.

-Bueno creo que pronto lo haré también yo- Recargo la cabeza en la silla mirando el techo tenia pensado pedirle ese mismo día a sango que se casaran ya no soportaba tenerla lejos la quería para el por siempre.

Levanto una ceja observándolo con regocijo, Miroku casado por fin alguien le pondría una correa en el cuello evitando que se involucra con cuanta mujer se le pusiera enfrente sango lo traería marcando el paso.

----------- ----------------- ------------------------ --------------------------

-Pensé que te habías ido Sesshumaru- Sonreía con mofa era extraño que no se hubiera ido como siempre era su costumbre, no le contesto solo se limito a sentarse en una de las sillas puestas frente al padre que ya se encontraba preparado solo faltaba Kagome y sango que aun no se aparecían.

-Tranquilo Inuyasha haya vienen- Apunto con el dedo mirando a sango tontamente.

La recorrió de abajo hacia arriba se veía perfecta, caminaba lentamente respondiendo a sus sonrisas llego hasta el parándose a su lado, los pocos invitados que solo eran sango miroku su hermanastro tomaron asiento, el padre comenzó el sermón que se hizo eterno hasta que llego a la parte importante.

-Los declaro marido y mujer puede besar a la novia,

Le retiro el fino velo del rostro dándole un beso en los labios que fue muy rápido por el padre que observaba atento, un tiro en el aire interrumpió el bello momento todos se tiraron al piso asustados.

-Llegue tarde, bueno como dicen si mato a la novia tu serias viudo- Apunto la pistola hacia Kagome que abrió sus ojos cafés…-Levántate- Movió la cabeza dándole mas fuerza a su orden.

-Que diablos le pasa-Se levanto apretando los puños no le tenia miedo a una chiquilla desquiciada por proteger a Kagome era capas de cualquier cosa.

-¡Tu siéntate!- La desesperación se apoderaba de ella pero la sola idea de que se lo quitaran le revolvía las entrañas prefería verlo muerto…-¡Si no estas conmigo no será con nadie!- apunto la pistola cerrando los ojos sus dedos apretaron el gatillo de donde salio una bala dándole en el pecho, abrió los ojos miro la escena sorprendida salio corriendo asustada arrepentida por el acto que había cometido.

-¡¡¡Ka…Kagome!!!- Cayo en sus brazos con su vestido blanco manchado por la sangre que no dejaba de brotar se había parado evitando que la bala perforara su cuerpo, la abrazo fuertemente pegándola a su pecho.

-Kagome…- Se desmayo al instante de no ser por Miroku que la sostuvo hubiera caído en el pasto húmedo, Sesshumaru salio corriendo para buscar un medico perturbado por el momento.

-Me… duele mucho- Respirar se le empezaba a dificultar todo se hacia demasiado lento pesado, tenia ambas manos presionadas en la herida que le causaba un dolor indescriptible… que injusta era la vida ahora esto.

-No hables Kagome ya viene un medico tranquila-Su voz ronca empezaba a cortarse los ojos dorados expresaban preocupación miedo a perderla, no, eso nunca acababan de casarse empezarían una vida juntos la bala debió darle a el… ella no tenia la culpa.

-No me dejes Inuyasha- La vista se le volvía borrosa, le tomo una mano fuertemente trago saliva dolorosamente hasta que no pudo mas y cerro los ojos soltando su mano.

-¡¡¡¡¡Kagome!!!!!-La zarandeo no podía morirse, no había llorado desde que era un pequeño pero sin darse cuenta sintió un ardor en los ojos y pequeñas gotas salieron de ellos no debía mostrarse débil.

-Inuyasha tranquilo no esta muerta solo inconsciente- Miroku que trato de mantener la cabeza fría le tomo el pulso que era muy débil miro de soslayo a Inuyasha era la primera vez que lo veía tan débil vulnerable, Inuyasha intento aparentar su momento de flaquees si algo le pasaba a Kagome mataría a esa muchacha sin importarle nada.

------- --------------- -------------------------- --------------------------- -----------------

-Señor Taicho debo serle sincero… su esposa tiene pocas probabilidades de sobrevivir la bala pudo perforar el pulmón- Tenia la cara cabizbaja dar esas noticias le resultaba difícil pero mucho mas no poder ayudar a la gente por la falta de avance científico, el hombre frente a el lo tomo de los hombros moviéndolo fuertemente con los ojos prendidos de un rojo intenso.

-¡Mas vale la cure o le juro lo matare!- Lo soltó dándole la espalda le pego fuertemente a la pared no era culpa del medico pero estaba tan lleno de coraje con la vida.

-Cálmate Inuyasha- Le dio unas palmaditas en la espalda haciéndole señas al doctor para que se retirara había hecho todo lo humanamente posible para salvarle la vida.

Lo empujo dirigiéndose a su cajón para tomar su pistola…-La voy a matar por tocar a lo que mas amo Miroku- Dio pasos fuertes que resonaron en los oídos de su amigo.

-No cometas una locura- Sus palabras fueron ignorados Inuyasha salio del despacho con los ojos al rojo vivo lleno de deseo de venganza.

-Kagome despertaste ¿como te sientes?-Se llevo las manos limpiándose el rostro se acerco para mirarla mejor.

-Sango…- Le dolía horrible el pecho empezó a toser incontrolablemente se levanto un poco se estaba ahogando, no se percato que debajo había una gran mancha de sangre que había sobrepasado los vendajes.

-No te esfuerces descansa- Le sonrió pero no sabia ni por que lo hacia en su estado tan delicado tenia ganas de soltarse llorando pero no quería preocuparla.

-¿Que dilemas no sango?- Volvió a toser mas fuerte, sango le dio un pequeño pañuelo con el que se tapo la boca…-Por única vez elegí mi destino o lo intente pero la vida se a empeñado en desquitarse- Las palabras se hacían jadeos pequeños susurros.

-No, tu te vas a poner bien- Le tomo las manos observándola conteniendo el llanto no podía darle mas palabras por el nudo en la garganta que le impedía hablar.

Sonrió o lo intento…-No, este es el final que duro es sango cuando pensé que todo estaría bien mi vida termina así- Sollozo débilmente se estaba muriendo…-Recuerdas cuando me dijiste que la vida me depara un gran regalo- Se acurruco en la almohada, sango afirmo con la cabeza…-Tuve mi regalo Inuyasha el lo fue… si tuviera que recibir este disparo nuevamente lo haría, mi regalo sango es haber salvado su vida- el final estaba tan cerca era hora de poder descansar el corazón no aguantaba mas opresiones debía soportar un poco mas necesitaba verlo.

-No digas eso Kagome tu te vas a poner bien- Ya no pudo soportar el ardor en los ojos- Vez lo que me haces hacer me hiciste llorar- Se limpio las lagrimas sonriéndole.

-No llores no quiero que llores, tengo sueño voy a dormir- Cerro los ojos incluso cuando lo hizo parecía tranquila iba a morir y se notaba serena.

El caballo se detuvo en la casa se bajo de un brinco, desenfundo el revolver parecía otra persona no era Inuyasha si no un hombre dispuesto a todo.

Rin observo desde la ventana abrió sus ojos cafés muerta de miedo aquel sujeto parecía el mismo diablo corrió hasta el cuarto donde estaba Kana…-¡¡Kana Kana!! Un hombre viene- Antes de terminar la explicación la puerta se abrió iluminando al casi bestial sujeto.

-Donde esta ella-Apunto la pistola a las muchachas que estaban frente a el sin aliento…-¡Donde esta!- su voz ronca les congelo la piel.

-No… sabemos- La voz le tembló los dientes cada cabello del cuerpo.

Inuyasha apretó el arma entre sus dedos salio de la pequeña cabaña conteniendo la furia, subió al caballo pegándole en las costillas lo mas recio que pudo la encontraría aunque fuera la ultima cosa que hiciera en la vida.

Continuara…