-Inuyasha que bueno que llegas Kagome esta muy mal quiere verte- Miroku evitaba que la voz se le quebrara Inuyasha se veía muy mal tenia el cabello alborotado el traje de novio lleno de sangre la camisa desfajada , le paso por un lado como un muerto.
-Sango- Susurro tan quedamente que de no ser por que sango estaba pegada a ella abrazándola no la hubiese escuchado.
-¿Que pasa?- Estaba ladeada rodeando a Kagome con las manos se había percatado de la gran mancha de sangre pero de que servia decírselo.
-¿Puedo pedirte un favor?- Abrió sus ojos castaños sin brillo vacíos, tenia la garganta seca la cara pálida.
-Si el que quieras- Hundía la cabeza en la almohada mojándola con las lagrimas, desde el momento en que la conoció algo muy dentro de ella le dijo que todo terminaría mal que por mas que doliera era su destino la vida le había impedido ser feliz.
-Cuida de Sota cuando yo no este- Sintió cuando Sango se levanto aun así no se dio la vuelta no tenia voluntad ni para moverse…-Mama solía cantarme una canción- Tomo un poco de aire y comenzó a cantar lento tan débilmente-Ven, cálmate no llores mas, si cierras los ojos veras que sigo junto a ti, que no me iré sin besar una de esas lagrimas que van desde tu cara al mar, la vida viene y va y se va…-
Estaba apoyado en la puerta escuchando el débil canto los labios le temblaron el corazón latía tan débil como si fuese la vida de Kagome dentro que se le iba de las manos tan lentamente y el simple y sencillamente no podía hacer nada, sus ojos dorados estaban tan apagados la llama que brillaba en ellos ya no existía abrió la puerta mirándola indefensa en la cama.
Sango se limpio los ojos tallándolos agacho la cabeza dio pasos largos saliendo de la habitación cerrando la puerta, se dejo caer a un lado sollozando que duro era verla así.
-Kagome…-Se acerco a la cama sentándose a su lado, movió el cuerpo quedando frente a el le regalo una débil sonrisa había aguantado el inmenso dolor en el pecho el sueño que se apoderaba de ella un sueño eterno… para verlo por ultima vez…-No… me dejes- La tomo entre sus brazos acercándola hundió el rostro en su cuello mojándolo con sus lagrimas no pudo aguantar mas no llorar.
Sentir su sufrimiento le partía el corazón le dolía mucho mas que la herida que llevaba en el pecho no soportaba verlo así pero algo muy dentro le dijo que aquel dolor no seria por siempre, no pudo hablar la voz ya no le salía.
-Por favor… no te vallas- La alejo un poco sin importar que tuviera las mejillas llenas de lagrimas los ojos hinchados.
-No estés triste- Le acaricio el rostro, no pudo evitar toser llevándose la mano a la boca sintió la espalda húmeda, Inuyasha retiro su mano percatándose que la tenia llena de sangre.
-Llamare a un doctor- La coloco en la cama cuidadosamente y cuando se disponía a pararse ella lo detuvo de la mano.
-No- ¿Para que? Si al final de cuentas sabia que moriría, no se sentía triste ya no, la carga que llevaba se había esfumado sentía demasiada paz.
-Pero Kagome…- Contrajo el rostro apretando los puños.
-Quédate conmigo no te vallas- se movió hacia un lado para que se acomodara detrás de ella, quería un ultimo abrazo.
Parpadeo fuertemente tragando saliva con dolor, se acostó a su lado rodeándola con los brazos su calidez le hacia olvidar la situación, el final estaba tan cerca y por mas que quisiera evitarlo estaba fuera de su alcance ahora su único objetivo era matar a la persona que le había hecho tanto daño a su Kagome.
-Háblame de algo mas aun no me quiero marchar- Su corazón latía débilmente cada segundo significa la perdida de un sentimiento un recuerdo de su vida, Inuyasha la abrazo mas fuerte pegándola a su cuerpo.
Su voz ronca no salía…-Recuerdas cuando me aventaste con un libro - Intento sonreír recordando aquel momento deseo tanto volver a esos tiempos desaprovecho la vida y cuando pensó que iniciaba el sueño para el en realidad terminaba.
-Si- Cerro los ojos lo recordaba muy bien…-me gustaría que este momento fuera eterno-Puso ambas manos con las de Inuyasha acariciándolas el entrelazo sus dedos.
-A mi también mi Kagome… te amo Kagome te amo- Cerro los ojos aspirando el aroma de su cabello si debía vivir sin ella prefería morir pero antes cobraría venganza por que le habían arrebatado todo.
-Yo también- Se llevaría a la tumba las palabras mas hermosas que había escuchado ya no podía pedir mas, cerro los ojos durmiendo entre los brazos de el.
--------- -------------------------- ------------------------- --------------------- --------------
-Kana… mate a Kagome- El cuerpo le temblaba tenia el arma en las manos la cual sujetaba recelosamente, la imagen de Kagome cayendo al piso con el vestido blanco manchado de sangre estaba latente en su mente.
-Ayame… como pudiste- Se acerco a ella llevo su mano al aire para darle una tremenda cachetada en el rostro la tomo de los hombros zangoloteándola…-¡Contesta!- Nunca creyó que su hermana fuese capas de cometer un acto tan horrible ahora entendía a ese hombre buscando venganza.
-Yo… no quería, no lose- Agacho la cabeza con los labios abiertos los ojos nublados era verdad no fue su intención matarla a ella quería eliminarlo a el por haberla lastimado por rechazar su amor la había traicionado Inuyasha era suyo.
-Lo siento Ayame pero debo avisar a las autoridades debes pagar por el crimen que cometiste- Camino hasta la puerta le dolía tanto entregar a su hermana seguro la enviaran a la horca pero prefería eso que siguiera cometiendo locuras si fue capaz de matar a una persona era capaz de todo de cualquier cosa, antes de cruzar el marco el fuerte ruido la hizo voltear parpadeo débilmente se llevo ambas manos al estomago, alejo una mano manchada de sangre se dejo caer al suelo boca abajo los cabello rubios se extendieron en el piso frió susurro dolorosamente…-¿Por qué?- Sus ojos quedaron abiertos la sangre comenzó a esparcirse manchando el suelo.
Había matado a su hermana pero se lo había buscado si la denunciaba la condenarían a muerte miro hacia todos lados temerosa de que alguien llegara y como la primera vez salio corriendo con la pistola en la mano.
-------------------- ------------------------ ----------------------- ------------------------
-Tranquila sango- La abrazaba con todas sus fuerzas conteniendo su llanto en el hombro, el dolor de sango parecía no tener fin tenia varias horas llorando incontrolable sobre Miroku, el ruido de la puerta la hizo voltear con los ojos rojos.
-¿Esta?- Se llevo ambas manos a la boca evitando sollozar, pero cuando Inuyasha meneo negativamente se sintió mejor aun no había muerto camino rápidamente pasando a un lado de el.
-Debo ir a buscarla- Su rostro estaba endurecido mostraba rencor demasiado como el que jamás había sentido.
- ¿A quien?- Estaba tan consternado todo parecía perfecto esa mañana y las cosas cambiaron tan rápido la vida no estaba comprada y cuando menos lo esperabas te podía quitar todo lo que amabas.
Camino lento sin mirar a Miroku y a nadie a su alrededor, algo le decía que ya no regresaría que seria la ultima vez que vería a su amigo de la infancia se paro atrás de el…-Cuídala y hazla feliz no desaproveches tu tiempo- Siguió caminando dejando a un Miroku serio abatido pero sobre todo con la impresión de que aquello había sido una despedida.
- A donde vas Inuyasha- Sesshumaru se paro frente a el, no solía mostrar sus sentimientos siempre era muy prudente frió pero ver a su hermano tan patético le hacia desvariar preocuparse por el después de todo era su medio hermano y el era el mayor debía cuidarlo.
-Volveré pronto- Siguió caminando se estaba despidiendo de todo ese también era su final podía sentirlo y eso le causaba felicidad tranquilidad.
Corría como una loca no sabia a donde ir se dejo caer en la hierva desde hay se podía ver el castillo de su príncipe, ya no había impedimentos para que estuvieran juntos ahora que los obstáculos fueron destruidos por ella podían ser felices, sonrió escalofriantemente levantándose rumbo a su vida feliz junto a el.
El caballo iba lo mas rápido que sus patas podían correr pero esto no le era suficiente tenia que encontrarla, le pegaba en las costillas a cada segundo corría una carrera desenfrenada no le importaba si se caía lo peor era matarse y estaba decidido a hacerlo.
Observo a la lejanía la silueta de un jinete se detuvo, saco el arma de el bolsillo de su vestido sonrió cuando vio que aquel hombre sobre el caballo era su príncipe que venia por ella.
Casi se le desorbitan los ojos cuando la vio parada frente a el, freno el caballo los ojos se le encendieron parecía el mismo demonio bajo del caballo de un salto saco la pistola de la funda de sus pantalones.
-Mi príncipe- Sonrió pero al ver el rostro del hombre frente a ella sintió miedo apunto la pistola para defenderse.
-Tu… me haz quitado a lo que mas e amado- Apretó el gatillo con su dedo no muy fuerte por mas que quería jalarlo no podía era un maldito cobarde no podía matar a esa mujer, no era lo que Kagome hubiese deseado…-Kagome mi Kagome- Susurro con la voz ronca y cortada.
-Ahora entiendo tu la amas- Arrugo la frente siguió apuntando si el no era suyo no seria de nadie lo había dicho antes prefería verlo muerto sin pensarlo mas le dio un tiro en el pecho.
Inuyasha soltó el arma que aun sujetaba cayo hincado sintiendo la fría bala dentro de las entrañas.
----------------------------------- ---------------------------- ---------------------------
-Inuya…-sujetaba la mano de sango fuertemente, el aire dejo de llegar era hora de irse había cumplido su ultima voluntad despedirse de el hombre que mas había amado en toda su vida jadeo solo por un segundo soltó su mano dejándola caer en la cama lentamente cerro los ojos dando su ultimo aliento.
-¡Kagome!- La movió una y otra vez pero no obtuvo respuesta comenzó a gritar a sollozar Miroku entro sujetándola intentando calmarla.
-Se ha ido sango, se ha ido- La detuvo entre sus brazos sintiendo los golpes en el pecho la desesperación de su amada.
----------------- ----------------- ------------------------------ -------------------------------
La segunda bala acabo con su vida haciéndolo caer al piso…-Kagome- Sus ojos dorados se apagaron en ese instante pero sus labios mostraban una sonrisa.
-no…- Tiro el arma en el piso comenzó a llorar lo había matado todo lo había hecho por el y termino eliminándolo salio corriendo del lugar dejando el cuerpo inerte de su príncipe.
--------------------- ----------------------- ------------------------ ----------------
-El lo sabia- Sonrió mientras observaba los dos sarcófagos descender en el agujero, ese mismo día horas después de que Kagome hubiese muerto habían encontrado el cuerpo de Inuyasha sin vida había muerto junto a Kagome el no quiso soltar su mano quiso irse con ella, no muy lejos la asesina de ambos se había suicidado ahorcándose.
- Ven, cálmate no llores mas, si cierras los ojos veras que sigo junto a ti- Su voz desganada había tarareado esta frase largas horas desde la muerte de Kagome, Se aferro al brazo de Miroku todo había sido planeado nunca tomo sus verdaderas decisiones toda su vida fue un destino que no eligió que no merecía al menos ahora ella podía descansar al lado de Inuyasha.
La tierra los cubrió por completo pasaron varias horas no había nadie en el funeral mas que sesshumaru que al terminar arrojo una rosa blanca para marcharse y no volver sango y miroku se quedaron un tiempo mas sin decir palabra alguna solo escuchando el suave murmullo del viento que como una suplica pareció eterno.
Hay amores que jamás se pueden realizar pero aun en la muerte sobreviven por siempre… Ella no Eligio su camino ya había sido trazado pero el quiso ser parte de ese desafortunado destino…
Fin
