Capitulo 3:

Conan tirado en la cama pensaba y recapacitaba en todo lo que habia transcurrido en ese dia. En como habia pegado a Kazuha, en la reaccion de su amiga al ver a su amigo detective…al escuchar aquellas palabras que dijo antes de irse del hospital…"no hagais nada" "No quiero, y no lo hareis…¿verdad"

- ¿Por qué¿Por qué se comporta asi? – se sento el chico en la cama preocupado. - ¿Por qué esa reaccion al ver a Hattori…¿¡Qué es lo que ha pasado!?

El chico se dirigio a su escritorio donde tenia una foto en la que estaban Ran, Kazuha, Heiji y él sonrientes enfrente de la feria.

- ¿Por qué...Porque siento que es Heiji…? – agarro la foto y paso su dedo por Kazuha y mirando a Heiji. - ¿¡Por qué?! – chilló.

- ¡Conan! – abrio la puerta Ran. - ¿Te pasa algo? – se preocupó.

- Eh.. no no es nada… gomen por asustarte, Ran-neechan. – sonrio el chico.

- No pasa nada, venga a dormir que es tarde y mañana si quieres venirte conmigo a ver a Kazuha tendras que madrugar un poco mas que otros dias.

- Vale. – afirmo el chico con la cabeza. – Hasta mañana, Ran. – dijo sosteniendo la foto con la mano lo mas fuerte que tenia.

- Hasta mañana. – cerro la puerta.

- Kazuha…espero que estes bien… - dejo la foto en donde estaba y se tumbo en la cama.

Los ojos de Conan poco a poco se iban cerrandose mientras su mente analizaba todos los datos y pensaba en lo que podia pasar, en quien podia haber atacado a la chica y en muchas cosas mas. Pero sus ojos duraron mucho menos que su mente pensando y cayó en profundo sueño.

Mientras tanto, en el hospital Kazuha no conciliaba el sueño. Tenia miedo, su cuerpo le decia que huyera de ese lugar lo mas pronto posible ya que un peligro le esperaba. Pero tenia miedo por no saber a donde ir y por encontrarse a algun complice de Heiji para cogerla, o que alguien la esperase fuera.

- Tengo que salir de aquí…pero… - la chica miro la ventana. – Estoy en un primer piso…la ventana da al otro sitio…¡Tendre que saltar! – pensó.

Y asi lo hizo. Por suerte, habia un toldo de una tienda y cayo encima de él saliendo ilesa en la caida. Kazuha corrio lo mas que pudo para alejarse del hospital. Cuando ya habia corrido bastantes cuadras aparecio una silueta oscuria devido a la noche oscura que habia.

- ¡AH! – grito la chica. - ¿Qu-Quien eres tu? – dijo aterrada.

- Kazuha, deja de huir, no podras…huir… - hubo un corto silencio. – De tu destino. – dijo con algo de maldad.

- ¿M-Mi destino? – dijo con miedo. - ¡¿De que hablas!?

Pero en ese tiempo la silueta desaparecio. Kazuha aun con miedo se sento en el primer banco que habia. Las piernas le temblaban y no entendia eso de aquella siniestra persona.

- ¿No puedo huir de mi destino? – susurro. - ¿A que se referiria con … eso?

En ese momento, una chica de ojos azules cielo aparecio por detrás.

- ¿Kazuha? – pregunto. - ¿Eres tu?

- Aoko.. O.O

- ¿Por qué te vienes? No se que haces ahí pero…

- ¡No! – grito la chica saliendo corriendo de alli. - ¡No ire jamas con vosotros!

- ¡Ssssh! – se metio en medio una sombra. – ¿Dónde vas tan deprisa?

- ¡Aaah¡Dejadme! – grito la chica asustada. - ¿Qué quereis de mi¿¡Que quereis?

Kazuha estaba aterrada, no sabia quienes eran y mucho menos que querian o buscaban de ella.

- ¡Dejadla en paz! – se oyo desde detrás de la fuente en forma de cisne.

- ¿Eh? Esa…esa voz… - susurro. - ¿Heiji? – penso.

- ¿Asi que has venido? – dijeron en tono arrogante.

- Dejad a la chica. – insistio el chico. - ¡Que la dejeis!

Uno de los hombres le dijo al otro que no le interrumpiera el paso para salir corriendo, pero Kazuha al escuchar esa voz solo miraba de donde provenia y ver de quien se trataba. Cuando el muchacho por fin dio su cara Kazuha aun sin poder creerlo no pudo evitar soltar algunas lagrimas.

- ¿Qué pasa, Kuro? – dijo uno de los hombres. – Es nuestro caso¡No te metas!

- ¡A mi no me amenazes! – le tiro algo que Kazuha no logro ver lo que era. - ¡Vuelve a decir algo y sera lo ultimo que diras en tu vida¿Te queda claro?

El hombre en el suelo después de esquivar aquello y con algo de miedo y rencor afirmo con la cabeza. A continuación, el muchacho que habia salido en defensa de Kazuha, la miró.

- ¿Por qué no corres? – le pregunto. – Tanto gritar para después quedarte aquí¿Qué idiotez es esa?

Kazuha aun sin poder ver lo que sus ojos veian y derramando lagrimas tras lagrimas consiguió responder a la pregunta de aquel hombre enmascarado.

- ¿Por qué me salvas después de lo que hiciste? – grito la chica. - ¿¡Por que te comportas asi!? – grito y rompio a llorar.

- Pero de que… - en ese momento su pecho fue contraido por una misteriosa razon y empezo a gritar.

- ¿Eh¿Qu-Que le pasa? – se asusto.

- ¡AAAH! – el chico resvalo y cayo a la fuente

- ¡Kuro! – gritaron todos a socorrerle. - ¡Kuro!

- P-Pero …¿Qué esta pasando aquí..? – dijo sin entender nada.

- Escucha. – dijo un muchacho joven del grupo acercandose a ella. – Ten mucho cuidado, y no temas por nosotros, estamos de tu lado. – dijo con amabilidad. – No confies en Heiji Hattori ¿vale?

- ¡Pero Heiji! – dijo mirando a la fuente.

- Heiji Hattori en verdad…esta muerto…

- ¿¡Que?! – se quedo en shock

Su corazon empezo a batir por momentos muy lento, parecia que le hubieran traspasado con un arma blanca y cuando por fin reacciono su corazon le iba a mil por hora. Pero cuando ya desperto, era demasiado tarde, ya no habia nadie a su alrededor.