Apareces Tú
Capitulo IV: Recuerdos y un Café
LiiEvanz
Disclaimer: No soy rubia, ni valgo más que la reina de Inglaterra… Harry Potter & Cía. no me pertenecen…
Lily se hallaba en su cálida y amplia cama. El día anterior había sido una demencia total, al despertar con migraña y el rastro ojeroso que un día de llanto le habían dejado, jamás se habría imaginado que se encontraría con James Potter. Se había dejado caer, se había ablandado y lo había dejado entrar. Se rozó, lentamente, los finos y rosas labios con una delicada sonrisa en ellos, después de dos largos años había probado de nuevo, tan siquiera unos escasos pero gloriosos segundos, ese sabor achocolatado de los dulces labios del moreno. Volvió a sonreír. Llevaba, desde el momento de aquel simple pero magnífico roce de labios, esa sonrisa tonta de chiquilla enamorada, obviando los momentos en los que sus estornudos tipo trol interrumpían el tranquilo silencio en el que se hallaba la joven. Y lo recordó, su primer beso con el joven Potter. Su sonrisa se ensanchó. Lejos de allí James Potter se hallaba pensando en justamente lo mismo que ella.
Flash Back
-Lils…-Le llamaba un joven moreno de diecisiete años a una linda pelirroja de su misma edad que se hallaba recostada junto a el en el frío césped de los terrenos del colegio Hogwarts de magia y hechicería
-¿Si, James?
-¿Es cierto… Hm, Es verdad que…?—Balbuceaba el moreno revolviendo su ya enmarañada cabellera azabache, en una clara señal de nerviosismo que Lily Evans, su mejor amiga, conocía muy bien.
-Vamos, Jamie, suéltalo, ¿Qué es lo que quieres preguntarme?-Pregunto con suavidad y un leve tono divertido en su voz una intrigada y curiosa Lily.
James Bufó enojado, estaba cansado ya de no tener el valor suficiente para preguntarle a la pelirroja de sus sueños eso que llevaba días carcomiéndole la cabeza. Tomando aire, se armo de valor y pregunto.- Lily… ¿Es cierto eso que dicen de que sales con Patterson?
La pelirroja, sorprendida, suspiro y se recostó con la cabeza apoyada en el hombro derecho del chico. Sonriendo, le contestó:
-No, bonito…—Fue casi un susurro, cargado de una dulzura inexplicable, cerró los ojos y con disimulo aspiro el olor tan viril y único que el moreno desprendía, se sentía inmensamente feliz a su lado, mientras que a su lado un moreno se hallaba con las tersas mejillas sonrojadas perceptiblemente, estaba seguro de que si en ese momento ella le mirase, lo hubiese notado; no es que ella nunca le diera motes afectuosos, es solo que el moreno a diferencia de la creencia del mundo mundial, era muy tímido, y el simple hecho de tener tan cerca a su pelirroja amada, agregándole su tono dulce y motes, sin contar ese aroma a lirios tan embriagante tan característico de la chica, era una tortura china, era como tocar un con la punta de los pies el suave suelo del limbo, y el, a pesar de todo, se conformaba simplemente con ver una sonrisa en su rostro cada día; ella sentía lo mismo. La pelirroja se sintió estremecer por primera vez en el día al momento en que el moreno comenzó a acariciar con ternura su sedosa y colorina cabellera, pudo sentir también como el chico suspiraba y descargaba tensiones al oír la negación de ella, pero hizo caso omiso a ese detalle, aún con los ojos cerrados, disfrutando del momento, prosiguió:
-¿Recuerdas qué te conté acerca de las cartas que Nicholas me envió estas vacaciones, cierto?—el asintió, aunque sabia que ella no esperaba una respuesta—Pues, todo comenzó porque el se acercó a mi para preguntarme el porque no había contestado sus ultimas cinco lechuzas, y no sabia que hacer, vamos ¡Qué no podía ir y decirle "Oye tío no te he contestado porque me haz sacado de mis casillas y casi me salen caries entre tanta cursilería tuya"!—James río, Lily sabía perfectamente el porque lo hacía: Siempre había dicho que Lily era demasiado benevolente, puede que en confianza soltara cualquier tipo de barbarie, que a personas que le hubiesen hecho real daño o fuesen despreciables a su opinión les dijera sus cuatro verdades a la cara, pero de lo contrario, caperucita roja era mas ofensiva que ella—Así que tuve que decirle una pequeñita, pero minúscula mentirita—Lily sonrió con pureza e inocencia, mientras casi juntaba sus dedos índice y pulgar. A pesar de la costumbre y de su muy bien alto concepto de "No siento nada más allá de la mas pura y sincera de las amistades hacia James Potter", se sentía cálida y más feliz que nunca entre sus brazos, "Madera y Pino" pensaba Lily, inundándose en la fragancia del chico, degustando la delicadeza con la que acariciaba su cabellera. Sus mejillas se tornaron rojizas como su cabello al pensar, a que sabrían los carnosos y siempre sonrientes labios de su mejor amigo—Le he dicho que mi querida hermana había sufrido graves lesiones y se hallaba en un hospital muggle luego de caer de un quinto piso, y yo por supuesto me encontraba devastada y no había contestado las cartas de nadie—Ahora sí, James Potter, se largo a reír, mientras Lily fruncía el ceño, dado a que en el trayecto de las carcajadas de James, este había parado de acariciarle el cabello. Abrió los ojos dispuesta a reclamarle la falta de atención y jugar un rato con el. Pero al hacerlo, se encontró con dos hermosos y profundos ojos almendrados que la observaban alucinados, penetrándola. La miraban con dulzura, con cariño indescriptible, anhelantes. Y con una mezcla ininteligible de sensaciones, sin saber muy bien lo que hacían, juntaron sus labios en un tímido y cálido beso. Ella posó sus brazos alrededor de su cuello, jugando con su cabello; mientras el delicadamente la tomaba por la cintura, atrayéndola hacía si. Ella, ansiosa, quiso profundizar aquel contacto separando sus labios, dándole acceso al moreno, y, con gracia, sus lenguas dieron entrada a toda la pasión y el anhelo de sus bocas entrelazadas en una danza acompasada, acoplándose la una a la otra con fascinante perfección. Cuando el sol comenzaba a ponerse, y notaron el como la luna diurna comenzaba a resplandecer se separaron, dando chance a sus miradas de encontrarse, brillantes y expectantes, miradas enamoradas. Y para cerrar esa perfecta noche, juntaron sus frentes, mientras el le susurraba dulcemente, lo mucho que la amaba.
Fin Flash-Back
En silencio, Lily Evans seguía en cama, pensando en como se había enamorado tan profundamente de aquel chico, al que siempre había odiado, o simplemente, nunca le odio, por orgullo, tal vez por temor, había permitido que su engañoso corazón fuera manipulado por la falsa razón, convirtiendo todo su amor, para evitar el dolor. Porque la vida de Lily Evans era un rompecabezas sin todas las piezas, con una historia confusa, con sonrisas torcidas, con sentimientos encontrados y farsas preparadas, con miles de ilusiones rotas en una bolsa. Y recordó la mascara que debía llevar, porque la pelirroja se sentía como una pequeña perdida en una fiesta de disfraces, donde no hallas el camino a casa, donde no ves esa mano amiga que te ha de guiar, y donde todos enmascarados bailan la danza de la hipocresía.
Porque eran contadas 4 las personas con las cuales podía mostrarse en plenitud y con total sinceridad, sin mentiras o antifaces de grandeza y fortaleza, porque la prefecta Evans había sido una colegiala asustadiza y confusa que se defendía detrás de mareas de libros de texto y una insignia de poder, Porque luego de descontar puntos tras oír un "sangre sucia, Evans", corría a la torre astronómica a llorar al punto de deshidratar. Porque la aurora Evans se escondía tras la rudeza de una profesión pura y la fuerza de una varita lista para aturdir y atacar a todo aquel que osara herir a su gente, que osara herirle a ella.
Porque Lillian Evans, nunca fue de piedra.
-¡Achiss!—Y ahí va otra vez, un estornudo interrumpe las silenciosas cavilaciones de la joven. Porque todo tiene un precio, y rozar los dulces labios de James Potter e impregnarse en su fragancia, le había costado un molesto resfriado, y es que ¿Quién pensaba en los riesgos de ganarse una pulmonía teniendo a James junto a ti, abrazándote e incitándote a besarle? Y de nuevo, Sonrió.
-¡Buen día, zanahoria en cuarentena!—Le saludó ruidosamente Sam Dawson, una de sus mejores amigas. Esta chica que irrumpía en la habitación, llevaba el cabello negro con las puntas violetas y uno que otro mechón azul celeste. Alocada, apasionada e irracional. Iba vestida con unos pants tubito negros y una camiseta verde con pequeñas guitarras y una batería en negro— ¿Sabías que tu príncipe despeinado ha cogido un resfriado, igual que tú? ¡Que casualidad! ¿A que no, roja?
-Vamos, Sam, deja a Lils, que si se encontró bajo el chaparrón a James y no nos lo ha contado, es su problema—Dijo con una sonrisa, Annie McCain, la otra mejor amiga de Lily, Una rubia con pequeños reflejos negros, con aspecto infantil, ingenuo y juguetón. Sus ojos azules y sonrisa cautivadora, además de su mente soñadora y volátil eran lo que la diferenciaba de Samantha, y lo que tenía enamorado en "secreto" a Remus Lupin, mejor amigo de James a la vez que de Lily. Ella iba vestida con una falda escocesa por encima de las rodillas, zapatillas, calentadores y una bufanda color gris sobre la franela ¾ de color rojo. En sus brazos llevaba una bandeja con sopa y refresco muggle, la cual colocó en las piernas de la pelirroja enferma.
-Gracias, Annie—Dijo la pelirroja en un intento de sarcasmo, frustrado por su voz completamente nasal. La chica llevaba un aspecto infantil, con dos trenzas maltrechas, su nariz roja y mejillas congestionadas.
-¿Cómo sigues, preciosa?—Preguntó Ann, en tono maternal, pasando por alto la última frase de la pelirroja.
-Fatal—respondió con simpleza la chica, tomando un sorbo de su sopa. Hizo un gesto de conformidad, para comunicarles a sus amigas que le gustaba, a lo que estas rieron, tachándola de cría irremediable.
-Que bueno que te guste, roja—Dijo en tono burlesco Sam—Estoy segura de que James no tendrá ningún problema en pasarte la receta.
En ese instante Lily escupió todo el líquido que se hallaba bebiendo en esos momentos, causando las carcajadas de sus amigas.
-Joder, ¿esto lo hizo Potter?
-No, rojita, tranquila, es solo que por tu reacción se pagarían los galeones del mundo, lo juro—logró articular Sam entre carcajadas.
-Vamos, Lils, cuéntanos, es obvio que algo paso con James.
-De acuerdo, pues…—Y Lily comenzó con el relato de lo sucedido en día anterior en el parque de Abbey Road—Y desapareció. Fue genial—Sus amigas sonrieron y ella no pudo mas que sonrojarse—No se burlen, taradas.
-Jo, Jo, ya vino a hablar la Zanahoria ambulante—Y luego de toda una tarde entre cotilleos y jugarretas, Sam y Annie se fueron marchando.
Esa noche, la pelirroja Evans, se durmió de nuevo sola en su cama, con una rosa marchita entre sus manos, que en sus años de colegiala significó el comienzo de una nueva ilusión.
-----x-----x-----x-----x-----x-----
-Buenas tardes, Srta. Evans—la aludida respondió al saludo con un asentimiento cordial mientras cerraba tras de sí la puerta del despacho de su jefe—bueno la he llamado aquí, porque tenemos una misión para usted. Se sospecha que un funcionario y gran accionista de la gran industria de dulces de Berttie Bott, lo cual no viene al caso ahora, ha estado haciendo ciertos tramites ilegales, como la venta y compra de ciertos artefactos ilegales, ciertos fraudes y se presume también que ha estado adentrando en la fabrica sustancias toxicas por no agregar ilegales y altamente peligrosas, lo cual obviamente es de suma gravedad, pues son delitos importantes y esta empresa es muy reconocida, mas que nada a la altura de los infantes de nuestro mundo—el hombre le entrego una carpeta llena de archivos—En estas investigaciones conseguirás todo lo que tu pareja y tu necesitan, espero que los revises con detenimiento y completa objetividad. Tu pareja comparte el mismo nivel que tu, así que esperamos mas que perfección y pulcritud en su trabajo. Mañana tú y el se encontraran en el café alemán que está en el centro de Londres. Creo que el resto ya lo sabes. A las 3, mañana, sin falta. Puedes retirarte—Lily le sonrió y salió del despacho de Rufus Scrimgeour con varias carpetas, de gran peso y tamaño, pero solo había una cuestión rondando su cabeza, ¿Quién sería su pareja?
-----x-----x-----x-----x-----x-----
Salió de su casa colocándose su abrigo rojizo, mientras sentía la brisa otoñal rozando sus pecosas mejillas. Eran las 3 menos de ese martes del mes de octubre. Decidió aparecerse dos cuadras atrás del sitio donde, su jefe le había indicado, se reuniría con su compañero en la nueva misión que le había asignado. Había pasado casi toda la noche informándose sobre un tal Patrick Hudson. Pero al terminar, fue sumamente forzoso alcanzar el sueño, pues aun se cuestionaba, porque tanto misterio, porque su jefe no había mencionado, siquiera, el nombre de su pareja.
Lily llegó al café mencionado por el sr. Scrimgeour y se dirigió a una mesa que se hallaba al fondo del local, bastante alejada del resto y con luz bastante tenue, en ella se encontraba un hombre moreno y de tez tostada bebiendo una taza de café. Lily llegó hasta la mesa y distraída en sus apuntes, se sentó, sin fijarse bien en el hombre que tenía enfrente. Le saludó cordialmente, y debido a su concentración en su resumen no se percató de la mirada perpleja de su compañero.
-¿Lily?—Oyó que decía en un susurro confuso el hombre que se hallaba junto a ella. Al oír esa voz profunda y aterciopelada, sintió erizarse los vellos en su nuca y se sintió nuevamente vulnerable, cual chiquilla en épocas escolares estando frente al chico popular por el que todas matarían. Si, solo una persona lograba en ella esa exquisita e inquietante sensación. Temerosa, alzó la mirada esmeralda, para encontrarse con esos ojos avellana, esos mismos ojos que la habían mirado con picardía la mayoría de sus años de escuela, esos mismos ojos que la habían mirado con dulzura tantas veces, esos mismos ojos que la habían enamorado y que la hacían sentir como un muñeco inflable.
-James Potter—Contestó ella apesadumbrada, con un nudo en la garganta. Habían pasado ya, cuatro días desde su encuentro en el parque de Abbey Road, y ella había decidido recobrar su fuerza y altivez de siempre, dejando atrás la patética e inmadura postura y su puñetera fragilidad. Además, la prefecta Evans siempre había sido muy orgullosa, pues la Aurora Lily Evans lo era, aún más—Debo suponer que tú serás mi compañero en esta misión ¿no?
-Pues, por lo visto, estas en lo correcto—Respondió el con compostura, aunque se podía divisar sorpresa y algo más en su tono de voz.
-Bien, pues iré a por un café y pondremos manos a la obra. Acá llevo unos apuntes que tome al leer las investigaciones sobre el caso, quizá gustes leerlos—dejó su libreta sobre la mesa y se dirigió hacía la barra, con ese meneo de caderas tan elegante y singular que James conocía tan bien, era el mismo que siempre admiró desde sus años en Hogwarts.
El joven sonrió con pesar, el orgullo de Lily había vuelto, y con lo bien que la conocía, era obvio que esta vez, se las llevaría difíciles.
En la barra una pelirroja suspiró, su jefe si que estaba loco, Lily sabía que con James Potter como compañero la misión se volvería más complicada de lo esperado. Con pesar, oyó como James estornudaba, y sonrió bobaliconamente al recordar el episodio de días atrás, juntando sus labios bajo la lluvia otoñal, la causa del resfriado de ambos jóvenes. Se reprendió a si misma y volvió a la realidad.
-Esta vez si que la tendré difícil—y recobrando su pose altiva tomó su café de la barra y comenzó a dirigirse nuevamente a la mesa donde se hallaba ese joven de cabellos negros, observándola con embelesamiento mal disimulado.
xXx
Y se acabo lo que se daba por hoy ..
Ahora antes que nada doy gracias por los reviews y los respondo
Monse: holaaa mil gracias ) me encanta que te guste.. y pues si, es nostalgia al cien, me hace mucha ilusión… yo quiero uno como James!!.. mira que se haya ido por la razón que se fue (y que no les dire porque soy mala) dios es para comérselo.. mil besos!!
Jana: dios mio, lamento tanto la tardanza, la verdad (y esto va para todo el que lee) es que me han pasado cosas que ni se imaginan.. tengo el capitulo listo hace mas de un mes.. pero nada que lo había podido pasar del manuscrito a la pc. Siii james es un mono ºwº!! m provoca comérmelo a besos… y repito.. pronto sabran porque se fue Jamie… todo a su debido tiempo!... graciaaas!
Marion: gracias mil .. pues noo creeme que no quiero matarte.. si no.. quien leera las historias y me dejara reviews tan lindos como el tuyo?? )… tranquila… que pronto no habrá manera posible de que james se escape… lo tendremos suuumamente pegado al fic… ahora viene el empalague… xDD y bueno.. opino igual que tu… tengo un proyecto de otro fic ya en la época Hogwarts que si me sale tendrá mas chiste.. pero es ke esta es de esas historias de amor y dolor en donde como que el chiste ni con cola!
Besooo!!
Nixi: Gracias, gracias y mil gracias… si, el fic es romantico mas romantico mas romantico.. pero es que con un bombon como james de prota no hay manera de no hacerlo asi… quien me regala un james de cumple??... sii xke la autora hoy esta mas que feliz, pues el miércoles cumple añitos )!... hahahaha comprendo eso… me ha pasado tantas veces ke siento que el chiste me kedo malísimo y provoca tirarme tomatazos a mi misma! Besoooo!!
Blackgirl…: holaaa antes que nada, amo tus fics !!.. ii ps aki esta el nuevo chappee… y mil disculpas, otra vez, por la tardanza que me cargue… debo agregar que entre el monton de cosas que me paso, ps a mi hermanita la mordió un perro en la cara y tuvieron que hacerle una cirugía de urgencias… preocupación por mil… besooo y gracias por el review!
Laura: holaa!! Jeje ame tu post, me recordó muchísimo a mi xDD… pues aquí cumplo, tarde pero seguro, con un nuevo capi para ti y todos los que leen…
Mil gracias por todos su hermosísimos reviews… esta autora hoy se va feliz )
Liig'
