Capitulo 5

Al día siguiente Hermione se presentó donde Severus a las ocho de la mañana. Estaba tan nerviosa, que ni pudo tomar su desayuno. Y es que ella no sólo iba a trabajar con aquel hombre que ha deseado desde su séptimo año, sino con aquel hombre que es el más odiado y temido profesor en toda la historia de Hogwarts. Es una persona dura, además de no ser la más tolerante cuando alguien se equivoca. Perfecto, eso es lo que necesita, ser pura perfección. Desafortunadamente, ella estaba lejos de eso, Hermione Granger, la bruja más inteligente de su generación ha cometido errores, así como todo el mundo, no se machuca su cabeza pensando en ello. Miró su reloj y golpeó a puerta esperando la voz sigseante que respondiera.

"Pase," dijo una voz severa del otro lado. Hermione pasó y cerró la puerta tras de si. Ella nunca antes había estado dentro de su oficina o laboratorios privados, ni cuando sirvió detenciones con él en sus años de estudiante.

"Buenos días, Profesor." Tratando de comenzar una conversación amigable. "No lo vi esta mañana en el desayuno." Se iba poniendo cada vez más nerviosa al notar su camisa abierta y tratar de no mirar la piel que se asomaba por ella. Él no estaba con su habitual atuendo de profesor, sino una ligera camisa blanca y ya que él se encontraba sentado, ella asumió que debería estar usando pantalones negros, como siempre.

"Rara vez tomo el desayuno en el Gran Comedor durante el verano. He pasado mi tiempo trabajando en los horarios del nuevo año escolar, así como también en algunos trabajos privados. Así mismo he realizado algunas pociones extras para Madam Pomfrey en la enfermería. Ahora, si todo ello ya satisfació su curiosidad de cómo paso mi tiempo privado -" ella notó su énfasis en la palabra privado, "-podemos empezar el trabajo que nos queda?" él se paró he hizo que ella lo siguiera. Si, pantalones negros y le quedan muy bien, pensó. Se encaminaron a través de un oscuro corredor y emergieron a una habitación que tiene la mitad de tamaño que el aula de clase. Este era su laboratorio privado. Ella miró alrededor y se preguntaba si su almacén privado estaría cerrado.

"Ahora, como se puede haber imaginado, este es mi laboratorio privado. Eres bienvenido a usarlo pero desearía que me avisara de antemano. También espero que lo mantenga limpio." Se dirigió hacia un lado de la habitación en donde había una puerta. "Esta puerta va a mi almacén privado," se volteó para mirarla y levantando una ceja, "aunque tengo la certeza de que usted conocía donde se encontraba anteriormente." Caminó hacia ella, "desde entonces cambié su posición y ahora si tiene permiso de usarlo." En ese momento sintió como la sangre subía a su rostro, además de sentir como si agua helada cayera a su espalda.

"Co – como sabia?" ella tragó duro y lo miraba con ojos saltones, sólo para recibir su famosa sonrisa en retorno.

"No lo sabia," se iba acercando y se inclinó hacia ella, "acabas de confirmarlo." Ronroneó, "Es una pena que ya no pueda tomar puntos de usted." Entonces hizo lo impensable: sonrió, y caminó delante de ella hacia su oficina.

Mientras lo seguía, se maldecía por haber dejado que la engañara tan fácilmente. Él ha pasado tantos años como espía, así que no debería de sorprenderla. Sin mencionar que pudo haber utilizado Legitimancia con ella, así como ……un minuto. Hermione se paró por un momento, deseando si lo que vio fue correcto. Acaso fue una sonrisa? Él realmente le sonrió! Realmente ha estado…bromeando! Ella sacudió su cabeza y empezó a caminar antes que él notara su demora. Severus se sentó detrás de su escritorio, y señaló la silla delante de él silenciosamente; Hermione comprendió que ese seria su sitio por las siguientes horas.

Por las siguientes horas estuvieron sentados, planeando el horario de los de primer año. A la una de la tarde se detuvieron y Severus decidió que era suficiente por el momento en lo que correspondía al horario en pociones. Él todavía debía de empezar con su propio horario de primero a séptimo para DCAO, y de cuarto a séptimo en los de pociones. Queriendo empezar rápidamente, le dijo a Hermione que se podía tomar el resto del día libre.

Hermione rápidamente aceptó, no queriendo pasar más tiempo a solas con él, esperando que no se notara su nerviosismo. Ella sabía que sus manos habían temblado varias veces mientras tomaba papeles de sus manos, y rogaba que Severus no hubiera notado su rubor, el cual ella estaba segura que había aparecido en todo su rostro cuando ella accidentalmente había tocado los dedos de Severus. Había salido rápidamente de la oficina pero logró escuchar a Severus, haciéndole recordar que debería regresar mañana a la misma hora. Habían avanzado mucho ese día, y pronto tendría sus horarios terminados antes de que termine la semana. Entonces tendría tiempo libre para explorar el castillo, cosa que había deseado hacer su séptimo año.

La velocidad de la salida de Hermione fue totalmente percibida. Severus se inclinó en su silla por un momento, mirando con curiosidad el espacio que acaba de ser vaciado. Ella estuvo nerviosa mientras estaba con él. Severus se preguntaba si ella seguía estando asustada de él luego de tantos años, sacudió su cabeza, ella nunca había estado asustada de él. Severus también se preguntaba si había imaginado el rubor de ella cuando se tocaron accidentalmente. Él pensó que probablemente ella se había avergonzado. Severus no era una persona muy agradable de tocar, pero había disfrutado ser tocado. Por su puesto, dependía en quien y en donde lo estaban tocando. "Tranquilo niño," se decía así mismo. Guardó todo el trabajo que había terminado, y se dispuso a empezar lo que le faltaba. Luego de unos instantes se dirigió hacia la sala, llamó a un elfo para que le trajera unos sándwiches y jugo de calabaza, y se sentó a esperar su almuerzo.

Mientras estaba esperando, su mente volvió donde ella. Había peleado con Albus acerca de tener un asistente, pero al final aceptó. Tenía que entrenar a alguien quien tomara las clases de pociones y un asistente seria la forma más fácil. Severus y Albus habían estado de acuerdo en que tomarían a un recién graduado de pociones, alguien con las mejores notas. Esta persona tomaría los tres primeros años de pociones, de este modo enseñaría las pociones básicas a los pequeños tontos, y luego tomaría las clases más complejas a los más viejos ineptos.

Como todo plan, se ve bien en papel. Pero entonces, no lo vio venir y Albus 'tiró para su lado la soga'. Había contratado a alguien sin consultarle, y como si no fuera suficiente, contrató a Hermione sábelo-todo-Granger para ser la asistente.

Suspiró profundamente, tratando de calmarse. Es verdad, muchas veces se habia preguntando que era de ella. El supo que fue a estudiar transfiguraciones y pociones a la Universidad de Dover. Sin que nadie supiera, seguia periódicamente sus avances. Luego de su graduación de Hogwarts, ella le pregunto si podia escribirle una carta de recomendación, pero se negó rontundamente. No porque no quisiera ayudarla, sino que sabia que ella no lo necesitaria. Luego de negarse a escribir la carta, se sentia algo culpable e hizo algo que nunca pensó que haria. Él casualmente visitó a un viejo colega, quien casualmente es la cabeza del departamento de pociones en Dover. Severus se hizo cargo de mencionar el nombre de Hermione de casualidad, indicando que nunca habia enseñado a alguien tan brillante como ella. A la manana siguiente, la carta de Hermione arrivó a la Universidad. Estaba en la cima de una larga pila de papeles en el escritorio del Profesor Montclaire. El ingreso al programa de pociones es muy selecto y muy pocos son considerados. El comentario casual del "grasiento" de Hogwarts hizo que Hermione fuera aceptada. Montclaire recibia cientos de peticiones para el ingreso, pero sabía que su viejo amigo Severus no hacia cumplidos a nadie tan libremente, él supuso que la chica realmente deberia tener talento.

Severus se dijo que lo que hizo por Hermione lo hubiera hecho por cualquier alumno inteligente, talentoso, femenina, de piel suave, bueno por cualquier estudiante brillante. Se golpeó levemente la cabeza, No, no, no pensó. No puede permitirse tener sentimientos hacia ella, debe tratarla al igual que lo hace con sus colegas, a distancia. Nuevamente suspiró profundamente, ella realmente es hermosa, pensó