Capitulo 7
Era Sabado en la manana. Severus se habia levantado temprano, como era su costumbre, se vistió de manera casual; pantalones negros y una camisa blanca de seda con sus mangas dobladas. Se sentó frente a su escritorio y escribió una nota pequeña a Hermione. No, pensó, Miss Granger.
Miss Granger:
Me he dado cuenta esta manana que necesitaremos varios ingredientes para el año escolar. Será necesario ir a Hogmeade para poder escogerlos en cantidades necesarias.
Esté lista para salir a las dos de la tarde. Nos apareceremos en Hogsmeade y nos dirigiremos a la Apotecary. Necesitaré enseñarle como escoger los ingredientes mas frescos. En un futuro proximo usted se hara cargo y necesita aprender la mejor manera de hacerlo.
Una vez que hayamos terminado, podemos mandar por delivery los ingredientes al castillo. Imagino que nos llevará toda la tarde, por lo que perderemos la cena en el Gran Comedor. Será mejor para nosotros tener la cena en las Tres Escobas, o mejor, en Londres Muggle.
La encontraré afuera de sus habitaciones a las dos.
Severus Snape
Miró la carta varias veces, luego la cerró y selló con cera con su símbolo personal. Se aseguró de que no paresca que le está pidiendo ir a cenar, sino que cenaran juntos, sin si, ni y, ni peros. Abrió la pequeña ventana cerca de su escritorio y silbó. Luego de unos instantes un cuervo negro y largo apareció y le hizo un saludo con la cabeza.
"Osiris, dale esto a Miss Granger, ella esta en la puerta contigua, pero espera por la respuesta." El ave volvió a hacer una pequeña reverencia y voló hacia la habitación de Hermione. Sólo tenia que volar unos 4 a 5 metros asi que Hermione no demorará en saber que tiene correspondencia. Justo recien se habia despertado y fue al baño, cuando estaba por coger la toalla, vio una gran ave blanca, se preguntó quien la podia haber mandado. No conocia a alguien que tuviera dicha ave. Abrió la ventana y espero a que pasara. Era el cuervo más grande que hubiera visto antes, sus plumas eran brillantes y tan negras que brillaban algo azul, no es tan diferente al cabello de Severus, pensó. Ella sonrió, si no podia llamar a Severus por su nombre delante de él, entonces se daria el placer de hacerlo cuando pensaba en él.
Tomó el pequeño pergamino que estaba en la pierna del ave, y miró el nombre del remitente. Se sorprendió, era de él, de Severus.
"Oh no, debí de haber olvidado que me encontraria con él o algo," dijo en voz alta. Miró al ave, "Estaba molesto cuando escribió esto?" Para su sorpresa, el ave sacudió su cabeza. 'Si', pensó, 'definitivamente debe ser su ave.' Se sentó y exhaló tranquilamente al saber que él no estaba molesto, y leyó la nota.
"Cena?" tuvo que leerlo dos veces. Prácticamente le ordenaba que tuviera la cena con él. Pareciera que el viaje al apotecario es ideal, naturalmente llevará varias horas tomar los mejores y frescos ingredientes, asi como escoger la correcta cantidad para las pociones planeadas para el primer trimestre. No tenía ni idea de cómo hacerlo sola, asi que naturalmente él va a enseñarle. Para cuando hayan terminado, ya habrá terminado la cena en el Gran Comedor. Porque no tener una cena fuera? Fue a su oficina rapidamente para responderle, haciendole saber que estará lista. Esta noche cenará con Severus.
