Capitulo 19
Hermione no tenia tiempo para pensar en que hacer, necesitaba regresar a su clase. Cuando regreso a su clase escribió rápidamente una nota a Ginny, luego le preguntó a uno de los alumnos que fuera a la lechuzería para dejarla. Ella estaba segura de estar embarazada, pero quería pruebas, y no había manera alguna de ir donde Poppy. No era por que pudiera decir algo, pero hasta que las cosas con Severus no funcionen nuevamente, no quería que nadie del castillo se entere.
Ginny mantendría su secreto, aunque seria difícil esconderlo de Draco. Él lo descubrirá, pero eso ya lo pensará luego. Decirle a Harry era otro dilema; pero necesitaba decírselo. Con respecto a Ron, ella no quiera pensar en él en ese momento; desde la conversación en las Tres Escobas, él había pasado a formar a su lista de estúpidos ineptos.
La hora del almuerzo estaba cerca, tendría que sentarse junto a Severus. Ella no estaba segura que seria peor, que él la ignorase o que le diga cosas hirientes. Tal vez, todo sería distinto esa tarde. Tal vez, sólo se levantó del lado equivocado de la cama y decidió desquitarse con ella. Aunque no seria justo, ella aceptaría cualquier explicación. Caminó hacia el Gran Comedor y lo vio, sentado en su lugar de siempre. Se acercó con cuidado y se sentó tranquilamente.
"Buenas tardes, Severus," dijo, mientras colocaba su servilleta en su regazo.
"Acaso no fui claro esta mañana, Miss Granger?" dijo fríamente. Ella cerró sus ojos y trató de calmarse.
"Porque haces esto? Por favor, dime," le suplicó. Severus bajó su tenedor y lentamente se fue parando, sosteniendo en su mano el brazo de Hermione para que se levante. Caminaron hacia una puerta lateral, Severus la abrió y le indicó que ingresara. Una vez adentro él la enfrentó.
"Lo diré una sola vez. Estoy terminando este pequeño juego. Es lo suficientemente sencillo para que lo entiendas? No estoy interesado en tener una relación contigo, ni nunca la tuve," Severus notó que los labios de Hermione temblaban y sus ojos crecían mientras se llenaban de lagrimas, "por favor, mantén el teatro en lo mínimo, ya no hay razón para ello. Te trataré como una colega, no más, no menos. Tengo que soportar tu presencia en lo que quede el año y estoy dispuesto a ser civilizado con usted."
"Civilizado? Porque, maldito bastardo. Como te atreves a tratarme como una cualquiera, con quien puedes jugar y luego tirarla a un lado cuando sus servicios han concluido!" Ella sentía que estaba a punto de perder el control, pero sabía que había una habitación llena de personas al otro lado de la puerta.
"Como me atrevo?" se rió, "Que esperabas que pasara cuando todo esto terminara? Acaso pensastes que podríamos ser amigos? Que nos reiríamos de todo? No, Miss Granger," la agarró de los brazos y le susurro en su oído, "Jugastes juegos de adultos, ahora tienes que aceptar las consecuencias. Una cualquiera no se vende por más que el dinero." La empujó y salió por la puerta. Hermione estaba temblando. Ahora no había duda en su mente que él había estado jugando con ella. Que otra cosa podía ser?
No se atrevió a regresar al Gran Comedor. No podía verlo, no luego de lo que le dijo. Obviamente él pensaba que era una cualquiera, pero que había hecho? Porque la odiaba tanto? Hacia sólo un día y algo más que le había profesado su amor. "No", pensó, realmente él nunca le había dicho que la amaba, nunca le había dicho "Te amo Hermione," además ya no importaba si lo había dicho. Todo había sido un maldito juego. Merlín, se sentía tan tonta. Como pudo ser tan ingenua, tan estúpida, tan patética? Cuanto se habrá reído cuando estaba solo. Ella no quería pensar en ello. Y que hay de Osiris? No lo ha visto desde el sábado en la tarde. Suponía que también ha sido parte de todo este juego. 'Estúpida, estúpida, estúpida, Hermione,' pensó mientras se golpeaba la cabeza con su puño.
Tomó un fuerte respiro, y se dirigió hacia un pasadizo en donde había unas escaleras que la llevaban a los calabozos. Ya no tenía clases en lo que quedaba del día, así que decidió ir y acostarse. Ya que no había comido nada, decidió mandar a traer algo de las cocinas, un poco de sopa y galletas. Llegó a sus habitaciones y pensó en cambiar la contraseña, tal y como lo había hecho Severus, pero ya que él no intentaría ingresar, lo dejó. Encaminó hacia su alcoba, y logró escuchar unos pequeños golpes en la ventana. Afuera había un halcón, sabia que era el halcón de Ginny y Draco, así que abrió la ventana.
"Hola Ovid," acarició el ave y le permitió ingresar. Ella siempre tenía nueces y pedazos de tocino en un pequeño lugar cerca de la cama, ya que eran los "premios" para las a veces. Mientras Ovid comía el tocino, tomó la pequeña nota que traía:
Hermione:
Tu nota me ha dejado preocupada. Te siento estresada, espero que sólo sean suposiciones.
Estaré en casa esta tarde, cuando quieras ven.
Con amor, Ginny
Hermione fue a su escritorio y respondió algo corto:
Ginny:
Gracias, estaré por ahí como a las 2 pm.
Tienes razón en tus suposiciones, estoy estresada. Pero hablaremos de ello más tarde.
Con amor, Hermione.
Hermione colocó la nota en la pata de Ovid, y este salió. Se sentó en su cama y se quitó los zapatos. Eran la 1pm, podía tomar un descanso antes de ir y ver a Ginny. En su cuarto, con Crookshanks para que la conforte, lloró hasta que cayó dormida.
Un cuarto para las dos, Hermione decidió ir y aparecerse en la Mansión Malfoy. Se acercó a la puerta, pero antes de que pudiera golpearla, esta se abrió. Ginny la había visto venir a traves de la ventana y fue a abrir la puerta antes que lo haga el elfo domestico.
"Hermione, te ves terrible!" dijo mientras iba a su encuentro. Hermione inmediatamente rompió en llanto. "Oh, no, no quise que sonara tan terrible."
"No es eso," sollozó Hermione, "Ginny, quiero morirme, sólo quiero morir!" se lanzó hacia los brazos de Ginny y lloró. Mientras Ginny la guiaba dentro de la mansión, Draco bajaba las escaleras.
"Hola Hermione," dijo alegremente, luego notó las lagrimas de Hermione en su rostro. "Que sucede? Ginny, porque llora?" preguntó mientras seguía a las mujeres hacia la sala.
"Draco, aún no lo sé. Está muy triste," Ginny se sentó en el sofá con Hermione mientras Draco se sentó junto a ella, frotándole la espalda. Hermione limpió sus ojos y los miró.
"Se acabó. Severus y yo hemos terminado," dijo mientras aceptaba el pañuelo de Ginny.
"Que? Pero, pensé que las cosas entre ustedes dos iban bien?" preguntó Ginny.
"también lo pensé, pero, al parece todo…." Hermione sollozó, "todo ha sido un juego. Severus dijo que sólo me ha usado." Ginny miró a Draco, quien se había puesto pálido.
"Hermione, estas segura? Es que no puedo creer…" antes que Draco pudiera terminar su oración, Hermione lo agarró y empujó contra el sofá.
"No puedes creer que? Que él me hizo creer que me amaba? Que él pueda ser tan cruel que sólo me ha estado utilizando para su propio placer, y luego me haga a un lado una vez que obtuvo lo que quería? Es tan difícil creer que un ex-mortífago pueda ser tan despreciable hacia una sangre sucia?" Hermione retrocedió, horrorizada por sus propias palabras. Cubrió su rostro y cayó de rodillas en frente de Draco. Draco se dejó caer del sofá, y la abrazó.
"Hermione, tu sabes que no pienso así," dijo calmadamente.
"Lo siento, no sé lo que digo. Estoy tan enojada, enojada con él, enojada conmigo, enojada con el mundo!"
"Que paso?" preguntó Ginny mientras ayudaba a Hermione a regresar al sofá.
"No lo sé, honestamente, no lo sé. Todo estaba bien el sábado. Pasamos el día juntos, y en la noche regresé a mi alcoba. Salí a almorzar con Harry y Ron el domingo. Luego de nuestro encuentro regresé a Hogwarts. Aquella noche golpeé muchas veces la puerta de Severus, pero no hubo respuesta. Siempre caminábamos juntos hacia el Gran Comedor, así que esta mañana fui a sus habitaciones y golpeé nuevamente la puerta. Cuando no tuve respuesta alguna, fui sola. Él ya estaba sentado; cuando le pregunté por que no me había esperado, era como si todo su demonio interno hubiera salido. Era una persona diferente." Draco miró a Ginny.
"No supones que alguien le pudo haber hecho"? preguntó Ginny. Draco sacudió su cabeza.
"Como que Ginny? Es un poderoso hechicero, no es que cualquiera pudiera tirarle un hechizo. No es tan fácil, no con él," miró a Hermione, "Hermione, has hablado con él sobre esto?" le preguntó.
"Traté de hablar con él a la hora del almuerzo, pero él sólo reforzó lo que me dijo esta mañana; sólo me estuvo usando." Hermione limpió sus lágrimas, se fue calmando y se sentó nuevamente en el sofá.
"Voy a ir a hablar con él," dijo Draco.
"No! Draco, por favor no," le rogó Hermione.
"Hermione, acaso no quieres saber porque hizo esto?" preguntó Draco.
"Se por que, me odia, siempre me ha odiado. No es ningún secreto que realmente no quería ningún asistente, y sé que no se sintió nada feliz al saber que yo había sido contratada," dijo Hermione mientras se levantaba y se dirigía hacia la ventana, "ahora, tengo problemas mayores en que pensar."
"Problemas mayores?" preguntó Ginny.
"Creo que …estoy….embarazada," dijo Hermione. Draco y Ginny se miraron.
"Crees? Acaso no has ido donde Poppy?" preguntó Ginny.
"No, no quiero que nadie sepa,"
"Severus está incluido en "nadie?" preguntó Draco.
"Draco, él más que nadie no puede saber. Está claro que nunca se interesó por mí. Piensas que teniendo a su bebe cambiará eso?" dijo Hermione.
"Y como diablos piensas mantener algo así lejos de él? Quiero decir, en algunos meses se va a notar y será muy difícil que lo sigas escondiendo," le hizo ver Draco.
"Probablemente no se me note hasta Enero o Febrero, y las túnicas servirán para esconderlo hasta que termine el año escolar," respondió Hermione. Draco sacudía su cabeza y caminó hacia ella.
"Espera, no puedes esconderlo de él, tienes que decirle Hermione; siento todo lo que te ha hecho pero merece saber que va ha hacer padre."
"Si le digo, querrá que aborte, y eso no lo haré! Gritó Hermione.
"Hermione," Ginny se acercó a ella, "Severus es un sangre pura, y el ultimo en su línea. Sea lo que sea que haya pasado entre ustedes, él nunca te pedirá que abortes a su heredero. Además, Draco tiene razón, él merece saber," Ginny le tomó la mano a Hermione. Hermione posó su vista hacia la ventana.
"Supongo que tienen razón, le diré, pero no ahora. Por favor, no digan nada," lo dijo mirando a Draco, este asintió, "Sólo…denme algo de tiempo." Apoyó su cabeza contra el frío vidrio y sintió como las lágrimas recorrían su rostro. 'Tiempo para olvidarme de él,' pensó.
