Capitulo 20

Ginny y Hermione decidieron ir al Londres muggle y comprar un examen casero de embarazo. Regresaron a la Mansión Malfoy y empezaron a leer las instrucciones, sólo para ser interrumpidas por Draco.

"Que se supone que vas ha hacer con eso, exactamente?" preguntó.

"Esta varilla te dirá si estas embarazada, orinas en aquí…." Antes que Ginny pudiera terminar, Draco levanto ambas manos, rogando que se detuviera.

"Espera, espera. Quieres decirme que tienes que orinar en esa varilla de papel?" preguntó horrorizado.

"Bueno, sí. Sino que crees que voy ha hacer con eso?" preguntó Hermione. Draco sacudió su cabeza en incredulidad.

"Exactamente no sé; pero diablos, esto seguro de que no era orinar en eso. Es totalmente arcaico!"

"Aparte de ir a San Mungo o Poppy, como supones que sepamos si estoy embarazada y mucho menos saber de cuanto?" preguntó Hermione.

"No hay acaso algún hechizo para eso?" preguntó Draco.

"Bueno, por supuesto que hay, pero ni Hermione ni yo somos medicas brujas," respondió Ginny mientras Draco se dejaba caer en una larga silla al frente de la chimenea.

"Honestamente, algunas veces me pregunto si son ustedes o alguna característica de Gryffindor. Hermione, tu eres la bruja más inteligente que haya conocido, y Ginny, tu eres una chica muy hábil. Quieren decirme que entre ustedes dos, no pueden encontrar algún hechizo de los cientos de libros que hay en la biblioteca, para determinar si estas embaraza y de cuanto?" Las miró mientras ellas se miraban en sorpresa.

"Hay Merlín, tiene razón. Hermione, hay cientos de libros en la biblioteca, y decenas que están dedicados a la medicina," Ginny camino hacia Draco y lo besó, "Eres un genio, querido," Draco volteó los ojos y las echó.

Ginny y Hermione se sentaron en la librería de la mansión con varios libros antiguos abiertos en diferentes páginas. Entre todos estos, lograron encontrar un par de hechizos que podían utilizar. Hermione se echó sobre el sofá mientras Ginny, con la varita, recorría su estómago.

"Creo que funciona," dijo Ginny sonriendo, mientras en la punta de su varita salía una luz púrpura. Contó los segundos antes de que la luz desapareciera y miró el libro que tenia a su lado para confirmar el resultado. "De acuerdo con el libro, tienes siete semanas de embarazo."

Hermione se sentó y colocó sus manos sobre su estomago. Ahora que ya había confirmado sus sospechas, sentía una mixtura de emociones. Estaba feliz, triste, enojada, temerosa, pero más que nada confundida. Una cosa si era cierta, ahora necesitaba ser fuerte. Ginny se sentó a su lado, y le hizo saber que siempre podrá contar con ella y con Draco. Sabiendo que por lo menos ahora cuenta con dos personas, se sentía mucho mejor. Luego de hacer que Draco prometiera que no iba a hablar con Severus, se fue. Había sido un día muy largo, deseaba regresar a Hogwarts y descansar. Ginny la acompaño hasta el punto de aparición. Draco se acerco a Ginny, rodeándola por la cintura.

"Lo conozco, Ginny. Algo debió de haber pasado, no haría algo así solo por diversión," proclamó Draco. Ginny apoyó su cabeza en su hombro.

"Lo sé Draco, pero por favor, le prometistes que no irías a buscarlo. Por lo que Hermione a dicho, él está muy molesto, y si empiezas ha hacer preguntas, todo empeoraría para ella."

"Algo no está bien," Ginny volteó y lo miró de forma severa. "Que tan estúpido crees que soy? No voy a ir directo donde él y decirle, 'Hola Sev, como es eso de que estas usando a Hermione para sólo tener sexo?"

"Draco," le advirtió Ginny.

"Esta bien, no me meteré….por ahora," Besó a Ginny y cerraron la puerta. Draco sospechaba que algo no estaba bien, sólo que no sabía que.

Por los siguientes dos meses las cosas entre Severus y Hermione se mantuvieron frías. Rara vez hablaban, y lo hacían, era algo conciso. Severus pasaba la mayor parte de su tiempo en sus habitaciones enfurruñado, mientras que Hermione se volvía retraída y de alguna manera distanciada.

Severus había esperado poder olvidar sus sentimientos hacia Hermione, alejándose de ella, pero sólo hacia que la extrañara mucho más. Sueños estaban llenos de imágenes de ella. Durante el partido de Quidditch pasaba todo el tiempo mirándola en vez de prestar atención al juego. Cuando a Hermione le tocaba hacer las rondas nocturnas, él la seguía; se mantenía entre las sombras para no darle otro motivo para que se ría. Al inicio ella había hecho un buen frente, haciendo parecer inocente, pero durante los últimos dos meses, parecía que se huía, ya no hacia ningún intento para hablar con él.

Severus pensó que ella aun querría ayudarlo con la Poción Mata – Lobos, pero nunca dijo una palabra. Paraba distraída muchas veces y la notaba muy cansada. Algo pasaba con ella, lo sabia, pero no podía ni quería preguntarle que era. Severus aún se sentaba a su lado en las comidas, y un día se dio cuenta que Hermione jugaba con la comida, haciéndola un lado del plato, 'No de extrañarse que luzca enferma, no esta comiendo apropiadamente,' sacó aquel pensamiento de su mente, ella ya no era su preocupación. Aun así, sentía que algo emanaba de ella y muchas veces sentía la necesidad de estar cerca de ella, como nunca antes lo había sentido.

Todo este tiempo no fue fácil para Hermione. Pasó la Navidad con sus padres, y visitaba de vez en cuando a Harry, sólo para salir cuando la conversación se tornaba hacia Severus. Harry siempre ha sido astuto, notó que ella no lucia tan feliz como antes, como hace unos meses atrás. También notó que cuando trataba de hablar de Severus, ella cambiaba el tema de conversación. Ron estaba en una misión, lo cual estaba bien para ella, aun estaba molesta con él.

De Enero se pasó a Febrero. Hermione empezó a notar la redondez de su barriga. Ella nunca había sido una persona muy delgada, pero su barriga siempre había sido plana, ahora mostraba que había vida dentro de ella. Sabía que pronto tendría que usar las túnicas todo el tiempo. Un mes atrás, Albus había empezado ha hacer preguntas acerca de su saludos y quería saber si estaba comiendo apropiadamente. Era obvio que él sospechara algo, pero no deseaba preguntar directamente. No era secreto que Severus y ella no estaban en buenos terminos. Muy poco se sabia de la relación que tuvieron; sólo que antes estaban juntos, ahora no.

Un día frío de Febrero, Hermione se sentó en su habitación, rodeada de papeles. Había estado adentro todo el día, así que Crookshanks decidió salir a caminar; cuando notó un gran cuervo colgado de una baranda de las escaleras. Había visto al ave antes, y creía saber a quien le pertenecía dicha ave. Usualmente lo dejaba solo, pero hoy tenia un propósito. Osiris estaba parado en su lugar de siempre, cerca a la entrada de los calabozos, cuando escucho algo.

"Hey!" Osiris miró a su alrededor pero no vio a nadie. "Tú, allá arriba!" Gritó Crookshanks, en raro sonido como de maullido. Osiris bajó la mirada y vio un gato largo anaranjado acercándose.

"Me estas hablando?" pregunto.

"Te estoy mirando, no es cierto?" dijo el gato en un tono molesto.

"Con cuidado bola de pelo! O acaso te gustaría tener un nudo en vez de cola?" dijo Osiris mientras bajaba la cabeza de manera amenazante.

"Oh! Ahora se que estoy hablando con el ave correcta," Crookshanks se detuvo a los pies de la escalera y se sentó sobre sus patas traseras. "Que es lo que el bastardo de tu amo le ha hecho a mi niña?"

"Aguanta ahí, aliento de pescado, dejemos una cosa bien en claro acerca de Severus," Osiris bajo de su lugar y quedó frente a frente al gato, "él NO es mi amo! Sucede que soy un animago, y él es mi primo."

"Si eres un animago, entonces por que cada vez que te veo estas convertido en un ave? Acaso no te puedes cambiar?" Preguntó Crookshansk mientras levantaba su cabeza.

"Es una larga historia, tal vez si eres un buen gatito te la pueda contar. Ahora, que es todo eso acerca de Hermione?" Osiris no había ido a visitar a Hermione desde aquella tarde en que Severus se lo prohibió. Muchas veces pensaba ir a verla, y entender todo aquel enredo que Severus le había contado. Osiris sentía que había algo más de aquella historia, pero no podía adivinar que podría ser.

"Él le ha hecho algo, para llorando todo el tiempo y no está comiendo apropiadamente, y todo esto es su culpa. Realmente ella era feliz con él y luego poof, él se molesta y la deja," dijo Crooks. Osiris nunca le han agrado las personas que hablaran mal de Severus, así que inmediatamente fue a la ofensiva.

"Bueno, tal vez si ella no hubiera intentado hacerlo parecer un tonto, no estaría en esta situación,"

"Que? Como diablos piensas que ella podía hacerlo parecer un tonto? Parece que él ha hecho muy bien el trabajo por si solo." Crookshanks estaba furioso.

"Escucha bien, patitas de chancho, todo lo que él hizo fue terminar con este pequeño juego. Si alguien tiene el derecho de sentirse como basura, es él, y créeme, así se siente. Realmente a él le gustaba, probablemente incluso la amaba. Entonces ella fue a encontrarse con esos cabezas de arveja de sus amigos y todo se fue al demonio en un instante."

"Aguanta, cabezas de arveja? Puedes ser más especifico? Ella tiene varios de ese tipo,"

"Ella me mostró una foto de ellos una vez. Uno de ellos parece un tarado completo, con pelo rojo y pecas, y el otro usa anteojos, y su cabello pareciera que gritara por un buen peinado. No puedo recordar sus nombres ahora, pero sé que a Severus no les agradaba," Osiris se había sentado junto a Crookshanks, "Ahora que recuerdo, nunca lo había visto con tanta imaginación cuando hablaba de diferentes maneras de torturarlos."

"Oh no!" Crookshanks sacudió su cabeza en incredulidad, ahora se daba cuenta de que amigos hablaba Osiris. A traves de los años, Hermione mantenía contacto con esos dos, inclusive vivieron juntos por un tiempo. Últimamente, por sus estudios, ella no tuvo mucho tiempo para ellos. Inclusive él tuvo que vivir en la casa de los padres de Hermione por un tiempo, "No esos dos. Debí de haberlo imaginado, ellos tienen que ver con todo esto." Crookshanks miró a Osiris. "Sabía que algo olía a pescado," dijo el gato.

"Quieres decir algo a parte de tu aliento?" Osiris se levantó y saltó una grada de la escalera.

"Que tierno plumero, realmente tierno. Mira, algo pasó, y apuesto un mes de comida para gatos, que esos dos han metido la mano es eso," Crookshanks sacudió su cabeza y miró a Osiris, "Por cierto, soy Crookshanks. Mis amigos me llaman Crooks,"

"Soy Osiris, mis amigos me llaman Osiris."

"Un placer," dijo Crookshanks, "Hablas con muchos gatos?"

"No, puedo hablar con muy pocos animales, todo depende del animal y algunas veces de la conexión. No estoy muy seguro como funciona, nunca estuve muy interesado al respecto. Básicamente se da o no."

"Bueno, obviamente hemos logrado establecerlo, y ahora eres la única alternativa para poder descubrir que es lo que pasó realmente. Me ayudarás?" Dijo Crookshanks mientras se paraba.

"No debería. Severus me advirtió que no me involucrara, pero hay algo que me intriga en toda esta situación. Hablando contigo, me hace pensar que definitivamente hay algo que más de lo que piensa Severus. Creo que Hermione estuvo en el lugar y tiempo equivocado." Osiris asintió y se paró, "Muy bien, ayudaré."

"Bien, sube." Osiris subió a la espalda de Crooks y ambos salieron. Si alguien lo hubiera visto en aquel momento hubiera sacudido su cabeza de incredulidad y pensaría que ha tomado mucho sol. Realmente era extraño ver aun ave negra montando a un gato largo naranja. Pero ahora eran la más extraña pareja, y juntos esperaban lograr saber que es lo que realmente había pasado y así ayudar a los que mas aman.