Draco…

¿¿Cómo te atreves?? Piensas que el mundo es tuyo, ¡pero te equivocas! No eres nadie, sólo un mocoso malcriado que quiere algo que no puede tener; me ves como un juguete en un escaparate, puedes mirarme, pero no puedes tocarme, ni tampoco tenerme.

Por fin tu orgullo muestra brechas, te has atrevido a reconocer que nunca fui la despreciable sangre sucia que siempre dijiste que era, ja ja ja.

En el fondo me das pena, intentas decirme que me odias y te sale un "te quiero".

¿De veras crees que puedo fijarme en alguien como tú?, tan absurdamente… tan absurdamente… tú.

Por desgracia sé que seguirás ahí, que seguramente esta carta no servirá para nada más que atraerte.

Por favor, aléjate de mí, mis problemas son míos, mi cuerpo es mío, y no toleraré más que me mires mientras estudio. ¿Crees que para mi es fácil soportarlo todo? Soportar verte ahí día tras día, mirándome como si quisieras ver dentro de mi alma, ¿tienes envidia de mí, por tener algo de lo que tú careces?

Me pides un minuto, ¡un puñetero minuto! Ni siquiera eres capaz de atreverte a acercarte a mí, ¡pero me pides un minuto! ¿Para qué? Pretendes acercarte, moviendo los hombros como si el mundo fuera tuyo, moviendo la cabeza para apartar el flequillo, mirarme con los ojos entrecerrados, sentarte delante mío y decir "Granger quiero mi minuto" y ¿después qué más? ¿Serías capaz de marcharte de repente al llegar el segundo 59? ¿Dejarme ahí sola, mirando como te vas, con la satisfacción de tener cumplido tu propósito? Si crees que lo voy a consentir estas equivocado, puedo ser de origen muggle, puedo parecer inocente, y puedo tener errores; pero no pienso permitir que me uses para comprobar si te has equivocado y lo que sientes por mí es únicamente el deseo de tomar algo nuevo. Si de verdad te importo déjame, no vuelvas a pasar por delante de donde esté, no me mires, no inspires fuertemente al pasar detrás mío, no finjas arcadas delante de tus "amigos" para luego girarte a ver si lloro. Déjame. Llevas fingiendo mucho tiempo que no existo, sigue haciéndolo.

Cuando acabe el curso tú serás un despreciable mortifago, y yo, una sangre sucia a la que tendrás que perseguir.

Por favor, no me sigas mirando, no me respondas a esta carta, sé que ves como estoy escribiendo, pero por favor, olvídame, te será fácil, tienes a Parkinson, podrás hacerlo, es más, seguramente ya lo estés haciendo.

Cuando recibas esto quiero que hagas algo por mí, por lo que se suponga que pasa por tu cabeza cuando me miras; quiero que te levantes y te vayas de la biblioteca, entonces vuelve a pensar en tu futuro, y si hay alguna posibilidad de que me veas a mí en él, corre.

No soy para ti. No puedo ser para ti, es algo que debemos entender. Como tú dices tengo a Harry y a Ron, ellos me quieren, y seguramente acabare siendo la señora Weasley y teniendo unos preciosos hijos; el apellido Malfoy será solo el nombre de un mortifago perseguido, tú. Ese es mi futuro, y ese es tu lugar en él.

Ahora levántate y vete, rompe esta carta y olvida todo lo escrito.

H.Granger.