NOTA: Vaya tenia años que no actualizaba UUn.n perdon ahora si prometo apurarme con este fic :)
Capitulo 2 La Luz que emana de una sonrisa…
Sophitia miraba hacia todas las direcciones posibles mientras cabalgaba al lado de Aion. Habían pasado ya veinte años desde que éste decidió mantenerla en su cuidado en aquella casita en el pueblo de donde la princesa provenía.
El tiempo se pasa volando como las hojas de un libro durante una tempestad…
El pueblo se encontraba exactamente igual a como lo dejó. La lluvia caía, dando un aire frío y tétrico al lugar, la única luz que se presenciaba era la de los relámpagos que resonaban en el cielo, ya que las nubes cubrían todo el lugar.
La gente había desaparecido, esas casas en las que Sophitia se fijaba mientras caminaba buscando su rumbo, esas familias que se escondían del frío en la fogata…
- Parece que no cesa de llover en tu pueblo¿Verdad Sophitia? -
Aion interrumpió a Sophitia de sus pensamientos. La chica se volteó de manera violenta hacia él.
- Perdóname, no me di cuenta que estabas atravesando por un momento de nostalgia… - Rió Aion sarcásticamente.
- No es eso, créeme…
- Ah¿Entonces esperas encontrarte al pequeño Chrno? Date cuenta que no quitas la mirada de la casa donde lo conociste… -
Sophitia siguió mirando el lugar ignorando totalmente a Aion, la lluvia caía despacio sobre su espalda mojando la capa que portaba, pero ella solo contemplaba aquella casa.
Habían pasado veinte años y ese niño seguía presente en su cabeza- No podía dejar de pensar en él, pero no debía hacérselo saber a Aion.
Aion era de esas personas que se creían dueños del mundo, para desgracia de Sophitia, Aion había sido como un padre para ella, el padre que nunca tuvo…
Parte del trato que Aion obligó a Sophitia a probar era que ella no podía siquiera ponerle los ojos encima a otro hombre, ella sabía que le convenía obedecer si no quería meterse en líos con su mentor…
Sophitia miró fijamente hacia un callejón, alguien la estaba observando. Detuvo su montura y enseguida voló hacia el callejón, Aion gritó que se detuviera pero la chica no hizo caso.
- ¿Qué demonios te pasa? -
Preguntó Aion enfadado, Sophitia levantó una mano y habló hacia las sombras:
- ¿Quién eres¡Muéstrate! -
De las sombras emergió la figura de un hombre alto, de tez morena y mirada seria, algo fría aunque a la vez reflejaba tristeza y algo de temor…
- ¿Quién eres? – Repitió Sophitia.
El hombre se acercó a ella y la miró fijamente a los ojos. Sophitia entrecerró los ojos tratando de reconocerlo, algo le era familiar…
- Dime tu nombre y te diré el mío. – Respondió repentinamente el hombre.
Normalmente se hubiera sentido insultada, pero algo le pareció tan familiar a Sophitia de esa voz…
El hombre soltó una sonrisa traviesa y sonrió tiernamente a Sophitia, ella dejó los ojos en blanco de la sorpresa.
- ¡Sophitia maldita sea, responde cuando te dirijo la palabra! -
Aion se paró en seco al ver al hombre, éste bajó la mirada al suelo serio.
- Chrno… No creí que estuvieras aquí… -
"Chrno…" Sophitia dejó las palabras resonar en su mente. Ese hombre era el niño que conoció¡no podía creerlo!
- ¿Qué haces aquí Chrno? Creí haberte dicho que nos reuniríamos en el castillo…
- No tenía nada mejor que hacer así que decidí darme una vuelta por el pueblo.
- Bueno y¿qué viniste a buscar precisamente? –
Chrno volteó a ver a Sophitia y le sonrió discretamente, la chica se ruborizó a este acto.
- Sólo estaba paseando, eso es todo.
- Bueno… Entonces te adelantaré las noticias para que puedas ayudarme a explicarle al resto…-
Chrno miró confundido a Aion, éste levantó la mirada hacia el cielo, las gotas de lluvia cayeron sobre su rostro lentamente…
- El Pandemonium está cayendo.
- ¿Qué?
- Los miembros del Pandemonium han bajado sus defensas Chrno, después de haber intentado el ataque hace cien años sé bien de lo que son capaces y créeme, no son nada comparado con lo que solían ser.
- ¿Vas a atacar? –
Aion sonrió malévolamente – Ese es el plan… -
Chrno caminó hacia Sophitia preocupado, ella sólo los miraba confundida.
- La vas a llevar arrastrada en todo esto.
- Sin Sophitia esto no puede funcionar.
- ¿De qué demonios hablas? – Interrumpió la princesa insultada.
Aion la miró secamente y Chrno frunció en entrecejo.
- No interrumpas cuando los adultos estén platicando pequeña…
- Creo que está en su derecho de saber qué pretendes hacer con ella Aion.-
Aion miró sorprendido a Chrno.
- ¿Perdón? –
Chrno tragó saliva y miró nervioso a Aion, no debió haber abierto la boca. Enseguida regresó su vista a Sophitia.
- Olvida lo que dije…
- Ya qué, estás aquí así que Vámonos, debemos apresurarnos, ya deben estar allá los demás.-
Aion caminó de vuelta a su caballo, Sophitia y Chrno montaron los suyos y se miraron mutuamente.
- ¿Ves? Te dije que nos encontraríamos pronto.
- Veinte años parece una eternidad…
- Una eternidad que acaba de finalizar Sophitia… -
Sophitia podía ver a ese hombre sonreír un buen rato, con estar a su lado, un sentimiento de protección crecía dentro de ella y sus miedos se guardaban en una caja de recuerdos.
- ¡Vámonos ya! -
Los jóvenes voltearon a ver a Aion quien se encontraba ya listo para salir hacia su destino.
Los tres se alejaron cabalgando mientras el sol se asomó en el horizonte y las nubes comenzaron a desvanecerse.
