Capitulo 7 Estigma…

Sophitia despertó lentamente, sentado al lado de ella yacía Aion quien no quitaba la sonrisa burlona que se dibujaba en su rostro.

La chica se talló los ojos tratando de analizar cuidadosamente la situación, ¿Qué era lo último que había pasado?

Sintió la familiar punzada de dolor en sus muñecas y miró a Aion esperando una explicación de su parte.

- Esto es lo último que necesitábamos… Que tu poder divino despertara.

- ¿De qué hablas?

- La parte divina en tu sangre por fin despertó, y desgraciadamente no de la forma en que yo esperaba. –

Sophitia lo miró con los ojos en blanco:

- ¿Qué le hiciste?

- ¿A quien?

- ¡Tú sabes bien a lo que me refiero Aion! ¿¡Dónde está Chrno!? –

Aion sonrió malévolamente, tomó a Sophitia por el rostro y le habló en un susurro:

- Te advertí que me pertenecías en espíritu y en carne y a ti no te importó, ¿Estás consiente de lo que hiciste verdad?

- Y por fin me atreví a hacerlo… Esa es la verdad Aion.

- No te atrevas…

- ¡Amo a Chrno! –

Aion lanzó una mirada fría a la chica, ésta se puso de pie rápidamente tratando de escapar de la reacción de Aion pero él se movió rápido, jalando a la chica del brazo apretándole la muñeca razón por la cual la princesa soltó un grito desesperada.

- ¡TE LO ADVERTÍ SOPHITIA! – Gritó zarandeando a la joven. – ¡Te dije que no se te ocurriera hacer nada! Pero eres demasiado lista, ¿Creíste que no me daría cuenta? -

La princesa soltó unas lágrimas mientras miraba aterrada a su mentor. Aion azotó su puño en la mesa sin quitarle la mirada a Sophitia, ella intentó salir de la habitación caminando cautelosamente…

- ¡NI SE TE OCURRA LARGARTE!

- ¡He vivido diez años de mi vida bajo tu tiranía Aion! ¡Haré lo que yo quiera! No podrás obligarme a seguir tus mandamientos.-

Aion sonrió, Sophitia enseguida se paró en seco, un dolor parecido al que había sentido en las muñecas le recorrió el cuerpo entero, la princesa se llevó las manos al abdomen y se dobló mientras miraba a Aion aterrada.

- ¿Qué es esto? – Dijo respirando agitada. Aion sonrió de forma malévola.

- La prueba de tu divinidad pequeña: estigmas… -

Sophitia se encontraba totalmente aterrada. Había escuchado hablar de los estigmas pero nunca creyó que ella estaba destinada a sufrirlos.

Desesperada, la chica intentó mantenerse de pie, sin embargo colapsó cayendo de rodillas al suelo.

Aion la tomó del brazo y acarició el rostro de la chica.

- Ahora escúchame bien, si no quieres morir hazme caso.

- N… No… No escucharé nada que venga de tu parte. – Respondió la joven jadeando.

Aion le lanzó una mirada de amenaza, se escuchó un golpe en la puerta, la princesa y el demonio voltearon a ver qué era y en eso entró Chrno dispuesto a soltar un golpe hacia Aion.

- ¡DÉJALA IR! -

Aion se echó a reír a carcajadas mientras jalaba a Sophitia para que ésta quedara de pie a su lado.

- Así que no entendiste tu lección Chrno.

- ¡Aion déjala!

- ¿Y desde cuándo obedezco órdenes de tu parte Chrno? Si no mal recuerdo debe ser al revés.

- Déjala ir o si no…

- ¿Es una amenaza? –

Un aura negra creció alrededor de Chrno, Aion empujó a Sophitia para que cayera al suelo mientras ella miraba débilmente a su amante.

Aion se dejó cubrir con un aura negra similar al de Chrno haciendo que el ambiente se tornara totalmente negro, al disiparse la sombra, Sophitia miró a los dos demonios en sus formas completas mientras peleaban ferozmente.

- Chrno detente… - Pidió la chica débilmente, sin embargo, Chrno parecía ignorarla. Ella se puso de pie con la poca fuerza que le quedaba y caminó hacia los demonios.

- Chrno… -

El demonio siguió peleando contra su compañero sin escuchar las súplicas de la princesa.

Finalmente, Sophitia dejó mostrar en su espalda un par de alas negras, caminó hacia Chrno y lo tomó del brazo antes de que éste lastimara a Aion.

- Dejen de pelear. – Dijo seriamente.

Chrno trató de librarse de la chica manchando su mano en la sangre que corría por los estigmas de la princesa. Enseguida gritó al sentir su mano quemar haciendo que a Sophitia se le asomaran por el rostro dos lágrimas mientras lo contemplaba asustada y soltaba su brazo.

- Ahora, ¿Cómo esperas poder si quiera acercarte a él cuando tu sangre es totalmente dañina? -

Sophitia sollozó a este comentario, Chrno le habló mientras miraba hacia el suelo y llevaba su mano al rostro de la chica.

- Pase lo que pase, no escuches nada de lo que te diga Aion… Si debo morir a tu lado lo haré…

- Vaya, qué romántico eres Chrno. – Dijo Aion en forma burlona.

Una esfera de luz emergió de la mano de Chrno, la arrojó hacia Aion, éste intentó reaccionar a tiempo sin lograrlo, por lo que la esfera atravesó su abdomen dejándolo sangrando incesablemente. Chrno tomó a Sophitia del brazo para llevarla hacia él, la cargó y emprendió vuelo haciendo añicos la ventana, la chica se llevó los brazos a los ojos para evitar que algún vidrio la lastimase y Chrno miraba hacia el frente decidido a escapar.

Aion se puso de pie débilmente y gritó llamando a sus compañeros, éstos llegaron enseguida y a la orden de su líder emprendieron vuelo siguiendo a Chrno. Aion sonrió mientras su herida se curaba y al regresar a su estado original se unió en vuelo a sus compañeros.

Chrno se detuvo frente a una capilla levantada en la cima de un cerro lejano al castillo donde residían. Abrió una puerta sin soltar a la princesa y al estar dentro del recinto la ayudó a mantenerse de pie.

- Aquí estaremos a salvo…

- ¿Dónde estamos? – Preguntó la chica temerosa, Chrno miró hacia el altar de la capilla y posó su mirada en un cristo crucificado.

- La entrada al Pandemonium… -