Ha llegado el día Jueves, una importante fecha. Es otro hermoso día soleado en la capital; aún no es ni medio día y el calor es casi sofocante, pero un poco de nubes que adornan el cielo… da la sensación de que no será tan calurosa la tarde. En el edificio "White hall", en un apartamento, la cosa no es la misma de siempre, ya que hoy se decide si Yamcha tendrá la posibilidad de acercarse a la madre de su hijo y a éste, al cual conoce sólo por haberle cargado durante unos segundos.
En la habitación principal del coqueto apartamento, Yamcha aún duerme, tapado con blancas sábanas que cubren desde su desnuda espalda hacia abajo. Su corto cabello, desordenado, deja a entrever lo poco que ha dormido por tanta preocupación; De un momento a otro abre sus ojos y lentamente comienza a mirar al techo, quizás buscando que palabras le podría decir a la madre de su hijo para que ella lo dejase hacerse responsable del pequeño también. En que embrollo estaba metido-pensaba-quizás la vida le está cobrando los años de farra y de excesos que ha tenido estos últimos años.
No lo pensó dos veces y partió a la ducha, para refrescarse un poco y ordenar en algo más sus ideas. Buscó un pantalón negro y una camisa blanca, combinada con impecables zapatos negros; dejó la ropa lista para ponerse después de la ducha…y no debía olvidar que debía rasurar su barba, pues debía lucir presentable y serio, pues la razón de esta visita era por un tema complejo. Cuando ya estaba listo y bien vestido procedió a ordenar su habitación y a desayunar: tostadas con jugo de manzana, acompañado de un Capuchino que hacía más elegante su despertar. Encendió el televisor mientras daba un sorbo al vaso de jugo mientras ve a una conocida "amiga" que hablaba de modas en un conocido programa de espectáculos, pero, de pronto comenzó a sonar su teléfono móvil.
Buenos días… ¿Con quién hablo?... ¡Perdón, es que no te reconocí!... Sí, quiero que me acompañes… ¿Te puedo pasar a buscar a las 10:00 hrs?... ¡Obvio, en la mañana!... Dame 5 minutos y voy por ti… ¡Dale mis saludos a tu marido de mi parte, jejeje!... Querida, si es una broma… ¡Nos vemos!
Al terminar la conversación busca las llaves de su carro y sus gafas de sol para salir en busca de su querida amiga a la Corporación. Bajó hasta los estacionamientos y se dirigió hasta su automóvil, que llamaba bastante la atención, pues era un modelo deportivo único en su clase que su equipo le hizo de regalo por obtener un campeonato mundial: rojo, con llantas cromadas, tres puertas automáticas, modelo que alcanza hasta las 300 MPH en 8,5 segundos… ¡Un verdadero lujo para un campeón!...Realmente soy un idiota que le ha truncado la vida a una muchacha que sólo estuvo con él por una noche…-pensó- ¡Si yo soy un hombre hecho y derecho! ¡Cómo no me di cuenta de pequeños detalles! ¡Cómo no me protegí!-pensaba mientras partía el motor del auto que daba un elegante rugido- A veces pienso que fue culpa mía, sí, culpa mía… Pero sus encantos… ¡En qué estás pensando, hombre!-Mientras sale del edificio en dirección hacia la Corporación.
En la corporación, el día era como otro más: normal y sin novedad. Vegeta entrenaba con Trunks en la cámara adaptada para entrenamientos, el muchacho daba su 100 para ser más fuerte. Bulma leía el periódico sentada en un banquillo del jardín; lucía una minifalda azul con una blusa escotada blanca, aros turquesa que hacen juego con sus ojos, tacos blancos. La mujer daba vistazos a las páginas sociales para ver si ubicaba a alguna conocida por ahí, y continuaba su búsqueda hasta que notó la presencia de su marido al lado de ella.
Me pregunto por qué andas vestida así- en tono grave- Sabes que la mujer del príncipe de los Saiyans no debe parecer como una simple mortal-cruzando sus brazos-¿A quién vas a ver? ¿Eh?
Voy a salir con Yamcha…Si no te molesta, claro…Pero, por lo que veo… ¡Ufff!-suspira ella- Encuentro que estos dos últimos años te has puesto muy estricto con el tema de cómo me visto o como me veo, o con quien salgo ¡Eso es problema mío!
¿¿Vas a salir con ese payaso??-indignado- ¡¡Lo que me faltaba!! ¡¡Ese tarado te invita a algún lado y llegas a volar por verte bien y provocativa!! ¿¿Qué pretendes, mujer??-cambiando el semblante- ¡¡No quiero que vayas a ningún lado!!... Menos de esa manera, así como andas vestida, pareces una…
¿Qué quieres decir?-desafiante- ¿Una cualquiera? ¿Acaso soy una cualquiera por andar con una blusa escotada? ¡Qué mono más cavernícola eres, Vegeta!
Si vas a andar vestida así, que sea para mí-tomándola de la cintura, de manera firme- recuerda que tu eres MI MUJER, y no cualquier mujer, eres la mujer del príncipe de la dinastía de los mejores combatientes del Universo. Y si vas a ver a ese tarado, ve con ropa menos provocativa.
¿Estás celoso?-preguntó- Eso era… Estás celoso de que salga con un amigo de toda la vida y que me vea así… ¡Qué desconfiado eres! Parece que estos 8 años juntos no valen nada para ti, orgulloso…
¿Celoso, yo?-respondiendo-¡Patrañas! … Menos de un gusano como ese… ¡Esa escoria no merece mi respeto! ¡¡Cómo quieres que me sienta si ustedes dos fueron novios!!-furioso- ¡Mejor me marcho a entrenar y no malgasto energías en ti! ¡Umpf!
Ya volverás a implorar perdón…ya volverás…-sonriendo irónica-¡Sabes que te tengo loco, por eso volverás, príncipe mono gruñón! ¡Volverás cuando anochezca, príncipe!
Un suave rugido de motor hizo que Bulma volteara su cabeza a ver quién se estacionó fuera de su casa. ¡Claro, si era Yamcha que había llegado a buscarle! Apresuró su paso hasta quedar al lado del hermoso auto. Una de las puertas se abre hacia arriba, de manera automática. Una familiar voz la saluda y la invita a entrar al coche.
¿Vienes conmigo?- subiendo sus gafas y cerrándole un ojo- ¡Serás la visita más ilustre e intelectual que se suba a mi carro! Anda que es broma…
¡Wow! Si que estoy sorprendida, ¡Qué buen auto tienes! ¡Lástima que nuestra corporación no haga de estos!-mientras prende la radio e inserta un cd con música- ¡Yo pondré la música en este viaje!
Ambos partieron con dirección hacia la parte residencial de la ciudad del Oeste. Un barrio totalmente silencioso y pulcro; hermosas casas familiares con niños jugando en el parque adornan este paisaje. Dueñas de casa paseando a sus mascotas y jóvenes matrimonios paseándose con sus hijos… Un lugar totalmente familiar y acogedor. Yamcha bajó la velocidad de su automóvil y comenzó a maniobrar hasta llegar a una dirección que tenía anotada en un papel.
¿A qué venimos? Siempre y cuando puedas contarlo… ¿Es por lo del ADN, cierto?-pregunta Bulma-¿Sabes que te ampara lo legal si el bebé es tuyo, cierto?
Sí, a eso venimos hasta acá…-respondió melancólico- Ojalá Grace esté y me quiera recibir…ojalá.
Recuerda que cuentas conmigo para cualquier cosa-le recuerda Bulma- Bueno, no cualquier cosa-riendo de manera pícara.
¡Aquí es! ¿Me esperas aquí o afuera? ¡Cómo tu quieras!-mientras él sale del automóvil- Vuelvo en un momento más… No tardaré mucho.
Creo que saldré a fumar un cigarrillo mientras te espero…De ahí me cuentas todo… Recuerda: ten calma y no te apresures al tratar el tema, mira que cosas así para nosotras es algo difícil, aún estamos sentimentales. Te lo dice una mujer que vivió esa experiencia.
Asintiendo con la cabeza, Yamcha voltea y se dirige en dirección a la casa de Grace que estaba a un par de pasos. Con un caminar seguro emprende el camino, pero en el fondo se sentía nervioso e incómodo. En frente de la entrada toca el timbre, espera un momento y sale una señora bastante atractiva a recibir la visita. Ésta, reconoce quien está en la puerta y da un grito de emoción:
¡No lo puedo creer! ¡Yamcha Taro en la puerta de mi casa! ¡¡¡Wow!!!-emocionada- ¡Qué guapo eres en vivo, hombre! ¡Quiero saber si eres de verdad! ¿Te puedo pellizcar para saber si es verdad?
Sí, soy yo…no me pellizque, que eso duele-sonrojado-quiero preguntarle si aquí vive la señorita Grace Hunt…Es que necesito conversar con ella, es urgente. Dígale que la espero para charlar con ella, por favor.
Cómo no… ella es mi hija-afirma la señora-Dame un minuto y ella viene a conversar contigo…Disculpa, pero no puedo creer que estés frente a mi casa ¡Qué emoción!
Ante jocosa situación, Yamcha se relaja un poco. Él siempre supo que tenía popularidad en el baseball, pero nunca tanto; sólo le bastaba una noche de juerga para comprobar esa teoría, las chicas se le abalanzaban con el sólo hecho de verlo cerca. Claro, al principio le parecía gracioso, pero después de años, notó que era una gran frivolidad aquel juego de ser el más galán. Después de un minuto, Yamcha siente una familiar voz acercarse hasta su proximidad: era Grace que traía en brazos al pequeño Zeph. Quedó mudo al ver al bebé, que era igual a él, salvo sus ojos, que eran gracias a la genética materna. Grace notó que Yamcha estaba esperándola y salió a saludarle.
¡Qué sorpresa verte por acá, Yamcha!-dándole un beso en la mejilla- Pensé que estabas entrenando, o que estarías en otro lugar.
No, pasé a verte porque necesitamos conversar, y seriamente. Se trata sobre Zeph, quiero que le hagas un test de ADN comparado con el mío… Quiero asumir mi paternidad… Aunque te suene raro.
Alejándolo de la puerta de la casa, Grace toma del brazo a Yamcha y le pide que se sienten por un momento. La expresión del rostro de ella cambia en un instante a otro por aquel comentario.
Sabes que es un tema delicado, que en mi familia todos creen que este bebé es de Hugh, no tuyo-en voz baja-… Sabes que es complicado…-Suspirando- Yo…yo estoy confundida… Estoy confundida porque te he vuelto a ver… A veces pienso que nunca tuve que haberte escrito esa carta… Nunca… Debí haber guardado un silencio eterno.
¿Por qué dices eso?-Sorprendido- Lo que hiciste fue admirable: me dijiste la verdad. Pongo las manos al fuego por lo que diré ahora… "Zeph es mi hijo, sangre de mi sangre, lleva mi estirpe en el cabello y en la piel… Tiene un ki superior al resto de los bebés, es un Taro como su padre, un luchador"
¿A qué te refieres con la palabra Ki?-Anonadada mientras abraza al bebé en sus brazos- ¿Acaso tú estuviste en los Cell Games? ¡Un momento! ¿Quién eres realmente, Yamcha?
Una persona que en sus tiempos libres se dedica a ser una estrella del baseball, pero que en su pasado fue un guerrero que participó en los budokai tenkaichi, una persona que posee cierta energía superior a los simples humanos, a eso le llamamos Ki…Por eso te digo, este bebé no es como los demás, ya que puedo sentir que tiene ki… aparte me recuerda cuando era un adolescente cuando lo miro-melancólico- Para mi, lo del ADN es un gran detalle que demuestra que sí es mi hijo… Yo no necesito exámenes, pero la ley sí.
Grace queda mirando a su hijo mientras éste también la mira con sus ojos celestes y comienza a reír, cosa que enternece a la madre, que lo abraza y le da un beso en la frente.
Te debo tantas explicaciones, Grace-Desviando su mirada al horizonte- Si quieres, castígame con tu indeferencia, pero no me prohíbas ver a mi hijo…Por favor… No sabes los enredos que tengo por todo lo que ha pasado… No sabes lo feliz que estoy por ver a este bebé, y que lo del ADN es un mero detalle… ¡Cómo no va a ser mi hijo si sólo basta con mirarle!... Mujer: escúchame… Si la cosa se pone complicada en tu caso…Aquí tienes esto que te puede servir en caso extremo-Pasándole algo metálico a sus manos- No lo dudes y úsala… Tiene todas las indicaciones para llegar… Eres bienvenida…
Es que no se que decir-impresionada- ¡Falta tanto y tan poco para que todo se sepa!... ¡Dios mío, en que me he metido!-se larga a llorar, desconsolada-Yo… yo se que puedo contar contigo, se que eres un buen tipo, pero es algo grave… ¡Es grave decir un día para otro que tu hijo es de otro padre!… ¡Me voy a echar a toda mi familia encima! ¡Dame fuerzas, Kami para salir de esto!
Él la abraza y la comienza a consolar de aquella situación. Su abrazo es fuerte, pero cálido y de apoyo. Mientras él la abraza, el bebé se queda dormido en su brazo, que lo sujetaba para abrazar a la chica mientras lloraba. Él le entrega al bebé para que ella lo cargue y lo lleve hacia su cunita… Yamcha espera a Grace cuando va a dejar al bebé adentro de su casa. Sabe que, hasta el momento, puede ver a su hijo, pero la situación es delicada, sobre todo para ella… "Debo ayudarla, no se merece todo el peso de ser juzgada… Yo soy tan o más culpable que ella… Pero no me arrepiento de haberte conocido, Grace". Ella aparece otra vez, con refrescos: Yamcha da las gracias y toma un vaso y comienza a beber, ella se sienta a su lado.
Dime Yamcha ¿Qué haremos cuando yo diga toda la verdad?-preguntando- Lo se: me titulé en Finanzas, puedo hacer mi vida… Pero ¿Mi familia, mis amigos, mis conocidos? Tendré que marcharme de aquí, para siempre… Como te dije la otra vez… No quiero que juzguen a mi pequeñito por mis errores, no quiero.
Nuestro pequeñito, querrás decir-corrigiendo- Mira… Sabes que después de lo del ADN yo te daré el apellido, y nada ni nadie podrá hacerles daño… Quizás esta pequeña ayuda te sea útil… Déjame ayudarte, aunque sea por un poco… ¡Sabes que este embrollo, quieras o no, nos corresponde a los dos! ¡Mientras yo los tenga conmigo nada ni nadie les podrá hacer daño! ¡Por favor, sólo dame una oportunidad! ¡Sólo una!
Me sorprendes- suspirando- Nunca pensé que dirías eso… No se como te agradecería por estarme escuchando y tratando de encontrar soluciones…Eres una persona muy buena y noble… Nunca pensé verte de nuevo ¡Y aquí estás!... Gracias por ayudarme, muchas gracias…-mirándolo con su hermosos ojos y con su mano acariciando su rostro- Ahora puedo estar más tranquila con tus palabras… quién lo hubiese dicho…Yamcha Taro se hace responsable de su hijo ¡y de manera muy orgullosa!
¡No es nada!-Rascándose la cabeza- Es lo mínimo que puedo hacer por ustedes dos… No sabes como me han cambiado la perspectiva de vida en estos dos últimos meses… Pero me han cambiado para bien… Aunque no lo creas, te doy las gracias por permitirme acercarme a ti a y a mi hijo… ¡Te admiro Grace por haber tenido el coraje de escribirme esa carta diciéndome la verdad!... Otra chica no hubiese hecho eso…
Un momento de silencio los reinó a los tres en el antejardín, Yamcha que estaba un poco distanciado y Grace que había ido a buscar al bebé en brazos. Grace miraba a Yamcha y miraba a su hijo, el cual, en un inesperado gesto alzó los brazos en dirección hacia su padre. Yamcha quedó perplejo y se emocionó por aquel gesto del pequeño, y Grace, aceptando la situación, le entrega con cuidado al muchachito para que lo cargue por unos instantes.
Ven acá, campeón-emocionado-¿Sabes quién soy yo, cierto? Por eso quisiste que te tomase en brazos… No puedo creer que ahora te tenga en mis brazos, pequeñín-hablándole de manera tierna- Sabes que soy tu padre, Zeph… Sabes que cuentas conmigo, campeón. No te dejaré solo nunca ¿escuchaste?... Quizás no soy el mejor ejemplo, pero haría cualquier cosa por tu bien…
De lejos, Bulma continuaba fumando su cigarrillo, cuando notó aquella escena: Yamcha tenía en brazos a un pequeñín que era igual a él. Casi se cayó al suelo de la impresión y se alegró mucho por él. Botando la colilla del cigarro al suelo, partió a saludar.
Yamcha, necesito que conversemos…Es sobre…sobre mi-desviando la mirada-Necesito que me escuches porque esto no lo puedo guardar más.Tengo que contarte tantas cosas… Pero para eso debo dejar que esto se calme un poco-sonriendo a Yamcha y tomándole una mano- No sabes la alegría de verte otra vez… Ahora entiendo todo… Pero prefiero que el tiempo hable, no yo.
¿A qué te refieres?-confuso- ¿Hice algo malo? ¿Te falta algo para ustedes? Pide lo que quieras… No sabes lo impaciente que estoy para que Zeph lleve mi apellido, no sabes…Dime-mientras se sienta en una banca del antejardín y mantiene a su hijo junto a él-Soy todo oídos… bueno, últimamente no, pero… ¡Haré el empeño!
Grace se sienta en el banco junto a Yamcha y a su hijo. Ella estaba preciosa, su cabello castaño y sus hermosos ojos celestes distraían a Yamcha… y otro par de atributos también. Un lindo vestido rosa adornaba su figura, que había quedado mejor después del embarazo.
Cuando Yamcha hablaba, la chica se había acercado lo suficiente para robarle un beso. Cosa que lo dejo impresionado y ruborizado, ya que él era quien siempre hacía eso con las chicas. ¡Claro, él no opuso resistencia tampoco, ni tonto! Grace, después de besarlo se puso de pie y lo tomó de una mano. Yamcha continuaba algo sorprendido, pero también se puso de pie y la abrazó fuertemente contra su pecho enrollándola con sus enormes y firmes brazos.
Gracias por el beso-diciéndoselo al oído- ¡Tú si que me has sorprendido! ¡Eres de armas tomar!
Parece que no te das cuenta-lamentándose ella- ¡No importa! Ven a verme cuando puedas… ¡Oh, parece que te están esperando en tu auto!
¿Te puedo confesar algo?-comentó Yamcha- Encuentro que te ves más hermosa ahora que antes, sin desmerecer nada…Si no te ofende, claro… Luces hermosa.
¡Ah! ¿Yo?-ruborizada-Parece que tu coqueteo no resultará conmigo hoy… Yo no soy como las que andas seduciendo por ahí…Tengo mi orgullo y mi autoestima bien alta, para tu información.
No eres de esas, tú eres la madre de mi hijo… No eres cualquier mujer-cerrándole un ojo- Eres una afortunada, mujer. Entonces… ¿Por qué me besaste?
¿Por qué estás tan seguro de tu paternidad?-preguntó Grace mientras evadía la mirada de Yamcha- ¿A qué viene tanta confianza?
Sólo basta mirarle de frente para saber que es mi hijo, su color de piel, su cabello…-suspirando- y otras cosas… Y te recuerdo que nosotros tuvimos intimidad, por si no recuerdas-susurrándole al oído- ¿Acaso no te acuerdas, eh?-sonriendo.
¡Yamcha!-sonrojadísima- ¡Eso es confidencial! Hombre, tus comentarios… Está bien, le haré el ADN al bebé, pero necesito que pases a dejar tus muestras a algún laboratorio y me dices cual es y yo llevo al bebé hasta allá.
¡Cómo digas!-algo más aliviado- Te diré en donde será… Mañana te llamaré para que nos juntemos… Por cierto Grace… Te ves estupenda, y no puedo dejar de mirar tu belleza. ¡Pero que estoy diciendo!-pasándole el bebé a la madre- creo que me debo ir, me están esperando.
Grace notó la presencia de Bulma al lado del coche de Yamcha, abrazó al hombre y se despidió. Quedó mirando a Yamcha mientras se alejaba de los dos. Entra a su auto con Bulma y se alejan de ahí por el momento. Toman rumbo hacia la zona "nocturna" de la ciudad.
Oye, la madre de tu hijo es muy guapa y bastante joven-dándole una palmada en la espalda a Yamcha- Si que no has perdido el tiempo tú, ¿Eh? Aparte que te ha pillado desprevenido y te ha robado un beso… jejejeje
Es que tengo mis encantos aún-riendo-Nooo, ella es preciosa, como no me iba a fijar en ella…pero lo demás está demás. Ella es la madre de mi hijo, nada más. ¿Qué beso? ¡Estás loca, mujer!
Esa chica te tiene ganas-Comentando- si no, se hubiese marchado y nunca te hubieses enterado que eres padre…Acéptalo Yamcha, parece que a ti, por lo que me has hablado, también te gusta… Sólo bastaba ver en que dirección mirabas a ella, y no era precisamente a su rostro. Insisto: te robó un beso que no tuvo oposición.
¡Qué curiosa eres, Bulma! en las cosas que te fijas-ruborizado- no lo niego, Grace es una mujer muy bella, muy guapa… A cualquier hombre se le irían los ojos a sus atributos… Y yo no soy la excepción… Además, eso no te compete, entrometida…
Qué grave te has puesto, Yamcha- Bromeando- parece que estás madurando ¡Por fin!...Basta de bromas… ¿Aceptó hacerse el test de ADN?
Sí, pero hay un gran problema para ella- Suspirando- en su familia todos creen que Zeph es hijo de Hugh… Ahora más que nunca me necesitará… Me dijo que quiere asumir todo… O sea, va asumir ante su familia que le fue infiel a su ex esposo y que su hijo no es de Hugh sino mío… ¡Qué acto de valentía hará!
Uyyy… ¡Qué serio tema se le viene encima a esa muchacha! Asumir una responsabilidad así significa que eso lo está haciendo por alguien también… ¡Despierta, hombre! ¡Esa chica está enamorada de ti!... O si no, no lo haría…
Bulma ¿Vas a seguir con el tema hasta que lleguemos?-sonrojado- Entiendo, soy un hombre adulto, pero no creo que ella se haya fijado en mi… si es menor que yo, mucho menor…Bueno, tengo mis encantos, pero… ¿A ti que te importa eso?
Querido, no seas torpe, todas nos hemos fijado en ti alguna vez en la vida-riendo- ¡Yo estuve 13 años fijándome en ti!... jajajajajaja… Aún estas re guapo. Mírate: cabello corto, bien vestido, estado físico envidiable y esas cicatrices que te dan tu no se qué…Eres el que todas quieren…con beso incluido.
Ustedes si que son especiales-riendo- No las entiendo…Antes que nada, te quería dar las gracias por haberme acompañado a la casa de Grace, quizás para ti no era mucho, para mi, tu compañía en aquel momento era muy importante… ¡Muchas gracias!
¡Por favor! Las gracias te las doy a ti por haber estado siempre conmigo en las buenas y en las malas… Sobre todo cuando nació Trunks, estuviste siempre acompañándome…Oye, cambiando de tema, tu hijo es idéntico a ti… ¡Increíble! Tiene tus facciones y tu cabello… ¡Verás lo guapo que será cuando crezca! Tendrá a todas las chicas tras él…jajajajaja.
Qué frívola eres-haciendo una mueca- Aún está pequeño el bebé y ya le has colgado romances… ¡Mujeres! Es de lo único que hablan.
Lo bueno es que te veo más tranquilo, más pausado-comenta Bulma- Me da gusto verte feliz ¡Por fin!... Lo bueno es que ella tiene toda la predisposición del mundo para realizarse todos los exámenes… Pero el gesto de asumir la verdad ante su familia es un gesto notable.
Es una buena chica, por eso lo hace… La otra vez que me escribió la carta me di cuenta que asumir el riesgo de decir la verdad enriquece a la persona: ella lo hizo…y ahora me dará una oportunidad de estar junto a mi hijo también- feliz- ¡No sabes lo mucho que me alegró que aceptara lo del ADN!
¡Y que te haya robado un beso también, picarón!- cerrándole un ojo- Hacen una linda pareja… ¡Perdón! No quieres hablar más del tema… Está bien, no me compete ese tema, señor serio y formal.
Oye Bulma ¿Te parece que celebremos mi primer paso de estar con mi hijo? ¡Te invito a bailar un momento!- Pasándole su teléfono móvil- Llama a tu casa y avisa que llegarás un poco más tarde… ¿Te parece buena mi idea?
Como hacía tiempo que ella no salía a bailar, aceptó de inmediato la propuesta que su amigo le había hecho. Ella no salía desde que nació su hijo Trunks-pensó-Este era un momento para salir a divertirse ¡Y que mejor que salir con Yamcha, que era un excelente bailarín! Llamó a su casa para avisar que llegaría más tarde, cosa que no le agradó a su marido, para nada.
¡Listo!-Apagando el teléfono- ¡Es hora de bailar! Gracias por invitarme, hacía años que no salía…
¡No es nada, mujer!-aceptando sus comentarios- Te mereces eso y mucho más… ¿Estás lista para bailar?
Acelerando a full, ambos se dirigieron hasta la zona nocturna de la capital. Quizás la tensión de una respuesta que le resultó favorable a Yamcha produjo esta situación: celebrar el primer pero no último paso de saber aceptar y de reparar de a poco sus errores. El jueves que le era tan esquivo le resultó tener un buen final de día. Sólo falta saber el resultado (mero) del ADN de paternidad y que seguirá o pasará entre Grace y Yamcha.
