Ahí se encontraban de nuevo, frente a la oficina del director, tal y como la última vez que estuvieron en la misma situación, esperaban pacientemente a que la puerta frente a ellos se abriera; era ahora que sabrían si la directiva y los profesores, aceptaría la creación de un nuevo club dentro de la escuela, para ser mas específicos, el club de fútbol femenil.
Y tal cómo la vez anterior Tomoyo se paseaba inquietamente de aquí para allá, mientras Eriol y Syaoran la miraban desde el lugar en el que ellos aguardaban, pasaron alrededor de diez minutos mas antes de que la puerta frente a la que esperaban tan pacientemente se abriera y por el umbral de la misma apareciera la figura de cierta joven de cabellos castaños claros.
Después de agradecer las atenciones prestadas y despedirse cordialmente, salió definitivamente por la puerta principal, sólo para encontrarse a tres inquietos jóvenes, que notoriamente estaban a la expectativa de lo ocurrido.
- ¿Y bien...¿qué decidieron? – se adelanto a decir el joven de cabellos castaños, materializando así las dudas que igualmente compartían los otros dos jóvenes.
La castaña dio un hondísimo suspiro antes de responder, mirando por unos segundo los rostros de sus amigos, lo cuales denotaban bastante ansiedad por conocer su respuesta.
- Los profesores están de acuerdo... – decía, al mismo tiempo que una gran sonrisa se iba formando en sus labios – ¡tengo la autorización para formar un nuevo club!
- ¡Felicidades...! – dijo mas que feliz su amiga, acercándose a ella para abrazarla.
- Gracias, no habría podido lograrlo sin su ayuda... – se mostró mas que contenta, correspondiendo felizmente al abrazo – aunque bueno… – repentinamente su rostro se torno un poco mas serio – el club estará a prueba este semestre, el director Terada me dijo que si no había resultados, el próximo año ya no existiría.
- Descuida Sakura, todo va a salir bien, si conseguiste a las jugadoras que era lo mas difícil, lo demás será pan comido... – trataba de reanimarla la chica amatista al ver cómo de un momento a otro los ánimos de la castaña estaban decayendo.
- Tomoyo tiene razón... – reitero el joven de gafas que estaba su lado – además recuerda que cuentas con nosotros para lo que sea...
- Gracias por todo chicos... – recobro nuevamente el buen humor – es tiempo de que comencemos...
Capitulo 8
La primera practica
Llevo una mano a su rostro, tratando de bloquear con el dorso de su antebrazo los luminosos rayos dorados del sol vespertino, hacia una maravillosa tarde, una que estimulaba los ánimos de Sakura hasta el punto mas alto, pues al elevar su vista y ver las esponjosas nubes blancas, dispersas en el celeste del cielo semi despejado, y al sentir sobre su piel almendrada la brisa fresca que soplaba, una sensación de calma tranquilidad llenó cada uno de sus sentidos, augurándole el día por demás prometedor que tenía por delante, uno que había esperado con ansia loca desde hacía tres días atrás, cuando el director Terada le dio su aprobación para la fundación del primer equipo de fútbol femenil de la preparatoria Tomoeda.
Desde su puesto, Sakura observo emocionada el campo de entrenamiento que se extendía frente a sus ojos, después de todo, esa sería la primera practica con su nuevo equipo.
Aspiró hondamente, llenado sus pulmones del puro aire que se respiraba en aquel verde espacio, en la cancha distinguió varias siluetas conocidas, casi todas las jugadoras ya se habían juntado, y es que luego de llegar a un acuerdo, quedaron en reunirse todas las tardes en ese lugar a practicar, después de las clases.
Igualmente ya habían hablado con el equipo de fútbol masculino, quienes aceptaron compartir la cancha con ellas. Aunque claro que teniendo ellas a su capitán como el entrenador, no podían negarse a la petición.
Y hablando del capitán, una gran sonrisa se curvo en sus afresados labios, al distinguir a lo lejos la figura de Syaoran, este se encontraba sentado en la banca del entrenador, puesto que desempeñaría en el recién establecido club de fútbol femenil, el resto del verano, hasta que se recuperara de la fractura de su pierna y pudiera volver a jugar.
Al lado del castaño se encontraba otro conocido suyo, su sonrisa se amplió al verlo ahí, supuso que la presencia de Eriol en el lugar, era obra de Tomoyo, simplemente no podía dejar de maravillarse con el increíble poder de convencimiento que su amiga tenía.
Con pasos lentos se acerco hasta donde aquel par se encontraba, Eriol y Syaoran parecían discutir sobre algo importante, ambos estaban tan concentrados en sus planes, que ni siquiera advirtieron el momento en el que ella se puso a sus espaldas.
- Eriol, yo creo que lo mejor será que empecemos por los ejercicios básicos, sin soltarles el balón todavía... – decía algo concentrado el castaño, formulando el plan de entrenamiento, mientras anotaba los puntos mas importantes a desarrollar en una libreta.
- De acuerdo, en ese caso yo me are cargo del entrenamiento físico, y tú de lo táctico... – corroboró el plan elaborado por su compañero, y e que a decir verdad Syaoran era el cerebro que orquestaba las jugadas en el equipo masculino, esa era la primera vez en mucho tiempo que ambos estaban logrando ponerse de acuerdo en algo.
- ¿Qué hacen chicos? – si bien la intromisión de Sakura fue algo abrupta, ninguno se sobresalto, por lo que el castaño se limitó a responderle, mas sin apartar sus ojos ámbar de la libreta.
- Es el plan de entrenamiento que seguiremos de ahora en adelante... – señalo tranquilamente el muchacho de orbes avellana.
- En serio¿y en qué consiste? – se mostró ciertamente interesada.
- Ya lo veras... – finalmente se volvió para verla, mostrándole una misteriosa sonrisa – mejor reúne al equipo y se los explico a todas juntas.
- De acuerdo... – hizo un mohín, ella quería ser la primera en saberlo, mas aun así hizo lo que el joven le dijo, después de todo, de ahora en adelante iba a ser su entrenador y tenía que deberle algo de respeto y obediencia, al menos dentro de la cancha.
Cuando las jóvenes estuvieron reunidas alrededor de Syaoran, este comenzó a darles algunos detalles de lo que consistía aquel deporte, pues estaba seguro que la mayoría solo tenia una idea vaga de cómo se jugaba.
- Primero que nada, les daré una explicación a grandes rasgos de lo que es en sí el fútbol... – dijo en voz alta Syaoran, sentado desde su puesto, en la banca del entrenador, ciertamente no estaba en tan optimas condiciones, como para permanecer mucho tiempo de pie, apoyándose de sus muletas, las jóvenes tomaron asiento sobre el pasto, haciendo un semi circulo a su alrededor, escuchando atentamente lo que su entrenador les decía.
» ...el fútbol es un deporte que se juega en equipos de once personas, el fin del juego es tratar de anotarle al equipo contrario, el mayor numero de goles posible, por lo que cada uno de los jugadores representa un papel especifico dentro del juego... – prosiguió con su explicación, utilizando la libreta que llevaba, para dibujar un rápido diagrama de la cancha, y así ilustrar mas detalladamente en que lugar iban ubicados los jugadores.
» ...primeramente empezaremos con los delanteros, como atacantes ellos están al frente y son los responsables de meter los goles, aunque no por eso, ningún otro jugador del equipo puede anotar, todo depende de la suerte..., en la siguiente línea están los centrocampistas, estos se encargan de orquestar los ataques, dependiendo de la táctica que empleen, le facilitaran o no al delantero el meter los goles..., enseguida siguen los defensas, a menos de que sea sumamente indispensable, un defensa jamás deja solo al portero, su principal prioridad será defender su portería, evitando a toda costa que los contrarios metan un gol..., y ya por ultimo esta el portero, la pieza clave dentro del equipo, pues no solo es el responsable de salvaguardar la portería, sino que también es quien se encarga de organizar a la defensa, además, -que esto si que les quede claro-, ningún otro jugador aparte de él tiene la facultad de tocar el balón con las manos, mas sin embargo lo ara, siempre y cuando se encuentre dentro de su área, que es este cuadro – lo último se los señalo gráficamente en el diagrama con el lápiz – bueno, creo que eso es todo lo que hay que decir por ahora, ya mas adelante les hablare de las faltas y las cosas que nunca deben hacer, si tienen alguna duda, solo pregúnteme... – al parecer a todas les había quedado claro, ya que ninguna hizo ninguna pregunta.
- Bien chicas, si no hay dudas, entonces empezaremos con el entrenamiento... – quien hablo esta vez fue Eriol, el que ya se había autodenominado el ayudante del entrenador – lo primero que aremos será un poco de calentamiento, empezaremos por darle unas vueltas a la cancha caminando, luego trotaremos un poco...
- ¡Qué! – la primera en quejarse fue Mei Ling – pero yo creí que solo jugaríamos con la pelota.
- Wong... – Sakura trato de no hacer ver su argumento como un sermón, si iban a estar en el mismo equipo, por mas que le irritara su presencia, lo mejor era llevar una convivencia pacifica con ella – en cualquier deporte que hagas, tienes que calentar primero sino quieres sufrir un desgarre...
- Eso es verdad Mei Ling – le apoyo Syaoran, al ver venir una inminente reclamación por parte de la pelinegra – por otra parte, es la mejor forma de crear una resistencia física, pues los partidos suelen ser bastante desgastantes para cualquiera, así que esta semana nos enfocaremos únicamente en aumentar su resistencia...
- Si tu lo dices querido Syaoran, entonces correré todo lo que digas... – el aludido rió nerviosamente por lo de "querido", mientras que Sakura clavo asesinamente su mirada esmeralda en la figura de la chica pelinegra, como se atrevía llamar a "su" Syaoran, "querido".
Y si bien pensó en reñirla, se quedo callada, pues a Syaoran tampoco parecía haberle gustado el apelativo que había empleado, no hubo mayores incidentes entre ellas después de eso, el entrenamiento transcurrió en relativa calma, a excepción claro, que luego de recorrer la tercera vuelta trotando, una a una, las chicas cayeron totalmente agotadas, al final, solo Sakura, Nakuru y Mei Ling seguían manteniendo el ritmo que marcaba Eriol, al parecer de las once, eran las que mejor condición física tenían.
Syaoran se limito a ver los resaltados, para crearle una rutina especifica de entrenamiento a cada una de las chicas, observando con atención mientras Eriol seguía con el calentamiento, indicándoles que realizaran algunos ejercicios de estiramiento y flexibilidad.
Al final de la tarde, sin haber siquiera jugado, todas se encontraban tan cansadas, que difícilmente podían mantenerse en pie, sin duda, el agua de las duchas les cayó como venida del cielo, pues a más de una le devolvió a la vida el agradable masaje que el precipitado caer del agua le proporcionaba a su adolorido cuerpo.
Al salir de los vestidores, todas se despidieron amigablemente de Syaoran y Eriol, quienes se encontraban en las afueras, Syaoran esperando a cierta joven de ojos esmeralda para regresar juntos a casa, Eriol por su parte le hacia compañía.
Al poco rato, Sakura salió acompañada de Tomoyo, luego de hacer un rápido plan, los cuatro chicos acordaron ir a comer algo, cada día que pasaba, Syaoran se hacia mas hábil con las muletas, y ahora podía recorrer distancias mucho mas largas con ellas.
Fue una tarde muy divertida, todos se la pasaron muy bien en el establecimiento de comida rápida, haciendo una que otra broma mientras degustaban su orden de comida, antes de que el sol comenzara a ponerse en el horizonte, los chicos tomaron rumbos diferentes, Eriol insistió en acompañar a Tomoyo, así que al final, ambos castaños caminaron solos a casa.
Por un rato mantuvieron silencio, sin embargo, Sakura no tardo mucho en romper con el, y así comenzar una entretenida charla con Syaoran.
- ¿Y como ves al equipo? – le dijo casualmente al muchacho de castaños cabellos que caminaba junto a ella, el cual se volvió para verla fugazmente, a penas escucho su voz.
- No puedo hacer un balance definitivo, ya que no las eh visto jugar... – le contesto con calma – pero por lo que vi hoy, vamos a tener que trabajar muy duro en lo que a la resistencia física se refiere... por otra parte, eh estado investigando, y la liga femenil de fútbol comenzara mas o menos en un mes, como son muchos menos equipos que en la liga varonil, las rondas eliminatorias son mas cortas, si queremos llegar al torneo nacional, debemos trabajar duro este mes, para poder vencer a las secundarias del distrito...
- Ahora si hablas como todo un entrenador Syaoran... – la chica no tardo en hacer mofa de la seria actitud que había tomado su amigo, si bien él se mostraba así de serio con la mayoría de las personas, a Sakura le hacía gracia que lo hiciera con ella, ya que no importase en que situación estuvieran, él siempre le mostraba su verdadera forma de ser.
- Que mas me queda – se alzo resignadamente de hombros – si voy a hacer este trabajo, por lo menos lo are bien...
- ¡Ese es el espíritu...! – exclamó felizmente ella, mientras alzaba su puño cerrado al cielo.
- Te ves muy feliz – sonrió levemente malicioso al ver el gran entusiasmo que ella mostraba últimamente, le gustaba verla así de contenta, pues sabía que su sentir era real y no sonreía solo por complacer a las otras personas.
- Por supuesto que lo estoy... – se volvió para verle con una gran y sincera sonrisa, que en sí, era a lo que se refería el chico – nunca antes me había sentido tan libre, por primera vez no tengo que cargar yo sola con la responsabilidad completa del equipo, sino que cómo soy también una principiante, entre todas nos dividimos la carga...
- Lo mismo lo podrías haber hecho con el equipo de gimnasia... – le recordó él, sin apartar la vista del frente, ya que cualquier descuido, podría hacerle perder fácilmente el equilibrio con las muletas.
- No, no era tan sencillo... – puntualizo ella, adoptando una pose pensativa – debido a que yo sobresalía de las demás, aunque no lo quisiera, siempre terminaba siendo el centro de atención – su pose cambio radicalmente, apretando fuertemente ambos puños en señal decisiva, mientras que de sus ojos parecía emanar cierto fuego – pero ahora no soy mas que otra de las chicas, y mi única prioridad es aprender a jugar¡Si...! – su expresión denotaba tanta determinación, que el joven no pudo reprimir una risita divertida, por los graciosos ademanes que hacía su compañera al hablar – ¿de qué te ríes?
- Es solo que jamás pensé que llegaría a verte así – aclaró él antes de que se lo tomara cómo una burla – hace no mas de un mes estabas abrumada por el torneo intercolegial de gimnasia, y ahora mírate, estas emocionadísima por jugar a un deporte, que hace también un mes, veías cómo un juego tonto y sin chiste...
- Pues las personas cambian... – dijo firmemente, a pesar de estar levemente apenada por las palabras de Syaoran.
- Ya me di cuenta... – le miro acusadoramente de soslayo – por cierto... – cambió repentinamente el tema – ahora que recuerdo, en la mañana me dijiste que tus padres hoy llegarían hasta muy tarde¿te gustaría ir a mi casa?, mamá también llegara tarde así que mientras los esperamos podríamos hacernos compañía...
- ¿L-los... los dos solos? – enrojeció hasta las orejas, no supo porqué, pero el pensamiento de quedarse tan asolas con Syaoran, la hizo ponerse en extremo nerviosa, sabía que tenía que poner en orden sus sentimientos hacia él cuanto antes, pero simplemente no encontraba una forma de hacerlo.
- Si... – respondió inocentemente el otro, sin imaginar la crisis existencial por la que atravesaba su amiga – podríamos jugar videojuegos, o al ajedrez, es mas, porqué no vemos una película... – volvió a la carga para intentar convencerla, últimamente se había acostumbrado mucho a su presencia, quizás era porque durante su exilio, fue la única persona que realmente estuvo a su lado.
- N-no lo sé... – titubeo ella, con el mismo nerviosismo de antes, aun se debatía internamente sobre la postura que debía tomar frente a él.
- ¿Sucede algo malo¿acaso ya tenías otro plan hecho...? – le miro ciertamente extrañado, ya había notado cómo últimamente la actitud de Sakura había cambiado un poco para con él, sin embargo hasta ahora no había querido darle importancia.
- No, claro que no... – se apresuro negar, haciendo efusivos ademanes negativos con sus manos, sin poder evitar sonreír nerviosa, temía que él malinterpretara sus palabras.
- ¿Entonces...? – demando una respuesta, alzando una ceja confundido, y si bien ella dudo un poco mas, luego de ver el gesto que había adoptado el muchacho, no pudo mas que dejar escapar un suspiro cansado y aceptar.
- De acuerdo – finalmente cedió, dejaría para más tarde aquella lucha que mantenía consigo misma desde que descubrió que sus sentimientos para con Syaoran, no eran precisamente los de una amiga – pero yo elijo la película...
- Trato hecho, pero que no sea nada cursi eh... – sonrió satisfactoriamente al ver que ella volvía a ser la de siempre.
- Si, si, no te preocupes... – decía indiferente, mientras llegaban al final de la acera, donde tuvieron que detenerse, al ver como el semáforo les marcaba con su luz roja el alto para peatones, esperaron por un momento junto a otra persona mas, la cual inesperadamente se volvió para saludar a Sakura.
- Kinomoto qué sorpresa... – expreso con voz neutral, el flemático joven de cabellos plateados que estaba situado a su lado.
- ¿Yue...? – balbuceo un tanto sorprendida, su radar Yue integrado, hasta ahora no había advertido la presencia del apuesto chico peliplateado – si... – correspondió alegremente al saludo, sin embargo, aquel nerviosismo que siempre la embargaba al estar en su presencia, se había desvanecido por completo, pudiendo entablar una conversación algo coherente con él – ¿no es una coincidencia que nos volvamos a ver justo aquí? – señalo ella, al ser en ese mismo lugar donde se encontraron la otra vez, cuando de no ser por él, ella hubiera sufrido un horrible accidente, al cruzar distraídamente la calle, sin fijarse que el semáforo se encontraba en rojo.
- Eso parece... – le miro interesadamente, ya había notado el extraño cambio en la personalidad de la chica, mas aun así, quiso averiguar hasta que punto había cambiado, por lo que prosiguió aquella conversación – escuche que te saliste del equipo de gimnasia para formar un club de fútbol femenil...
- Si, bueno, la gimnasia nunca fue lo mío... – le sonrió gentilmente, limitándose a contestarle lo mas breve posible, no tenía muchas ganas de relatarle en ese momento la triste historia de su vida.
Syaoran se mantuvo al margen de la situación, observando atentamente la reacción de uno y otro, de cierta manera le molestaba que de la noche a la mañana Tsukishiro se mostrara tan interesado en ella, cuando antes, su presencia le pasaba prácticamente inadvertida, a pesar de los continuos accidentes que Sakura sufría para llamar inconscientemente su atención.
- También escuche decir que Akizuki renuncio al equipo luego de que tú lo hiciste... – profirió calmadamente Yue, era la primera vez que hablaba con esa joven, sin que hubiera monosílabos de su parte – desde entonces el equipo ha ido en decadencia...
- ¿En serio? – el interés de la chica aumento considerablemente, desde que dejo el equipo, era la primera vez que escuchaba algo de la suerte que había tenido, y es que hasta entonces Nakuru y ella no habían tenido la oportunidad de hablar mucho.
- Si, solo quedan como siete chicas en el equipo... – aclaró Yue, hubiesen seguido hablando, de no ser por que la luz del semáforo cambio en ese momento a verde, dándoles la señal de que ya podían cruzar sin peligro hasta la otra acera – en fin, te veo después Kinomoto... – se despidió de ella, adelantándose unos cuantos pasos.
- Hasta luego... – igualmente de despidió, quedándose atrás, al seguir el despacio ritmo que Syaoran marcaba al caminar con las muletas.
- ¿Qué fue todo eso? – soltó finalmente el castaño, tenía la guajira idea de haber estado en una especie de dimensión desconocida, por un lado, su amiga se mostró muy abierta al hablar con Yue, mientras que él, entablo una conversación con ella, su cabeza no acababa de procesar ¿cuándo había sido que el mundo se había puesto de cabeza, y él ni cuenta se había dado?
- ¿A qué te refieres? – denoto verdadera ingenuidad en sus palabras.
- Nunca antes te había visto pronunciar mas de cinco palabras de corrido estando frente a él... – le espeto el muchacho notoriamente desubicado.
- Como te dije Syaoran, las personas cambian... – dijo sin darle mayor importancia al asunto, aunque si bien, el chico aun le miraba con serias dudas.
- ¿Entonces Yue ya no te gusta? – inquirió suspicazmente, no era un asunto que le incumbiera, pero algo en su interior, le reclamaba saberlo.
- No es eso, solo que ahora me gusta de una forma diferente... – intento explicar ella, sin encontrar las palabras adecuadas, estaba completamente segura de que los sentimientos que decía profesar tan fehacientemente a Yue, habían cambiado, y justamente tenía a su lado al causante de dicho cambio, por lo que no podía darle una definición completa, no a él.
- Explícate... – Syaoran insistió nuevamente.
- Es que no se como explicarlo... es un sentimiento extraño... – intento decir ella, enredándose con sus propias palabras, ganándose un suspiro cansado por parte del chico.
- Sabes que, mejor no quiero saberlo... – se dio por vencido, si ahora no era el momento, tarde o temprano averiguaría lo que le estaba ocurriendo a su mejor amiga, así que siguieron silenciosamente su camino.
El sol comenzaba a ponerse en el horizonte cuando llegaron a casa, tal y cómo lo acordaron, Sakura se quedo a hacerle compañía a Syaoran, dejaron sus cosas a un lado de la puerta de entrada, para posteriormente dirigirse a la sala de estar, mientras Sakura elegía una película, Syoran cansadamente tomo asiento en el sillón beige de dos plazas que estaba frente al televisor, fijando unos segundos mas tarde, sus ojos ámbar en Sakura, quien parecía muy indecisa con la elección de la película.
- Tenemos una ganadora, esta película será la que veremos... – anuncio emocionadamente, al tomar una de las cajas perfectamente acomodas, que estaban situadas en el gabinete que se encontraba al lado del televisor, posteriormente puso el disco en el dvd, y lo programó para disfrutar la película, cuando comenzó, se dirigió al sillón, tomando asiento a un lado del chico.
- ¿Segura qué quieres ver esa? – le miro confundido, al darse cuenta de qué película se trataba.
- Sip, tengo ganas de ver algo de artes marciales – se puso cómoda, tomando uno de los cojines del sillón entre sus brazos – no puedo creer que aparte del fútbol, también me hayas pegado esa manía tuya por ver este tipo de películas...
- No puedes negar que son entretenidas... – dijo satisfecho, ya que la película que ella había elegido era una de sus favoritas.
- Bueno eso sí... – le dio la entera razón, guardando silencio a penas los créditos iniciales terminaron y la película comenzó, sin embargo, por mas que quiso concentrarse en la trama, no pudo, la cercanía del chico la mantuvo inquieta, y aunque intentó no hacerlo, se la paso mirando todo el tiempo a Syaoran de reojo, quien si se notaba muy entretenido con lo que veía.
Su cabeza no paro de maquinar cosas sin sentido en todo momento, tenia deseos de recargarse en su pecho y que él la abrazara, cómo si fuesen una feliz pareja, mas rápidamente se recriminaba mentalmente por sus pensamientos, ese era el verdadero motivo por el que no quería quedarse tan asolas con él, pues sabía que su cabeza no cesaría de idear absurdas cosas sobre los dos, tal y cómo le gustaba hacérselas ver últimamente.
- ¿Syaoran? – tímidamente llamó al chico, pero sin tener una idea de que decirle, solo lo había hecho porque quería escuchar su voz y nada mas.
- ¿Si? – no tardo en responderle, mas sin despegar los ojos del televisor, se sintió apenada, no tenía ni la mas remota idea de que decirle, así que rápidamente pensó en algo con que safarse del asunto.
- Gracias... – eso definitivamente no era lo que tenía pensado, Syaoran también pareció extrañarse con la respuesta, porque inmediatamente se giro para verla – gracias por apoyarme en todas mis locuras, por protegerme siempre y por hacerme regresar al buen camino cuando lo necesito, vaya, prácticamente eres mi conciéncienla jaja – rió nerviosamente, seguía sin entender el porqué estaba diciéndole todas esa sarta de absurdos – sa-sabes Syaoran... – bajo apenadamente la mirada, al sentir los penetrantes ojos ambarinos de él, postrarse intensamente sobre su persona – tú... tú siempre has sido mi persona mas querida y preciada en este mundo... – la temperatura no tardo en subírsele y el pulso en acelerar su ritmo, su rostro estaba tan rojo, que parecía un tomate maduro¿qué barbaridad le acababa de decir?
- Tú también eres la mía Sakura... – aunque desconcertado por su ambigua actitud, la tomo cariñosamente de la mano, sorprendida, alzo su mirada esmeralda para verle, encontrándose con la apacible sonrisa del chico, se sintió flotar por un momento, no solo al estar siendo tomada de la mano por él, sino también, al perder momentáneamente sus ojos verdes en los cafés del chico, no obstante, una rápida bofetada mental, la hizo recuperarse de sus alucinantes cavilaciones, apartando delicadamente su mano.
- Bueno, basta de ponernos sentimentales... mejor terminemos de ver la película...– dijo ella, queriendo dejar atrás todo, y es que si seguía hablando, terminaría diciendo una garrafal tontería.
Entristeció de repente, al ver detenidamente en los ojos de Syaoran, pudo darse cuenta de que este seguía viéndola como una amiga únicamente, si bien era cierto que lo tenía muy cerca de sí, a la vez, había una distancia kilométrica que los separaba.
Continuara...
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No, no es un milagro, actualice, (aunque usted, no lo crea (XD), ya en serio, no tengo cómo disculparme por haberme demorado tanto en actualizar, lo único que puedo decir a mi favor..., olvídenlo (u.u), no tengo nada que decir a mi favor.
Muchas gracias por sus comentarios y a la vez les pido una gran disculpa a quienes siguen (si es que todavía hay alguien) la historia, y bueno, es que nomás no podía materializar la idea de este capitulo, con decirles que ya escribí el final, final... y todavía no se cuantos capítulos me tomara el llegar ahí, un poco complicado de entender, lo sé, ni yo misma lo hago (XD), ya de por si soy complicada.
Tal vez haya quedado un churro de capitulo, pero es que simplemente mi cabeza no dio pa' mas (x.x), no les aseguro para cuando pueda publicar el próximo capitulo, pero espero que sea pronto, o al menos no serán tantos meses como en este (XD)
