Capitulo II

Lily y Sam charlaban por los pasillos de Hogwarts alegremente. Las dos se habían echo muy amigas en corto tiempo y últimamente no se separaban. Lo que más necesitaba Sam era personas acogedoras que la ayudaran a superar todos los cambios que estaba viviendo.

Sam había estado evitando a Sirius de la manera que fuera, cosa que aturdía al chico.

Él era el que a veces se hacía el desconocido frente a chicas con que había estado, nunca le habían echo eso, y cada vez se estaba enojando más. Su saludo se había reducido a un simple "hola". Sirius estaba realmente confundido, supuestamente se habían echo amigos y para él ella fue un refugio esa noche en que se encontraba llena de esas personas que lograban asquearlo por completo. ¿Entonces que había pasado?

-Sabes Lily, ya me esta empezando a gustar este castillo. Aunque me cuesta acostumbrarme...

-Te acostumbraras y te agradará mucho.

-Extraño Escocia.-dijo y la pelirroja sonrió comprensiva.

Entraron a la sala común, Los Merodeadores, James, Sirius, Peter, Remus y una chica conversaba y reían junto al fuego.

Lily y Sam, notando que captaban la mirada de los dos morenos, se fueron a sentar lo más lejos posible.

-¿quién es ella?.-preguntó Sam.

-¿quién?

-La chica que esta con ellos...esa que parece ser súper modelo-apuntó a los Merodeadores.

-Ella es la favorita de los Merodeadores.

-¿La favorita?

-Es Martina Mossley, conocida por todo el colegio como Moss.

-¿Y por que es la favorita?

-No lo se, parece que los conoce de toda la vida...Es la chica más codiciada de todo el colegio. Los hombres simplemente le rinden pleitesía.-dijo Lily arrugando el entrecejo.-Es un poco fría, no me cae muy bien. No creo que sea mala persona pero nunca he podido conocerla bien por que vive rodeada de los Merodeadores.

Sam entendía por que Moss era tan codiciada. Era una chica alta, con una figura que parecía ser perfecta, muy tostada, con un cabello hermoso y largo, ojos alegres y labios carnosos. Eran esas bellezas que dejaban a las personas impresionadas por un momento, ya fueron hombres o mujeres. Sin embargo los Merodeadores no parecían tratarla de manera diferente ni tampoco parecían impresionados por su hermosura. Ella era prácticamente uno más de ellos, y se conocían hace tanto tiempo que la veían como a un chico, mientras que todos los hombres del castillo envidiaban de manera sobrenatural a los chicos por estar todo el día en compañía de la morena.

Ella conocía a Sirius y James desde que tenía un año, ya que la chica vivía en el mismo barrio que los ellos, su amistad era tan grande que parecían hermanos. Moss era la única chica con que Sirius, el mayor mujeriego en la historia de Hogwarts, nunca se había metido, ni siquiera lo había pensado. Ella tampoco se había metido jamás con ninguno de los demás.

Moss se hizo amiga del resto (Remus y Peter) en primer año y desde entonces era la única integrante mujer de la pandilla. La chica era muy buena, a pesar de ser un poco arrogante al igual que el resto de los Merodeadores, era la esencia del grupo. Eso si le costaba hacer amigos fuera del círculo de los Merodeadores. Al ser extremadamente atractiva, las mujeres le tenían mucha envidia y formaban prejuicios acerca de ella, pensando por ejemplo que debido a eso la chica debía ser muy arrogante y manipuladora, un poco fría también. Entonces Moss al sentirse rechazada creaba una corteza de frialdad que era muy distinta a su verdadera personalidad. Con el resto de los hombres le era muy difícil formar una verdadera amistad ya que no podían verla como una amiga, o muchas veces la veían como un trofeo, un premio que ganar y lucir.

-Sabes Canuto te noto un poco serio para ser tu.-le dijo Moss mientras hojeaba una revista.-Estas actuando raro.

-¿Qué no puedo tener mis momentos serios?

-Si, pero es raro.

-¿Qué quieres decir?

-Eres un payaso Black.-le dijo Remus riendo.

-Un payaso muy arrogante.-dijo Moss.

-Sabes Moss te agradecería que te ahorraras tus comentarios.

-Uyy...parece que alguien esta de mal humor hoy.-dijo James.- ¿Ayer te rechazó alguna chica Canuto?

-Cállate Cornamenta, sabes que eso es imposible.-dijo levantando las cejas con una mueca de superioridad.

-Lo siento Sirius, solo quería saber si te pasaba algo. A veces eres insoportable.-dijo la chica.

-Lo siento Moss, es verdad no estoy de humor, no te preocupes, no me pasa nada.

-Esta bien... ¿me perdí de algo ayer en la noche?

-No, nada nuevo...bueno, sin tomar en cuenta de que nuestro amigo Cornamenta fue rechazado por Evans por vez...-dijo Remus.

-... ¿51?-agregó Peter.

-!!Búrlense¡¡.-dijo James.-Pero yo la conquistaré, y es mas yo se que algún día ella será mía, y…! Me casaré con ella!, lo juro…

Todos rieron ante la declaración de James. No era un secreto que James Potter tenía una debilidad por Lily, la prefecta perfecta. Estaba enamorada hasta las patas de una persona totalmente opuesta a él, y también que lo rechazaba monumentalmente. Lily era de bajo perfil, se llevaba bien con las personas, pero a diferencia de James no llamaba la atención, ni tampoco era la reina del colegio. Y odiaba que todo el mundo admirara a Potter, y que gracias a eso él pudiera hacer lo que quisiera. Por eso nunca le había dado una oportunidad al chico, no quería actuar como el resto lo hacía. No quería admirar a Potter sólo por que era un arrogante campeón del Quidditch.

-Soñar es gratis, Cornamenta.-le Sirius palmeándole la espalda.

-James.-le dijo Moss.- ¿por qué diablos no te buscas otra chica?

-Por que no me interesa ninguna.

-Pero Evans no te quiere.-le dijo ella.

-Vaya que positiva es nuestra gran amiga.-dijo Sirius.-Es el ejemplo mismo de amor hacía sus amigos, de pensamientos positivos y buena disposición…

-Moss tiene razón.-dijo Remus.-Tienes que olvidarte de ella.

-¡No puedo!

-Inténtalo.-le dijo Sirius.

-Sirius, no puedo. ¡No soy como tu!

-Eso lo tenemos claro.-dijo Moss.

-...A mi me gusta una chica, sólo una. Y este año voy a conquistarla.

-Y habiendo tantas chicas que morirían por salir contigo...-dijo Moss.

-No me importa.

-Estas perdido...

-Moss ayúdame.-imploró James.-Tu puedes ayudarme yo lo se.

-Pero James hemos hecho muchos planes y ninguno ha funcionado.

-!Conquista a su ex novio, y así sacaremos información sobre los gustos de ella¡

-James...

-Vamos, sabes que puedes dejar a cualquier hombre a tus pies...

-Recuerda que vengo recién saliendo de una relación.-dijo ella tristemente.

-Ya lo superaras.-dijo Sirius quien estaba a su lado palmeándole la espalda.

-Eso espero.

-Ya era tiempo que dejaras a ese imbecil Moss.-dijo James.

Ella lo fulminó con la mirada.

-Prefiero no hablar de él, gracias.

-¿Por qué tiene que ser la chica que me guste la única que me odie?

-Así es la vida Cornamenta.-le dijo Sirius.-Bueno chicos yo me voy, tengo que llevar una carta a la lechucearía, ¿alguien me acompaña?

-Yo tengo que ir.-dijo Moss.-Te acompaño.

-Perfecto.-dijo el y los dos se levantaron.

Salieron de la sala común riendo y conversando. Moss reía de algo que le contaba Sirius y de repente se paralizo por completo y dejo de sonreír. Sirius vio lo que ella estaba viendo, era el ex novio de Moss riendo con un grupo de chicos de Ravenclaw.

-Moss.-le dijo Sirius tomándola de los hombros y haciéndola caminar.

Cuando estuvieron fuera del alcance de ellos Sirius se detuvo y le dijo con determinación:

-Moss, si el chico te gusta por que diablos terminaste con el.

-Me gusta pero no podía seguir con él, es un idiota, no me quiere por lo que realmente soy...-dijo ella nerviosa.

-Explícate Moss, ¿qué quieres decir? A mi nunca me cayó bien pero parecías gustarle en serio.

-Sirius mírame.-le dijo ella con un tono triste en la voz.

-Te estoy mirando.-le dijo el.

-¿Qué ves?

Sirius apoyo sus manos en sus hombros.

-Veo a una chica preciosa, con un cuerpo perfecto y unos labios muy sensuales.-dijo él sonriendo.

La chica ante ese comentario pareció entristecerse más.

-Eso es sólo lo que ven también el resto de los chicos de Hogwarts...-le dijo ella.

-Pero Moss, cual es el problema…eso esta bien…cuantas chicas querrían estar en tu lugar, eres la chica mas deseada de Hogwarts...Todos los hombres de este colegio babean por ti. Menos yo, realmente no se que tanto te encuentran…-dijo para hacerla reír.

-Sirius míralos a ellos...

Ella apuntó a una pareja que conversaba en el pasillo, él la miraba con algo especial, mientras que ella sonreía.

-¿Qué pasa con ellos?

-Ellos llevan saliendo mucho tiempo y se nota que están enamorados...ahora mírala a ella. Es linda, solo linda, y él esta enamorado de su personalidad no de su físico...

-¿Y que tiene que ver eso contigo?

-Yo nunca tendré eso, los chicos solo se fijan en esto.-se apuntó con impaciencia el cuerpo.-No les importa si soy tonta o inteligente, solo me ven como un objeto. Antes no me había dado cuenta, pero este verano estuve pensándolo una y otra vez por que sentía ese vacío con todos los chicos con los que salía…y me di cuenta…

-Creo que ya te entiendo.-le dijo Sirius.-Escucha Moss, estas muy nerviosa, siéntate aquí...

Se sentaron a los pies de una gárgola y Moss comenzó nuevamente:

-Me ha pasado con cada chico que he salido, me ven como un premio, solo quieren pasearse conmigo de la mano para que el resto los vea...Pero no les importan mis sentimientos, solo me conquistan por lo que soy por fuera...Y doy una imagen de algo que no soy, por eso tengo sólo amigos hombres, y las mujeres no me soportan…Y lo peor es que desde afuera se ve todo tan bien, me envidian por algo de lo cual no estoy orgullosa, y si lograran por un minuto sentir esta angustia que siento tal vez me entenderían.

Luego de esto hubo un gran silencio.

-Moss.-dijo Sirius.-Soy el peor para dar consejos pero te diré esto. Como hombre te digo, es cierto nos fijamos mucho en la parte física, y tu eres una chica hermosísima, y tal vez los chicos te buscan por eso, pero también eres muy inteligente y amable, graciosísima…eres una chica especial...Conocerás a alguien que no te querrá por tu físico, si no por quien llevas dentro Moss, lo se...yo lo se, hay alguien de quien tú te enamoraras, y el te querrá sólo por tu personalidad...

-Ojala fuera cierto.

-¡Claro que es cierto Moss! Ya veras...solo tienes que esperar...Y no se por qué tengo el presentimiento Moss que la vez que suceda, no será el quien te perseguirá y cortejara si no que serás tú...

-Eso nunca.

-Será mejor Moss, piensa… si no te conoce y no te corteja es por que no le gustas sólo por tu físico, pero si tu lo buscas y lo conoces...cree en mi, así será...

-Espero que ese hombre que tu dices este dentro de este castillo.-dijo Moss sonriendo, ya más aliviada.

-Vamos, arriba el animo, no todos los hombres son unos idiotas como yo.-dijo Sirius abrazándola protectoramente y apoyando su boca en el pelo de la morena.

-Tu no eres un idiota, solo eres muy fresco, y arrogante...

-Gracias.

-Es la verdad, pero en el fondo eres un chico muy bueno, que no mata ni a una mosca.

-¿Quieres apostar?...Bueno espero que estés más contenta ahora. Deberías habérnoslo dicho antes.

-Si, lo estoy. Gracias Sirius.

-Muy bien, retomamos nuestro viaje.

-Claro.

-Genial, vamos.

Los dos se levantaron y comenzaron a caminar.

-Sabes Black, me gusta ser tu amiga.

-Digo lo mismo Moss.

-Además que así todas las chicas de Hogwarts me envidian.-dijo irónicamente y sonriendo de manera falsa.

-Dímelo a mi, en este momento ese chico de la esquina, que te esta mirando, daría lo que fuera por estar en mi lugar.

-Cállate.

-Esta bien, como quieras.-dijo el y los dos rieron.

Justo por allí pasaban Lily y Sam quienes miraron a Sirius, quien adoptó inmediatamente su pose arrogante, y a Moss, quien seguía un poco deprimida y en ese momento se veía pensativa.

-¿Qué?-le dijo Moss, notando como la miraba.- ¿Quieres convertir a la chica nueva en una de tus nuevas victimas?

-No...es que, no...simplemente, no la entiendo.

-¿Acaso la conoces?

-Sí, se podría decir que sí, es una larga historia...

-Bueno Black, no entraremos a la próxima hasta unos minutos mas, así que cuéntame.

-Yo preferiría no ir a la próxima clase.

-Como quieras mientras me cuentes.

-Bien, vamos a la pieza.

-Black, deja de mirarla...

-Esta bien.

-Espera, la miras distinto que a las otras chicas...Sirius...

-No, no es lo que piensas...

-Sirius...no puedo creerlo...-dijo ella tapándose la boca y sonriendo.

-No Moss, no es eso.

-Eso esta muy bien.

-Camina, ¿quieres?-dijo empujándola con suavidad.-Hablaremos en la habitación.

Lily se dirigía a la sala común cuando chocó con alguien. Vio, y era con la última persona con la cual le gustaría haber chocado.

-Evans.-dijo Potter.

Lily siguió caminando pero el le cerró el camino.

-¿Por qué te escapas?

-Estoy atrasada, y quedarme aquí mirándote la cara no es mi mayor entretención.

-¿Por qué me odias?

-Creí habértelo dejado claro...

-No, no te he echo nada para que me odies.-dijo él mientras se echaba el pelo hacía atrás, como solía hacerlo, era su método de seducción pero lamentablemente no funcionaba en Lily.

-Potter, eres patético, crees que no se nota que te tocas el cabello cada dos segundos para cerciorarte de que se vea siempre con un estilo -me acabo de bajar de la escoba-.

James rió.

-¿Qué quieres decir?

-Eres arrogante...

-Eso no es cierto.

-Es verdad.

-Evans sal conmigo para que veas que yo no soy así, por favor Evans, es solo una cita...

-Potter, ¿te puedo hacer una pregunta?

-Claro.

-¿Por qué te gusto? ¿Por que me persigues?

James suspiró sonriendo, la mejor pregunta hubiera sido, ¿qué es lo que no te gusta de mí? Lily era perfecta a sus ojos. El chico apuntó a un grupo de chicas que lo miraban y reían, sonrojadas.

-Por que no eres como ellas, ere distinta Evans...

-Yo no soy para ti, Potter, déjame tranquila.

-Lo siento, pero creo que eso lo decido yo, tú vas a salir conmigo.

-Potter, ¿crees que soy una princesa?-preguntó la pelirroja coquetamente y sonriendo.

-Claro que sí.-dijo él sonriendo pero a la vez sorprendido.

-Entonces deja de darme ordenes.-dijo ella cortadamente y se retiró dejándolo a el con la boca abierta.

-Mujeres...-murmuró.

-Déjame entender esto.-decía Moss apoyando su cabeza en el respaldo de la cama de Sirius y mirando de lado al chico que estaba a su lado.-La conociste en ese baile...la miraste con otros ojos, era muy parecida a ti y tenían los mismos problemas, es decir, la chica quiere ser un auror...conversaron mucho y profundamente esa noche...y terminaron muy amigos.

-Exacto.

-¿Estas seguro de que no la besaste?

-Seguro Moss, entiéndeme por primera vez no vi a una chica como a una conquista, bueno excepto a ti, no quería besarla, ni conquistarla en ese minuto, solo quería hablar con ella, era tan inteligente y me entendía tanto que quería pasar mucho tiempo con ella.

-¿Y que pasó entonces?

-No lo se...cuando la vi en el sombrero seleccionador, sentí cosas que nunca antes me habían pasado...es decir, si, lo acepto, soy un imbecil, mujeriego...y nunca me ha gustado una chica, por que a todas las e visto como un objeto, como un juguete...pero ella realmente me gustó...y me sentí increíble...pero cuando la saludé ella se mostró muy fría, me evitó y ahora parece odiarme.

-Entiendo, Sirius... ¿de quien es amiga ella?

-Se hizo muy amiga de...-Sirius se emblanqueció, pareció entenderlo todo.-...Lily Evans...cielos ya lo entiendo todo.

Moss se sentó.

-Evans te odia, y bueno Samantha debe haber escuchado los rumores, ya sabes que se corren miles de rumores por los pasillo de Hogwarts, tienes fama de Don Juan, de noviero, de mujeriego, ella ya lo debe saber...

-Pero a ella ni siquiera intenté besarla.

-Pero debe haber pensado que lo que ustedes vivieron esa noche solo fue un simple juego para ti, que estabas jugando con ella...

-Dios.-dijo Sirius.-Estoy perdido, ahora entiendo a James...

-No te preocupes Sirius, ella te conocerá como realmente eres.

-Gracias Moss, no se que haría sin ti.

-Pero Canuto… ¿Estas seguro de que esto no es un simple capricho?

-No, no se lo que me pasa con ella Moss, quiero conocerla mejor, por lo menos tenerla de amiga, para saber que es lo que siento por ella...además esta el echo de que yo soy así, soy fiestero y mujeriego, y no se si podré cambiar...

-Se cambia de a poco Canuto. Se cambia de a poco...

-El problema es que no se si realmente quiero cambiar...-dijo Sirius con una tristeza impregnada en la voz que conmovió a Moss, he hizo abrazarlo como a un hermano.

-Sirius.-dijo apoyando su cabeza en su hombro.-Tengo el presentimiento de que este año va a ser muy importante para todos. Que todo va a cambiar un poco…

Sirius clavo sus ojos grises en el de la muchacha. Él también había tenido ese presentimiento.

Ahí se encontraban los cinco, Remus, James, Sirius, Peter y Moss conversando en su habitual lugar junto al fuego. Pero esta vez cada uno tenía mejores cosas en que pensar, Remus pensaba en su próxima transformación, Peter en la prueba de Historia, James miraba a Lily y trataba de formar un nuevo plan para conquistarla, Sirius pensaba en su futuro y también en Sam y Moss se preguntaba si algún día alguien la querría verdaderamente por lo que ella fuera por dentro y no por su abrumadora belleza.