Bueno, aquí está un nuevo capítulo de mi historia, ojala que les guste. Por favor dejen reviews!! Es mi única manera de saber si les está gustando o no. Ya tengo muchos capítulos listos y voy a esperar a que me escriban para ir subiéndolos. Muchas gracias a Karencitha y Kotte-Potter por escribir!!

Capitulo 3: "La promesa"

Tener una habitación privada no lo enorgullecía en lo más mínimo. Muchas personas, habían pensado, "tiene privilegios sólo por ser un sangre pura, de una de las familias más poderosas de Inglaterra", y por eso mismo es que odiaba su situación.
Sirius, James, Peter, Remus y Moss se encontraban en el cuarto privado de Sirius charlando. El chico tenía una espectacular habitación privada no precisamente por voluntad propia, si no por su padre. Cuando supo que Sirius podría compartir su cuarto con un algún chico nacido de muggles obligó y pagó para que le dejaran una habitación para el sólo, o sino simplemente lo sacarían de Hogwarts. Ya le bastaba con que su hijo se mezclara con Gryffindors, no iba a permitir además que alojara en compañía de personas despreciables.

Sirius había hecho todo lo posible para poder seguir durmiendo con sus compañeros y le avergonzaba tener su propia habitación, pero prefirió eso antes que salir del colegio. Ya era una gracia que sus padres le hubieran permitido seguir estudiando luego de haber quedado en Gryffindor.
Pero no por eso no había logrado sacarle buen provecho. Solía ser el centro de reunión y en donde continuamente se hacían las mejores fiestas, o donde Sirius llevaba a sus chicas.

-¡Canuto amigo!-dijo de repente James.

-¿Qué pasa Cornamenta?

-Creo que este año olvidaste algo…

-¿Invitar a salir a Madame Ppmpfrey?-preguntó Moss riendo.

-¿Coquetearle a Madame Rosmerta?-preguntó Peter.

-No.-dijo James riendo.-Todo eso ya lo ha echo…olvidaste tu promesa acerca de las nuevas alumnas…

-¿Qué, que promesa?-dijo Sirius recordando y poniéndose un poco nervioso.

-¡Es verdad!-dijo Remus.-Juraste conquistar a cada alumna nueva que entrara a Hogwarts y que saldrías con ella por dos semanas…

-¿Y quien sería?-preguntó Sirius sabiendo la respuesta.

-Samantha Walker.-dijo Remus.

Moss miró a Sirius. Él le devolvió la mirada.

-Pero…

-Vamos ¿Qué pasa?

-Es que ella…

-Es linda, no veo cual es el problema.

-Me han dicho que es muy difícil.-dijo Sirius.

-Creí que esas eran las que mas te gustaban.

-Si, pero…

-¿Por qué no lo dejan?-dijo Moss. Sabía perfectamente lo que le pasaba al chico, él le había echo un juramento de que nunca la dañaría, no quería hacerle daño.

-Aquí pasa algo.-dijo James.-O la chica te gusta…

-Difícil.-dijo Remus poniendo atención.- ¿Te gusta Walker, Sirius?-preguntó luego divertido y dejando su libro de lado.

-…O no te atreves por que piensas que no la conquistaras…

Le dieron en el punto donde más le dolía. Moss cerró los ojos. Ser amiga sólo de hombres tenía sus cosas malas, como por ejemplo, soportar ese tipo de comentarios y actitudes.

-¡Claro que me atrevo!-grito Sirius levantándose.- ¡Esa chica caerá rendida a mis pies en menos de dos semanas, ya lo verán!

-Excelente.

-Y escúchenme bien, ninguna chica, digo NINGUNA se resiste a Sirius Black.

-Vaya Black.-dijo Moss levantándose harta.- ¿Tu no pierdes ninguna oportunidad para mostrar tu hombría verdad?

Luego la chica salió muy enojada de la pieza.

-¿Y a esta que le pasa?-preguntó Peter.

Sirius había quedado perplejo.

-¿Qué hice…?

-Déjenla, debe estar en sus días-dijo James.

-Iré a ver que pasa.-dijo Sirius levantándose.

Sirius corrió escaleras abajo para alcanzar a Moss, que caminaba muy rápido. Ella cruzó como un rayo la sala común, llamando la atención de los hombres, como siempre que sucedía cada vez que ella pasaba. Sirius la tomó del brazo antes de que ella saliera por el retrato.

-Moss, detente.

-¿Qué quieres Sirius?

-¿Qué te pasa¿Por qué estas enojada?

-Tú deberías saberlo…

-…no lo se.

-¿Cuándo vas a madurar?

-¿De que hablas?

-Sabes de que hablo.

-¿Qué quieres que haga Moss?

-Sirius por primera vez en mucho tiempo te atrae una chica verdaderamente y no para jugar con ella, si no que te gusta como es por dentro...y que es lo primero que haces. ¡Vas a jugar con ella!

-Moss es una tradición¿Qué quieres que haga?

-¡No la cumplas! Son tus amigas, te van a entender.

-¡Nunca te dije que iba a cambiar Moss! Por que yo soy así y seguiré siendo así.

-¡Pues te irá muy mal en la vida!

-Creo que ese es mi problema.

-Eres un niño Sirius, no te atreves a cambiar, no puedes seguir siendo un mujeriego para el resto de tu vida.

-Solo tengo 17 años.

-Y ya es hora de que sientes cabeza. Lo que te molesta es que ella se Walker, que sea la hija de los más fieles amigos de tu padre¡no quieres darles en el gusto! Aunque ella te agrade…

-Lo que hagan mis padres no me interesa.

-No sacaré nada hablando contigo.

-Si, pierdes tu tiempo.

-Bien.

-Bien.

-Mira creo que ahí esta tu chica Black, por que no vas y le cuentas tus planes.

-¿Por qué te metes en esto Moss?

-Se supone que eres mi amigo, lo recuerdas... Se que vendrás a mi después pidiéndome ayuda.

-¡Créeme que no lo haré!

Cada uno se fue por su propio lado, cada uno muy enojado.

Los merodeadores eran unas celebridades dentro de Hogwarts, y ejercían mucha influencia hacía el resto de la juventud del castillo. Eso significaba que sus vidas se rumoreaban por los pasillos y estaba en boca de todos.

Siempre se sabía todo acerca de ellos, con quienes salían...Adonde iban…las travesuras que realizaban.

Esta vez el colegio entero sabía de la promesa de Sirius de conquistar a las alumnas nuevas para después botarlas. Y el plan de Black había tenido su lógica: las alumnas nuevas no sabían absolutamente de su reputación de mujeriego, y eran conquistas interesantes.

Pero Sam ignoraba todo este murmullo que se había armado por su presencia: todos estaban esperando a que Black comenzara su ataque. La morena no sabía por que diablos la miraban tanto y ya estaba empezando a molestarse.
Un día supo la razón, cuando estaba conversando con su amiga Lucy Nielson, que además era su compañera de cuarto y mejor amiga de Lily. Las tres se habían echo inseparables. La pelirroja entró corriendo a la habitación.

-¡Sam¡Sam!

-¿Qué pasa Lily?

-Escuche algo…

-Siéntate chica.-le dijo Lucy.

Lucy era de porte normal, más baja que alta. Su piel era muy tostada y tenía el cabello largo y rubio. Tenía unos hermosos ojos negros. Había algo curioso…ella era la chica de los sueños de Remus Lupin, era su amor platónico, a pesar de que los dos salían con alguien. Lucy era una chica graciosísima, que siempre decía lo que pensaba y lograba descolocar a sus amigas, y sobre todo a Lily. También era muy buena amiga y una persona alegre, relajada y agradable.

-Sam, hay algo que debes saber.-le dijo Lily sentándose y recuperando el aliento.

-¿Qué te pasó Lily?

-Black va detrás de ti.

Sam no pudo dejar de reír.

-¿A que te refieres¿Quiere matarme?

-El va a perseguirte, es una promesa que…

-¡La promesa de Black!-exclamó Lucy.-Es verdad…lo había olvidado.

-¿Qué promesa?-preguntó Sam.

-Verás, Black juró que conquistaría a cada chica nueva que entrara a Hogwarts.-dijo Lucy.-Para después de dos semanas botarla.

-Ese Black es un idiota.

-Así que vine a advertirte.-dijo Lily.

-¡Lily! No te preocupes jamás me metería con un chico como Black.

-Pero es que él es persistente…

-Lo se.

-Y muchísimas han caído.

-¡Procura no caer en sus encantos!-exclamó Lucy.- ¿Por qué tiene que ser tan guapo?

-Y arrogante…

-Es verdad…él y su ego llenan una habitación…

-Ten cuidado Sam por favor, además todo el colegio esta pendiente…

Fue una semana pesada para Sirius, de partida estaba peleado con Moss, eso ya era harto…y además tenía que seducir a Sam, lo cual no iba a ser nada de fácil.

Bajó a desayunar pensando ¿Cómo diablos había echo una promesa tan estupida¿En qué estaba pensando? No podía creer lo inmaduro que era algunas veces…

-Hola Cornamenta.-le dijo a James quien bajaba las escaleras hacía el comedor.

-¿Cómo va todo Canuto?

-Creo que bien.

-Y Acerca de la chica Walker…

-Muy bien ¡Cielos, muero de hambre!

-Yo también.

Entraron al comedor, James se echaba el cabello hacía atrás y Sirius rogaba para que nadie mas le preguntara por Sam.

Se sentaron en la mesa de Gryffindor donde Peter, Remus y Moss ya tomaban desayuno. Todos los saludaron menos Moss claro, que hojeaba una revista y por supuesto no le hablaba a Sirius.

-¿Y como va lo de la chica Walker Sirius?-le preguntó Remus quien por supuesto no aprobaba los comportamientos de sus amigos y menos esa apuesta en donde alguien podría salir perjudicado. Siempre era la chica claro.

-Bien Lunático, casi la tengo…y tu Remus¿Cómo esta la hermosa Mónica? No la he visto por aquí…

-Bien, hemos peleado mucho últimamente, pero esta bien…

Mónica era la novia de Remus.

En ese momento pasaban por ahí Lily, Sam y Lucy charlando animadamente. Remus miró a Lucy, esa chica siempre le había atraído y no sabía por que pero le inspiraba curiosidad, por distintos motivos nunca se había acercado a ella.

Sirius la siguió. Aprovecharía la ocasión de que ella estaba sola. La alcanzó por el césped sin que ella se diera cuenta.

-¿Cómo estas hoy preciosa?

Sam se dio vuelta y sorprendida miró a Sirius.

-¿Se te perdió algo?

-Si…pero lo acabo de encontrar.-le dijo le y le sonrió de su mejor forma, táctica que no fallaba nunca.

Sam solo siguió caminando, pero el chico no se iba a rendir tan fácilmente.

-¿Sam¿Acaso no me recuerdas?-le preguntó. Había cambiado su tono por uno sincero y preocupado. Había dejado las tácticas detrás para poder saber que había ocurrido.

-Claro que te recuerdo Black.-dijo ella sin detenerse.

-Samantha detente un minuto.

-¿Qué quieres?

-Sam, recuerdas esa noche en la fiesta….-iba a hablar en serio.
-Si, Black lo recuerdo.

-¿Qué pasó¿Por qué dejamos de ser amigos? Gracias a ti lo pase muy bien…

-Mira Black, en esa fiesta estaba sola y con todos los amiguitos de mi padre, y de no haber sido por ti lo hubiera pasado peor que nunca, me caíste muy bien y sentí que teníamos muchas cosas en común. Me agradaste…pero al llegar a Hogwarts me di cuenta de que sólo eres un idiota más.

-Sam, déjame demostrarte que no.

-¿Cómo?

-Sal conmigo.

-NO.

-¿Puedes darme una oportunidad?

-¿Para que?

-Para…-Sirius se acercó a ella y le acarició el cabello.-Que veas que seguimos teniendo cosas en común.

-¿Tu crees?-dijo ella acercándose seductoramente para quedar a escasos centímetros.

-Claro que si.-dijo el tomándola de la cintura-

-Bueno, me temo que eso no va a poder ser.-dijo ella y le pegó con la rodilla fuertemente.

La chica se dio media vuelta y se fue, dejándolo muy adolorido.

-Anda, dile a tu club de fans que te ayude ahora…Lo único que tu y yo tenemos en común es una familia asquerosa con tendencias psicópatas. Y créeme, eso no es suficiente.

En la sala común cada uno pensaba en lo suyo. Remus leía cuando su novia, se acercó a el.

-Remus.-dijo ella acercándose con su característico andar.

-Hola linda.-dijo le levantándose a saludarla.

-Hola.

Remus la iba a besar, pero ella se corrió.

-NO, no, no, cariño.-dijo ella señalándole su boca perfectamente maquillada.-Tardo horas para verme así…

-Genial.-murmuró él para si mismo.

-En fin, quería hablar del baile, tenemos que ir a Hogsmeade a comprar tus…

Remus no escuchaba. Estaba ya un poco arto de esa superficial y fría chica. Además Lucy pasó caminando tan característicamente, como si saltara y sonriéndole a la pelirroja que estaba en el fondo del salón. Para hacerla reír se fue haciendo un bailecito gracioso. Remus no escuchaba lo que Mónica decía, estaba totalmente divertido mirando las gracias de la rubia…

Sirius estaba en un rincón solo pensando…estaba furioso. Nadie lo rechazaba, nadie, nunca…Se prometió a si mismo que conquistaría a esa chica. Miró a Moss, que fingía que leía una revista, pero el la conocía demasiado bien, ella solo fingía.

Como era lo habitual James pensaba en la pelirroja, mientras la miraba desde el otro lado el salón. No se la podía sacar de la cabeza, la situación ya se estaba convirtiendo en una obsesión. Lo que él ni se imaginaba era que ella empezaba a sentir exactamente lo mismo. Y pensaba lo mismo también desde el otro lado del salón, tratando de poner atención a la historia que Lucy, divertida le relataba, pero sin poder lograrlo.

Moss fingía leer una revista, su intención había sido leerla realmente, pero no se había podido concentrar, la noche anterior había conocido a alguien un tanto curioso, que la sacaba de quicio pero que también le encantaba al mismo tiempo. Odiaba estar peleada con Sirius justo en ese momento, le quería contar lo que había pasado, por la conversación que había tenido hace un tiempo. Además todos parecían tener cosas más importantes que hacer que hablar, parecía como si hubieran ocurrido muchas cosas que nadie sabia, pero que habían pasado, ya que todos estaban sumidos en sus pensamientos.

En el próximo capítulo:

-Moss al parecer encontrará a "su hombre".

- Sam está al tanto de la promesa y se lo manifestará a Sirius.

-Un nuevo trato entre ellos dos va a surgir.

-Lucy y Remus parecen tener un gran acercamiento.

-Lily tratará de asesinar a James una vez más.