Capitulo 8: La gran fiesta de los Mossley
-No puedo creer que realmente este aquí.-dijo Sam mirando el elegante salón fijamente.-Me había prometido a mi misma jamás volver a hacer algo para complacer a mis padres.
-No puedo creer que aposté nuevamente contra Potter.-dijo Lily irritada.-Y tampoco puedo creer que haya perdido.
Lamentablemente Lily había perdido contra James en la clase de Defensa contra las artes oscuras. Lo que más enfureció a la pelirroja fue que había sido una competencia limpia. "Ahora no podrás seguir llamándome tonto amor, por que creo que te he demostrado estos días que soy tan inteligente como tú", le había dicho Potter con arrogancia, segundos antes de que ella tratara nuevamente de ahorcarlo.
-Y yo no puedo creer que la cintura de Moss sea verdadera.-dijo Lucy con envidia y mirando a la chica.
Sam y Lily miraron a Lucy con el
entrecejo fruncido. ¿Cómo podía preocuparse de
la veracidad de la cintura de Moss mientras ellas tenían que
preocuparse de enfrentarse a familias arrogantes y muchachos
estupidos como Potter y Black? La rubia no les prestó
atención. Sólo dijo algo como, "Qué, si ahora
me cae muy bien"
Las tres habían entrado a la gran
mansión de los Mossley. El salón principal estaba muy
elegantemente decorado y repleto de personas también muy
elegantemente vestidas.
-Me parece algo extrañó que mi cuerdísimo "novio" no haya aparecido aun.-dijo Sam con falsa alegría.-Oh, ahí están mis padres, chicas iré a saludarlos, ya vuelvo, no se los presento porque no les conviene.
-Ve.-dijo Lily.-No te preocupes.-Ella al ser nacida de muggles no sería una buena candidata como amiga para la hija de los Walker.
-Nos vemos chicas.
-¡Esta fiesta parece aburrida!-exclamó Lucy.-Y yo que me arregles tanto para nada.
-Tus esfuerzos no serán en vano Nielson.-dijo la inconfundible voz de James Potter.-Remus anda por aquí.
-¿Y por qué a mi me podría interesar que Lupin esté aquí?-dijo ella enojada.
-Yo solo lo digo.-dijo él sonriendo.-No te sonrojes rubia.
Lily se veía extrañamente muy interesada en el techo del salón. Tal vez hubiera la mínima posibilidad de que él se hubiera olvidado, pero esa idea se desvaneció de su mente, era James Potter, el ser más testarudo y ganador del planeta entero.
-Vengo por mi cita.-dijo él rápidamente y confirmando las ideas de Lily.-Vamos pelirroja, te presentaré a mis padres.
Lily no tuvo tiempo de reaccionar, ya que James la arrastraba hacía un punto del salón.
-Genial, ahora estoy sola en esta estupida fiesta.-dijo Lucy y se fue rápidamente de ahí ya que sus padres se acercaban a ella para presentarle a alguien.
Salio a tomar aire a una
terraza y observó las estrellas. ¿Qué le pasaba?
Se preguntó mientras se sentaba sobre un escalón de
piedra.
Antes solía ser el alma de la fiesta, disfrutaba
de salir con distintos chicos y siempre se divertía. Y ahora
estaba soltera, en una gran fiesta, con muchos muchachos guapos de
Hogwarts que deseaban bailar con ella. ¿Y ella que hacía?
Solía sola a tomar aire y estaba ahí sentada, en un
escalón de piedra, sin siquiera importarle ya su
vestido.
-¿Qué me esta pasando?-dijo en voz alta.
-A veces me pregunto lo mismo.-dijo una voz.
-Lupin.-dijo ella fríamente.- ¿Que haces aquí?
-Estaba dando un paseo.-dijo él tranquilamente.-No me gustan mucho estas fiestas.
-A mi solían gustarme.
El licántropo la miro de manera interrogativa.
-No preguntes.-dijo ella encogiendo los hombros.
-¿Puedo sentarme?-preguntó él aprovechando que la chica no estaba a la defensiva.
-Supongo, esta escalera no me pertenece.
Mientras tanto allá dentro James conducía a toda velocidad a una Lily muy extrañada.
-Papá, Mamá.-dijo llegando hacia una pareja. El hombre era muy parecido a James y la mujer sonreía de manera encantadora. Lily imagino de inmediato de donde había sacado su linda sonrisa James. ¿Había dicho linda sonrisa?-Ella es mi cita de hoy.
-Hola querida.-dijo la señora Potter.-Mucho gusto.
-Mucho gusto señora Potter.-dijo Lily.
-¿Como te llamas linda?-le pregunto el señor Potter.
-Lillian Evans.-dijo Lily.
-Veo que mi hijo tiene muy buen gusto.
-Es que Lily es muy buena chica.-dijo James.-Nunca me causa ningún problema y es muy dulce.-agrego todo esto con un sutil tono irónico que solo Lily captó.
Los señores Potter le sonrieron a Lily y ella sonrió a su vez muy falsamente, miro a James, aun con su sonrisa falsa, como diciéndole que esperara cuando estuvieran solos.
-Si.-continúo James a pesar de la mirada de Lily.-Es que es muy amable...Bueno padres los dejo que tengo que entretener a esta dulce pelirroja.
-Si, nos veremos.
-Adiós.-dijo Lily sonriendo.
Cuando ellos estuvieron fuera del alcance de la vista de los Potter, Lily golpeo fuertemente a James en el brazo.
-! Potter! ¿Que a significado todo eso?
-Solo te presentaba a mis padres...esta bien, tuve que mentir un poco. ¿Que quieres que les digiera? ¿Que me golpeas todo el tiempo y me tratas como si fuera un idiota?
-Es que eres un idiota.-dijo ella enojada.-Y no me sigas provocando si no quieres quedar infértil para el resto de tu vida.
-¿Lo ves? Yo no mentí, eres tan dulce como...un limón.
Lily levantó nuevamente su brazo para golpear a James pero él fue más rápido y alcanzo a correrse, lo que provocó que la pelirroja sin darse cuenta diera vuelta una bandeja que llevaba un mozo que pasaba justamente por ahí. James comenzó a reírse descontroladamente y Lily salio echa una furia. (No sin antes disculparse con el camarero) seguida muy de cerca por un todavía muy risueño James.
En cuanto Sam dejo a sus padres para que siguieran saludando al resto de la gente, ella vio a Sirius, quien estaba muy elegante y guapo, sujetando una copa de champagne y conversando animadamente con Martina Mossley. Sin darse cuenta chocó con alguien. Era un chico.
-Lo siento mucho.-murmuro ella.
-Si yo también.-dijo él muy tranquilo y serio.
Era un chico de séptimo año de Slytherin que también estaba en el equipo de Quidditch.
-Hogwarts ¿verdad?-le preguntó ella, no solía frecuentar Slytherins pero no todos eran malos y el chico había sido amable.
-Si.-dijo el. Parecía no estar disfrutando de la fiesta, se veía más bien aburrido.- ¿Gryffindor?
-Si.-contesto Sam.
Los dos se encontraban parados en el salón observando como la gente bailaba y conversaba.
-¿Eres Walker verdad?
-Si, Sam Walker.
-Si, mi padre conoce a tu padre.
-¿Bennet no?
-Si.
-¿Eres la novia de Black?
-Si, de Sirius.
-Esta fiesta es aburrida.
-Las odio.
-Yo también.
-Nunca me acostumbrare a ellas.
-Lo se.
-...Entonces mi madre me obligó a ponerme este estupido vestido.-decía Moss.
-! Te queda bien Moss!-le dijo Sirius por octava vez.
-Por favor parezco...
-Moss, ponte un trapo en la cabeza, una túnica o lo que sea y de todas formas te veras espectacular, y mejor de lo que la mayoría de las chicas de este baile desearían. Ahora concéntrate por que tu Bennet está hablando con Walker.
Moss giró su cabeza inmediatamente como una tigresa acechando a su presa.
-¿Que hace tu supuesta noviecita hablando con Lucas?
-No lo se.-dijo él con el entrecejo fruncido.-Me gustaría averiguarlo.
-¿Es por que ella es muy delgada verdad?-dijo Moss con tono de envidia.-Tal vez a Lucas le gusten las chicas menudas y de aspecto frágil como Walker, o tal vez le gusten las pecas...Sirius, ¿Crees que estoy gorda?
-No Moss, no estas gorda.-dijo Sirius mirando hacia donde Sam charlaba con Lucas.
-! Ni siquiera me estas mirando!
-Me lo preguntas todos los días.-dijo él mirándola esta vez.
-Es que Walker es muy delgada.-dijo Moss apretando los dientes. No solía comportarse así, más bien parecía una admiradora de Sirius preguntándole cómo se veía. Pero estaba nerviosa por que se toparía con Lucas esa noche, y había querido verse perfecta. Lo que ella no sabía era que su hermosura no la ayudaría en la tarea de conquistar a Lucas. Tiempo después sabría que a él eso no le importaba.
-Espera un momento Moss.
Sirius se acerco hacia ellos y pillo desprevenida a Sam, la tomo de la cintura y le dijo:
-Samantha linda te estaba buscando.-luego le planto un beso en los labios que dejo a la chica atónita, y cuando reacciono no pudo decirle nada por que tenia que continuar con la farsa.
-Ho Hola Sirius.-balbuceo.
-Discúlpame Bennet, te la robare un momento.
-Ningún problema.-dijo él seriamente y tomando de su copa.
Sam sonrió falsamente y se dirigió con Sirius al exterior. Cuando nadie pudo verlos ella lo golpeo en el brazo fuertemente.
-! Nuevamente rompes el trato Black! Dijiste que jamás me besarías en público, cuantas veces tendré que repetírtelo...
-Vamos si no te beso jamás, nadie creerá la farsa.-dijo él tranquilamente y tomándola de la cintura e ignorando los pequeños golpes que ella le daba.
-Eso ya me lo dijiste en el baile.
-Admítelo, te gusto.-dijo él con un guiño.
-Eso quisieras maldito pervertido, esto ha sido una pésima idea, nunca debí involucrarme contigo, porque sí, yo se lo que pasa con ustedes...
Sirius la atrajo hacía si mismo
y la besó con pasión. Sam no tuvo tiempo de reaccionar
y dejo que el chico intensificara el beso, mientras la tomaba
fuertemente de la cintura. Ella le rodeo el cuello con sus brazos, la
verdad era que se sentía en las nubes. Estaba perfectamente
consciente de a quien estaba besando, pero no podía negar que
el chico besaba bien. Claro, pensó debía tener bastante
experiencia tomando en cuenta la cantidad de chicas con las que había
salido, eso la hizo reaccionar solo un poco. Soltó al chico
sin atreverse a dejar de besarlo.
Hizo un ademán de
detenerse, pero en ese instante Sirius la tomo de los brazos y la
atrajo nuevamente hacia el. Se separaron cuando les empezó a
faltar el aire.
-Y te lo vuelvo a repetir, hablamos de que no te besaría en publico pero no hablamos nada de besarte en privado.-dijo el mirándola burlonamente.
-Imbecil.-dijo ella apretando los dientes.
-No te me enojes ahora pequeña.-
-Deja de decirme pequeña.
-Ya te dije el día en que nos conocimos…te ves mucho mas pequeña…pero con una sonrisa maliciosa.
-Si, recuerdo esa estupida fiesta.-dijo ella enojada.-Era igual de estupida que esta he incluso más aburrida.
-Esa fiesta no fue aburrida gracias a mi, ¿recuerdas?-le dijo él susurrándole en el oído.
Ella lo fulminó con la mirada.
-Dijiste que esta iba a ser una fiesta divertida Black. No se cual será tu concepto de diversión.
-Espera y veras Walker.-dijo él sonriendo con malicia.-En unas horas más los adultos se retiraran dejando a los jóvenes para que se diviertan, hemos invitado a mucha gente de Hogwarts, que llegara más tarde.
Ella lo miro.
-Vamos Walker es mi especialidad.
En
cuanto Remus vio a Lucy entrar en el salón, tomó a la
primera chica que pasaba por ahí y se puso a coquetear
magistralmente con ella.
Así que así iban a hacer
las cosas, pensaba Lucy sonriendo con malicia y mirándolo
fijamente. Justo en ese momento pasaba por ahí Martin
Gildemeister, un guapo jugador de Quidditch de Hufflepuf (Lucy tenia
debilidad por los jugadores del mencionado deporte), quien siempre
había sido un fiel admirador de la rubia.
-Martin.-exclamó sonriendo y extrañamente efusiva para las personas que no habían visto la anterior escena.
-Hola Lucy.-dijo él extrañado.
-¿Cómo estas?
-Muy bien, me agrada verte aquí.
-A mi también.
Remus claro que no se había perdido
de la que había pasado y cerciorándose de que Lucy lo
estuviera mirando, tomo a la chica con que había estado
coqueteando, de la cintura acercándose mucho mas a ella, y
terminar hablando a escasos centímetros con ella.
Lucy se
rindió. No iba a jugar con los sentimientos de Martin, que era
un muy buen y educado chico, solo para sacarle celos a Lupin.
Generalmente así actuaban ellos, los merodeadores.
Así
que se despidió de él amablemente y salio del salón
hacia un oscuro pasillo. Alguien la tomo fuertemente de la cintura.
Se volteo, era Remus.
Primero le pego una fuerte cachetada, pero
luego se lanzo sobre él para darle su mejor golpe, el cual fue
un espectacular beso que nuestro licántropo no pudo
rechazar.
Sam se sentó en una silla mientras bebía de su copa. No solía beber mucho, la verdad rara vez se ponía a beber, pero en ese momento era lo único que podía hacer. Esa fiesta estaba siendo un fastidio, primero, los pocos minutos que estuvo con su madre lo único que había echo fue criticarla, la voz de ella surgió de inmediato en su cabeza…"Que por que no te juntas con ningún Slytherin, estás muy flacucha niña engorda un poco, así ningún buen hombre de sangre limpia se va a fijar en ti…" Eso la descolocaba, su madre siempre tenía ese efecto sobre ella, lograba echarle a perder cualquier día, cualquier noche, sea donde sea y de la manera en que fuera. Y lo segundo…..Sirius Black la sacaba de quicio, la dejaba sin palabras. ¿Por qué tenía que ser tan idiota, pervertido y arrogante? Y lo peor, ¿Por qué tenia que tener esa sonrisa perfecta, ese cuerpo atlético y ese bello rostro de niño malvado?
-Deja de beber Walker.-la saco de sus pensamientos esa voz inconfundible.
-Mis padres ya se fueron, ¿Por qué habría de detenerme?
-Por que estas media ebria.-le dijo tratando de quitarle la copa.
-Déjame Black, no eres mi padre.
En ese momento Moss se sentó al lado de Sirius y tomo una copa de champagne, bebió su contenido en pocos segundos.
-¿Tu también Moss?
-Una vez Lucas me hablo.-dijo mirando la copa.
-Eso es bueno, ¿Por qué estas triste?
-Me hablo sólo por que había bebido champagne…él mismo me lo dijo.
Luego tomo otra copa al mismo tiempo que Sam.
-¡Ya basta las dos!-dijo él irritado y quitándole las copas a ambas.
-¡Que aburrido eres!-dijeron las dos al mismo tiempo.
Si alguien le
hubiera dicho meses atrás que iba a vivir la recién
presenciada escena, jamás lo hubiera creído. Él,
Sirius Black, el rey de la diversión.
Para ese momento ya
todos los adultos se habían retirado y la fiesta estaba
comenzando a ponerse buena.
-Walker.-dijo Moss de pronto.
-¿Si?
-¿Eres amiga de Lucas Bennet?
-No, ¿Por qué?
-Te vi hablando con él.
-Choque con él nada más, ¿Te gusta?
-Sí… ¿Por qué te estoy diciendo esto?
-Por que estás borracha.-le recordó Sirius.
-Tu cállate, "padre sobre protector"
-¿Verdad que es aburrido?-agregó Sam.
-Si, mucho. ¡Me encanta esta canción!-exclamó Moss.
-A mi también.-dijo Sam levantándose.-Creo que iré a bailar.
-Te acompaño Walker.
Para que decir que las chicas ignoraron olímpicamente a Sirius, quien trato de detenerlas sin obtener resultados. Nunca había estado en esa situación, tener que vigilar a su supuesta "novia" y a su prácticamente hermana. Es que Hogwarts estaba lleno de hombres rebosantes de hormonas.
El chico cerró los ojos un segundo, pero fue el grito de James lo que lo alerto.
-¡Hey, aléjate de ahí!
Sirius
miró. Al ritmo de una canción sexy, Moss y Sam bailaban
en un improvisado escenario. Alrededor de ellas, las fieras
hambrientas de carne las observaban y alentaban para que siguieran
con su baile.
James como buen hermano había tratado de
detener a Moss, pero ella no lo escuchaba. Fue cuando los chicos se
empezaron a propasar e intentaban tocarlas, cuando Sirius se
levantó.
-Abajo.-con un gesto de la mano indico el suelo mientras miraba a las dos chicas furioso.-Y ustedes váyanse de aquí, se acabo el espectáculo.
Nadie le
desobedecía a un merodeador, y menos a un merodeador enojado.
Y al ver que James y Sirius lo estaban todos se esparcieron
desilusionados.
Al bajar las dos chicas fulminaron con la mirada a
Sirius y James murmurando frases como "aburrido" y
"aguafiestas".
-Vaya, eso no me lo esperaba.-dijo Remus respirando entrecortadamente ya que "el golpe" de Lucy lo había dejado sin aire.
Lucy respiro un poco más y luego le golpeo el brazo.
-Eso tampoco me lo esperaba.-dijo el chico sobándose el brazo.- ¿Puedes decirme porque primero me golpeas, luego me besas, y luego vuelves a golpearme?
-Por que quiero arreglar este asunto, y por que no me gusta que coquetees con otras.
-Tu lo quisiste así.-dijo él tomándola de la cintura y acercándose a ella.-Tu fuiste la que no quiso saber nada de mi por miedo a que no funcionara.
-Lo se y me arrepiento.-dijo ella retrocediendo.-Pero tengo mis razones, para mi fue muy difícil lo de Michael y no sabia si podría confiar en otro hombre otra vez, ¿Cómo querías que me sintiera? Y además, tu eres un merodeador, puedes tener a las chicas que quieras, ¿Cómo sabia que no jugabas conmigo?
-Lucy…
-Por eso me sentí insegura y decidí parar con todo.-dijo ella sin dejar de retroceder.-Además no se si recuerdas pero engañe a mi ex novio contigo, yo no suelo hacer esas cosas…
-Alto ahí.-dijo él avanzando hacía ella y tomándola del rostro.-No iras a ningún lugar ahora, y no me des más explicaciones que no necesito.
La miro con dulzura y le dio un rápido beso en los labios.
-Quiero que esto funcione ¿de acuerdo?
-Si.-dijo ella sonriendo.
-Y no te vuelvas a acercar a Gildemeister.
-Por favor, ¿te pone celoso? ¿Martin?
-No confió en él, ¿viste como te mira?
-Esta bien, esta bien, lo mismo va para tus admiradoras.
-Acepto.-dijo él sonriendo con genuina alegría y acercándose para besarla.
-¿Dónde esta Remus cuando lo necesito?-dijo James exasperado.
-No veo a Lucy tampoco-dijo Lily.
-Fantástico ahora Moss desapareció.-dijo Sirius quien apoyaba sus manos sobre los hombros de Sam para que esta se quedara sentada sobre la silla donde estaba.
-Por lo menos ella puede divertirse en cambio yo aquí tengo que sopo…
Sirius le tapó la boca y le dijo a James:
-¿Por qué no buscan a Moss antes de que haga una locura?
-Si, tienes razón.-dijo James.-Vamos pelirroja.
Lily lo siguió pensativa y luego le dijo:
-Me asombra su preocupación por Moss.
-¿Qué quieres decir?
-Que siempre se preocupan por ella, he visto como la tratan, siempre muy atentos y cariñosos…
-Siempre ha sido nuestra amiga, es nuestra consentida, no podemos evitarlo.
-Si, pero…
-¿Pero que?
-Es que nunca creí que ustedes pudieran tener una amiga mujer sin tener ningún tipo de relación con ella.
-Hay muchas cosas que no sabes de nosotros pelirroja.
Lily se quedo callada, por primera vez en la historia de sus "conversaciones" con James, y eso hizo sonreír al chico.
-Vamos, tu necesitas caminar.-dijo Sirius levantando a Sam de la silla.
-¿Por qué no me muestras esta gran mansión?
-¿Para que quieres verla?
-Bueno, entonces me quedo aquí.
-Esta bien, vamos.
Comenzaron a caminar por los pasillos de la gran
mansión de los Mossley. A pesar de que Sam había visto
las suficientes mansiones en su vida, la verdad es que vivía
precisamente en una que no tenia nada que envidiar a la que en ese
momento estaba, se entretuvo mirando los cuadros y la decoración.
Sirius que se sabía esos pasillos de memoria, pues había
pasado toda su infancia y juventud corriendo y jugando por los
pasillos, la vigilaba a ella.
De pronto Sam se llevo las manos a
la cabeza y se detuvo en la mitad del pasillo.
-¿Qué pasa?
-Nada, solo me maree un poco.
-Necesitas sentarte, ven te llevare a alguna habitación.
Sirius la dirigió hacia la habitación de huéspedes, que resulto ser un gran lugar con mucho espacio y lujosos objetos.
-Siéntate en la cama, ¿si?
-Esta bien.
Sam se sentó en la gran cama seguida de Sirius que se sentó a su lado y la observó.
-¿Por qué estas tan tranquilo Black?
-¿Tranquilo?
-Si.
-De que sirve molestarte si mañana no lo recordaras.
-No hablaba solo de molestarme.-dijo ella recostando su espalda en la cama y dando un gran bostezo.
-Walker, no te quedes dormida.
-Lo siento.-dijo ella abriendo los ojos.
-Trata de mantenerte despierta, lo peor que puedes hacer es dormirte.
-¿Por qué me estas cuidando?
-Por que supuestamente eres mi novia.-dijo él ayudándola a sentarse nuevamente.
-Pero no lo soy.
-Lo se.-dijo acostándose en la cama esta vez él.
Sam trató de levantarse de la cama, pero perdió el equilibrio y cayó sobre Sirius. Quedaron a escasos centímetros, y luego ella sin poder resistirse se acerco para besarlo. Claro que Sirius no se negó tampoco y la besó con entusiasmo olvidando por completo que ella no estaba muy consciente de lo que hacía. En pocos segundos él estaba encima de ella recorriendo su cuello con sus labios.
Sirius tocó con suavidad los muslos de la morena y ella le besó el cuello con entusiasmo. Se sentían en la gloria.
Fin del capitulo
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