Hola a todos! Voy a aprovechar de agradecer de una a todos los que alguna vez me han escrito, por favor les pido que sigan dejando reviews para ver si les gusta la historia. También pueden leer mi otra historia de los merodeadores llamada "Por la razón o la fuerza", que es bastante distinta a esta, ya que los chicos sí tienen sus amigas mujeres, bueno ojala que les guste al igual que este nuevo capitulo!
Gracias a: Saiyuri11, Ybelawen, kottepotter, feña, karenciitha!!
Ahora sí, el capitulo.
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Capitulo 9: Desastres
Y en eso estaban, ambos se sentían en la gloria. Pero en pocas ocasiones la conciencia de Sirius se hacía presente, y esta era una de ellas. Parecía como si estando junto a Sam, actuara de manera totalmente distinta a como actuaba con las otras mujeres, era algo incontrolable y que lo confundía por completo. Era algo involuntario, y que estaba empezando a preocuparlo.
De repente reaccionó y se detuvo. Se sentó en la cama tratando de controlarse. Sam se tiro sobre él comenzando a besarlo nuevamente. Se lo estaba poniendo realmente difícil. Iba a perder el control en cualquier minuto.
-Espera Sam.-dijo tomándola de los brazos y apartándola con delicadeza.-No podemos hacer esto, no ahora.-Tenía que controlarse, pensó, no podía pasar nada. Él no podía permitirlo, y sabía que Sam nunca se lo perdonaría si la dejaba actuar inconcientemente.
-¿Por qué, qué sucede?-dijo ella comenzando a besarle el cuello.
-Por favor detente Sam.
-¿Es que acaso no te gusta esto, Sirius?-dijo ella mientras seguía en su tarea de besarle el cuello.
-No es eso. Detente, Créeme, me lo agradecerás mañana.-dijo él tomándola de un hombro, y apartándola con suavidad. Le despejó el cabello de la cara y la miró fijamente.
Jamás pensó que llegaría a rechazar a una chica. Y eso que en esos momentos Sam se veía preciosa. Pero se sintió culpable, no podía abusar de ella, por que eso es lo que estaría haciendo si continuaran. Ella estaba borracha, y claramente no sabía lo que hacía ya que sobria era más fría que el mismo Snape. Pero Sam no parecía querer rendirse, y siguió acosando a Sirius, quien parecía poder perder su fuerza de voluntad en cualquier minuto.
-Walker, tu me odias, recuérdalo.-le dijo él tomándola del rostro y mirándola a los ojos fijamente. Ella tenía que darse cuenta de que jamás haría algo así con él sobria, tenía que hacerlo. O si no él podría perder el control en cualquier segundo.
-Eso no es cierto.-dijo ella apartándose y recostándose en la cama.-No te odio Sirius.
Y sin decir mas se acurrucó
en la cama y se quedo dormida. Sirius suspiro y luego la tapó
con una manta.
La miro unos minutos y luego murmuro:
-Lo siento Walker.
Moss entró al invernadero ya que seguramente no habría nadie allí. Camino entre las plantas hasta encontrar un lugar en el suelo para sentarse.
-¿De quién te escondes?
Sobresaltada volteo a mirar, el sombrío Lucas Bennet estaba apoyado sobre la pared mirándola como siempre muy seriamente.
-De nadie.-contestó ella.- ¿Y tú?
-Del mundo, de mi mismo, de estas personas, de Hogwarts…pero haga lo que haga sigo encontrándome contigo.
-No es mi culpa, no lo hago a propósito.-dijo ella enojada.
-Y lo peor de todo es que cada vez que nos topamos tú estas triste, ¿Cuándo conoceré tu lado alegre?
-No estoy triste, solo un poco borracha.
-¿Y por qué viniste hacia acá?
-Por que Sirius y James no me dejan tranquila.
-Pensé que eran tus amigos.
-Y lo son, pero no dejan de sobreprotegerme.-dijo apoyando su cabeza en el suelo y cerrando los ojos.
-¿Estás bien?
-Si, solo un poco mareada.
-No te muevas y se te pasara.
-Solo bebí un poco mas de la cuenta…
-Lo se.
-Lucas, ¿bebiste champagne hoy?
-Un poco, ¿Por qué?
-Por que estas menos antipático de lo normal.
-Lo sé, pero tal vez no es el champagne.-dijo él y Moss levantó su cabeza para mirarlo. Lucas Bennet estaba sonriendo encantadoramente.
-James.-le dijo Sirius mientras entraba al salón.
-Sirius, ¿encontraste a Moss?
-Está en el invernadero hablando con Bennet.
-Y si él le hace algo…
-Lucas es un buen chico.-intervino Lily.
-No te preocupes le hice una seña sin que Moss me viera, no se atreverá a tocarla. Moss no me lo hubiera perdonado si la hubiera sacado de allí.
-Es verdad.
-Ahora Evans.-dijo Sirius mirándola.-Necesito llevar a Walker a su casa.
-¿Sabes
donde vive?
-Si, es cerca de aquí.
-Bien,
necesito que me acompañes, ¿sabrás
llegar?
-Sí.
-James necesito tu ayuda.
-Claro
Canuto, ¿Qué debo hacer?
-Ve con Lily a buscar a
Walker, está en la primera pieza de huéspedes, llévala
hacia el jardín trasero, yo sacare la moto.
-Perfecto,
vamos Evans.
-¿Qué moto?
-Ya lo veras.
Lucy y Remus entraron al salón muy felices y tomados de la mano. Las chicas que se percataron de esto miraron a la rubia con profundo odio y envidia, pero ella estaba tan feliz que no se percato de eso.
-¿Quieres bailar?-le pregunto Remus dándole
una vuelta sobre si misma.
-Si, pero primero quiero encontrar a
mis amigos.
-La verdad es que tampoco veo a los míos,
¿Dónde se habrán metido?
-No lo se, pero
podemos sacar dos conclusiones, o Lily esta golpeando a James, o Sam
a Sirius, haciendo un pequeño espectáculo, que se puede
estar formando en uno de los pasillo de esta mansión. Pero no
importa…hay que seguir con la rutina, ¿Bailamos?-dijo ella
rápidamente y tomándole el brazo.-Vaya Mimi se ve muy
enojada, Mm.…Curly tampoco se ve amigable.
-Déjalas.-dijo
Remus tomándole el rostro.
-¿Pero has visto como te
mira esa idiota?
-Lucy.-dijo él volteándole
nuevamente el rostro.
-¿Qué?
-No quiero sonar
egocéntrico pero, ¿Puedes concentrarte en mi por
favor?
-Lo siento.-dijo ella sonriendo.-Es que no confió en
esas zorras, teniendo en cuenta sus antecedentes que…
Como Lucy ya empezaba a hablar demasiado, Remus la callo de la mejor forma, dándole su mejor beso, cuando se separaron ella dijo:
-Lo siento.
-Esta bien, iré por algo de
beber, ¿Qué te traigo?
-Una cerveza de manteca.-dijo
ella comenzando a besarlo.- ¿Te acompaño?
-No,
quédate aquí.
-¿Estarás bien?
-Claro
que si, no te preocupes, no saldré herido.
-¿Seguro?-dijo
ella incapaz de despegarse del chico.
-Si.
-Esta bien, no te
demores.
-No lo haré.
Remus se acercó sonriendo a la barra de bebidas, iba a pedir las cervezas de manteca cuando escucho una voz que le susurraba:
-Hasta que por fin la conseguiste Lupin.
Remus alzó la mirada. Era Michael, el ex novio de Lucy.
-¿Conseguí que?
-A mi
chica claro.
-Escúchame bien idiota.-dijo él
apuntándolo mirándolo con furia.-Por que no lo repetiré
dos veces, Lucy no es tuya, ni mía, ni de nadie.
Michael lanzó una falsa risa irónica logrando enfadar aun más a Remus.
-Es gracioso lo que dices Lupin.-dijo él con
una mueca.-Especialmente si tomamos en cuanta que lo dice un
Merodeador.
-¿A que te refieres Reeds?
-OH, vamos
Lupin, ¿vas a decirme que no usaras a Lucy? ¿Vas a
decirme que no quieres acostarte con ella? Por que yo lo intente,
aunque ella nunca quiso…
Para Remus fue suficiente. Generalmente era el controlado del grupo, el que actuaba con tranquilidad y resolvía los problemas de forma pacifica. Pero esto era mucho y estaba realmente enojado. Con furia le dio en pleno rostro con su puño derecho, al mismo tiempo que le gritaba:
-¡Ella a mi me importa imbecil, a diferencia tuya!
Pero como era lógico, Michael no se iba a quedar tan tranquilo y en cuanto se levanto le devolvió el golpe a Remus, y así fue como comenzó el gran alboroto.
-¿Dónde se habrá metido?-se preguntaba Lucy en ese instante.-Iré a buscarlo.
La rubia se
dirigió a la barra de bebidas y fue entonces cuando vio a su
actual novio peleando con su ex novio como si quisieran matarse.
Pidió ayuda de inmediato pero al parecer todos estaban
concentrados en la pelea.
-¡Remus, suéltalo, no te rebajes!
Sus amigos no estaba por ahí, y Lucy comenzó a desesperarse. La pelea siguió hasta que unos chicos finalmente le hicieron caso y lograron separarlos, parecían unos verdaderos sobrevivientes de guerra.
Moss había logrado mantener una conversación más normal a las que anteriormente había tenido con Lucas. En esos minutos pasados en el invernadero había logrado conocer al misterioso chico a fondo, específicamente a base de un juego de preguntas alternadas, inventado por supuesto por Lucas.
-Interesante
respuesta.-decía Lucas.-Mm.… ¿a que le temes?
-A
las serpientes, y a todos los insectos.-contestó ella.
Lucas rió, no solía hacerlo y cuando lo hacía a Moss le brillaban los ojos.
-Seres tan inofensivos.
-Son
aterradores...mi turno, ¿Cuántas relaciones serias has
tenido?
-Dos.-contesto él de inmediato. Se puso a pensar
una pregunta y parecía dudar, pero algo en la mirada de Moss
lo alentó a preguntarla.-¿Con cuantos chicos te has
acostado?
-Con ninguno.-dijo ella muy seria y enrojeciendo.
-No
te avergüences.
-No me avergüenzo. Sólo que para
mi es importante.
-Estas roja como un tomate.-dijo él
sonriendo.-Y claro de debería ser importante, respeto tu
posición.
Ella rió y luego dijo:
-Se nota
que hoy bebiste champagne Lucas.
-Tal vez no es el champagne si no
que…
-¡Moss!-alguien gritó desde afuera del
invernadero.
-¿Qué pasa?-dijo ella
levantándose.
-Hubo una pelea.-era una chica.-Me enviaron a
avisarte, tu amigo Lupin esta muy herido y necesita que lo curen.
-¡Remus!, voy de inmediato.-dijo muy preocupada y luego
miro a Lucas. —Debo…
-Te acompaño.-dijo él.
En
pocos segundos llegaron a la mansión. Habían llevado a
Remus a una habitación vacía donde pretendían
curarlo.
El chico se veía muy mal, tenía el rostro
magullado y le sangraba el labio, a su lado tenía a una
nerviosa Lucy que se debatía entre el enojo por la pelea, y la
preocupación por ver a su novio así. ¿Novio? No
estaba muy segura de eso…
-¡Moss!-exclamó al
verla llegar.-Necesito algo para curar a Remus.
-No te preocupes
Lucy, yo y Lucas nos ocuparemos, necesito que busques a Sirius y
James.
-Esta bien, gracias Moss.
Lucy salio de la habitación corriendo y Moss se dirigió a Remus, mientras que Lucas sacaba lo necesario de un armario para curarle las heridas.
-Remus, ¿Qué pasó?-le pregunto
preocupada la chica.-Tú no eres así…
-Me pelee con
el imbecil del ex novio de Lucy.-dijo él con rabia.
-¿Reeds?-dijo Lucas.-Es un idiota.
-¿Lo
ves?-dijo Remus.
-¿Y qué te dijo para que quedaras
de esa forma?
-Esta enojado por lo de Lucy…
Moss lo miro con cara de no entender.
-Esta celoso.
-Veo que te
reconciliaste con ella.
-Si.-dijo él sonriendo.
-¿De
verdad? ¿Y va en serio?
-Si, todavía no hemos
establecido en que estamos, pero por mi parte va muy en
serio.
-Felicitaciones.-dijo ella sonriendo ya abrazándolo
fuertemente sin percatarse del dolor que le ocasionaba al de por si
ya herido cuerpo.-Gracias a Dios, uno de ustedes va por buen camino,
ya creía que no había nada que hacer…
-Mossley,
venimos a curar a Lupin, no a dejarlo más herido.-dijo
seriamente Lucas.
-Lo siento, por favor pásame el algodón
Lucas.
-Por
aquí Potter.-le dijo Lily.-Creo que esta es la
habitación.
-Tienes razón.-dijo él abriendo
la puerta y comprobando efectivamente que Sam dormía
placidamente sobre la cama, viéndose más angelical he
inocente que nunca. James sonrió, en esos momentos no le
calzaba ver a esa chica tan menuda golpeando a Sirius.
Mientras
Lily cerraba la puerta, James tomaba a Sam con delicadeza procurando
no despertarla. Había un silencio total en la habitación.
Por el contrario, en la mente de Lily había un caos total.
Esa noche la imagen que tenía de James había cambiado
mucho. Es decir, seguía encontrándolo un arrogante y
pervertido, ídolo del colegio entero, mujeriego e
irresponsable. Pero verlo como ayudaba a sus amigos de esa forma, la
había sorprendido por completo, también como la había
presentado a sus padres, y ahora como estaba sacando a Sam con
delicadeza de la habitación, procurando además, no
despertarla.
-¿Evans?-le dijo James al ver que la chica no salía.
¿Y que tanto le importaba? El chico debía tener sus cosas buenas, pero ¿Por qué la confundía tanto?
-¿Evans?... ¿Lily?... ¿Pelirroja? -seguía intentando James.-¨ ¿Qué le pasa al mundo hoy?
Finalmente la tomó de un brazo arrastrando a la todavía perturbada Lily fuera de la habitación.
Tardaron unos minutos en llegar ya que Lily
seguía muy pensativa y James tenía que enseñarle
el camino todo el tiempo, al mismo tiempo que se preguntaba si la
pelirroja se había vuelto del todo loca finalmente. Además
había que agregar que llevaba a Sam en brazos, teniendo como
resultado una larga demora antes de llegar al lugar donde Sirius
sacaba su motocicleta.
Solo ahí Lily pareció salir
de su estado de autismo temporal ya que exclamo:
-¿Qué
significa esto?
-Es una larga historia pelirroja.-le contesto
Sirius.-Ahora súbanse.
Sirius se sentó frente al manubrio, seguido por Lily y por ultimo James, que llevaba a Sam.
-¿Luego me dejaras manejar?-preguntó la
pelirroja con entusiasmo.
-Claro, a la vuelta.-le sonrió
Sirius. Le causaba gracia ver a la neurótica Evans
comportándose con entusiasmo ante su juguete favorito.
El camino a casa de los Walker no tuvo mayores problemas, además que la gran mansión quedaba cerca de la de los Mossley.
-Se
como entrar a su habitación sin que sus padres se
enteren.-dijo Lily.
-Te acompaño.-dijo Sirius.-James
quédate junto a la moto por cualquier problema.
-A la
orden.
La pieza de Sam tenía un balcón por
donde se podía subir fácilmente debido a ciertos
árboles puestos estratégicamente ahí. Al parecer
Sam tuvo mucho que ver con la plantación de los árboles
de su mansión.
La tarea de subir a Sam fue más
fácil de lo que ellos pensaban. Ya en el balcón, Lily
comenzó su descenso, mientras que Sirius llevaba a Sam a su
gran cama. La acomodo adentro y luego de arroparla bien se dirigió
hacia el balcón. Le envió una última mirada y
contemplo con admiración su rostro infantil lleno de pecas
tanto como de inocencia. Quería recordarla así, ya que
tenía el presentimiento de que al otro día cuando ella
recordara la noche anterior, su rostro tendría de todo menos
de infantil e inocente.
-No
te saque el algodón Lupin.-le decía Lucas.-Déjatelo
por unos minutos.
-Gracias Bennet.
Moss miraba embelesada la escena. Había estado viendo como Lucas curaba a su amigo, y sus ojos brillaban más que nunca.
En ese momento entro Lucy a la habitación pero sólo se quedo junto a la puerta y dijo:
-Moss, no encontré ni a Sirius ni a
James por ninguna parte.
-No importa Lucy, bueno Remus ya estas
listo.-dijo levantándose.-Veré donde pueden estar.
Moss salió de la habitación seguida por Lucas.
La chica quería dejar a solas a Lucy y Remus para que hablaran
de lo sucedido, Lucy se veía muy enojada y a la vez
preocupada.
En cuanto salieron los chicos, ella se acerco a Remus
mientras lo miraba seriamente. Luego de mirarlo unos segundos, con
una mirada que daba susto, le golpeo el brazo, haciendo que Remus se
quejara, y luego ella se abalanzó sobre el, causándole
todavía más dolor mientras lo abrazaba fuertemente.
-¿Por qué hiciste eso?-dijo ella mientras se
separaba de el.
-Por que no voy a permitir que ese imbecil de
Reeds hable de ti como si fueras de su propiedad.
-No le hagas
caso Remus.-dijo ella tomándole una mano y llevándose,
a sus labios para besarla.-Es un idiota.
-Lo siento, no puedo
evitarlo.
-Remus, tu no eres así, y no quiero que por mi
culpa te vuelvas así.
-No lo haré, créeme,
pero si alguien habla mal de ti o te molesta, haré lo que sea,
ese Reeds se lo merecía.
-Me preocupe tanto.
-Estoy
bien.-dijo él tomándole el rostro.
-Remus por favor,
no le hagas caso a Michael, él tratara de provocarte, por
favor prométeme que no te meterás en problemas.
-Esta
bien te lo prometo.-dijo el finalmente tras segundos de duda, y
atrayendo hacia si a Lucy.-Lo siento si te asuste.
En el momento en que Moss y Lucas salieron de la habitación, se produjo un silencio que duro unos segundos. Estuvieron ahí, parados junto a la puerta, en uno de esos silencios que no son incómodos, sino que ocurren cuando la confianza entre dos personas va en aumento.
-Gracias.-dijo Moss finalmente.-Por ayudarme con lo de Remus.
El chico apoyo su cabeza en la pared al mismo tiempo que decía:
-De nada.
-Eres
impredecible Lucas Bennet.-dijo Moss sonriendo.
-No eres la
primera que lo dice.
-Me imagino.
-Tengo que irme,
adiós.
-Adiós, gracias por todo.
Lucas le hizo un gesto con la cabeza y luego los dos comenzaron a caminar en sentidos contrarios. Moss había caminado solo unos pasos cuando alguien le dijo:
-¿Martina?
-¿Qué
p…?-empezó volteándose.
Lucas la tomo del
cuello y sin que ella pudiera evitarlo la beso corta y suavemente en
los labios. Solo un pequeño roce que hizo que un escalofrió
recorriera el cuerpo de la chica.
Y luego con la misma rapidez,
se retiro sin dar explicaciones, dejando a Moss pasmada sin poder
mover ni un milímetro de su cuerpo.
Luego
de dejar a Sam en su habitación Sirius, James y Lily
comenzaron su viaje de regreso a la mansión Mossley. Como
Sirius había prometido, dejo conducir a la pelirroja, lo que
contribuyo a los nervios de James, a la diversión de Sirius, y
al gozo de Lily. Para ser la primera vez que conducía, no lo
hacía nada de mal., y a medida de que avanzaban iba subiendo
la velocidad. Era divertido ver a Lily, la perfecta y correcta Lily,
conduciendo a toda velocidad una motocicleta, eso era lo que tanto
divertía a Sirius. Además cualquier persona que
mostrara interés por su gran amor (su moto) merecía su
respeto.
James también se hubiera divertido, si no hubiera
ido implorando todo el camino para no morir tan joven, y lo más
importante sin antes haber concretado "ciertas cosas" con la
pelirroja.
Lucy y Remus siguieron hablando acerca del tema del ex novio vengativo, y tras asegurarse de que Remus se quedaría pasivo, Lucy se relajo y se dedico a tratar de aliviarle de la manera que fuera, el dolor a su nuevo lobito preferido.
-Hay algo de lo que no hemos hablado.-dijo Remus.
-¿Qué cosa?-dijo Lucy con curiosidad.
-¿En qué estamos? ¿Qué somos?-preguntó el.
Lucy sabía perfectamente que a chicos como los Merodeadores no había que presionarlos en las relaciones. Y sabia que Remus era el más serio de ellos, pero tal vez con el pasar de los años se le hubiera pegado algo de la libertad de la cual tanto se aferraban. Ella también tenía claro que no quería que ninguna chica se le acercara a Remus, pero tenía que hacer las cosas bien para que el quisiera eso también.
-¿En qué quieres que estemos?-preguntó ella imaginándose la respuesta.
-Yo quiero exclusividad.-dijo él logrando sorprender muchísimo a la chica.-no quiero que ningún chico se te acerque con intenciones, quiero que nos veamos seguido, y quiero poder besarte cuando quiera.
Lucy se quedó con la boca abierta.
-¿Qué dices?-le preguntó él.-¿Aceptas?
Lucy no le contestó, sólo lo besó apasionadamente y luego dijo:
-Es justo lo que quiero.
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Moss se había quedado en tal nivel de shock, que tuvo que quedarse unos minutos ahí, parada en la mitad del pasillo como una momia. No fue hasta ver entrar a Lily, James y Sirius, cuando salio de su estado. Pero no fue capaz de de decirles nada, sólo se fue a un lugar donde pasara desapercibida, trabajo nada fácil, ya que ella jamás pasaba desapercibida, y menos en ese momento en el que llevaba una gran sonrisa impregnada en su rostro.
Fin del capitulo…¿Recordará Sam que por poca viola al pobre Sirius?, ¿será el champagne el motivo por el que Lucas esté siendo tan amable con Moss?, ¿Funcionará la relación entre Lucy y el golpeado Remus?, ¿Saldrá le pelirroja de su ensimismamiento?, ¿Logrará James demostrarle sus cualidades a la pelirroja?
Escriban!!!!!
En el proximo capitulo:
-Sam tendrá una enorme reseca que aumentará debido a que sus padres se enteran de su supuesto noviazgo con Sirius Black.
-Las chicas de Hogwarts entran en caos al ver que el merodeador sigue de novio.
-Dumbledore pierde la paciencia y envía a Lily y james a ver a una peculiar psicologa juvenil.
-Sam va a llorar muchísimo.
-Moss tendrá una cita.
