Capítulo 3 - El juego empieza.

Al cabo de unos minutos la puerta de la cámara de gravedad se abrió mostrando al irritado saiyan. Su esposa era una pesada, estaba cansado de escucharle siempre con la misma pantomima. Entro en el interior de su hogar y se dirigió a la cocina, a ver si llenándose la barriga se le pasaba el mal humor, pero fue cruzar el vestíbulo cuando un libro captó su atención. Lo agarró y leyó "El arte de la seducción".

Lo estrujo con fuerza y pronto empezó a enfocar energía en la mano donde estaba ese libro. Lo fulminó.

-Maldita palabra...-susurró enfurecido...-maldito manual...-sus ojos soltaban chispas...-y maldita sea todo esto.

Se sacudió la mano haciendo que las cenizas cayeran al piso. Sonrió ante esta acción, ahora podría estar tranquilo de todo.

-Ahora vamos a ver como te las arreglas..-murmuró con humor...-vamos a ver como La Gran Bulma Briefs sale de esta...-imitó el tono de voz de su esposa...-por que está claro que vas a caer tú.

Y con más alegría que antes se fue hacía la cocina a llenar el estómago y prepararse para el gran juego de supervivencia sexual.

Mientras tanto Bulma llegó a la montaña Paoz con un tic en el ojo más grande que el anterior, todo su cuerpo temblaba de rabia y entrecerraba sus ojos más de una vez, incluso el pequeño Trunks creyó escuchar el nombre de su padre maldiciéndolo. El pequeño saiyan suspiró de alivio y se llevo una mano al pecho, que suerte tenía de librarse de la batalla que había en su casa. Bulma giró su cabeza lentamente, mientras sus ojos seguían igual de irritados que antes, bajo su mirada a su hijo que al verla comenzó a tragar saliva al verse reflejado en los ojos azules de su madre.

La mirada de Trunks era de pena y Bulma suspiró, ¿Estaba asustando a su hijito?.

-Trunks.

-¿Qué?..-pegó un respingo de miedo.

-¡Tranquilo tesoro que no te voy a hacer nada!..-exclamó sonriendo, aunque su hijo se movió unos cuantos centímetros más lejos de ella...-no eres culpable de lo que le ocurra al desgraciado de tu padre.

-Lo sé mami...-sonó tristemente.

-¿Le tienes miedo a mami?..-le preguntó dulcemente.

Trunks alzó una ceja, se llevó nuevamente una mano a su pecho y con la otra abrió la puerta de la aeronave, miro el espacio libre del campo y luego devolvió su mirada a su madre, la cárcel del terror. Tragó saliva y no se lo pensó dos veces, pegó un salto del asiento y le cerró la puerta en las narices a su madre. Bulma estaba perpleja por la acción de su retoño.

-No mami...-sonrió falsamente...-ahora no te tengo miedo...-Bulma estaba asombrada...-¿me puedo quedar a dormir aquí, por favor? prometo portarme bien.

Y ella asintió, aunque verdaderamente le estaba dando vueltas a la acción anterior de su retoño.

-Gracias mami...-besó el cristal y se separó...-te quiero, adios.

Y se dio la vuelta para salir corriendo y alejarse de su madre.

La puerta de la casa Son se abrió, mostrando a Gokuh sonriente, saludo a Bulma pero está ni se inmuto, su hijito le tenía miedo a ella. Snif. Un dolor en el pecho la sucumbió, ella no era un monstruo de madre, era dulce y cariñosa, jamás le gritaba a su pequeño, él era lo más importante de su vida y como un cástigo del cielo, la imagen de Vegeta con los brazos cruzados sucumbió a sus pensamientos, consiguiendo que la mirada melancólica de Bulma se transformará en la propia muerte.

-Vegeta...-susurro terroríficamente al apretar con más fuerza el volante...-me vengaré.

Un golpe en el cristal provocó que se girará para ver como Gokuh seguía despidiéndose de ella, con una enorme sonrisa en los labios. Clavó su mirada mortal en el saiyan y el pobre hombre tembló, con lo que bajo su mano y...

-Adios Bulma..

Y apretó al acelerador para lárgarse de este sitio y vengarse de su propio marido. En cambio Gokuh seguía con una gota de sudor por la frente.

-¿Me habrá visto?...-se llevó una mano en el mentón...-yo diría que no.

Cuando el príncipe de los saiyans acabó con su "aperitivo" se volvió hacía sus pasos, pisando de mala forma las cenizas que en un pasado había sido un libro y se largó de ahí. Bulma también llegó a su casa y aparcó su aeronave, apretó el botón y la encogió, se guardó la capsula en su bolsillo y comenzó a caminar mientras refunfuñaba. Abrió la puerta de su hogar y se fue directa al vestíbulo y comenzó a buscar su libro, lo necesitaba para vengarse del saiyan.

Removió los cojines, la mesa, los muebles y miró hasta debajo de los sofás, pero nada, el libro había desparecido del mapa. Se llevó una mano en el mentón y comenzó a remover en su cabeza, estaba segura que no había salido del vestíbulo, entonces...¿dónde podía estar?, se dirigió a la cocina para beber algo y seguir pensando en el lugar donde podría estar, pero al llegar hacía su destino, comprobó como la mesa estaba llena de basura. Y un nuevo Tic la abordó.

-Vegeta...-murmuro con rabia...-¡que guarro es!.

Y algo se le clavó en su mente y se fue corriendo hacía la cámara, apretó el botón y bajo la intensidad de la gravedad, iba a abrir la puerta pero desde el interior se abrió, mostrando a un saiyan sonriente.

-¿Te rindes mujer?...-preguntó con humor.

-No...-dijo enfadada...-¿dónde está mi libro?.

-¿Qué libro?...-se hizo el desentendido.

-Lo sabes perfectamente...-le respondió mientras se acercaba a él...-¡dame mi libro! sé que sabes algo.

-¿Para qué quiero tu asqueroso libro?...-preguntó pausadamente...-no me serviría de nada, yo no necesito nada de eso, aunque parece que tú sí.

Y Bulma lo comprendió todo, se había desechó de el y todo por temor a ser vencido. Sonrió con maldad devolviéndole la sorpresa a su marido.

-Era un gran rival para el príncipe de los saiyans ¿verdad?...-el saiyan ni se inmutó...-¿pensabas que iba a sacar todos mis trucos de ahí?...-nuevamente se quedaba quieto y la mirada...-¡¡pues te equivocas, la Gran Bulma Briefs no necesita ayuda de un libro!!..-lo señaló, provocando la risa de su marido...-¡te venceré Vegeta!

Y el saiyan se mordió los labios, si no tuviera autocontrol, se hubiera escojonado de risa enfrente de su esposa pero debía contenerse, prefería reirse más tarde que ahora, la venganza se sirve mejor fría.

-Paso de eso...-le dio la espalda...-no vas a poder conmigo.

La mujer salió de la cámara dando un portazo y se apoyo en la pared, tenía razón, no sabía como iba a engatusar al saiyan y hacerle perder ese reto. Se resbaló por ella hasta caer al suelo, su mirada estaba fija en algun punto y entonces su barriga comenzó a sonar. Debía alimentarla antes de que siguiera haciendo ruido.

Abrió la nevera y la encontró vacia, nuevamente tendría que ir a hacer la compra, se fue hacía la congeladora y vio un bote de helado.

-Para las penas viene muy bien...-lo agarro con fuerza y suspiró...-¿de qué sabor es?..-observó la etiqueta y arrugó la nariz...-¡de chocolate, es el sustituto perfecto del sexo!.

Se fue con el hasta la mesa y comenzó a comer, mientras apoyaba su mano en su rostro y pensaba en las múltiples soluciones para vencer a su esposo.

Le daba vueltas, jugaba con el helado en su bote, jugueteaba con la cuchara en su boca y de pronto, después de marear al helado, vio la luz, vio su brillo de esperanza. Alzó el bote y lo miro atentamente, el chocolate es afrodísiaco.

-¡Pero que idea se me acaba de ocurrir!...-se expresó con ilusión...-¡el chocolate me puede ayudar mucho!

Mientras su mujer reía de victoria, su marido estaba removiendo su mente, pensando en alguna manera de hacerle caer y Trunks disfrutaba con la familia Son, alejado de la batalla que iba a comenzar en su hogar.

continuará...

Holas! vaya a Bulma se le ha ocurrido una buena idea con el chocolate, ¿qué será y sobretodo dará resultado? ¿Y Vegeta que empleará?.

muchas gracias por los reviews y por conseguir hacerles sonreir.

Verdaderamente el juego de la seducción es muy divertido!