Capítulo 6 - Más afrodísiacos
Todo el mundo que rodeaba a Bulma le estaba dando vueltas y esto no podía ser, notaba como el cuerpo del saiyan estaba peligrosamente al suyo. Vio como había determinación en la mirada lujuriosa de su esposo, ¡un momento!, si lo que ahora se le pasaba por la mente era real, su Vegeta, el mismo saiyan egoista que dijo que jamás haría eso, ¡¡LE ESTABA SEDUCIENDO!!, será maldito. Él pregonando que no se rebajaría a ese nivel y era el primero en seguir con el juego.
Aspiró con fuerza y entonces las palabras que iba a decir justo en ese momento, las modificó, para vengarse de su marido.
-Tengo hambre...-comento fríamente.
La mirada del saiyan fue de perplejidad, si lo que acaba de escuchar había sido real, su esposa le había dicho que tenía hambre.
-¿Hambre de qué?..-insistió.
-De comida...-se levantó como si el cuerpo de Vegeta tubiera la peste...-¿de qué podría ser?.
Vegeta entrecerró su mirada, será bruja, la muy puñetera podía haber descubierto su juego. Bulma siguió cogiendo más aire para mantener sus hórmonos en niveles normales, no iba a caer, jamás se rebajaría a eso y que encima siempre se lo estuviera recordando, aunque estuviera excitada, por que había que ser sincera lo estaba, él jamás se enteraría, era una de las facilidades de ser mujer, que no se nota nada ni sale un bulto extraño entre las piernas.
La mujer sonrió con maldad.
-¿Me estabas seduciendo?..-le preguntó con humor...-¿a mí, a la Bulma Briefs?, ¡creo que no te va a ser nada fácil!
El saiyan apretó fuertemente sus puños, y una vena se le estab asomando por la frente, su esposa se había dado cuenta.
-Eso es lo que tu te crees...-comentó fríamente.
-¡No voy a caer!..-se cruzó de brazos...-¡soy más fuerte!
Se giró para seguir su camino y en ese momento se detuvo en seco, lo miro de reojo y...
-Vamos a hacer una pausa, hay que comer y después podemos continuar...
-¿Crees que mi tiempo se dispone a tu estúpido juego?..-preguntó al resbalarse suavemente por el agua con los brazos cruzados.
-Has continuado y encima esta mañan me has retado así que...-se mordió los labios...-que gane el mejor, te espero dentro de 10 minutos pero para comer comida, para nada más.
Y finalizando su explicación, cada uno se alejo del otro con más rabia que antes. El saiyan estaba furioso, su maldita esposa lo había descubierto y encima tenía razón, ahora que había participado en el juego no podía retirarse por que eso seria de cobardes y él no era eso, era un machote. Miles de búrbujas salían de su boca, tenía que pensar en un nuevo remedio contra ella, pero..¿el qué?.
Bulma cerró la puerta y se apoyó en la pared, se sentía demasiado caliente y todo su cuerpo temblaba, unos minutos más y cae como una mosca. Se mordió los labios, su esposo era un tramposo, pero por una parte estaba realmente feliz, ya que estaba colaborando. Pero eso no le bastanta, debía vengarse de él y tenía que encontrar la manera adecuada. Se fue corriendo a su cuarto para darse una ducha de agua fría y se llevó las manos a la cabeza, él había estado rebuscando en sus cosas, se había entretenido buscando una estratégia contra ella. Pero lo peor es que usaba sus trucos.
Se arrodilló y comenzó a colocarlos mientras lo maldecía una y otra vez más, era un tramposo y siempre lo sería. Colocó todos los libros por orden y al levantarlos leyó uno.
-El lícor afrodísiaco.
Esa palabra rondaba por su cabeza y su rostro furioso, se volvió cruel y vengativo, ahora se iba a enterar, iba a volver a ponerlo caliente pero esta vez con la comida, eso de hacer una pausa se había ido con el aire por que pondría en práctica su nueva arma.
El saiyan salió del agua más arrugado que un higo y cogiendo una toalla, comenzó a andar para irse a la cocina y comenzar a comer, mientras que su mente estaría trabajando para eliminar a su esposa. El olor a la comida ocasionó que su estómago refunfuñará, pero eso pronto pasaría al tenerla justo enfrente suya.
Cuando ambos se miraron, cuando sus ojos se clavaron en el otro, giraron rápidamente sus rostros para no verse, estaban enfadados y además ambos eran orgullosos, así que ninguno daría su brazo a torcer. Bulma apretó con fuerza la cuchara de madera y está crujió, era un descerebrado saiyan y encima se sentía ofendido por que no había caido, pero Vegeta la miraba de reojo con más rabia que antes, estaba cansado de seguirle el juego y encima que no hubiera caido le daba más rabia, encima que él se había puesto a leer para ella, va y lo rechaza.
Los ojos de la mujer brillaron con intensidad, justo enfrente de ella había un licor especial que servía de afrodísiaco. Sus ojos soltaban rayos, todo a su alrededor eran campanas de felicidad, por fin iba a volver a vengarse de él, se sentía tan orgullosa de sí misma que le daban ganas de gritar de alegría, pero debía contenerse, si no, él sospecharía de ella.
Echo dos gotitas pero al momento pensó que seria mejor echarle todo el frasco. A ver si con esto daba más resultado que el bikini de chocolate. Y efectivamente, vertió todo su contenido, aquello comenzó a burbujear y una parte de ella se arrepintió. Tragó saliva y se volvió para que se miraran directamente.
-¿Ya está toda la comida?..-preguntó toscamente.
-Si..-le respondió suavemente, consiguiendo la atención del saiyan.
-¿Planeas algo contra mí?...-le preguntó bastante desconfiado.
-¿Yo?..-se señalo..-¡jamás, he dicho que hay que tomarse una pausa en la comida, no te voy a hacer nada!..-sonrió con nerviosismo, mientras el saiyan la taladraba con la mirada...-¡ay Vegeta, tan desconfiado como siempre!.
-Tengo mis motivos..-le respondió más alerta.
Bulma le dejó la comida enfrente de él y Vegeta la miró, la inspeccionó y la olió, pero todo parecia estar en correcto lugar, entonces...¿A qué este miedo?, volvió a dirigir su mirada a su esposa que lo observaba con una sonrisa fingida y las dudas le volvieron a surgir.
-No me fio ni un pelo...-murmuro con los brazos cruzados..-¡planeas algo contra mi!
-¡Que no!..-exclamó hastiada, se sentó en la mesa y comenzó a comer..-¿no comes?.
-¡NO!..-le gritó...-seguro que está envenenado.
La mirada de la mujer fue de sorpresa.
-¡¿ME CREES ENVENENANDOTE?!..-gritó en tono ofendido...-¿YO LA MUJER QUE TE AMA?...-fingió las lágrimas...-¡me duele!.
-Te fastidas pero es la verdad..-apartó el plato de su vista y lo dirigió al de ella...-¡prueba tú primero!
-¿QUE?..-abrió los ojos de la sorpresa.
-Lo que oyes..-sonrió...-¡haz los honores!.
-¡No te he echado nada, ójala te hubiera puesto mata-ratas!..-exclamó muy ofendida.
-Pues si no tiene nada, pruébalo..-sentenció.
Ahora estaba en una gran encrucijada, si probaba eso, estaba convencida que acabaría más caliente que de costumbre y entonces Vegeta quedaría satisfecho con eso, por que le habría demostrado que le estaba "envenenando", pero si no lo probaba le estaba dando la razón, ¡oh dios! ya que no sabía que tenía que hacer.
Lo miro directamente, pero en la mirada del saiyan había fuerza y..¿burla? el muy puñetero estaba disfrutando de este momento, por que su "sexto sentido" saiyan le indicaba que había algo extraño en la comida, además él estaba acostumbrado a eso, en su pasado de mercenario era bastante común envenenar a alguien con la comida. Pero jamás pensó que su esposa haría algo tan rastrero con eso.
Bulma tragó saliva y alargó la cuchara, debía hacerlo aunque fuera poco, tenía que coger una pequeña cantidad y rezar para que no le diera los resultados positivos tan rápidos, por que si de algo estaba segura, es que no sabía cuando haría efecto con la cantidad que le había echado. Normalmente empieza pasado unos minutos largos pero...con todo el frasco ahí metido, podía ser que a los segundos.
-¿Si lo pruebo me dejarás tranquila y no serás más un desequilibrado con la comida?.
-Vale...-dijo al momento de acercarse detenidamente...-solo si lo pruebas y no te pasa nada, me la comeré.
-¡Que desconfiado eres!.
-Ya te he dicho por que...-le recordó...-ahora no me fio de ti, pues envenenarme.
Bulma puso morros..
-Mañana te echaré mata-ratas...-dijo rabiosamente.
-Entonces no comeré nada echo por ti..-sonrió.
Y hundió la cuchara en el líquido bajo la atenta mirada del saiyan y la preocupada de la mujer.
Continuará.
Holas! está vez he publicado antes de tiempo y...ha sido bastante rápida, nuevamente lo dejamos en un momento MUY interesante, ¿le harán los efectos que teme Bulma? y ¿Vegeta se comerá la comida?.
Los afrodísiacos se pueden hacer de muchas maneras y con diversas comidas, así que es fácil hacer uno. Aunque sale más fácil comprarlo en un lugar especial ¿no? jejeje, no vaya a ser, que con experimentos nos entren un dolor terrible de barriga.
bueno, muchas gracias por todos los reviews y por los animos en este fic. Nos vemos en los siguientes capítulos. saludos y abrazos.
