Disclaimer: La serie Twilight/Crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer.
Déja Vu
Me costaba respirar. Quizás se debía a la fuerza que el peso del espeso mar ejercía sobre mi pecho. Saltar del risco no había sido tan simple como creí. Ahora tenia que arreglármelas para salir a flote y llegar sana y salva a la orilla.
Pero no podía. Mi cuerpo pesaba demasiado, y lo sentía hundirse más y más en el negro abismo.
Entonces él apareció frente a mis ojos. Su rostro estaba crispado en una mueca de dolor y desesperación. De dolor por que yo había roto mi promesa de mantenerme a salvo, y de desesperación por que el no estaba allí, no podía ayudarme. Nada tenia sentido.
Entonces extendí mis brazos hacia él.
¡Bella! ¡Nada! Tienes que hacerlo.
¿Por qué?
Por favor…hazlo por mí.
Tú no me amas. Que más da. Ya no soporto estar así…déjame ir.
¡No! Bella…lo siento…yo…no es…por f-- sus palabras se iban perdiendo conforme el agua nos arrastraba mas abajo. Fruncí mi ceño, como si ese gesto me permitiera escucharle con más claridad. Pero entonces Edward desapareció.
-¡Edward!- grité incorporándome de un salto en la cama. -¡Oh diablos!- murmuré tapándome el rostro con las manos. Solo había sido una pesadilla, me repetí varias veces, tratando de que mi corazón se tranquilizara. Odiaba esa clase de sueños en las que alguien parece tener algo importante que decir y no pude escucharle... ¿Que era lo que Edward me quería decir, lo que mi sueño me quería decir?
Obviamente el sueño fue producto de lo acontecido hoy. Edward había llamado. De ese momento lo único que recuerdo es haberme desplomado al ver el rostro de Alice. Lo siguiente que supe fue que estaba recostada en el sofá, Alice y Jacob me miraban preocupados.
-- Flash Back --
-Alice…Edward llamó- le dije con una sonrisa mientras las lagrimas caían de mis ojos. Jacob arrugó su nariz mientras se alejaba de nosotras. Me dolía lastimarle, pero no había forma de esconder la felicidad que sentía. Escuchar la voz de Edward después de tanto tiempo era algo que me daría fuerzas…pero que también, cuando estuviera sola, me hundirían en aquel dolor al que temía.
-Bella- susurró Alice moviendo mis piernas para sentarse en el sofá. –Edward solo quería saber si estabas viva. Rosalie le llamó diciendo que te vi morir. No quiero que…Bella no quiero que esperes nada mas. Por favor.
-¿Y crees que lo hace? ¿Acaso crees que si el chu--tu hermano vuelve ella le recibirá como si nada hubiera ocurrido?- Alice le rodó sus ojos, y yo evité la mirada de Jake. Era algo que no me atrevía a contestarle en voz alta. Pero estaba claro, para mí -y para Alice-; no importaba cuanto demorase, cuando hubiese sufrido, siempre recibiría a Edward con los brazos abiertos. –Ella ha continuado con su vida…
-Mira chucho…- Jacob se puso a la defensiva. –Si quiere o no recibirlo con golpes es problema de ella. ¿Acaso tienes miedo de que si el vuelve, Bella le perdone y todo sea como antes?- Jacob emitió un gruñido y abrió su boca para contestar.
-¡Jake! Alice…basta…deténganse. No quiero peleas.- susurré llevando mi mano hacia mi frente. Aun me dolía bastante la cabeza, estaba demasiado aturdida.
-Bella, solo digo que no te hagas ilusiones…
-Lo se Alice…es solo que fue…- asentí con mi cabeza haciendo énfasis en mis siguientes palabras –maravilloso escucharle nuevamente.- Jacob bufó y se dirigió hacia la cocina. -¡Jake!
-Lo siento Bella…tengo que ir con Sam. Te llamo luego.- dijo mientras que su voz se perdía en la distancia conforme se acercaba a la puerta de salida.
Alice y yo compartimos algunas miradas sin saber que decir, cuando su teléfono sonó. -¿Diga? Ha…emm…si. Aun sigo en Forks. – me dio una fugaz mirada y luego comenzó a hablar en aquella molesta velocidad por la cual no podía entender nada de lo que hablaba. No es él, no es él…Ya escuchaste a Alice…Edward no va a volver. Solo quería saber si estaba bien…–Adiós.- dijo cerrando fuertemente la tapa del teléfono. –Era…Jasper. Bella tengo que irme.
-¡No! Por favor Alice, no te vallas- le rogué echándome desesperada a su regazo. Sentí sus manos pasándose lentamente entre mis cabellos.
-Te prometo que esta vez será diferente. Volveré a menudo. Te llamaré. Emmett también quiere verte…
-Eso me gustaría- sonreí tratando de juntar fuerzas y no seguir con mi patético acto. Alice me dio un suave beso en la mejilla. -¿Alice?- la pequeña Cullen se detuvo bajo el marco de la puerta de la sala familiar. –Dale mis saludos a todos.- sacudió su cabeza en señal de aprobación y desapareció en un abrir y cerrar de ojos.
-- Fin Flash Back --
Me estremecí al recordar que Alice se había marchado. Nuevamente me había quedado sola. Lo difícil ahora seria continuar con la vida que llevaba días atrás.
El resto del día lo pase en el, tan temido por mi padre, estado de zombi. Ni siquiera recordaba haberme puesto el pijama de verano. Eso demostraba que no había echo nada a conciencia, estaba segura de que era una de las noches mas frías de Forks.
Volteé mi cabeza hacia la ventana. Las cortinas se mecían con insistencia por la fría ventisca que entraba. Estaba abierta de par en par. Era extraño –no del todo, si me había puesto el pijama de verano…realmente estaba seriamente desequilibrada- todas las noches la cerraba a cusa del frío, aunque claro, nunca le echaba el seguro…era una costumbre que tenia desde…
-Tonta Bella- murmuré en voz baja mientras me ponía de pie. El suelo de mi habitación estaba helado y humedecido a causa de que la llovizna entraba por la ventana. Si pescaba un resfriado Charlie creería que es a causa de una nueva depresión generada por la visita de Alice. Y no podría soportar que le tuviera rencor a ella también…
Me ayudé con ambas manos y cerré de golpe la ventana. Entonces me invadió la extraña sensación de haber pasado por esto antes. Algo me decía que esa noche había cerrado la ventana. ¿Por qué estaba abierta?
Me di vuelta sobre mis talones, pegando mi cuerpo contra el frío cristal de la ventana al ver la esquina de mi habitación.
