Gracias por los reviews a Zafiro Potter, Faithfrv ygeilajauregui.
Capítulo 3: De lo malo, algo bueno saldrá
7 de septiembre
Hermione, tras haber desaparecido de su casa por un día y medio, regresó con un par de cosas que la ayudaban a ocultar o disimular su encuentro pasional con Ron.
-¡Llegué!
-Al fin- apareció en el living- ¿Dónde te habías metido?
-Fui a cenar con Ginny y se me hizo tan tarde que me invitó a dormir...
-Te llamé
-Si, es que justo me bañaba...
-Si sabías desde tan temprano que te ibas a quedar¿porque no me avisaste?
-Lo siento... pero ni que tu me dijeras cada movimiento que haces.
-¡Hey! No soy yo el que está en tela de juicio.
-No, siempre soy yo... ¡Pero soy lo suficientemente grandecita como para...!
-¿...engañarme¿con el estúpido de tu amiguito?
-¡Hey¿Qué...?
-¿Acaso tengo cara de idiota?- se acercó intimidándola- ¿crees que no sé que hace ya varios meses que tienes estas salidas diarias?
-¡Yo no...!
-¡¡Basta!!
-Jonathan yo no...
-¡Que te calles!- La agarró de los hombros zarandeándola.
-Lo siento Jonh...
-¡NO MIENTAS!- le gritaba a la par que la movía más bruscamente- ¿No te alcanzó con arruinarme la vida?
-Pero...
-¡¡Cállate!!- La empujó contra la pared. Levantó su mano para abofetearla pero...
-¡Basta, por favor¡Estoy embarazada!- Le dio creyendo que, de alguna manera se compadecería.
-¡¿QUÉ?!
-¡Que tienes razón!. Ron es mi amante y estoy embarazada de él...
Él la miró con odio pero incapaz de decir una sola palabra al respecto. Ante el shock, prefirió guardar silencio y caminó hasta su cuarto, encerrándose en él.
8 de septiembre
Pasó varias horas allí
encerrado, lo cual ella agradeció ya que no quería
poner a su hijo en peligro. A la madrugada de ese caluroso día,
Hermione acababa de escribir una carta. Dejó volar a su
lechuza con el mensaje. Luego, empezó a hacer su maleta con
todas (o la mayoría) de sus cosas, pero con ayuda de su varita
logró terminar antes.
Buscó en la cocina un vaso de
agua para dar por concluido su labor. Lo bebió de un solo
sorbo y, de camino al cuarto, se encontró con un furioso
Jonathan.
-Jonh...- él la agarró por el cuello.
-¡Lo pensé de más y...¡¡Vas a pagármela caro, MUY CARO!!
-Me hieres...
-¡Si ese hijo no es mío, no será!
-¡Suéltame...!- él obedeció soltándola agresivamente.
-¿Crees que voy a permitirte irte feliz de aquí, luego de todo lo que te burlaste de mí y de lo que arruinaste mi vida?
-¿Qué...?- se levantaba apoyándose en la pared.
Lo vio tanteando algo de la mesa. Cuando logró visualizar realmente lo que era, sus ojos se abrieron como dos pelotas de tenis. Estaba tomando el cuchillo sobre la mesa. Hermione estaba maldiciéndose por no haber guardado nada de todo lo que había en la casa que lo capacitaba a herirla.
-¡Vamos¡Dime que lo de tu religión fue solo una excusa!- Se acercaba empuñando lo que ahora utilizaba como "arma" punzante- ¡Ya lo sabía¿Qué tan idiota te hice creer que era?
-Baja eso Jonathan...
-Dime todo lo que me ocultaste y ya sabía... ¡Dime que te casaste conmigo para no sentirte sola¡PORQUE EL TAMBIEN SE HABIA CASADO!- Cada vez se acercaba más, y más desquiciado estaba.
-¡Aléjate de mí!- lo empujó lo más fuerte que supo y sus músculos pudieron.
-¡Ese niño no nacerá ni aquí ni ahora...!
-¡Necesitas ayuda!
-Te necesité a ti, pero nunca estuviste...- volvió a empuñar el cuchillo. Tomo el brazo de la castaña y en un rápido giro, la volteó dejándola de espaldas a él y rodeándola con el cuchillo en su cuello.
-¡Déjame¡Por favor...!
-¿Ahora suplicas?- rió con ironía. Rasgó su cuello provocando en ella, un pequeño gemido de dolor y un corte no muy largo ni muy profundo pero por el cual salió un hilo de sangre- ¡No tengas miedo!, no te haré daño a ti...
Empuñó ahora el cuchillo a la altura de su vientre. En un movimiento rápido de su brazo, tomó impulso y cuando se encontraba a 5 centímetros de su vientre y de una futura perforación en su abdomen, el cuchillo salió disparado de la mano del agresor, sin explicación alguna.
x-x-x-x-x-x
Ron se encontraba en su oficina, firmando unos papeles respectivo a las últimas ventas de las escobas "milenium", cuando la hermosa lechuza de Hermione irrumpió por su ventana.
-¡Hey¿qué...?- sus facciones cambiaron radicalmente cuando comprendió que ella podía estar en peligro.
Tomó la carta que la lechuza le otorgó y la leyó con rapidez.
"Ron: Tengo miedo Ron. Le conté todo a Jonathan, aún no reaccionó, se encerró en su cuarto hace ya varias horas, pero ni bien reaccione, temo que tu hijo y yo corremos grave peligro... Yo haré las maletas, te ruego vengas a buscarnos cuanto antes. Te amo. Hermione."
Ron salió corriendo de su oficina. Se dirigió al baño para desaparecer sin que su jefe lo vea.
-Ron¿a dónde...?
-Dile al jefe que es una urgencia ¿si?
-Pero tenemos la reunión más importante del mes...
-¡OYE¡La vida de mi mujer corre peligro!
-¿No te habías divorciado...?
-Mi otra mujer, la que está embarazada...
-¿Serás padre?- Ron torció los ojos.
-¡Adiós!- desapareció.
Apareció en el cuarto del departamento de Hermione. Se extrañó al encontrarlo vacío, aunque vio su maleta terminada sobre la cama. Escuchó algo parecido a un forcejeo proveniente de la sala, seguido de un sutil gemido de dolor que, indudablemente era suyo. Cuando se asomó, abrió los ojos como platos. Aquel loco estaba atentando contra la vida de SU hijo y SU mujer.
Cuando vio que empuñaba el cuchillo con la intención de perforar su vientre, lo único que se le ocurrió (luego de sacar por instinto su varita) fue realizar un hechizo silencioso ya que él era muggle. "¡Expeliarmus!" se concentró. Al ver el resultado, agradeció al cielo llegar justo a tiempo.
El cuchillo yació en una de las esquinas de la sala.
-¿qué demonios...?- la castaña aprovechó su distracción para golpear su estómago con su codo libre. Jonathan, irguiéndose, cayó al suelo. Ella corrió a la habitación a abrazar a Ron.
-¡¿qué haces tú aquí...?!
-¡Vine a patear tu trasero, mal nacido!- hizo a Hermione a un lado, protegiéndola, y lo enfrentó con toda la furia.
-¡Ah¿si?, y ¿cómo lo harás?
-Me las ingenié para sacarte a tu mujer a diario¡¡créeme!! Esto es pan comido...
Jonathan, siendo víctima de la provocación del pelirrojo, se zarandeó al levantarse, mezcla entre rabia y abatimiento. Lo fulminó con la mirada y corrió a embestirlo por sorpresa. Ambos cayeron al suelo pero él se levantó con rapidez y fue al dormitorio por su esposa. Ron, desde el suelo, logró levantar su varita.
-¡Petrificus totalus!
Jonathan perdió enseguida todo control sobre sí, sobre cada músculo y cualquier movimiento de cada uno de sus huesos.
-Hermione¿estás bien?
-Si¡Gracias!- ella corrió a su lado a ayudarlo a ponerse de pie.
-Va a pagarlo tan caro... ¡No lo dejaré ir sin pagar por amenazarte a ti y a mi hijo!
-No, Ron... ¡Va a pudrirse en la cárcel!- lo miró la castaña- Allí pagará el resto de su vida y de la peor manera.
Amanecía en Londres, pero ellos seguían preocupados. Dejaron a Jonathan en la cárcel muggle y convencieron a los policías de que merecía el doble de atención ya que seguía insistiendo en el hecho de haber sido hechizado. Tras asegurarse que lo vigilarían cuidadosamente, partieron hacia el hospital.
-¿Y si le pasó algo?
-Ron, él no me hizo daño...
-¿No te pegó?
-Emmm... no... mucho ¡pero el bebé no creo que saliera dañado!
-¡Quiero asegurarme Herms!- silenció.
En el hospital, fue atendido con rapidez haciéndose un chequeo general y solo lograron demostrarle al pelirrojo que todo estaba bien, luego de una ecografía.
Llegaron a la casa de Ron recién pasado el mediodía. Ambos estaban exhaustos. Ron la llevó a su cama y la recostó con dulzura.
-¡Gracias por llegar a tiempo!
-Y tú por amarme y confiar en mí...
-Ron, el amor no se agradece, se aprecia- le sonrió.
-Estuve pensando y, aunque de la peor manera, todo esto fue lo mejor...
-No comprendo.
-Herms, estás simbólicamente divorciada, tienes las excusas que querías y, tú y yo podemos... podemos dejar de escondernos y estar juntos. Podemos decir ahora que tendremos un hijo, que... podemos formar una familia... ¿no lo crees?
-Nada me gustaría más... nada me daría más felicidad- lo besó.
-Me acostaré a tu lado y dormiremos juntos sin ninguna preocupación, por primera vez- se sacó los zapatos (punta saca talón) y se acostó a su lado, abrazándola.
