Cap. 14

Tercer mes, recuerdos y realidades


Hace dos semanas...

Era bastante temprano. El despertador sonó y de entre las cobijas se asomó la cabeza de Shun, quien aún con los ojos cerrados tanteó en el buró y dio con el despertador, el cual apagó de un solo manotazo.

Bostezó largamente y miró a su alrededor, esbozando una sonrisa y arremolinándose entre las sábanas.

No había sido un sueño. Un buen hombre les estaba dando la mano, y ahora, las cosas se volvían más sencillas.

Se sentó en la cama y miró a Seiya, quien aún dormía a pierna suelta del otro lado de la habitación.

- Ey, Seiya, despierta.

Shun se acercó mientras se tallaba un par de veces los ojos. Según le había dicho su hermano, debían estar en la recepción a las nueve de la mañana, y eran las ocho y veinte.

- Vamos, despierta.

Pero el Pegaso no hizo caso, mejor se giró y continuó durmiendo.

- Seiya, vamos...

- Mmmm, mi amor...

Y con esas palabras, Seiya abrazó firmemente a Shun, haciéndolo respingar del susto.

- ¡No soy tu amor, oye despierta!

- ¿Uh?

El Pegaso abrió un ojo y observó al enojado Andrómeda, con los ojos entrecerrados y los cachetes inflados.

- WAAAAAA!

Shun salió volando mientras el Pegaso miraba en todas direcciones francamente espantado.

- ¿Dónde estamos¿QUÉ PASÓ¿DÓNDE ESTÁ SHIRYU¿ESTÁ BIEN?

- Seiya, Seiya, tranquilo.

El pequeño Andrómeda sonrió desde el suelo.

- Levántate y deja que te explique todo.

Treinta minutos más tarde, ambos caballeros iban llegando a la recepción del hotel-casino, y Shun continuaba explicándole a su despistado amigo los pormenores de su nuevo destino.

- ¿Y donde están?

Preguntó Seiya cruzándose de brazos cerca del mostrador y mirando en distintas direcciones, Shun hizo lo mismo, y de repente se congeló.

- Son... son... ¿Son ellos?

De una puerta escondida tras una cortina, surgieron cuatro personas. Una, el amable hombre que estaba ayudándoles, y con él, un joven rubio, alto, de ojos azules y pinta rusa. El cabello peinado hacia atrás en una larga coleta. Vestido con una camisa de manga larga color blanco y un chaleco rojo de líneas verticales negras, pantalón del mismo color que las líneas.

A su lado, un joven de traje azul, el cabello absolutamente relamido hacia atrás con una pequeña cola en la base de la nuca, con lentes obscuros, un arma oculta entre sus ropas y un radio colgando de su cinturón con hebilla de herradura.

Y finalmente, un muchacho de traje negro, el cabello largo y negro relamido hacia atrás, trenzado pulcramente y dejándolo caer por uno de sus hombros, con una arracada dorada en su oído izquierdo, la cual le daba mas personalidad.

- Parece que vieron un fantasma, muchachos.

- Pues... casi.

Hyoga sonrió.

- ¿Qué les parecen nuestros uniformes?

- Bastante interesante, muchachos.

Shiryu sonrió y sus ojos se poblaron de un par de lágrimas, de inmediato, Ikki le pasó sus lentes oscuros, los cuales el dragón se apresuró a ponerse.

- Desde que hablé con ellos tres, he tenido en claro cuales iban a ser sus cargos. He visto que el joven Shiryu puede dominar una gigantesca cantidad de idiomas, por lo que estará en la recepción, atendiendo a nuestros distinguidos huéspedes de todo el mundo.

El dragón rió por lo bajo. Una de las ventajas de tener en su vientre al hijo de Hades, era que al hades, llegaban personas de todo el mundo, por no decir, de todo el universo, lo que le facilitaba conocer cualquier idioma que se le antojara.

- Por otro lado, el joven Ikki, con su forma robusta y la personalidad, creo que será un excelente jefe de seguridad.

- ¿IKKI JEFE DE SEGURIDAD? O.O!

- Algún problema con eso, burro alado ¬¬.

- No, ninguno n.nU.

El hombre sonrió al ver la amistad de los jóvenes.

- Y por último...

Mientras el hombre hablaba del cargo como encargado de la ruleta, y oficial encubierto que iba a ser Hyoga, un par de señoritas vestidas muy atrevidamente pasaron por la recepción, quejándose de algún tema en especial.

Shun escuchó el sonido de algo cayendo y volteó, encontrándose con una muy fina cadena de oro y plata con un dije de una pluma y no lejos, su dueña se alejaba sin siquiera haberse enterado de lo que acababa de ocurrir.

- ¡Disculpe, señorita!

El pequeño peliverde avanzó algunos pasos hasta llegar con la joven, la cual le miró de mala manera.

- Se le cayó esto.

Al observar su pulsera, los ojos de la chica se agrandaron, en tanto que su compañera sonreía.

- ¿Lo ves Michelle? Te dije que la pulsera te quedaba grande y se te podía resbalar en cualquier momento.

- Tú cállate.

La joven de cabellos castaño claro miró a Shun unos segundos, en tanto que el peliverde pestañeaba un par de veces, extrañado del escrutinio de la mujer.

- ¿Cómo te llamas?

- Shun.

- De acuerdo Shun, gracias por devolverme mi pulsera.

- Fue un placer, señorita.

Shun se retiró y regresó al lado de su hermano, en tanto que Michelle no le quitaba la mirada de encima.

- Vamos amiga, deja de verlo, eres mucho mayor que él, y no creo que seas su tipo.

- No, no es eso…

La joven rubia ladeó la cabeza al comportamiento de su compañera.

- Me devolvió la pulsera… y sus ojos son tan… dulces.

- Es cierto, es un niño muy lindo.

- Y no se fijó para nada en nuestros escotes, o algo más…

- Como cualquiera de los hombres que tú y yo conocemos.

no son esos chicos los que salvaron al jefe y él les va a dar empleo?

- Si¿Por qué?

Michelle sonrió.

- Tengo una idea para ese niño.

Y fue con esa idea, que Shun de Andrómeda quedó como el encargado de las señoritas edecanes del casino, y su trabajo era ayudarles en todo lo que ellas necesitaran, desde traerles un vaso con agua, hasta darles un masaje o abrocharles sus muy entallados sostenes con miles de brillitos multicolor.

El único que faltaba de una asignación era Seiya, y e ahí el problema.

No podía estar en seguridad, era demasiado peligroso. No podía estar en recepción, era demasiado tonto… aunque tenía chispazos de inteligencia… a veces. No podía estar en los juegos del casino, por que la casa siempre perdería, entonces…

- Es un buen burro de carga.

Acotó Ikki después de un tenso silencio haciendo que la cara de Seiya se pusiera roja de ira.

- ¡A quien le llamaste burro?

- Y él siempre carga la mayor cantidad de maletas de Saori sin quejarse.

- ¡Hyoga!

- Además de que no es un trabajo difícil.

- ¡Tu también Shun?

El Pegaso dirigió una mirada suplicante hacia Shiryu, esperando que él no lo fuera a desgraciar con otra frasecita, y el dragón sonrió.

- No es un trabajo difícil, Seiya, las propinas son buenas… y te mantendrías en contacto conmigo.

Seiya levantó una ceja.

Aunque no quisiera admitirlo, eso de trabajar en un lugar absolutamente desconocido, lejos de todo lo que él conocía era aterrador, y deseaba no despegarse de Shiryu… que mejor manera que esta.

- De acuerdo.

El acaudalado dueño del lugar rió satisfecho.

- Pues bien muchacho, tu serás el botones.

Seiya gimió por lo bajo mientras Hyoga e Ikki soltaban una leve risilla.

Y de esa manera, los cinco jóvenes quedaron cada uno a cargo de un trabajo en aquél gigantesco lugar, y ocultos en el último lugar en que los dorados podrían buscarles.

Tiempo normal.

Eran algo más de las dos de la tarde. Shiryu disfrutaba de su día libre mientras veía una película la cual lo tenía totalmente llorando, con un pañuelo en la mano derecha y una gigantesca fuente de palomitas en la izquierda.

La pantalla mostró en ese instante el momento mas dramático de la película, y se escuchó al protagonista gritar "¡TORITO… TORITOOOOOO!" y en ese instante, tocaron a la puerta.

Shiryu se limpió de inmediato las lágrimas y se sonó la nariz, para después brincar del sillón y caminar por la estancia descalzo, después de todo, tenían alfombra.

.-. ¿Si diga?

Preguntó recargando una mano en la perilla.

.-. Servicio a la habitación.

El dragón rió y abrió la puerta, encontrándose con un sonriente compañero de trabajo.

.-. Hola Ray, pasa.

El rubio sonrió y entró con su carrito.

.-. ¿Están los chicos?

Shiryu negó con la cabeza mientras alcanzaba el control remoto y apagaba la televisión. Ray frunció notablemente el ceño mientras destapaba lo que llevaba en su carrito.

.-. ¿Entonces quién pidió tres malteadas de chocolate, un banana split, dos helados cubiertos de jarabe y nuez además de una copa de helado de vainilla y cerezas? Y…

El chico frunció notablemente el ceño chocando la orden y viendo la bandeja que contenía la misma.

.-. ¿Coctel de camarones cubierto con chocolate?

Shiryu sintió que se ponía totalmente rojo, y levantó débilmente la mano. Los ojos violetas de su amigo se abrieron de sobremanera, antes de que empezara a reír como loco.

.-. ¡Vaya amigo, en serio que tienes apetito! Pero ten cuidado, no te vayas a poner como mi papá, mira que tenía las mañas de atrancarse mil y un cosas, y está bastante llenito.

Ray empezó a servir los helados en la mesita de cristal frente al sillón, mientras veía de reojo al sonrojado dragón, y reparó en algo.

Usualmente, Shiryu traía su elegante traje, su cabello extremadamente trenzado y toda la pulcritud del universo, y en esta ocasión, vestía unos pants grises y una camisa blanca de manga corta, la cual remarcaba un poco su abultado abdomen.

Inocentemente, el chico se dejó caer a un lado del dragón, y le picó un par de veces el estómago.

.-. De hecho amigo, yo creo que te estás poniendo algo gordito.

Los ojos de Shiryu se hundieron de golpe, y un ligero sonido quejidito se escuchó.

.-. Ehh¿Shiryu?

.-. T.T…¡BUAAAAAAAAAAAAA!

El dragón empezó a llorar como magdalena mientras abrazaba con todas sus fuerzas el cojín que estaba a su lado, mientras que Ray se quedó totalmente en shock.

.-. O-oye…

El rubio intentó tocar el hombro de Shiryu, pero este lo hizo a un lado de un manotazo.

.-. ¡No me toques¡BUAAAA!

Shiryu empezó a llorar más descontroladamente y a balbucear cosas sobre no ser comprendido, que no estaba gordo y que algo más, pero eso no se lo entendía.

Ray comenzó a asustarse enserio, y ya no hallaba como consolar a su amigo, hasta que de repente se le ocurrió una idea. Tomó uno de los helados y se lo plantó en la cara a Shiryu.

.-. Oye, si sigues llorando, no vas a poder comerte tus helados.

.-. ¿Helados?

Shiryu levantó la mirada de pronto y paró su llanto en seco, tomó el helado y empezó a comer.

Ray frunció el ceño mientras su amigo comía, y se recargó en la palma de su mano para observarlo. Tras un par de minutos, tres copas de helado ya estaban vacías.

El dragón finalmente levantó la mirada y vio a Ray, el cual le sonrió de manera nerviosa.

.-. ¿Pasa algo malo?

.-. Para nada, pero de no ser por que eres hombre, podría jurar que estás embarazado.

Shiryu sintió que el rubor se le subía a las mejillas, pero sonrió.

.-. Siento lo de hace rato, se que fue… extraño.

.-. Nah, no es problema.

.-. Por cierto¿No te irán a regañar por que ya tardaste mucho en regresar?

.-. No, para nada, yo entro a trabajar hasta dentro de una hora. Legué temprano para ver a Michelle, pero ella estaba ocupada, así que te estaban trayendo la comida y decidí detenerme contigo a platicar.

.-. Ah.

El dragón continuó con sus helados, mientras que Ray hizo un gesto de que algo le acababa de suceder.

.-. ¿En qué estoy sentado?

El chico de ojos verdes revisó debajo de él y se encontró con un librito azul, con portada de bordes dorados y un hueco cubierto por una mica de plástico, la cual dejaba ver una fotografía de la cascada de Rozan.

.-. Oh vaya, lo siento, creo que me senté sobre tu álbum.

.-. No hay problema.

Ray miró unos segundos el librito y rió.

.-. ¿Puedo?

El dragón aceptó con la cabeza, y el chico abrió el libro. Shiryu entre tanto sonrió para sus adentros. Ikki había pedido un permiso de dos días y se había ido, llevándose algo de dinero, y al regresar, había traído algunas pertenencias de los otros cuatro, entre ellas, su álbum de fotos. ¿Cómo le había echo para que no lo notara Aldebarán y la persona del cosmos desconocido? Solo el fénix lo sabía.

La primera fotografía era de todos los chicos que habían estado en la fundación Kido, subidos en una banca y saludando a la cámara.

.-. ¿Amigos de la escuela?

.-. Del orfanato, de hecho.

.-. Ah…

Ray continuó pasando páginas, y haciendo preguntas de todo, hasta que se topó con dos páginas, una frente a la otra, ante las cuales frunció el ceño.

.-. ¿Y estas fotos?

Shiryu las observó, y una sonrisa llena de amor inundó su rostro.

A la derecha, se encontraban él y Shura, el caballero de capricornio abrazándolo y él levemente ruborizado, ambos sonrientes.

A la izquierda, era una imagen bastante parecida, solamente que estaban sentados e iluminados por algunas velas, y las miradas algo más… profundas.

.-. Es tu… novio?

Shiryu volteó a ver a Ray algo escandalizado, pero su amigo le sonrió tranquilamente.

.-. No te preocupes, a mi no me vienen eso de que es mala la homosexualidad, y esas cosas, estoy bastante familiarizado, mi hermana menor tiene una novia, claro que a mi madre le dio el patatus.

Ray le guiñó el ojo, y Shiryu sonrió agradecido.

.-. Y bien¿Tu novio?

.-. …pudo haberlo sido, pero no fue así.

Los ojos del dragón denotaron tristeza unos segundos, y Ray prefirió darle vuelta a la página.

.-. ¡Hey, esta foto es buena!

Shiryu se asomó y vio una fotografía de él mismo sentado en la hierba con Kiki en brazos.

.-. ¿Tu sobrino?

.-. Algo así.

Respondió el con una sonrisa.

.-. ¿Cómo se llama?

.-. Kiki.

.-. Vaya nombre.

El rubio sacó la fotografía de su mica y observó detenidamente la imagen.

.-. ¿Hace cuanto la tomaste?

.-. Hace año y medio.

.-. Oh, vaya. Es bastante buena, y bastante melancólica¿Le había pasado algo al niño en ese tiempo?

Shiryu no respondió. En ese tiempo, era bastante reciente la muerte de Mu.

En ese instante, se abrió la puerta. Ambos jóvenes voltearon y se encontraron con Ikki. Ray empezó a temblar de inmediato.

Era bien conocido por todos el carácter del Fénix, y según le habían informado, había trabajado doble turno, por lo que su humor podía no ser muy bueno.

.-. K-Konichiwa… Ikki-san.

El Fénix miró de reojo a Ray y a su extremadamente malo japonés, y gruñó.

.-. Ikki, descansa, cuando prepare la comida te despierto, de acuerdo?

El moreno se cruzó de brazos y no respondió, solamente clavó su mirada en el rubio, el cual recogió su carrito rápidamente.

P.-. ues yo me retiro Shiryu, nos vemos luego, adiós.

Y en un decir Amén, el chico ya se había ido. Shiryu intentó hablarle, pero todo fue demasiado rápido.

La mirada del dragón se posó en el espacio vacío de su álbum, ya que en las prisas, Ray se había llevado la foto de él y Kiki.

.-. Te veo al rato.

.-. Descansa Ikki.

El Fénix siguió su camino hacia la habitación en tanto que Shiryu se recostaba y miraba las dos fotografías de él y Shura en su álbum.

Cerró sus ojos y abrazó su álbum, recordando cada instante. Recordando a Shura en la mansión, pidiéndole una cena en su templo, poniéndose nervioso, y alegando que debía disculparse por haber intentado matarlo.

Shiryu sonrió, y casi sintió de nuevo las manos de Shura en su cintura, ambos bailando en el salón donde está la estatua de Athena entregando a Excálibur, y la voz de Shura en su oído, cantándole…

Me gustan tus manos, me gusta tu boca…

Shiryu emitió un débil suspiro, sintiendo una vez cosquillas por los labios de Shura rozando su oído.

Me aloca… me aloca el roce de tu piel, tu presente tu ayer... me gusta

Había sido entonces cuando el español había acariciado su espalda y hecho que se erizara su piel.

Me gusta todo… todo me gusta… de ti.

Shiryu se mordió los labios al recordar todo aquello, iluminados por las velas, comunicándose con sus manos.

El dragón suspiró y se enfadó consigo mismo por no conocer completamente la canción, pero no era su culpa, después de todo, era Shura el que se había callado y había empezado a besar su cuello, lo había cargado y llevado a su habitación.

Una lágrima se formó en los ojos de Shiryu y se escapó de ellos, recorriendo sus mejillas.

- L-lo siento Shiryu, no debí hacer eso.

- Pero Shura… está bien, yo… yo deseo.

- Lo siento, no puedo.

Y sin decir más, el caballero de capricornio había salido de la habitación, y del templo. En ese instante, Shiryu se sintió rechazado, y herido. Se puso de pié, acomodó su camisa, la cual solamente estaba desabrochada y salió del templo con una dirección distinta a la de Shura, y se perdió en la noche, llorando.

Shiryu se sentía cansado, y mas después de comer todos esos helados. Finalmente, y con aquellos tristes recuerdos en mente, cayó dormido.

En otro lugar, nos encontramos con los caballeros de oro, los cuales se encuentran entrenando.

.-. Ya basta de ponerte ese estúpido protector de maquillaje!

.-. ¿Y pretendes que se me corra MI maquillaje de tanto sudar¡Estás loco!

Saga rodó los ojos y se alejó del picasiano, acercándose a su hermano, el cual le sonrió.

.-. Nunca lo entendí a ese loco.

.-. Y yo nuca te entendí a ti.

En ese instante, todos vieron llegar al caballero faltante, Máscara venía con su pequeña nena a un lado, la cual bajaba los escalones de Aries.

.-. ¿No crees que se pueda caer la niña?

.-. Unos cuantos raspones no le harán daño.

Todos negaron con la cabeza, Máscara nunca entendería.

.-. Bueno, par de locas, aquí tienen a la niña, yo voy a entrenar con el leoncito.

Marín gruñó por lo bajo, en tanto que Shaina estiraba su mano para tomar a la pequeña niña.

.-. Deberías entrenarla tú.

.-. Yo no se entrenar mocosos tan pequeños, y no me interesa hacerlo, así que es tu trabajo, T-I-A.

.-. Uno de estos días… uno de estos días…

Los caballeros no le dieron importancia al asunto y se juntaron por parejas, peleando unos contra otros y perfeccionando sus técnicas, en tanto que las amazonas se encargaban de la pequeña.

.-. Oye Shaina, bonito anillo.

La reina de las serpientes miró su mano y sonrió.

.-. ¿Quién te lo regaló?

.-. No lo se.

.-. ¿Cómo?

Shaina sonrió mientras acariciaba la pequeña joya.

.-. Uno de los guardias dijo que lo trajo un mensajero, en una cajita de terciopelo con una nota anónima.

.-. ¡Tienes un admirador secreto?.

.-. ¡SHHH, CÁLLATE!

La peliverde negó con la cabeza divertida.

.-. Si, tengo un admirador secreto¿Contenta?

Marín sonrió.

.-. Bueno pequeña, vamos a jugar un juego, nosotras corremos, y tus nos atrapas.

La pequeña Dy-chan empezó a aplaudir emocionada, después de todo, a ella le encantaba jugar. Aunque en realidad, era un entrenamiento, pero por ser tan pequeña, tenían que encontrar una forma de que no se lastimara demás.

Máscara la miraba de vez en cuando, verificando que su pequeña estuviera bien, la observó correr y caerse un par de veces, pero siempre se levantaba, se sacudía las rodillas y seguía corriendo. Como padre, no podía dejar de sentirse orgulloso de tener una niña tan fuerte.

Y ahora, tras largo rato de estar jugando, Marín hacía abdominales y Shaina estiramientos, mientras Dy-chan "sostenía" las piernas de la pelirroja.

De repente, Shaina se enderezó y miró a mi compañera.

.-. ¡Se me ocurre una idea! Párate, rápido, anda, párate.

Marín obedeció y Dy-chan se quedó sentada en el piso, mirando a ambas mujeres.

La reina de las cobras empezó a explicar su nueva idea de defensa y ataque, moviendo su cuerpo en cámara lenta y diciéndole a Marín como bloquear y recibir, y muy pronto, ambas estaban demasiado concentradas como para ponerle atención a la niña, quien empezaba a aburrirse de solo mirarlas.

Del otro lado, Máscara peleaba contra Saga, lo cual hacía que se las viera muy negras, ya que el caballero de géminis no era un rival fácil, y empezaba a perder terreno.

Igualmente Afrodita, quien estaba peleando contra Milo, el cual no cesaba de molestarle y decirle que si se pusiera una falda, seguramente lo invitaría a una cita, haciendo que el caballero de Picis perdiera la concentración, y también la batalla.

Nadie le ponía atención a la niña, todos estaban demasiado concentrados en sus asuntos, y la pequeña se aburría más y más.

Y de repente, sus ojitos captaron algo bastante interesante, no muy lejos de ella.

Se puso de pié y caminó, pasando inadvertida, pero entonces, esa cosa que le interesaba se escondió debajo de una enorme piedra, a lo que la niña hizo un leve puchero. Se agachó y metió su mano en la pequeña cueva que formaba la piedra con el piso, pero no alcanzaba.

Se estiró todo lo que pudo y lo rozó, pero esa cosa se hizo a un lado.

En ese instante, Máscara echó su usual mirada a ver que tanto hacía la mocosa, y no la vio. Miró hacia algunos lados, y no estaba, y después, Saga le dio tremendo puñetazo que lo mandó a volar bastante lejos de ahí.

.-. ¡PEDAZO DE ANIMAL!

Máscara se enderezó del suelo y le hizo una señal obscena a Saga, el cual le respondió de la misma manera. Todos detuvieron sus entrenamientos y miraron a Máscara, comenzando algunos a reír.

En eso, Afro se dio cuenta de lo mismo que Máscara, la niña no estaba.

.-. ¡Marín, Shaina, y la niña?

Ambas amazonas miraron al lugar vacío de la pequeña y entre ellas.

.-. ¡Dy-chan, dónde estás?

.-. ¡Aquí estoy!

Todos voltearon y vieron a la niña a medio meter debajo de la gigantesca piedra, parte de los muchos escombros y columnas que había en el Santuario.

.-. Pero que haces, mocosa.

Máscara se acercó y miró a su hija, aún bastante entretenida en alcanzar algo.

.-. No lo alcanzo… no lo alcanzo.

.-. Permíteme, nena.

Shura se acercó y tomó la piedra, haciendo acopio de fuerzas la levantó y se escuchó un estruendo cuando esta cayó. Los ojos de Máscara se agrandaron en toda su capacidad y la niña sonrió mientras se abalanzaba a tomar a la linda cosita.

.-. ¡NO TOQUES ESO!

De un manotazo, Máscara cargó a su hija, mientras levantaba su pié con intención de matar a esa cosa, pero Milo le tomó en una de sus manos antes de que ocurriera.

.-. ¡Dame esa porquería Milo!

.-. ¡Claro que no¡No dejaré que mates a un perfecto espécimen de escorpión real.

Máscara gruñó mientras observaba a la peligrosa cosa moviéndose en las manos de su salvador. Era grande y negro, con una larga cola la cual parecía brillar con su veneno.

Dy-chan sonrió y estiró sus manitas, intentando tocar al animalito, pero Máscara la bajó rudamente al suelo y la tomó por los hombros.

.-. ¡ESQUE ERES ESTÚPIDA, MOCOSA?

La niña retrocedió asustada, pero Máscara no la dejó alejarse.

.-. ¡ESA PORQUERÍA TE PUDO HABER MATADO¡ERES UNA IDIOTA O QUE¡QUE TU MADRE NO TE ENSEÑÓ A DIFERENCIAR EL PELIGRO, TARADA?

.-. ¡Máscara, basta!

Afrodita empujó al caballero de cáncer, haciendo que este soltara a la niña, la cual de inmediato corrió a refugiarse en brazos de Marín, quien le estrechó con todas las fuerzas posibles.

.-. ¡Es una niña de tres años, como esperabas que supiera diferenciar el peligro?

.-. ¡Tú no te metas, maldito afeminado!

.-. ¿Que no me meta¡Claro que me meto, que por eso soy su…

.-. ¿Su QUÉ?

Afrodita se cayó en ese instante y miró al suelo, pero Máscara no iba a dejar todo así, por lo que dio un leve empujón al picasiano

.-. Dime afeminado¿Qué vas a hacer?

.-. Máscara, basta.

.-. No, tú no te metas Shaka, la cosa es con este maricotas.

Afrodita cerró los ojos y sintió que sus ojos se humedecían, y una vez más, Máscara le empujó.

.-. Vamos, respóndeme¿Qué vas a hacer¿No te gusta la forma en que educo a mi hija?

.-. Máscara, yo…

.-. ¿Tu que¿Eh¿No fuiste muy hombre para empujarme hace un momento?

.-. Yo…

.-. ¡VAMOS, RESPÓNDEME!

Todos los caballeros les observaban bastante tensos, ya que jamás habían visto a Máscara comportarse así con alguien, y menos con Afrodita.

El caballero de cáncer tomó por la barbilla al caballero más hermoso de la orden y le miró con ojos inyectados de furia.

.-. No te metas en mi vida, ni en la de mi hija¿Escuchaste, maldito imbécil?

Afrodita aceptó con la cabeza, y Máscara le soltó.

.-. Dame a mi hija.

Dijo mientras extendía los brazos hacia Marín, la cual abrazó protectora mente a Dy-chan, lo mismo que la niña se acurrucaba mas contra ella, mientras lloraba.

.-. Dije… que me dieras… a mi hija.

.-. No te doy nada.

Máscara sintió que hervía en furia, y detrás de él, alcanzó a ver a Camus acercándose a Afrodita y tocándole el hombro, pero Afrodita se hizo a un lado mientras intentaba ocultar sus lágrimas.

El caballero de cáncer regresó su atención a Marín, pero esta vez, se encontró con Shaina en medio.

.-. El problema no es contigo, así que quítate.

Pero Shaina no se quitó, Máscara levantó la mano para advertirle y apuntarle con el puño, pero antes de que terminara esta acción, Shaina le dio una sonora bofetada.

.-. A mi no me amenaces¿Oíste?

.-. Te voy a…

Una vez más se escuchó el sonido de la bofetada, esta vez mucho más fuerte que la anterior.

.-. Te dije que no me amenazaras.

Máscara miró detrás de la amazona, y se encontró con los ojitos de su niña. Asustada, aterrada, con miedo de la única persona que estaba relacionada con ella y deseaba cuidarla… su padre.

El caballero de cáncer miró detrás de si una vez más, y esta vez, el caballero de Picis ya no había aguantado. Había que decir que era verdad, él era mucho más delicado que cualquiera de los presentes, mucho más, y en este instante, Afrodita estaba llorando en silencio en los brazos de Shaka, el único que podía aceptar y consolar debilidades de ese tipo.

Y los ojos azules del caballero de virgo se clavaron en los de Máscara, mostrándole una profunda ira, y odio, como nunca.

En ese instante, y tras observar las miradas reprobatorias de todos los presentes, Máscara observó a las amazonas, Marín se estaba retirando con la pequeña en sus brazos, y Shaina caminaba hacia atrás, observando al caballero, el cual sabía que de no ser por esa máscara plateada, se encontraría con unos ojos fieros y cargados de furia.

A unos tres o cuatro metros de distancia, la amazona de la cobra se dio la vuelta y continuó caminando junto a Marín, y el caballero de cáncer no intentó seguirlas.

.-. ¿Máscara?

Saga intentó acercarse. Él sabía lo que era dejarse llevar por un momento de ira y lastimar a un ser querido, Kanon era prueba de ello.

.-. Déjame en paz.

Y sin mediar mas palabras, el caballero de cáncer se retiró, totalmente perdido en sus pensamientos, y solamente, cuando estuvo lo suficientemente lejos, dijo una pequeña frase mirando al cielo.

.-. Aurora… ¿Por qué me dejaste a mí un tesoro que no se cuidar?

Tras ese instante, se retiró con pasos lentos y pesados, y nadie pudo detenerlo.

De esa manera, terminó el entrenamiento.


N/A¡MASCARITA SAGRADA ES UN IMBEEEEECIL!

Pues ya ven que en el corazoncito de Shiryu ya existe alguien¿Qué irá a suceder? Muy pronto, las cosas se ponen interesantes, pues Mascarita no sabe ser padre¿Aprenderá¿Qué va a suceder con Afrodita?

¡Y sobre todo¡SHAINA TIENE UN ADMIRADOR SECRETO¡Quién es?

Ahora si, los reviwis.

Marcyesan: Pues Seiya sigue soñando con su chica, pero¿Quién es? Eso lo verás muy pronto. La verdad si me hubiera gustado que esos dos trabajaran de streeppers, pero tampoco hay que ser tan gacha. Aunque tienes razón en que alguna pobre chica habría quedado bronceada de por vida n.nUUU.

Kira Kon: ¡Gracias por tu mensaje¡Y vaya lugar que tienen los bronceaditos para vivir! Ya quisiera yo andar en un lugar así, jeje.

Ale-chan: ¡Claro que tu sensei es del club de los cheleros, y eso es genial, jajajaja! Jeje, y pues a Shiryto le ha dado otro ataque de hormonas, y los que están por venir, pobre dragoncito n.nUUU. Y le incluí lo de camarones con chocolate¡Buena idea! Jajajajajaja!

Luna Word: ¡Tienes mente de adivina muchacha! Le has atinado a Ikki y a Hyoga, pero andabas algo lejos de los otros tres. Ya verás que le voy a hacer llegar tu sugerencia a Athenita, a ver si le jala el resistol 50, JAJAJAJA. Pues creo que la niña acaba de tener una experiencia peor, pero ya verás que todo se va a arreglar, de eso no te preocupes. ¿Quién va a apapachar al dragón¡Pues yo, obvio! Nah, ya quisiera, la verdad todavía es un secreto, y te prometo que Hades va a salir mas pronto de lo que te imaginas. En cuanto a Sin permiso de Athena. don´t worry, ya tengo listo el nuevo capi, y muy pronto lo voy a subir. ¡Gracias por el reviewsote!

Anna Li: Pueees Shiryu siente algo por Ikki, si, pero¿Qué es lo que siente? El dragoncito ya tiene a alguien en su corazón¿habrá lugar para Ikki? Espero este capi te haya gustado¡No te pierdas lo que viene!

Alba-chan: jeje, SIPI, los chicos ya tienen abuelito, y definitivamente, Shun y Seiya son un par de bebitos que tienen que ser cuidados, pero ya verás muy pronto como se va a poner la cosa. Espero te haya gustado el capi¡Y muchos besos, cuídate mucho!

Legendary: Bueno, que esperabas de un psicópata asesino que tiene una fuerte aberración con que nadie sepa su nombre! A decir verdad, el nombre si está mas chido, jeje. En cuanto a Ikki y Shiryu, esos dos algo se traen, pero las cosas van a cambiar mucho en el futuro. ¡Ni te imaginas las sorpresas que hay reservadas de esos dos!

Lady Palas: No hay problema en que te haya llegado la alerta tarde, lo bueno es que te llegó n.n. Espero te haya gustado este capi, y pues ya ves los puestos que estos niños desempeñan, y te aseguro que lo harán muy bien.

Megumi Gabianni: Gracias por el mensaje, y no te preocupes¡Si nos vuelven a sacar, lo volvemos a subir! XD.

Forfirith-Greenleaf: Muchas gracias por tu mensaje, y pues a los bronceaditos parece estarles yendo mejor, aunque les esperan muchas sorpresas. ¡Cuídate mucho, y miles de besos!

Shadir: Bueno, un hombre como ese tenía que ser castigado, y Shiryu llorando en un ataque hormonal fue algo lindo, jeje. Seiya adormilado fue un toque tierno, y en cuanto a Nike… ¡A MI ME ENCANTÓ ESO, JAJAJAJAJA! XD.

Muchas gracias a todo mundo… y si nos lo sacan… ¡LO VOLVEREMOS A SUBIR!

Lady Grayson y Lady Gloria