Cap. 30

La carta de Aurora

La luna brillaba en lo alto del cielo bañando con su luz plateada la habitación de los amantes.

Máscara se mantenía despierto, acariciando la piel nívea de la joven, quien dormía de espaldas a él.

Deslizó su mano por los suaves hombros y besó cada centímetro de su brazo. Le tomó por la cintura y le acercó un poco más a él.

- Mmmm… ¿Máscara?

Ella abrió un ojo y vio a su amante, quien seguía en su juego de besos, esta vez en sus cabellos.

- Oye…

Un largo bostezo escapó de sus labios.

- ¿No estás tu cansado?

Él negó con la cabeza, pues su boca la estaba utilizando en cosas más interesantes.

En ese instante, en la radio comenzó una canción en un idioma que ella no comprendía. Máscara se percató de ello y acercó sus labios al oído de ella, comenzando a traducírsela.

- Que hermoso…

Él sonrió. Y besó su mejilla mientras la veía comenzar a dormitar.

- Descansa Aurora.

- Hasta mañana.

Aquella magia terminó a la mañana siguiente, cuando la pareja se escabulló cuidadosamente de la casa. Fueron a desayunar a aquél café donde se habían visto por primera vez.

La joven estaba por demás nerviosa, cuando llegara a su casa su familia iba a estar histérica muy seguramente pero…

Por un segundo miró a Máscara, encontrándose con que este la miraba desde hacía ya rato. Y sonrió.

Había valido la pena.

Sacó su llave y abrió la puerta, de inmediato, una persona de cabellos verdes le saltó encima.

- ¡HERMANITAAAA! ¡DONDE TE METISTE? ¡PAPÁ ESTABA TAN PREOCUPADO!

- Lo siento U.U.

- ¡Pero ya estás aquí! ¿Y ese desgraciado donde está?

- No estuve con él, lo siento… estaba enojada y me quedé a dormir en casa de una amiga.

- ¡Me alegro! Pero entra, entra…

Aida jaló a su hermana al interior de la casa, y no se dio cuenta en el último momento en que Aurora miró hacia una esquina, y ahí, Máscara le dijo adiós con la mano y se fue.

A pesar de la preocupación de la familia de la joven, ese día, Máscara partiría de vuelta al santuario, y no pudieron prohibirle que fuera a despedirse.

En la estación de autobuses, Máscara se despedía de sus padres cuando llegó Aurora, tan hermosa como siempre, con un par de trenzas diminutas cayendo por un lado de su rostro.

Ella tenía el rostro cubierto de lágrimas, mas mantenía una sonrisa sincera en su rostro.

Máscara se acercó y tomó el rostro de ella entre sus manos, agachándose después para pegar su frente a la de ella.

Los padres de Máscara estaban muy emocionados de ver a su hijo así.

- Es una pena que nos vayamos a mudar a España dentro de poco.

- Cierto, pero ya sabes que me ofrecieron trabajar allá y nos va a ir mejor.

- Pero me gustaría pasar más tiempo con Aurorita.

- Tranquila mujer, ya pasarás con ella suficiente tiempo cuando esos dos se casen y nos pongan a cuidar nietos.

Pero mientras para ellos era felicidad, el padre y hermana de la joven estaban más que enojados, sobre todo viendo como ese tipo sonreía y al parecer cantaba mientras se balanceaba tomado de las caderas de Aurora, en lo que ella se sostenía de su cuello. (N/A: eso me pasa por ver Armageddon antes de empezar a escribir XD) Le vieron meterse la mano al bolsillo y sacar una navaja, con la cual sin previo aviso cortó las dos trenzas que la chica llevaba, las mostró orgulloso y se las guardó, haciéndola reír.

Y así fue como todo aquello terminó, Máscara subió al autobús sabiendo que no volvería a ver a la chica en algunos años, pero feliz de haberla conocido al menos.

Hospital, tiempo presente.

Máscara acomodó un par de mechones detrás de la oreja de su hija.

- Duramos varios meses sin comunicación. Aquí ocurrieron muchas cosas, y… y yo no podía esperar por recibir una llamada de ella. Le había explicado a la perfección mis horarios en el santuario, hasta que finalmente, tres meses después la escuché, y eché a perder todo.

Aquella noche, en Grecia, el grupo de caballeros se había reunido para celebrar el fin de un largo periodo de seguridad y arduos entrenamientos.

- Vamos Aioria, ¿Por qué no simplemente lo admites?

- ¡No voy a admitir nada!

- No me digas, ¡Todos sabemos que te gusta Marín!

- ¡No es cierto!

- Pero no te le has acercado por su alumno que lo trae para todos lados, ¿Cómo se llama?

- Seiya.

Milo sonrió coquetamente y dio un largo trago a su cerveza.

- A mí a quien me gustaría acercarme es a Shaina, esa chica es una fiera.

- La primera que no veo que caiga rendida a tus pies en dos segundos.

- Es cuestión de tiempo, solo eso.

En ese instante, la conversación fue interrumpida por un hombre que se acercó a la mesa.

- ¿El señor Máscara Mortal?

- ¿Qué quieres?

- Le llaman desde Italia.

Máscara se puso de pié de golpe y salió corriendo al teléfono. Estaba totalmente seguro de saber quien era.

- ¿Bueno?

- ¿Máscara? ¡Eres tú! No sabes lo feliz que estoy de escucharte.

- Si, digo lo mismo.

Máscara vio a su derecha como algunos hombres empezaban a murmurar entre ellos, así que se volteó para no ser escuchado, pero le vino en lo mismo.

- ¡Tengo algo tan importante que contarte!

- Si, si, como sea. Escupelo.

- ¿Pasa algo?

- Si, que no tengo tiempo.

Aurora se sintió extraña, ¿Qué pasaba con Máscara?

- Bueno… pasa que…

- ¡Vamos, no tengo todo el día!

Mas entrometidos empezaron a ponerle atención al caballero, poniéndolo mas nervioso, no podía dejar que se enteraran de que en Italia había una chica que lo había ablandado.

- Máscara, ¿Sucede algo malo?

- Si, pasa algo malo. Que estoy bebiendo con MIS amigos, y TU me estás molestando, ¿Que – rayos – quieres?

Escuchó un sollozo del otro lado de la línea y estuvo a punto de gritarle que lo perdonara, pero se mordió el labio para no hacerlo.

- Siento haberte molestado.

- Pues deberías, ¡Y no vuelvas a llamarme! ¡Si fuiste tan tonta para caer en Italia, NO ES MI CULPA!

Y con eso trancó la llamada. Miró al grupo que le observaba y se cruzó de brazos.

- ¿Una rogona, señor Máscara?

- Je, si, pero con eso se va a calmar. Si me permiten, voy a los sanitarios, tengo que vomitar tanta cursilería.

Máscara caminó a grandes zancadas hasta el baño y se encerró en uno de los cubículos, y fue ahí donde se rompió.

- Pero que demonios fue lo que hice…

Tiempo presente

Máscara suspiró pesadamente.

- Lo arruiné todo, y a causa de mi estúpido orgullo… no sabes… cuanto lo siento.

Alguien tocó a la puerta, y apresuradamente, el caballero se compuso tanto como pudo, ocultando su estado de ánimo.

- Pase.

Una cabellera turquesa se asomó, y Afrodita emitió apenas un susurro.

- ¿Puedo pasar?

- Claro.

El caballero de Picis entró lentamente con dos cajas en las manos y vio como el caballero bajaba cuidadosamente de la cama, acomodando a Dy-chan entre las mantas.

- Dame.

Máscara tomó ambas y abrió a primera. En el interior había muchas llaves de distintas formas y colores. Las vació en la cama y escogió cinco.

Esas las rompió y volvió a unir combinándolas como si fuesen un rompecabezas.

Afrodita se preguntó que clase de secreto guardaría Máscara en la segunda caja para que la protegiera de es manera.

Una vez lista la llave, el caballero procedió a abrir el cofre, y de este sacó un pedazo de papel, y también varias trenzas de color turquesa, las cuales vio con cariño y volvió a guardar.

- ¿Sabes Dy-chan? Dos meses después recibí esta carta… es… es de tu madre.

Afrodita se puso blanco y se pensó que Máscara lo correría, pero no fue así. El caballero extendió aquella hoja cuidadosa y amorosamente, como quien tiene en sus manos un tesoro… bueno, en realidad, para Máscara aquél era un tesoro.

Suspiró y empezó a leer en voz alta.

Hola mi amor.

Se que he sido una tonta, que tal vez no debí caer tan rápido, pero ¿Sabes? No me arrepiento. Se que estuvimos juntos tres días, pero fueron suficientes para que te llevaras algo entre tus maletas. Mi corazón.

Se que no te gustan las cursilerías, a mi tampoco, pero necesitaba escribirte unas líneas.

Actualmente estoy viviendo en casa de una amiga, mi padre está enojado y solamente he recibido visitas de mi hermana. Se que no te interesa, pero he de decirte que no es tu culpa el que me hayan echado de mi casa, sino mía.

Máscara, mi amor… estoy embarazada.

Tengo ya tres meses, aunque cuando leas esto, tal vez y ya tenga mas. Debo decirte que no me arrepiento de lo que pasó, y estoy feliz por la vida que llevo en mi interior.

Cuando recién me enteré, mi padre estaba a mi lado, con el doctor. Fueron días muy duros, pero tus padres me ayudaron. Ellos no saben nada, solo sabían que yo estaba teniendo problemas y… me brindaron su apoyo.

¿Qué por que te escribo esto? Solo por el deseo de que sepas que seré madre. Tal vez tú no desees llamarte padre, aunque lo seas, pero esta criatura es mía y no te pido ni te pediré nada. Solo deseo que estés enterado.

No se si destruirás esta carta, o si la conservarás, pero… si has leído estas líneas, espero que me comprendas y no vayas a desear arrebatarme a mi hijo, ya que según me dijiste, en las leyes del santuario, los hijos de caballeros deben ser entrenados, y por mas que te ame, por mas fuerte que seas, no te dejaré que me alejes de esta preciosa vida.

Cuídate mucho mi amor, que esta será la última vez que me comunique contigo. Has sido muy claro, y se que no deseas volver a verme. Cuídate en las batallas, y olvídame, aunque se que lo harás sin necesidad de que yo te lo pida.

Si alguna vez deseas conocer a tu hijo, solamente dímelo, que yo no te lo negaré.

Te amo.

Aurora.

El silencio que se produjo al apagarse la voz de Máscara era interrumpido solo por los latidos del corazón de Dy-chan en una máquina.

- La busqué Dy-chan… no podía dejarla sola. La busqué y la obligué a que aceptara mi ayuda, a que me permitiera al menos mandarle dinero… no podía enmendar las cosas por que sabía que por siempre, mi orgullo sería primero que ella, y su felicidad no la encontraría a mi lado… no sabes lo hermosa que se veía con ese vientre de cinco meses… iba a ser padre, y… y no cumplí con mi responsabilidad.

La mano del caballero se posó sobre la de la niña, y sus ojos se volvieron suplicantes.

- Aurora fue la primera persona capaz de despertar los sentimientos mas puros que jamás hubiera conocido en mi, y ahora tu… una mocosa que lleva nuestra sangre por tus venas te atreves a venir a repetir el suceso.

Una lágrima se asomó en su ojo, mas él la limpió de inmediato mientras apretaba la mano de la peliazul.

- …Por favor mi niña, se que no he sido el mejor de los padres… pero no te vayas, por que… porque te amo.

Afrodita sintió que las lágrimas corrían libremente sobre sus ojos, y se acercando una silla se sentó al otro lado de la cama. Él esperaría junto a Máscara, y cuando la niña despertara, todo sería diferente.

Pasaron las horas. Máscara dormía con la cabeza apoyada en la cama de su hija.

La puerta se abrió y el joven dragón se asomó.

Sonrió y se acercó hasta Máscara, cubriéndole con una manta. Le miró largo rato. Tenía expresiones serenas y algunos rastros de lágrimas. En realidad, Máscara no era tan malo.

Shiryu tomó una silla y se apoyó a un lado del caballero de cáncer, después de todo, ambos estaban comprometidos, tal vez no oficialmente, pero nadie sabe lo que puede ocurrir, y la obligación y deseo del dragón, era estar a su lado cuando despertara, cuidar de él… como un prometido lo haría.

N/A´s:

HOLA!

Sabemos que estamos bajo amenazas de muerte y algunas bombas que amenazan con no dejarnos ni siquiera un cachito de sanidad, ¡PERO EN EL PROXIMO CAPÍTULO VIENE EN DESENLACE DEL ESTADO DE SALUD DE LA PEQUEÑA DY-CHAN!

Una cosa… a toda aquella persona que le den ganas de agarrar a Máscara y partirle la cara en ocho por lo que le hizo a Aurora a causa de su estúpido orgullo, favor de tomar número y pasar a la sala de espera, por que ya tengo larga fila esperando para hacer cachitos al caballero de cáncer.

A todos, miles de gracias, y un aviso… ¡MUY PRONTO, SHAINA SE ENCONTRARÁ CON SU ADMIRADOR SECRETO!

Además, llegará una invitada especial. Ale-chan, autora de Las Nuevas Aprendices, donde aparecemos Gloria y yo, hará una participación especial… ¡Muy pronto!

Gracias a todos por su apoyo, y nota…

PRÓXIMO 18 DE AGOSTO…

CUMPLEAÑOS DE LADY GLORIA…

¡VA A CUMPLIR 18!

Por otro lado, el 24 de Agosto Nacido Inocente cumple un año en la red, ¡Va a haber capítulo especial!

Cuídense, y nos veremos en el próximo capi. ¡SALUDOS A TODOS!

Atte.

Lady Grayson (cerebro y músculo del dúo) y Lady Gloria (a alguien se ocupaba para hacer el dúo, no?)