Wiiiiiiii... gomen nasai, el capitulo anterior fue una pagina menos largo que los anteriores jejejejeje pero espero que este les agrade, gracias por seguirme y Por favor lean el ff DOKI DOKI LIFE (ouran también), de Ayane... jejeje es mi prima y le hago promoción juajuajua.

Por cierto algunas personas no entenderán el por que de algunos eventos si no han leído el manga 5 ... especialmente el secreto de Mori.

Los personajes aquí presentados así como sus nombres son propiedad de Bisco Hatori, arigato por ser mangaka!!!

Capitulo 5

Solo sueños

El mundo desapareció por un momento, no había nada más que la respiración del otro sobre su piel, la palpitación acelerada de los corazones se sentía, ella solo lograba impregnarse con el aroma fresco de Mori, ese sabor a fresa en los labios, esas caricias tiernas en su rostro, en su cuello, en su espalda...

-Ajum, ajum- ambos se detuvieron, miraron a la puerta esperando ver a Ranka, pero no había nadie- señor, su abuela lo espera, necesita hablar con ud antes de irse a dormir.

-Hmp- sonrió tomándola del cuello y colocando su frente sobre la de ella- lo siento Haruhi, es hora de irme- ella solo asintió torpemente, aun no lograba recuperar el aliento después de aquel beso- Hasta mañana.

Se quedo a.C. sentada, viéndolo subirse, en parte por que sus piernas no le respondían y en parte por que no quería perder detalle de aquel hombre que la hacia sentir de esa manera.

No entro hasta ver desaparecer aquella limosina negra, pensando en su senpai y la demostración de amor que le había hecho, pero de pronto su feliz mundo se derrumbo, ella recordó un pequeño detalle. La última vez que su senpai le dijo que era linda, fue por que al igual que hoy tenia sueño, pero al momento de despertar no recordaba nada de lo ocurrido.

-Takashi- no pudo evitar las lagrimas, después de todo el había logrado despertar ese sentimiento que dormía en ella, haciéndola tan feliz por un momento, mas el hecho que el no recordara ese momento la atormentaba como nada en el mundo- por que lo hice, yo lo sabia...- se reprochaba el haberse permitido hacer eso, un hermoso sentimiento había nacido en ella y era correspondido ... de una extraña manera, sin embargo el no lo recordaría.

Entro a su casa sin hacer ruido, se puso las pijamas que se encontraban en su lugar, quitándose los broches y la larga peluca, se tumbo en el futon tratando de dormir mas lloraba silenciosamente, nunca nada le había hecho sentirse así, ni siquiera la partida de su madre. Aunque ella pensaba que todos esos sentimientos restringidos se estaban desahogando en ese momento. Al final cayo rendida, soñaba con las flores de cerezo y los pétalos cayendo al compás del viento.

-Haruhi hija, es hora de que te vayas- Ranka la apuraba.

-Si papa ya voy- atino a decir, se levanto y entro a la regadera, un baño rápido la haría sentirse mucho mejor.

El desayuno estaba en la mesa al igual que su almuerzo. Ella comió afuerzas la comida, ya que su padre la había preparado, aunque ella seguía sin ánimos de nada. Se puso los zapatos y se dirigió a la escuela.

-No puedo dejar que esto me afecte tanto- se decía a si misma- después de todo el es mi amigo y tal vez lo que siente por mi es sincero- solo esperaba tener la paciencia para que el se los dijera.

Al entrar al salón se sorprendió, había olvidado por completo a su admirador secreto y esta vez la había sorprendido. Un dibujo de su rostro estaba enmarcado en un cuadro de madera de cerezo, hecho con carboncillo, las sombras lo hacían ver muy real, como si fuera una fotografía, ella estaba sonriendo.

-Me ha visto sonreir- pensó, y aunque eso no era extraño, esa sonrisa era muy diferente, ella misma no la reconocía, de pronto Mori se le vino a la mente, la tristeza se vió reflejada en su rostro.

-Haruhi kun- la representante se acerco a ella- ¿te encuentras bien?

Su sonrisa se asomó en su rostro, esa sonrisa tan natural hizo que se derritiera la chica enfrente de ella. La tomó entre sus brazos para evitar la caída y las demás armaron un gran jaleo. Una mañana como cualquiera pasaba en Ouran.

La hora de la verdad llegó, el timbre de salida resonó en los pasillos y una nerviosa Haruhi caminaba con paso desidido hacia el salón de música, sede del Host Club.

-Haruhi ¿porque huyes de nosotros?- Hikaru y Kaoru la rodearon con los brazos, ella solo se resigno a ser estrujada entre ellos.

-¡Sueltenla!- Tamaki llegó jalando a Haruhi- No tienen derecho, ¡Okasan!

Kyoya llegó resignado a separar a esos 4, después de todo las clientes estaban por llegar. Hikaru la soltó a regañadientes, después de todo era su juguete favorito. Entraron al salón y poco después llegaron Mori y Hunny.

-Hola a todos- el siempre sonriente Hunny llegó saludando y directo a los pasteles, Mori lo seguía de cerca.

-Hola Senpai- Haruhi le sonreía como siempre, aunque por dentro ella deseaba abrazarlo y decirle cuanto le amaba.

-Hola Haruhi- la voz ronca de Mori era melodía para los oidos de ella, un mar de emociones hacía una tormenta en su corazón.

Se quedó un momento esperando por algo que nisiquiera ella sabía que era, todos los miraban, resultaba extraño verlos ahi parados viendose sin decir nada. Las chicas estaban envueltas en llamas de Moe.

-Haruhi- el silencio era total, nisiquiera la respiración se escuchaba- ¿hay café?

-¿Café?- si que era raro, el pidiendo café, quien lo creería- Jeje, claro- le dedicó una dulce sonrisa y se fue a servirle café al chico serio.

El la vió, esa sonrisa le hizo recordar un sueño, ella entre sus brazos, sus labios suaves y tersos correspondiendo un calido beso.

-Aqui esta senpai- le entregó la taza y el se fue con Hunny aun pensando en un sueño tan vivido como ninguno.

Haruhi actuaba como si nada pasara, tan sonriente y tan natural como solo ella podía ser, al igual el moreno, tan serio y fresco como siempre. Aunque Hunny notaba un aire pensativo en su amigo y aunque el creía tener un idea de porque, solo lo veía, era agradable saber que su primo se interesaba por algo más que cuidarlo.

Al final del día Mori y su eterno compañero fueron los primeros en abandonar la sala, seguidos por los gemelos y Kyoya. Tamaki estaba haciendo tiempo desde rato atrás, esperaba a Haruhi con ansia.

-Senpai, ¿que sucede?- era extraño que el estuviera ayudando con la limpieza.

-Haruhi, quería saber si... ya sabes quien te da esos regalos- era extraño oirlo hablar tan seriamente, pero no la veía ni siquiera de reojo.

-No senpai.

-Ya veo- era un poco más alegre- ¿y si supieras quien es? tu...

-No podría corresponderle- le dijo con un hilo de voz, las lágrimas corrían por sus mejillas involuntariamente.

-Haruhi ¿que sucede?- la escuchó sollozar- lo... lo lamento.

Ella se rió un poco, le parecía tonto estar llorando con Tamaki, despues de todo era el más inmaduro de los chicos, pero en definitiva era en quien más confiaba.

-Senpai...- lo vió a los azules ojos- yo- se quedó callada, ahogo un sollozo y Tamaki se preocupo por ella enserio, despues de todo el no la había visto llorar antes.

-Haruhi ¿que te sucede?- Tamaki la tomó entre sus brazos.

-Tamaki- el se sintió feliz, después de todo ella no solía hacerlo- ¿somos amigos?

-¿Amigos?, porsupuesto que si Haruhi- se retiró un poco de ella- ¿por que hija?

-Yo... me gusta alguien- Tamaki se quedó pensativo un momento antes de que ella siguiera- creo que me enamoré.

-Y... ¿quien es el afortunado?- le sonreía

Tamaki se quedó sorprendido al saber que era Morinozuka Takashi el que había robado el corazón de Haruhi. Que era la persona por la cual ella derramaba lágrimas. De pronto el había dejado de ser "el padre" de la chica, ahora era su amigo y confidente.

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Bien aqui termina mi capitulo 5 espero les guste. Aunque algo corto pero bueno.