Bueno con este capitulo pongo fin a un fanfic al cual me dedique tiempo…. Gracias a mis lectores y espero no decepcionarlos, y que lean mis demás fancis… que seguire avanzando.

…Mori sigue sin pertenecerme…

Capítulo 8

Cerezos en flor

La reunión en el Host Club se había terminado, los chicos se habían retirado ya dejando a Haruhi con todo. Aunque claro eso para ella no era nuevo, además lo prefería asi, no tendría que lidiar con Tamaki intentándola convencer con el mismo discurso de siempre y tampoco ver a Mori siendo tan indiferente con ella.

Caminaba sola por el pasillo, inmersa en sus pensamientos. Sabia que no podía seguir evitando a Mori si quería estar con el, pero eso le traería demasiados problemas, no solo a ella, ya que las chicas seguramente se molestarían por que mucho tiempo les hizo creer que era chico, sino también al Host Club.

-Señorita, pensé que no vendría- un amable anciano le dirigía una sonrisa- el joven amo la espera en la casa y le ha mandado esto para que lo vista.

Haruhi no entendía muy bien lo que pasaba, pero instantes después reconoció la limosina, era la de Hunny. Tomo el paquete y fue al baño a cambiarse cuidando que nadie la viera salir. Era un bello kimono blanco con flores de cerezo adornándolo en la base y el las mangas, un obi color rojo hacia resaltar la belleza y delicadeza del arte plasmado en esa bella pieza, ella no entendía por que Hunny la quería vestida con eso, pero comenzó a vestirse.

-Me permite pasar- una voz femenina llamó desde afuera

-Si claro- dijo mientras intentaba averiguar como ponerse el obi ella sola.

-Permítame- era una sirvienta, seguramente mandada por Hunny- si me permite decirlo el joven amo tiene muy buen gusto, lamenta si esto le incomoda, pero quiere que la abuela la quiera.

Al parecer quería que Haruhi diera una buena impresión, esto se tornaba algo extraño para ella, pero decidió averiguarlo todo ella sola después. Mientras la chica termino de ponerle el traje, le parecía increíble que alguien pudiera andar todo el día con eso puesto, ella solía usar Yukata en los festivales de verano, pero esto era mucho mas pesado.

Aun así al verse al espejo quedo maravillada, el traje la hacia verse diferente, por primera vez en mucho tiempo le parecía ver la imagen de su madre en el espejo y recordó los broches de Sakura, asi que los sacó y se los puso. Caminaba un poco lento y gracioso a su parecer, esas sandalias si que eran difíciles de llevar. Subió al auto .

-Llegaremos en un instante- fueron las únicas palabras que el chofer le dirigió.

La mansión de los Honinozuka era majestuosa, amplios jardines plagados de bellos rosales de rosas blancas y un estanque de jardín con un pequeño puente. La casa era hermosa, blanca como la nieve y los ventanales reflejaban el sol dándole la bienvenida.

-Bienvenida señorita- el anciano le abría la puerta- el joven amo la espera en el jardín si gusta seguirme- rodearon la casa por uno de los costados, y se sorprendió al ver el jardín de la casa, el lago parecía seguir un camino, asi que cambio de opinión y dijo que era un bello río, este estaba rodeado de bellos cerezos y bajo estos una bonita mesa con un mantel de encaje blanco y un bello jarrón con rosas y girasoles- traerán el te en un momento.

Haruhi se sentía extraña en aquel lugar, era como un cuento, se sentía princesa de la época feudal. Se sentó en una de las sillas y vio sobre la mesa un sobre con una letra que reconoció en un instante. El corazón le latía rápidamente, tomo el sobre y vio con pesadez que decía su nombre.

-¿Por qué entre todos tenías que ser tu?- dijo en un mormullo y abrió la carta mirándola con aprensión, pero al comenzar a leerla el enojo desapareció las palabras la reconfortaban, pero no sabía como responder a eso.

Haruhi:

Al verte siento deseos de abrazarte y de cuidarte como el tesoro más preciado para mi. Si me permites dedicare mi vida entera a adorarte y amarte. No puedo dejar de pensar en ti, perdona a este pobre diablo por enamorarse de una chica tan especial como tu.

-Hunny…- no podía creer que ese pequeño tuviera esos sentimientos… aunque, después de todo el le preguntaba sobre los regalos de su admirador- tal vez trataba de ver si me gustaban- se llevó la mano a la boca sorprendida, hunny también desaparecia temprano cada vez que ella recibia un regalo en el host y le ofreció el pastel de fresas- ¿Cómo pude no darme cuenta?

-Haruhi- ella volteo, no era hunny quien la llamaba si no el hombre que ella amaba.

-Mori senpai- trató de guardar la carta, si el se enteraba preferiría dejarle el camino libre a su querido primo- hola- agachó la mirada.

El moreno llevaba puesto un traje parecido a los de los samurái, y la bandeja con la tetera y las tazas lo hacían verse fuera de lugar. Camino lentamente hacia la chica y colocó con cuidado la bandeja en la mesa, se quedó ahí parado a su lado sin decir nada. Hubo un silencio incómodo por unos momentos, aunque por parte de Mori no era extraño.

-¿Comeras con nosotros?- dijo al fin Haruhi

-¿Con quienes?- preguntó un tanto desconcertado.

-Joven amo- era la chica que ayudo a vestir a Haruhi- disculpe la tardanza, aquí esta el pastel que pidió- dejó un pastel decorado con fresas rojas y apetecibles, en eso la host reparó en algo, ella lo había llamado joven amo.

Se retiró la sirvienta del lugar y ellos una vez más se quedaron en silencio, aunque Haruhi comenzó a sollozar ruidosamente.

-Lo.. lo lamento Haruhi, ¿hice algo mal?- Mori se agacho para verla a los ojos y entristeció al ver las lagrimas correr por sus mejillas- lo lamento, no pensé que te haría sentir tan mal.

-Senpai- dijo con la voz entrecortada- ¿tienes sueño?- levató su rostro haciendo al chico sobresaltarse, este solo le respondió con un movimiento negativo de la cabeza- eras tu …- ahora ella reía- jajaja, siempre fuiste tu.

-Si- se levantó y ella también- lamento si te cause problemas.

Era extraño escucharlo hablar tanto, pero nada la hacia mas feliz que saber que el la conocía tan bien. Dio un paso hacia el y no lo resistió más, se abalanzó sobre el abrazándolo del cuello haciéndolo tambalearse.

-Soy tan feliz Takashi- una sonrisa salió del corazón del chico que abrazaba a la chica tiernamente, el viento soplaba gentilmente meciendo los crezos, dejando caer una lluvia de pétalos rosas.

-¿Puedo robarte otro beso?- la tomó de la barbilla y se acerco lentamente a los labios de Haruhi que estaba sonrojada, los corazones de ambos latían a mil por minuto, ese beso tan añorado, un beso que el recordaría para siempre.

El tiempo parecía haberse detenido, el deslizó su mano detrás del cuello atrayéndola hacia el, sus labios se rozaban delicadamente, Haruhi lo abrazaba y el la sujetaba de la cintura, como si temiera que alguien más se la llevara.

Ese día fue muy feliz para ambos, los cerezos fueron los únicos testigos de aquel amor que era rebelado con gran pasión.

-Senpai- dijo de pronto haruhi- quiero decir Takashi, dijiste que me robarías otro beso, eso quiere decir que…

-Si lo recuerdo.- estaba el sentado recargado en el árbol y entre las piernas su pequeña niña.

Al día siguiente, el host entero se puso de cabeza, Haruhi y Mori pasaban mucho tiempo juntos y entre las chicas corría el rumor de que "ellos" eran novios, Kyoya recordó a la host la deuda que aun tenía con ellos y que si quería podía mantener la relación con Mori, siempre y cuando siguiera con su papel. Tamaki, estaba feliz de verlos juntos, aunque no superaba que no lo hubiera preferido a el.

Los gemelos, pues Hikaru estaba muy enfadado, su juguete era de alguien más, amenazó con abandonar el host, sin embargo el gentil Kaoru le hizo ver la suerte de tenerla como amiga.

Bien fin del fanfic… el primero que termino nn ojala le sguste el final… si no me dicen bueno byeee