"¿Papá?" Don había dudado durante mucho rato sobre como decirle a su padre lo que había ocurrido con Charlie. Ni siquiera el mismo se lo podía creer, sentado en la sala de espera del hospital.
Había pensado en no decirle nada hasta que supiera como estaba su hermano, pero entonces pensó que si por una horrible casualidad, Charlie moría esa noche y su padre no estaba al tanto, nunca se lo perdonaría y nunca podría volver a mirar a su padre a los ojos, sabiendo que le había quitado la oportunidad de decirle adiós a su hijo.
Finalmente, había decidido llamarle, pero mientras lo hacía, comenzó a recapacitar lo que había ocurrido de verdad, en el caso de que tuviera que decirle a su padre porque su hijo mejor estaba luchando por sobrevivir en ese mismo momento
Todo parecía un sueño borroso en su mente, pero que en realidad había ocurrido, la discusión con Charlie, cuando este sólo trataba de ayudarle, se vio pegándole, algo que no había hecho en su vida y que no entendía como podía haberlo hecho ahora, quiso detenerse mientras lo veía, aún a sabiendas que ya no podía cambiar lo que había hecho. ¿Tan mal estaba como para haber llegado a eso? Y por último vio el accidente.
Aunque su voz interior le dijo que no había sido tal accidente, que de no haberse comportado así con su hermano, nada de aquello hubiera ocurrido, que Charlie no se habría marchado de su apartamento tan furioso, tan dolido, ni mucho menos con los golpes que él le había proporcionado, no habría estado pensando en él y desde luego, se habría fijado en el coche que se abalanzaba sobre él.
"Todo esto ha sido culpa mía ¿Qué le voy a decir a papá ahora? No puedo decirle que su hijo está entre la vida y la muerte porque yo le he puesto ahí, eso acabaría con él, no después de la muerte de mamá, no puede perder a un hijo, no puede perdernos a los dos."
"Donnie, ¿Qué ocurre?, ¿te encuentras bien?" Alan no necesitaba que su hijo le dijera mucho como para saber que algo no marchaba bien, su voz sonaba apagada, incluso parecía temblar mientras hablaba.
"No papá, no estoy bien porque he hecho algo imperdonable, he estado a punto de matar a Charlie, ni siquiera se todavía si saldrá de esta." Eso era todo lo que Don quería decirle a su padre en ese momento, pero por mucho que lo intentó, no fue capaz de hacerlo.
"Papá, ha ocurrido algo. Es Charlie… ha habido un accidente, estamos en el hospital, yo no… papá, ven por favor."
El era el agente Don Eppes, capaz de tratar con el peor de los asesinos, de mantener la calma en las situaciones más duras y difíciles, pero en ese momento, teniendo que decirle a su padre que su hijo pequeño tal vez no saliera del quirófano en el que ya llevaba demasiadas horas metido; la voz se le quebró, las palabras no salían de su garganta, ni siquiera las tenía claras en su cerebro.
"¿Qué?, ¿Cómo que un accidente?, pero Donnie, ¿estáis bien?, ¿Charlie está bien?" Alan se sentó en el sofá, aturdido por las palabras de su hijo, que a simple vista, parecían no tener mucho sentido, parecían un discurso bastante incoherente, pero que en realidad, acababan de aterrarle. "¿Puedes pasarme a Charlie, está contigo?"
"Papá, Charlie está en el quirófano, un coche… en realidad no lo se, no lo vi bien, estaba cerca pero no lo pude ver, no le pude salvar a tiempo y ahora... Pero fue un coche, Charlie no lo vio venir, no pudo esquivarlo." Don creía que su lengua no le funcionaba, sabía lo que quería decirle a su padre, sabía que tenía que decirle que si no le hubiera gritado a su hermano, si no le hubiera golpeado, nada de aquello hubiera sucedido. Pero de nuevo, algo en su interior se lo impidió. "Ven pronto por favor." Fue todo lo que consiguió decir, lo único que realmente era cierto en ese momento.
- o -
Tras colgar el teléfono, Alan se quedó unos momentos quieto, sentado en el sofá, con la mirada perdida en ninguna parte. Apenas podía creer lo que Don le había dicho, Charlie había tenido un accidente, no se trataba de ninguno de los casos de su hermano, no había sido en la investigación de un asesinato, no una venganza de alguno de los antiguos casos, había sido un simple y maldito accidente en la calle, un coche había estado a punto de matar a su hijo y sólo se había tratado de un estúpido accidente.
Años atrás, cuando su mujer había enfermado, los médicos le dijeron que su cuerpo había dejado de luchar, que la guerra estaba perdida y que ya no podía hacer nada, que cualquier día podía morir.
Le costó, pero al final se convenció de que eso tenía que ocurrir, que un día, cuando fuera al hospital, su mujer ya no estaría en su cama, que se habría ido para siempre. Fue duro, pero consiguió aceptarlo.
Sin embargo, esto era diferente. Apenas tres horas antes, Charlie había salido de la casa, diciéndole que iba a ver a su hermano, que no parecía que debía de quedarse sólo y que a lo mejor pasaría la noche en su apartamento.
Lo miró al salir, esperó a que despareciera por el fondo de la calle, montado en su bicicleta, como hacía cuando su hijo era pequeño y se dispuso a pasar la noche sólo, disfrutando de la tranquilidad de tener toda la casa para él.
Nada le había dado la más remota idea de que la noche se pudiera estropear de tal manera, que al final, tan sólo tres horas más tarde, su corazón podría estar tan comprimido por el miedo, que apenas pudiera respirar y que tuviera que volver a pasar por el momento de no saber si cuando llegara al hospital, uno de sus seres más queridos iba a estar allí, esperándole para saludarle y decirle que sólo se había tratado de un terrible susto, o si por otro lado, nunca más podría volver a ver a su hijo pequeño.
Se levantó del sofá pesadamente y fue hacía la puerta de la casa. El tiempo parecía haberse ralentizado de repente, porque en realidad quería que así fuera, que dios o quien tuviera el poder necesario, le diera el tiempo suficiente como para llegar al hospital antes de que el mayor de sus miedos se volviera a hacer realidad otra vez.
Sin embargo, al pasar por una estantería, situada junto a las escaleras que subían al piso superior, se encontró con una foto, en la que vio a sus dos hijos, era muy reciente, aunque en ese preciso momento no lograba recordar cuando había sido tomada exactamente. La contempló un momento, absorto en la mirada feliz y tremendamente tierna de su hijo más pequeño.
"Charlie… no puedes quitármelo también a él, ya te la llevaste a ella, ¿no fue eso suficiente? Deja que mi hijo viva, tiene toda la vida por delante, una carrera prometedora y una novia sensacional, no es justo que me lo quites ahora."
No sabía muy bien con quien estaba hablando exactamente, pero decididamente tenía que conseguir que alguien le escuchara, que alguien se apiadara de sus palabras y salvara a su hijo, en el caso de que los médicos ya no pudieran hacer nada.
- o -
Cuando por fin vio que un médico aparecía por la puerta de quirófano y que caminaba directamente hacia él, Don dudó sobre si deseaba de verdad escuchar lo que tuviera que decirle. ¿Qué haría si le decía que su hermano había muerto? ¿y si había habido alguna complicación y la operación no había salido del todo bien?, ¿Qué pasaría si le decía que su hermano, que Charlie no volvería a ser el mismo nunca más?
Sin embargo, sabía que tenía que sobreponerse, después de que todo ocurriera sólo y exclusivamente por su culpa, tenía que enfrentarse a lo que fuera a suceder a continuación.
"Agente Eppes." Todo a su alrededor se convirtió en un gran silencio, la gente que hablaba con otros médicos callaron de repente, la megafonía dejó de hablar y sólo parecieron existir el médico que lo miraba a los ojos y él, Don Eppes. "Acabamos de terminar con éxito la intervención a su hermano."
"¿Con éxito, que quiere decir eso exactamente, Charlie se va a poner bien o es que al menos no ha muerto en la mesa de operaciones?" Don esperó a que el médico continuara hablando, porque no se sentía con fuerzas para preguntar.
"Se que le hemos hecho esperar demasiado tiempo y lo sentimos por eso."
"Dígalo ya por el amor de dios, se trata de la vida de mi hermano."
"No se preocupe, su hermano se podrá bien. Le hemos sedado para que las primeras horas no sean demasiado dolorosas."
"¿Demasiado dolorosas, qué es lo que he hecho?"
"¿Pero cómo esta Charlie?" Creyó que la voz no salía de su cuerpo, pero resultó que si, que el médico le había escuchado.
"El impacto con el coche le rompió el brazo y la recuperación será lenta y seguramente dolorosa, pero le puedo asegurar que todo saldrá bien."
"¿Y el golpe en la cabeza? Había perdido mucha sangre antes de llegar aquí, ¿está seguro que de eso también se recuperará?" Don había visto demasiados accidentes en la carretera, como para estar seguro de que la herida en la cabeza de su hermano no era un simple rasguño.
"Diga que si, no me diga que el golpe le puede producir algún tipo de trastorno psíquico, Charlie es un genio, no podría superar que me dijera que le he quitado eso, no después de haberle quitado… su inocencia de esa forma."
Hasta ese momento, no lo había pensado, la adrenalina le había tenido demasiado concentrado en otras cosas, pero ahora que lo había dicho su voz interior, se dio cuenta que era verdad, Charlie siempre había sido una persona completamente inocente, incapaz de hacer ningún tipo de mal a nadie, y él, en una sola noche, le había quitado de golpe esa inocencia, su propio hermano había abusado de él, tanto física como mentalmente para desahogar sus problemas y había roto la burbuja tan perfectamente diseñada a lo largo de los años, en la que había vivido Charlie. No sabía si eso se lo podría llegar a perdonar en algún momento.
"No se preocupe, puedo asegurarle, que todo está perfectamente, la herida era más aparatosa de lo que en realidad ha resultado ser y aunque si es cierto que la cantidad de sangre perdida en el traslado fue considerable, no nos parece nada preocupante en este momento."
El médico, a pesar de lo nervioso que estaba Don, se comportaba de una forma absolutamente tranquila, como si en lugar de haber estado operando a su hermano mientras él pensaba que Charlie se estaba muriendo, acabara de llegar de su casa.
"Entonces todo ha salido bien ¿no?, que cuando se recupere de lo del brazo, estará bien y no ha habido ninguna complicación."
Don casi pudo sentir que las manos y las piernas le temblaban. Habían sido demasiadas horas de absoluta tensión contenida, de pensar en todas las posibles soluciones, de los finales de aquel día tan largo y cada uno sonaba peor que el anterior, que ahora que su cuerpo se estaba comenzando a relajar, estaba empezando a pasarle factura.
"Estamos casi seguros de ello."
"¿Cómo que casi?, o está seguro de que Charlie saldrá de esta perfectamente o tiene dudas, pero no puede estar casi seguro y decirlo sin más"
"Todavía tenemos que esperar a que despierte, para que podamos comprobar que todo está en orden."
"Eso no lo había dicho antes, no había dicho nada de posibles daños cuando despertara."
"¿A que se refiere, puede haber algún problema cuando se despierte? Usted ha dicho…"
"Mire agente Eppes, el cerebro es sumamente complicado, no sabemos lo que ocurre en su interior y no podremos saber con exactitud si existe algún daño en su cabeza hasta que no despierte."
"Suena tanto a lo que podría decir Charlie."
"Es todo lo que puedo decirle por el momento."
"¿Puedo verle?" Don ya no aguantaba más, necesitaba ver a su hermano, en las condiciones que estuviera, porque, necesitaba asegurarse, que por lo menos, seguía con vida.
"Su hermano está descansando, así que le recomiendo que sea una visita rápida y que se marche pronto, mañana lo trasladaremos a planta y podrá estar con él todo lo que quiera."
"¿Donnie?" La voz de su padre a su espalda, casi le hizo tambalear.
No podía darse la vuelta, no se sentía con fuerzas de mirar a su padre y ver la misma tristeza y angustia en sus ojos que la que había sonado en su voz.
Sin embargo, cuando notó la mano firme de su padre sobre su hombro, ya no pudo evitarlo por más tiempo y su cuerpo decidió que era el momento de rendirse definitivamente, al ver que su padre estaba con él, ya no tenía por que ser el fuerte, no al menos durante un rato.
"Donnie, ¿Cómo está Charlie, le has visto ya?" Ni siquiera le había dicho nada todavía, y Don ya se sentía culpable, tan sólo con tener a su padre delante de él, mirándole, esperando que le dijera como se encontraba su hijo.
"No, estaba a punto de entrar, pero hazlo tu, las visitas en la UCI tienen que ser muy cortas y es mejor que entres tu."
Su padre lo miró un momento, en silencio, como si tan sólo con los ojos fuera capaz de decirle todo lo que el necesitaba escuchar y que su padre ni siquiera sabía que debía decir en ese momento.
"Pero tu llevas aquí casi toda la noche, deberías verle tu y estar con él." Don dio un pequeño paso atrás al escuchar esas palabras y sintió que un resorte se apoderaba de él.
"¡No!" No esperaba haber levantado la voz de esa manera, pero fue su única reacción posible. No se merecía ver a su hermano, no cuando su padre estaba allí, aunque tampoco sabía si él mismo quería verle, si en realidad se sentía capaz de hacerlo. "Yo… yo ya he hablado con él medico y me ha asegurado que Charlie se podrá bien pronto." Era mejor no decirle aquello de, sabremos si está bien cuando se despierte, asustar a su padre, más de lo que ya veía que estaba, no merecía la pena.
"Muy bien, entraré y veré como está, pero luego, te llevo a casa." Alan se detuvo un momento y tras ver el agotamiento en los ojos de su hijo, decidió rectificar lo que acababa de decir. "Mejor te vienes tu a casa esta noche, no deberías estar sólo."
Alan puso de nuevo una mano en el hombro de su hijo mayor y aunque no estaba seguro, podría decir, que notó como comenzaba a temblar, aunque un segundo después volvía a estar completamente sereno.
"No, prefiero caminar, ha sido una noche muy larga y prefiero ir caminando a casa, mañana vendré aquí directamente. Ve con él, ahora te necesita." Su padre asintió y un momento después desapareció tras las puertas que Don tenía delante.
"Si papá, entra tu porque yo no puedo, he dicho que tenía que verle, pero en realidad no me siento capaz de estar ahí. ¿y si se despierta? ¿Y si me ve y veo sus ojos llenos de miedo porque le pueda volver a hacer daño? No papá, no puedo permitir que eso pase, no al menos por esta noche. Mañana tal vez será distinto."
