Hola... komo has estado... espero ke bien...
kiero ofrecerles una enorme diskulpa a todas las personas ke leen esta historia, se ke no tengo perdon de Kami, y ke no tengo ninguna escusa para tardarme tanto en aktualizar pero es ke de verdad no e podido... no tengo mucho tiempo libre, de verdad GOMEN a TODOS...
komo disculpa aki les traemos el siguiente capitulo...
esperamos ke les guste...
MOMENTOS DULCES
Capítulo XIX: - Suavizando Tensiones -
-.En ese momento él apoyó una de sus manos en su cintura para acariciarla con sus dedos subiendo hasta su escote delicadamente y llegar hasta su rostro.- Quieres que te diga donde nos llevamos bien.- Le musitó rozando con los labios sus cortos cabellos turquesas.-
.-Al oír esto la joven sintió un escalofrío, imaginaba lo que le iba a decir, quería escucharlo como le confesaba aquello, pasiva, curiosa y quizás nerviosa, le preguntó, volviendo su cara para quedar a centímetros de él.- ¿dónde?.-
.- El joven se acercó a su rostro de nuevo, la besó rozándose suavemente con sus labios, y haciendo que su acompañante le mirase con sensualidad, tímida musitándole.- Cuando dormimos separados.- Le confesó para molestarla, era obvio que mentía pero eso lo desconocía la mujer.-
.-Al oír eso, ella volteó la cara mirando a la pantalla, como si no fuera con ella, olvidándose por un segundo de lo que esas palabras le decían.- No voy a volver a darle importancia a ese comentario.- Pensaba mientras quería salir de allí lo antes posible.-
Disculpa.- Se levantó pasando al lado de su hijo.- Perdona cielo, voy al baño.- Decía mientras subía las escaleras para salir de la sala.-
Si ya casi acaba la película.- Decía el pequeño que no perdía vista a la pantalla.-
No te preocupes hijo, volverá enseguida.- Afirmaba el padre.-
No me puedo creer que a estas alturas me afecte ese estúpido y vano comentario, no voy a permitir entristecerme, no.- Negaba mientras entraba al baño y mojaba su rostro para evitar que se reflejase en su cara, el agotamiento de tantas discusiones.- Esta vez has llegado un poco lejos Vegeta, es mi turno.- Decía mirándose al espejo.- No merezco sufrir más por ti.- Pasada media hora y justo cuando terminó la película, padre e hijo salían de la sala topándose con la científica.-
Mamá ¿Dónde has estado?, Te has perdido el final.- Se lamentaba.-
No te preocupes cariño, luego me la contarás, debemos regresar ya.- Mandaba la madre.-
.-El guerrero no articuló palabra alguna a su camino de vuelta a la corporación.- Parece que no hablará más durante una larga temporada, así me dejará tranquilo.- Pensaba con una sonrisa triunfal desconociendo el cambio radical que tendría la joven a partir de ese momento.-
Ya estamos en casa, pequeño, ve a tu habitación, dúchate y baja a cenar algo, te esperaré.- Sonreía su madre.-
Bueno mamá, me iré pero quizás le diga a la abuela que me prepare de cenar mi plato favorito, ¿No te importa?.- Preguntaba dudoso.-
No me importa cielo.- Le dijo mientras veía a su hijo subiendo por las escaleras.-
En ese momento se quedó sola con Vegeta, ella solo le miró distante, fría, e incómoda.- Hasta mañana.- Le dijo yéndose al laboratorio.-
.-Él la siguió con la mirada.- Mujer necia e ingenua.- Ratificaba su comentario.-
La mujer se dirigió al laboratorio en busca de un poco de refugio.- Debo comenzar a revisar el plano que papá me ordenó en la mesa, tendré que certificar la veracidad de ésta máquina, si funciona, nos llenará las arcas de mi ya magnífico laboratorio.- Sonreía mirando a un calendario, hay tenía marcado una fecha muy especial, era su cumpleaños.- Otro año más…… en fin…. Quizás celebre una fiesta, creo que me lo merezco.- Pensaba con la mirada clavada en el calendario.-
Hola hija, ¿Qué haces esta noche en el laboratorio?, Te dije que comenzaríamos mañana.- Decía dudoso.-
No te preocupes papá, vine solo para revisar los planos y prácticamente ya me iba.- Decía.-
Bueno hija, salgamos ya, mañana será un día duro.- Sonreía mientras apagaba las luces.- Ve a relajarte, le diré a tu madre que te suba la cena, necesitarás descansar para estar lúcida mañana temprano.-
De acuerdo.- Bostezaba subiendo la escaleras que la conduciría a su habitación grande, provista de todo, hermosa, bien decorada, envidiable, pero con un vacío que solo ocupaba cuando compartía con su habitual pareja.- No quiero pensar en eso ahora.- Se decía evitando entristecerse.- la confesión que me dijo esta tarde, fue una equivocación por su parte, ya no estoy dispuesta a aguantarle más, no a menos de dos días para mi vigésimo noveno cumpleaños.- Se acomodaba la ropa, para ducharse y descansar.-
Al día siguiente, temprano, y aun haciendo frío la mujer de asomó al ventanal pudiendo ver al guerrero entrenando en el jardín.- Jamás cambiarás pero eso ya me da igual.- Reafirmaba su decisión.- En ese momento sonaba el teléfono de la casa, la joven lo descolgó.- ¿Quién es?.- Preguntó.-
Hola Bulma, ¿Cómo estás?, Te llamaba para ver si vas a organizar alguna fiesta por tu cumpleaños.- Le decía su ex novio y ahora también su amigo.-
Hola Yamcha, pues déjame que piense, ando algo liada con un nuevo proyecto en el laboratorio, déjame que lo piense.- Decía indecisa.-
Vamos anímate, en otra ocasión, no lo hubieras dudado.- Intentaba convencerla.-
Bueno…. Esta bien, organizaré algo, si quieres puedes pasarte a ayudarme.- Le pedía afablemente.-
Cuenta conmigo.-Le afirmaba el joven que aun estaba enamorado de ella.- Ésta será mi última oportunidad.- Pensaba.- Hasta luego Bulma.- Descolgó el teléfono.-
La joven se dirigió a su trabajo cotidiano, le encantaba pasar las horas dedicada a su trabajo pues ya había brindado bastante tiempo al ingrato de su querido guerrero y ahora quería disfrutar de todo aquello que dejó en el olvido.- Me siento algo mejor, creo que a partir de ahora empezaré a pensar en mí.- Decía segura, decidida, sin tapujos y con ganas de no pensar en dificultades.- Ésta máquina, superará cualquier otro invento que haya salido de mis manos.-
Mamá, ¿Estas hay?.- Preguntaba el pequeño.-
Si cariño, ¿Qué quieres?.- Le preguntaba.-
Me manda papá, dice que la máquina gravitacional tiene poca potencia, quiere que vayas a arreglarle los voltajes.- Le explicaba.-
Tendrá que esperar, ahora estoy ocupada, ¿Por qué no ha venido él?.- Cuestionaba a su hijo seguidamente.-
Porque esta ejercitando aún y no puede abandonar el entrenamiento.- Le justificaba.-
Trunks, dile que no sea tan cómodo y que no te vuelva a enviar a ti, él sabe bien donde estoy.- Le ordenaba.-
Pero mamá, a mi no me importa venir a hablar contigo.- Le explicaba.-
Pero ahora no puedo atenderte, estoy demasiado ocupada trabajando.- Volvía a regañar a su primogénito.- Dile a tu padre que entrenáis afuera, ya pasaré a arreglar la cámara de gravedad cuando pueda, que será dentro de unos días.- Seguía diciéndole mientras buscaba herramientas para comenzar su nueva acometida.-
Pero mamá, hoy no has desayunado con nosotros, anoche no cenaste, ¿Vendrás a comer hoy?.- Le decía con dulzura mientras la veía trabajar sin que ella le devolviese la mirada.-
No lo sé hijo, depende de cómo lleve el trabajo igual comeré aquí.- Le confirmaba lo que el niño no quería oír.- Además seguro que con tu padre te diviertes.-
Como quieras mamá.- Le dijo saliendo del laboratorio cabizbajo e ignorando a su abuelo que lo saludaba cordialmente.-
Hola pequeño, ¿Cómo estás?.- El abuelo no escuchó respuesta alguna, como que no pasó desapercibida por éste.- Hija, ¿Qué le pasa a Trunks?.-
Pues que quiere que arregle la dichosa habitación gravitacional pero ahora no tengo tiempo, cuando pueda iré.- Reafirmaba en su decisión delante de su padre.-
Hija, ve y ayúdale, creo que quiere que le prestes atención.- Le aconsejaba.-
Papá mi hijo solo hace lo que le dicta su querido padre, y ya deja de preocuparte, en mi vida dispongo yo.- Le ordenaba un poco molesta.-
Vaya genio que tienes hija.- sonreía sudoroso.- Pobre Trunks.- Pensaba mientras empezaba a trabajar.-
En la sala de entrenamientos.- Papá no conseguí hacer que mama viniera, dice que tiene mucho trabajo en el laboratorio.- Decía entristecido.-
Vamos Trunks, no quiero verte así, un guerrero de tu estirpe no debe mostrar sus sentimientos.- Ordenaba su progenitor.-
Pero…. Solo quiero que me preste atención.- Le confesaba.-
.-En ese momento su padre se acercó y le acaricio la cara.- Voy a contarte algo sobre mi niñez.- Le dijo.-
Si!! Cuéntame!!.- Exclamaba el hijo volviéndole la ilusión.-
Pues cuando tenía tu edad, mi padre me ofreció a un tirano y jamás conocí a mi madre.- Le explicaba.- Y ello, jamás me influyó, decidí guiarme por mis instintos de guerrero y erradiqué los sentimientos que tú emanas tener ahora.- Le señalaba hasta posar su dedo en el corazón de su pequeño hijo.-
¿No conociste a tu mamá?.- Le preguntó apenado.-
Teníamos prohibido tener contacto directo con familiares, para que los sentimientos no nos hicieran débil.- Le aclaró.-
Pero yo no quiero que me ofrezcas a nadie papá.-Decía triste, afligido, incómodo.-
.-Al escucharlo, el guerrero sonrió posando su mano en su pequeño hombro.- Jamás te ofrendaría a nadie hijo, a mi me trataron mal, irresponsablemente pero tú no mereces lo mismo, seré yo el que te instruya.-.
Gracias papá!!, que pena que no podamos entrenar, mamá no nos arreglará la máquina.- Se apenaba de nuevo.-
No te preocupes hijo, iré a decírselo yo, ahora regreso.- Le dijo.-
Estaré en mi habitación jugando, búscame luego.- Le sugirió.-
Pasados unos minutos y aprovechando que el Sr. Brief salió del laboratorio, entró el príncipe, sigiloso, mosqueado, y sin decir nada se quedó observándola como trabajaba.-
.-La mujer que estaba trabajando de espaldas a él, creyendo que era su padre que regresó de nuevo.- ¿Qué se te a olvidado papá?.- Preguntó.-
Dirás mejor que se te olvida a ti.- Le contestó con su pose chulesca de brazos cruzados haciendo que ella se volviese de inmediato.-
¿Qué quieres? No ves que estoy ocupada, no vengas a molestarme.- Le afirmó con hastía, rencor y un poco de malicia.-
No me trates así, no soy tu hijo al que puedes gobernar como se te antoje, vine solo para exigirte que arregles el mecanismo de la sala, es una orden.- Le dijo decidido, imperativamente.-
.-La mujer al oír esas palabras malsonantes se acercó a él portando en la mano un trapo en el cual se limpiaba las manos manchadas de grasa.- ¿Quién te crees que eres para hablarme así?.- Le miró con rabia, y altanería.- Sal de aquí.- Le dictaminó.-
Arregla el mecanismo, si no lo quieres hacer por mí, hazlo por tu hijo, él esta totalmente entregado a ti, te idolatra, te venera y te admira y tú le tratas con indiferencia, la verdad es que no te mereces, estas muy debajo de su categoría.- Le manifestó dejándola aún más perpleja, reaccionando devolviéndole una bofetada.-
No hables así de mi hijo, eres un sucio, rastrero, mezquino y miserable, ya te dije que no lo utilizaras para acercarte a mi.- Decía con furia y sin control.-
.- Él solo la miró una vez más para decirle.- Él que tu me pegues no me duele Bulma, lo que si verdaderamente me hiere es ver a tu hijo triste por tu indiferencia.- Le confesó.-
Como me dices eso, no intentes poner a mi hijo en contra mía.- Le recriminaba situando un dedo en su pectorales en señal de amenaza.- Te estás equivocando de artimaña esto esta llegando muy lejos.-
No pretendo utilizar esto como una disputa más contigo, y además no son artimañas, solo vine a exigirte que solventaras el problema de la máquina para proseguir con el entrenamiento, nada más.- Le aclaraba mirándola con sinceridad.-
No pongas excusas, solo has venido para verme, has esperado a tener una razón suficientemente creíble para acercarte.- Le confesó decidida, sincera, sin tapujos mientras le observaba.-
¿Eso piensas?.- Preguntaba suspicaz a lo que acababa de oír.-
Me reitero en lo dicho.-Afirmaba la mujer con una sonrisa triunfadora.- Porque no te dejas de tonterías y hablamos de una buena vez que falta nos hace.- Le dijo sonrientemente mientras apoyaba su mano en su hombro.-
No me toques.-Le dijo fríamente el guerrero.- ¿Crees que puedes disponer de todo cuando se te antoje?.- ¿Hablar contigo? ¿De qué?, de esos estúpidos inventos, o de vestido que llevabas ayer puesto, de lo bien que te ha quedado el corte de pelo, de lo maravillosa que eres.- Le decía con sarcasmo.- Solo piensas en ti, espero que te vaya bien.- Se marchaba dejando sola y desesperada a la joven, que le llamaba.-
Vegeta, espera.- Él ignoró su llamado y prosiguió su camino enfadado, distante y rencoroso.- Espera.- Incidía la muchacha hasta que logró hacer que se volviera.-
.-El guerrero la miró una vez más.- Solo espero que lo que me vayas a decir sea lo suficiente importante para no hacer peder mi tiempo.- Le decía con ironía.-
Iré a solventar el problema de los mecanismo ahora, pero no hace falta que me humilles de esa manera.- Se entristeció y por un momento palideció desmayándose cayéndose al piso.-
.-El guerrero la socorrió, asustado, nervioso, el mero hecho de que algo le ocurriese no se lo perdonaría jamás.- Bulma ¿Estas bien?.- Le preguntaba mientras daba pequeños golpecitos en su rostro para espabilarla.- Despierta.- Susurraba.- en ese momento él se la cargó entre sus brazos y la llevó a su habitación, la recostó en la cama, desesperado, no sabía como actuar hasta que la escuchó hablar.-
¿Qué me ha pasado?.- Preguntaba.-
¿Estás bien?.- Le dijo el príncipe mientras sujetaba sus manos.- ¿Te sientes mal?.-
No recuerdo nada Vegeta, estoy mareada.- Le decía soltándose de su mano.- Mejor voy a levantarme, tengo que arreglar tu máquina para que prosigas con el entrenamiento.- Decía levantándose suavemente pero fue obstruida por el guerrero.-
No vas a ir a ninguna parte.- La acomodó de nuevo en la cama.- No estás bien.-
Debo seguir con mis obligaciones, no puedo perder el tiempo, tengo un nuevo proyecto en manos, además solo sufrí un mareo por el estrés en el que últimamente estoy sometida.- el explicaba.-
.-Él la recostó en la cama posando su cuerpo suavemente en ella.- ¿Qué parte no entiendes?, te quedarás aquí.- Le ordenaba.-
.-La mujer miró a sus ojos, irradiaban preocupación, asombrada posó su mano en sus fuertes pectorales.- No debo estar aquí, estás enfurecido conmigo.- Decía con desolación.- Antes me juzgabas por ser una mala madre y ahora me proteges.- Se apenaba.-
Cállate por una vez, aunque solo sea por no volver a discutir y relájate, hoy no seguirás trabajando.- Volvía a mandar.-
¿Quién me obliga a quedarme aquí?.- Preguntaba airosa.-
A veces te comportas como una mal criada, yo te obligo a quedarte aquí.- Reafirmaba.-
Di lo quieras, cuando te marches, iré de nuevo al laboratorio.- Le decía mientras le daba la espalda para no verlo.-
Eso no es posible.- Le dijo autoritariamente.-
.-La joven sorprendida por su ataque de imperiosidad le dijo con un tono de voz jocoso y cordial.- ¿No es posible?.-
.-Él se posó detrás suya y colocó un mano en su cintura, la cual bajaba suavemente hasta llegar a sus nalgas apretándola.- No es posible porque me quedaré contigo.-
¿Te aprovechas porque estoy aturdida?.- Le susurró volteándose para quedar justo enfrente de su rostro, como tantas veces hacían cuando compartían la misma alcoba, ella acarició su rostro, suave, mimosa, admirando a su amante que se derretía al verla fijamente a sus enormes ojos.-
Solo fue un reflejo, no quise ofenderte.- Sonreía mostrándole una de sus mejores facetas y que sabía que atraería a su hermosa mujercita.-
Ya… ya, no sabes mentir, pero te ves tan bien, tan cerquito de mí que me empequeñezco, no sé negarme de esta manera.- Le rebeló posando su mano en su cuello para deslizarla por sus pectorales.-
No continúes por ese camino, o ya sabes como podremos acabar.- Le susurraba bajito, afable, y ansioso por rendirse a los placeres de la lujuria gozando con su cuerpo.-
Quédate junto a mí, esta noche, pero por favor, no me pidas nada más.- Le confesaba nerviosa, distante y quizás un poco fría.-
¿Qué se supone que te tengo que pedir?, solo te traje aquí porque estabas aturdida, mareada e incluso te desmayaste, lo demás llegó improvisado.-Le mentía deseando continuar con su cometida.- Pero mejor dejo que descanses.-
Ya calla Vegeta y demuéstrame que aun sigues igual de activo que siempre, necesito relajarme, y una buena noche, me vendrá genial.- Le decía cariñosa, provocadora y tentadora.-
¿Me tienes como tu esclavo sexual?.-Sonreía mientras buscaba con su mano sus nalgas parra apretarlas suavemente.-
Estaría bien, mi esclavo sexual- Le dijo bajo su mano hasta su entrepierna.- ahora demuéstrame que tanto sabes hacer.- Le incitó.-
Mujer, solo una cosa más, debemos hablar una cosa importante.- Le dijo mientras apartaba suavemente la mano de su sexo para entrelazarla con la suya.-
¿Ahora? ¿Hablar?, no me lo puedo creer!!.-Exclama sorprendida.- Tú hablar, no me hagas reír.-
¿Qué te sorprende tanto?.- Preguntaba malhumorado.-
Jamás hemos tenido una conversación que me interesara tanto de ti, a no ser que se trate de Trunks.-Le afirmaba mirando hacia el techo de su dormitorio.-
Pues precisamente era sobre él.- Le dijo tajantemente.-
¿Otra vez con lo mismo? Ya quieres poner a mi hijo en contra mía.-Le comentó ofuscada mientras se apartaba de él dejando un hueco en la enorme cama matrimonial en señal de distanciamiento.-
Solo actúas a la defensiva, ¿Crees que quiero herirte? Solo tenía la necesidad de hablar de nuestro hijo, creo que le descuidas demasiado con tu maldito laboratorio, como sigas así acabaré destruyendo todo lo que le perjudica al pequeño.- Le amenazaba.-
¿Me vas a destruir a mí?.- Preguntaba hastiada.-
Lo decía por el laboratorio, pareces estúpida.- Le aclaraba insultándola.-
Maldito seas Vegeta, ni se te ocurra hacerle nada a mi laboratorio.- Se levantó de su cama arrojándole un cojín de la decoración de su habitación en signo de pelea.-
Ya déjate de tonterías mujer y regresa conmigo si no quieres que me levante a por ti.- Le ordenaba con un tono de voz más amenazante que amable.-
Espero que te haya quedado claro que ni se te ocurra hacer nada a mi laboratorio, o sino yo mismo me encargaré de ti, y sabes que no me modero.- Le decía mirándole desde el otra lado de la habitación.-
Si me apetece volaré ese laboratorio en un instante, no será tú quien me lo impide, ya me conoces.- Sonreía como símbolo de victoria.-
Estoy trabajando en un proyecto muy importante para mi, mi padre ha inventado un nuevo propósito que está en fase funcional y será un éxito para éste planeta, además nos rembolsará una suma importante de beneficios.- Le aclaraba mientras le cambió el rostro volviéndose más ambiciosa.-
Como si el dinero fuese un problema para ti, bueno y de que se trata el proyecto.- le comentaba curioso mientras de levantaba para situarse a su mismo nivel, y mirarla de brazos cruzados.-
¿De veras te interesa?.- le preguntaba la joven.-
Me interesa todo lo que de tu cerebro puedas exprimir, he de admitir que eres una buena científica, quizás me pueda interesar.- Reafirmaba dejando atónita a la joven por su apreciación hacia su inteligencia.-
.-En ese momento ella se acercó a su rostro para susurrarle al oído.- Te lo contaré dependiendo de cómo te portes ésta noche.- Le dijo firme, decisiva, cauta y provocadora, incitándole a proseguir con su asunto pendiente posando su mano en sus rostro y acercándose para besarlo arduamente.-
.-Él se dejó llevar por la sensación de bienestar que le producía volverla a sentir, tanto, que su piel se estremecía con cada roce de su fría mano, recorriendo ansiosamente su cuerpo, queriendo excitarlo tanto como para ya no poder detenerse, él no aguantó más e invadió sus pechos con delicadeza, tacto, palpando como propio lo que era de ella, sintiéndola como el mayor tesoro jamás descubierto por él.- Verás como me porto esta noche y todas las que quieras.- Le dijo entrecortadamente mientras la portaba entre sus brazos soltándola mansamente en la cama y abriendo a su paso las febriles alargadas piernas de su amante que eran tan esbeltas como bellas, tanto que enloquecían al guerrero volviéndolo manso, manejable, dócil y rendido a los encantos de su diosa.-
.-La joven solo se dejó llevar por sus instintos, marcándole el camino libre para que él se posara como mejor lo solía hacer, deteniéndose en cada uno de sus puntos más sensuales, haciéndola estremecer de placer por doquier.- Vegeta creo que no podría vivir sin tus caricias.- Le confesó al oído entrecortadamente mientras que con sus manos marcaba en ritmo, indicándole la intensidad de sus embestidas.-
Pasada ya casi la noche, ambos amantes quedaron rendidos al cansancio, el primero en despertar fue el príncipe que se quedó contemplando a su compañera como dormitaba.- ¿Qué será lo que has creado esta vez? ¿Qué tienes en mente preciosa? Estoy sintiendo curiosidad.- Decía.- En ese momento ella abrió lentamente los ojos pudiendo distinguir la perfecta silueta del fornido guerrero.-
¿Ya es de día?.- Preguntó mientras instintivamente le abrazó indicándole que él era suyo.-
Si, pero aún es temprano.- Le comentó afable, conversador y preocupado por velar sus sueños.-
Sabes? Anoche pasé una de mis mejores noches junto a ti, quiero que lo sepas.- le decía sincera.-
Eso era lo que querías, ¿No es cierto?.- Le preguntaba convincentemente.- Ahora me debes algo.- Sonreía.- Cuéntame en que estás envuelta últimamente en el laboratorio.-
Pues mi padre ha conseguido un mecanismo por el cual las naves espaciales se desplazarán mucho más rápido, pudiendo transportarse en un instante a cualquier destino.- Le confesaba aun sabiendo que su padre le advirtió que no le revelara a nadie su secreto.-
Eso es genial!!.-Pensaba.- Quizás utilice esa máquina para poder entrenarme lejos de éste planeta y como me podré desplazar rápido, no tardaré mucho en volver.- Seguía sumergido en sus pensamientos.-
¿No me dices nada? ¿Estás muy callado?, ¿No te ha gustado el invento?.- Preguntaba un poco desilusionada.-
Continuará……..
de verdad le spido perdon por tardar tanto...
komo ya todas sabes esta historia es de mi adorada amiga Azalea... ke ya saben ke la kiero muchisimo...
please espero ke nos sigan apoyando y ke nos dejen sus reviews...
MUCHISIMAS GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS KE SE HAN TOMADO LA MOLESTIA EN DEJAR SU KOMENTARIO... AKI ESTA ESTE CAPITULO KE SE LO DEDICO A MI KERIDA FREIYA PARA KE NO SE MOLESTE POR NO AKTUALIZAR PRONTO JEJEJE (ES KE FREIYA YA ME HA REGAÑADO POR TARDAR TANTO Y NO LA KIERO MOLESTA COMNIGO) ESPERO KE AHORA SI ESTES CONTENTA...
BESOS A TODOS...
DEJEN REVIEW...
HASTA EL SIGUIENTE CAPITULO...
