Advertencia!!!! Este cap es cómo decirlo…. Medio sangriento, así que si se impresionan con facilidad yo ya les advertí, de igual manera traté de suavizarlo lo más posible, pero la realidad es así gente, no puedo decir que nadaban en ríos de chocolate jajaja

Doble advertencia¿Qué mier pasa acá?!!! Juro que yo no escribí esto!!! Nooooooooooooo AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHH!!! Alguien se apoderó de mi cuerpo y lo escribió, estoy poseída! En cuanto lo lean van a entender! Es que esta no soy yo… yo jamás pondría algo así O . o

Aff, buen gente, no es un cap muy largo, y la canción ya saben cual es, es la misma que cantó Saeth, buen, No hay mucho que pueda decir por que si se los digo les cago la historia y probablemente el cap también jaksjakjskajska

Primero que nah, felicidades a los que adivinaron la pista secreta, aún que hice un solo one-shoot jejejeje, pero buen, tampoco me pidieron más ¿Es que tan mal escribo? TT . TT arre jskajskajksjak

Antes de irme a contestar reviews! Chiiii que chi

Ale: Hola!!!! nah, actualicé antes del domingo y voy a empezar a apurarme que ya pierdo mi reputación de subir cap rápido jksjaksj. Felicidades por encontrar la pista secreta!!! ) sigo esperando que me digas de que querés tu one-shoot. No hay mucho más que decir que grax por el review y besoO!

Shad: ea! ya te contesté jkslkajska pero buen te agradezco por el review, te felicito por encontrar la pista y supongo que nos veremos por ahí en el msn XD

SupernaturallyMurtagh: jajaj, el problema no es que tiene saeth sino a qué nos llevará. ajj Pobre Jaru, la verdad es que me da penitaaa, tan tierno, pero si, es bobo jskjaks Eeeeh... hacerca de Murtagh... (silvido) ya dije que he sido suplantada por un antivale que es todo lo contrario a mi? Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!! SEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!!! YA VI DEATH SENTENCE AYER PARA SER EXACTOSSS!!! Y FUE LA MEJOR PELI DEL UNIVERSO (ver gritos al final del chapter jskjaksk) felicidades por descubrir la pista y espero que te halla gustado el one-shoot :)

beun, creo que no me quedan más, excepto agradecer a los que se pasaron por "Caminos Separados"

Buen, besoO gente

C les quiere, grax por los reviews.


Una cadena caía y caí, no pudo ver su dije, sólo que caía en cámara lenta, en medio de la oscuridad, desde el cuello de una sombra. Un grito de dolor resonó en su mente, mesclado con el llanto de la misma voz; no se trataba de un grito de dolor físico, era una agonía del alma, lo reconocía con facilidad, cuantas veces gritos como aquel habían escapado de sus labios desgarrando su garganta. Era una voz masculina que pronto rompió en llanto, a ella se le unió otra voz que balbuceaba entre sollozos algo que no comprendió.

Y la cadena de plata continuaba cayendo, como un presagio de la tragedia. Cuando por fin tocó el oscuro suelo, que era exactamente igual al resto de lo que veía, una figura apenas iluminada apareció en algún lugar de aquella nada.

¿Quién era?

Pronto reconoció la figura de Murtagh, de espaldas a ella, en su mano apretaba con fuerza la cadena que había caído, el cuerpo entero le temblaba incontrolablemente. Por algún sitio se escuchó el lastimero aullido de un dragón, al que se le unieron otros tres más a medida que el del otro perdía fuerza. Entonces en la otra punta apareció Eragon, con la camisa cubierta de sangre, y la mirada perdida y empañada. No tenía ninguna herida visible, pero se miraba las manos manchadas de sangre con una expresión impresionada, luego calló de rodillas y rompió en llanto, ambos lo hicieron. Eragon en una punta y Murtagh en el otro extremo.

Una trágica letanía de una voz celestial se alzó sobre el silencio de su visión, y una a una fueron apareciendo distintas figuras, todos ellos rostros conocidos, todos ellos bañados en lágrimas.

Entonces, con un rito de dolor de Eragon, la visión cambió, siendo reemplazada con una violenta y sanguinaria que contrastaba con la trágicamente pacífica de hacía unos momentos. La camisa del joven jinete azul comenzó a teñirse lentamente en el lugar en el que una espada de hoja oscura lo había herido. Intentó correr hacia él, pero desapareció con una última mirada de coraje.

Un gran ejército la traspasó como a un fantasma y continuó su carrera salvaje hasta estrellarse violentamente contra el frente de otro ejército. Los gritos desgarradores de los soldados llegaron a sus oídos al ser alcanzados por las flechas o aniquilados por las filosas armas de sus enemigos.

Vio a Murtagh nuevamente, esta vez le sonreía burlonamente a otra figura, antes de que sus espadas se encontraran. La batalla personal entre Murtagh y su contrincante perdió importancia ante las atroces visiones de la carnicería a su alrededor, la sangre bañaba sus pies descalzos y el metálico olor inundaba el aire dejándole sin respiración. Miró a su alrededor, todos caían, todos ellos, mientras que el ejército oscuro se alzaba sobre los cadáveres ¿Acaso ya no había esperanza? Algo tocó sus pies bajo el denso río de sangre, con el corazón en la garganta se agachó y metió la mano en lo que quería imaginar como agua color rojo. Tanteó por un momento hasta que sus dedos finalmente se cerraron alrededor de lo que parecía ser un trozo de tela, entonces levantó la mano sin abrir el puño. Algo se levanto de entre el líquido. Su rostro se contorsionó en una mueca de horror mientras soltaba aterrada el cuerpo del pequeño Jarsha, aquel muchachito de Farthen Dür. Retrocedió temblando de pies a cabeza, entonces lo oyó, su corazón, todo su cuerpo se detuvo al escuchar aquel sonido, la guerra a su alrededor se apagó para que pudiera oírlo con claridad, el sonido de la espada atravesando la carne, un gemido ahogado...

Lentamente se dio vuelta.

Vio cómo la figura sostenía su espada en el estómago de Murtagh que se había quedado inmóvil, sus ojos abiertos como platos miraron la hoja que se perdía dentro de su pecho, parecía tan sorprendido como aterrado. Un hilo de sangre comenzó a caer de la comisura de sus labios, mientras su mirada se desenfocaba, las piernas se le aflojaron y calló sobre la figura que lo sostuvo un instante con la empuñadura de su espada. Entonces la figura retiró su espada con brusquedad y Murtagh calló de rodillas, sus manos manchadas de sangre cubriendo la herida. Alzó la vista hacia la figura sin rostro, al mismo tiempo que esta se preparaba para dar el golpe final.

-¡NO! -gritó con toda la fuerza de sus pulmones.

Entonces abrió los ojos y despertó sobre una cama de sábanas claras, un aroma fresco impregnando la habitación y unos brazos familiares la reconfortaban. Se separó de los brazos como si fueran enredaderas que intentaban ahorcarla, su cuerpo entero temblaba. Los brazos la soltaron, pero ella aún continuaba dando manotazos ciegos, como si quisiera espantar sus visiones.

-Shh... shh... estoy aquí -dijo una voz hermosamente conocida, aunque no logró sino aumentar el nudo en su garganta.

Saeth dejó de manotear pero siguió respirando agitadamente, jadeando asustada. Nuevamente Arya la abrazó con suavidad y comenzó a mecerla para que se tranquilizara. Saeth tardó un momento hasta caer en la cuenta de que todo había sido un dueño, un horrible sueño, y tardó otro poco más para poder preguntarse dónde estaba. Se separó un poco de la elfa y la miró largamente, jamás la había visto tan parecida a su madre, aún que no la había visto correctamente desde antes de saber cómo era su madre. Rompió en llanto y abrazó a la elfa con fuerza.

-Me alegra que estés bien, nos tenías preocupados -habló Arya luego de un momento de silencio en el que se dedicó a consolarla.

-¿Dónde estoy?

-En Surda, pero descuida, sólo unas pocas personas sabemos que estás aquí.

Saeth vio entonces a Angela sentada en una esquina que la miraba fijamente sin decir palabra, como si quisiera adivinar qué le había sucedido, pero ella evitó su mirada, no deseando recordar su pesadilla. Pálido como la cera, Eragon la miraba desde otro rincón, con la frente perlada de preocupación y unas ojeras que demostraban que no había dormido bien, aparte de que sus dedos se movieran un poco y que pestañeara no dio más señales de vida, parecía demasiado impresionado para hablar, por lo que Saeth dedujo que tal como su pesadilla no había sido agradable, tampoco lo había sido para los que velaban su sueño ¿Tan grabe había sido aquella vez?

-Lo peor ya ha pasado -le aseguró Arya empujándola levemente para que volviera a recostarse, ahora necesitas descansar, yo iré a ver a Jaru, de seguro está muy agitado.

Saeth sólo pudo asentir un poco antes de que el sueño la dominara

Al volver a despertar todo fue más tranquilo, no había pesadillas ni temblaba, había descansado aunque continuaba algo turbada por lo que había visto. Se sentó y se restregó los ojos. Fue entonces cuando sintió movimiento junto a ella. Miro a su lado y la garganta se le secó al ver a Nasuada que la contemplaba sin decir palabra, con una extraña mezcla de sentimientos enfrentados en su expresión, pudo ver algo de furia, tristeza, incluso alegría, todo en aquella mirada. Luego de un largo momento, en el que Saeth se sintió incómoda de ser observada con tanta atención, la líder de los vardenos se puso tranquilamente de pie, sin interrumpir la serenidad de su rostro.

Con paciencia infinita se acercó a la ventana y contempló la calurosa tarde que se veía en el exterior. La habitación, en cambio, tenía una temperatura agradable que Angela había modificado para que no afectara la frágil salud de la muchacha.

-Ayer fui a la tumba de mi padre –comenzó Nasuada, como si hablara de lo más natural del mundo. Saeth la miró sin comprender, pero decidió no interrumpir, más que por cortesía o consideración, para ver a dónde quería llegar – Hacía mucho que no lo visitaba –soltó una risa sin muchos ánimos –deberás creer que soy una tonta, pero creí que se sentía solo, desde que nos hemos trasladado aquí ya nadie lo visita… o al menos eso creí. Por que cuando llegué allí ¿sabes lo que encontré?

Saeth se tensionó ¿Iba a regañarla por visitar la tumba de Ajihad? Nasuada por su parte buscó entre los pliegues de su vestido hasta que dio con algo que desdobló.

-Encontré… el otro trozo de la pintura -dijo entregándole lo que había sacado de su túnica –mi padre solía contarme historias sobre la dama cortada en la pintura, sobre mi madre –relató mientras Saeth examinaba lo que en efecto era el trozo cortado de la pintura de su madre, en ella Ajihad se erguía alto y vigoroso, unos años más joven pero con la misma serenidad y nobleza de siempre, los ojos brillándole con una felicidad radiante que su rostro afable mantenía en cortesía. Vestía una armadura roja oscura y una capa negra con detalles en oro que le hacía lucir como un rey –Cuando vi la pintura sobre su tumba supe de inmediato que era ella y me pregunté quién podría haberla dejado allí… -se sentó tranquilamente a su lado –Pero no necesité pensar mucho para llegar ala conclusión de que tú ya lo sabes.

-Jamás me lo dijiste, nadie me lo dijo, y me estoy hartando de que la gente crea conveniente esconderme cosas, mi padre, Brom, Arya, Islazandí, Ajihad, ahora tú ¡¿Por qué nadie jamás me dice nada?! –estaba harta de que todo el mundo supiera más de ella que ella misma ¿Qué sucedía, no era digna, era demasiado niña para enterarse de las cosas¿Por qué no le decían la verdad para variar y luego comprobaban que tal la manejaba?

-No me enteré de que eras tú hasta después de la batalla de Farthen Dür –se excusó Nasuada pero sin cambiar el paciente tono de su voz

-Pero por qué no me lo dijiste –insistió frunciendo el ceño, no quería excusas, quería respuestas.

-¿Para qué? Me habrías odiado aún más de habértelo dicho –Nasuada tomó aire y cerró los ojos, tratando de calmarse, al abrirlos estos tenían un extraño brillo, muy similar al que Saeth había visto cuando esta le pidió su aprobación para liderar a los vardenos –No soy así, no iba a tirarte aquel peso para que te sintieras culpable por odiarme, estaba cansada, había perdido a mi padre, no tenía ánimos de luchar, creí que tendría tiempo de sobra para hablar contigo, pero entonces te marchaste y supe que ya era demasiado tarde, que había esperado mucho.

Saeth no la miró, sino que clavó la vista en la pared, jugueteando con un fleco de su manta para ganar tiempo.

-No te odio… ni te odiaba –dijo en voz casi inaudible –sólo… sólo no me agradabas…

Nasuada soltó una risa algo triste, o quizá nostálgica y luego el silencio incómodo, contra el cual habían estado luchando se instaló entre ambas haciéndolas sentir extrañas, sin saber cómo actuar. Ya ni siquiera la tonta rivalidad tenía demasiado sentido, era como si hubieron hecho unas paces que ninguna de las dos terminaba de conciliar.

-¿Recuerdas algo de ella?

Ella levantó la cabeza sin comprender la pregunta de la muchacha.

-De mamá –agregó Saeth sintiéndose aún más incómoda.

La expresión de la vardena se ablandó, y su mirada pareció dividirse entre contemplar el rostro de la chica frente a ella y mirar más allá, hacia el rostro de la bella elfa, su madre.

-Era hermosa –fue lo primero que dijo –igual a ti, pero había tal dulzura en su mirada… no la tuve conmigo mucho tiempo, pero ese corto tiempo fue suficiente para que dejara una marca imborrable en mi corazón…

Saeth se recostó un poco sobre la cama mientras escuchaba a su hermana hablar maravillas de su madre.

-Ella solía cantar una canción… -se interrumpió la vardena mirando a la nada, tratando de recordar, Saeth supo a que canción se refería, ella también la recordaba extrañamente.

- Cuando llegue el frío del invierno
Una noche sin estrellas cubrirá el día
Cuando caiga el velo sobre el sol
Caminaremos en una lluvia helada

Nasuada sonrió al recordar y cantó con ella:

Pero en sueños... puedo escuchar tu nombre
Y en sueños... nos encontraremos nuevamente

La escena se tornó extraña, ambas, tomadas de la mano cantando aquella canción, como si hubieran sido hermanas de por vida, completamente diferentes, pero a la vez unidas por un inusual lazo familiar y de algo más.

Cuando los mares y las montañas caigan
Y lleguemos al fin de los días
En la oscuridad escucho un llamado
pidiéndome que vaya, iré hasta allí
Y volveré nuevamente

…………………………………………………………………………………………………………………………………………………...

Murtagh soltó un grito de dolor al intentar luchar contra aquel impulso sanguinario, pero fue en vano, en menos de un instante volvió a apoderarse de él, cegándolo completamente.

-No luches contra ello, Murtagh, hijo de Morzan, es inútil –dijo Galbatorix sin poder contener una sonrisa de perversa satisfacción al ver al muchacho volver a aquel estado de malvada servidumbre, completamente bajo su control, una bestia poderosa capaz de acabar con casi cualquier enemigo que se le plantara en el camino.

Murtagh volvió a intentar resistirse, y una vez más sus gritos inundaron la habitación cuando el terrible dolor le atravesó la espalda, jadeó y pestañeó para evitar ser controlado, pero aquella magia oscura lo atrapaba cono una pegajosa telaraña, mientras más intentaba liberarse, más lo envolvía, lo ataba a las tinieblas.

No, no podía dejarlo hacer con él lo que quisiera ¿Por qué vivir entonces? No se rendiría, no era de los que se rendían. Como si algún dios desconocido escuchara sus gritos, la imagen de Saeth apareció clara ante sus ojos, aún que bien sabía que sólo estaba en su mente, aquello le dio fuerzas suficientes para espantar las tinieblas que acechaban su alma como cuervos listos para darse un festín que acabara con su voluntad. Sus ojos, su bello rostro, aquella fuerza característica, todo fue una brillante luz que alejaba la oscuridad, sonrió tratando de evitar la congoja de no saber donde estaba ella y levantó la cabeza para enfrentar a Galbatorix que lo miraba sin comprender a qué le sonreía.

-¿Vas a matar al maldito vardeno? –inquirió el rey con poca paciencia, señalando al hombre encadenado frente a ellos, este temblaba de pies a cabeza, pero Murtagh no le prestó atención.

El muchacho irguió la cabeza haciendo caso omiso al terrible dolor que azotaba su cuerpo desde cada ángulo y le dirigió una mirada desafiante al rey. Ya lo pagaría, pero por el momento lo disfrutaría.

-Púdrete –le espetó con una mirada de odio.

Galbatorix lo miró un instante, como conteniendo su ira, entonces soltó una risa casi maníaca. Dejó de reír repentinamente y su rostro tomó una expresión peligrosa, desenvainó su espada y cortó la garganta del vardeno que no tuvo tiempo ni de gritar antes de que la muerte se lo llevara consigo. Entonces el rey miró a Murtagh con desprecio.

-Es hora de que te de otra lección de cómo respetar a tu rey "hijo de mi amigo" –recalcó las últimas palabras como una burla, entonces clavó la punta de su espada en el hombro del jinete rojo.

Murtagh contuvo un grito de dolor, dispuesto a no a darle aquella satisfacción, al menos no mientras pudiera controlarlo.

-Así que ahora eres fuerte –acercó su rostro al de Murtagh que respiraba ruidosamente, esforzándose por controlar el temblor de su cuerpo –Voy a doblegarte Murtagh, hijo de Morzan –le aseguró con todo el desprecio y la amenaza de la que su terrible voz fue capaz –Hasta que seas una marioneta sin voluntad, y en cuanto ya no me sirvas para nada te enceraré de por vida en un calabozo, tal como hice con tu querido sirviente, pero a ti nadie te rescatará, te pudrirás en aquella celda eternamente, entonces comprenderás que habría sido mejor agachar tu cabeza en vez de querer parecer valiente y estúpido.

Murtagh lo miró con un terrible odio pero luego clavó su mirada en la pared, consumiéndose en su furia, completamente incapaz de hacer nada con ella. Escuchó el chasqueo de un látigo contra el suelo y las púas de este golpear el suelo de roca, cerró los ojos deseando desmayarse pronto esta vez, no quería estar allí para vivir la tortura que e esperaba, y el látigo de púas sería sólo el comienzo.

Se mordió el labio para no gritar hasta que este le sangrara, entonces un grito le fue arrancado desde lo más profundo de su ser al sentir las espinas desgarrar su espalda como si se tratara de muchos despiadados cuchillos que calaban profundo en su carne. Un nuevo latigazo, un nuevo grito, otro, y otro… para el quinto el suelo ya estaba cubierto de sangre y su espalda hecha trizas, entonces agradeció que la inconsciencia llegara para librarlo de aquel castigo.


El próximo cap avanza más en la historia, lo prometo, es que siento que escribo pero la historia avanza a paso tortuga, pero en el pro Saeth está de pie, Murtagh no jeje pobre mi murty, yo lo amo a murty, perdón por dejar que galba te torrtureeee TT.TT

Yo NO la quiero a Nasuada, ya dije que fui reemplazada ¡Es una impostora la que escribió esto! Qu no me la banco cheeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!! Pero supongo que tenía que pasar tarde o temprano. Por cierto, paro los que se preguntan¡¿Qué MIERDA TIENE ESTA PENDEJA ENCLENQUE?! Debo decirles que no se los puedo decir jskajdkajskaj, pero ya lo sabrán, lo que ya se sabe es que está causado por aquel ritual raro que Galba hizo para revivir a Jaru y con toda la fuerza que le arrebató, lo que no se sabe es a sonde nos lleva esto ¿A una epidemia en Surda y la ciudad tiene que buscar héroes, así que inician a unos chicos en la academia de Surderyn, hasta que aparece uno que encuentra a las criaturas de charcas profundas y acaba con la muerte aullante y ya me fui de historia…. ¬¬ jkskajkj

Afff, buen, demasiada pavada jajajaj,nah más que decir… exepto que…

CHAN CHAN CHAN CHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAANNNNNNNNN!!!!!!!!!!!!!!!!!!1

Redoble de tambores

Más tambores

Mis grititos histéricos de alegría

Sonrisa cegadora de feliz cumpleaños

¡TENGO DEATH SENTENCE!!!!!!!!!!!!!!!!!!! AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Y LA VI Y ES LA MEJOR PELIQ UE VI EN MI VIDA, Y ES TAN REALISTA Y BILLY DARLEY ES TAN LINDO, Y ODIO A BONES DARLEY Y LLORÉ TANTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO POR QUE ES MUY DRAMÁTICA Y NO LES CUENTO MÁS POR QUE LES ARRUINO LA SORPRESA ALOS UQE LA VAN A VER Y POR QUE SINO ESTRÍA HABLANDO POR HORAS, PERO SE LAS RECOMIENDO TERRIBLEMENTE!!!!!!!!! ES QUE ES QUE… SINIF, ESTOY TAN EMOCIONADA!!!! Me la intenté bajar más de un millón de veces hasta que finalmente conseguí una que funcionaba X)

Buen, ahora si me voy ¡Aguante Death Sentence!!!!

Besos

.:VaL:.0