Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ) nuevo cap, y si, no es tan largo, pero les prometo que no va a ser aburrido, aún que probablemente quieran matarme, así que sólo les pido piedad, soy muy joven para morir!

Saludos a Emi y Supernaturally y grax por los reviews! )

jskasjkajsk a supernaturally que nu se si le contesté, creo que si, ni idea, pero le digo que un escritor es el único que puede ponersee feliz de hacer llorar a alguien jskajskajskjaksajk que mala soy :P

Después, tengo que agragar que la canción del final es umbrella, sep, no parece la canción para este fic, pero tiene una letra muy linda y además es más lña versión de mandy moore que es re tranqui, escúchena jskajksa aún que aviso que solamente puse las partes que más me gustaban y que más encajaban, por que no creo que Murtagh se valla a parar debajo de un paragüas, onda que ahí no existían jskajskka, y tanpoco creo que vean autos brillantes en la oscuridad P

Noticias de mi "emocionante" vida de escritora jsakjskajska. Nah, de en serio, esta noticia es emosionante ) resulta que hay una universidad acá en argentina, el instituto superior de letras Eduardo Mallea, y yo tenía muchas ganas de ir en cuanto terminara la secundaria, a estudiar corrector literario y redactor especializado que son dos carreras mas o menos nuevas que me interesaron mucho cuando me las recomendó mi profesora de lengua y literatura. Estaba interesada, aún que mis viejos no quieren saber nada con que siga esa carrera, la cosa es que estaba decidida a seguir mis sueños, el otro problema era que es privado, por lo que sale 200 al mes X(

Quedó medio en la nada, por que si mis viejos no me lo pagaban entonces no veía muchas esperanzas, pero empecé a pensar en conseguir un trabajo hace poco, total no es tanto. Entonces le comenté a mi profe, Adri que la amoooo, groxa! y me dijo que cuando terminara tercero ella podía organizar una reunión y ver que me dieran un beca D así que genteeeeeeeeeeeeee, estoy un paso más cerca de mi sueño (L) y she feliz, y todo se los debo a ustedes que cada vez que subo un cap me dicen que les gusta y me presionan para uqe siga escribiendo ksajskajskajk, y así voy mejorando poco a poco )

así que ya saben, cuando gane el novel a la literatura me voy a acordar de ustedes jskajskajskjaksjkajskajksjaksjkasjJKSJAKSJAKSJAKSAJ voy a decir, esto se los dedico a mis primeros lectores en fanfiction y potterfics jskajskajksjaksjkajsk afffffffff, flasheos jskaska, buen gente, basta de pavadas, vámos a la historia ADIOXES!

.:VaL:.


Hacía unas semanas que Jarsha permanecía en Uru'baen, siendo entrenado arduamente, pero durante todo ese tiempo había contado con la protección de Saeth y Murtagh, cuando se encontraba en condiciones, quienes a su vez eran quienes lo entrenaban, por lo que no sufría más daño físico que el de sus músculos doloridos luego de un fuerte entrenamiento.

Saeth lo había descubierto que tenía un potencial natural para la magia y el combate, que de seguro se debían a su sangre élfica. Conocía muy bien el lenguaje élfico, ya que durante toda su niñez solía escurrirse en la biblioteca y estudiar el idioma que en parte conocía desde su nacimiento. Era un alumno brillante, pero lo más importante, era modesto y humilde, características que se debían en su mayoría al hecho de haber vivido toda su vida como un pobre huérfano en la basta extensión de Farthen Dür. Siempre pedía disculpas, cosa que irritaba al rey, era amable con quienes eran amables con él, pero incluso hasta el dulce Jarsha tenía su carácter.

Todo se había convertido en una rutina a la que el niño rápidamente se había resignado. Pero aquella noche todo era diferente: Galbatorix sentado en el trono, inclinado hacia adelante con interés, Saeth y Murtagh a un lado, acompañados de Jaru y Espina, Jarsha parado sintiéndose muy incómodo frente a un pilar sobre el que descansaba el cetro de todas las miradas, un brillante huevo color esmeralda, similar a una gran gema.

-Cuando quieras, futuro jinete –dijo Galbatorix ansioso, casi con una sonrisa de placer dibujada en sus duras facciones, en nada similares a las de los dibujos de Esmerelle.

Jarsha dio unos temerosos pasos hacia el huevo ¿Y qué sucedía si no funcionaba? Eso significaba que no le serviría en nada a Galbatorix ¿Y qué sucedía si se habían confundido de niño? No se sentía un príncipe elfo, ni se veía como tal, mucho menos como un jinete. No sólo se estaba jugando su orgullo, también su vida. ¿O qué tal si no se llevaba bien con su dragón¿O si este le decía que era un bueno para nada y lo abandonaba?

Las manos le sudaban y temblaban, pero aún así alargó el brazo hacia el huevo. El momento de la verdad… No sabía muy bien que tenía que hacer, así que tocó el huevo… Nada. Comenzó a transpirar incontrolablemente un sudor helado. Le dirigió una mirada nerviosa al rey, cuya sonrisa se había esfumado sin dejar rastro. Saeth y Jaru lucían preocupados, mientras que Murtagh estaba demasiado concentrado tratando de controlarse y Espina ayudándolo.

Justo cuando creyó que no tenía más esperanzas, y comenzaba a imaginar que clase de destino le esperaba, una rajadura apareció e la superficie del huevo, luego otra y otra a medida que comenzaba a mecerse. La tensión se alivió, como si todos hubieran estado conteniendo la respiración y hubieran soltado el aire al mimo tiempo.

Jarsha se olvidó de todos, demasiado admirado, viendo cómo la pequeña criatura luchaba por salir de los restos de cascarón. Se acercó e él y lo ayudó, retirándole unos trozos de cáscara de la diminuta cabecita color esmeralda, fue entonces cuando sintió una descarga de fuego que ascendía por su brazo. Se tragó un grito de dolor al sentir que le ardía como ácido, pero el efecto terminó pronto, dejando una marca en su palma, una marca plateada que no pudo dejar de admirar, la gedwéy ignasia.

Glabatorix aplaudió complacido de tener un nuevo jinete en sus filas, pero Saeth tenía la vista clavada en el niño que ahora jugueteaba con su nuevo amigo.

-Voy a llamarlo Kume –les comunicó el niño dirigiéndole una sonrisa directamente a ella, fue entonces cuando Saeth recordó su sueño. Jarsha, que repentinamente tomaba su forma. Ahora sabía lo que significaba, y no dejaría que sucediera.

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-Muchas gracias, dulce y hermosa elfa –agradeció Cyron –tu bondad me ha ahorrado muchos problemas, ojalá hubiera corazones tan generosos en el mundo. Para un hombre con mi problema resulta difícil ubicarse en el camino.

La joven elfa se sonrojó y sonrió tontamente, aquel humano de aspecto tan angelical le llamaba la atención como ningún elfo había logrado, aquella discapacidad lo hacía aún más dulce y vulnerable. Lo que no sabía es que acababa de creerse la mentira de que se trataba de un miembro perdido del grupo que viajaba con el jinete. Ahora que lo había guiado hasta Ellesmera, Cyron estaba libre para encargarse del jinete, nadie se esperaría un ataque allí.

-Me alegra haber sido de ayuda Gabriel.

-Sin duda lo has sido, pero me temo que es ahora le momento de decir adiós.

-Oh, pero no es necesario, vivo cerca de la ciudad y podremos vernos seguido. Vendré más a menudo –se ofreció ingenuamente.

Cyron le devolvió la sonrisa.

-Verás mi querida Ethel, ese es e problema –contestó sin borrar su bella sonrisa –Tú no volverás a Ellesmera.

-¿Por qué… -las palabras se perdieron para siempre antes de abandonar los labios de la pequeña elfa, cuando el puñal envenenado atravesó su delicada piel. No era más que una adolescente ingenua que había caído en las garras del "ángel de la muerte", y ahora había pagado las consecuencias de dejarse engañar por lo que aquellos ojos pálidos le hacían ver.

-Niña idiota ¿De en serio creíste que alguien de mi talento carecía de vista? Yo veo más allá que ningún hombre, soy quien camina en este mundo y el de los muertos, soy más poderoso que ningún rey o jinete –Se agachó para recoger el cuerpo, lo escondería en algún lugar seguro, para cuando lo encontraran ya sería demasiado tarde. Patéticos elfos, se creían tan seguros en su ciudad secreta, pues bien, él les daría una lección.

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Saeth esperó hasta que todos se retiraron, entonces volteó su vista hacia su padre, quien ya se levantaba del trono.

-No lo harás ¿Lo sabes? –Le dijo mirándolo intensamente –No te lo permitiré.

-Él será un jinete, y será mi jinete –dijo seriamente, pero sin levantar la voz, era la primera vez que e dirigía la palabra desde la declaración que ella le había hecho.

-¡No te dejaré hacerle lo mismo que hiciste conmigo! –gritó Saeth furiosa.

Galbatorix no le respondió, sino que dio media vuelta, caminando hacia la puerta con la espalda erguida.

-¡Escúchame¡No dejaré que arruines su vida¡Antes tendrás que pasar por mi cadáver!

Su padre se detuvo, con una mano en el marco de la puerta, agachó la cabeza, para luego enfrentar sus refulgentes ojos lilas.

-No tienes mucho tiempo –dijo con voz ronca. Su mano se deslizó por la madera entonces volvió a darle ala espalda y se marchó, dejándola sola, con la realidad de su respuesta pesando sobre sus frágiles hombros.

"No tienes mucho tiempo" aquella frase resonó en su mente como un escalofriante eco. Era la corroboración de sus miedos, y ahora que debía enfrentarse a ello, nos e sentía preparada. Se dejó caer de rodillas aplastada por el peso de la realidad. Se acababa el tiempo ¿Y qué había logrado hasta ahora? Nada, absolutamente nada. Calvó sus ojos en los lilas de Jaru que había estado aguardando en silencio, en ellos podía ver una paz y conciliación que deseaba ver en los suyos propios. Pero al verse reflejada en los cristales de una ventana tan sólo los vio hundidos y ojerosos, destacándose sobre su piel demasiado pálida, aún para ella.

-Saeth… ¿Qué sucede?

Levantó la vista y vio a Jarsha mirándola con preocupación, parado en el umbral de la puerta, con Kume sobre su hombro.

-Nada Jasha, sólo… sólo estoy cansada.

-¿Estás enferma?

-No sólo es un resfriado… creo que un abrazo me haría bien ¿Me darías uno? –extendió los brazos forzando una sonrisa convincente.

Jarsha sonrió casi comprensivo y se acercó a ella para abrazarla. Ella lo retuvo con fuerza, conteniendo las lágrimas. Aquel dulce niño no podía terminar como ella, no permitiría que acabara encerrado allí para siempre. No permitiría que cuando fuera mayor volviera la vista atrás y descubriera cuan poco bien había hecho en su vida, o peor, que no le interesara. Fue entonces cuando supo que si se le agotaba el tiempo, entonces haría algo bien con el que le quedaba, sacaría a Jarsha de allí, aún si debía entregar su vida por ello.

Se separó del niño volviendo a sentirse mareada, él la ayudó a ponerse de pié, pero inmediatamente tuvo un acceso de tos, aquella toz poco saludable que vivía tratando de esconder. Esta vez la mano se le empapó de sangre ante la mirada aterrada de Jarsha.

-Eso… eso no es un simple resfriado –antes de que ella pudiera abrir la boca él la detuvo –recuerda que prometiste no mentirme nunca –le recordó –No tengo cuatro años, sé que es lo que sucede –declaró limpiándole las manos con un pañuelo.

Repentinamente Saeth se sintió como si ella fuera la niña entre ambos. Fue entonces cuando levantó la vista por sobre el hombro de Jarsha y vio un rostro familiar que observaba desde la entrada, paralizado en su sitio y con una expresión de dolor plasmada en el rostro. Lo había visto todo, la sangre… todo.

-Murtagh… -se adelantó un poco, pasando junto a Jarsha, pero el jinete rojo dio media vuelta y se marchó, dejando tras de si el pequeño brillo de lo que parecía ser una lágrima.

-¡Murtagh! –gritó corriendo tras él, pero este no se detuvo, siguió avanzando a zancadas y salió al exterior, donde una lluvia torrencial bañaba la oscura tierra de Uru'baen.

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-Eragon, alcánzame esos libros sobre la mesa –pidió Oromis sin levantar la vista de otro que ya hojeaba, sentado en una silla junto a la cama en que Elva descansaba tranquilamente. El elfo le había dado grandes cantidades de una poción color celeste para que durmiera por horas sin tener que sufrir a causa de las preocupaciones mundanas de los elfos, o las de Arya o Eragon, mientras ellos buscaban alguna solución al problema.

En aquel estado, nada hacía pensar que sucedía algo anormal con aquella niña. Mientras se dirigía a buscar los libros, Eragon no pudo evitar sentir que se le retorcía el alma al pensar que era su culpa que ella tuviera semejante destino. Con el cabello negro callándole sobre el rostro pálido, le recordó vagamente a Saeth, o a la idea que tenía de ella de niña, no sólo por su aspecto físico, sino también por su destino, el de ser protectora de la desgracia, sufrir por el resto de sus días.

Tan absorto estaba en sus pensamientos que no controló la pila de libros, la cual rápidamente terminó desparramada por el suelo.

-Lo siento -se disculpó agachándose para recoger los libros, muchos de ellos habían caído abiertos, y a los más antiguos se les habían desprendido algunas hojas. Oromis, demasiado concentrado en lo que estaba leyendo, no hizo más que asentir.

Levantó uno a uno los libros, con cuidado de no desarmarlos aún más, hasta que se topó con una hoja suelta, en ella se veía una pintura del dibujo de una entrada sobre una pared de roca en lo que parecía ser un cementerio, abajo con una perfecta caligrafía estaba escrito: Roca de Kuthian.

El corazón de Eragon de detuvo mientras las palabras de Solembum regresaban a su mente: "Cuando todo parezca perdido y tu poder sea insuficiente, ve a la roca de Kuthian y pronuncia tu nombre para abrir la Cripta de las Almas". Leyó con afán el papel, parecía que la roca de Kuthian se encontraba en Marna, cerca de Gil'ead.

-Eragon, los libros –lo apremió Oromis.

El muchacho se guardó la hoja en el bolsillo y le alcanzó los libros a su maestro.

-Sólo necesito encontrar esa bendición antigua, y creo que lo habremos solucionado, pero debes recitarla ti –explicó Oromis.

Eragon sonrió feliz, con esperanzas por primera vez en varios días.

-¿En verdad lo podremos solucionar? –preguntó visiblemente aliviado, pero a la vez incrédulo.

-Bueno, tus palabras fueron dichas con buena intención, y la bendición de Saphira ayuda, así como también tus deseos de felicidad, creo que podemos cambiarle el sentido a lo que dijiste. En vez de sufrir por evitarles la desgracia a los demás, ella estará… incitada a ayudar a los que sufren, no necesariamente a sufrir por ellos, pero no creo que eso sea demasiado grave, claro que será imprudente en el futuro, pero es lo mejor que podemos hacer.

Eragon rió sintiendo que un gran peso se marchaba de sus hombros, dejó que la risa se llevara los últimos vestigios de aquella gran preocupación, por supuesto que aún tenía mucho por lo que preocuparse pero al menos Elva ya no sufría por su culpa.

¿Escuchaste Saphira? Se pondrá bien.

Si, escuché pequeñajo, felicidades.

Todo gracias a ti, si no fuera por tu bendición…

Si, supongo que fui la parte más importante, tú haces los desastres y yo los arreglo –bromeó la dragona siguiéndole la corriente.

Cállate –rió.

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-Murtagh, detente –pidió Saeth alcanzándolo finalmente –Por favor, mírame.

You had my heart
and we'll never be world apart

El muchacho se detuvo, pero no volteó a verla, tan sólo se pasó las manos temblorosas por el cabello con inquietud y algo de pánico.

you'll still be my star

-Mírame –volvió a rogarle, esta vez tironeándole del brazo para que volteara a verla.

Murtagh se movió como si se tratara de un muñeco de trapo, sin ánimos. Sin embargo evitaba su mirada, haciendo vagos intentos carentes de fuerza para zafarse de ella, con dolorosas lágrimas apenas disimuladas por la torrencial lluvia que les calaba hasta los huesos.

-No es nada… -trató de explicar, pero Murtagh soltó un extraño y angustiado resoplido.

Beause… when the sun shines
We'll shine together

-No soy idiota Saeth –le cortó con voz ahogada –Sabía que algo no andaba bien, pero lo he estado negando… y yo… yo sólo…

Told you I'll be here forever
Said I'll always be your friend

Ella le tomó el rostro, sintiendo que las lágrimas acudían a sus ojos. No sabía que decir, ella también estaba asustada, estaba aterrada, más aún al ver a Murtagh quebrarse frente a sus ojos. Jamás lo había visto llorar, y ahora verlo en aquel estado, desesperado, le partía el alma.

Now that it's raining more than ever
Told you we still have each other

Murtagh la abrazó con fuerza y hundió el rostro en su cuello, tratando inútilmente de detener el incontrolable y angustiado llanto.

-Todo estará bien –trató de tranquilizarlo, poniendo todo su esfuerzo en que no le temblara la voz al asegurarle aquello.

-¿Cómo puedes decir eso? –Se apartó de ella con los ojos enrojecidos –tú vas… -volvió a pasarse una mano por el cabello, mientras su rostro se contraía en una expresión de un fuerte llanto contenido –Tú te irás… no vas a estar aquí ¿Y entonces que haré yo?

You're my entity
Here for Infinity

-No pienso irme a ningún lugar –dijo en voz baja, plantando un beso en el collar sobresaliendo entre las ropas de Murtagh.

When the war has took it's part
When the world has dealt it's cards
If the hand is hard
Together we'll mend your heart

El no quiso responder, sólo la abrazó con fuerza, respirando agitadamente a causa del llanto que bañaba su rostro de lágrimas.