Hola hola hola!

Muchísisisisisimas gracias por los reviews! me ha hecho mucha ilusión leerlos :) la verdad es q animan mucho a escribir... así q, aunq no tenía pensado subir hasta que llevase algo más hecho (este fic lo voy haciendo sobre la marcha :P), seré wena con vosotras (o vosotros? hay algún chico?). Así q aquí os va un nuevo capi, es un poquito más largo que el anterior (el primero eran unas 3 págs de word, este son... 4 o 5 creo). De todas formas ya digo que, aunq intentaré hacerlos algo más largos, tp serán mucho más, xq principalmente es un fic cómico (o lo intento, jeje) sin una trama sólida... pero si aún así os siguen pareciendo cortos haré lo que pueda :P

Wenu, os dejo con el capi, disfrutadlo:D


No se la podía sacar de la cabeza. La imagen de Granger alejándose contoneando las caderas sensualmente–probablemente de forma inconsciente-, empapada completamente por el champán, con la ropa ajustándose a sus hasta ahora inapreciadas curvas y el salvaje pelo domado parcialmente por la humedad del líquido, se repetía una y otra vez en su mente. Pero eso no era lo más jodido. Lo preocupante era que no era la primera vez que veía a una chica así. Pero sí la primera que ocupaba su mente de tal forma, no permitiéndole concentrarse en nada.

- No lo entiendo¡no lo entiendo, joder! No es para tanto…

- ¿El qué no es para tanto?

- Joder, Zabini- se asustó el Slytherin- ¿desde cuándo llevas ahí?

- Uhm, déjame que piense… desde que te has quedado embobado mirándome mientras te contaba lo mío con Stevenson.

- ¿Eh¿Quién?

- Me encanta cuando me escuchas…

- Lo siento, Blaise, tengo la cabeza en otra parte…

- ¿Lo siento? ¿Un Malfoy disculpándose? Creo que ya puedo morir tranquilo después de esto- sonrió el moreno.

- …

- Draco, sé que no somos amigos del alma, pero puedes confiar en mí, seguro que no es para tanto. Vamos, cuéntale al tito Blaise- le dijo en tono paternal, acercándose al rubio y apoyándole una mano en el hombro.

- ¿Tito?- repitió divertido- No sé…- dudó sobre lo que iba a decir… ¿Cuándo estaba dispuesto a revelar?- Es que no consigo sacarme a una tía de la cabeza.

- Venga, venga, venga, me estás vacilando. ¿Tú, pillado por una tía¿Quién es la pobre desgraciada? –el rubio le asesinó con la mirada, pero Blaise le ignoró- Porque no creo que sea Parkinson, sino estaría dando saltitos por los pasillos… Bullstrode tampoco, no tienes tan mal gusto… Mmm, con Greengrass no tienes demasiada relación, y con…

- ¡Eh, eh¡Alto ahí¿Qué eres, un jodido paparazzi o qué¿Qué sabes tú con quiénes me voy yo?

- Psé… uno tiene sus fuentes- se miró las uñas con aire de entendido- ¿He acertado o no?

- Vale, no es ninguna de esas.

- Entonces, no creo que sea de Slytherin.

- ¿Por qué?- preguntó sorprendido.

- Hombre, aunque no sería la primera vez que te liases con una de cursos inferiores, digamos que… no te veo pillado por una cría.

- ¿Y quién te ha dicho que lo esté?

- Llámalo como quieras. ¿Prefieres encaprichado, enchochado, obsesionado, enamorado…?

- No sigas por ahí- amenazó el rubio- Dejémoslo en… encaprichado, supongo.

- Vale, el primer paso es reconocerlo.

- ¿Y el segundo?

- Superarlo.

- Zabini…

- ¡Coño, es en serio! Líate con ella, después de un tiempo –no sé, días, semanas…- te acabarás cansando. Pero sino…

- No habrá peros. Mmmh¿liarme con ella, dices? Pfff… no puedo…

- ¿Que no puedes¿Cómo que no puedes?

- No, no puedo.

- ¿Por qué? Draco¿quién…?

- ¡Draquitoooo!- una morena se abalanzó sobre el chico y le besó en la mejilla- Hola, Blaise.

- Pansy- el moreno sacudió la cabeza a modo de saludo.

- Pansy¿qué haces aquí?

- Tenemos clase de Pociones en un rato, venía a buscaros- se encogió de hombros- ¿Vamos primero a desayunar?

- No te diré que no.

000

- ¡Y a que no sabéis qué pasó después!

- ¡Dilo ya!

- ¡Es que es increíble!

- ¡Venga, no te hagas de rogar, mujer!

- Vale, preparaos que ahí va…

- Venga.

- ¿Listos?

- ¿¡PERO QUIERES HACER EL FAVOR DE CONTARLO YAAAA!?

- Ay, chica, qué borde… pues ahora no lo cuento…

- …

Hermione se giró molesta, cansada de las estupideces de Parvati y Lavender. Siempre con sus chismes sobre los demás, que si este ha hecho tal, que si esta se ha liado con no-sé-quién, que si el nuevo número de Corazón de Bruja venía con un regalo súper-hiper-mega guay… no sabía de dónde sacaba Ginny la paciencia para aguantarlas.

Bueno, ella, y el resto de las chicas. De hecho, la única que no podía con sus comentarios pijiles era ella.

En fin. Ya estaba acostumbrada a ser algo diferente. Especial. Vale, rara con ganas. Al menos, comparada con el resto de chicas. Pero bueno, era feliz así, y todo el mundo en el colegio la aceptaba y quería como era. Menos los Slytherin, claro. Para ellos era solo una sangre sucia. Para todos… incluyendo a Malfoy.

Y ahí estamos, vuelta la burra al trigo, otra vez pensando en él. Y es que desde aquel extraño encuentro en la biblioteca –en el que había visto por primera vez una sonrisa no burlesca dirigida hacia ella- y el accidente en el pasillo con Peeves –en el que había apreciado cómo caían minúsculas gotitas del dorado líquido por su piel, mojándolo todo, marcando sus trabajados músculos debido al Quiddich- cada dos por tres se encontraba con su imagen en la cabeza, rememorando el momento.

No estaba mal, tenía una sonrisa simplemente perfecta. Y un pelo –al menos en apariencia- suave y sedoso, no como el suyo. Y unos pectorales y abdominales que eran la envidia de muchos chicos y el deseo de muchas chicas de colegio. Por no hablar de esos ojazos grises que quitaban el sueño… -suspiró como la quinceañera soñadora que era-. Sí, debía admitirlo, era guapo. Muy guapo. Ay… estaba buenísimo… pero lo guapo no le quitaba lo gilipollas, ni los cinco años de insultos y humillaciones. Además, ella quería a Ron…

… Que tampoco le hacía ni puñetero caso, dicho sea de paso. Pero al menos pensando en él no se sentía una traidora. Ni una estúpida, para qué negarlo. ¿Ella y Malfoy juntos? Sí, quizás cuando nevase hacia arriba, los cerdos volasen y Snape ridiculizase a uno de su Casa ante la de los leones –por supuesto, lo más probable era lo primero-.

- Herm¿vienes?

- ¿Adónde?

- Pues a clase, mujer, dónde sino. ¡Espabila! Si ya andabas distraída de por sí, desde hace dos días ni te cuento. ¿Ha pasado algo?- preguntó sutilmente el ojiverde.

- No, Harry, no ha pasado nada- dijo en un tono cansado, muy significativo que, por supuesto, Ron no notó.

- Ajá. Bueno, no te preocupes. Hoy es nuestro último día de clase, luego tendrás toda la Navidad por delante para… lo que sea- sonrió el moreno, dándole ánimos.

- Sí… gracias, Harry- le sonrió de vuelta- Bueno¿vamos? No quiero llegar tarde a clase de Snape- la mueca de desagrado que surcó su rostro hizo reír a sus dos amigos.

- Sí, tienes razón, no le demos motivos para que nos castigue… ya lo hace de por sí. Vámonos ya.

Se levantaron de la mesa y se dirigieron a la salida, seguidos por algún compañero más de Casa, sin darse cuenta de que un par de ojos grises se alzaron para observarles. Especialmente a cierta leona…

… Gesto que cierto moreno de la mesa de las serpientes no pasó por alto.

000

Orgullo.

Orgullo Malfoy.

Tremendo orgullo Malfoy.

Piensa en otra cosa, Draco, piensa en otra cosa –plop, 200 gramos de piel de dragón- ¡No, no mires allí! Joder, menudas piernas, ya podía venir sin túnica más veces…- trocear un níscalo hasta convertirlo en polvo finito- ¡He dicho que no mires! Mierdamierdamierda¿quieres apartar los ojos de esas largas, larguísimas, tremendas pier…¡Aaaargh, sal de mi maldita cabeza, joder! -1 pimiento verde, fshhhh– Uhm, esto suena mal… ah, mierda, se está sentando… Nonononono, no, no y definitivamente, NO. No puedes mirarla¡es sólo una impura! Está buena, sí, pero no deja de ser una sangre sucia, no contamines tu vista –remover en el sentido de las agujas del reloj durante 5 minutos- Nah, eso es una gilipollez, busquemos otro argumento… Mmmh, veamos… piensa en tu familia. En tus padres. Sí, piensa en la vergüenza que supondría para ellos – y para ti- que se enterasen de esto. Piensa en el orgullo Malfoy. En tu orgullo. Ella no merece que la mires… Mmm, por cierto¿a qué coño huele…?

¡¡¡BOOOOOOOOM!!!

Una espesa humareda que olía a azufre revenido se extendió por la superficie de la habitación intoxicando a todo el mundo.

- ¿Pero qué…?

- ¡Neville, qué has hecho esta vez!

- Longbottom¡venga aquí ahora mismo!

- Pero, pero… ¡esta vez yo no he sido¡Lo juro!

- ¿Entonces quién ha sido?

- …

Una vez que la cortina de humo se hubo disipado y la gente dejó de toser y pudo ver con claridad, profesor y alumnos se giraron a todas partes para descubrir al culpable de haber convertido el aula en una burda imitación del infierno por unos instantes interminables. Y cuando lo vieron, con el pelo rubio revuelto y sucio, una expresión de sorpresa en el rostro y éste cubierto de una mezcla asquerosa –que supusieron sería la poción fallida-, nadie lo podía creer.

- Señor Malfoy, perdiendo el tiempo en mis clases¿eh?

- Yo, yo…- Snape se acercó a su mesa para comprobar cuál había sido el fallo, y una vez identificó mentalmente que la causa había sido la introducción de elementos incorrectos, volvió lentamente a su sitio.

- Salga a la pizarra ahora mismo - dijo Snape con una expresión indescifrable en el rostro.

- …- el rubio suspiró con resignación, se levantó y, con el típico orgullo que caracterizaba a su estirpe, se dirigió con paso firme y seguro a la palestra.

- Bien, ahora comience a recitarnos los ingredientes de la poción que estaba elaborando…

- 200 gramos de piel de dragón, una ramita de albahaca mágica, medio…

- No, no, no, no, no; no me ha dejado terminar… como iba diciendo, comience a recitarnos los ingredientes de la poción que estaba elaborando, uhm, al son del villancico que usted elija- completó con una mueca sarcástica, al tiempo que la gente empezaba a murmurar y soltar risitas de incredulidad. ¿Snape perjudicando a Slytherin, a Draco Malfoy? Una visión de cerdos volantes y copos cayendo hacia arriba surcó la mente de cierta alumna a toda velocidad.

- ¿Pero qué me estás contando?- la furia y la vergüenza se expandían a partes iguales por todo su ser. ¿Qué coño le pasaba a su padrino?

- No voy a permitir que se dirija a mí en esos términos, señor Malfoy. Haga lo que le digo si no quiere que reste puntos a su Casa y le imponga algo peor… mucho peor- sonrió de una manera que helaba la sangre, y Draco retrocedió unos pasos, aterrorizado. Sabía muy bien cómo podía ser su padrino… por propia experiencia personal.

El rubio echó una mirada asustada al resto de sus compañeros, como pidiendo auxilio. Sin embargo, los Slytherin estaban demasiado estupefactos como para reaccionar, acostumbrados como estaban a los favoritismos por parte de su Jefe de Casa, y los Gryffindor… bueno, estaba claro que ellos no iban a hacer nada por ayudarle. De hecho parecían auténticos leones, hambrientos y sonrientes, mirando a su presa, que sabe no tendrá escapatoria.

Así que, viendo que ningún milagro divino proveniente de Merlín, Morgana, o quien fuese lo iba a salvar, apretó los dientes con resignación, y con la mirada clavada en el suelo y al son de "Campana sobre campana", comenzó a enumerar los ingredientes de su, de ahora en adelante, más odiada poción:

- … Doscientos gramos de aaaaajo

Y trescientos de centeeeeeno

Remuévelo muy despaaaaacio

Y añádele un bezoar tieeeeerno

¡Dragón¡Piel de dragón!

¡Un níscalo troceado,

Y un pimiento morrón!

Una carcajada general por parte de los alumnos y una amplia, enorme, sonrisa de satisfacción por la de Snape interrumpieron su canto –tampoco es que hubiese deseado continuar-. Levantó la vista. Que los de su propia Casa se riesen a su costa era malo. Mucho. Que Snape, su padrino, el hombre al que prácticamente podría considerar como un padre lo hiciera, era aún peor. Que los Gryffindor se burlasen de él hasta la saciedad por el resto de sus días cada vez que se lo encontrasen por los pasillos, era normal.

Pero que ella se riera de esa forma, como si no pudiese, como si no quisiese parar, por segunda vez en dos días… era como una patada en el estómago. En los huevos; ahí dolía más.

Rabioso, avergonzado, después de semejante actuación, caminó entre las mesas de sus compañeros hasta llegar a la suya, cogió sus cosas y, como un vendaval, salió del aula, con las risas de sus compañeros taladrándole los oídos. No quiso mirar atrás, pues sabía que si lo hacía, cometería una masacre… que con toda certeza comenzaría por Granger.

Y, por si fuera poco, al salir se encontró con Peeves quien, después de perseguirle por todo el castillo, haciendo comentarios poco agradables hacia su persona, hasta llegar a las mazmorras, se dedicó a extender el rumor de que un troll había vomitado en su cara.

A la mierda el orgullo Malfoy.

Juajuajua, qué os ha parecido el huroncito cantarín? xD me encantaría verle en esa situación, me reiría con toda mi alma viéndole todo avergonzado, mwhahaha! xD

Ah! se me pasó decirlo antes (qué cabeza...). Ya que alguien lo preguntó en uno de los reviews (xik-l), os comento que la palabra "navidales" NO existe, es un pequeño juego de palabras q hice entre "capitales" y "navideños", ya que cada capítulo irá más o menos sobre cada uno de los siete pecados capitales... y como la época del fic es la Navidad, pues... se me ocurrió xD

Por cierto... maldito FanFiction, cómo me ha costado subir el chap... u.u tiene un sistema un tanto... raro... o eso, o yo soy una inútil, q tb puede ser xDD

Y por último, pero no por ello menos importante, mis agradecimientos a mis primeras lectoras! (o lectores :P):

Silke, xik-l, yilam, Mariale-26, Hermy Evans, XxXsofitaXxX, lady-naper y karenciitha

Dejadme muchos reviews en este tb, y puede q ponga el próximo tb prontito ;)

Muchas graciaaaas!