¡Hola chicas!

Siento muchísimo el retraso, de veras, pero ya os dije que esta semana estaba de exámenes… que por cierto, acabé el miércoles y ¡me ha ido todo muy bien:D ¡Gracias a todas por los ánimos!

Además, estos días ando con gripe y se me hace bastante complicado el escribir. No sólo xq parece que me cueste más pensar y plasmar mis ideas, sino xq realmente me duelen los ojos –y todo en general, pero bueno xD- al estar frente al pc u.u

Y por cierto, no sé cuándo volveré a publicar, espero hacerlo antes de que termine el año –es lo más seguro-, pero no garantizo nada. Si al final no puedo subir nada, espero que sepáis comprenderme, jeje. Así que, por si acaso no nos vemos…

¡FELIZ NAVIDAD A TODAS!

Que paséis unas muy felices fiestas, chicas, que comáis mucho turrón –¡y que no os engorde! xD- y que bebáis mucho champán –o lo que vosotras prefiráis ;)-

En fin, os dejo con el capi, tb recién salido del horno –o mejor dicho, de mi mente xD- Espero que os guste.


Ley de Murphy. Eso era lo que Draco pensaba mientras caminaba a paso rápido por los largos corredores del castillo, mascullando improperios entre dientes; ya que, le estaba pasando exactamente lo mismo que lo que dicha ley rezaba: "Lo que busques siempre aparecerá en el último lugar donde mires"

Había recorrido ya todos los sitios del colegio que se le habían pasado por la cabeza: los exteriores, el baño de prefectos, la lechucería, el baño de Myrtle la llorona, las diversas torres que conformaban en lugar… incluso se había asomado a algunas aulas, ganándose miradas furiosas de los profesores que estaban impartiendo su clase en aquel momento, y unos cuantos puntos menos para su casa, por las interrupciones.

Maldijo interiormente a la castaña por hacerle perder su valioso tiempo en buscarla e, ignorando a la molesta vocecilla interior que le decía "ella no te ha pedido que la busques, lo haces porque quieres", siguió su rumbo; hasta que de pronto paró en seco, deteniendo su carrera, y se golpeó la frente, molesto por haber sido tan tonto. ¿Cómo no se le había ocurrido antes?

- Pues claro, Draco- se dijo, enfadado consigo mismo por su idiotez- Si pensases con la cabeza en lugar de con…

Giró sobre sus talones, y se dirigió al único lugar que le quedaba por mirar en todo el colegio, y el primero al que debería haber ido pero que, por considerarlo demasiado obvio, lo había descartado y borrado de su mente… hasta ahora.

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Por su parte, Hermione se había encaminado directamente, nada más salir del comedor, a su amada biblioteca. Sabía que era demasiado predecible, pero aún así, era el único sitio donde le apetecía estar en aquellos momentos. Además, sabía también que, por la cuenta que les traía, sus amigos la dejarían en paz durante cierto tiempo; posiblemente, hasta que ella decidiera dirigirse a ellos nuevamente, ya que el carácter de la castaña cuando se enfadaba era realmente temible… ellos mejor que nadie lo sabían, y habían aprendido a lo largo de aquellos años a apartarse cuando ella no estaba de humor. Era lo mejor para todos.

Sobre todo para ellos, si querían llegar a viejos. Conocían bien el repertorio de maldiciones que la castaña poseía.

La chica escogió la mesa más alejada de todas para sentarse. El lugar se hallaba vacío, pero aún así no quería correr el riesgo de encontrarse con nadie, especialmente con algún conocido, pues no se sentía con ánimos para fingir una sonrisa y un tono amistoso.

Abrió el tomo que previamente había retirado de las estanterías por donde lo había dejado la última vez que lo hojeó; Historia de Hogwarts siempre conseguía despejarla y mejorar su humor, así que aquella vez no tenía por qué ser diferente… ¿verdad?

Después de un rato –en el que no podía sacarse de la cabeza la "discusión" con sus amigos y el descubrimiento que acababa de hacer sobre los sentimientos de Malfoy hacia ella- de vanos intentos de concentración, consiguió sumergirse en la lectura, su mente enlazando y creando nuevas ideas. Realmente aquello era fantástico, era un calmante para su alma, le proporcionaba una paz interior que ninguna otra actividad conseguía.

Pero como toda paz –y como todo en general-, no es eterna, y la suya se vio terminada cuando el objeto de sus desgracias apareció, por segunda vez consecutiva en un solo día, por la puerta de la estancia.

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Abrió las pesadas puertas al llegar, y echó un vistazo a su alrededor. A simple vista, el lugar parecía vacío, pero una segunda mirada más detenida le indicó la presencia de quien andaba buscando. Una sonrisa de satisfacción se formó en su pálido y fino rostro.

Se dirigió hacia ella, caminando de manera elegante y decidida, con ese porte que sólo él entre todos los alumnos de la escuela poseía, y amplió su sonrisa. Estaba seguro de que ella, a pesar de que no había dado muestras de haber notado su presencia, sabía que estaba allí. Y eso le gustaba.

Ella, por otro lado, intentaba seguir a lo suyo, pero notaba su gris mirada clavarse sobre su nuca, atravesándola, quemándola. Pero no quería darle el gusto de devolvérsela. No, definitivamente no quería. Estaba enfadada con sus amigos, sí, pero¿de quién era la culpa, sino de él? De él y de su maldita arrogancia, de él y de su maldito orgullo, de él y de su maldita perfección.

Dio un respingo cuando su peculiar olor comenzó a invadir descaradamente sus fosas nasales, obnubilándola, y cuando él se sentó a su lado, no pudo evitar lanzarle una mirada cargada de sentimientos contradictorios. ¿Por qué a ella?

- Has discutido con ellos- dijo, arrastrando las palabras, con algo que, de no haberse tratado de Malfoy, Hermione hubiera interpretado como preocupación. No era una pregunta.

- Y si así fuera¿a ti qué te importa?- contestó ella recelosa, quizás de un modo demasiado brusco.

- No hace falta que te pongas así, Granger, sólo preguntaba- dijo él volviendo a su habitual tono frío e impersonal. Ella suspiró abatida.

- Sí, hemos discutido pero… ¡Eh¿Qué haces?- susurró furiosa al ver que él, como la vez anterior, había vuelto a quitarle el libro.

- Cocino, Granger¿no ves las sartenes y cazuelas?- comentó con sorna- ¿Tú qué crees?

- Devuélveme eso YA- le miró entrecerrando los ojos peligrosamente, hasta convertirlos en dos finas ranuras de color miel. Draco sonrió divertido, adoraba molestarla.

- ¿No te enseñaron de pequeña en uno de esos colegios… muggles que hay que compartir?- dijo burlón. La boca de la castaña se abrió de la sorpresa ante lo que acababa de escuchar. ¿Había dicho muggles?

- Sí, lo hicieron… ¿Y a ti, no te enseñaron en uno de esos carísimos colegios para sangres purísimas como la tuya que no se le quitaban las cosas a los demás?- el rubio sonrió más ampliamente, le encantaban sus sarcasmos.

- Para tu información, sabelotodo, no hay colegios especiales para los niños magos menores de once años- meneó la cabeza de un lado a otro, provocando que varios mechones rubios danzaran en el aire- Me decepcionas. Ya no podré llamarte sabelotodo- concluyó en un fingido tono de desilusión.

- Vete a la mierda, Malfoy- dijo intentando ocultar una sonrisa por los comentarios del blondo, que no pasó desapercibida para él- Y ahora, si me permites…- se levantó con la rapidez de una snitch de su asiento y se lanzó hacia el libro que sujetaba un asombrado rubio, para quitárselo. Sin embargo, sus reflejos de jugador de Quiddich salieron a la luz y se lo cambió de mano antes de que ella pudiera llegar a tocarlo.

- Tsk, tsk- chasqueó la lengua en señal de desaprobación- Muy lenta, Granger.

La castaña frunció el ceño, ese chico la exasperaba. Además, por cómo la miraba –mostrando una hilera de blancos y perfectos dientes y con las cejas alzadas-, parecía que la estaba retando a que se lo quitara. Más bien, a que lo intentara.

Arrugó el ceño aún más, y una nueva mirada de desafío por parte del Slytherin terminó de incitarla a tirarse a por él para arrebatarle su preciado volumen. Sólo que ella no contaba con que Draco era bastante más alto, y le bastó con levantar el brazo con que lo sujetaba para evitar que lo alcanzase, por lo que la castaña se dio de bruces contra su pecho debido al impulso que había tomado, y hubiera caído de no ser porque él la agarró por la cintura con su brazo libre.

Ambos se quedaron paralizados ante la cercanía del otro, ninguno podía reaccionar; parecía que sus cerebros hubieran dejado de funcionar y no fueran capaces de emitir órdenes a los músculos, tan simples como "apártate de ahí" o "muévete".

Luego de unos minutos de tensión, interminables para los dos, cruzaron sus miradas, y Hermione pudo contemplar con deleite cómo aquellos fríos ojos grises que tantos suspiros provocaban entre las chicas de Hogwarts parecían arder al fundirse con la miel de sus iris. Poco a poco, el rubio consiguió salir del trance en el que se habían visto envueltos y, posando el anteriormente codiciado libro sobre la mesa, dirigió su otra mano a la mejilla de la chica, acariciándola, comprobando la suavidad de su piel. Hermione cerró los ojos ante el contacto de su fría pero delicada caricia y pudo notar un escalofrío de placer recorriendo su espalda, haciendo que Draco sonriera satisfecho ante su reacción.

La castaña pronto olvidó que se hallaba en un lugar público, junto a su peor enemigo, y que cualquiera que pasara por allí podría descubrirlos en una situación un tanto comprometedora cuando sintió el aliento de Draco sobre el suyo, mezclándose de forma perfecta y maravillosa.

Nuevamente se miraron a los ojos, los orbes grises de Draco parecían hielo derretido, abrasados por el fuego desprendido por los mieles de Hermione. El Slytherin sonrió de lado, con esa sonrisa tan Malfoy, tan suya, por lo que la castaña no pudo evitar mirar con deseo, con codicia su boca; ¿por qué demonios no la besaba ya?

El blondo se acercó lentamente, demasiado lentamente para el gusto de la chica, así que decidió que era hora de jugar un poco ella también; se mordió el labio de forma sugerente, y sintió que su orgullo aumentaba considerablemente al ver el gesto sorprendido –gratamente- de Draco. Se aproximó lo justo para que sus labios se rozaran y sintió una leve pero placentera corriente recorrer su espalda. Después acercó su dedo índice y recorrió con parsimonia los pálidos labios de su "enemigo", consiguiendo que éste no pudiera resistir por más tiempo el deseo que lo embargaba, y acortase las distancias. Sus bocas se unieron en un intenso y esperado beso, que les mantuvo ocupados quién sabe por cuánto tiempo.

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Draco se encontraba tumbado sobre la adoselada cama de su habitación verde y plateada, mirando al techo ensimismado, cuando la puerta se abrió, dando paso a un jadeante Blaise Zabini, quien tras examinarle durante los breves momentos que necesitó para recuperar el aliento, dijo:

- Cuéntamelo todo.

- No sé a qué puedes referirte…- dijo en un tono indiferente, contrastando con la media sonrisa que se había formado en sus labios. Zabini le sonrió también, cómplice, entendiendo el juego del rubio.

- Bueno, ya sabes, lo que pasó después de que salieras corriendo del Gran Comedor detrás de la Granger como un perrito faldero…- directo al corazón, la cara de enfado de su rubio amigo no se hizo esperar- Venga, era coña, ahora cuéntamelo todo o sino me encargaré de difundir mi propia versión por ahí… y sabes que soy capaz.

- No me dan miedo tus amenazas, Blaise, todo el mundo me conoce, y no se creería cualquier cosa que vayan contando de mí…

- … Salvo en estos últimos tiempos, en los que después de haberte visto –y oído- cantar un villancico con los ingredientes de una poción delante de todos los Gryffindor de séptimo…

- Vale, vale, no sigas; touché. De todas formas te lo pensaba contar- dijo molesto.

- Solo bromeaba, Draquito- dijo imitando a Pansy, a lo que el rubio simuló una arcada y los dos carcajearon ante la ocurrencia- Venga, aún estoy esperando.

- Tampoco hay mucho que contar…- Zabini enarcó una ceja, incrédulo- me recorrí medio Hogwarts hasta que finalmente la encontré leyendo en la biblioteca, me acerqué a ella y le quité el libro que estaba leyendo, hablamos sin matarnos por poco tiempo, ella intentó recuperar el libro y nos besamos. Diría que por horas, hasta que llegó la inútil de la bibliotecaria y nos empezó a echar la charla por estar armando un "escándalo público"- imitó la voz de la señora Pince-. Cuando me quise dar cuenta, Granger había escapado, así que decidí venir a mi cuarto. Y heme aquí- concluyó señalándose. Blaise lo miró un rato, procesando la información recibida, y finalmente añadió:

- No me puedo creer que no te la hayas tirado.

- Joder, Zabini, estábamos en la biblioteca…

- ¿Y me vas a decir que nunca lo has hecho allí?- Draco le contestó con su silencio- Por favor- añadió con ironía- ¿Por qué, Draco?

- Porque… no creo que ella hubiese querido- Blaise sonrió ampliamente ante la respuesta- ¿Qué?- añadió, enfadado.

- ¿Desde cuándo te preocupa eso, Draco?

- Tal y como lo has dicho parece que las obligara…- dijo torciendo los labios en una mueca de desagrado. Blaise se encogió de hombros como diciendo "ya me entiendes"- Me refiero, a que quiero que ella también lo desee. Como el resto- añadió rápidamente al ver que Blaise abría la boca para replicarle.

- Pero con ella es diferente¿verdad?

- Sí… ¡No! Espera¿qué quieres decir con eso exactamente?

- Nada en particular, mon ami. Entonces, la deseas¿no es cierto?

- Sí- afirmó, seguro.

- ¿La quieres sólo para ti?

- Sí, pero no me malint…

- Vaya, vaya, Draco- interrumpió el ojinegro- La codicia te puede¿eh?- el aludido desvió la mirada hacia algún punto perdido en el horizonte- ¿Entonces, ahora qué vas a hacer?

- Pues…- pensó durante unos instantes, realmente nunca se había encontrado en una situación similar. Si le gustaba una chica, simplemente iba, le decía cuatro cosas, y caía rendida a sus pies, dispuesta a hacer cualquier cosa por él. ¿Qué debía hacer?- Ni idea.

- Ay, Draco, estás demasiado acostumbrado a conseguir todo a la primera¿eh?

- ¿Envidia, Zabini?- comentó con sorna.

- Puede. Pero éste envidioso puede darte algunos consejos sobre lo que vas a hacer a partir de ahora…- Draco se levantó levemente, quedando apoyado sobre sus codos, interesado en lo que su amigo le podía contar.

- Te escucho.

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- Espera, espera, espera. ¡Repítelo otra vez!

- Malfoy y yo nos besamos.

- ¡AAAAAH¡Esto es genial, genial, GENIAL!- pataleó emocionada- ¡Repítemelo, por favor!- chillaba una entusiasmada pelirroja. Hermione suspiró con resignación. Ya había perdido la cuenta de cuántas veces se lo había dicho.

- Malfoy y yo nos besamos en la biblioteca. ¡Y no me pidas que lo repita!- acotó al verla abrir la boca- ¡Parece que te haya besado a ti!

- ¡Chica, es que no entiendo cómo puedes estar tan tranquila después de que semejante bombón…¡AH!- suspiró, soñadora.

- Bueno…- se sonrojó- la verdad… es que me controlo, porque interiormente… estoy dando saltitos de alegría- confesó la castaña, avergonzada por aquel comportamiento tan impropio de ella.

- ¡Ay, pero mira que sonrisita de enamor…!

- ¡No te atrevas a completar esa frase, Ginevra Molly Weasley!

- Es que tendrías que verte… ¡Vale, vale, ya me callo!- agregó rápidamente al ver la furia en el rostro de su amiga.

- Ay, Gin… no sé qué hacer ahora… ¿Qué se supone que va a pasar?- Ginny la miró sorprendida.

- Hermione¿qué se supone que quieres que pase?

- La verdad, no lo sé… ¡Es que todo es tan raro! Me siento perdida…

- Bueno, ya has conseguido lo que querías¿no? Quiero decir, has besado a Malfoy…

- Él me besó a mí- corrigió- Sí, supongo que tienes razón, pero…

- No te basta con eso¿verdad?- la castaña suspiró por milésima vez en aquella hora.

- Sinceramente… no. No puedo sacarme ese beso de la cabeza.

- Mmmh…- murmuró la joven Weasley, intentando pensar- Haremos una cosa, veamos qué pasa estos días, y si no, habrá que seguir con el plan que teníamos.

- ¿Seguir? Pero si ni siquiera habíamos empezado.

- Bueno, bueno, es una forma de hablar. Además, entre lo del Gran Comedor y esto, nos podemos saltar unas cuantas cosas que tenía pensadas…

- ¿Qué cosas?

- Ehm, cosas, Mione, cosas. Como te decía…

- Ginevra- siseó en un tono peligroso- ¿A qué… cosas te refieres?

- Pues cosas, ya sabes, para que se fijara en ti, si es que no lo había hecho ya, como hemos comprobado y…- tragó saliva ante la mirada que le estaba lanzando su amiga- Uh, bueno, cosas como… no séeee, llevar la blusa más ajustada y con unos cuantos botones desabrochados, la falda por encima de las rodillas, lanzarle alguna indirecta…- todo esto lo dijo muy rápido, en un intento porque Hermione no escuchara bien. Sin embargo, esta sólo sonrío de forma espeluznante.

- Sabes, Ginevra, que si hubieras hecho algo así con mi ropa, no seguirías conservando ese precioso pelo rojo que tienes¿verdad?- ante esto, Ginny comenzó a reír nerviosamente y, después de un rato, consiguió calmar a la castaña para explicarle en qué consistía la siguiente parte del plan.

- Bien, para lo que te voy a contar, necesitaremos la ayuda de Dobby…- Hermione parpadeo confusa.

- ¿De… Dobby¿Para qué?

- Vamos a las cocinas, te lo explicaré por el camino- concluyó agarrándola de la mano y tirando de ella, arrastrándola –literalmente- hacia el lugar de trabajo de los elfos domésticos del colegio.


¿Qué tal¿Os ha gustado la sorpresita? ya era hora de que pasase algo entre este par de tórtolos.

Al final me ha salido así, aunque realmente había pensado poner otro capítulo primero –Ira-, donde salía la parte "loca" –ya veréis por qué lo digo, jujuju- del plan de Ginny… pero tendréis que esperar al siguiente para verlo :P

Y bueno, os quería comentar una cosita… y es que he sido víctima de mi primer plagio Oo

La verdad es que ni se me había pasado por la cabeza que esto pudiera pasar, pero bueno, ahora que he visto que sí, estaré más atenta. Y me gustaría pediros un favor, y es que si veis que alguien publica esta –u otra- historia en cualquier otro sitio, me aviséis, xq NO TIENE MI AUTORIZACIÓN. Yo sólo publico en FanFiction, y si alguna vez fuese a publicar fuera, os lo diría.

Así que, ya sabéis, si veis mi historia fuera de aquí… avisadme, porfi, os estaré eternamente agradecida ;)

En fin, nuevamente, muchas gracias a todas mis lectoras, en especial a las que me dejáis un review con su opinión :) Es muy importante para mí saber lo que pensáis, así puedo corregir mis fallos y mejorar.

Aquí os dejo mi respuesta, guapas :)


karyta34: Jajaja, me alegra q te divirtiese tanto! espero q siga siendo así :P)

XxXsofitaXxX: Gracias, aunque como ya dije arriba, aún sigo malita :( sí, los exámenes son lo peor… pero de momento me van bien, así q no me quejo –demasiado xD- y nada, gracias a ti por leerme, de verdad! mmm ciertamente, entrar en la mente de un chico debe ser cuando menos… entretenido :P sino q se lo digan a estos 4 xDD lo de Dumbledore no lo tenía planeado, pero se me ocurrió mientras lo escribía y tuve q ponerlo :P y bueno, al final lo de Ginny me lo reservo para el próximo capítulo.

Merodeadora-Chii: Jajaja la cara de Lucius no tendría precio! por no hablar de la de Narcisa… con su eterna mueca de asco, como dice Harry xD me alegra q te guste, y gracias por la suerte n.n

Okashi Minako: Lo q daría yo por tener un hechizo así… y muchas gracias de nuevo por los halagos, jejeje :P

Sweet Nini: Eres la primera persona q se fija en eso –o al menos q lo dice-, es un detallito, pero me alegra q te gusten tb n.n

Adi Felton: Gracias gracias! qué bien q te guste, espero q así siga:P

Danita: Siiii, yo tb quiero! lo bien q me vendría en ciertas ocasiones… me alegra q te guste!

OkanakoO: Jeje, procuraré escribir siempre lo más rápido q pueda -eso sí, siempre q no me salga algo indecente, entonces igual tardo algo más- xq yo tb he sido y soy lectora y sé q no gusta esperar demasiado :P y sí, el hechizo sería realmente útil, yo quiero!

Secret-Writer-Girl: Te juro q al leer el review fui a mirar tu profile a ver de dónde eras! jajaja, q original :P glad u liked it, dear ;)

tonkstar: Me alegra q te guste! gracias por el review n.n

xik-l: Oooh, muchas gracias! n.n me alegra q te haya gustado, espero no haber tardado mucho en subir el capi! y wenu, si tengo tiempo siempre os responderé encantada, q para algo vosotras os molestáis en escribirme :)

Badada: Gracias! descuida, lo terminaré, suelo ser muy perezosa, pero saber q alguien me está leyendo me anima y hace q me sienta en la "obligación" de continuar :P y thx por el amuleto, ojalá sirva –cruzo los dedos xD-

Malfoy.Girl.Potter: Jejeje, me alegra q te diviertas leyéndome :P y sip, yo tb en la mayoría q he leído se comportan así… pero en un fic como este –sin pies ni cabeza jaja- no me pegaba q se enfadasen… y sí, los pensamientos de Draco no tienen desperdicio juju

Abril: Mmmm, realmente no sé qué idea me tentaría más –babas- :P lo tendré en cuenta para el futuro!

beautifly92: Gracias, qué bien q te haya gustado! y sip, pobre Hermione, yo en su lugar me hubiera muerto de vergüenza si mis amigos se llegan a enterar así…

MissPotter1004: Wala, gracias! n.n y, como le he dicho a OkanakoO, siempre intentaré actualizar rapidito para q no tengáis q esperar mucho :)

ERY MALFOY: Gracias linda, me alegra que te guste :P Ya te adelanto que, salvo que añada epílogo (cosa que dudo), el fic tendrá sólo 7 capis más el prólogo. Pero bueno, tengo pensado escribir uno más largo, tb Dramione, si te sirve de consuelo, jeje

Ariana Lovegood: Graciaas! Pues te digo lo mismo que a Ery, y es que tengo pensado hacer otra más larga de esta misma pareja… lo que no sé es cuándo la empezaré a publicar, xq con esa no quiero arriesgarme a ir escribiendo capi a capi, y me gustaría tener algo de reserva antes de publicar…

escarlatagranger: Hola guapa! me alegro que te gustase Se te hizo corto? Bueno, eran 6 páginas de Word, nu sé, es lo que escribo de media. Prometo intentar hacerlos más largos :P Y seee, pobre Ron, qué mala soy, jujuju xD


Besos y cuidaos mucho!

Nel