¡Hola hola!
Bueno, al final no pudo ser en diciembre, pero con esto de que ha estado mi novio aquí todos estos días (es que él vive en otra ciudad), pues como comprenderéis he estado… ejem, ocupada :D :P
Ah, y antes de que se me olvide…
¡FELIZ AÑO NUEVO A TODAAAS!
Y esop… quería haber tenido el capi listo para ayer, pero siendo sincera no tenía ninguna gana de escribir algo… alegre… mis disculpas.
En fin, no me enrollo mucho hoy, así que os dejo con el capi a la de ya (que por cierto, no he revisado apenas, así que si hay algo raro... sorry)
¡Espero que os guste!
- Veamos, consejo número uno: que te hayas enrollado con una tía –y menos, tratándose de Granger- no implica que tengáis nada- informaba un moreno a su mejor amigo.
- ¿No?- preguntaba éste dudoso.
- No- aseguró el otro, tajante- Consejo número dos: al haberse dado la situación de forma ehm… casual, aunque hayas avanzado algo, no debes creer que lo tienes todo hecho.
- ¿Cómo?- cuestionó, confundido.
- Que cuando la veas, no puedes llegar y plantarle un beso en la boca, evidentemente- el blondo lo miró sorprendido.
- ¿Por qué no?- Zabini suspiró hondo, en plan "Merlín, dame paciencia" y dijo:
- Verás… si fuera otra, lo más probable es que no te dijera nada…
- … Si se tratase de otra, no andaría devanándome los sesos de esta forma, porque ya me le habría tirado…
- … Pero siendo Granger, sin duda te cruzará la cara si vuelves a intentar algo así- continuó Blaise, ignorando la interrupción de su compañero de Casa.
- Entonces…- dijo Draco después de un silencio en el que estuvo pensando- ¿Qué debo hacer¿Darle celos?
- ¿Estás tonto, tío?
- No te pases, Zabini, no olvides con quién estás hablando.
- Pero¡es que es verdad! Joder, no tienes ni idea de tías…
- ¡Eh!- protestó airado el rubio.
- Sí, sí, te has tirado a muchas, bla, bla, pero no sabes nada de psicología femenina.
- ¿Y tú sí?- ironizó.
- Evidentemente, sino, compruébalo cuando, gracias a mis consejos, tengas a la sabelotodo a tus pies… o en tu cama- sonrió.
- Bien, entonces dime qué he de hacer.
- Consejo número tres y último: cortejarla- dijo sin dudar.
- ¿Corte…?- parpadeó- Esto… ¿has salido de un libro de la época medieval?- el morocho rodó los ojos. "Paciencia", rogaba.
- A ver, listillo, me refiero a que hagas todas esas tonterías que hacen los enamorados- Draco iba a abrir la boca para protestar, pero el otro no le dejó- para conquistar a sus chicas- el rubio pareció meditar.
- ¿Te refieres a flores y esas cosas?
- Por ejemplo. Aunque también podrías ser…
- ¡Gracias, Blaise! Voy a la lechucería a preparar unas cosas, nos vemos luego- dijo al tiempo que salía por la puerta de su verde y plateada habitación, dejando al moreno con la palabra en la boca.
- … Más original- completó el susodicho, moviendo la cabeza de un lado a otro.
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- Ginny, no sé si me parece buena idea…- comentaba una agitada Hermione, mientras volvían de las cocinas a paso rápido.
- Lo es. Y mucho- se detuvo bruscamente, provocando que la castaña chocara con ella irremediablemente. Se giró a verla- Pero si no quieres, no lo hagas…
- Bueno…
- … Ya vendrá otra a quitarte al rubiales.
- ¡Y una m…!- se tapó la boca con las manos. Últimamente hablaba muy mal, y lo peor de todo es que sabía que era su culpa. Por ser tan perfecto y tan idiota- De acuerdo, lo haré- Ginny sonrió, complacida, y reanudaron la marcha.
- Lo cierto es que no sé muy bien de qué te quejas. A fin de cuentas la peor parte me toca a mí, porque tú verás a Ron… ¿Qué haré yo¿Imaginar a Harry?- la castaña rió ante el tono fingidamente afligido de su amiga.
- Entonces¿para cuándo tendrá Dobby eso?
- Pues siendo para "la mejor amiga de Harry Potter" y para "la novia de Harry Potter"- imitó, bastante acertadamente, el agudo tono del elfo-, probablemente para después de las clases de la mañana.
- Es decir, para mañana después de las clases de antes del almuerzo- dijo la castaña comprobando el reloj; si las pillasen correteando a esas horas por los pasillos, les caería una buena, así que aceleró el paso.
- Eso- dijo la pelirroja desde delante, agitando una mano.
El resto del camino hacia la sala común lo hicieron en el más completo y absoluto silencio, pues no querían ser descubiertas por ningún profesor, Filch, o su odiosa gata- Hermione se estremecía con sólo pensarlo. ¿Ella, la prefecta perfecta, la estudiante modelo, cogida in fraganti rondando por los pasillos a altas horas de la noche¡Su expediente académico quedaría manchado!
Estos pensamientos la acompañaron hasta su destino, al que habían llegado sin apenas darse cuenta. "¿Cuándo he cruzado el retrato?" Se preguntaba confundida, frunciendo el ceño, mientras subían las escaleras procurando no hacer ruido, para no despertar a las demás chicas.
Llegado un punto, Ginny y ella se separaron, dirigiéndose cada una a su habitación correspondiente, no sin antes la pelirroja desearle unos "pervertidos y rubios sueños", que hicieron a la castaña enrojecer profundamente a causa de la vergüenza y a su amiga soltar una risita pícara, sabiendo que había dado en el clavo.
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Las clases matinales transcurrieron sin pena ni gloria, igual de tediosas que siempre; incluso para Hermione, que daba pequeños y disimulados bostezos de vez en cuando, que sus dos mejores amigos no pudieron dejar de notar. ¿Hermione, aburrida? Sin embargo, decidieron no preguntar nada, pues no querían tentar a la suerte con ella después de lo sucedido aquel día cuando se enteraron, gracias a ese grandioso hechizo –que una airada pelirroja les prohibió rotundamente usar, después de ver la reacción de su amiga-, de que le gustaba a Malfoy…
Sin embargo, recordando los sucesos de aquella mañana, notaron que hoy estaba de mejor humor, de muy buen humor, para ser más exactos; pues les había saludado como siempre al bajar de su habitación por la mañana, con una luminosa sonrisa dibujada en su rostro, como si nunca hubieran tenido aquel… percance. Les resultaba raro que se le hubiese pasado el enfado y que actuase como si nada hubiera ocurrido, pero estaban tan felices de tenerla "de vuelta", que prefirieron no comentar nada.
Pero eso no era lo más extraño. Ni lo único tampoco, puesto que ella iba sonriendo a todo el mundo, deteniéndose a hablar con todos sus compañeros –aunque sólo fuesen conocidos de vista- mientras iban de camino al Gran Comedor o hacia alguna clase.
Una vez recuperados de la sorpresa y, ya desayunando, pudieron observar algunos detalles más de su bizarro comportamiento: estaba comiendo más de lo normal –lo cual, ciertamente, no era demasiado difícil, pues desde que entraron ese año había tenido la estúpida idea –palabras textuales de Ron- de seguir una dieta-, atreviéndose incluso con dulces varios, y… se había arreglado.
Su ropa era distinta. Es decir, ellos sabían que nunca había sido una chica que se preocupase excesivamente por su imagen, aunque tampoco la descuidase por completo, pero siempre había dicho que le parecía una tontería arreglarse para ir a clase. Sin embargo, parecía ser que había olvidado –u obviado- estas palabras pues, aunque el uniforme escolar era el mismo de todos los días, lo llevaba de otra forma: camisa algo más ajustada, los primeros botones desabrochados –sin dejar nada a la vista, claro-, la corbata aflojada y… la falda por encima de las rodillas.
Pero si eso les había sorprendido, el que hubiera arreglado su pelo fue la guinda del pastel. ¿Quién era esa y qué había hecho con su Hermione?
Los chicos la miraban como si no lo hubieran visto nunca, y es que estaba diferente; estaba… feliz. Intercambiaron una mirada y asintieron con comprensión mutua. No querían interrogarla por el momento, pero al menos querían hacerle algunas preguntas…
- Hermione- tentó el pelinegro con inseguridad, rascándose la nuca.
- ¿Sí?- dijo ella, deteniendo su mano a medio camino de las tostadas de mermelada.
- Ehm, te ves… diferente.
- ¿Eso es bueno o malo?- rió ella, reanudando su ataque al desayuno.
- En tu caso bueno- sonrió Harry- Oye¿qué…?
- ¡Llega el correo!- exclamaron unos cuantos alumnos, quedando la pregunta de Harry en el olvido. Lechuzas de los más diversos colores y tamaños iniciaron su descenso hacia sus respectivos destinatarios, repartiendo cartas de preocupados padres que no verían a sus hijos en Navidad, regalos adelantados, revistas y diarios.
Y también…
- ¡Anda, Herms, hay algo para ti!- comentó el pelirrojo.
- Claro, El Profeta semanal, Ronald.
- Cuando me llamas así me recuerdas a mi madre- se quejó- de todas formas, no me refería a eso¡mira!
Levantó la vista y vio una lechuza de color ébano con rayitas grisáceas dirigirse hacia ella. Llevaba un fino paquetito alargado. ¿Qué podría ser? Cuando el ave depositó su carga sobre el plato –ahora vacío- de Hermione, sus dos mejores amigos se acercaron a fisgonear poco disimuladamente, ganándose una mirada iracunda de la ojimiel, por lo que retrocedieron asustados.
La castaña abrió el paquete con cuidado, revelando una hermosa rosa color sangre y un pergamino enrollado. Le quitó el lazo que lo sujetaba y lo desplegó; estaba escrito con una caligrafía pequeña y uniforme, a la par que elegante, que rezaba:
"Una flor, para una flor"
Miró por detrás, pero no llevaba firma alguna. Desvió la mirada a un lado, Harry y Ron observaron la rosa con un gesto extraño, y luego posaron sus ojos en su amiga. Una sonrisita indescifrable se les dibujó en la cara, como si ellos supieran algo que ella no. Frunció el ceño.
- Vaya, Herms, tienes un admirador secreto- se burló Ron.
- ¡Ronald!- regañó la chica, sintiendo que los colores se le subían a las mejillas- ¿Y cómo sabes que es secreto?
- Vaya¡así que he acertado!- sonrió. Hermione se abofeteó mentalmente por no saber morderse la lengua a tiempo.
- ¿Y qué si así fuera?- retó ella.
- Nada- se encogió de hombros- Oye…
- ¡Hermione!- una pelirroja llegó corriendo a su lado en su rescate. "Nota mental: hacerle a Ginny un buen regalo de Navidad"- Ven, tengo que enseñarte una cosa- añadió una vez hubo recuperado el aliento. Miró la flor y luego a la ojimiel- ¿Qué…?
- Luego- le dijo entre dientes- ¡Hasta luego, chicos, os veo en clase!
Los dos jóvenes las vieron alejarse hasta desaparecer por las puertas del comedor y, tras unos instantes, el pelirrojo habló:
- Malfoy.
El niño que vivió solo pudo asentir.
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- ¿Y esa rosa?- preguntó la joven Weasley cuando se hubieran alejado lo suficiente de cualquier mirada indiscreta.
- No lo sé, la nota no estaba firmada- se la pasó.
- Ay, qué bonito… "una flor, para una flor"- suspiró como una tonta enamorada- Sabes que sólo puede ser de Malfoy¿verdad?
- Podría ser de cualquier chico de este colegio… o chica- añadió, mientras se llevaba un dedo a los labios, considerando esa posibilidad.
- Oye, qué creída te has vuelto con lo de Malfoy¿no?- bromeó Ginny.
- Yo… ¡yo no quería decir eso!
- Tranquila, era de broma… Bueno entonces qué, ahora tienes clase con las serpientes¿no?
- Exacto.
- Pues recémosle a Merlín porque esto salga bien- dijo juntando las manos y mirando al cielo con expresión devota.
- Si no sale bien, yo…
- ¡Saldrá¡Pero si ya estás pensando eso desde el principio, seguro que la pifiamos!
- Lo siento, lo siento… entonces¿ya tienes eso?
- Sí- le mostró un frasquito relleno de una sustancia de apariencia no muy apetecible- Así que, en cuanto venga Malfoy…
- Ay… yo…
- ¡Shhh!- dijo la pelirroja posando su mano sobre los labios de su amiga.
- ¿Pero qué…?
- ¡Creo que es él!- Hermione aguzó el oído.
- ¡Sí! Reconozco esa forma de arrastrar las…- calló avergonzada al percatarse de la sonrisa pícara de Ginny- ¡Vamos, vamos!- tiró de ella y abrió la puerta del primer aula vacía que encontró.
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Minutos antes…
- Vaya, Draco, así que estás hecho todo un poeta- comentaba un pelinegro con ironía mientras se encaminaban al aula de Pociones.
- Cierra el pico, Blaise- amenazó el aludido.
- ¡Qué sensible! Entonces, le has enviado una rosa y una pequeña hada-luciérnaga encerrada en un frasco…
- No digas encerrada. Suena como si estuviera en prisión, o algo así- el moreno enarcó una ceja- Quiero decir, que a ellas no les importa estar así mientras las dejes volar algún rato cada día…
- Lo que sea, Draco, no estoy interesado en el Cuidado de Criaturas Mágicas…
- Yo tampoco. Sólo quería informarme de mi regalo. Además, sé que a las chicas les gustan esas cosas… pregunté a varias- añadió al ver la mirada escéptica de Zabini.
- Ya. Aunque siendo Granger, seguramente hubiera preferido un libro- Draco se detuvo y recordó su primer encuentro en la biblioteca. Se golpeó la frente con una mano y Blaise le miró interrogativamente.
- Nada, que ya sé cuál será mi siguiente regalo.
- Voy a empezar a cobrarte…
- Ni de coña. Además, este ya lo sabía.
- Pero yo te lo he recordado- señaló el ojinegro.
- Zabini…- volvió a amenazarle por enésima vez en el día- ¿No oyes algo?- dijo de pronto. El otro prestó atención.
- Sí… creo que son las voces de la sabelotodo y la pequeña comadreja- vio a Draco apresurar el paso- ¿Adónde vas?
- A preguntarle por los regalos.
- ¿¡Qué!?- pero el rubio ya había desaparecido de su vista así que, con resignación, se dirigió hacia la esquina por la que lo había visto marchar.
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Draco se dirigió a toda velocidad hacia el lugar de donde él creía que provenían las voces, hasta que, desorientado, se detuvo, intentando averiguar por dónde podrían haberse ido; miró hacia la izquierda, y vio desaparecer por la puerta de un aula una cabellera roja. Sonrió para sí y se encaminó hacia allá decidido, aún no teniendo muy claro lo que haría para deshacerse de la Weasley y poder hablar tranquilamente con Hermione.
"¿Tranquilamente¿Hermione?"
Sacudió la cabeza, haciendo que su flequillo cayese graciosamente sobre sus orbes grises, apoyó su mano en la manija y abrió.
Pero, al ver la escena que se desarrollaba ante él, prefirió no haberlo hecho.
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"¿Dónde se habrá metido este imbécil?"
Zabini intentó seguir los pasos de su amigo, pero éste era demasiado rápido y lo había perdido en algún cruce mal tomado.
En esto, oyó un estruendo, considerablemente potente, de voces de entre las cuales pudo distinguir la de su rubio amigo.
- Gilipollas- musitó, al tiempo que corría hacia los gritos.
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- ¡Tú… tú…!- señaló a la pareja con una mano temblorosa. Aún no salía del shock. Los chicos se separaron, quedando Hermione detrás de un pelirrojo, que se había colocado delante de manera protectora.
- ¿Yo qué, Malfoy?- cuestionó un aparentemente enfurecido Ronald Weasley- ¿A qué coño has venido¿No ves que aquí sobras?
- ¡Qué… qué…!- al fin consiguió reaccionar. ¿Qué iba a decir? "¿Qué haces con mi Hermione?" La sola idea le resultaba absurda- Oí unos ruidos y decidí entrar.
- ¿Y lo de ponerte a gritar como un imbécil se explica…?- comentó ácidamente Ron. La cara de Draco comenzaba a tornarse de un rojo Weasley no muy natural en él.
- Soy prefecto. Una de mis obligaciones es hacer que los alumnos cumplan las normas del colegio. Y eso hago- dijo, tan seguro, que quien no le conociera creería que era su comportamiento habitual.
- Habló San Malfoy…- intervino la chica por primera vez.
- Tú no te metas en esto- siseó la serpiente, mirándola intensamente, con una mezcla de… ¿sentimientos? que ella no supo descifrar y que él no quería admitir. Desvió su mirada al ojiazul y… "Espera un maldito momento. ¿Ojiazul? Hace tres segundos los tenía azules y ahora… marrones. ¿Qué coño pasa aquí?"
La mirada de Draco se tornó de furiosa a sorprendida al notar el cambio. Tanto que Ron, inquieto, se volvió a Hermione, y ésta ahogó un grito, alarmada ante lo que estaba presenciando. De todos modos, el chico se giró otra vez hacia el rubio, encarándole.
- Y dime, Malfoy¿qué nos vas a hacer?- interrogó, tomando a la castaña posesivamente por la cintura. Draco sintió su sangre hervir ante la acción y no pudo contenerse más.
- Suéltala- ordenó, sin percatarse de la implicación de sus palabras. Hermione abrió mucho los ojos y Ron hizo lo propio con su boca.
- Oblígame- retó cuando se recompuso. Hermione los miró nerviosa. ¿Qué pretendían con todo aquello?
- ¡Draco!- gritó Zabini entrando por la puerta.
Todo pasó muy deprisa. Ron y Draco sacaron sus varitas al mismo tiempo, pronunciando respectivamente "¡Mocomurciélago!" y "¡Rictusempra!", con sus consiguientes resultados.
Es decir. Con un Blaise que, por apartar a su amigo de la trayectoria del hechizo, quedó cubierto de mocos por unas cuantas horas; y con una Hermione que, haciendo lo propio con su amigo, estuvo riendo sin parar hasta, aproximadamente, la hora de cenar.
El griterío era tal que consiguió atraer a aquellos alumnos que se dirigían al aula de Pociones, a pesar de que el sitio donde estaban se encontraba algo apartado de ese camino.
Lo último que Draco vio, antes de salir de la clase para llevar a Blaise a la enfermería, fue a un Ronald Weasley pasar por la puerta –sujetando a su risueña compañera- con el pelo rojo fuego cayéndole por los hombros.
Sobra decir que ninguno de los cuatro asistió a las clases vespertinas.
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- Pero Draco- preguntaba el morocho, aún lleno de esa sustancia pegajosa indefinible- ¿Qué es lo que viste para ponerte así?
- A la comadreja comiéndole la boca a Granger.
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Ginny… ¡ja, ja! Recuérdame... ¡ja, ja, ja! Que... que nunca más… ¡ja, ja, ja, ja! Vuelva a hacerte caso… ¡ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!
Ginny Weasley, de nuevo en su cuerpo real, suspiró.
¡Ña!
¿Qué tal el plan loco de la pelirroja?
Por si no ha quedado muy claro (igual está un poco confuso el final), su idea era tomar poción Multijugos para transformarse en Ron y que Draco los pillara… haciendo cositas, jijiji xD
Hay que reconocer que su lógica tiene, xq con lo que aprecia el rubio al pobre Ron… estaba claro lo que iba a pasar :P
Seguro que no os imaginabais eso (¡o eso espero!), si es que esta Ginny tiene unas ideas de bombero jubilado xD
Lo de Zabini simplemente eran consejillos de ligoteo, que como Draco no está acostumbrado a no conseguir lo que quiere a la primera, anda necesitado de algunos… ¡si es que es irresistible, pero Hermione no es como el resto de las chicas y no se lo iba a poner tan fácil!
Ah y por cierto, que se me olvidó decirlo en el capi anterior (aix, qué cabeza…). El título del capítulo 5 –Master Passion Greed- es el nombre de una canción de un grupo de power metal llamado Nightwish que, para las que os guste el género, os lo recomiendo encarecidamente xD
¡Y bueno, me despido ya¡Muchas gracias por vuestros reviews, me animan mucho:)
¡Aquí va mi respuesta, guapetonas!
karyta34: Yo creo que todas sentimos envidia de Hermione! (maldita…) Pero es lo que hay u.u Tú tb estás malita? Qué tal vas ahora? Espero que mejor :)
harrymaniatica: Me alegra que te haya gustado, espero que este capi tb!
elisabetweasly: Súper cómica y… qué más? Me has dejado intrigada xDD me alegra que te guste, y sobre lo de agregarte al MSN, pues si me dices cuál es… :P Aunque aviso que no me conecto mucho!
XxXsofitaXxX: Hola guapísima! Pues ya estoy mucho mejor, aunque tengo la voz ronca, jops! Con lo que me gusta hablar… y cantar… u.u xD La verdad es que Murphy era un desgraciado, podría haberse quedado calladito… aunque yo a veces le reto, cuando la tostada no se me cae por el lado de la mantequilla, mwahaha! Y como le dije a karyta34…quién no tendría envidia de esa castaña:P
Y bueno, lo del plagio aún estoy intentando conseguir que lo borren del sitio en cuestión, xq la individua esta sigue publicando tan feliz…
Gracias por el Draco (babaaas xD), a ver si los Reyes me lo dejan debajo del árbol! Yo a ti te dejo a quien tú quieras… si es al rubito, tb, no soy celosa jajaja :P
Sweet Nini: Gracias! qué bien que te gustara n.n Yo tb me alegro que me fuese bien con los exámenes, así no tengo que estudiar en Navidad! Jejeje :P
galletaa: Bienvenida pues! Espero que te sigas pasando por aquí… y que te siga gustando n.n
Merodeadora-Chii: Mmm, el baño de prefectos… quién sabe, quién sabe… no te puedo asegurar, ya lo decidirá mi perverti… ejem, perversa mente sobre la marcha, jujuju xD
Lo que sí te digo es que al rubiales sí que se le pasó algo por la cabeza… qué sería?? Ahogar a Hermione en la bañera:P
Okashi Minako: Jajaja, no eres la primera que me lo dice! (ni que lo piensa, seguro!). Me alegra mucho que te gustara! n.n
kitty-haruno: Bienvenida! Qué bien que te guste! Pero jops, los capis me salen así… y tp puedo hacerlos mucho más largos xq sería… meter relleno xD Y eso no estaría bien… de todos modos haré otro Dramione (largo, esta vez) en el que espero que los capis sean más largos, xq tendrá una trama más elaborada.
xik-l: Hulas guapa! Siento haber tardado tanto, en subir el capi anterior, es que soy muy oportuna para ponerme mala xD Me alegra que te haya gustado el capi, a ver qué tal este n.n
andeli Malfoy: Gracias! Me alegra que te gustara, la verdad es que con el gripazo que tenía encima me costó bastante escribir ese capi, jeje.
escarlatagranger: Hola linda! Claro que a Hermione le gustó (y a quién no… sigh)… no es lista casi! Y gracias, ojalá que se cumpla y mi imaginación y mis musas sigan inspirándome :P
Topiina'w: Bienvenida!! Qué bien que te esté gustando n.n Jeje, la parte de Draco cantando fue muy divertida de escribir (y de imaginar xD)
Danita: Hi guapa! Creo que esta vez no me he retrasado tanto, jejeje :P Aunque la otra vez no lo hice aposta, ni lo haré, xq no me gusta haceros esperar mucho… sólo lo justo, para que os quedéis con la intriga un poquito xD
Ariotciv: Sip, ya tocaba que se fuesen lanzando, que queda poquito para el final… aix, qué sería de ellos sin Ginny y Blaise…
Ariana Lovegood: Jeje, yo tb pensé que ya era necesario un besito (o besazo!) a estas alturas :P Y sip, llevo ya algo pensado del nuevo fic, pero aún no he escrito nada xq primero quiero acabar con este.
Malfoy.Girl.Potter: Jajaja, pues ya has visto lo que se le ha pasado a la pequeña pelirroja por la mente… esas locuras tienen que ser herencia de los gemelos! Feliz año a ti tb n.n
---Mnik---: Hulas! Me alegra que te esté gustando, guapa:) Al final no me dio tiempo a publicar el año pasado (qué raro suena eso xD), xq como supusiste anduve liadilla con la family y demás :P
Motoko Cydalima Ichigo: Woah! Yo te conozco! He leído tu fic de La pequeña Hermione, primero en LWDHP y luego ennn Mundo Freak! Pero siempre me daba cosilla dejar algún post, jaja, soy algo tímida a veces u.u
Wenu, me alegro mucho de que te guste mi fic… ahora iré a decirte algo en MF xDD :P
Besos y cuidaos mucho!
Nel
