Hola! aquí esta el capitulo numero 3. Me perdí un poco por las vacaciones pero ya recupere mi inspiración... Por cierto, FELIZ AÑO!
Narración de Bulma
-dialogo-
"pensamientos de Bulma"
Acciones
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Cáp. 3. Un acercamiento peligroso.
Las horas en esa nave se me hicieron eternas. Estaba bastante asustada, era la primera humana que entraba en contacto con criaturas de otros mundos (por cierto, criaturas con una tecnología bastante mas avanzada que la que teníamos en la tierra para aquel entonces). Trate de enviar un mensaje con mi pequeño comunicador de muñeca a mi padre con la intención de que supiera en que situación me encontraba e iniciara algún plan de rescate, pero la nave tenia una especie de campo electromagnético que impedía enviar mensajes o cualquier tipo de comunicación interplanetaria. Eso hizo que me frustrara, de seguro mis padres estaban muy preocupados por mi.
Después de lo que creo que fueron 2 días (2 días maldiciendo mi descuido por ponerle un reproductor MP3 a mi comunicador de muñeca, pero haber olvidado por completo el ponerle un reloj) me encontraba dormida por primera vez desde que me raptaron, empecé a escuchar la voz del hombre lagarto, al parecer se estaba comunicando con alguien…
-Aquí el soldado Zaywox reportándose al décimo sexto día de viaje evaluativo de la academia de guerreros de clase alta.-
-guerreros de clase alta, eh?- un susurro muy bajo salio de los labios de la ojiazul. "esto es mas serio de lo que pensé. Estos tipos son infinitamente mas fuertes que yo y solo son soldados, lo mas seguro es que hay otros con un rango superior que son muchísimo mas poderosos que estos 2…" trato de agudizar un poco mas su oído, debía de adquirir todo el conocimiento que estuviese en sus manos antes de llegar a ese planeta repleto de monstruos…
-código de soldado?-
-928.-
-clan?-
- clan del agua…- el interrogatorio le estaba comenzando a incomodará-por cierto, tengo 24 años, antes de que lo pregunte señor…-
-bien echo el adelantarte al cuestionario soldado, es algo tedioso pero obligatorio para todos los soldados en entrenamiento…-
-no soy un comandante en entrenamiento cualquiera y usted lo sabe, pronto formare parte del clan del aire- sus palabras estaban totalmente llenas de orgullo
"mmmm, clan del agua y del aire? De seguro son las clasificaciones en que se dividen estos monstruos, ósea que estos 2 son de los mas fuertes…"
-y de verdad lo felicito por ello soldado, me han dicho que usted es un guerrero que se esfuerza diariamente por aumentar su nivel de pelea, y aquí entre nosotros escuche por ahí que es uno de los 10 preferidos para subir de clan. Cambiando de tema, que ocurre con el cadete Jann? Según los datos no se ha reportado desde el octavo día de su partida de la colonia 73.-
-Jann es un tipo muy relajado con respecto a la academia, no por nada aun pertenece al clan de la tierra.- suspira pesadamente -a ese sujeto solo le gusta pelear, tomar alcohol, los viajes y conquistas interplanetarios y las mujeres hermosas que encuentra, posee y destruye en mil pedazos luego de pasado el buen rato… lastima, porque es un excelente guerrero digno de un clan superior a la que pertenece actualmente…-
¿Las mujeres que encuentra, posee y destruye en mil pedazos luego de pasado el buen rato? Esas palabras me estaban retumbando en el cerebro. Con razón ese hombre-mono la miraba de aquella manera, ¡era un total sádico! En ese instante me imagine mil y un formas en las que ese monstruo me sacaba de la celda, me tomaba entre sus brazos, me violaba horriblemente y luego acababa con mi existencia… sude frío, estaba aterrada solo al pensar esa posibilidad. Luego me dije a mi misma "no Bulma, no caigas ante el miedo, estos tipos son unos bárbaros que pueden olerlo apenas comienza a aparecer en las criaturas, lo que debo hacer es escuchar atentamente lo que diga ese lagarto para obtener un poco de información y comentarle al rey, o al maestro, o al que sea, que no tengo mas poder que el de mi gran inteligencia. Y quien sabe, a lo mejor ellos sufrieron los efectos de las nubes rojas también y pueda ayudarlos a cambio de protección para mi planeta, después de todo cometí el error de decirles el nombre del mismo…" de modo que seguí escuchando la conversación que mantenía el lagarto de extraño nombre con el sujeto que, según yo, era su superior.
-si, el ha contribuido en muchas conquistas exitosas. Ese chico tiene un don natural para las batallas, adora la sangre más que cualquier saiyayin ordinario, realmente es de los que disfruta plenamente la vida de mercenario-
"¡¿mercenario?! ¡Lo sabia! ¡Estos monstruos son unos asesinos!"
-en fin. Ya que me aviso de la situación, mañana le diré que debe reportarse, ese sujeto es un irresponsable, así jamás subirá al clan del fuego… que mas da, lo mas seguro es que el no desee hacerlo, no le gusta la responsabilidad y eso es lo que se ganan los mercenarios al pasar de cadete a soldado… debo cortar señor, descansare un poco para relevar a mi compañero en los controles de la nave.
-¿sigue con la misma manía de no confiar en el sistema de piloto automático de la nave?-
-digamos que si. Me gusta hacer las cosas por mi mismo, no me gusta usar las maquinas mas de lo debido, suerte que mi compañero ya se adapto a mis manías y me apoya. Después de todo, además de compañeros y amigos, yo soy su superior y debe acatar ordenes.-
-así es como debe ser. Cambiando de tema, ¿cuando realizaran la próxima parada?, ¿tienen el combustible y las reservas suficientes?-
-todo esta en orden, las reservas, el combustible, la nave y todos sus artefactos están en funcionamiento correcto y optimo. Aunque ya la gravedad de la habitación de entrenamiento no nos satisface como antes, cosa que es buena porque significa que nos volvimos más fuertes en estos últimos meses.-
-esas si que son buenas noticias soldado. Así se le hará mas fácil aprobar las evaluaciones finales y subir de clan, aunque casi es un hecho que usted será uno de los nuevos comandantes, igual que su alteza el príncipe de los Saiyayins.-
"¿el príncipe de los Saiyayins? Por supuesto, si hay un rey, es obvio que debe haber un príncipe, esperando relevarlo de su cargo, ahora solo me falta descubrir quien es el maestro…"
Frunció el ceño y prefirió omitir el comentario que cruzo por su mente. -bien. Con respecto a las conquistas es de mi agrado informarle que logramos librar las batallas satisfactoriamente en 4 de los 5 planetas que nos fueron asignados para mi evaluación. Haremos parada en la colonia 56-B del norte para estar en tierra al menos por 2 días. Cargaremos el combustible y las reservas alimenticias hasta el máximo, velaremos porque mejoren la funcionalidad de nuestra habitación de entrenamiento y para que realicen mantenimiento a la nave con la intención de que funcione en las mejores condiciones. Cuando toda la revisión este completa, viajaremos hacia el 5to planeta asignado, lo conquistaremos, esperaremos a que lleguen los guerreros asignados para colonizarlo y de allí despegaremos con rumbo a Vegetasei- quiso decir 'para terminar mis evaluaciones y ayudar a mi familia a organizar la fiesta que harán en mi honor después de la ceremonia donde me asignaran al clan del aire' pero prefirió pasarlo por alto, aquel general era un buen amigo suyo, pero debía respetar el echo de que era su superior dejando la arrogancia a un lado.
-muy bien planificado todo soldado, mándeme su planificación y los reportes de las conquistas por escrito, sin olvidar las coordenadas de los nuevos planetas y los códigos para poder hacer enlace con ellos vía comunicador. Espero la información lo más pronto posible. ¿Quedo claro?-
-de echo, esa información ya la tengo disponible, realice el contacto para enviársela- oprime algunos botones. -transferencia completa señor. Me gustaría que pusiera especial atención en los últimos 3 días, esta toda la información que hemos podido ganar sobre la criatura que se hace llamar una bruja, la capturamos pero exige hablar directamente con el rey. Eso me hizo llegar a la conclusión de que su planeta debe tener una especie de cultura socialista, en donde no hay seres más importantes que otros, compartiendo igualdad y sin un monarca absoluto. No es como nuestro gran imperio donde tenemos a nuestros dos supremos gobernantes.-
-tomare en cuenta el consejo soldado. Ahora tome un descanso.-
-si señor, fin de la transmisión.- corta la comunicación y se retira a descansar.
En ese momento supe que estaba tratando con una especie de soldados que conquistaban planetas para complacer a sus gobernantes absolutos. Cuando escuche que dijo 2 supremos gobernantes, llegue a la conclusión de que se trataba del rey y el príncipe de los Saiyayins.
Después comencé a pensar en ese hombre lagarto. El definitivamente era un tipo poderoso, inteligente, responsable y sumamente organizado pero… jamás podría ser un saiyayin, era muy diferente al sujeto con cola de mono. Lo mas seguro es que pertenecía a una de las razas que habían conquistado los saiyayins, pero tuvieron piedad con el por ser un guerrero poderoso, o a lo mejor el se rindió al ver que su raza había perdido la batalla. Seguramente a el no lo convencería fácilmente de las cosas, y una batalla física quedaba totalmente descartada, así que debía crear un plan o seguir averiguando cosas, a ver si daba con algún punto débil en su mente y me aprovecharía de el. A el no seria nada fácil burlarlo, ya que ni siquiera me miro de forma lujuriosa, a diferencia de su compañero. Por otra parte estaba Jann. Era un total idiota según los comentarios de sus 2 superiores, pero eso no lo hacia mas vulnerable que Zaywox. Este era un tipo que no dudaría en asesinarme si ve algo raro en mí actitud; o peor aun, abusaría de mi y me mataría de forma lenta y dolorosa. Aunque su mente si era pequeña, eso no significaba que fuese propensa a ser manipulada por una mujer hermosa. Ambos sujetos eran peligrosísimos en su campo, por ello llegue a la conclusión de que debía lidiar con los dos de diferentes maneras. Otra buena idea (en realidad, la que me pareció mas peligrosa pero a la vez mas eficiente) que se ocurrió fue la de usar el poder de mi mente para ponerlos en contra. La fuerza y la inteligencia jamás se llevarían bien, y aprovecharía lo que escucho decir al lagarto para hacer que el mono se molestara con el. Después de todo a nadie le gusta que hablen sobre sus defectos, menos a sus espaldas. Ideando este plan y sin darme cuenta, me quede profundamente dormida.
Desperté luego de lo que creo fueron varias horas. La ligera vibración que se sentía en el piso había desaparecido por completo, lo cual significaba que estábamos en tierra firme. Me cuenta de que ¡habían dejado mi celda abierta! Salí inmediatamente de ella y me asome por una ventana redonda que daba hacia el exterior. Mi mente no daba crédito a lo que veían mis ojos y mi boca se abrió hasta el piso por la impresión, ¡era una ciudad enorme! Solo había rascacielos de 200 pisos o mas, todo era blanco con ventanales azules, veía pequeños vehículos esféricos que se desplazaban a gran velocidad por toda la ciudad y algunos que despegaban hacia el espacio exterior. Todo era muchísimo mas avanzado que en la tierra, incluso parecía una de esas ciudades futuristas que veía en las películas. Yo estaba encantada admirando la enorme ciudad, tanto que no note la presencia que estaba detrás de mi hasta después de que me hablo.
-veo que te gusto la colonia 56-B, ¿eh 'bruja'?- el saiyayin la miraba picaramente. Esa hembra le parecía realmente hermosa.
Se volteo y decidió mirarlo con cara amable, para no demostrarle el pánico que sentía con su presencia. -si. Esta colonia es realmente fascinante.- pone un tono un poco arrogante. -aunque he visto cosas mucho mas increíbles que esta pequeña aldea…- debía parecer una viajera espacial, aunque lo mas seguro es que ese hombre ya hubiese viajado por todo el universo.
El hombre de ojos castaño claro cruzo los brazos y sonrió. Al parecer esa mujer no era ninguna tonta y débil como el pensaba. Recordó la cara de sorpresa que puso cuando los vio a el y a Zaywox por primera vez, se veía como si jamás hubiese tenido contacto con vida de otros mundos anteriormente, al menos eso noto por unos momentos, porque luego su cara de miedo desapareció por completo. -si, esta colonia es realmente pequeña comparándola con las otras que hay dispersas en el universo.-
Miro sus ojos castaños y por un momento se perdió, era un hombre realmente atractivo, luego de eso se regaño a si misma por esos pensamientos, ¡el era un asesino! Un hombre malvado. -en fin. ¿Puedo saber el motivo por el cual dejaron abierta mi celda? Porque no creo que haya sido un accidente.-
'¿dejaron dices?, por favor, Zywox no sabe nada de esto. Es solo mi idea' camino un poco para acercarse a la peliazul. -solo quería mostrarte la colonia, ya que estoy absolutamente seguro de que tu jamás has visto los planetas pertenecientes al imperio Saiyayin-Hollistyin…-
"¿Hollistyin? ¿De que demonios habla este mono?" frunce un poco el ceño, para dar la impresión de que estaba ofendida por el comentario. -¿y que te hace pensar eso ehh?-
Sonríe picaramente, se acerca más a ella y toma suavemente su barbilla para mirar esos extraños pero hermosos ojos azules fijamente. -por 2 situaciones que son completamente razonables, las cuales llegaron a mi mente después de haberte metido en esa celda hace unos días. La primera son tus intenciones de hablar con el rey. Por muy buenas que sean tus técnicas hechizos o lo que sea, y por muchos que tengas, no lograras que el rey te atienda solo para esa estupidez. Talvez el príncipe se de la molestia de hacerlo, aunque no lo creo. Últimamente ha estado muy ocupado con sus evaluaciones para convertirse en general, aunque por ser de la elite lo mas seguro es que se lo pongan todo en bandeja de plata, no como nosotros los segunda clase o hasta los tercera clase que tenemos que pelear ardua y diariamente si queremos vivir y superarnos…-
El tacto del guante en el rostro de la ojiazul estaba haciendo que en sus mejillas iniciara un sonrojo que le estaba siendo imposible de ocultar. No sabia que era lo que ese hombre tenia que la excitaba tanto, a lo mejor era por la sensación de peligro, algo que era totalmente diferente a estar cerca de su novio Yamcha, el cual era totalmente predecible.
-de seguro te atenderá uno de los tantos 'señores generales' que hay en Vegetasei. Ese asunto de los nuevos métodos, reglamentos y técnicas son sus asuntos, al rey y a su hijo solo les importan los resultados finales. La otra situación es que, por favor, seamos honestos, eres demasiado débil para sobrevivir en una colonia de nuestro imperio…-
Bulma movió rápidamente su cara haciendo que el saiyayin quitara su mano de allí. Camino unos cuantos pasos y se recostó en una pared, mirando hacia fuera por la ventana un tanto ofendida. -si les parezco una criatura tan insignificante, ¡¿Por qué no se deshicieron de mi en aquel momento?!
El Saiyayin se sorprendió ante el grito de la peliazul. No se había enfadado, solamente se le hacia imposible creer que la primera criatura que le gritaba en su vida (que no fuese un superior que lo estuviese entrenando) seria una mujer, y de paso tan débil. Decidió acercarse nuevamente, si ella realizaba alguna técnica, el la esquivaría con facilidad. -debes aceptarlo bruja. Según los rastreadores tu energía es infinitamente inferior a la de mi compañero y a la mía. Además, otra razón por la que no creo que hayas estado en alguna de nuestras colonias antes es que eres demasiado hermosa.-
Este comentario hizo que se sonrojara un poco, mas la curiosidad fue mayor. -¿y eso que demonios tiene que ver?- ya no le tenia respeto a ese Saiyayin, la había echo sentirse menos, y esa era una de las cosas que la gran Bulma Briefs jamás le pasaba a ningún ser, fuese terrestre o no.
-los Saiyayins somos criaturas que nos guiamos mas por el instinto que por el cerebro, mas aun los hombres…- con cada palabra se iba acercando mas a Bulma, cosa que estaba inquietando a la ojiazul de sobremanera. -cualquier Saiyayin que te hubiese visto antes, no dudaría en llevarte a su cama, con la intención de gozarte de tu piel de mil y un maneras distintas…- apoyo sus brazos, uno a cada lado del cuerpo de la científico que empezó a sonrojarse bastante. -luego de eso, intentarían asesinarte, ya que siempre que estamos con una mujer que no es nuestra esposa, prometida, oque no es de nuestra raza, hay que matarla, son nuestras leyes. A menos de que seas un saiyayin importante y poseas un harén, en el cual te encerrarían para ser una prostituta.- notaba el miedo en los ojos azules, eso lo estaba excitando. -y serias una prostituta, por lo menos hasta que el Saiyayin se aburriera de ti y te aniquilara con lentitud, gozando de tu dolor y miseria, hundiéndote en una total agonía, en la que suplicarías morir de una vez.- comenzó a acercar su rostro al de la mujer de tez blanca, ella se había perdido en el relato y su imaginación la estaba llevando a ese horror, por ello no estaba tomando importancia al peligroso acercamiento del saiyayin. -por eso, no creo que pudieses poner un solo pie en alguna de las colonias sin que te atacara un saiyayin…- esta ultima parte la agrego susurrando, ya que sus labios estaban muy cerca de los de la peliazul. -por muchos hechizos que tengas, mi querida bruja, jamás lograras vencer a un Saiyayin.-
No podía creer lo que estaba ocurriendo. Ese hombre me había relatado paso por paso lo que hacían los de su raza con las mujeres, y aun así no estaba asustada, mas bien me encontraba totalmente excitada. Yamcha jamás me acorralaba de aquella forma, tratando de jugar con mi mente. Acababa de notar que ese hombre no era tan estupido como lo decía el lagarto. Note que sus poderosos brazos estaban dejando la pared, para ubicar sus manos en mis caderas, su nariz y sus labios me rozaban constantemente. Achique mis ojos y lleve mis manos a su cuello. Note que sonrió torcida y sádicamente
-te aseguro que te encantara estar en los brazos de un Saiyayin…-
Ese susurro termino de enloquecerme, apenas y pude evitar gemir al escuchar la voz ronca de ese macho que estaba por besarme. Lamió sus labios, preparándolos para lo que venia, de pronto sentí su lengua pasar por los míos, suspire sin poder evitarlo, acerco mas mi cuerpo al suyo halándome un poco y…
-¿Qué demonios esta ocurriendo Jann?-
Zywox había llegado en el mejor (o peor, a estas alturas ya no tengo idea) momento. Jann salto como un resorte hacia prácticamente el otro polo de la nave, mientras se cruzaba de brazos y su rostro se ponía inexpresivo, aunque se que en el fondo estaba sumamente molesto…
-¿tu que crees que es lo que ocurre?- su tono también era inexpresivo, aunque era una ironía lo que acababa de salir de sus labios. -nos vemos.- desapareció por la puerta de la nave y voló a toda velocidad alejándose de la nave. -maldito Zywox, hiciste que perdiera mi oportunidad de gozar con esa bruja sin obligarla. ¡Pagaras por esto!-
-oye bruja, pensé que querías hablar con alguien de nuestro imperio para que aceptaran tus técnicas en el ejército…-
Retomando el control de sus emociones. -eso es lo que deseo…-
-entonces deja de estar coqueteando con Jann. Te matara luego de poseerte.- se da media vuelta, con intención de salir de la nave. -Ven conmigo.-
-yo… no se lo que me ha ocurrido.-
Se voltea para mirarla, bastante molesto. -escucha, me importa bien poco lo que haya pasado. Solo se que debes recibir al menos 8 horas de entrenamiento básico para poder enlistarte en nuestro ejercito, solo así tomaran en cuenta tus técnicas en nuestras filas. Una vez que formes parte del ejercito un general hablara contigo y le dirás todo lo que sabes. Deja la estupida idea de que hablaras con el rey, porque eso jamás pasara. Si se te vuelve a ocurrir estar con el, o con cualquier otro Saiyayin, morirás, tenlo por seguro.-
-¿y si alguno quiere casarse con…?- el comentario broto solo de sus labios, ni siquiera quería saber sobre casarse con algún saiyayin, amaba a Yamcha, pero era tan monotono…
-¡¿casarte con un Saiyayin?! ¡¿Pero en que demonios estas pensando eh?! Escúchame bien, JAMÁS vuelvas a decir semejante estupidez. Un saiyayin nunca se casaría con otra criatura que no fuera de su especie, es igual con los Hollistyin…-
-¿acaso esa es tu raza?-
-si, es mi raza. Como te decía, el solo quiere sexo y sangre, mas allá de ello no conseguirás nada.-
-¿Qué tanto puede afectarte eso a ti, si deseo estar con el o no?-
-eres una criatura tan imbecil. A mi no me importa en lo absoluto lo que desees hacer con tu patética existencia, lo que necesito es que comentes a alguien sobre tus técnicas para ganarme el reconocimiento de haberte llevado a la base y haber contribuido con el progreso militar de nuestro imperio. Ese es todo mi interés-
-ya veo.- sabia que de algo así se trataba
Se voltea con intención de salir. -otra cosa, si eres una hembra tan fogosa puedes desquitar tus deseos masturbándote, pero no quiero ver afectada mi posición porque ustedes dos estén calientes. Estoy a punto de convertirme en general y no deseo ninguna mancha en mi reputación. Ahora sígueme, es hora de tu entrenamiento-
Lo seguí sin responder, aunque quería gritarle '¿Qué especie de ramera crees que soy?' pero sabia que el no tendría compasión en acabar conmigo, después de todo, el no me deseaba como Jann. En el trayecto no pude fijarme en nada de la ciudad, solo estaba pensando en como caí en la situación que me encontraba. Estaba segura de que amaba a Yamcha, pero la monotonía había apagado la pasión que había entre ambos. Aunque también empecé a dudar de mis sentimientos por el… si lo amaba tanto ¿Por qué iba a traicionarlo con el primer (y peor aun, con el mas peligroso) hombre que se me cruzo en el camino? Era muy atractivo eso si, su cabello marrón claro y alborotado, y esos ojos castaños claros, con ese físico que estaba tan bien esculpido, ni hablar de sus labios tan provocativos… sacudí mi cabeza varias veces, no podía creer que estaba pensando en el cuerpo de ese saiyayin. Era oficial, mi deseo por Yamcha había desaparecido. Estaba pensando en eso hasta que llegamos a un edificio enorme y sobre su entrada principal había una placa dorada con un dibujo, como un símbolo enorme, en color rojo.
-llegamos.-
Continuara…
Dejen reviews porfa.
