Disclaimer: los personajes pertenecen a JK Rowling
Hola a todos!!
Aquí estoy con una viñeta más. Esta nos devuelve a Regulus niño, que me encanta escribirlo. La palabra es uno de los temas libres de los vicios.
Espero que les guste.
Regalo
A Sirius le encantaría, estaba seguro. Lo había envuelto apresuradamente, ahora solo tenía que ir a buscarlo. Ese año era el primer de su hermano en Hogwarts, pero había venido a casa por Navidad.
Regulus tenía 9 años, pero no era tonto. Se había dado cuenta de que algo estaba mal con su hermano y sus padres. Casi no se hablaban, el primer día se habían gritado y el en nochebuena… Sirius no había tenido regalos. Su madre le había dicho que los Gryffindor no tenían regalos porque se llevaban con los sangre sucia.
Pero él no creía que fuera justo que Sirius se quedara sin regalo. Bajó las gradas de la casa buscándolo. ¿Dónde podía estar? No había salido con sus amigos del colegio, porque hasta donde él sabía, su madre le había prohibido salir. Finalmente oyó su voz. Venía de la oficina de su padre.
Se dirigió hacia allá rápidamente. Giró el pomo de la puerta, pero antes de abrirla oyó la voz de su padre.
-¡Eres la vergüenza de la familia Sirius! Ya es un castigo que te haya tocado esa casa, pero es que además te comportas como un vulgar Gryffindor.
-¡La vergüenza es ser de esta familia! – gritó Sirius – Todos en mi casa me odiaban por ser un Black.
-¡Es que tienes que ser amigo de los Slytherin, no de los Gryffindor!
-Todos los Slytherin me odian por ser un Gryffindor. – respondió Sirius – Igual no me importa, son un montón de idiotas.
-¡Son los hijos de mis amigos!
-Pues se parecen a sus padres.
Regulus oyó un sonido seco que conocía muy bien. Acababan de dar una cachetada a su hermano.
-Ve a tu cuarto y no salgas de él, Sirius Orion Black – ordenó el señor Black con tono furioso – Le ordenaré a Kreacher que no te den comida en todo el fin de semana. Y si intentas algo…
La amenaza quedó en el aire. Regulus se hizo hacia atrás cuando la puerta se abrió. Sirius salió con el ceño fruncido, con la mano de su padre pintada de color rojo fuego en su cara todavía.
-¿Qué miras? – le dijo a Regulus molesto. El niño abrió la boca pero no dijo nada y Sirius siguió su camino a su cuarto.
Miró el regalo entre sus manos. Luego sonrió con una idea. Corrió hacia la cocina y subió por las escaleras traseras. Cuando Sirius llegaba a la puerta de su cuarto también lo hacía Regulus.
-¿Qué quieres pequeño?
-Feliz navidad.
Regulus le dio el paquete que llevaba. Sirius lo miró sorprendido y luego a su hermano. Sonrió de medio lado y le sacudió el pelo.
-Gracias Reg. A veces eres tan bueno, que no pareces un Black.
-¡REGULUS¡VEN ACA¡TU HERMANO ESTA CASTIGADO!
El niño palideció y corrió escaleras abajo. Sirius suspiró.
A veces no parecía un Black, pero temía que al final, terminara siéndolo.
¡Espero sus comentarios!
Sara Fénix Black
