La otra historia

(Culpas y explicaciones)

- ¡Tío¡Tío! – Una adorable niña iba subiendo las escaleras hasta llegar a la pieza que estaba a la derecha de una mesa. Abrió la puerta y entró rápidamente

- ¡Aquí está, mamá! – Fue corriendo a la cama y comenzó a saltar sobre ella

Shaoran comenzó a sentir un peso ir y venir. "Probablemente sea mi cargo de conciencia" pensó y trató de darse vuelta. Normalmente, cuando la culpa venía a acosarlo, la dejaba fluir como penitencia. Pero ahora tenía tanto sueño y la peor resaca que había tenido en años, que ni el mismo diablo lo sacaría de su cama.

- ¡Tío! Ya es medio día. ¡Qué flojo! – dijo risueña la pequeña que aún saltaba sobre la cama

"Curioso… La voz del diablo se me hace conocida" Comenzó a abrir los ojos y la luz de la mañana entró directo por sus pupilas. Entonces reconoció la voz

- ¿Kari? – De inmediato se sentó y la chica dio un pequeño alarido por el susto

- ¡Tío¿Para que me asusta? – Pero en vez de lucir enojada, la chica salto sobre Shaoran y se colgó de su cuello

"Muy bien, no es el diablo, pero si lograría sacarme de la cama". Siempre era lo mismo con todos sus sobrinos. Actuaba como un juguete humano para la entretención de ellos. Shaoran, alegre y asombrado de ver a Kari en su casa, correspondió al abrazo de su sobrina

- ¿Pero qué es lo que haces aquí? – Preguntó el hombre

- ¿Te molesta verme? Mi hermano dice que soy muy desordenada y que nadie me aguanta ni me aguantará - Terminó haciendo un puchero

- ¡Claro que no! Tan sólo me preguntaba que es lo que haces aquí sola

- Por supuesto que no está sola – Dijo una voz desde la puerta. Shaoran dirigió su mirada hacia esa dirección y vio a su hermana

- Hola Fanren – Shaoran se levantó de la cama y tomó a su sobrina con él – Yo ya pensaba que Kari había viajado sola desde Hong Kong – Él le dedicó una sonrisa afable, pero a la mujer no le había parecido nada gracioso el chiste

- ¿Se puede saber por qué diablos no has contestado el teléfono, e-mail o fax que te hemos mandado en estos últimos tres días? Mamá ha estado tan preocupada por ti que me mandó a visitarte para saber si estabas bien.

- Lo siento. Es que…

- ¿Qué acaso no te cuerdas lo que pasó la última vez que no contestaste el teléfono por dos días seguidos? Debo decir que mamá fue amable. Esperó tres días para mandarme pese a su histeria

Shaoran tan sólo la miró fijamente un momento. Claro que se acordaba de ese incidente. Siempre han existido momento en la vida que cambian radicálmente a las personas, sea éste un cambio de colegio, la muerte de alguien y el comienzo de algo nuevo. Bueno, en esa oportunidad estuvo su momento. El sólo pensar lo que pudo haber pasado y las consecuencias para él y los demás a su alrededor aun le producía escalofríos. ¿Cuál sería el desenlace de esta historia si él no hubiera llegado a tiempo? Lo más probable que eso que él cariñosamente llama "Cargo de conciencia" hubiera pasado a ser "Suicidio culposo". Es decir, la culpa lo hubiera llevado a la muerte (No es que ahora estubiera muy vivo, en todo caso)

- La mamá de Tomoyo murió y yo estuve todos estos días con ella en el velorio y funeral. Me acosté a las 3 de la mañana y el sueño aun me consume.

- Ya. ¿Y no pudiste haber dejado algún mensaje en la contestadota o algo asó? – Replicó Fanren

- Si pude. Pero en ese momento no lo pensé

- ¿Tan tarde terminan los funerales? – Preguntó Kari inmiscuyéndose por primera vez en la conversación

- Mi hija tiene razón. ¿A que hora terminó el funeral?

- A las 4 de la tarde – Respondió el hombre

- ¿Y por qué te acostaste a las 3 de la mañana?

- Porque me fue inevitable no ir a un bar y después volver a casa para seguir tomando

- ¡Shaoran!

- No me regañes. Tengo 26 años y una muy buena excusa.

- ¿Excusa? Espero que sea buena para que mamá realmente se la crea

- Tío, tengo hambre – La chica lo miró fingiendo inocencia. Pero Shaoran sabía exactamente lo que quería

- Hay helado en la nevera. Vamos a la cocina

Al bajar, Kari se fue directamente a su objetivo mientras Fanren y Shaoran, que estaba tan sólo con unos pantalones anchos y ropa interior, se sentaron en la mesa para seguir discutiendo.

- Hermano¿Qué pasa? O sea, no es que tu mirada sea la más feliz del mundo, pero hay algo raro en ti ahora.

- ¿A ti nunca te conté el por qué escapé de Tomoeda cuando era joven, verdad?

- No. Y nunca insistí para que no te sintieras incómodo.

- Bueno, mi querida Fanren, ya es hora – Aunque la verdad Shaoran necesitaba descargar con alguien todos sus pensamientos

- Mamá¿Puedo ir afuera? – Kari estaba con un pote grande de helado de chocolate con menta y su cuchara preparada para atacar

- Claro, querida. Es un bonito día

- ¡Gracias! – Y contenta la pequeña se fue al patio

Shaoran fijó su mirada en su sobrina y la siguió por el patio. Primero la chica busco la sombra de un árbol, pero al momento vio la hamaca a un lado y, pese a que le costó por su baja estatura, logró sentarse en ella mientras se balanceaba. Realmente la vida de Kari, comparado con la de él, era un paraíso.

- Shaoran, yo no te estoy obligando a que me cuentes…

- No, no lo haces. Pero quiero contártelo

- ¿Por qué?

- Porque creo que me ayudará. Lo más probable es que después oigas lo que te contaré me odiaras. Pero, créeme, yo me odio de la misma forma.

- ¿Tan grave es? – Shaoran la miró un par de segundos antes de responder.

- No lo sé. Tú me dirás.

- Entonces, soy todo oídos

Shaoran estiró una mano a un paquete de cigarrillos que estaban encima de la mesa y lo enciende. Se lo lleva varias veces a la boca y deja que pasen los minutos. Y cuando ya Fanren creía que jamás hablaría su hermano, este comienza su relato.

- ¿Cuánto tenía cuando llegué aquí¿10, 11 años? No tienes ni idea de lo drástico del cambio. Al comienzo fue difícil. Pero con los meses logré hacer pocas amistades hasta tener una completa pandilla. Al año llegó Meiling y fue en ese momento que las cosas comenzaron a cambiar. Ahora que lo pienso¿Qué ha sido de ella, Fanren? – Preguntó Shaoran botando la colilla del cigarro y prendiendo otro.

- No sé. Lo último que supe de ella fue que viajó a Pekín después de la muerte de la abuela. Su vida no ha sido la mejor de todas. Sabes que quedo completamente sola después de ese accidente – Realmente en esta vida todo se paga… Pensó Shaoran cuando su hermana cambió repentinamente su tono de voz - ¿Cuántos cigarros has fumado últimamente?

- Más de los que tu querido y sano esposo me dejaría. Pero créeme que tiene todo una buena explicación.

- Para ti todo tiene una buena explicación – Dijo suspicaz Fanren

- No. No todo. He hecho muchas cosas sin una buena explicación. Y son justamente de esas veces de las que me arrepiento ahora – Fanren tan sólo guardo silencio y esperó escuchar el relato de su hermano menor.

"Creo que ella llegó al poco tiempo que llegara Meiling. Mi querida prima ya tenía un fans club completo de hombres en el instituto ya que llamaba la atención de los chicos por su carácter y por el hecho de ser extranjera. Pero todo eso cambió cuando una larga melena castaña, casi rubia, cruzó la puerta de mi sala. Me fue imposible no quedar prendado de sus ojos. Era como sumergirse en una piscina de aguas verdes. Y era tan dulce e inocente de carácter que no hubo ninguno de mis compañeros que no haya quedado embelesado con ella. No es que me haya enamorado de ella a primera vista. Pero era diferente a las otras. Y eso se podía ver claramente en su cara.

"Totalmente distinta fue la percepción para la gran mayoría de las chicas, incluyendo especialmente a Meiling. De inmediato la envidiaron. Un odio no justificado comenzó a crecer en ellas y fue agrandando cuando descubrieron lo perfecta que podía ser. Era buena en lenguaje, en música, en matemáticas, las ciencias y, en especial, los deportes. Sin ningún problema me podía hacer una competencia en las carreras" – Kari gritó desde el patio y los dos hermanos fijaron la mirada hacia afuera. Pero de inmediato se volvieron al ver que tan sólo le había caído un poco de helado en el vestido.

- Shaoran ¿Por qué siento que tu y Mei hicieron algo muy malo?

- Porque sí hicimos algo muy malo. Y muy tarde me percaté de lo caro que me saldría

- ¡Mamá¡Me ensucié el vestido! – Dijo Kari entrando por la puerta

- Lo sé, cariño. Si quieres ve a cambiarte de ropa.

- Está bien – La pequeña dejó el pote de helado en una mesa y salió corriendo. Shaoran se paró a dejar el helado en la nevera, volvió a botar la colilla del cigarro y comenzó a encender otro.

- ¿Podrías dejar de fumar? – Pidió Fanren

- Querida hermana: tengo en la cabeza la sensación de un hacha golpeándome constantemente y, pese a eso, lo único que quiero es volver a ahogarme en whiskey otra vez. Así que o me dejas fumar o me encadenas para que no vuelva a tocar alguna botella, al menos, hasta la noche – Resignada Fanren lo dejó

- ¿Y qué paso¿Qué paso con la chica? – Shaoran fijó la mirada por la ventana

- ¿Conoces el manotaje?

- Si. He escuchado mucho sobre… - Fanren se interrumpió y dirigió una mirada de consternación a su hermano - Ay, Dios. No me digas que… - Shaoran solamente le respondió la mirada de forma silenciosa - ¿Pero como pudieron?

- Si… Como pudieron – el humo del cigarro comenzó a llenar el lugar - Yo nunca me metía en esos pleitos, pero tampoco hacía nada. Lo que me deja como el más grande hijo de puta, sin ofender a nuestra madre, claro.

- ¿Y qué le hacían a esa pobre chica?

- Deberías preguntarle a Mei. Ella era la mayor responsable en crear artimañas. Muy creativa, si lo vemos del lado positivo. Creo que el rosario de cada día consistía en un paquete de insultos como desayuno, sean directos o irónicos, algunas veces un golpe o empujón, en una ocasión le machetearon el pelo y más de una vez rompieron o quemaron alguna de sus pertenencias. Mucho tiempo después descubrí que esos golpes producían en ella muchos moretones. Parece que era de piel muy delicada. Y después de ese infructuoso corte de pelo comenzó a usar el cabello corto. Y todo eso descontando las cosas de las que no me enteraba. No sé exactamente cuanto fue lo que sufrió – Fanren se levantó y abrió una ventana para que se despejara la cocina

- No puedo creerlo. Jamás lo hubiera esperado de ti.

- ¿Estás muy decepcionada? – Preguntó cautelosos Shaoran.

- Pero dices que tú nunca hiciste nada. ¿Nada de nada?

- Lo único que hacía era acompañarlos. Eran mis amigos, más que mal. Simplemente me quedaba a un lado actuando lo más frío posible ante las lágrimas y sollozos que producía la chica cuando la atacaban. Debo aceptar que al comienzo fue difícil, pero después llegué a convertirme en un insensible. Lo correcto debió haber detenido a los chicos y ayudarla. Pero ella no me importaba. Bueno, al menos no aun – Se corrigió al el mismo

- ¡Mamá¿Qué va haber de almuerzo? – Entró Kari a la cocina con un nuevo vestido

- Fanren, tú sabes que amo a tu hija. Pero si te vuelve a gritar "mamá" o vuelve a gritar cualquier otra cosa, me voy a ver tentado en amordazarla.

- Bueno, yo no te mande a que ayer tomarás – Dirigiéndose a su hija – No lo sé. Tal vez a tu tío se le ocurra algo. – El hombre tan sólo le dirigió una mirada próxima al odio, pero su voz salió sorprendentemente cálida

- Mmm… Si estuviera de humor te llevaría a un Restaurante. Pero creo que hoy cocinaré para ti. ¿Qué te parece, Kari?

- ¿Y de postre va haber…?

- Helado – Los dos adultos dijeron al unísono. Bien sabían el fanatismo de la pequeña por ese postre


- Tomoyo¿Dónde dejo esto? – Preguntó Sakura con unas cajas en las manos

- Eso ya no servirá. Déjalo aparte para llevarlo después al garaje

- ¿Y esta ropa? – Preguntó Chiharu desde el otro lado

- Mmm…Déjalo en el armario

- Está bien

En el momento que Tomoyo les dijo que ordenaría su departamento, las chicas de inmediato decidieron acompañarla. No querían dejarla sola en ningún momento. Pero ni Sakura ni Chiharu se acordaron del calor que haría ese día. Y el levantar cajas y llevarlas de un lado a otro se estaba convirtiendo en un reverendo castigo para sus brazos.

- Bueno, acabo de llegar a mi límite de deshidratación. Iré a buscar jugo. ¿Alguien quiere?

- ¡Yo! – Dijeron las primas al mismo tiempo.

- Bien. No me extrañen – Y salió por la puerta

Las dos chicas siguieron trabajando. Hasta que Sakura quedo parada perdida en sus pensamientos

- ¿Pasa algo? – Preguntó Tomoyo al verla

- Hay algo que he querido preguntarte desde que llegue

- ¿Si? No me imagino que

- Shaoran… ¿Qué hacía Shaoran en el velorio de tía Sonomi?

Tomoyo tan sólo la miró. Nos sabía como responder a esa pregunta. O tal vez no tenía respuesta. Sakura miraba a su prima no con enojo, sino con decepción.

- Ven, Saku. Sentémonos – Las dos se dirigieron silenciosas a un sofá – Tu sabes que siempre te he apoyado y que jamás te traicionaría¿Verdad? –Como única respuesta la otra chica asintió – Por lo que te ruego que logres perdonarme, porque no puedo decirte la verdad ni darte una buena explicación

- ¿No puedes decírme la verdad? – Sakura comenzaba a enojarse – Tu sabes lo que ese imbécil me hizo. Tomoyo, tan sólo quiero una explicación razonable a todo esto.

- Es que yo no me hice amiga de él porque quisiera, sino mi madre fue la que lo trajo a mi mundo.

- ¿Tía Sonomi? – Preguntó incrédula Sakura ¿Qué diablos tenia que ver su tía con él?

- Sí. Por mucho tiempo estuve enojada con mi madre. Pero al pasar un período comencé a escucharlo. No creí ni la mitad de lo que me dijo, pero me era difícil. Había una veracidad impresionante en sus ojos que no pude ignorar. Si quieres saber la verdad deberás preguntarle al mismo Shaoran. A mi no me corresponde.

A Sakura no le parecía justo. ¿Y hablar con Shaoran? Ni en sueños. Lo único que quería era pasar un tiempo con su prima y después volver a su casa. Volver a un hogar donde jamás la habían dañado como lo habían hecho en Tomoeda

- No hay nada que justifique a Shaoran del daño que me produjo. No hay nada que quiera escuchar de él.

- Lo sé. En tu posición estaría igual.

- Pero si yo te pidiera que ye alejaras de él ¿Lo harías? – Tomoyo sonrío ante esa sugerencia

- Me sería difícil, ya que he logrado tener una buena comunicación con él. Pero creo que sería Shaoran el que me exigiría que me alejara de él si su presencia te produce daño

- ¿Pero de que demonios estas hablando…?

- ¡Ya llegue con los jugos¡Y están bien fríos! – Entró a la pieza Chiharu con una bandeja y tres vasos. De inmediato ella sintió que el ambiente afable de hace un momento había cambiado

- Disculpen – De inmediato Sakura salió del lugar y paso al lado de Chiharu sin mirarla

- ¿Qué le pasa Tomoyo? – La amatista miraba hacia la dirección en la que su prima se había dirigido y después vio a su amiga

- Necesito tu ayuda. Ya me aburrí de que tantas cosas se mantengan ocultas. Y sé que tu me ayudarás – La otra chica asintió, dejó la bandeja en una mesa y se acercó al sofá.


- ¿Es mi idea o cada vez hace más calor? – Preguntó Fanren

- No es tu idea. Hace calor – Respondió Shaoran

Los dos estaban sentados en unas sillas bajo una sombra. Fanren tomaba jugo bien frío y su hermano fumaba. Kari, por otro lado, después de haber botado una olla, haber mezclado la azúcar con la sal y haber roto un plato, se fue a dar una merecida siesta para una niña de 7 años. Así que los hermanos quedaron solos descansando de ese "pequeño" torbellino.

- ¿A qué te referías cuando dijiste que aun no te preocupabas por ella? – Preguntó Fanren mirando hacia la casa

- ¿Qué no me preocupaba de qué?

- De la chica a la que molestaban. ¿Acaso después te comenzaste a preocupar?

- Bueno, hubo un factor que reincidió directamente en mi manera de verla. Un día supe que le gustaba

- ¡¿Qué tu qué¡Dios! Esa niña debió haber vivido un infierno.

- Supongo que así fue. Pero te juro que yo no sabía. ¿Cómo demonios se pudo haber enamorado de uno joven, amigo de los chicos que la molestaban, y que jamás la ayudó? Nunca lo entendí y lo sigo sin entender. Fue en ese momento que traté en detener a mis amigos

- Un poco tarde ¿No lo crees? –Shaoran hizo una mueca

- Obviamente, ellos no me tomaban en cuenta. Hasta ese día

"La molestaron, la empujaron y todo lo "normal". Pero hubo algo que me llamó la atención. No emitió ningún sollozo, ninguna lágrima y tan sólo se dejaba molestar. Su mirada estaba como perdida en sus pensamientos. Eso me tuvo intrigado todo ese día. Y fue tanta la curiosidad que la seguí camino a su casa. No tenía ni la menor idea de donde vivía, pero hacia donde caminaba no me parecía para nada un lugar para un hogar cálido y amoroso como me imaginaba que sería el de ella. Y tampoco nada me preparó para lo que vino.

"Esos momentos en mi mente son ahora como pequeños fragmentos en mi cabeza. Recuerdo que por unos minutos me despisté y la perdí de vista. La busqué un buen tiempo hasta que llegué a unos baños públicos. Y ahí estaba. Con la sangre de sus venas manchando el suelo"

- ¡¿Qué?! – Interrumpió Fanren. No creía lo que sus oídos escuchaban

- Si, trató de suicidarse – Volvió a botar la colilla de su cigarro, pero esta vez no prendió otro - ¿Sabes? Debió haber sido ese el único momento en mi vida en que no pensó, sólo actué. De inmediato la saqué de ese lugar y la cargué hasta llegar a un lugar más público. Tuve suerte de que un hombre que andaba de casualidad por ahí me ayudara. Porque sabía que era cuestión de tiempo si ella sobrevivía o no.

- Dios Santo… ¿Sobrevivió, no?

- Si, pero apenas. Si hubiera llegado unos minutos más tarde lo más probable es que hubiera muerto por desangramiento.

- Por eso no contestaste las llamadas esos dos días – Shaoran sonrió al recordar eso

- Es que estaba tan feliz de que aun hubiera estado viva que ir a emborracharme fue la primera cosa que se me cruzó por la cabeza para celebrar

- ¿Celebrar solo?

- Si y no. Es que después de ir al hospital fui a una fiesta. Y mientras mis amigos celebraban la renuncia de Takashi a su trabajo, yo celebraba el que su mayor enemiga estuviera aun viva

- Y por eso mamá te encontró borracho cuando llegó a Tomoeda. Ahora lo entiendo todo – Fanren se quedó mirando a su hermano por un rato y después abrió los ojos sorpresivamente – Oye… Siento que estas omitiendo algo de tu historia.

- No imagino que podría ser – Respondió Shaoran fingiendo desentendimiento

- No me mientas. Shaoran¡Tú te enamoraste de esa chica!

- ¿Te había dicho que odio tu capacidad para la adivinación?

- Esa es la verdadera razón por la que volviste a casa. No porque mamá te haya obligado

- Lo que aun me sigue convirtiendo en el mayor cobarde de todos. Fanren, tu no entiendes en la posición en la que me vía

- Creo que ahora sí estoy decepcionada de ti. Papá siempre dijo que lucháramos por lo que queríamos y por lo que encontrábamos justo. ¡Apuesto que ni siquiera le pediste una disculpa!

- ¿Y qué querías que hiciera? – Shaoran comenzó a elevar la voz – Yo era el mayor causante de todos sus sufrimientos. No Meiling. En este momento ella no me debe odiar, sino despreciar, que es mucho peor. ¡Yo soy el mayor culpable de toda esa tragedia porque sé que pude haberlo detenido!

Por un largo momento los dos se quedaron callados. Se olvidaron del calor y comenzaron a sentir un ambiente frío y oscuro.

- Sigue existiendo una incoherencia. Tú antes no te habías emborrachado ni habías sido necesario que me contaras tu historia para pasar "tu culpa". ¿Por qué ahora sí?

- Porque la volví a ver en el velorio. Y, créeme, está igual o más hermosa que antes. Lucía su cabello largo y sus ojos brillaban. Y me doy cuenta que todos estos años no han servido para nada. Sigo enamorado de ella y con mucha más culpa dentro.

- Debes estar viviendo un infierno por dentro, Shaoran

- Pero no me puedo quejar. Yo me lo busqué. Y ahora debo vivir con eso

- ¿El que ella haya querido suicidarse influenció en tu decisión de ser médico?

- Sí. Es una forma más de redimirme. Ayudo a cualquiera que necesite mi ayuda sin excepción. Ayudo como debía haberla ayudado en varios momentos a lo largo de esos años.

- ¿Y por qué ella estaba en el velorio de la mamá de Tomoyo?

- Porque Tomoyo es su prima

- ¡¿Perdón¿Y cómo es que Tomoyo es tu amiga cuando le hiciste tal cosa a un cercano de ella?

- Esa es una larga historia que en otro momento te contaré

- Dios, Shaoran. Realmente estás jodido

- Dime algo que no sepa – Contestó sarcástico el hombre

Los dos sintieron a Kari despertarse y se encaminaron a la casa

- ¿Ella sabe que la salvastes?

- No. Ya te dije. Apenas supe que ella estaría bien me fui a celebrar. La única que me vio en el hospital fue Sonomi.

- Supongo que por eso ella te comenzó a hablar¿No? - Shaoran asintió - ¿Y cómo se llama la chica? No me lo has dicho en todo tu relato

- Sakura... Sakura Kinomoto


Juro que originalmente iba a subir este capítulo mucho antes. Pero no sabía como escribir lo que estaba en mi imaginación ¬¬... Aunque no creo que me haya quedado muy mal este. Y escribí aproximadamente una página más de lo que habías escrito en el capítulo anterior ). Si tienen suerte, el próximo será más largo

Bueno, ahora ya saben los hechos desde el punto de vista de Shaoran. Que gran enrredo ¿No?. Ya pronto quiero que Sakura y Shao se enfrenten. Me entretendré escribiendo eso xP

Ah! No me podía acordar de los nombres de las hermanas de Shaoran, pero creo que Fanren era uno. Sino, bueno, tómenlo como la "hermana perdida". ¡Y Kari es total invención mía! Adoré escribir sobre ella.

Gracias por los reviews!

dokuro: Trataré de ir dubiendo los capítulos más seguidos, pero pronto se me viene la gira de estudios y después mis pruebas finales. Así que ten paciencia. Y estoy trabajando en que los capítulos sean más largos!!...Aunque no tanto...

gabyhyatt: Creo que ya sabes lo que hacía Shaoran con Tomoyo. Y claro que no les deseo ningún bien a los muy $"/&/&... Aunque me hace sentir mal que Mei siempre sea la mala. En el fondo me cae bien ese personaje. No sé que tan bien el karma hará su trabajo en este fic, pero no lo dejará todo fácil a estos personajes. O, al menos, eso intentaré.

Celebraint Orwin Dumbledore: Si, muy malo fue lo que hizo Shaoran a Sakura. Pero, como acabas de leer, no todo es lo que parece.¡Y claro que Saku lo hará sufrir! En cierto modo, él ya está sufriendo.Y me gustó mucho la frace que escribistes "El valiente vive hasta que el cobarde quiere" ¡Muy sabio!

juchiz: Jajajajaja... Cierto, Shao es muy lindo. Pero igual se mando sus embarradas. Aunque no sé si lo mataría. Creo que primero lo haría mi esclavo... Sería más entretenido (Y sádico!)

Prometo que trataré de subir el capítulo siguiente pronto. Pero si no actualizo de aquí al martes siguiente, significa que no lo haré hasta cuatro días, como mínimo. Es que me voy de gira con mi curso... xD... Al fin!

Good night and good luck!