Encuentros y desastres

- Sakura¿En que diablos estabas pensando? – La retó Chiharu de la misma forma que lo haría a un niño pequeño

Ya llevaban una hora discutiendo y ninguna quería doblar el brazo. Chiharu no iba a permitir que un mugroso perro se quedara en el apartamento de Tomoyo y Sakura no quería dejarlo ir. Por otro lado, la amatista tan sólo sonreía viendo todo ese drama sentada en un rincón.

- Pero míralo. Si ni siquiera parece de calle. Aparte, yo me encargaré de él.

- ¡Pero antes me veré forzada a compartir con esa cosa!

- No es una cosa, es un perro.

- Da igual lo que sea. Me niego rotundamente a que se quede aquí – Chiharu cruzó las manos y miró a Tomoyo en busca de apoyo.

- Creo que deberíamos probar y ver como se porta. Si es tranquilo se queda, sino, lo regalaremos a alguien que pueda mantenerlo

No era una opción que satisficiera por completo a alguna de las chicas, pero era una tregua. Eso, y que la dueña del apartamento era la amatista y era ella la que debía decidir realmente si el perro se quedaba o no

- ¿Y cómo le vas a poner a la bola de pelos, Sakura? – Preguntó Chiharu

- Mmm… Creo que se llamará Yue

- ¿Qué? De ninguna forma. Ese es el nombre que tenía mi perro cuando era niña. Búscate otro

- En ese caso será Kero

- No es un mal nombre – Apuntó Tomoyo desde su posición

- Bueno, al menos no es muy largo

Por su parte, el ahora bautizado Kero, estaba placidamente acostado en las piernas de Sakura. Cuando la chica lo vio en el parque le fue imposible no traérselo consigo. Su pelaje dorado y bien cuidado le decía que partencia a alguien. Aunque también era difícil que se haya escapado porque era apenas un cachorro. Tal vez lo habían abandonado, pero ¿Quién sería capaz de botar a tan bonita cría? "Chiharu, sin duda alguna" pensó Sakura haciendo una mueca

- Entonces tendremos que comprarle comida – Dijo Tomoyo – Si quieren, iré a la tienda ahora mismo

- No, no lo harás – Contraatacó Sakura – Dije que yo me encargaría de Kero, y eso haré – La verdad es que la chica estaba preocupada por su prima y no quería que le pasara nada. Últimamente Tomoyo se veía muy débil y daba la sensación que se rompería. Lo más probable es que eso sea el resultado de la partida de su madre.

- Está bien. No sabía que te tomaras tus responsabilidades tan a pecho.

- En este caso lo hago. ¿Puedes encargarte de Kero mientras no estoy?

- Claro – Sakura le paso el bulto a Tomoyo. Después tomó su bolso, se despidió y salió por la puerta dejando a las otras dos solas

- No puedo creer que no me hayas apoyado – Murmuró Chiharu a la amatista

- Tómalo como un presentimiento. Creo que nos ayudará

- ¿Si? No me digas – dijo irónica - ¿Y cómo nos ayudaría?

- No sé – Tomoyo comenzó a acariciar a Kero – Pero creo que ya es hora de que comience nuestro plan

- Si Sakura nos descubre, nos mata.

- No sólo ella, sino él también

- Yo creo que él debería agradecernos, le vamos a hacer un favor

- Es demasiado testarudo para aceptar eso.

- ¿Y que tan pronto comenzaremos con toda esta actuación?

- ¿Qué tan pronto es ahora para ti? – Tomoyo levantó una ceja esperando escuchar una respuesta favorable por parte de su amiga. Chiharu simplemente rodó sus ojos

- Sé que terminaré arrepintiéndome, pero que más da – Dijo con fastidio

De inmediato Tomoyo se paró con una sonrisa. Sabía que disfrutaría esto. Pero temía los resultados ya que demasiado había en la balanza y muchos saldrían heridos. Pero si no es ahora¿Cuándo?


Shaoran sabía que las personas podían pasar por un mal momento. En su mundo, eso era de lo más normal. Pero¿Una semana completa, comenzando la segunda? Eso le era nuevo. Primero, no había bebido ni una gota de alcohol en los últimos días (Su sentido profesional y, principalmente, su hermana se lo habían impedido), segundo, había tenido que dar las respectivas explicaciones a su madre por su "ausencia". Realmente le fue horrible. Aun no sabía como es que su madre no había viajado directamente de Hong Kong para retarle personalmente. "¿Qué acaso no te acuerdas de esa oportunidad y de cómo sufrí al verte borracho y tirado en el suelo en esa casa desconocida? Sabes perfectamente que te exigí que siempre me mantuvieras informada de todo en tu vida ¡Realmente me preocupastes!..." Bla, bla, bla. Cómo si el no fuera lo bastante grandecito para cuidarse. Pero no era capaz de negarle ese gusto a su madre. Al menos, no aun. Y tercero, y el que más lo estaba fastidiando ahora, era que su "adorable" sobrina había perdido en el parque el perro que acababa de regalarle y ahora lo obligaba a que la ayudara a buscarlo.

- Kari¿Segura que lo perdiste por aquí?

- ¡Claro que sí! Lo sé. Tan sólo me distraje unos segundos.

- Eso lo podría poner en duda… - Dijo Shaoran cruzando los brazos

- ¡Tío! – reclamo la chica furiosa

- Podría apostar mi linda cabezota a que ni siquiera le pusiste nombre – A esta afirmación la chica se sonrojo – Eso me parecía

- Pero le iba a poner pronto uno. Aunque no sabía cual.

- Como vamos creo que no le pondrás ninguno

- No sea pesimista, tío. Siempre me dice eso papá

- Bueno, si yo estuviera casado con Fanren, el optimismo me sería necesario para aguantarla – Dijo pensativo

- ¡Escuche eso! Se lo diré a mi madre.

- ¿Me vas a acusar con tu madre cuando tú perdiste en menos de una hora el regalo que te di?

- Está bien, está bien. En ese caso tú me perdonas lo de mi regalo y yo no digo nada.

- Kari, creo que mi regalo vale mucho más que eso – En eso tenía razón. El perro en cuestión era muy fino y le había salido un dineral. Pero como su sobrina quería ese y había insistido como loca en obtenerlo, se lo había dado.

- ¿Me podrás perdonar? – Dijo la chica luciendo arrepentida

- Sabes que sí

- ¿Entonces, me podrías comprar otro? – la chica comenzó a saltar entusiasmada alrededor de él

- ¡Claro que no!

- Buh…

Shaoran sabía perfectamente que si se descuidaba un segundo su sobrina, literalmente, lo jodería en el momento menos pensado con algo. Era demasiado inteligente y suspicaz para su gusto. Realmente no sabía como su hermana la controlaba "Pero si ella es igual que tú cuando eras un niño" Le había dicho Fanren en una ocasión. Si, seguro. Si hubiera sido así jamás se hubiera metido en tantos problemas.

- ¿Cuánto puede costar encontrar un perro igual de brillante que el sol? – Preguntó más para sí Kari – Debería destacar entre tanto verde

Él igual se había preguntado eso. Pero era un muy bonito perro y mucha gente pasaba por el parque. Quizás alguien se lo había llevado con el. "Y más le vale que lo cuide por todo lo que me costo…" En eso sonó su celular. Lo sacó y reconoció el número de teléfono de Tomoyo

- ¿Diga?

- ¿Shaoran Li, no? – Contestó la voz. Se extraño con la pregunta. La que llamaba definitivamente no era Tomoyo

- Sí. ¿Quién es?

- Soy Chiharu. No sé si te acuerdas de mí.

- Claro – Comenzó a extrañarse

- Diculpame¿Estás muy ocupado?

- Un poco – Contestó mirando a su sobrina correr a través de unos arbustos

- Es qué sé que eres el médico personal de Tomoyo y ella ha sufrido una decaída

- ¿Qué? – "¿Tomoyo sufrío una decaída? Y ¿Desde cuando ella sufre eso?"

- Sí. Ha estado muy débil en las últimas semanas y hace unos minutos se ha desmayado. Ha estado así desde el funeral. – Eso si tenía sentido para Shaoran. Una depresión por la muerte de su única familia si era capaz de derrumbar a su amiga

- Voy de inmediato. ¿Está en su apartamento, no?

- Sí.

- Bien, pero deberé llevar compañía.

- ¿Compañía?

- Si, mi sobrina. ¿No molesta, verdad?

- No. ¿Podrías apurarte?

- Claro. Mientras tanto que Tomoyo esté acostada y sus piernas estén levantadas más arriba de su cabeza. Desabrocha cualquier ropa ajustada y que el lugar donde esté sea ventilado.

- Bien.

- Nos vemos en unos minutos – Y cortó la comunicación. Buscó a Kari y la encontró tratando de subir a un árbol

- ¡Kari! Nos vamos

- ¿Qué? Pero tío¿Y mi perro?

- Una amiga se ha desmayado. Debo ir a verla

- Está bien – Dijo resignada la chica

Shaoran se estaba preocupando mientras iba a la casa de Tomoyo. No por la enferma, sino por la prima de ésta. No sabía si aun estaría en Tomoeda, pero si así era, no tenía idea de cómo se darían las cosas. "Más le vale que esto no sea una de los geniales planes de Tomoyo…"


Ya iba llegando al supermercado. Le estaba haciendo bien esa caminata aunque sabía que le costaría llevar toda la mercadería de vuelta a casa sola. Da igual, ya se las ingeniaría. De repente sintió que le vibraba el trasero

- Pero qué diablos…

A los segundos se tranquilizó. Tan sólo era su celular. El problema es que nunca se había acostumbrado a usarlo. Por tanto, siempre que vibraba o sonaba le era inevitable no asustarse o que su ritmo cardiaco no aumentara. Era Chiharu

- ¿Qué pasa?

- Vuelve a casa de inmediato. Tomoyo se desmayó

- ¡¿Qué?!

- Si. Sucedió al poco tiempo de que salieras. Ya llamé a su médico, pero no te asombres cuando lo veas, porque es…

- ¡Pero cómo está! - Sakura ni siquiera había escuchado lo último. Aun estaba procesando la información de que su prima se había desmayado.

- Bien, o sea, ya me dieron indicaciones de lo que debía hacer…

- Voy de inmediato – Cortó la llamada y regresó a casa corriendo. No podía creer que justo en el momento en que su prima más la necesitaba se le había ocurrido salir. "Menos mal que no la deje ir a comprar…"

Corrió lo más rápido que le dejaron sus piernas. Y después de haber evadido a unos niños jugar, haber empujado a un señor, esquivado magistralmente dos autos y haber hecho caso omiso de tres semáforos, logró llegar al apartamento. Comenzó a sacar las llaves para entrar pero se percató que había mucho ruido dentro. Abrió la puerta y fue como si un torbellino pasara. Era Kero seguido de una linda niña.

- ¿Chiharu?... – Siguió la misma dirección a la que iba la pequeña y llegó a la cocina. Estaba comenzando a sentir que había entrado a la casa equivocada. Aunque era difícil, ya que las llaves abrieron la puerta – Chiharu¿Estás aquí?

- ¡Kari, deja al maldito perro! – Escucho la voz de un hombre. Cuando lo voy sintió que todo a su alrededor se congelaba

Bajo el mismo techo en el que ella estaba se encontraba a la última persona que quería ver en cualquier tipo de circunstancia. Empero, fue más raro ver la situación en la que se encontraba. Trataba de detener a la misma chica que perseguía a Kero desde un lado, mientras que Chiharu lo ayudaba del otro. Sin embargo todos sus esfuerzos eran en vano, pues el cachorro corrió al patio y a la pequeña no le costó nada en seguirlo y esquivar a los adultos.

Kari, como parecía que se llamaba, era definitivamente singular. Lo más probable es que era de origen chino, por la ropa y las facciones de su cara. He increíblemente se parecía mucho a Shaoran "No será su hija¿Verdad?" Sintió una punzada en el pecho

- ¡Dijistes que traerías a tu sobrina, no a un torbellino!

- ¡No me culpes a mí! Yo no la hice. ¿Y como iba a saber que justamente el perro que ella había perdido hoy estaría aquí?

- ¡Mira! Ahí vuelve. Tratemos de atajarla

- ¿Tienes algo por aquí que pueda servir para…? – Se dio vuelta y de inmediato guardó silencio

Lo más probable es que ese cruce de miradas tan sólo haya durado segundos, pero para ellos fue una eternidad. Ninguno de los dos era capaz de cortar el contacto visual. Ninguno de los dos era capaz de decir algo. En ese momento Kari y el perro pasaron al lado del hombre y entraron a la casa de nuevo

- ¡Shaoran! No la detuviste – gritó Chiharu

- ¿Qué? - Se volvió y se acordó de su sobrina – ¡Ah, Mierda! - Volvieron a verse fijamente por otro incómodo par de segundos. De repente los tres escucharon un fuerte ruido que lo más probable hubiera sido producto del destrozo de algo. Chiharu estaba llegando a su límite de paciencia y bien lo pudieron percibir los otros dos. En ese momento Shaoran quebró el silencio – Me aburrí. Tendremos que usar artillería pesada – Dijo esto sin apartar su mirada de Sakura - ¿Tienen helado?

Las otras dos chicas se miraron interrogativas


- Entonces, te gusta mucho el helado¿No? – Preguntó Sakura. La pequeña asintió mientras comía afanosamente su helado. Kero estaba dormido en una silla al aldo de la mesa – Y ¿ese es tu perrito?

- Sí. Mi tío me lo compró hoy en la mañana, y mientras veía un nido arriba en un árbol en el parque, se me perdió. Tú lo encontraste¿No?

- Si. En el parque, justamente.

- Siempre he querido una mascota, pero en mi casa no me lo permiten. Así que quedamos en el trato que mi tío me lo cuidaría y cuando viniera a visitarlo yo podría jugar con él. ¿Buena idea, verdad?

- Muy inteligente – Sakura se estaba divirtiendo mucho con la chica

- ¿Verdad que es la cosa más bonita del mundo? Pero era muy caro y mi tío no estaba muy seguro si comprármelo o no. Hubieras visto su cara cuando dije que lo había perdido en menos de un día. Me puse muy triste, en especial al ver la decepción en los ojos de mi tío. ¡Ni si quiera le había puesto nombre!

- Yo le había puesto Kero

- ¿Kero? Mmm… No se me hubiera ocurrido. ¿Puedo dejarle ese nombre?

- Claro. Sería un honor

- Bien, el nombre esta listo. Te gusta tu nombre¿Verdad, Kero? – Alargó la mano para acariciar al cachorro – Ahora tan sólo me falta comprarle sus cosas

- Si quieres yo te acompaño – Se ofreció la mujer

- ¿Si? – Los ojos de Kari se abrieron mucho de felicidad - ¡Qué bien! Así no molesto a mi tío. Es que me ha cuidado todo el día porque mamá fue a ver a una tía lejana, o algo así

Kari no paraba de hablar mientras que Sakura la escuchaba. Pero la mujer también estaba perdida en sus pensamientos. ¿Shaoran Li, afectuoso tío y médico? No se lo había imaginado. Y se veía a lo lejos que la pequeña realmente lo quería.

Cuando lo vio en la cocina el nerviosismo la paralizó. Dios, era tan lindo. Era uno de los hombres más deseable que había visto. En ese mismo momento el odio desmesurado que le tenía se había ido a la misma mierda. En ese instante le hubiera encantado estar entre sus brazos y besarlo apasionadamente. "Soy una débil… Una verdadera masoquista" Pero ¿Quién era capaz de no derretirse ante esa poderosa y misteriosa mirada? Shaoran invitaba sin darse cuenta a gozos y oscuros placeres. No era justo… ¿Por qué ella?

- Pero tendré que preguntarle a mi tío. Iré ahora – Se paró y salió corriendo a la pieza de Tomoyo

- ¡No, debe estar ocupado! – Y la siguió "Realmente es una niña impulsiva"

◊◊◊◊◊◊◊◊◊

Después de haber controlado a su sobrina, Shaoran se predispuso a atender a la enferma. Aunque no estaba muy apurado. En especial después de haber analizado la situación.

Cuando llegó al apartamento, Chiharu tranquilamente lo hizo pasar a la casa y con una calma impresionante le contó los hechos. ¿Quién, en su sano juicio, se comporta tan relajadamente en una situación donde su amiga se ha desmayado? Nadie. La pregunta ahora era¿Qué diablos estaban tramando estas dos chicas? No tenía idea, pero pensaba averiguarlo

Chiharu lo guió hasta la pieza y tocó la puerta. Esa era otra incoherencia más en esta historia. ¿No que Tomoyo está desmayada? Abrió la puerta y pasaron. Hay estaba tendida la amatista, aunque había algo en su expresión que más demostraba diversión que inconciencia

- ¿Seguiste todas mis indicaciones?

- Si, todas – "Si, seguro" Si ellas iban a jugar, él también

- ¿Ayudó?

- Claro. Por un momento volvió a la conciencia - "Ya¿Y cómo diablo transportaste a Tomoyo hasta su cama sin ayuda?" Shaoran estaba pensando seriamente en darle clases de mentira a su amiga para una próxima oportunidad

- Bien. En ese caso ¿Puedes dejarnos solos para que pueda analizarla?

- Está bien – Y apresuradamente salió de la habitación

Shaoran contempló a la amatista unos segundos preguntándose como enfrentarla o cuanto demoraría en "volver a la conciencia". Después de unos minutos se aburrió

- ¿Y cuánto se suponde que tengo que esperar hasta que te despiertes? – La chica de inmediato comenzó a reír y se sentó en la cama

- Sabía que existían demasiadas incoherencias en mi plan. Pero deberás disculparme, se me ocurrió en tres minutos.

- De verdad crees que saqué mi licencia de medicina en un bingo¿No?

- ¡Claro que no! Nunca he creído eso

- ¿No? Y se podría saber ¿Para qué demonios me llamastes? – Shaoran cruzó sus brazos - ¿Querías demostrar algo a alguien o, simplemente, quería jugar a mi costa?

- Viste a Sakura¿No? – Shaoran achicó sus ojos de una forma suspicaz

- Sí. ¿Y qué tiene que ver eso?

- Mucho. Eso era exactamente lo que quería que hicieras

- ¿Y para qué? De esa forma no arreglarás las cosas entre nosotros

- No, pero de algo servirá. ¿Cómo la encontraste? – Shaoran no demoró mucho en responder eso

- Cómo la mujer más hermosa del mundo – Y se acercó a la cama para contarle todos los pensamientos y sentimientos que había vivido al ver a Sakura

Pasaron un buen rato así. Shaoran al verla simplemente se congeló. No sabía que hacer o que decir. Era como una adolescente en su primera cita. Si su hermana hubiera estado en ese momento presenciando todo eso, haría chistes a costa de suya por varios meses.

- Aun la quieres¿No?

- Siempre la he querido

- Yo pensé que cuando tuviste esa novia hace unos años atrás habías olvidado a mi prima

- No, pero traté – Repentinamente se puso serio – Tomoyo¿Sakura tiene novio o algo parecido?

- No que yo sepa. ¿Sería muy horrible?

- Tiene sus cosas buenas y malas. Ella sería feliz y yo un desgraciado.

- Adoro tu optimismo – Dijo irónica la amatista

- Gracias, yo igual - En eso escucharon unos pasos apresurados subir las escaleras – esa debe ser Kari. Algo querrá

De repente la pequeña abrío la puerta y se tiró a los brazos de su tío

- ¡Tío! Sakura ya le puso nombre a mi perro. Se llama Kero ¿Bonito, verdad?

- Ah… Claro – A veces, Kari realmente lo llegaba a desconcertar

- Y dijo que ella podía acompañarme ahora a comprar las cosas que Kero necesitaría

- ¿No estarías molestándola?

- Yo me ofrecí – Provino una voz desde el umbral de la puerta. Ahí estaba Sakura con un aspecto algo nervioso

- ¿No te hace problema? – La chica negó con la cabeza – en ese caso creo que puedes ir, Kari

- ¡Si! Vamos a comprarle hartas cosas a Kero¿Verdad? – Sakura le sonrió

- Claro que sí

- Toma mi tarjeta de crédito – Shaoran le pasó a Kari el pequeño pedazo de plástico – Si gastas más de lo necesario, lo sabre – la amenazó – Y ni se te ocurra comprar otra mascota

- Yo me encargaré de eso, no te preocupes – Dijo Sakura

- ¡Gracias tío! Te quiero mucho – y le dio un fuerte beso en la mejilla

- Yo ya estaré en mi casa. Me llamas cuando llegues para venir a buscarte

- Si quieres la voy a dejar – Interrumpió la ojiverde desde la puerta

- ¿No será mucha molestia?

- No, para nada

- Está bien. Por mientras yo me llevaré a Kero

- ¡Vamos Sakura! – Kari corrió donde la mujer y la empujó para que bajaran.

Volvieron a quedar solos Tomoyo y Shaoran y por un momento los dos guardaron silencio

- A que cuando Sakura llegue a tu casa te comportarás de la forma más estúpida – Dijo Tomoyo más pensativa que burlista

- Cállate – Shaoran se tiró a la cama y se puso un cojín en la cara


Dios, estoy apuradísmima!!! Pero aquí esta el capítulo. Lo siento por no hacerlo tan largo, pero sino lo hubiera subido la semana entrante. Y si hay faltas de ortografía, Lo siento!!...No lo he revisado bien

Disfrútenlo!!

Cuando pueda dejaré las respuestas de los reviews!!

Good night and good luck!