Disclaimer: los personajes pertenecen a JK Rowling.
Una viñeta más, ya que tengo esto tan abandonado... La Universidad no me deja mucho tiempo, pero ya tan cerca el sétimo libro, mejor seguir con la relación de los hermanos antes de que JK nos cambie toda la perspectiva.
-------
Licor-Remus¿tienes a Peter?
-Sí.
-¿Y a Sirius?
-¿No estaba atrás contigo?
-¡Maldición!
Los merodeadores se habían escapado a Hosgmeade a celebrar el cumpleaños de Peter. Era su sétimo año ya habían querido celebrarlo en grande al caer fin de semana. Habían pasado horas en el pueblo, y Sirius y Peter se habían atrevido con un nuevo licor, algo llamado Whisky de Fuego Deluxe.
Después de eso Remus y James habían tenido que ingeniárselas para volver a Hogwarts con dos amigos borrachos. Ayudarlos a pasar por el agujero de la bruja tuerta había sido difícil, y mientras ayudaban a Peter a salir, Sirius se había escapado.
¡Y si era algo que ninguno quería imaginarse era que podía hacer Sirius borracho y suelto en Hogwarts a esas horas de la noche!
Sirius había decidido que sus amigos tardaban mucho y que él podía llegar perfectamente a la torre de Gryffindor solito. Caminaba despreocupadamente y tarareaba una canción que había estado bailando una chica muy buena en el bar donde estaban.
De repente lo encandiló la luz de una varita. Alzó las manos frente a sus ojos para taparla y entonces oyó una voz que conocía muy bien.
-Vaya, Sirius Black… El gran merodeador precisamente merodeando sin permiso a estas horas de la noche… Con aspecto de haber salido a Hosgmeade y… olor a tabaco y alcohol. Hum… Esto no pinta nada bien para los Gryffindor.
-¡Regulus¡Mi hermano favorito!
-Técnicamente Sirius, soy tu único hermano.
El mayor de los Black lo abrazó con alborozo, y Regulus sintió sus huesos crujir bajo la presión de los brazos de su hermano. Había escapado de casa las vacaciones pasadas, y generalmente no le hablaba en el colegio… Sólo había una explicación para esa emotividad.
Lo alejó un poco de sí y el hedor a alcohol lo golpeó. Miró a su hermano con desprecio.
-Estás borracho.
Sirius le sonrió con adoración y trató de tomar su cara entre las manos.
-¡Hace tan poco que eras un niño! Me encantaba llevarte a todo lado. Eras bastante molesto, pero me gustaba. ¡Y mírate ahora, todo un prefecto!
Regulus se zafó de sus manos y lo miró extrañado.
-Estás mal. ¿Qué rayos bebiste?
-Oh Regulus… ¿Tú también tienes que odiarme? – de repente Sirius se veía triste – No me importa de nuestros padres, es recíproco… Pero… ¿tú también?
-Si esto es una broma no tiene nada de gracia. Vas a perder muchos puntos.
-¡Por qué no me tomas en serio! Siempre te he dicho la verdad Regulus. Tienes que salir de esa casa de locos, o vas a acabar muy mal. Yo puedo ayudarte, yo puedo… ¿No entiendes que no quiero que te pase nada?
Sirius lo había tomado de los hombros y Regulus lo miraba sorprendido. Una grave voz masculina rompió la escena.
-Es suficiente, Sirius. Vamos.
Los hermanos Black se giraron para ver a James Potter. Regulus frunció el ceño.
-Dos merodeadores fuera. ¿Tú también bebiste, Potter? La cantidad de puntos que pueden perder no la podrás recobrar con una snitch.
-Haz lo que quieras serpiente. Ahora¿me devuelves a tu hermano? Cuando está así se pone demasiado emotivo y sincero para su propio bien.
James tomó a Sirius del brazo y no mostró resistencia. Regulus no dijo nada, se limitó a verlos marchar. Emotivo y sincero…
Al día siguiente, James recibió la notificación de castigo y pérdida de puntos.
Sirius no recibió nada.
------
