Como de seguro ya leyeron el título, se darán cuenta que en este capítulo habrá alcohol, mareos y perdidas de memoria. Y, en especial, a un personaje hablando muy mal. Así que, como ayuda, si no saben que palabra es la que está escrita, tan sólo cambié las "r" por "d" y las "s" por "z". Aunque a veces no (Creo). Espero que no sea tan indescifrable. ¡Nos vemos abajo!


Una noche de borrachera

Ya iban a ser las diez, por lo que Chiharu y Tomoyo tomaron sus chaquetas

- Lo más probable es que volvamos mañana temprano. ¿Segura que no necesitas alguna cosa o lo que te plazca, Sakura? – Preguntó Tomoyo a su prima

"Tal vez que para la próxima me incluyan en sus planes" pensó picada. No podía creer que sus dos mejores amigas hayan planeado ir a una fiesta y no la hayan invitado. Lo habían arreglado mientras ella pasaba la tarde con Kari y al regresar le habían dado la noticia. "¿Qué mejor forma de pasar un sábado por la noche?"

- ¿Y no se supone que te habías desmayado hoy?

- Supongo que Shaoran es un muy buen doctor – respondió simplemente la amatista mientras se miraba en el espejo

- Pero debió de haberte dado indicaciones o algo

- Sí, que me relajara. – Se paso los dedos por su larga cabellera – Y eso es lo que voy hacer

"¿Se verá muy feo colarse?" Las chicas ni siquiera le habían ofrecido o insinuado si ella quería ir. No es que fuera de vital importancia, pero no quería pasar sola la noche.

- ¡Vamos Tomoyo! La fiesta es a las once. Aun nos queda una hora de viaje.

- ¡Ya voy! – Respondió la aludida

- ¿Una hora de viaje? Está un poco lejos su fiesta – Replicó Sakura

- Es cierto. Pero las mejores fiestas se dan ahí – Se dio vuelta luciendo un hermoso atuendo acorde a la ocasión que remarcaba toda su figura. Al contrario de su prima, que usaba unas calzas y una camisa inmensa que le llegaba hasta los muslos. - ¡Te cuidas! – Le dio un beso en la mejilla y salió por la puerta

- Seguramente mañana nos veremos, Saku – Se despidió a su vez Chiharu, salió a la calle y cerro la puerta

Sakura puedo sentir el auto partir y alejarse. ¿Y qué diablos haría ahora? No tenía ningún plan y quedarse en el sofá viendo tele mientras comía ya no le apetecía tanto. En especial después de una tarde tan vital como lo que vivió.

Kari era toda una caja de sorpresas. Aventurera, sensible, curiosa y única. Si llegara a tener una hija, le encantaría que fuera así. Sin miedos y con una sonrisa al frente. Llevaba mucho tiempo sin pasar una tarde así de entretenida y tranquila. Hasta que llegó el momento de devolverla a su casa

Lo nervios volvieron a ser presa de ella y mientras más se acercaba, más ganas tenía de correr o huir muy lejos. Kari le mostraba el camino, pero ella sólo pensaba en él. Aunque, cuando llegaron, se quedó asombrada por unos segundos. Su casa, pese a ser grande, se veía realmente acogedora. De ladrillo y madera pintada azul con un amplio jardín, estaba a las afueras de la ciudad rodeando el bosque. Lo más probable es que desde su patio se pueda ver los frondosos árboles que rodeaban la parte oeste de la ciudad. Ella, ni en una vida, podría costearse una casa de esas características. Pero recordó que Shaoran era médico y que provenía de una familia con dinero.

- Espero que mamá haya ya regresado. Fue a ver una tía lejana, o algo así, y ya es tarde. No quiero que mi tío este solo – Le había dicho preocupada la pequeña. Ante esto Sakura sonrió

- Creo que tu tío es lo bastante grande para cuidarse solo, Kari. Todo un hombre – Bien sabía ella que era todo un hombre. Y uno demasiado guapo para su propio bien

- Es que siempre ha estado sólo. Mamá me dijo que se había viajado desde Hong Kong a Japón cuando era muy pequeño. Y que desde ese momento jamás volvió a su casa. Aunque creo que estuvo un tiempo de vuelta, pero después regresó.

- ¿Y no tiene una novia o algo así? – "¿Y a ti que te importa?" Pensó, y trató de cambiar la pregunta. Pero Kari fue más rápida

- Sí – Cuando ella escuchó eso casi se larga a llorar en ese mismo instante. Esa corta respuesta le había dolido y calado profundo en su ser – Pero fue hace tiempo – Sakura estuvo a punte de pegarle, de no ser porque era un niña de siete años – Nunca la conocí, pero no creo que haya sido algo muy importante para mi tío. No sé como explicártelo

Le hubiera encantado que hubiera podido, porque se quedo todo lo que quedaba de trayecto hasta la casa de Shaoran con la curiosidad. Tanto, que ni se había dado cuenta de que ya estaba enfrente de la puerta de la casa. Kari de inmediato comenzó a tocar el timbre varias veces, como jugando, pero se detuvo de inmediato cuando vio a la persona que abrió la puerta

- ¿Cuántas veces te he dicho que no juegues con los timbres, Kari? – Dijo una hermosa mujer con los brazos en forma de jarra y un ceño en la frente

- Lo siento, mamá – La pequeña puso una cara frustrada

- Tienes suerte de que Shaoran no se enoje, porque yo en sus zapatos estaría loca – De repente levantó su mirada y vio a Sakura – ¡Oh! Disculpeme, no me había dado cuenta de su presencia – Levantó su mano – Fanren Li, la madre de Kari. ¿Quieres pasar? - Hizo un ademán con la mano

- Oh, no. Tan sólo venía a dejar a Kari. Ya es tarde – Dijo rápidamente, actuando algo atontada

- ¡Vamos, Sakura! Seguro que mamá tiene algo rico en la cocina – Dijo la pequeña tomando la mano de la mujer para hacerla entrar

- ¿Sakura? – Preguntó Fanren – ¿No será Sakura Kinomoto, verdad?

- Sí¿Cómo sabe mi nombre?

- Conozco a tu prima – Y levantó una ceja como no creyéndosela

- ¿Pero nos volveremos a ver? – Preguntó Kari a Sakura

- Claro, cuando quieras. Fue un placer hacer las compras para Kero contigo

La verdad es que no sabía si la volvería a ver. La había adorado en poco tiempo, pero no se le olvidaba de quien era sobrina. Tuvo suerte que al dejarla en su casa no se haya encontrado con él. Aunque no podía negar que en sí había una pequeña milésima de decepción

- Mierda, sácatelo de la cabeza – Sakura se tiró al sofá tratando de hacerle caso a la razón. Pero, como en casi cualquier mujer, el corazón tenía demasiada importancia para ella.

Esto no le estaba haciendo bien. Y no podía creer que con tan sólo volver a ver a Shaoran todos esos antiguos sentimientos, los buenos y los malos que hace tanto tiempo había enterrado, hayan vuelto a la luz. ¿Es que acaso no había aprendido la lección?

Para que andaba con rodeos. Shaoran jamás se fijaría en ella. No lo había hecho antes y menos lo haría ahora cuando era el tipo de hombres que podría tener cualquier mujer. Incluyéndola. Era justamente en estos momentos cuando las ganas de una buena cerveza se le venía de antojo. Esa era una mala costumbre que había copiado de su hermano. La pregunta era ¿Dónde diablos encontraría algo con alcohol en este apartamento?

Resignada, se fue a la cocina a cocinarse algún bocadillo. Abrió el refrigerador y sacó unos huevos y leche. También, desde la alacena que estaba arriba de su cabeza, sacó unas galletas y cereales. Sabía que esas cosas le pertenecían a Chiharu, pero que se vaya al demonio. ¿No quisieron dejarla sola para ir a una fiesta? El que ella se comiera todas las cosas deliciosas de la casa, pese a que sean ajenas a ella, era un buen trueque.

Sentía llover fuertemente afuera, mientras que el viento azotaba el edificio. Comenzó a preocuparse por sus amigas y si les pudiera pasar algo en su trayecto. Podría estar enojada, pero no tanto como para no inquietarse por ellas. Echó aceite en una sartén, sacó un pote para verter su leche y abrió el paquete de galletas. Estuvo en eso un para de minutos hasta que sintió un fuerte ruido. Entonces se cortó la luz.

"Excelente" Pensó irónica. Simplemente no podía ser mejor su suerte. Lo bueno es que sabía como dar solución a ese problema. Sino lo lograba, siempre podría llamar al conserje para que le diera una mano. Y mejor se apuraba, pues la oscuridad no era exactamente algo que la tranquilizara.

Se dirigió hasta una puerta que estaba la mayoría del tiempo cerrada, por lo que le costó abrirla. Cuando lo logró encontró los botones que controlaban el voltaje de electricidad a su derecha. Los levantó y la luz volvió. Cuando se disponía a salir algo le llamó la atención. ¿Botellas? Se acercó y descubrió lo que en ese momento consideró un regalo de los dioses. Su cara se iluminó completamente. Había encontrado dos botellas de vino y una de whiskey


"¿El no poder estar parada derechamente será una mala señal?" Porque si así lo era, debía comenzar a tomarle atención. Ya se había bebido una botella de vino y estaba apunto de terminar el segundo. Pero las ganas de seguir ahogándose en alcohol aun no acababan.

Al momento de sentir el teléfono sonar, trató de relajarse y bajar su euforia. Se paró del sofá en la que estaba sentada y se dirigió al aparato que sonaba constantemente y que comenzaba a darle un gran dolor de cabeza. Levantó el auricular aunque antes respiró profundamente.

- ¿Si?

- ¿Sakura? He estado tratando de llamarte a tu celular pero no contestas. ¿Dónde lo dejastes? - Ahora que lo pensaba, no había visto su "aparatito vibrador" desde la tarde.

- ¿La verdad? No tengo idea.

- Sakura¿Estás borracha? – Tomoyo si que tenía un sexto sentido. ¿Cómo diablos lo había sabido tan rápido la "oscura" verdad cuando Sakura estaba tratando de sonar lo más normal posible? Ahora necesitaba un plan B. Y uno rápido

- ¡Claro! O sea, salí con esta fuerte lluvia, fui a comprar vino y ahora me estoy emborrachando como nunca ¿Cómo pudiste adivinarlo? – Preguntó fingiendo ingenuidad

- Oh, tienes razón. En todo caso, llamaba para saber si estabas bien

- No puedo creerlo, estas preocupada por mi – Sakura dijo sonando incrédula

- Tomaré eso como que estas bien. Y debes encontrar tu celular – Alguien tocó la puerta y la chica se dirigió a ella. La abrió y agradeció estar "algo" borracha. Porque sino, no hubiera tenido ninguna pizca de valentía para seguir en pie. Y, principalmente, porque ver a Shaoran Li totalmente empapado con su ropa ajustándose a su cuerpo era suficiente para noquear a cualquier mujer

- Claro, lo buscaré – Bajó su mirada y vio como el hombre sacaba un aparato pequeño y negro de su bolsillo para ver si estaba mojado. De inmediato lo reconoció – ¡Oh! Ya lo encontré. Y estaré bien, no te preocupes – "Claro, si sobrevives esto"

Cortó la llamada y se quedo mirando al hombre que estaba parado en la puerta

- Pasa – Lo invitó Sakura. "Realmente el vino ayuda a sobrellevar las cosas"

- Tan sólo venía a dejarte tu celular. Lo encontré en la mochila de Kari mientras sonaba. Supongo que se te quedó ahí por accidente

- Estoy sola y no muerdo. Aparte, estas totalmente empapado – Señalo la chica. Shaoran realmente estaba extrañado. En ese momento sintió el olor a alcohol

- ¿Estás borracha?

- Mmm… Creo que no. Pero dame unos minutos más y lo estaré – Comenzó a caminar hasta el sofá para tomar la última copa de vino que le quedaba sin esperar a que el hombre entrara. Pero él entró y cerró la puerta. Al acercarse, Sakura se percató que la miraba con un dejo de preocupación - ¿Raro verme tomando?

- Un poco – Dijo Shaoran levantando una ceja

- No soy partidaria de que las cosas cambian con el tiempo, pero algunas sí se pueden modificar

- ¿Ah, si? Podrías darme un ejemplo, quizás

- Tú prima. Estoy segura de que Meiling jamás cambiará – No lo dijo con una intención de lastimarlo. Más bien, dijo lo que para ella era verdad

- No lo sé – Respondió indiferente el hombre – No la he visto desde hace mucho

- Oh – Y al seco se tomó lo que le quedaba de vino

- No es que sea de mi incumbencia, pero ¿Cuánto has bebido? – Sakura tan sólo indicó las dos botellas vacías - ¿Y estás sola?

- ¿Patético, no? Mis dos mejores amigas se fueron a una fiesta y me dejaron aquí botada. Pero no es algo nuevo en mi vida. La gente tiende a dejarme sola

Si antes estaba incómodo, Shaoran ahora lo estaba más. Ella, de forma indirecta, estaba reluciendo todo su pasado. Y el no tenía cara para detenerla

- Creo que es mejor que me vaya – Shaoran comenzó a dirigirse a la puerta

- ¡No, no! – Se levantó y lo tomó del brazo – Aun me queda una botella de whiskey. Quédate a tomarla conmigo – El hombre se quedó mirándola un tiempo, pero al final regresó al sillón

En aproximadamente una hora no quedó rastro de del líquido amarillo. Shaoran siempre había sido bueno soportando el alcohol, pero no podía decir lo mismo de su acompañante. Sabía que tuvo que haberla detenido cuando pudo, pero ¿Sakura Kinomoto invitándolo a tomar algo? No podía rechazarlo. Lo más probable es que eso sea lo más cercano que lleguen a estar

- Así que edes médico¿No? – Preguntó una borracha Sakura

- Si –

- ¿Y pod qué?

- Porque me agrada ayudar a la gente

- ¡Wow! Me azombdaz ¡Un aplauzo pada Shoadan Li! – Dijo la chica como dirigiéndose a un público imaginario

- Cuidado, te vas a caer – trató de bajarla del sofá

- No tienez ni idea de lo feliz que me hace el ved que al fin te llegó el instinto de ayuda. Un poco tade pada mi, pedo…

- Sakura, sé que no fui exactamente el mejor de los compañeros…

- ¿El mejod? No, no lo fuiztez, pedo tampoco el peod. Tú pdima eda peod. Junto con tu otdo pad de amigoz

- ¿Sabes? Me encantaría que pudiéramos hablar de esto, pero en ese momento sería mejor que estuvieras sobria

- ¡Pedo zi eztoy sobdia! Tan zólo un poco madiada

- Si vamos hablar del pasado, quiero que lo recuerdes

- ¿Y qué quiedez que decuede? Dime Shaodan ¿Qué poddías decidme que haga cambiad laz cozas?

- No mucho, pero hay cosas que me encantaría aclararte

- Habed… - Puso una mano en su cara y poniendo una postura de pensamiento - ¿Alguna vez me ayudazte cuando tuz amigoz me dejaban llodando?

- No

- ¿Alguna vez me loz detuvistez pada que dejadan de golpedme?

- Sabes que no estuve en muchas de esas ocasiones, y cuando estaba ellos los paraba

- Ciedto, ciedto… Tienez un punto a favod. ¿Alguna vez te pdocupaztez pod zabed zi eztaba bien? – La verdad era que sí, pero en esa oportunidad ella había tratado de suicidarse. Y él la había salvado. Sin embargo él no quería que ella supiera eso

- No – Dijo finalmente

- Ezo zedía doz de tdez. Cdeo que no hay nada que hagaz o digaz que cambie mi padeced zobde loz hechoz

- Lo sé. Pero me encantaría poder disculparme

- Muy tadde. Ya no me intedeza. Pedo gdazias pod el intento

- Sakura, por favor…

- ¿Zabez? Hay algo que nunca dealmente supe. Meiling decía que zí, pedo jamás te lo pdegunté. ¿Tu zabíaz que tu me guztabaz? – Esa pregunta le había caído a él como un balde de agua fría

- Sí, pero…

- ¿Zí? – Preguntó Sakura con unas cuantas lágrimas acoplándose en sus ojos y mucho asombro - ¿Lo zabíaz y nunca hiciztez nada?

- Escuchame, yo no lo supe hasta…

- Zal de ezta caza – Dijo autoritaria la chica. El chico parpadeo al escuchar tanta determinación en la voz

- Dejame explicarte… - Volvió a tratar el hombre. No podía negar que sabía que Sakura estaba enamorada de él, pero fue al final, no al comienzo. Quería explicarle que cuando lo supo trató de detener a sus amigos fervientemente, y que ellos no le escucharon. Pero ¿De verdad esperaba que le creyera?

- ¡Zal de la caza! – Gritó esta vez

Él la miró profundamente unos segundos y ella no podía sentir más dolor en su interior. Finalmente él salió por la puerta y Sakura se acurrucó en el sofá. "Él lo sabía… Siempre lo supo…"


Había tenido malas mañanas, pero esta era, por mucho, la peor. Sentía su cabeza pesada y sensible. Y su cuerpo estaba todo adolorido por la mala posición en la que se había dormido.

No podía recordar nada. Y al ver las botellas vacías sobre la mesa de inmediato se paró, sin poder reprimir una mueca, y fue a tirar la "evidencia" a la basura. Se mojó la cara y trató de hacer memoria, pero nada.

- ¿Qué fue lo que pasó? – murmuró para si

Hasta que comenzó a tener visiones. Primero eran borrosas, pero después se volvieron más nítidas. Ella cocinándose algo, arreglando la luz, encontrando unas botellas de vino y whiskey, bebiendo en el sofá, contestando el teléfono, abriendo la puerta, hablando con alguien, echando a esa persona de la casa… ¿Y quién diablos era ese alguien? No podía recordarlo.

Sintió ruido en la puerta y se asomó a ver el corredor. Pero al ver la hora se tranquilizó. De seguro debían ser Tomoyo y Chiharu pues tan sólo eran las 5 de la madrugada. Y eran ellas, ya que al momento de que ellas entraran al apartamento, escucho sus voces en plena discusión

- ¡Pero yo quería estar más tiempo!

- Lo siento, pero quería venir a ver a mi prima. Y no hagas tanto ruido porque debe estar durmiendo – Grande fue la sorpresa de ella a ver a la susodicha parada enfrente de ellas - ¿Y no estás durmiendo?

- Me acabo de despertar. Hace unos minutos atrás, la verdad

- Que bien. Yo ya pensaba que Chiharu te había despertado – Tomoyo le dirigió una mirada acusadora a su amiga – Aunque lo más probable es que ni se de cuenta por lo borracha que está

- ¡No estoy borracha! Ni siquiera estoy hablando mal – Replico la aludida

Siguió la discusión entre ellas, pero a Sakura se le volvió a refrescar la mente. Tenía la vaga sensación de que ella sí estuvo borracha esa noche. Y mucho. Pero ¿Ella tomó todo ese whiskey? "No, él te acompaño" dijo su subconsciente y comenzó a preocuparse. Invitó a esa persona a la casa y tomaron. ¿Eso fue todo? Eso creía, pues todo estaba normal en ella y en la casa

- Y dime – le dijo Tomoyo interrumpiendo sus pensamientos - ¿Dónde encontraste tu celular?

¿Su celular? Su cabeza volvió a trabajar. Había perdido su "aparatito vibrador" esa tarde… Pero ¿Dónde lo había encontrado? "Él te lo trajo"… Y, finalmente, todo encajó. Estaba bebiendo vino cuando Tomoyo la llamó, tocaron la puerta y se encontró a Shaoran con su celular. Los dos tomaron y bebieron y… ¡Dios, esa conversación!

La amatista pudo ver como las lágrimas comenzaban a brotar de su prima y quedó desconcertada.

- Sakura ¿Pasa algo…? – Pero no pudo terminar porque la chica salió corriendo a su pieza. Ninguna de las dos amigas entendía esa reacción

- ¿Dijimos algo malo? – Preguntó Chiharu

- No, nada

Tomoyo siguió a su prima hasta su pieza hasta que llegó a la puerta. Se percató que estaba cerrada, por lo que decidió hablar a través de ese obstáculo. Quería saber que era lo que le pasaba

- Sakura¿Qué pasa?

- ¡Vete! Quiero estar sola – la amatista pudo escuchar claramente la voz ahogada por las lágrimas de su prima y más fueron sus ganas de ayudarla

- Déjame entrar. Si tal vez hablamos…

- ¡No! No hay nada que cambie las cosas. Meiling siempre me dijo que él sabía que me gustaba, desde el comienzo, pero yo estúpidamente no le creí – Respiró profundamente y continuó - Pensaba que si él hubiera sabido mis sentimiento las cosas hubieran cambiado, que él en esos momentos me hubiera ayudado. Esa era mi pequeña esperanza. Como un príncipe azul rescatándome. Y que, en el fondo, era un hombre bueno. Pero, Dios, que equivocada estaba. El mismo Shaoran, anoche, se encargó de aclararme las cosas

- ¿Shaoran estuvo aquí y te dijo eso? – Preguntó la amatista preocupada. O Sakura había escuchado mal, o él se había explicado de pésima manera. Tomoyo sabía que Shaoran había averiguado los sentimientos de Sakura hacia él muchísimo después de lo que lo había hecho Mei. Y ésta jamás antes le había dicho algo al respecto a su primo porque sabía que Shaoran la detendría de sus "jugarretas" en ese mismo instante. Todo esto debía ser un mal entendido

- Sí. Se lo pregunté y me dijo que sí. Creo que trató de disculparse, o arreglar las cosas, pero no le deje. Ese "sí" fue suficiente

- Sakura, creo que…

- Para mí, Shaoran Li está muerto – Dijo Sakura con cruel y dolorosa voz - Nunca lo había enterrado del todo antes, pero ahora sí. Que se valla a la mierda él y su puta vida – Con esto Sakura cortó la conversación

Tomoyo se quedó impresionada. En el fondo, su prima estaba demasiado dolorida porque todas esas pequeñas esperanzas que aun quedaban en ella se habían desvanecido. Hay gente que vive de los sueños y esa era la forma en que Sakura vivía pese a todo lo que había sufrido. Regresó al comedor donde Chiharu la esperaba y se sentó en una silla a meditar. Si su prima tan sólo supiera…

¿Cambiarían las cosas si era ella la que le contaba la verdad a Sakura? Había esperado que el mismo Shaoran le hubiera contado todos lo hechos, pero parecía que había sido un terrible error. ¿Qué tanto cambiaría la percepción de su prima al saber que la persona que acababa de dar por muerta fue la misma que la salvó de morir desangrada? O peor ¿Cómo le afectaría saber que Shaoran estaba ridículamente enamorada de ella desde hace mucho?

- ¿Qué le pasa? – Preguntó Chiharu

- Los mismos problemas de siempre – Suspiró - Dejaré a Sakura dormir ahora, pero si mañana las cosas empeoran tendré que abrir mi boca. Prefiero a verla sufrir sabiendo que tiene conocimiento de todo, a verla sufrir en la ignorancia

- Entonces ¿Mañana será un día difícil?

- No lo sé. Tan sólo quiero que todo esto se solucione

- ¿Y no crees que tal vez es un poco tarde para ellos?

- Tampoco sé eso. Quizás sí es muy tarde, pero ¿Qué pierdo en intentarlo?

- ¿Más sufrimiento? – Respondió Chiharu sugerentemente. Tomoyo sonrió

- Otra vez, no tengo ni la menor idea.

Por su parte, Sakura tan sólo lloraba y lloraba tirada en su cama. En sí, no tanto por la verdad de la que ahora tenía conocimiento, sino por el dolor de su alma. No era justo llorar de esa manera. No era justo sufrir de esa forma. Tampoco creía merecer nada de esto. Pero aquí estaba mojando sus almohadas. Y cada vez que pensaba en él, más su corazón gritaba de dolor. Porque lo amaba desesperadamente, pese a todo. Y ya no le quería amar. No, cuando toda esperanza o fantasía se había ido de ella. No, porque amar no debería dolerle.


Otra vez no es un capítulo largo. Pero ya escribí todo lo que quería contar. Y parece que ya quedo la grande en la historia, pero se pondrá mejor. Si mis planes se cumplen, el próximo capítulo será muy interesante...

¿Entendieron algo de lo que hablaba Sakura? Eso espero, pero quería remarcar que ella estaba más borracha que Shaoran. Y muy mala onda por parte de Tomoyo y Chiharu dejarla sola¿Verdad? Pero piensen que si no era de esa forma jamás Shaoran y Sakura hubieran hablado (Aunque no haya terminado muy bien la conversación ¬¬)

Se que dije que "pronto" dejaría las respuestas de los reviews del capítulo 3, pero ven que ya no lo hice. Aunque en general, Muchas gracias!!!

Y por los reviews del capítulo 4, bueno, no es muy difícil. Fue sólo uno ¬¬ . Así que gabyhyatt este capítulo va para tí.

El chiste es que en vez de ponerme triste por tener tan sólo un review en el capítulo anterior, más bien me reí (Ese es mi gran humor negro) Pero tampoco creo que pueda exigirles sus reviews porque en ninguna parte de ésta historia lo he hecho. Más que mal es mi primera historia con más de un capítulo. Tal vez para una próxima oportunida me pondré un poco más regodeona, pero por ahora esta historia es más bien mi desafío de si soy capás de terminar lo que empezé. Muchas historias nunca tienen final y espero que eso no me suceda.

¿Tendré más reviews esta vez? No tengo ni idea. Lo único que espero que la historia les esté agradando (Pese a ser un tema un poco complicado). Siempre quize contar esto y me alegra poder hacerlo.

Nos vemos en unos días más!! (O eso espero, porque estoy en plena temporada de pruebas finales)

Good night and good luck!